viernes, 28 de noviembre de 2008

Una idea: Deshacernos de la Televisión


He dedicado la tarde, como en los últimos viernes para colgarme de internet y ver a través de rtve.es el capítulo semanal de la serie televisiva Guante Blanco, una producción con la que el ente público trataba de reforzar su posición en el mercado de teleseries nacionales, y con la que nos ha demostrado una vez más, que más vale una audiencia numerosa y asilvestrada, antes que un producto de calidad.

Hace un mes y medio más o menos llegué a casa un miércoles algo tarde, tirando más de las 11 de la noche. Para ahogar las horas muertas puse la TV en un acto que cada día repudio más y trato de evitar con más ahínco. Pero en aquella ocasión no fue en balde y pude ver el primer episodio de Guante Blanco la principal apuesta en ficción de TVE para competir con los productos del mismo género (ficción nacional). La trama es la siguiente: Mario Pastor es un ladrón de guante blanco... y Bernardo Valle un inspector de policía... Mario no está dispuesto a dejar de robar y Valle tiene como meta descubrir su identidad y atraparle. Un particular y sofisticado juego del ratón y el gato en una serie que mostrará la realidad profesional de estos dos hombres situados a ambos lados de la ley, pero también su vida diaria y familiar.

Bernardo Valle (Carlos Hipólito) y Mario Pastor (José Luis García-Pérez) son padres de familia. Ambos adoran su trabajo. Los dos tienen equipos a sus órdenes y son personas extremadamente leales. Si se conocieran en las circunstancias adecuadas, seguramente serían amigos. Lo malo es que las circunstancias son cualquier cosa menos adecuadas: porque Mario es un ladrón de guante blanco... y Valle el inspector de policía encargado de darle caza... Todo ello aderezado con la vida familiar de ambos, plagadas de problemas, incoherencias y engaños, como todas las vidas, y en las que tratan de sobrevivir a base de honestidad y gentileza. La profesionalidad de ambos protagonistas se ve arropada por sus equipos de trabajo (interpretados por grandes actores y actrices), y por un equipo de guionistas sublime, que añade más intriga y entusiasmo a la ficción con el paso de los capítulos y minutos, multiplicando las posibles vertientes de la historia, añadiéndole dosis de dramatismo, humor, credibilidad, suspense o genialidad según sea necesario. Todo ello realizado de una manera cuidada, atractiva y sugerente; una historia capaz de entretener, divertir, y también hacer pensar, meditar al espectador a la vez que le permita ansiar el siguiente capítulo.

Carlos Hipólito y José Luis García Pérez son la pareja protagonista, consolidada, firme y de contrapunto tienen a sus equipos. En uno aparecen Leticia Dolera (muy mona) o Jorge Roelas, en el otro, en el delictivo esta Eloy Azorín, o uno de estos actores, currantes de tablas como José Ángel Égido, el entrañable Lino de Los lunes al Sol. Y la representación femenina pues dos de esas actrices que alimentaban mis sueños más próximos al onanismo como Ana Risueño o Pilar Punzano. Está última encima de estar como un queso, actúa que da miedo.

Pues esto es lo que me pasa a mi ahora mismo, que los viernes conectó el PC para ver el nuevo capítulo, porque TVE tras dos primeros capítulos los miércoles, y un tercero la noche del viernes decidió dejar la emisión de la serie para la web rtve.es. Y todo ello porque se supone que la audiencia no triunfo. El público dió la espalda al producto los miércoles (día bastante saturadillo) y el experimento del viernes, fue como no, un inmenso fracaso. Así danzamos en que la TV pública la que pagamos todos con parte de nuestros impuestos, sigue manteniendo aberraciones a la inteligencia, la dignidad y la humildad como programas de corazón o mira quién jode la marrana, con vedettes-biólogas, toreros jubilados, hijas de... o nietas de dictador inclusive, para escarnio de la audiencia y regocijo de la competencia.

Qué la inteligencia corre peligro en el mundo de la farándula en este país de la pandereta no exime que la televisión pública diera ejemplo y ejerciera como tal, es decir, de servicio público y permitiera a muchos tele-espectadores (aficionados, accidentales, ocasionales o enganchados) productos plenos de calidad y garantía de gusto estético dentro del vomitivo discurso diario que la ventana catódica destila. Pero es que de la actual TVE sólo se salvan los informativos (sobretodo La2Noticas), la serie PlutónBerbenero (en la2 los miércoles dirigida por Álex de la Iglesia), diversos programas de actualidad (Informe Semanal, 59 segundos,...) y muy escasos musicales o deportivos (plagados de anuncios y siempre mal promocionados). Esto es lo único que se ofrece, y se suma a otras pocas gotas de calidad en la parrilla como Callejeros, Matrioshki, House, Padre de Familia, Buenafuente, El intermedio, CQC (de menos calidad que el añejo de Wyoming) o Camera Cafe.

¿Y contra esto que compite? Pues la bazofia, el chascarrillo de mesa camilla, los aspectos violentos y no degradables de la especie humana. Las peripecias de las familias "señoriales", los Franco, los del torero y su padre putero, los de la tonadillera y su hijo ignagura-discotecas, la carroñeria de gente que se pega por herencias, el testimonio de la defendida de Neira... La vulgaridad moral y ética de pagar monstruosas cantidades de dinero a delincuentes condenados, no encuentra competencia porque se ampara en el analfabetismo de segunda generación, ese que tiene que enseñar a los que saben leer y escribir a pensar y reconocer. El menudeo de la intimidad y el lado más desagradable de la vida colisiona contínuamente contra nuestras púpilas, choca con el cerebro y daña la sensibilidad más sublime.

Por todo ello, amigos, amigas y ávidos lectores, juntos podemos derrotar la basura de la televisión. NO a los programas de corazón, boikot a Antena 3 y sobretodo Tele 5. Conciencia a tu familia y amigos, y sobretodo si tienes audimetro en tu televisión boicoteemos a quien nos toma como imbéciles...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Poesía negra


El lento descenso de la luz suprema
dibuja bravas sombras y esquivos sueños.
Los árboles desnudos ante el frío y el viento
alargan sus ramas para capturar el tiempo,
nos roban el alma y la vida que se estrella en el negro asfalto.
Las únicas maderas que se sostienen sin mugre,
son las de los cadalsos;
el infame palo que sujeta la cuerda que abraza el cuello
de continúos difuntos;
o la guillotina siempre hambrienta de sangre real,
y mal nutrida por la indiferencia y el pasotismo.
La luna sonrie maliciosamente,
sabe que con ella comienza el reino de las sombras,
y su luz dibuja en la inerte tierra, monstruos y dioses,
tan sólo diferenciados por quien conserva los oídos.
Tétrico paisaje que rodea oscuras vidas de negros pensamientos,
atados a viles puñales que desangran,
cuerpos ajenos, amarillos por el dolor y el sudor,
escarmentados de la desidia y la violencia,
alientos finales que apagan la llama interna
y con ella borran días de memoria, noches de olvido
y sueños invividos.

El agua fresca y clara ha muerto en nuestro interior.
Agreste es ahora el paisaje que nos rodea y la miseria,
ceba los delgados estómagos y deja maltrechos cuerpos,
que se van a llevar las moscas.
Buitres y cuervos anhelan lancerar las entrañas de la humanidad,
sobre un seco arenal destripando cuerpos sin sangre,
rostros sin humanidad y cerebros olvidados de ideas.
Nada más va a brotar de tan horrible lugar.
La maldad ha vencido. Cantó victoria
el día que la violencia y la cobardia se aliaron para matar todas las energías.
Aquí yace el último cadáver decrépito agajado y violado,
destruido y colmado, de placeres carnales;
de festivales en sodomía y ácidos que abrieron los ojos,
ante la belleza momentánea, las palabras dulces que
tan fácil se lleva el viento.
Y una vez muertos estos ojos, en sus cuencas crecieron las larvas,
que viciaron mi interior, trepanaron mi cerebro y destruyeron el espíritu.

Truenos suenan desde que tengo uso de razón.
El momento se acerca, pero todavía esta muy lejos,
porque los rayos no resplanden en el horizonte.
La lluvia no alimenta la tierra, resbala sobre ella.
Así inicia un viaje de destrucción y horror
que birla más vidas, más oportunidades.
Los árboles inmensos en tamaño y doloridos en sequedad,
se abren con el tan sólo roce de una gota.
El estruendo es inmenso en la llanura salvaje,
donde más almas se flagelan en una suerte de soledad compartida.
Cuerpos de mil géneros y razas se mueven al ritmo de los tambores de la Puerta de Cerberos,
y Castor y Pólux ladran con las encías ensangrentadas, alimentadas por un único corazón.
La última llama de este día innombrable
termina con la esperanza de justicia,
con el hilo de perdón y misericordia,
todos caemos al abismo de las tinieblas,
para morar en la eternidad,
sin recobrar las necesarias fuerzas,
y sin conocer más que la soledad.

Mi cuerpo se desgarra en un último grito salido de las cavernas de mi garganta.
Tus manos enguantadas dibujan sobre la tierra, la primera letra de la revolución,
pero cuán errada estás, bruja del dolor, porque nadie clama venganza y resurrección.
Necesitamos una muerte rapida e indolora,
en vez de esta suerte de dolor continúo,
que me desgarra por dentro, arráncando de mis pulmones el último ansía por respirar,
abriendo mi estómago al frente, y ahogando mi hígado con mis propios intestinos.
La bilis me llega a la boca y rezuma el paladar,
donde una lengua seca y áspera ni siquiera espera la dulzura de un último beso,
por cuál indigno soy por manchar la carnosa boca de la muerte.
La espalda se arquea para exigir un brazo ejecutor
cuando continúos estertores me permiten respirar.
El alma se arrodilla y postrega al cuerpo, apoyado en la tierra
con los nudillos ensangrentados y los dedos rotos.
La ira arranca la utilidad del sexo y me niega el placer de volver a vivir,
lo que ya casi no recuerdo ahogado por el dolor.
El anhelo de un ángel redentor y salvador se evapora,
como el agua del infierno;
y sólo las lágrimas aportan frescor, perdiéndose en vaho con el paso de los segundos.
Aún así limpian las mejillas muertas del terror y el hollín,
y por unos segundos, algo en mi rostro parece humano.
Siento la sangre negra y espesa en cada vena;
el vacío en mi mente incolora el esperma,
mientras los pulmones aceleran la agonía,
y el maltrecho cuerpo bombea adredalina,
para no sucumbir como un triste ecema,
y robar algo de tiempo a la defunción.
El corazón bombea chorros mientras desvaria,
mi mente se evapora en la fundición.
Alboratado y desnudo arranco el primer traje de mi vida
y enseño al mundo mi negro corazón enjaulado como preso,
porque preso estuvo de tu amor.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Animal de escenario


Un acto de cultura suprema, una reivindicación del arte y la música; y un ejercicio de poesía en movimiento sobre una tarima, envuelta de música de indomable calidad, versos de belleza suprema y una gestualidad arrebatadora. Así es Bunbury; Así fue anoche en Salamanca, en el Multiusos, ese anfiteatro de nuetros sueños que esta acostumbrándose a recoger lo más selecto de la música y al que ya le debo pleitesía como iglesia de la consecución de mis anhelos.

La lírica en su máxima expresión viaja aquí con Bunbury en una gira de rock & roll, de guitarras que como él nos avisó: si es la primera vez puede doler. Pero así son las primeras veces, siempre duele. Como ya dije cuando oí su disco nuevo Hellville de Luxe la sonoridad esta mucho más cercana al rock, con una banda sublime en la composición del disco, pero extraordinaria en directo. Bajo, teclados, guitarras, acústica y solista, bateria, hartados de tocar en clubes de estar en pequeñas giras, de algunos de esos verdaderos artistas de la música en este país, como Nacho Vegas o Cristina Rosenvinge. La excelencia del baterista Ramón Gacías me embargaba más que el litro de cerveza; no se pasaba nunca, no fallaba, era el acompañante de la voz de Enrique; acompasado siempre aparecía un bajo de rock&blues clásico tocado por Robert Castellanos. Los teclados con acordeón en el momento más íntimo Jorge Rebe nos mostraba algo más que talento. Alvaro Suite llevaba la guitarra solista con virtuosismo y calidad, y yo que me fijo en esos detalles, mis ojos brillaban ante el arsenal con el que la guitarra acústica tocada por un espectacular Jordi Mena nos dibujaba acordes para una vida. Felder, Statocaster, Telecaster, Gibson, y el culmen con un Banjo... Mi homenaje particular y sincero a trabajadores de la música con el talento que los hace soberbios y a todos los que los escuchamos especiales.

Y así con este equipaje, y un escenario cuidado, amante de la luz y las sombras, acogedor y místico a la vez capaz de jugar en todas las situaciones y hacer cada minuto y cada canción algo único. Bunbury y su vestimenta no deslucen, impulsan cada palabra a un estado de catarsis, pleno de emotividad y expresión. Las camisas, el sombrero, las gafas, la hebilla del cinturón son parte del personaje de un artista poliédrico, capaz de cualquier salto al vacío. El lenguaje corporal es intenso y nos sumerge a todos en un viaje al borde de lo irracional, soliviantando el corazón y dándole a la mente el alimento de los genios.

Destripa sus nuevas canciones y los éxitos ya vividos y no olvidados en una fusión de música étnica, ritmos electrónicos y psicodélicos. Una parte más contundente y otra más introspectiva; el cantante desplegó estas dos facetas sobre el escenario del recinto, todo ello revestido de un toque más guitarrero, un barniz que convenció a los espectadores, que coreaban aquel Lady Blue, pero también Sácame de aquí o El extranjero, rescatando otros temas de Flamingos y Viaje a ninguna parte en una actuación que se inició con los acordes de El club de los imposibles. La señorita hermafrodita o Sólo si me perdonas se mezclaron en la primera parte del extenso concierto con canciones nuevas como Hay muy poca gente, Doscientos huesos y un collar de calaveras o Bujías para el dolor. Y después de los bises, Salamanca espera volver a recibir a Bunbury, a su sombrero vaquero y a sus inconfundibles gafas negras.

Don Enrique nos regaló su franqueza, misticismo, espiritualidad y arte en dos horas y media de sinceridad personal y musical, en un espectáculo lleno de dinamismo, donde los ambientes se recreaban y reciclaban, del intimismo de un cabaret, al espíritu de un club de blues o una sala de rock. No hubo tiempo para el aburrimiento, y tampoco lo hay ahora para recrear lo vivido en líneas, y mucho menos para anhelar más rock&blues del mejor. Bunbury nos gritó su saludo en un ejemplo de fuerza y energía, para poco a poco conducirnos a su sensibilidad y espiritualidad, hasta llegar a despedirse de nosotros susurrándonos al oído, uno a uno, el hasta siempre.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

5 años igual

El domingo iba a arrancar el coche cuando un niño de unos 4 o 5 años paso por delante; -¡Mario, no corras!-, oí por detras la voz de la madre. El instinto me hizo girar y ver quien era, y una sonrisa se dibujo en mi rostro, mientras bajaba el cristal de la ventanilla del coche. Javi y su novia aparecían y nos vimos y saludamos. Para quien no lo sepa Javi es una especie de hermano mayor que me salió hace 5 años. Cuando decidí tener un año sabático de estudios y me dió por trabajar un año entero en una cafetería de la Plaza Mayor. Allí dentro de un ambiente viciado, malévolo y problemático este chavalote y yo nos dimos apoyo mútuo para las labores cotidianas, los ajetreos varios, las pesadillas sociales y reivindicativas y los líos de faldas y fiesta.

Y así nos juntamos en la oscura calle recordando aquel año y también viendo como iban nuestras vidas. Me alegré mucho, aunque ya lo sabía, de lo bien que marchaba para Javi y su familia, alejado ya del horror de la hosteleria y muy feliz de poder vivir junto a los que quiere. Yo sin embargo, sigo en la misma espiral, en un lapsus de tiempo eterno y movimiento vacío. No avanzar es retroceder y no tengo claro si lo hago para no llegar nunca o para tomar fuerza de coger más impulso. Sin pareja, sin trabajo estable y de lo que me gusta, en este infierno de hogar... Viví un sueño durante un año que hace 12 meses cerré porque quise. Tener razones o no, no acaba de importar, porque como siempre los pensamientos pasados son erróneos, aunque ahora más que nunca, visto el daño que tengo, lo herida de mi alma y lo agajado de mi corazón.

Así en esos minutos de reencuentro mi sonrisa, torno en mueca irreconocible viendo yo mismo lo violable de mi vida, sin más provecho que leves gotas de agua sobre la memoria. Así que tras el varapalo de recordar lo no vivido y soñar con completar este ciclo, definitivamente vamos a coger el impulso para intentar que dentro de un añito haber cumplido la mitad de los sueños que una vida, mi vida, requiere. Ser capaz o no, no importa, porque hay que conseguirlo.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Yes We Could


"Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación. Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, en los buenos tiempos y en las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar".
Barack Obama, en su discurso victorioso en el Grant Park de Chicago tras ganar las elecciones presidenciales (4 de noviembre de 2008)

En un contexto de apatía, desconfianza y terror el acto humano reflejo es la esperanza, el coraje y la imaginación. Todo ello se ha atribuido Barack Obama (gracias a su equipo de campaña) para atraer el voto a la causa demócrata en un ejercicio de catarsis colectiva y global que representa en estas horas, y las que vendran hasta su proclamación como presidente, y quizás sus primeros 100 días en el 1600 de la Avenida Pensylvania. En una campaña electoral, bestial, cuantiosa y pesada la historia fue recibiendo los logros de la candidatura de este senador por el estado de Illinois; durante 21 meses, primero en la dura pugna en las primarias democrátas (maravilloso ejemplo de salud democrática, aunque siempre oscurecido por la ingente cantidad de dinero y su dudoso origen); después ya enzarzado en la batalla para suceder a George W. Bush, con John McCain, veterano y prisionero de guerra como rival, dentro de un partido republicano bastante fraccionado, por el carácter vehemente, populista y social del senador por Arizona así como el legado del actual presidente. Así desde el pasado mes de agosto se lanzaron ambos a la lucha, mitín, tras mitín, debate sobre debate y golpe de efecto por golpe de efecto.

La idea del cambio político tras la nefasta presidencia de Bush Jr. estaba cuajada y Obama sólo tenía que hacerla propia. Su equipo de campaña ideó una imagen plasmada en chapas y camisetas, recibió el apoyo de insignes nombres de la cultura norteamericana y consiguió la cifra récord de 58 millones de dólares en donaciones para la campaña, que le permitió costear entre otros, un anuncio-documental de 30 minutos a una semana de la elecciones en las televisiones nacionales para plasmar su vida, ideales, sueños y anhelos rescantando del recuerdo a los líderes muertos por las armas como JFK, Martin Luther King, u otros ejemplos de convivencia y unidad como Gandhi o incluso Mandela. Obama se ha convertido por obra y gracia del merchandasing en el primer icono del siglo XXI, en el primer gran personaje político capaz de agrupar su imagen como propia e intransferible en la nueva centuria.

Así la candidatura Obama-Biden (Joe Biden va como vicepresidente siendo un reconocido político norteamericano curtido en las batallas del senado y con experiencia exterior) luchó enconadamente para plasmar la esperanza en las urnas y borrar los prejuicios que la raza, la inexperiencia o los supuestos ideales socialistas podían menoscabar su fuerza en el electorado. La inexperiencia con la decisión de nombrar a Biden como vicepresidente quedó borrada, y más aún cuando McCain eligió a Sarah Palin para el mismo cargo por parte republicana, sin haber salido esta jamás de su país, y casi de su Alaska natal. Fueron las ansías de ganarse las bases del partido republicano lo que forzo esta decisión por parte de McCain dada la personalidad religiosa, conservadora, tradicional y familiar de Palin. Esto atrayó votos a la causa republicana, pero también los esquilmo dada la visceridad en los arcaicos planteamientos de Palin, continuamente caricaturada en los medios, además de su propia y ya lanzada carrera para las presidenciales del 2012.

En cuanto a la raza, Estados Unidos este 4 de noviembre asumió por fin la Declaración de Emancipación, la décimo-cuarta enmienda y la victoria del movimiento por los derechos civiles. Parafraseando a Jesse Jackson, Estados Unidos voto por la razón y no contra la raza. Tampoco es que Obama sea un afroamericano habitual (es mulato, educado entre Indonesia, Hawai y Kansas; que tuvo la posibilidad de estudiar en las mejores universidades de Los Angeles, New York, dar clase en Hardvard). Pronto viajo por Europa y la Kenia natal de su padre para comenzar con proyectos social y religiosos en los barrios más desfavorecidos de Chicago. Esta solidaridad y curriculum le han dado una buena base social que ha exponenciado en votos. Su nombre que significa Afortunado también quedo borrado del subconsciente americano cansado de los desmanes del neo-conservadurismo y necesario de una imagén nueva. Obama no es el negro de los barrios marginales, de Harlem, de Coney Island o Compton. Nunca tuvo necesidad de acercarse a los comedores sociales ni pasar por debajo del arco de seguridad de su instituto aunque se acerco a ellos para conocer los agravios y necesidades de las clases más desfavorecidas. La izquierda en USA es minoritaria (por el pasado de la Guerra Fría), y su imagen como político europeo sería de centro/centro-derecha.Tampoco siendo famoso ha representado el arquetipo de negro triunfador, enjoyado, prepotente y con esos aires de despotismo y chuleria madrileña que la estética "Rap" inunda. Pero Obama ha sabido construirse a si mismo y representar eficazmente el sueño americano.

Barack Obama representa lo que los padres fundadores plasmaron en su declaración de Independencia del 4 de julio de 1776. Su trabajo y sus ideales le han dado la oportunidad de vivir su sueño, y con él, ahora contagia a todo un país (y también un mundo) hartado de la corrupción real y moral que el imperio nos ha impuesto. El presidente electo ha cautivado a los jóvenes, a las clases pobres y medias, a latinos, negros, homosexuales, discapacitados e incluso ecologistas. Todos abrazan el cambio, el podemos, en la tierra de las oportunidades, para otorgar la posibilidad de subsistir y realizarse a todo el mundo que hasta el momento se ahoga, se atraganta, o estornuda según les apriete el nudo el opresor yankee.

Centrándome en las elecciones, en la noche electoral americana, se presenta como un espectáculo televisivo abrumador, gigantesco y entusiasta, pero también abasallador, mezquino y denigrante a ojos del espectador aunque todos estemos interesados aunque siempre expuestos a las mentiras de los diferentes grupos de presión y opinión. Los diferentes husos horarios, las horas de cierre de colegios en estados y condados se van sucediendo durante 5 horas, y mientras todavía quedan horas para cerrar los colegios en California, Oregon o Hawai, la carrera presidencial ya esta virtualmente ganada por Obama, ya que Florida, Ohio, Virginia, Pensylvania o Indiana han dado su voto al demócrata. En unas elecciones en las que un sólo voto (o una resolución del Supremo previo maniqueismo de los medios afines) puede definir el candidato, los estados del Este y Medio-Este (sobretodo la región de los Grandes Lagos) ya había concedido la mudanza a la familia Obama. Estados poblados, industrializados, con gran masa de población jovén e inmigrante alegan por el cambio. El rancio y todavía racista sur no, pero también con escaso margen. El mapa se va pintando en rojo y azul y así a las 1 de la mañana hora local de Chicago, Obama puede salir con su esposa e hijas y dar el discurso de la victoria, un alegato que pasa a la posterioridad, como la primera respuesta que Occidente y la razón le dan al Terrorismo, el neo-conservadurismo, la avaricia, el miedo y el rencor.



No va a ser fácil la tarea a la que se va a enfrentar Barack Obama, presidente número 44 de los Estados Unidos. Recuperar la imagen internacional de los USA es un reto que pasa por clausurar el parque temático de la vergüenza como es Guantánamo, un Auschwitz o Maathausen del siglo XXI. Cerrar las Guerras de Afganistán o Irak, las Guerras no emitidas en TV de África o lidiar entre palestinos y el opresor y belicoso pueblo israelí. Todo ello en un contexto de crisis económica global, nacida del despilfarro, la codicia y el descontrol del capitalismo exacerbado sin pautas de comportamiento por los inexistentes gobiernos en tiempos de bonanza, pero a los que se implora ayudas en momentos de caída. Hablan de refundar el Capitalismo, la ONU, el protocolo de Kioto o la solidaridad con los más pobres. Ya se tienen que acabar las palabras y ejercitarse los hechos en un contexto de toma de decisiones mundial, con múltiples interlocutores válidos para la hasta ahora única potencia. Europa, Rusia, China, Brasil, México, India, África,... todos tienen derecho a opinar y ser escuchados y tenidos en cuenta es el primer paso para recuperarnos de la Administración y el líder político más nefasto de la historia de Occidente (si incluso por encima de Hitler, y si esperamos a Bush, Blair, Aznar y Barroso en el Tribunal de Justicia Internacional de la Haya).

El desprestigio de los estándares morales impuestos por los "neocons" es total. Ahora ya parece que muchos se dan cuenta de lo innacesible moral y espiritualmente de los preceptos de la clase dirigente de un mundo que ha oprimido hasta la extenuación la inmensa mayor parte del mismo sólo para el beneficio de los jerarcas de la economía mundial, ya tremendamente ricos y verdugos de un mundo horripilantemente paupérrimo.

Tiene que haber una recuperación económica, internacional, pacifista, solidaria y ecológica. El mundo tiene que mirar más allá del 11-S. Los retos son múltiples y todos tienen que se tratados. Y también tiene que cumplir sus promesas "interiores" de extender el seguro médico a millones de personas desfavorecidas en la primera economía mundial, de potenciar y mantener la escuela y enseñanzas públicas, de controlar más la expedición de armas en el país, no en guerra, con más muertes por arma de fuego del mundo... muchos retos a los que también se enfrenta con el apoyo de Congreso y Senado con mayoría demócrata.

Sólo deseamos que tantos muros y trabas sumados a tantas esperanzas y deseos no se frusten por las balas de un loco o por el propio peso de algo tan grande.

"¡Hoy tengo un sueño! Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá su verdadero credo. Sueño con un día en el que los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños se puedan sentar en una mesa de hermandad"
Martin Luther King, discurso de la marcha de un millón de hombres sobre Washington D.C. (28 de agosto de 1963)



lunes, 3 de noviembre de 2008

No hunger


El objetivo de la campaña es pedir a Al Gore que protagonice un documental y utilice así todo su poder mediático para llamar la atención sobre este drama, como ya logró con el cambio climático.

Acción contra el Hambre ha presentado hoy una campaña para alertar sobre un problema que afecta a 55 millones de niños en todo el mundo: la desnutrición aguda. Esta realidad ataca de manera severa a 19 millones de ellos, provocando la muerte de 5 millones cada año por falta de acceso al tratamiento adecuado. Un drama que podría frenarse con una inversión total de tan sólo 3.000 millones de euros, el coste total para recuperar a todos estos millones de niños cuyas vidas penden de un hilo.

La campaña, denominada No Hunger y desarrollada por Shackleton, tiene como objetivo pedir al premio Nobel de la Paz, Al Gore, que dirija una película-documental sobre la desnutrición aguda infantil bajo este mismo título. Tras el éxito obtenido por Una Verdad Incómoda, la película que protagonizó en 2006, Al Gore logró alertar al mundo entero sobre el problema del cambio climático. Acción contra el Hambre pretende que el líder mundial utilice este poder mediático para denunciar una realidad tan cruel como intolerable y cuya solución, asequible y eficaz, todavía es desconocida por la mayoría: un sencillo tratamiento terapéutico a base de un alimento de gran valor energético podría salvar la vida de 19 millones de niños severamente desnutridos.

¡¡¡Firmad!!!. Todos juntos podemos poner nuestra conciencia y solidaridad para ayudar a millones de personas indefensas en la brutalidad capitalista y colonialista. Es sólo una firma, para el proyecto de un mundo mejor. También cooperar, en la medida de las posiblidades con alguna ONG.

Pideselo a Al Gore. No Hunger

domingo, 2 de noviembre de 2008

Otoño


Hoy he paseado por un parque y me he dado cuenta que ya es otoño, la estación en que los árboles presentan esa imagen dorada y de embrujo que me inspira a soñar.

Miro caer las hojas y pienso que, ese árbol de hoja caduca, a cumplido su ciclo anual de frondosidad. Ahora ya no es necesaria su sombra y, discreto y silencioso, se desnuda y duerme hasta que de nuevo nos sea necesario; no sé si es un reflejo de mi ser o una divagación espontánea. La naturaleza es tan sumamente bella que en todo momento nos ofrece sus encantos, y sin perder un ápice de su hermosura nos regala aquello que en cada momento necesitamos.

En mi paseo, me he sentado a descansar junto a un tronco de corteza desquebrajada y reseca, pero sé que en la próxima primavera, este tronco aparentemente muerto, volverá a brotar y volveremos a buscar su sombra y admirar la frondosidad de sus ramas, es ese corazón de madre naturaleza que nunca nos abandona, en sus raíces llevará la sabia y otros árboles le tomarán el testigo y nos darán el oxígeno necesario, la sombra, la humedad, y el aliento para vivir, ese aliento que hoy me faltaba. Y digo me faltaba porque en este descanso, en que me detengo para descansar el cuerpo, simultáneamente entro en reflexión y ordeno ideas y situaciones, por tanto, recobro ese ritmo tan necesario en cuerpo y mente. Mientras la música retumba en mis oídos, proviniente de la tecnología de concentración, en llamas, in flames siento el calor de mi pecho resoplar, de mi corazón luchador, para no ahogarme en mi cansancio y olvidar lo pasajero para seguir la marca de batir mis miedos.

En esta reflexión, el corazón se ensancha, la sensibilidad aflora y nos inunda de pasajes de nuestra vida guardados en los pliegues del tiempo, todos hermosos, todos únicos, todos de esa pureza exenta de rencores, para poder formar con todos los retazos de nuestras vivencias, nuestra historia, y como queremos que sea la más humana y la más bella, nos inclina a mejorarnos, a humanizarnos, a sensibilizarnos, en definitiva, a colaborar en un mundo mejor.

Nada es más triste que llegar al último tramo de nuestra existencia y mirar nuestras manos vacías, sin nada que ofrecer y sin nada por recibir a la hora de entregar el testigo. Este es el principal de los miedos que afloran mi alma, y por el que realmente creo, que mis lágrimas tienen la osadía de caer al vacío rajando mi rostro, y llevándose parte de mi agua.

Creo que a la vida llegamos para algo más que para vegetar, creo que estamos obligados a hacer camino, adornarlo y disfrutar en la andadura… El premio es, pasar a nuestra vejez con la tranquilidad del deber cumplido. Nada más hermoso que contarle a nuestros nietos que fuimos jóvenes, que maduramos y envejecimos llenos de vida, que llenamos las páginas de nuestro libro sin dejar espacios en blanco ni borrones para encubrir aquello que queramos ocultar, si tenemos que pedir perdón que sea con humildad, si tenemos que perdonar, que sea desde el corazón.

Recostado en el banco de madera, con mi sudadera gris empapada de mi sudor, los recuerdos me llevan a escenarios dibujados con sonrisas y lágrimas, todo tiene algo de hermoso y de triste, es el Yin Yang de nuestra existencia, pero al llegar al final todo se unifica en ese equilibrio llamémosle, natural de vida, donde, ni todo son flores ni todo son espinas. Lo importante es saber aceptar lo que en cada momento la vida nos ofrece.

Hecho una última mirada a este hermoso parque, hoy, de hojas amarillas y marrones y un suelo poblado con todas ellas. Tal vez no regrese hasta la primavera, en que este será otro escenario, las hojas brillaran los pájaros ocuparan sus copas y sus trinos borraran el silencio.

Con los muertos aún calientes en el recuerdo, las rosas negras robando luz al día y los besos no dados volando olvidados más allá de las montañas. La melancolía, la lenta agonía de morir sin pena ni gloria, con odio hacia un mundo cruel e inhumano, en el que ser bueno es ir en contra en todas las apuestas, ir desarmado a combates plenos de fiereza y nulos de cordialidad. Pero he descubierto un arma, de doble filo, que atañe riesgos y pliega voluntades como es valor, y ante este paisaje tan bello, solo permito que el sudor resbale por mi rostro y mi espalda, cojo el impulso necesario, me incorporo e inició la carrera, una metáfora de lo que necesito en realidad y por lo que no paro de luchar.