viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Quiere IKEA conquistar el mundo?


El pasado martes, 20 de diciembre, la multinacional sueca IKEA abrió su primera tienda en Castilla y León, la número 14 en el país. Unida a la tienda de Galicia (A Coruña) y en Asturias (Siero) IKEA pretende consolidar su posición en el cuadrante noroccidental, con su tienda en Arroyo de la Encomienda, fraccionando su oferta en el mercado central (3 tiendas en Madrid) pero a la vez consolidando una estructura de sedes, de manera estratégica capaz de ofrecer sus productos de mobiliario y menaje del hogar a cualquier habitante en menos de dos horas en coche. Poco le ha importado las polémicas surgidas ha su entrada e instalación, con una inversión cercana a los 60 millones de euros, en la provincia vallisoletana.

Para empezar polémica con el anuncio de la llegada de la multinacional sueca. Enfrentamientos entre los pueblos que aspiraban a albergar el complejo comercial; protestas de pequeños comerciantes y empresarios del mueble y la decoración; chantaje por medio del siempre tosco e impresentable Alcalde de Valladolid; con la localización fijada en Arroyo de la Encomienda, más polémica con el PGU de la localidad; sospechoso aumento del patrimonio del alcalde y maniobras extrañas de oscurantismo con los presupuestos municipales. Sentencias judiciales en contra de la instalación interpeladas por organizaciones de protección del Medio Ambiente, con la estructura del centro comercial ya plantada, y finalmente recurso a favor por parte del nunca justo, ni ecuánime y sin intereses Tribunal Superior de Castilla y León.

Y ya llegó el 20 de diciembre e IKEA abrió su nueva tienda. Antes fueron llegando a los buzones de los castellanoleoneses el famoso catálogo de IKEA, con sus ideales de decoración y estilo de vida, basado en un diseño atractivo y multifuncional, no tanto en la calidad y mucho menos en la responsabilidad como consumidor y ciudadano, y en los pequeños espacios; tan necesarios y atrayentes en la sociedad del siglo XXI.

La tienda ya esta instalada, y como digo abierta. Ha recibido a sus primeros clientes, efectuada sus primeras ventas. Desde el poderoso sector del mueble vallisoletano, afincado esencialmente en Medina del Campo, se da la bienvenida al nuevo y mediático competidor. Comprenden la situación dentro de un mundo globalizado y además, pese a que intuyen perdidas, ven que el tipo de cliente de IKEA no es el suyo, que busca más la calidad, antes que el diseño. Seguro que los pequeños comerciantes del diseño de Valladolid y el resto de Castilla y León, no opinan igual, porque a parte de catálogo y publicidad, sin duda una de las grandes ventajas de IKEA es la experiencia que vende. La propia visita al establecimiento con sus recorridos programados y estudiados hasta el más mínimo detalle que componen un planificado ataque a los sentidos y percepción del cliente, que puede comprobar en sitú y en montajes armoniosos de decorador profesional como casan el sofá EKTORP con el espejo SONGE o como queda la estanteria EXPEDIT con sus libros en sueco, con las cortinas RITVA. Una auténtica experiencia de hogar, que en realidad funciona como un bombardeo de imágenes y productos que para el cliente, por muy pendiente de otras cosas que este, nunca pasa desapercibido. Pronto los catellano y leoneses podrán vivir la experiencia "El Club de la Lucha" con todo su mobiliario y accesorios, comprados en IKEA, y por lo tanto uniformados en el hogar.


Existen velados ejemplos de la capacidad de influencia que IKEA tiene sobre la sociedad consumista actual y en su último agente (en casos como esté, yo diría, paciente). Por ejemplo, en 2010, 626 millones de personas de todo el mundo abrazaron como dogma de fé el consumo ecológico, sólo porque IKEA dejó de vender bombillas incandescentes. Se afirma sin rubor, que 1 de cada 10 europeos son concebidos sobre una cama IKEA (o sobre un sofá), y desde la dirección de la empresa se afirma que una cuna IKEA es una garantía máxima de fidelización de un cliente para toda su vida.

Y es que en IKEA no hay nada al azar. Cualquiera que haya entrado en una tienda IKEA (yo mismo lo he hecho dos veces, una en Alcorcón, otra en Málaga) sabe que no saldrá por la puerta con las manos vacías. Y que habrán pasado por lo menos una hora y media. Y que si va con su pareja, casi seguro, habrán discutido. Los centros de IKEA están concienzudamente estudiados bajo serios, eficaces y estudiados parámetros comerciales.

El diseño de cualquier centro de IKEA separa el área de exposición del área de almacenamiento, autoservicio, caja y despacho. Inevitablemente, no se pueden saltar, pese a que sepas porque has devorado con ávidez el catálogo el producto que quieres (si lo necesitas ya es otro tema). Antes de eso, inexorablemente debes pasar por el área de exposición donde no sólo ves los productos. Ves entornos de decoración, salones, recibidores, cocinas, habitaciones, cuartos de baño,... con sus muebles montados, pero también con todos los accesorios de decoración y complementos instalados, subjetivizando la percepción del producto principal (el mueble) en el cliente. Todo esto se hace antes de que cojas tu carrito (o toro mecánico) de la compra. Una vez visto los entornos de hogar creados por los equipos de decoradores de IKEA, se accede al almacén donde ya puedes con tus cintas métricas de papel y lapiceros IKEA buscar y recoger los muebles que querías. Antes de la caja se pasa por la zona de menaje donde encuentras todo lo necesario para volver a montar las escenas que hace media hora has visto en el recorrido de la zona de exposición, en el catálogo o en el anuncio de Tv.. Aquí IKEA emplea muchas argúcias comerciales, como por ejemplo poner productos en cubos y cestos que dan una impresión subjetiva al cliente de ser productos baratos. Por supuesto no dejan de utilizar, recorridos para los clientes. Ya no hay caminos pintados en el suelo, pero el juego de luces y colores de fondo subjetiviza una marcha a los clientes para pasar por productos de decoración de baños, cocinas, habitaciones o despachos; endredones o cortinas, dejando siempre a la vista y a la altura de la mano estándar los productos estrella IKEA que ya casi no pueden faltar en cualquier hogar del siglo XXI.

Capítulo especial merecen los nombres en sueco de los productos de IKEA. Rapidamente decir que por ejemplo las librerias, tapicerias o picaportes tienen nombres de poblaciones suecas; Las camas, armarios, recibidores nombre de poblaciones noruegas. Las famosas estanterías reciben nombres de profesiones; Sillas y mesas de escritorio nombres propios masculinos. Femeninos para las cortinas, y nombres de conceptos matemáticos para los accesorios de las cortinas ... y así con todo tipo de productos.

Todos ellos se pueden encontrar en el catálogo que para la empresa es tan importante o más, como las propias tiendas. Baste decir que el año pasado se lanzaron 197 millones de ejemplares, en 61 edicciones y en 29 idiomas. Además es el único libro junto al nuevo testamento que encuentras en las mesillas del Hotel IKEA en Agunnaryd, localidad natal del fundador de la empresa, el antiguo granjero Ingvar Kamprad. De hecho las siglas de IKEA corresponden a las iniciales del fundador, seguidas del la inicial del nombre de la granja del fundador, Elmtaryd, y de su aldea natal Agunnaryd.

No hay dudas del éxito de Ingvar Kamprad y su compañía, dejando de ser una modesta empresa local que vendía ungüentos para el ganado y pequeños muebles y utensilios del hogar, a una multinacional que consigue expandirse por los 5 continentes y que según los datos oficiales de la compañía, en 2010 consiguió unos resultados de 2.700 millones de euros, un 6% más en beneficios que el año anterior. Además, ofrece empleo para más de 127.000 trabajadores en sus 238 tiendas repartidas por todo el mundo y previsiones de nuevas aperturas.

Y es sobre la figura de su fundador, Ingvar Kamprad, donde asaltan las dudas y más polémicas por el funcionamiento interno de la empresa. Siguiendo esa línea es destacable un artículo del New Yorker, que viene a arrojar luz sobre esa duda latente de si el objetivo de IKEA es mejorar la vida de la gente o dominar el mundo amueblándolo. Dentro de la empresa, no son pocas las voces que la equiparan a una secta y la figura enigmática de su creador no despeja muchas de las incógnitas. Aunque son legendarías y veladas la capacidad de ahorro y visión de pleno sentido común de Kamprad, existen ciertos hechos luctuosos que acompañados con el secretismo interno de la compañía parecen todo ello dibujar un macabro escenario para la dominación mundial.

Con una adolescencia cercana a posiciones neonazis, Kamprad, se disculpo ante sus trabajadores admitiendo su error tras la fuerte tentación que supuso su origen alemán a las ideas de los líderes neonazis suecos de hace 60 años. Lo que da temor es la respuesta que miles de sus trabajadores le interpelaron: "Estamos aquí para lo que necesites". Voz de pueblo o mejor dicho ganado, para con su líder y pastor. La velada actitud católica del dueño de la compañía que incluso aparece como requisito en las entrevistas de trabajo, no le impide a su equipo directivo central y de sedes por ejemplo, ejercer con mano dura las relaciones laborales con los empleados, que desgraciada y evidentemente, son habituales en el sector comercial de las grandes superficies. Sueldos bajos, horarios y turnos rotatorios sin el anuncio en regla, problemas en finiquitaciones de contrato, acusaciones falsas de robos en las sedes,...

Pero tampoco el líder vive exhento de polémica. Kamprad vive en Suiza y no, o por lo menos no sólo, por los paisajes. Evidentemente por ahí desvía impuestos que le saldrían mucho más caros en su socialdemocrática de primer nivel Suecia natal. Incluso y recientemente salió a la luz, como también estaba pringada una Fundación afincada en Holanda a la que "donaban" parte de sus beneficios, pero que realmente esta declarada en Lienchestein y controlada por la familia del fundador de IKEA. Fundador que ya tiene 85 años y que sigue sin dar a conocer el nombre del heredero del imperio toda vez que su primer candidato fue depuesto por clamor de la opinión pública sueca, ya que éste mismo se declaraba como xenófobo, racista y machista. Una joya vamos.

Y te lo tienes que montar tú. Porque la idea de IKEA de maximizar sus beneficios esta muy estudiada.  Para empezar, la ubicación de los centros de IKEA están en suelo barato. Reciben ayudas de las administraciones tanto directas, como con la construcción de accesos, y siguen ganando dinero porque es el cliente el que paga el transporte al domilicio. El mueble, conjunto o entorno que te lleves a tu casa lo vas a montar tú como cliente. Es decir sino pagan gastos de envío, porque el cliente se encarga de ello; tampoco de instalación por lo mismo; y minimizan los de almacenaje porque consiguen un flujo de entrada y salida de productos lo suficientemente rápido para que no exploten los costes. El montaje lo hace en cliente con sus herramientas, salvo pequeñas llaves Allen, con un desgaste programado por el material y composición, estudiado para cada mueble. Es decir, si te facilitan una llave Allen, sabes que esa llave Allen una vez acabado el montaje es totalmente desechable. Tacos, tornillos, arandelas van justas para el montaje del mueble.

Y si racanean con las herramientas también lo hacen con las instrucciones. Es sabido por todos lo complicado que es montar un mueble de IKEA y las instrucciones no ayudan mucho. La idea viene a ser: A más palabras, más papel, por lo tanto más gasto.

El diseño es el principal valor de IKEA. La calidad no es la seña de identidad de los muebles del gigante sueco (aunque si que sus productos de menaje tienen más vida útil) puesto que en la subasta de proveedores de madera, siempre optan por la más barata, no por la de más calidad, ni tampoco buscan una garantía de desarrollo sostenible y ecológico para su consumo de madera, aunque poco a poco tratan de cambiar esta política. Como tampoco la construcción de las piezas sigue los estandares más óptimos y seguros, la calidad se resiente.

Indudablemente, IKEA para muchos es ya más que una simple tienda de muebles y decoración. Es un estilo de vida, que espera la publicación y llegada del catálogo como un nuevo advenimiento de la palabra de Dios. Surgen multitud de negocios e ideas que adoptan la filosofía de "espacios pequeños, pequeñas ideas" (Small Spaces, Small Ideas) de la compañía sueca, y no cabe duda de que consiguen fidelizar a gran parte de la población a un estilo de vida, propio del siglo XXI, pero que no deja de ser un fascismo, igualando por lo bajo a toda la población, dejando atrás las voces discordantes, pretendiendo incluir a cuantos más mejor para vivir en un espacio cuadriculado, similar para cada ciudadano y que consigue, con ese sútil arte que tienen las ideologías represivas que cercionan la libertad y limitar la filosofía libre, posibilitar el pensamiento único.

La realidad es que el mundo se esta IKEALIZANDO, es decir, tu vas a comprar una bici, y compras una caja con las piezas de la bicicleta dentro, y tu has de montarla. Esta idea se va extendiendo con más empresas y productos. La externalización extrema del producto, es decir, la última fase de la producción se difumina con el marketing, para finalizar en el hogar del cliente. Las consecuencias sociales, laborales y económicas de tal práctica se están empezando a estudiar.

Aquí funciona la censura

La semana pasada se suspendió por interpelación de la ultraderecha y el Sindicato de policía) y la celebración de los medios tradicionales y tradicionalistas salmantinos, y de sus políticos y organizaciones sino iguales, cuando menos y según qué temas similares, una charla-coloquio que se iba a celebrar sobre el Proceso de Paz en Euskadi, organizado por Yesca, y en el que iban a participar tres mujeres cercanas al mundo abertzale.
Es evidente que vivimos en un país en el que ir un poco más allá de lo que dicta el guión del pensamiento único es patrimonio de una minoría. Es más, ya no me sorprende que en España haya que pasar por la Aduana de dicho pensamiento único antes de expresar/cantar según qué cosas. Me provoca asco y rabia, pero no me sorprende. Obviamente, que no me sorprenda no significa que acepte, bajo ningún concepto, que a día de hoy se sigan persiguiendo ideas cuyo único pecado ha sido  no aceptar ponerse el traje del bienpensante a cualquier precio. Su Ta Gar, Berri Txarrak, Banda Bassotti, Soziedad Alkohólika (con el indignante agravante de que además tuvieron que soportar un sonado y mediático juicio, del que hubo una sentencia a su favor) o Albert Plá son algunos ejemplos de artistas que han tenido (y todavía tienen, en algunos casos) que sortear bastantes obstáculos para poder tocar en según qué puntos del Estado. En estos últimos meses ha habido nuevos casos de censura que han fructificado (otros, como el de UpyD contra Soziedad Alkohólika, han fracasado). El rapero catalán Pablo Hasel fue detenido en Octubre por apología del terrorismo. Los Chikos del Maíz llevan tiempo en el ojo del huracán, siendo la reciente cancelación de su concierto en Burgos una de las últimas hazañas de la casposa censura. Y si nos salimos del apartado musical, no menos preocupante  y vergonzosa fue la también reciente suspensión de la charla sobre el Proceso de Paz en Euskadi que había organizado Yesca en Salamanca y en la que iban a participar Jone Goirizelaia, Doris Benegas y Haizea Ziluaga.

El poco fiable y discutible baremo de la susceptibilidad de un amplio sector de la sociedad española y de su clase política (lo cual es más grave, si cabe) hace posible que con muy poquito un grupo/colectivo sea criminalizado (basta con decir, por ejemplo, que estás a favor del acercamiento de presos a Euskadi) y desplazado. Ya es de por sí curioso. Pero hay algo todavía más llamativo. Y es que esos mismos analistas compulsivos de las letras de Hasel y LCDM (por ceñirnos a dos ejemplos recientes) no son tan meticulosos a la hora de abrir la boquita y difamar con total impunidad. Pero claro, por lo visto, el valor ofensivo de las palabras depende únicamente de quién las utiliza, y no de su contenido. Tachar a alguien de “etarra” sin pruebas y a la ligera (por si las moscas, oiga) no sólo no está mal visto, sino que además sirve para ganar puntos de cara a la galería del buen español: al que lo hace se lo suele aplaudir bajo el grito unánime de “¡sí señor, con dos huevos!”. Luego están los imbéciles de turno que no dudan en afirmar que siempre viene bien un poco de publicidad gratuita y que estos artistas deberían darle las gracias a sus simpáticos enemigos por darlos a conocer. En el caso de Soziedad Alkohólika esa teoría suena absurda, puesto que llevan años y años llenando recintos de todo el Estado (e incluso de otros continentes).

Pero vale, traslademos ese punto de vista al caso concreto de Hasel, un joven rapero que, a diferencia de Soziedad Alkohólika, no es tan conocido. Claro, debe ser muy agradable que unos policías se cuelen en tu casa de Lleida y te suelten una frase que deja claro que saben incluso a qué hora saca tu madre al perro. Debe ser estupendo que se pasen por el forro tu derecho a la privacidad/intimidad, hurguen en tus cosas y te lleven a un calabozo de Madrid. Suena estimulante que de un día para otro media España, creyéndose ciegamente la aséptica y sesgada versión de los medios de comunicación (incluídos La Sexta y Público), te etiquete como el enemigo público número uno mientras los verdaderos enemigos del pueblo se descojonaban en sus (putas) casas (de verdad). También se me antoja gratificante intentar vivir dignamente de la música y no sólo tener que luchar contra los conocidos obstáculos a los que ya de por sí se enfrenta cualquier autor, sino depender también de los caprichos de unos miserables que, con la connivencia de la opinión pública, deciden cuáles son las ciudades a las que no puedes ir a tocar.

Lo peor de todo es que la gente pasa por alto otro dato que me resulta fundamental. Y es que detrás de toda esta censura se nos envía un peligroso mensaje subliminal: nosotros, los oyentes, somos retrasados mentales. Carecemos de personalidad. Somos incapaces de decidir por nosotros mismos y de canalizar de forma apropiada las letras de Hasel, LCDM y Soziedad Alkohólika. Tampoco estamos preparados para escuchar lo que nos quieren transmitir Jone Goirizelaia, Doris Benegas y Haizea Ziluaga en la charla de Salamanca. Es por eso que nuestros salvadores se han tomado la libertad de decidir (por nuestro bien, claro) que lo mejor es que sólo escuchemos su versión… ¡no sea que estemos de acuerdo con los malos (Hasel, Soziedad Alkohólika o Berri Txarrak)  o que las letras de LCDM (cargadas de  un recurrente e inteligente humor negro) nos causen gracia!

No, no necesito que PP o UpyD decidan si puedo o no puedo ir a un concierto de LCDM o de Pablo Hasel. Al igual que no necesito una sentencia favorable del juez Garzón para tener claro que hay que tener unas taras mentales considerables para estar a favor de la  insostenible persecución a Soziedad Alkohólika. El caso de la charla censurada en Salamanca fue esperpéntico. Esperpéntico porque dicho boicot fue promovido por asociacioness de ultraderecha (las manos limpias se demuestran con hechos, no con siglas) y por el SUP (Sindicato Unificado de Policía) de Salamanca, que en un repentino antojo pedagógico y sociológico, emitió un comunicado que daba vergüenza ajena. Este sindicato alegaba en dicho comunicado que se oponía a la charla, argumentando (es un decir) que ETA no había abandonado las armas ni tampoco había pedido perdón a las víctimas. Bien. Llegados a este punto me pregunto algunas cosas: 1) ¿Son adivinos y sabían de antemano en qué iban a consistir las ponencias de las invitadas para afirmar que su contenido sería inapropiado? 2) ¿Las invitadas iban a contar chistes sobre Irene Villa y a mofarse de las demás víctimas de ETA? ¿O tal vez iban a dar lecciones prácticas sobre cómo utilizar metralletas y estos buenos policías querían ahorrarnos el mal trago? 3) ¿Cuando el SUP hablaba de abandonar las armas se estaba refiriendo a las mismas armas con las que ellos trabajan a diario? No sé cómo irá el tema en Salamanca, pero supongo que al igual que en el resto del mundo, el uso de las armas es una de las principales señas identificativas del gremio policial. Tal vez las armas de los policías salmantinos disparan claveles y/o pétalos de rosa. No lo sé. Lo que parece claro es que, si los miembros del SUP están tan interesados en arreglar el mundo y dar clases de ética, podrían haber elegido otra profesión (a ser posible una en la que la represión, la continua falta de respeto, el abuso de poder y el uso de las armas no sean algunas de sus herramientas). Para algunos estas preguntas serán demagógicas. Puede que tengan razón. Pero la demagogia no siempre es incompatible con la verdad.
Sí, independientemente de que no deja de ser un partido político (lo que me incita a tomar casi de forma instintiva ciertas distancias y a desconfiar) a día de hoy siento mucha más simpatía por Amaiur que por partidos como PP, PSOE o UpyD. Puede que me resulte más interesante escuchar a Arnaldo Otegi que escuchar a la mayoría de los miembros de esos partidos “de bien”. También me pregunto si los que lo criminalizan lo hacen con conocimiento de causa habiéndose informado mínimamente o si sólo se basan en la entrevista que le hizo el Follonero. Es verdad que también considero que su encarcelación fue, en su momento, un claro reflejo de que la justicia española maneja a su antojo a según qué personas, como si fueran juguetitos de quita y pon.  Soy de los que se desesperaban cuando veía que la gente era incapaz de entender que, le pesara a quien le pesara, De Juana había cumplido su condena con los recortes que estipulaba la Ley (esto no lo digo yo, lo dijo la Justicia, tan respetada en otras situaciones). Me resultaba llamativo que la gente no entendiera algo tan sencillo como esto: el hecho de que la condena fuera justa o injusta era otro tema, más relacionado con interpretaciones personales.  En ese sentido tampoco estaría de más que las personas que afirman tan a la ligera que pasar más de 20 años en prisión  (independientemente de cual sea tu delito) “no es nada” reflexionaran un poco acerca del valor del tiempo y se lo hicieran mirar. También me parece oportuno recordar que parte de la condena a De Juana fue por escribir dos artículos en prensa y no por asesinatos (muchas de las personas que escupían bilis con su caso ni siquiera conocían este dato). Reconozco, por otra parte, que no soporto el papel de la AVT, que pretende exprimir su rol de víctima hasta límites insospechados con tal de obtener réditos carentes de ética y comportándose de forma casi mafiosa. El hecho de ser una víctima  del terrorismo (o familiar de víctima) te da derecho, sin duda, a sentir más odio y rabia, pero jamás te puede otorgar el derecho a decidir según qué cosas ni a autoproclamarte árbitro del conflicto (vasco, en este caso).

Tampoco niego que me repatea ese empeño cabezón y obstinado de tantas personas que, en un claro intento de quedar por encima del otro y eternizar este bucle, no son capaces de ver más allá de la frase “condeno la violencia”; frase que, por otra parte, se ha convertido en la mejor excusa para no avanzar (ya no basta con condenar la violencia de ETA, sino que además hay que redactar la frase de condena siguiendo el libro de estilo del centro-derecha y utilizando un bolígrafo determinado, porque  si no se siguen esas pautas carece de validez). También me opongo a que desde arriba me digan cuándo tengo que llorar, cuándo tengo que sonreir y aplaudir, qué violencia tengo que condenar y qué violencia debo consentir. Condenar la violencia (sea del tipo que sea, aunque a muchos se les olvide este matiz) es una opción, no una obligación. Si fuera una obligación, las cárceles estarían abarrotadas de personas que, a día de hoy, son consideradas como ejemplares. Tampoco consiento que me digan cómo tengo que hacerlo. Supongo que la forma estándar sería cantando esto y gritando que Willy Toledo es un cabrón. De lo contrario entraría en la lista de sospechosos. Entre PP, PSOE, UpyD y demás lameculos de lo políticamente correcto han logrado adueñarse de un concepto (el de condenar la violencia), otorgándole un tufillo que da grima y convirtiéndolo en una pose oportunista, forzada, metida con calzador, poco creíble y carente de cualquier connotación loable o bienintencionada.

Jamás entenderé a las personas que se escandalizan ante la ambigüedad de la izquierda abertzale a la hora de condenar tajantemente a ETA y que, sin embargo, no sientan sarpullidos ante la ambigüedad del PP cada vez que se le pide que condene el franquismo o ante la del PSOE cuando se le insta a hacer lo propio con el GAL. Me entran ganas de vomitar cada vez que recuerdo a Zapatero aplaudiendo algunos crímenes de Estado (eso sí, con talante). Me cabrea ver que los mismos que me intentan convencer de que todas las víctimas se merecen mi llanto indiscriminado, son los mismos hijos de puta que no se cortan a la hora de decir que Carlos Palomino “se buscó” su muerte. Hubo otro hecho que, desde mi punto de vista, marcó otro punto de inflexión en esta guerra absurda entre supuestos buenos (PP, PSOE, UPyD y demás partidos) y supuestos malos (los que nos alejamos de ese discurso único). En 2008 el director Jaime Rosales estrenó su película Tiro en la cabeza, la cual reconstruía el asesinato de dos guardias civiles españoles en Capbreton (Francia) a manos de ETA. No fueron pocos los que alzaron la voz contra la película alegando que Rosales “humanizaba” al etarra y se posicionaba en favor de éste. El principal defecto de ese argumento crítico es, básicamente, que en la película no había diálogos (o sí, pero premeditadamente no se escuchaban, precisamente para no condicionar al espectador).

Sí, la película mostraba al etarra en su vida cotidiana (caminando, tomándose una caña o follando), al igual que lo mostraba asesinando. Y también exponía el lado humano de los guardias civiles antes de ser asesinados. La existencia de estas caprichosas y retorcidas críticas me pareció una muestra definitiva e inequívoca de que la paranoia de algunos ya roza lo patológico. A mí, desde luego, me pareció una película absolutamente neutral. Aunque, por otra parte, que yo sepa, un cineasta no está obligado a serlo (que se lo digan al director de la película 23-F, bodrio en el cual sólo faltó una escena en la que el campechano Rey Juan Carlos apareciera  en el jardín de La Zarzuela curándole la patita a un pobre gatito que se encontró atropellado en la carretera cuando venía de cazar pasear con sus hijos). De todos modos el mensaje parece claro: humanizar a algunos es peligroso, porque al estúpido espectador a lo mejor le da por pensar. Pero poner musiquita emotiva (de piano, si puede ser) en el minuto de silencio/homenaje por la muerte de un guardia civil/soldado y recordarnos que el héroe de la patria en cuestión tenía mujer, hijos y le gustaba jugar con su perro, está bien. ¡Eso no es condicionarnos! Temerosos censores: entre seguir vuestro prefabricado, sobreactuado y falso protocolo antiterrorista y salir a celebrar el asesinato de un guardia civil tocando el claxon  por las calles hasta altas horas de la madrugada, hay un término medio. ¿Serán tan amables de dejarme elegir?

Que se siga exigiendo la condena a ETA (o movimiento vasco de liberación, según le convenga al vigoréxico repelente) después de que la banda haya declarado una tregua definitiva demuestra claramente dos cosas: 1) Vivimos en un país de subnormales aborregados que, en lugar de alegrarse con la noticia, se amargan porque no han entregado las armas. ¿Qué esperaban? ¿Un comunicado de ETA que incluyera un show de magia en el que las armas se convertían en palomas de la paz mientras de fondo sonaba el Imagine de Lennon? 2) Esa amargura no es honesta ni altruísta. Seamos claros: hay much@s demócratas (hola, Rosa) cuya burbuja a día de hoy se sigue alimentando de ETA. Y no, no me refiero a Amaiur. Me refiero a partidos a los que no les afecta el derecho de admisión y pueden entrar a la aparentemente reluciente discoteca del Congreso (cuyas goteras, que van más allá de la discutible Ley Electoral, no se solucionarían con el “una persona, un voto”) sin que el gorila de la puerta los mire de arriba a abajo perdonándoles la vida.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Anvil. Una historia de rock


Anvil es una banda canadiense surgida a finales de la década de los 70 y que en la primera mitad de la década de los 80 tuvo gran repercusión y seguimiento tanto de críticas como de público. Su estilo desenfadado, agresivo, fiestero, netamente metalero sentaron las bases de lo que debía ser el siguiente paso en la evolución del metal como género. Deudores y seguidores del metal británico de Black Sabbath, Judas Priest, Motörhead o Iron Maiden funcionaron como el eje sobre el que entro esta ola de rock británico (NWOBHM) en América. El heavy puro y genuino que surgió en el Reino Unido se adapto al estilo de los Anvil, formándose así una de las primeras bandas de Speed Metal de la historia, e incluso creando un nuevo género, el Trash Metal, del que el Big Four, grupos como Metallica, Megadeth, Antrax y Slayer, reconocen la influencia e inspiración que los canadienses les supusieron.




En su máximo apogeo en esos primeros 80, Anvil llenaba estadios y causaba furor (sobretodo en Japón). Compartían cartel con grupos como Scorpions, Whitesnake o unos bisoños Bon Jovi. Firmaron con una importante discográfica y pese al gran éxito de Metal on Metal en 1981, no llegaron a vender tantos discos ni mucho menos conseguir los mismos números que sus herederos naturales. Fue su final. No consiguieron volver a brillar de igual manera, pasando de los grandes festivales a tocar en los tugurios cercanos a sus casas. Lo sorprendente del caso no es que el grupo no se disolviera tras esta jibarización de su popularidad sino que sus fundadores, Steve ‘Lips’ Kudlow (voz y guitarra) y Robb Reiner (batería), mantuvieran intacta la ilusión por su proyecto. Pese a ganarse la vida con trabajos diametralmente opuestos a la ética del rock’n’roll, pese a que el mundo no paraba de mandarles señales disuasorias, su fe en las posibilidades de éxito de la banda se mantenía inamovible, a prueba de bombas.


Lo increíble de todo ello es que Lips y Reiner, siguen tocando. Siguen luchando. Siguen con la ilusión intacta para salir del reparto de comida en los colegios o de demoliciones para coger las baquetas y la guitarra irse a un local cercano y tocar en directo para sus incondiciales; o para ensayar; para escribir y crear... para vivir. Y bajo esta historia, real, conmovedora y auténtica se crea "Anvil: El sueño de una banda de Rock".

Este documental, rodado, escrito e ideado por un fan de la banda, como el ya guionista de éxito Sasha Gervasi, se adentra en el día a día de los dos fundadores y únicos integrantes originales de la banda, y en la última oportunidad de logar su sueño, reverdecer viejos laureles, y de seguir en la carretera. Situaciones cotidianas, rutinarias y comunes en sus puestos de trabajo, sus hogares, con sus familias. Y también y especial entre ellos, en los ensayos y ya en los viajes y en una gira europea que raya lo esperpéntico y que pone a los protagonistas al límite de su capacidad emocional y que construye maravillosamente bien un retrato genial de la vida, muerte y resurrección de un sueño, y de todos los que tienen que ver con él.

La pelí­cula se centra especialmente en los dos miembros que quedan de la formación original, Steve “Lips” Kudlow y Robb Reiner, amigos de toda la vida. El primero, vocalista lí­der del grupo, el segundo, baterí­a y contrapeso sensato, que además se llama casi igual que Rob Reiner, el director que en su dí­a hiciese el falso documental This Is Spinal Tap, también sobre una banda de heavy metal. Cosas de la vida. El caso es que esa amistad es lo que mantiene unido al grupo y lo que le ha permitido sobrevivir a los innumerables varapalos en los casi 30 años de trayectoria del grupo. Varapalos que han convertido a Lips en repartidor de comida en comedores escolares y a Reiner en una empresa de demoliciones, aunque siempre dejando tiempo para tocar en pequeños locales de su ciudad. Ambos son el núcleo de un documental que enamora por su brutal sencillez y humildad.

Durante hora y media compartimos las aventuras de dos bellísimas personas, y no logramos entender cómo se les ha negado de forma tan cruel el sitio de honor que tanto merecen en el Valhalla del heavy metal. Queda claro que de talento musical y espiritu van sobrados y eso se demuestra en un documental emocionante y sorprendente con una gran capacidad de cautivar gracias a la esencia humana que emana, a la pureza de sus protagonistas, al profundo repaso que da a las motivaciones, contexto y aspiraciones de la banda, y al fin y al cabo "Anvil: El Sueño de una Banda de Rock" habla de la vida, de cómo afrontar tus desafíos y metas y del espíritu para encauzar tus anhelos y ambiciones de la forma más honesta posible. Y habla además de un valor en constante deterioro y postergado al espacio del último de los valores del ser humano y su moralidad, muerta esta en la vorágine, incertidumbre y maximizar beneficios del primero. Ese valor es la coherencia, y Lips y Reiner, ambos son coherentes. Con ellos mismos, con como se sienten y quieren hacerlo, con su inseperable amigo; con sus familias, y con su legado. Con el musical. Sus 13 discos, giras, actuaciones, este documental y lo que a través de su arte han transmitido a todos los hijos del metal. Y también y por supuesto más importante, su legado vital: El de no rendirse jamás y buscar su meta siendo auténtico, siendo uno mismo.

Se demuestra el egoísmo intrínseco de un artista, que se excluye voluntariamente del mundo y arrastra (secuestra) en su arrebato a las personas que le aman. Anvil podría leerse de una forma parecida, con el muy significativo matiz de que sus protagonistas son, en esencia, “buena gente”; niños grandes que se niegan a despertar de su sueño. Y que en su lucha y camino, les ponen en situaciones reales, que no lo parecen y que constantemente pone a prueba su amistad.

Una amistad forjada a base de años y sufrimiento sirve de excusa para mostrarnos una de las historias —de ficción o no— más intensas que se han podido ver en pantalla grande, una película documental que debería considerarse de obligado visionado pues aunque no sea ninguna obra maestra es toda una oda a la perseverancia y la amistad como se han visto pocas. Lo que pudo ser y no fue, el destino y la mala fortuna, son elementos en los que el documental te hace reparar e invita a la reflexión, te obliga a plantearte si realmente solo los mejores llegan al podio o solo los más afortunados. En cualquier caso siempre queda el camino recorrido, el esfuerzo invertido, el amor y la pasión empleados, y en definitiva el legado que dejan 'Lips' y Robb es mayor que sus doce o trece álbumes, su legado es un concepto que no envejece ni relega al olvido y jamás muere: la mayor de las recompensas y el mejor de los tributos es tener a alguien con quien compartir tus pasiones, tus penas, tus glorias.

Es, para acabar y trascender, "Anvil. El sueño de una banda de rock", una película con un mensaje grandioso, prodigioso y sugerente. Por encima de todo es un alegato a la coherencia y el espíritu, a sentirse vivo y mantenerse fuerte y seguro de la opción y de la búsqueda que uno decide hacer con su vida, más allá de todos los golpes que recibas en el camino de consecución de ese sueño, o en el desarrollo mismo de la vida. Y es también una obra que habla y engrandece la amistad. La de dos hombres que se conocen desde hace más de 40 años... distintos e iguales; que comparten una ilusión y un espíritu, pero también un camino turtuoso por la montaña rusa de la vida, en la que vivieron un fugaz camino al estrellato y una rápida vuelta a la oscuridad y las penumbras de las que constantemente y por más impetu que ponen no consiguen salir.






lunes, 12 de diciembre de 2011

La herencia de ZP


Como a la protagonista de la película Goodbye Lenin, una mujer a la que su hijo intenta ocultar la caída del socialismo en la RDA, a Zapatero la realidad le ha dado un buen disgusto. Parece claro que los tiempos que corren no acompañan a los socialdemócratas que abrazaron el neoliberalismo. El sueño de ZP y su partido se vino abajo con el estallido de la burbuja: ya no podían desarrollar sus políticas sociales y a la vez gestionar la economía al más puro estilo neoliberal.


Si recordamos, fueron las movilizaciones sociales, que culminaron con las protestas espontáneas contra las mentiras del gobierno de Aznar sobre el 11M, las que propiciaron que Zapatero se convirtiera en el presidente más votado de la democracia española y en la nueva esperanza de gran parte de la izquierda europea. “No nos falles” fue el lema que gritaron cientos de simpatizantes del PSOE la noche de la victoria electoral.

Sin embargo, ZP no entró a las cuestiones de fondo. Bajaban los sueldos pero el consumo crecía. Aumentaba la precariedad pero disminuía el desempleo. Daba igual que la economía se basara en la construcción infinita y en el endeudamiento generalizado. Daba igual que unos se estuvieran forrando y otros hipotecándose. No digamos ya el despilfarro de recursos naturales y el ataque a las costas ¡Los socialdemócratas nunca fueron ecologistas! Políticas sociales como la legalización del matrimonio homosexual o la promesa de la Ley de Dependencia iban de la mano de rebajas fiscales a las rentas altas, pérdida de poder adquisitivo de los salarios, precarización galopante del empleo y cero control del mundo financiero y las cajas de ahorro. En vez de plantar cara a la burbuja inmobiliaria y a sus beneficiarios, la represión se desató contra el movimiento de jóvenes de V de Vivienda. Nada podía estropear la fiesta, y es que según Zapatero estábamos entrando en la “Champions” de los países ricos, lo que sin duda le sirvió para aumentar los votos y revalidar la presidencia en 2008.

Y entonces llegó la crisis. Primero hablaron de desaceleración y después pusieron el acento en las causas internacionales. Más tarde, y para ir cambiando el sistema productivo, implementaron medidas para incentivar la construcción y el consumo de coches. Para los bancos un fondo de rescate de 90.000 millones de euros. La patronal aceptó la ayuda a los parados sin prestación a cambio de una rebaja en las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas. Finalmente, ZP tuvo que tragarse el buenrrollismo y acabar poniendo en marcha un paquete de medidas antisociales con reforma laboral y aumento de la edad de jubilación incluidas. Hasta aquí la crónica de una debacle anunciada: la retirada por la puerta de atrás de Zapatero y el hundimiento electoral del PSOE.

Pero, ¿qué hay detrás de la incapacidad del gobierno socialista para gestionar el ciclo alcista y la crisis de otra manera? ¿Cómo es posible que la socialdemocracia no haya propuesto un mínimo programa de medidas frente a la rapiña financiera? En los últimos treinta años, los partidos socialdemócratas europeos no han defendido los intereses de las mayorías. Han acatado los presupuestos de la economía neoliberal, con todas sus mentiras, hipocresías y pensamiento único incluido: desregulación financiera, reformas laborales, privatización de empresas públicas, precarización del empleo, externalización de los servicios públicos, deducciones fiscales a rentas altas y productos financieros, etc. Se mantuvieron a la defensiva como “contraparte” de algo peor, la derecha. Pero lo cierto es que ni siquiera el programa socialdemócrata de pleno empleo, ciudadanía nacional y propiedad pública es útil en nuestros días.

Cuando las elites económicas están más interesadas en los beneficios financieros que en el crecimiento económico de los países, levantar la bandera del pleno empleo es derrotista y poco creíble, también cuando lo hacen los sindicatos mayoritarios o los partidos a la izquierda del PSOE. El empleo se ha vuelto precario y el nivel de los salarios no se corresponde con las labores socialmente útiles. La fórmula salario-empleo no reconoce muchas de las actividades que generan riqueza como los cuidados, el trabajo doméstico, la formación o la producción cultural siempre colectiva y difusa. El PSOE, sin embargo, ha utilizado la zanahoria del pleno empleo para echar a perder los derechos laborales. Pero la cuestión fundamental no es el pleno empleo a cualquier precio, sino la distribución de la riqueza (mayor que nunca) mediante una fiscalidad que asegure el acceso a renta y servicios públicos para todos.

En cuanto a que los derechos de las personas estén adscritos a una determinada nacionalidad, cuando los movimientos financieros no son regulados por el Estado-nación, no deja de ser una burla al sentido común. En estos tiempos, los derechos de ciudadanía no deben ser una cuestión nacional, sino universal. Por último, para la socialdemocracia, la propiedad pública siempre ha sido estatal: el gobierno decidía y legislaba sobre lo público sin contar con los interesados, nunca se ha promovido una gestión social de lo público. Sin alternativas al modelo neoliberal, los líderes socialdemócratas han bailado la canción de inversores y expertos, no sin beneficio personal en forma de pensiones vitalicias y consulting millonarios. Ni siquiera la victoria de la democracia, la ley y la sociedad civil sobre el terrorrismo de ETA le vale a Zapatero para guardar un buen recuerdo en el ideario general. Unas memorias dentro de 15 años que hablen de estos 7 últimos, explicarán con perspectiva, muchas cosas.

Los políticos “socialistas”, asentados en su papel de “contraparte progresista”, los “menos malos” de la desregulación y la burbuja, dando pinceladas sociales a un modelo insostenible, cuando llegó la crisis, acataron las órdenes del mercado. ¿Refundar el capitalismo? El PSOE argumentaba que la culpa no era suya, sino del crash mundial, pero las movilizaciones de mayo le dejaron sin coartada. El gobierno podía cambiar la ley electoral, ayudar a los hipotecados, perseguir a los políticos corruptos y empresarios enriquecidos ilegalmente. También podía revocar la ley 15/97 que permite la privatización de la sanidad o acabar con los conciertos educativos. Pero no hicieron nada. Sólo adelantaron las elecciones, en uno de los mayores gestos de derrota política nunca vistos. Era el turno de la rotación bipartidista: el PSOE le cedía el puesto a sus compañeros populares. Durante la campaña electoral, ni el interesado acercamiento al 15M, ni la evocación del miedo a la derecha, ni las patéticas críticas a los banqueros, ni las cínicas promesas de subir los impuestos han sido creíbles.

A partir de ahora, el PSOE intentará recuperar protagonismo apuntándose a las movilizaciones contra las políticas de austeridad que aplique el gobierno de Rajoy. También tratará de hacerse un lifting político mediante la celebración de un congreso. Pero ya no estamos en 2004, la nueva ola de movilizaciones ha desplazado a la avanzadilla cultural del PSOE. Los progres, que desde la Transición monopolizaban la “Cultura”, han quedado retratados con su apoyo a la SGAE y la ley Sinde. La inteligencia colectiva, la que tomó las plazas e interactúa en forma de red, ha desbordado el discurso autocomplaciente de la progresía sobre la democracia que “tanto ha costado en este país”. Mucha gente queremos una democracia real y siete años después de la victoria de ZP tienen claro que el PSOE es parte del problema. En 2011, ya no hay nadie a quien esperar. Sencillamente, casi todo está por inventar.

martes, 6 de diciembre de 2011

¿Qué se supone que celebramos hoy?


viñeta por Manuel Fontdevilla

Hoy 6 de diciembre, se conmemora la aprobación por vía de referendum de la Constitución que artículo todo el período conocido por muchos como Transición. Hace 33 años que esta en vigor un texto legal, cuya vida útil tendria que haber sido de unos 20 años, tiempo que debería haber sido suficiente, para en otro proceso constituyente nuevo, poner a España en vías de una democracia real, europea, avanzada y del siglo XXI, dando así a las reformas y medidas necesarias para garantizar todos los derechos y deberes, y construir con un pacto social en el que toda la ciudadanía tomará las decisiones por consenso para llevar a cabo el cambio que el país necesita.

Todo eso no se ha producido. Seguimos anclados en una transición continuista de la dictadura franquista y en materia política la constitución que hoy se vanagloria con la derecha hegemónica y liberal en la Zarzuela pertenece a un país en blanco y negro; a un país en el que todo quedo "atado y bien atado" por el regimen opresor.

Podríamos hablar de muchas cosas que no se cambiaron hace 33 años y que siguen vigentes, y que ya no necesitan una revisión o actualización, sino que piden, y a gritos, en las calles, un nuevo texto legal. El modelo de estado alejado de la realidad federalista, y que malvive en base a organizaciones administrativas territoriales conocidas como Comunidades Autonómas cuyo mayor avance es concederse un Estatuto cada cierto tiempo, complejo e inocuo. Es Hispanistán, el país de los 17 parlamentos autonómicos. Sobran diputaciones provinciales, el Senado. La jefatura del Estado en manos de una familia bochornosa y abochornante que por fin, ya empieza a constituir un obstáculo en el normal funcionamiento de un país, que hasta hace bien poco veia tan bien la monarquía, dando igual si al actual lo pusiera un dictador, o fuera un memo como Fernando VII o tantos otros. La ley electoral, la situación de la justicia o los apartados de calado social y económico como vivienda o trabajo digno y seguro son cada día pisoteados, convirtiendo nuestra constitución, en una jovén de 33 años con estudios, que vive con sus padres y que malvive entre el paro y el trabajo basura.

En todo este tiempo sólo obtuvo el maquillaje de una reforma insultante y aberrante que consagra nuestro modelo político y nuestro tratado social al neoliberalismo más egoísta, recalcitrante y despota, todo ello sin paso por referendum o consulta popular, por lo que claramente, es anticonstitucional. Tal apelativo, se lo ahorran con unos tribunales absolutamente politizados. Pero ahí la tenemos de tiros largos, recibiendo saludos y prebendas en un momento, en el que una parte importante (por peso numérico, pero sobretodo por simbólico, interesante y sugerente por lo informado y motivados que estamos) de la población ya no estamos contentos con esta falsa democracia y salimos a las calles, desde internet a pedir democracia real ya.

Se ha llegado a este punto en el que una crisis económica nos lleva a toda una generación, y a nivel global, a vivir en peores condiciones que nuestros progenitores y a tener unas expectativas, futuro y sueños recortados y recortables. Es esta crisis, esta estafa absoluta y salvaje lo que nos ha sacado a la calle y lo que nos tiene en pie de lucha y aumentando el número. No hay nada que celebrar, señores. Esta Constitución no vale. NO valdría en una situación económica y social de paz, mucho menos en un momento de indignación y toma de las riendas por parte de los ciudadanos, ante la total inoperancia y mayor sinvergoncería de la clase dirigente y el poder económico y financiero, decididos a sangrar más a las clases medias (realmente siempre hemos sido clases oprimidas) y bajas para mantener sus privilegios.

Las soluciones anti crisis se ponen de manera democrática. No soluciones capitalistas, porque recordemos el capitalismo, el egoísmo y la falta de ética y política nos ha llevado aquí. Medidas como la nacionalización de la banca, una reforma fiscal, el salario mínimo o la pensión mínima, o que se paralicen los procesos en los que la gente pierde sus viviendas siempre que demuestren que no tienen ingresos. Todas esas medidas se pueden hacer con la constitución en la mano.

La Constitución que hoy se celebra, que ampara una transición, son ambas, constitución y transición una estafa. Cada día se cumplen artículos enteros como el 31 sobre la progresividad de la fiscalidad, el de los convenios colectivos… Todo el Título VII sobre economía y hacienda es algo que se incumple totalmente, el tema de la herencia a la corona, el de la adhesión a la Comunidad Europea, lo de la OTAN… Y eso sin entrar en la adhesión trasnochada, con alevosía y agosticidad de la carta magna, se supone garante de las libertades, derechos y deberes de la ciudadanía, al neoliberalismo recalcitrante, sin ni siquiera preguntar al pueblo. El tope de gasto o el escudo antimisiles, han acabado por separar al psoe de sus bases, pero más aún, a una ciudadanía del siglo XXI de un libro que no dice nada.

De entre las cosas a cambiar, o cuando menos a debatir, esta el tema de la monarquía. Aquí se puso un rey, al que se le permite todo, sanidad y educación, gratuitas y sin ningún tipo de limite ni ideológico ni económico, como base de la igualdad y del progreso y crecimiento de la sociedad, son algunos de los retos, de los ataques que sufre el pueblo a través de sus falsos representantes, que en realidad son marionetas de un sistema caprichoso, arbitrario, llamado capitalismo, y que sólo sirve para mantener al 90% de la población oprimida, y a un 10% viviendo lujosamente. Se va a acabar.

Es hora de que la ciudadanía coja su destino, y nos ganemos la democracia. La real y viva, no la que tenemos y que hoy al encender el televisor las mismas caras con los mismos discursos se encargan de celebrar. Esta democracia, que hoy nos aplasta, no nos representa, es anticuada y falaz, y es en este momento es en el que el pueblo español tiene que dejarla de lado, por regalada, y ganarse una democracia plena, que garantice una serie de derechos, libertades y déberes, que día tras día, en Hispanistán, son meados.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El urbanismo político


No he podido menos que postear este artículo del escritor Luisgé Martín en el que utilizando la arquitectura como símil y con una precisión que sólo da la experiencia y el tener los ojos abiertos ante la sociedad que ante uno se presenta. La lucidez, claridad y el análisis exacto son de una precisión quirúrgica sublime. Disfrutadlo y reflexionar.





El Flatiron es uno de los edificios más célebres del mundo. Se encuentra en Nueva York, en la confluencia de la Quinta Avenida con Broadway, y fue terminado de construir en 1902. Le debe la fama a su forma de planta triangular, que, si se mira con una determinada perspectiva, hace concebir el efecto óptico de que es un simple muro con ventanas. El empresario George Fuller compró el solar y le encargó la construcción al arquitecto Daniel Burnham. Si a Burnham le hubieran dado una finca grande y vacía habría hecho sin duda otro edificio, seguramente más cómodo y funcional para quienes fueran a ocuparlo. Pero aquello era Nueva York y ese cruce unía dos avenidas privilegiadas, una de ellas oblicua. Todo el genio arquitectónico de Burnham debía expresarse en las dimensiones de ese espacio. Debía adaptarse a ese espacio.

Que un país como España cargue todas las culpas en su clase política es más que siniestro y sainetero
El urbanismo es siempre así: se construye partiendo de la ciudad preexistente. En política es exactamente igual: se construye siempre sobre lo que existe, no hay otra posibilidad. Pero una buena parte de la izquierda orgánica y social parece empeñada en ignorarlo, a pesar de que incluso el padre Marx lo dejó escrito: "Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado". Es decir, si tienes un solar triangular en el esquinazo de la Quinta con Broadway puedes construir el Flatiron u otro edificio de planta triangular, más alto o más bajo, con cornisas o sin ellas, pero no puedes construir el Empire State.

El fundamento de cualquier acción política ha de ser el conocimiento minucioso del solar que se posee. No debe resultar extraño, por eso, que partidos de la misma familia ideológica establezcan discursos y prioridades completamente distintos en países que también lo son. La izquierda norteamericana puede hacer bandera de su lucha por la sanidad pública, dado que hay 50 millones de estadounidenses sin seguro médico, pero sería absurdo que hiciera lo mismo el partido laborista de Noruega, donde toda la población, sea cual sea su adscripción política, suscribe la cobertura sanitaria universal como uno de los derechos sociales irrenunciables. En ese sentido, y estirando la paradoja, muchos estadounidenses de izquierdas estarían felices de ser gobernados por el partido conservador noruego.

La pregunta que cabe hacerse ahora es si conocen bien los españoles de izquierdas el solar que hay disponible para edificar. O en otras palabras: en qué medida han castigado al PSOE por lo que ha hecho deliberadamente y en qué medida por loque ha hecho ineludiblemente. Es evidente que los votantes de este espacio ideológico rechazan con indignación la preeminencia de los mercados sobre la política, pero ninguno de ellos ignora -sin mala fe o sin analfabetismo económico- que dar la espalda abiertamente a esos mercados habría supuesto entrar en quiebra y atravesar un desierto aún más árido que el que estamos cruzando. Esos votantes rechazan también el capitalismo basado en la especulación y en el beneficio rápido, que consiente los paraísos fiscales y otorga un poder sobrehumano a los directivos de las grandes empresas, pero saben bien que esos problemas desbordan el ámbito nacional y no pueden ser afrontados en solitario.

Una solución a todos estos desmanes del mundo sería abandonar el euro y la Unión Europea y convertir a España en un reino casi medieval, con contactos comerciales restringidos, como si, hartos de solares estrechos y deformes, decidiéramos irnos a la selva y construir una ciudad nueva al estilo de Brasilia. No parece, sin embargo, que esta opción cuente con el apoyo de muchos españoles, teniendo en cuenta que ni siquiera los seguidores del 15-M proponen asaltar el Palacio de Invierno, sino únicamente refundar el sistema para que permita a todos los ciudadanos encontrar un trabajo digno y desarrollar un proyecto de vida decoroso. Esta es la causa más probable de que un 22% de los votos que pierde el PSOE se vayan a la abstención y solo un 17% a IU, que sigue defendiendo un inédito modelo anticapitalista en el que no creen ni siquiera muchos de sus simpatizantes. Los votantes trasvasados, así, parecen dar su apoyo a la coalición en el convencimiento de que no tendrá nunca posibilidades reales de gobernar, pero sí de amarrar al PSOE a la izquierda.

Siempre hay que pedir cuentas políticas por lo que pudo ser hecho y no se hizo, no por las ensoñaciones de un mundo justo. Oponerse a una realidad que tiene alternativas es rebeldía; oponerse a una que no las tiene es simplemente inmadurez. Ya se ha dicho muchas veces que gobernar no es tener la capacidad de imaginar una sociedad perfecta, como hacen los adanistas, sino tomar decisiones concretas en circunstancias históricas concretas. Joseph Brodsky lo describió con humor: "La vida, tal y como es realmente, no consiste en una batalla entre el Bien y el Mal, sino entre el Mal y el Peor". Podemos llamar a esto pragmatismo o realpolitik, pero es solo urbanismo: en un solar triangular puede levantarse exclusivamente un edificio de planta triangular.

No es solo importante el solar, sino también los materiales de construcción con que se cuenta. La calidad del hormigón, la firmeza de las vigas y la solidez de los cimientos. Y a este respecto, hay un mensaje electoral en el que han coincidido todos los partidos nacionales, desde el PP hasta IU: España es un gran país, dinámico, imaginativo, laborioso y capaz. Yo miro a mi alrededor y no encuentro ese país por ningún lado. Encuentro un país ruidoso, gritón y bastante beato. Un país con una sociedad civil anémica y una capacidad asociativa lastimosa. Un país insolidario en el que muchos de sus ciudadanos defraudan a la Hacienda pública, creando una de las mayores bolsas de fraude europeas. Un país en el que los medios de comunicación son charangueros y sectarios. En el que la casta intelectual y artística languidece con mediocridad. En el que la clase empresarial no innova demasiado, prefiriendo el ladrillo a la tecnología. En el que la profesionalidad laboral, que nunca fue modélica, se deteriora gravemente, volviendo a los tiempos de la pandereta y la chapuza. Un país, en fin, que no es Alemania ni Noruega ni Francia.

Que un país así le cargue todas sus culpas a la clase política que lo gobierna no solo es siniestro y sainetero, sino que conduce al peor escenario para la izquierda: la negación de las lacras que deben ser corregidas. Si la única regeneración de la que hablamos es política, y no social, tendremos garantizado el fracaso de todos, pero sobre todo el de aquellos que aún confían en cambiar poco a poco el mundo. Porque para lograr que el Flatirion sea hoy ese edificio hermoso y fascinante que los turistas fotografían en Nueva York, fue necesario antes que el arquitecto tuviera claro cuáles eran el perímetro de su terreno y las limitaciones de su obra.
Luisgé Martín es escritor, autor entre otros libros de Las manos cortadas.

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lunes, 21 de noviembre de 2011

Dicen que ayer hubo elecciones

Una pequeña reflexión de las elecciones de ayer. La primera, y para mi la más importante. Casi 10 millones de abstentes, una opción que más allá de los "a-políticos" que ni sienten ni padecen, nos dejan una cifra, en torno a los 3 millones (7 fueron los millones de abstentes en las elecciones generales de 2008) de gente que ha seguido al 15M en estas elecciones. Las otras opciones se cernían a IU, Izquierda Anticapitalista y Equo. Pero no equivocarse. Lo de ayer son unas elecciones justas como tales, pese a casos indignantes y molestos, y el resultado ha de respetarse. Pero no fue una gran jornada para la democracia, que digamos, en el que a la tercera tentativa, Rajoy llega a la Moncloa, no porque su labor en la oposición haya sido certera y acertada, sino más bien por los errores de Zapatero y el PSOE. Es decir, ayer supuso una gran victoria de la derecha, sobretodo motivada por el cataclismo de la socialdemocracia europea, la especulación y la corrupción del capitalismo. De los 4 millones de votos perdidos por el PSOE, IU sólo pudo rascar 700.000 (lo que curiosamente y por tan escasa cifra le lleva a formar grupo parlamentario más o menos numeroso). Mientras el voto de los ciudadanos no sea igual, tanto en su opción política tomada, como en la circunscripción o provincia en la que es ejecutada, las elecciones en este país tendrán un problema.


Viendo el recuento de ayer, nadie puede decir que en este país, aparte de la estafa que llaman crisis económica, también existe un problema (y muy grave) de representación y confianza en el sistema democrático de este país, y a parte de la manida crisis y evitar el desmonte del estado de bienestar y de los derechos que como trabajadores (y ciudadanos) nuestros padres, abuelos y bisabuelos consiguieron el siglo pasado, no menos importante, sino capital, resulta la regeneración democrática, total y absoluta, tanto en personas, ideas como administraciones y sistémica, de la democracia española. El ejemplo islandés es más que valido, necesario y trascendente.

La segunda: Con menos votos que Zapatero en 2008, Rajoy disfrutará de una mayoría absolutísima. Esto quiere decir que el PSOE ha perdido 4 millones y medio de votos, y el PP sólo ha sido capaz de arañar 500.000 votos. Es decir, el PPSOE, el bipartidismo ha perdido 4 millones de votos. Eso nos lleva a tres cosas claras: La primera que es una elección democrática, y como tal es respetable. La segunda que no es un cheque en blanco para desmontar el estado de bienestar español, y aplicar más neoliberalismo egoísta y clasista a la sociedad española. Y la tercera, heredera de la anterior, que hay mucha gente, molesta y que seguimos indignados, incluso ya cabreados. Los cambios en este país ya son imprescindibles y se van a seguir exigiendo como no podía ser de otra manera.

Que la derecha de este país no vota, sino que ficha, y no sufre una dispersión de votos en partidos de su espectro ideológico, que si que sufre la izquierda, ya se ha hablado. Por las cenizas del PSOE pasamos del bipartidismo al monopartidismo, en el que el PP concentra la mayoría absoluta en el gobierno central, la práctica totalidad de las CC.AA e infinidad de ay-untamientos. No habrá oposición, más que la que se planteé desde el 15M y desde las calles, además de voces muy necesarias en nuestra política, como las de IU o Equo. La otra oposición, la tiene Rajoy y sus "insidiash", envenenada en la hija de puta de Esperanza Aguirre y en Angela Merkel, que como buena conservadora y neoliberal, va a lo suyo.

En el caso del PSOE, el gran error de Zp estuvo en que quizo hacer políticas progresistas en el gasto público, sin hacer políticas progresistas en la recaudación, es decir, no se hizo la necesaria y justa política retributiva progresiva (y progresista) para que los ricos pagasen más. Si a eso le sumamos su giro al neoliberalismo desde mayo de 2010, tornaba como inevitable lo sucedido ayer. Muchos creemos que Rubalcaba sacrifico su cuerpo político, una vez más, para no quemar a uno de los jóvenes candidatos socialistas.

Comentando un poco el resto de resultados dos pequeñas reflexiones. Una, que volveremos a sufrir el chantaje de la burguesia catalana y vasca en el parlamento. Sobretodo de los primeros, que se llenan la boca con la independencia para seguir viviendo muy bien, maximizando y pervirtiendo la ley, y seguir obteniendo jugosos réditos a costa de las otras opciones políticas en Cataluña y de la convivencia y solidaridad entre comunidades Estos tios de CIU no quieren la Independencia de Cataluña, eso les acabaría con el chollo y les haría trabajar para conseguir cosas y solventar los problemas de Cataluña, y sobretodo, se les acabaría la excusa que emplean para denigrar a los pobres allí. Es muy triste que en el siglo XXI valores como nacionalismo o la patria, sea cual sea, siga atrayendo tantos votos.

Dos, del resultado de Amaur no me molesta como dice, falsamente, los mass media de la ultraderecha, "que ETA entre en el parlamento" (no es por nada, pero con proceso de paz por medio, no esta de más), sino me molesta, igual que los resultados sobretodo de CIU, que con tan "pocos" votos obtengan tal resultado en número de escaños. Por qué cojones, si las elecciones son generales, el recuento no es nacional, en vez de local, provincial o autonómico. Y más cuando existe un Senado. Aunque ya sabemos lo inútil que es, o mejor dicho para lo que sirve el Senado. Ni siquiera dejan, que se yo, un número de 50 o 60 diputados de libre suscripción para paliar estas injusticias electorales. Pero claro es un arma gloriosa del bipartidismo.

Evidentemente las instituciones y el sistema por el que llegar a ellas (Ley d'hont y suscripciones de carácter provincial) fomentan la desigualdad, la desproporción en los resultados electorales, y que efectivamente, no todos los votos valgan lo mismo. Esa es la primera piedra de la reforma total y absoluta que necesita y requiere la democracia en España (también en Europa).

Aquí ya sabemos que el Borbón fue puesto a dedo por el dictador. La constitución se gestó bajo amenaza de ruido de sables. Y el sistema de representación está diseñado para favorecer el bipartidismo y mantener el negocio de los partidos nacionalistas. El 20N no es el fin del 15M, sino un punto de inflexión. El bipartidismo y el sistema político (y social, con todo lo que conmueva la clase política española) han sido puestos en tela de jucio, primero por el 15M, y ahora ya van a ser probados en total y absoluta trascendencia.

Cada paso recortando, denigrando libertades, coartando, usando la violencia, apretando la tuerca del neoliberalismo exarcebado, depredador y egoísta es una muesca más en el rodillo que mata la transición española, y de ahí van a surgir un nuevo sistema, en el que los ciudadanos tomen el testigo, la palabra y entre todos se pueda construir un país más justo, democrático y libre. En definitiva, auguro una legislatura "corta" y caliente, el momento en que España, definitivamente madure, gracias a que este país empezarán a tomar decisiones ciudadanos y políticos que no conocieron la dictadura, y que saben qué democracia quieren.


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viernes, 18 de noviembre de 2011

Razones para no votar ni al PP ni al PSOE


El bipartidismo es una forma de gobierno caracterizada por la alternancia de dos grandes partidos. El caso más acentuado es sin duda EEUU, donde demócratas y republicanos se turnan en el poder cada cierto tiempo sin que exista otra alternativa y donde la abstención ha llegado al 50%. El bipartidismo típico de los países europeos se basa en la aparente oposición izquierda/derecha, pero las políticas económicas de progresistas y conservadores durante los últimos treinta años han estado dirigidas a fomentar la desregulación de las finanzas, reducir la presión impositiva sobre los que más tienen y precarizar las condiciones de trabajo. España es un claro ejemplo de bipartidismo: Partido Popular y Partido Socialista se alternan en el gobierno pero se apoyan para sacar adelante lo que llaman “políticas de Estado”.

Cuando acaba un ciclo político cambia el partido en el poder, pero siempre están de acuerdo en determinadas cuestiones que afectan sobremanera a los ciudadanos. En los últimos años, PP y PSOE se han entendido en cuestiones claves: la ley Sinde contra el intercambio de archivos en internet; la ley 15/1997 que autoriza la participación de empresas privadas en la gestión del sistema sanitario; las leyes de extranjería que dejan sin derechos de ciudadanía a miles de personas; la falta de voluntad  de ambos partidos —por no hablar de la connivencia directa— para perseguir la corrupción; la reforma de la ley de cajas para poder convertirlas en bancos; el cierre en falso de la subcomisión sobre la reforma electoral; la votación conjunta contra la dación en pago, una solución que haría desaparecer la deuda hipotecaria después de entregar las llaves de la vivienda al banco; y la reforma constitucional express aprobada el septiembre pasado sin referéndum.

Si echamos un vistazo a los años de “bonanza” previos a la crisis, podemos constatar la coincidencia de ambos partidos en las políticas económicas. Y lo que es más importante, descubrimos que el desequilibrio social y económico palpable desde el pinchazo de la burbuja, es una tendencia que comenzó durante los años del boom inmobiliario.

Entre 1994 y 2006 el salario medio perdió un 2,4% de poder adquisitivo y la deuda de las familias creció seis veces (225%) más rápido que sus rentas disponibles (39%). En contraste, entre 2002 y 2005, años en los que gobernaron tanto el PP como el PSOE, el segmento del 10 % más rico de la población incrementó su patrimonio cerca de un 50 %. En el año 2005, en plena fiesta del ladrillo, las empresas que más ganaron en bolsa fueron las cinco líderes del sector constructor-inmobiliario.

La crisis ha traído un nuevo consenso entre PP y PSOE, ambos sitúan el problema de la economía española en el déficit público, la deuda de las familias y el mercado laboral. El debate electoral versa sobre quién recortará menos, pero ninguno de los grandes partidos ha cuestionado la necesidad de ajustes. Tampoco hemos escuchado cómo van a reducir las cifras de paro y las tasas de temporalidad en el empleo, ambas de las más altas de la Unión Europea gracias a las sucesivas reformas laboral promulgadas por el rodillo bipartidista.

En relación a la necesidad imperiosa de recortes sociales, es necesario indicar que España es el país de Europa que menos gasta en bienestar social por habitante. Este dato es más llamativo si tenemos en cuenta que el tipo máximo impositivo ha bajado 13 puntos entre 1995 y 2010, la mayor bajada de la Unión Europea. La concentración de riqueza es una de las más marcadas de la OCDE: el 10% de población posee el 58% de la propiedad y el 1% con mayor renta es dueña del 18% de la propiedad.

Sobre el problema de acceso a la vivienda, nada de un plan de alquiler social, ni dación en pago para acabar con la deuda de las familias. Según los últimos datos, en estos momentos hay 300 desahucios al día y en los próximos dos años se espera que la cifra aumente hasta los 500 diarios. Los bancos españoles verán incrementado su ya enorme patrimonio inmobiliario y muchas familias quedarán endeudadas de por vida.
Los que siguen ganando con la crisis no sufren ningún recorte. Los bancos españoles son propietarios del 52% de la deuda española. Su negocio es sencillo: reciben préstamos del Banco Central Europeo al 1% de interés, y después compran bonos públicos del Estado español que les reportan una rentabilidad en torno al 6%. No es de extrañar que algunos ciudadanos hayan decidido votar directamente en sucursales bancarias.

Si todavía estás dudando entre las dos opciones mayoritarias, si eres de los que crees que el PP creará empleo, si eres de los que opta por el mal menor, si sientes el deber de votar al PSOE por miedo a la derecha, si confías en el cambio que traerá el PP… esperamos que este artículo consiga cambiar tu opinión. Una cosa es segura, la crisis es una estafa, como ya lo venía siendo el boom inmobiliario. Nosotros no votaremos a quien nos engaña. Nosotros confiamos en la gente que tampoco lo hará, personas de abajo que seguirán con ganas de cambiar las cosas el día después de las elecciones.

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martes, 15 de noviembre de 2011

Una racha histórica





La semana pasada para el equipo de baloncesto femenino del Perfumerías Avenida de Salamanca, actual campeón de Europa y de Liga, se dibujaba como clave, importante y que debía de servir como listón y guía de por donde anda el equipo este año. Hasta el lunes pasado, lo hecho hasta el momento ya resulta histórico, con un comienzo inmaculado, que ha servido para conseguir al calor de Würzburg y la Marea Azul, inasequible al desaliento afición salmantina, las dos supercopas, de Europa y España, venciendo respectivamente a las israelíes del Eliztur Ramla, y al Rivas Ecópolis. Además la marcha por la liga europea, transcurría con un 4-0, y con un 6-0 en la liga doméstica, con muchos partidos apabullando al rival, en base a brillantez, acierto e intensidad, y en otros con un juego más atascado, con la experiencia (de eso, van sobradas) y el tesón suficiente para sacar los partidos adelante.

Lo cierto es que los dos envites, además lejos de "la catedral del baloncesto femenino en España", el pabellón de Würzburg ponían exigencia máxima ante dos equipos, quizás no máximos favoritos en la respectiva competición para el cetro final, pero a los que ganar en su pinta se antojaba complicado y díficil. Pero este equipo sorprende. Esta formado por personas, amantes del deporte, de la competitividad. Y no temen al más díficil todavía. El maratoniano viaje para llegar a Orenburg, en la frontera con Kazahistan, y el frío extremo que recibió a la expedición salmantina, no se tornaron más allá de anecdótas y no supusieron ningún problema para lograr el 5-0 en la Euroliga al doblegar al Nadezha Orenburg, en un partido, uno más, en las que las charras demostraron que con intensidad, empuje y ese baloncesto sencillo y a la vez dinámico y espectacular al que estamos acostumbrado, con el que consiguen que cualquier rival se vuelva pequeño ante ellas,  y pese a algunos problemillas para cerrar el partido ante la categoría de las Verameyenka, Katie Douglas o Brunson, Avenida venció  (65-69). Como ejemplo ilustrativo, decir que la defensa salmantina dejo a a la MVP del último europeo, Danilochkina, sin anotar.

Vuelta a España, desandar el camino, mismo maratón pero a la inversa, para llegar en la noche del jueves a Madrid, y morar en Rivas durante dos días antes del partido con las madrileñas. Entrenamiento el viernes (de agradecer el gesto de Rivas permitiendo al equipo utilizar las instalaciones) y visita de la Tv pública que quería hacerse eco de la increíble racha salmantina. Y el sábado por la mañana, el partido. Y otra exhibición de concentración, y esa palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en el Perfumerías Avenida de Lucas Mondelo: INTENSIDAD.

En una primera mitad para enmarcar. Avenida despliega multitud de recursos ante el Campeón de Copa (mermado por las bajas de Valdemoro y Sliskovic), tanto adelante como atrás y asi dejar el partido sentenciado al descanso (20-41). El empuje de Jones, Carson o Dublijevic solo sirve para maquillar el resultado, puesto que la victoria nunca corrió peligro de no venirse para Salamanca, para regocijo de la Marea Azul, desplazada en masa a cualquier desplazamiento del equipo por España, e incluso Europa. Resultado final 63-78 y victoria consecutiva número 37.

Y si, léis bien. Digo 37. Perfumerías Avenida de Salamanca, lleva 37 partidos oficiales consecutivos sin perder. Una racha iniciada tras perder en semifinales de Copa ante el equipo ripeño el 8 de enero, que duró toda la temporada pasada hasta conquistar liga femenina, y el subidón de la Euroliga, dejando tardes y noches gloriosas y épicas, y lanzando a las calles a una afición entregada que necesitaba ya de estos éxitos y de la recompensa mayúscula de un título europeo. Racha que como decía antes ha continuado durante lo que llevamos de esta.


37 partidos sin perder, son un hito en el baloncesto femenino europeo y en el deporte español. Ni el Barça de Guardiola, ni el Athletic o la Real históricos de los 80, ni el madrid de la Quinta del Buitre. Ni el Barça de Xavi Pascual en ACB, ni el de balonmano de Valero Rivera. Ni los Lakers de Chamberlain (record NBA con 33 victorias seguidas). Sólo supera esta racha los 87 partidos que la Universidad de Connecticut, las Huskies, estuvieron imbatidas entre los años 1971 y 1975.

El orgullo con el que sentimos toda la afición de Avenida, este momento, esta racha es inmenso. Nos hemos acostumbrado a un baloncesto de muchísimos kilates. Lucas Mondelo, con la ayuda de Alberto Miranda como segundo y el resto del cuerpo técnico son los artífices. Un baloncesto de máxima implicación y compromiso. Presión en líneas de pase, ayudas colectivas hasta la extenuación que hacen un uso de la plantilla total y racional en la que todas aportan. Y en ataque un juego rapido y sencillo, baloncesto de cortes y apariciones, movimiento, pasar y jugar. Buscar la ventaja y mucha confianza en cada jugadora, con sistemas para que toda jugadora se sienta importante.

Es Mondelo el genio creador y motivador de este equipo. Jugando entre dos vertientes, por un lado "no dejando pasar ni una" máximo exigente para garantizar la máxima intensidad; y por otro, manteniendo un espíritu de cordialidad y buen rollo, no exento de profesionalidad que hacen que tod@s se sientan a gusto y por supuesto importantes. Ese es el secreto para que un equipo, que de un año a otro sólo pueda continuar con 3 jugadoras de las 12 con las que ganaron todo, y que sigan ganando, sin una transición nada brusca, lo necesario para mantener la costumbre para ganar. No todos los equipos, ni todos los directivos, ni todos los entrenadores son capaces de seguir compitiendo, y menos ganando, despúes de las bajas que ha tenido Avenida, además de convertirse en el rival a batir por sus éxitos del año anterior. Pero en los despachos el tandém Recio y Méndez ha vuelto a funcionar para traer viejos sueños, como una motivada Marta Fernández, o hasta el momento más desafortunada Vadja; jugadoras reconocidas y profesionales con mayúsculas como Antoja, Luci Pascua, Feaster, o jóvenes talentos como Freixanet. Y una americana Dewana Bonner, que pese a la polémica inicial, ha demostrado estar comprometida y confirmar también la tremenda clase que tiene.

Junto a las nuevas, las ya veteranas que ayudan, ¡y de qué manera! a la convivencia y a la transición de un equipo con Lyttle, Montañana, de Mont, Snell, Torrens o Silvia Domínguez a otro distinto, pero que siga acumulando éxitos. Hablamos en primer lugar de la capitana y veterana, Isa Sánchez, peazo de profesional, es la guía en persona por el club y ciudad, de las nuevas, extremando el buen ambiente, y convirtiendo el equipo en un grupo humano unido, genuino y con un mismo objetivo, sin perder esa esencia de equipo profesional deportivo. Su casta y tesón, y ese esfuerzo cuando ya parecía desahuciada para convertirse en imprescindible y hacernos a todos los aficionados en imprescindibles para ella, no tienen precio. Recuerdo que no fue un fichaje bienvenido por mi parte, pero nunca me ha resultado tan grato comerme unas palabras, con el recuerdo de la simpatía, coraje y la clase de la andaluza.

Continúa también la pivot brasileña Erika de Souza que había dejado hace mucho tiempo, y bien claro su compromiso y deseo por estar en Salamanca, y que ya con un año de experiencia lo ha refrendado con sus actos. Sin parar de jugar (temporada europea, WNBA hasta la final, Panamericanos) ya esta de vuelta y reforzando mucho más el equipo.

Y por último, y no menos importante, la tercera que continúa. Marta Xargay. O lo que es lo mismo futuro. Es la palabra que la define. El epíteto sería: El cielo es su el límite. Físico de 2-3, poderosa y profesional máxima a partes iguales. A unas condiciones genuinas buenas para la defensa y el tiro, le ha seguido una evolución salvaje durante los dos últimos años. Es una defensora excelsa, capaz de secar a cualquiera, asfixiar a cualquier base jugando a toda cancha y de no sufrir ante jugadoras más grandes o expertas. Ha mejorado su tiro (gracias a una mejora en la mecánica) y donde la evolución ha sido más notable ha sido en su lectura y juego como base, mejorando desde su dribbling de avance, hasta su lectura de la defensa rival, o de la ventaja del ataque, sabiendo encontrar sus tiros y también a sus compañeras. Una auténtica crack que me hace ilusionar y mucho, no sólo con Avenida, sino también con la selección nacional, donde ya es innegable e irrenunciable el paso de testigo de la vieja guardia a todas estas chicas que se han hartado a ganar campeonatos de formación.

Este es el Avenida de las 37 victorias. Las grandes tardes y noches de victorias en la Final Four; el partido con el Spartak en Wurzbug, con el Wisla en la eliminatoria de Euroliga, los playoffs de liga española, con ese partido de semis, levantado por el público... Eso ya no nos lo quita nadie. Un equipo en su expresión más certera. Pura profesionalidad en todos los estamentos del club en el deporte del siglo XXI, y en una ciudad pequeña, alejada de los centros económicos, y en una disciplina, el baloncesto femenino, comunmente ignorada por los medios y anunciantes. Esta es la crónica de un sueño, de una ilusión hechas realidad, para alegría y entusiasmo de una afición, de una ciudad y de unos protagonistas, verdaderos héroes y heroínas de una gesta histórica y que esperemos se ampliando el autonúmerico de los partidos de Avenida durante mucho tiempo.