miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un Grupazo: Amorphis


Los descubrí hace un par de años con su antepenúltimo trabajo, Skyforger, y tras la primera escucha online del disco, me quedaron claras dos cosas: Una, necesitaba encontrar más sobre ellos, sus anteriores trabajos (hasta 8); y dos, la imperiosa necesidad de verlos en directo lo antes posible. Y si la primera de ellas la pude paliar en un par de horas, en las que empece a empaparme de estos finlandeses hasta hoy mismo, la otra, no pudo ser hasta el pasado sábado 16 de noviembre y en Madrid, cuando la pude cumplir: Amorphis en directo.

Preparamos viaje relámpago a la capital, mi hermanito y servidor, en el saxito atravesando una fría tarde las nevadas Avila y Segovia y llegando a todo el centro de Madrid por la A6 sin ningún tipo de problema.

Hicimos el tiempo hasta la hora de la actuación paseando por Madrid, merendando y entrando en un pub en Sol a ver el Irlanda vs Australia de los test match del November de rugby (¡¡joder, cómo me gusta este deporte!!) y ya en ese momento nos encaminamos a la Sala But a ver a los fineses.

No dejo de llamarnos la atención que el control de acceso en la puerta a los que veníamos con la entrada impresa de casa, bien por ticketmaster o por otra plataforma, no hubiera un lector que escaneara el código de barras de la entrada y así certificar la validez de la misma, sino que simplemente el segurata rompía la esquina de mi folio impreso. Vamos si lo llego a saber, la hubiera escaneado o compuesto desde photoshop y me hubiera ahorrado unos eurillos, pero claro eso dejaría mi catadura moral, qué decirte, a la altura de la de un cargo del #PartidoPutrefacto.

Pero entramos en la sala, pequeña y obviamente no pensada para estos eventos, ya que querer montar un concierto heavy sin tener en la barra un grupo de cerveza de barril a presión es un sacrilegio. De hecho para tomar un litrito de cerveza, o mini como lo llaman en Madrid, hubo que ir al ingenio. Y digo litrito porque los dos tercios de Estrella Galicia derramados en el vaso de litro de plástico sería para clamar el cielo por si sólo, sino fuera porque por semejante tropelía al buen gusto y el espíritu del metal me cobraron de 10€, lo cual hizó que me encabronará un buen rato. Menos mal que el audio era bastante bueno (la acústica de la sala era buena, y ya se sabe que estos grupos van con técnicos de sonido que son auténticos magos) porque sino se hubiera montado una buena. Y con razón.

Llegamos y estaba acabando su actuación StarKill. Los americanos como teloneros dejaron constancia de su death metal sin fisuras, cercano a Children of Bodom, y que si progresan adecuadamente, pueden hacer que revivamos ese fugaz encuentro como preludio para una gran noche con ellos de protagonistas.

Con agilidad se cambió el telón de fondo y la instrumentación de ambas bandas, mientras el público terminaba de entrar conformando un bloque, en mi opinión, bastante homogéneo en cuanto a edades (todo el mundo rondaba la treintena, menos mi hermano, jeje, quizás fruto lo desonocido que puede llegar a ser el grupo o del precio de la entrada) y algo más heterogéneo en las pintas, que iban desde metaleros clásicos, a aquellos que nos va más el death metal y también algunos rockers.


Con puntualidad norte europea, Amorphis salía a escena con la premisa de presentar Circle, su undécimo disco, que ha sido galordonado por Metal Hammer, y con razón, el mejor disco del año. Y no especularon. Tras los acordes de la intro, vitoreados por los asistentes que ya llevábamos un rato salivando, descargaron "Shades of Gray" y de seguido "Narrow Path" primeros singles de Circle, demostrando desde el primer momento que iba a ser una noche gloriosa, con un sonido impecable, manteniéndose perfectamente definido y que mantuvo la constante de poder separar en la audición a cada componente con su instrumento en todo momento. Tras la presentación y saludo a la parroquia madrileña y del resto de #Españistan que allí estábamos, los dos siguientes cortes, "Sampo" y "Silver Bride", de mi bautismo con ellos Skyforger ajustaron el sonido para ganar contundencia sin dejar en ningún momento de poder paladear cada acorde de cada miembro con una dulzura exquisita. Fueron cuatro cortes, los primeros, cantados junto al frontman, Tomi Joutsen que fue creciendo a cada tema en intensidad, demostrando ser, como toda la banda, profesionales hasta el límite. Sus espectaculares rastas (joder, ¡qué envidia!) danzaban al aire en las partes duras de instrumentación, y cuando se ponía frente al micro (curioso elemento escenográfico con el que nos deleitaron, aunque ocultaba la expresividad de Tomi) descerrajaba un abanico vucal sorprendente y brutalmente amplio, desde su voz "natural" intensa y grave de por sí, pero que es capaz de desarrollar buenos agudos, y sobretodo a las partes de voz gutural, cambiando de un sentido a otro, sin ningún tipo de problema. Impresionante registros los que Tomi Joutsen pone en funcionamiento, y que se pudieron comprobar con el clasicazo "Against Windows" del primer disco Elegy (1996) donde se podía encontrar unos Amorphis evolucionados musicalmente desde un gothic metal de aquellos tiempos, al death metal melódico que han desarrollado ya de 10 años para acá, con increibles reminiscencias al metal progressive o incluso al folk, pero que sonando con la variación bucal de Jountsen enriquecia el tema de una manera brutal, dándole un matiz distinto y dejando uno de los momentos de la noche.


Toda esa evolución la ha vivido Esa Holopainen, el guitarra principal de la banda, maximo compositor y miembro de Amorphis desde su fundación ininterrumpidamente y que con la ayuda de Santeri Kallio a los teclados (el otro compositor) va desarrollando toda la línea musical de la actuación, clavando todos los punteos y todos los solos (estos con pocas variaciones con respecto a lo mostrado en las grabaciones) y dejando, junto a la inestimable ayuda de su equipo de sonido, la sensación de haber vivido no sólo un concierto, sino una sesión de grabación, puesto que todo el repertorio que nos ofrecieron, no puede dejar de decirlo, sonó espléndido y memorable.

Volvieron a Circle momentáneamente con “The Wanderer”, primer single del último disco y que ha funcionando de manera notable, poniendo al disco como uno de los mejores en todos los países, para después descargarnos temas de su carrera como la delicadeza de "My Kantele", basada en la mitología nórdica, e "Into Hiding" del Tales from the Thousand Lakes, donde la escenografía viró a colocar a todos los componentes en primera línea del escenario sobre unos monitores, elevando el espectáculo visual considerablemente, pero lejos de la verdadera clase magistral de death metal melódico y actuación en vivo que estamos comtemplando.

Prácticamente sin parar fueron desarrollando todo el setlist: "Nightbird's Song" (Circle) donde sonaron los brutales gruñidos de Joutsen marcandonos el camino, "The Smoke" (Eclipse), "Your I Need" (The Beginning of Times), "Hopless Days" (Cirlce) y "Leaves Scars" (Eclipse) todas redondas, intensas y sin fallo.

Y así, sin darnos tan siquiera cuenta de ello, estábamos ya en los bises, tras más de una hora de perfecto recorrido a su trayectoria y presentación de su último albúm, yendo siempre a más, y ahora no iban a dejar un mal sabor de boca: A su vuelta sonaron "Sky In Mine" temazo del Skyforger que ya desde la sorpresa de su entrada a la guitarra de Holopainen, coreada y colosal, dejaron en mi la sensación del mejor tema de la actuación (y el nivel, vuelvo a repetir, era altísimo). Con los corazones a todo trapo nos sumergieron en su lado más progressive con “Black Winter Day”, que no bajo tampoco el nivel en cuanto a calidad musical, aunque si es cierto que podían haber metido un tema más "cañero" para ir in crescendo, y haber provocado con su cierre una catarsis mayor.

Catarsis que no es en absoluto exagerada, puesto que "House of Sleep" (Eclipse) sono brutal como cierre, de nuevo hiper intensa, absolutamente descomunal, demostrando que como buenos oriundos del Norte de Europa desplazan una profesionalidad absoluta, y para nada incompatible con la emoción que sienten, muestran y provocan en el público. 



Así fue como Amorphis se desenvolvió en Madrid, el sábado 16 de noviembre. Fue sin duda, un concierto corto, breve, pese a ser de una hora y media, pero fueron tan intensos y demostraron una calidad y profesionalidad, tanto instrumental, como escénica y de sintonía con el público que a todos nos dejaron con ganas de más, y que sin duda, pese a cumplido una deuda que tenía, no queda saldada porque tengo muchas ganas de repetir y volver a vivir las geniales sensaciones que tuvimos con ellos en directo, y que por el momento tengo que paliar con dosis de su recomendable discografía. Grandes Amorphis!!


SETLIST AMORPHIS
1. Shades of Gray
2. Narrow Path
3. Sampo
4. Silver Bride
5. Against Widows
6. The Wanderer
7. My Kantele
8. Into Hiding
9. Nightbird's Song
10. The Smoke
11. You I Need
12. Hopeless Days
13. Leaves Scar
14. Sky Is Mine
15. Black Winter Day
16. House of Sleep

AMORPHIS SON

Tomi Joutsen - Voz
Esa Holopainen - Guitarra
Tomi Koivusaari - Guitarra
Niclas Etelävuori - Bajo
Santeri Kallio - Teclados
Jan Rechberger - Batería