lunes, 31 de enero de 2011

La revolución silenciada


Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas.

Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad. Se trata de Islandia, donde , se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A..

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

  • A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.
  • El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.
  • Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.
  • El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.
  • A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.
  • Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
  • En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.
  • El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.
  • A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.
  • En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
  • Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.

Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza . Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.

jueves, 27 de enero de 2011

Gothic Metal A "Capella"




Fundada en 2006 por Stefan Schmidt y procedente de Alemania, la banda de heavy metal Van Canto pasa por ser una de las más originales dentro del amplio universo del metal. Pero, ¿en qué radica lo especial, novedoso, original y peculiar de está banda alemana? La respuesta puede ser insospechada para los más neófitos en la materia del metal, pero para todos los que abrazamos la energía oscura, resulta una revelación; un sueño alado que todos de manera "amateur" y seguramente desafortunada hemos intentado con nuestros himnos y temas favoritos. Esa respuesta es que sus canciones, están hechas a capella. El único instrumento que usa esta banda para dar fuerza y energía, compás y ritmo a las melodías es la batería, con Bastian Emig en las baquetas. El resto de sonidos de instrumentos (guitarra, bajo o teclados) son realizados por las voces prodigiosas y esplendorosas de 5 cantantes. Dennis Schunke, Inga Scharf, Stefan Schmidt, Ross Thompson e Ingo Sterzinger. Todos ellos se reparten dependiendo del tema uno u otro instrumento, o incluso la voz principal del tema, aunque normalmente suele ser Inga Scharf la que lleva la voz cantante (nunca mejor dicho), o incluso también voces guturales o masculinas para duetos a lo Beauty and the Beast.

Su álbum debut no tuvo facilidades en su concepción y producción por lo que todos los integrantes se remangaron para sacar a la luz "A Storm to Come" (diciembre de 2006) que fue todo un éxito en la escena metalera, tanto en criticas, como público lo que le valío las puertas de los grandes festivales alemanes en su primer año como el Rock Harz-Open Air. El éxito con los directos se mantuvo alto y fue mucho más fácil la creación de su segundo albúm "Hero" (Septiembre de 2008) con 5 temas originales y extraordinarios covers de clásicos de Blind Guardian, Deep Purple o todo un Kings of Metal de Manowar. El año pasado sacaron a la venta su tercer disco, "Tribe Of Force" con temas que van desde el lirismo y el folclore del centro y norte europeo, propios del Power Metal, hasta la temas más intimistas más propios del Gothic Metal. También destaca un impresionante cover del Master of Puppets de Metallilca, imprescindible.

Así de esta forma los alemanes Van Canto han creado un nuevo género dentro del Metal, que ellos mismos han denominado: Hero Metal A Capella.

El original de Nightwish


El cover de Van Canto



El original de Metallica


El cover de Van Canto



El original de Iron Maiden


El cover de Van Canto



El original de Manowar

El cover de Van Canto

martes, 25 de enero de 2011

Otro Round más: Nos la quieren meter doblada


Pinchar para ampliar. Tomada de unrespetoalascanas...


¡Qué miedo me da ver a la derecha y a la izquierda (centro) de este país que acuerden algo!. Me da miedo porque son más de lo mismo y sus alianzas aunque en el transfondo son lo mismo, cuando pierden la decencia dan pena. Y me acojona porque siempre que los conservadores en este país se han sentado en una mesa a dialogar y salen con la palabra acuerdo, quiere decir que algo se cobrarán... No sabemos el qué, ni cuándo, y simplemente aventuramos el por qué, pero que sea debido a las gracietas de gente como Alejandro Sanz, la ministra de cultura o Teddy Bautista es de peli de terror mala, pero no barata.

La noticia ha saltado hoy. PPSOE salta a la palestra para proclamar a los cuatro vientos su amor de convenencia en apoyar la Ley Sinde. El PP dice que se suma al consenso porque han conseguido meter una disposición para que el cierre de webs se produzca bajo una orden judicial. Es un avance. Teórico pero avance. Avance porque por lo menos alguién, no se sabe representante de quién, pero de los internautas y consumidores seguro que no se ha sentado a dialogar y han dialogado. Teórico, porque aunque un juez dictamine el cierre de un alojamiento web por contener enlaces de descarga de material "cultural" protegido por los derechos de autor, está disposición siempre quedará tumbada en los tribunales de segunda instancia, en los recursos a la primera decisión judicial. Y es que la fina línea que divide y organiza los derechos siempre los derechos personales y no por el lado económico. Ya es hora de ponerse manos a la obra (revolucionaria) en este país y este puede ser un buen motivo. Si se cierra una web en España por albergar enlaces de desarga, es decir, si se corta la libertad de expresión de un individuo en aras de decisiones económicas se va a armar. A ver quien es el primer juez que se atreve a prevaricar, visto como le van las cosas a Garzón, por mucho derecho a la propiedad intelectual y mucho pacto PPSOE que se tercie.

La libertad individual debe prevalecer sobre los derechos y privilegios económicos ya sean de multinacionales ancladas en el jurásico del analógico o de artistas de medio pelo, que por del azar ya están forrados hasta los pendientes y que encima se permitan el lujo de dar lecciones desde la hipocresía. Y es que si ya me caía mal el amigote Alejandro Sanz, si ese que no cotiza en España y que cobra de un impuesto nacional como es el canon, pues al impresentable le da por compararse con los niños africanos que mueren de hambre o SIDA porque resulta que la pasada semana le dió por visitar Zimbabwe. Si el personaje supiera aquello de informarse antes de hablar (y cagarla) comprendería (o no, porque tiene pinta de ser un zote) que el verdadero problema del SIDA en Africa viene de las patentes de la industria farmaceútica que transforman en prohibitivos los tratamientos retrovirales para los pobres, o la investigación de posibles curas o vacunas por laboratorios externos. Sigamos con el tema, que me desvío aunque ya volvere a este bocazas.

Lo cierto es que el día de hoy internet, internautas y España, que todos somos una, pero ni grande ni pequeña, ni mucho menos libre, ha estallado en un hervidero de noticias, reacciones, contra-noticias, posts, tweets, compartidos (que miedo se le tiene a esta palabra) en el que todo el mundo ha dado su opinión (si porque esto joder, aunque no lo parezca, es una democracia) y en el que las respuestas ante tal despropósito no van a quedar atrás. Los internautas que celebramos compartir opiniones, frikismos, ideas, diálogos, debates y cultura, no vamos a tolerar otro atropello. Si en las calles no hay manifestaciones, y si las hay tienen sus perros domésticados para morder la mano que les da de comer (esto va por todas las manifestaciones aplacadas por las "fuerzas de seguridad" y su tecnología del control de masas) no van a callar mi router, mi pc, mis discos duros, ni mi libertad. No podemos permitir que vengan a cortarme una ventana al mundo, una ventana para saber lo que pasa. Cercionar la libertad, el entendimiento, la discrepancia y dejarnos el mundo en una mirilla en la que les sea muy fácil controlar la realidad y lo que queremos ver, conocer y pensar. Se acabó. Por aquí no vamos a pasar.

Y ahora que hay jurisprudencia comunitaria sobre el manido canón digital e ilegal que yo ya sé que jamás nos van a devolver y con el que tanta gentuza sin talento y sin oficio y con beneficio se ha lucrado y que ha hecho que este país tenga tan díficil eso de cambiar el modelo de producción, entre otras cosas. Ya estamos hartos de tanta inmoralidad y de un ministerio de cultura que en vez de promover la cultura funciona inversamente al revés, en favor de unas multinacionales y de unos personajillos que perseguien el beneficio económico lo que es sinónimo de minimizar el acceso a la cultura a gran parte de la población. Se van ganando rounds pero la batalla continúa y se acerca el momento final. Que ante el atropello de hoy gente como el presidente de la Academia de cine, Alex de la Iglesia, tenga gestos así, no sólo anima la esperanza de que la libertad y el sentido común prevalecerán, sino que además le dignifica.

No ha querido el señor de la Iglesia sentarse y esperar. Ha visto la injusticia y la demagogía y se remango con ganas de solucionarla. Se sentó con todos los actores, escucho a los internautas y al resto de partes en conflicto. Comprendió y entendió de que se hablaba, y la inviabilidad y locura de legislar en favor de un sistema productivo desligado no ya del futuro, sino del presente. Anunciar su dimisión tras el pacto por el que nacerá esa aberración llamada Ley Sinde, es un gesto político de alguién que no tiene nada de político, y que le honra. Por fortuna no es la única voz desde el mundo de la cultura que apela por la lógica y la decencia. En un país donde el acceso a internet tiene poco de competitivo y en el que la industria cultural vive a golpe de subvención.

Como tenemos por costumbre nunca sabremos la verdadera naturaleza del pacto alcanzado. En esta pseudo democracia que tenemos en este país no se nos permite pensar, preguntar y por supuesto la veracidad y la verdad estarán bien enterradas. Siempre seguiremos ciegos a menos que nos levantemos, y este es el momento, y este un buen motivo:

Ayer, 24 de enero de 2011, se vivió en España una de las jornadas políticas más bochornosas de la historia del país. Y es que, como la mayoría ya sabréis y os fuimos contando al minuto, finalmente la aberración conocida popularmente por el nombre de “Ley Sinde” —tumbada en el Congreso en diciembre— fue revivida en el Senado gracias a un acuerdo entre PSOE, PP y CIU.

cultura no es un crimen1 Dinamitemos la “Ley Sinde”

Concretamente estos tres partidos pactaron una enmienda de modificación a la “Ley Sinde” (o disposición final segunda) para rescatarla que básicamente no modifica nada de lo esencial del texto original e incluso lo empeora. Por ejemplo el prestigioso abogado David Bravo, especialista en los temas que nos ocupan, comentaba que “la enmienda es un desastre”, y párrafos de la disposición final segunda como el que pondré seguidamente —que no sirven más que para quitarle funciones a los jueces y dejarlas en manos de órganos administrativos— se pasan por alto en la propuesta de modificación:

La sección podrá adoptar las medidas para que se interrumpa la prestación de un servicio de la sociedad de la información que vulnere derechos de propiedad intelectual o para retirar los contenidos que vulneren los citados derechos siempre que el prestador, directa o indirectamente, actúe con ánimo de lucro o haya causado o sea susceptible de causar un daño patrimonial

Pero por el momento, dejemos de lado el tema puramente judicial (los análisis serios sobre eso llevan su tiempo, a lo largo del día de hoy publicaremos alguno aquí aunque partes importantes de los ya realizados siguen siendo válidas) y centrémonos en otras cuestiones vitales a mi parecer.

Por un lado lo primero que creo es de justicia recalcar es que el Partido Popular se ha reído de todos nosotros. Por que sí amigos, esta fuerza política que ayer apoyó al Gobierno y su “Ley Sinde”, es la misma que hace aproximadamente un mes techaba a la ministra Ángeles González-Sinde de “La gran hermano de Internet” y nos prometía el oro y el moro.

Además dicho partido tenía en su mano la solución al conflicto: terminar definitivamente con la disposición final segunda, con lo que se podría haber comenzado un nuevo proceso de debate entre todas las partes para confeccionar mediante consenso una normativa equilibrada y efectiva. En vez de eso han optado por unirse al Gobierno y agachar la cabeza ante las presiones externas declinando la oportunidad de hacer política de la de verdad.

Por otro lado hay que dejarles meridianamente claro a los políticos que la futura puesta en marcha de la “Ley Sinde” no va a servir para absolutamente nada (o nada bueno mejor dicho). La industrialización de la piratería seguirá y a mayores surgirán nuevos problemas derivados de la norma que hasta hoy no existían (por ejemplo están criminalizando los enlaces, que son pilar fundamental de Internet).

¿Y ahora qué hacemos? Pues la verdad es que contestar la cuestión no es nada fácil, pero lo que tengo claro es que entre todos tenemos que empezar a pensar fórmulas para dinamitar tanto la “Ley Sinde” —que en no mucho será aprobada irremediablemente y después de eso empezará a aplicarse— como a todos los actores políticos que la han promovido (respecto a esto último muchos están apoyando ya una petición de dimisión de Ángeles Gónzalez-Sinde).

Así que para cerrar, os paso el testigo a vosotros los lectores: ¿qué acciones podemos emprender los ciudadanos contra la disposición final segunda y sus promotores políticos? Si hay varias interesantes me comprometo a recopilarlas todas en un nuevo post y darles la mayor difusión que me sea posible.



(esto al hilo de que al señorito le permiten sacar la basura en un periódico de tirada nacional)
Alejandro, yo no te conozco personalmente. Como no me gusta tu música, nunca me he descargado una canción tuya, ni legal, ni alegalmente, sin embargo esos políticos que tanto te repugnan, me han obligado a pagarte a lo largo de estos años, más que una de tus fans quinceañeras, a través del canon digital de mis cacharros informáticos y del 30% de cada CD que he quemado. Pues bien, no contento con esto, tengo que encontrarme contigo en un artículo de El Pais donde me llamas, entre otras lindezas, “talibán”, “proxeneta”, “pirata”, “fascista” y ladrón, por el simple hecho de que he ejercido mi libertad de expresión dentro de una campaña emails a nuestros partidos políticos, que es parte de la normalidad democrática en el país en el que tú vives, pero no en el reino cocotero de Hispanistán y me pregunto ¿Por qué tengo que aguantarle a este tipo semejante pandemonio de insultos, falacias, mentiras, manipulaciones, y lugares comunes, aliñados con la misma chabacanería y la misma hipocresía del pendenciero de paso de cebra y de los políticos, a los que él critica?

¿Hipócrita? ¿Qué por qué eres un hipócrita? Todo tu artículo destila un cinismo posiblemente digerible por los estómagos de tus fans, pero no hecho para el del “talibán” medio de internet. ¿Pero como eres tan sinvergüenza como para presentarte como un “trabajador de la industria musical”? ¿Insinuas que eres tan descamisado como el técnico de sonido o a la inmigrante que limpia los váteres de la multinacional discográfica de la que si no eres socio, poco te debe faltar? Porque cuando oigo la palabra “trabajador de la industria X”, me viene a la cabeza alguien que se come entre 8 y 10 horas de curro diarias por un sueldo que no le llega a fin de mes. Cuando te han preguntado a lo largo de tu vida “¿A qué te dedicas?” ¿Cuantas veces has contestado “Soy trabajador de la industria musical”. Puestos a usar terminología socio-laboral, yo te veo más como “empresaurio del negocio musical”, o sea, explotador del “trabajador de la industria musical”. Y tienes la cara dura de salir a hablar de los puestos de trabajo de los demás. Pero si a ti, todo lo que no sea la cuenta de resultados de Alejandro Sanz S.A., te importa una mierda. Si te importaran nuestros puestos de trabajo, estarías pagando tus impuestos en Hispanistán y no en Miami (donde casualmente te salen más baratos).

También eres un irresponsable indecente cuando usas alegremente términos como “talibán” para agredir a los que discrepan de tus posiciones. Demuestra que a Alejandro Sanz, el sufrimientos de la población (y especialmente de las mujeres) de uno de los países más pobres del mundo bajo un régimen atrasado y sanguinario, le parece comparable a una miserable disputa económica sobre los metros de eslora de un yate, siempre que dicho yate sea el de Alejandro Sanz ¡Tiparraco execrable!

Me llamas “dictador” y “fascista” porque he expresado con un email mi opinión a nuestros representantes políticos. Pero ¿A qué colegio te mandaron de pequeño? ¿O eres cretino congénito? Hasta los seres más básicos saben que el fascista no necesita mandar emails de protesta para lograr sus objetivos, pues habla mafiosamente con el presidente de turno para que le saque leyes que conserven sus prebendas por la fuerza y que a los dictadores no hay cosa que más les joda que el control judicial independiente sobre las acciones de sus gobiernos (vamos vuestra Ley Sinde). Vamos, que si aquí hay algún adlater de algún dictador fascista, ese no soy yo. Debe ser entonces Alejandro Sanz.

También llamas “proxeneta” en una analogía de una catadura moral similar a la del “talibán”. Si quien se baja tu música gratis fuese por ello tu “proxeneta”, entonces tú deberías ser “su puta” (siguiendo con tu ocurrente juego de palabras “su fusa”). Sin embargo esas personas no te obligan a vender tu música, ni luego te piden una parte de tus beneficios para lucrarse ¿es que también quieres equipararte a una “mujer sexualmente explotada”? Si continuas con esta escalada de cinismo, acabarás hablándonos en nombre de los inmigrantes o de los niños hambrientos del mundo.

Aquí nadie te roba tus canciones hombre, que mientes como una fusa (puta y corta). El que se intercambien tus canciones te hace publicidad gratis. No te deja a ti sin tu canción y sin la posibilidad de que se la vendas a una adolescente (seguramente privada de su criterio musical por la revolución hormonal), sino que te ayuda a que otros las escuchen y eventualmente vayan a tus conciertos. Vamos que te hace un favor, pero como eres un ávido insaciable, con eso no te basta. Además quieres que te pague una parte, para el o ella importante, de sus mil euros mensuales, de modo que tú puedas cambiarlos a dólares que paguen tus caros vicios miameros.

Porque te gusta gritar con mayúsculas ¡¡¡DERECHOS!!! ¿Tu derecho a yate? ¿Los derechos de los cuatro privilegiados a los que representa la SGAE? En Hispanistán hay derechos conculcados mucho más básicos que los tuyos como por ejemplo el derecho a una vivienda digna y el derecho a un trabajo digno, explicitados en la Constitución y que nunca se han cumplido ni se van a cumplir ¿Y quieres poner de tu parte a alguien con dos dedos de frente, a base de pedir justicia? Anda y que te den, basura.

Siento tener que pararme en cada frase de tu remedo de libelo, pero es que pone los pelos de punta ver a alguien que casi no sabe ni hablar, ondear el estandarte de la cultura en plan salvapatrias, tomándonos de paso a los que lo leemos por gilipollas. Antes de permitirte ofrecer consejos hipócritas sobre cualquier aspecto del futuro de Hispanistán, quédate en aquí a pagar impuestos, porque en el siglo XXI, lo que no sea patriotismo fiscal, es patrioterísmo de falsete. Además, oirte hablar en nombre de la cultura es como oír hablar al de la oficina de prensa de Macdonalds en nombre de la gastronomía. La Cultura, como El Arte, mata a sus hijos de hambre, porque está hecha además de talento y de trabajo, de coherencia sin concesiones y no de trapicheos políticos y comerciales. En lo sucesivo confórmate con hablar en nombre “del mundo de las canciones comerciales”, que ahí cabe de todo y no nos castigues con la próxima sarta de memeces que se te ocurra.

Por cierto y por último: Al presidente de la Asociación de Internautas lo eligen los socios de la Asociación de Internautas ¿Eres socio de la Asociación de Internautas? ¿Sabes en qué consiste una Asociación? ¿Quien está detrás de la publicación de la carta de un cretino con ínfulas en un periódico de tirada nacional? ¿Sabes que tener el ordenador más caro del mercado no te convierte en internauta? Tú no eres un internauta, eres una enorme fusa.

lunes, 24 de enero de 2011

Los prosistema


Utilizando esta crisis que ellos mismos han provocado, quieren privatizar los servicios públicos para mercantilizar la sanidad, la educación y todo lo que se ponga por delante. No tienen ningún inconveniente en denigrar a los empleados públicos.

A raíz de la agresión al consejero de Cultura, agresión absolutamente condenable sin paliativos como cualquier acto de este tipo, y de la detención de una persona que ha sido catalogada de ´antisistema´, a la que se ha agredido en otro orden en su dignidad como persona —agresión que también hay que condenar sin ningún ´pero´ y con firmeza democrática y moral— quisiera reflexionar sobre los ´pro sistema´. Es llamativo que siempre se hable de los antisistema y se haga de una manera peyorativa y casi siempre vinculándolos a la violencia. Este simplismo, además de falso es interesado, porque se pretende desprestigiar a muchísimos colectivos y personas que nos declaramos en contra del capitalismo; por tanto, somos antisistema y queremos un mundo distinto, bastante distinto al que tenemos.

Los prosistema están destruyendo nuestro planeta, que si no se cambia de rumbo, tiene los días contados. Nuestro planeta no aguanta esta actividad productiva y consumista que sólo sirve para enriquecer a una minoría.

Los prosistema están destruyendo la vida de muchas personas en aras al máximo beneficio. En nuestro planeta mueren de hambre al día 70.000 personas, de las cuales unos 35.000 son niños; hay 1.100 millones de hambrientos en le mundo; son mil millones los desempleados en el mundo; hay 3.000 millones de personas que carecen de acceso a servicios sanitarios mínimos; trece millones de personas mueren al año en el mundo debido al deterioro del medio ambiente y el cambio climático…

Los prosistema defienden una economía financiera especulativa, que ha supuesto empobrecimiento, despidos y una deuda privada de los bancos y cajas que los Gobiernos no sólo han permitido, sino que han sido cómplices, y la han pagado de las arcas del Estado, generando una deuda pública que tiene que ser pagada destruyendo el modelo basado en la sociedad de bienestar.

Los prosistema, utilizando esta crisis que ellos mismos han provocado, quieren privatizar los servicios públicos para mercantilizar la sanidad, la educación y todo lo que se ponga por delante. No tienen ningún inconveniente en denigrar la figura de los empleados públicos.

Los prosistema defienden el despido libre y el trabajo en condiciones inhumanas. Echan a las familias a la calle en procesos judiciales de desahucios y, si se lo impiden, amenazan con retirarles sus hijos y mandar a los antidisturbios.

Los prosistemas fomentan y justifican la corrupción, el todo vale y sus grandes sueldos y privilegios. Después, cuando abandonan sus cargos, tienen algunos cuantiosas extras que les paga alguna empresa privada como asesores, mientras ellos claman a los cuatro vientos que hay que trabajar más y ganar menos para ser competitivos.

Los prosistema son muy educados. Visten bien, hablan tranquilos y con serenidad, pronuncian las ´eses´, tienen siempre la conciencia tranquila, no les tiembla el pulso para tomar medidas que destruyen a las personas, las familias y la naturaleza. Y, siempre, terminan con un mensaje de esperanza y prosperidad.

En definitiva, los prosistema generan una violencia inusitada. Su capacidad de destrucción no tiene límite. Y como se suele decir: que Dios nos pille confesados, porque los prosistema están amparados por todos los poderes, pero, a pesar de ello, los antisistema seguiremos luchando por ese otro mundo posible que pone a las personas por encima de la economía.

martes, 18 de enero de 2011

¿Pero había una dictadura en Túnez?

Un informático inmolándose en un parlamento. Protestando porque le quitaron la fruta que vendía con la que trataba de alimentar a su familia. Una subida de precios brutal. Una sistema corrupto y amoral implantado y construido para beneficio de unos pocos. Nepotismo en grandes dosis ante una población sometida por un ficticio estado de bienestar y una continúa sensación de alarma y peligro alimentando el nacionalismo más recalcitrante. Axfisiado por una comunidad internacional cómplice de apretar el yugo de la dictadura beneficiándose de su mano de obra barata, sus recursos naturales, una clase media con cierta e ilusoria capacidad de consumo; Cómplices la Unión Europea o Estados Unidos con una falsa democracia que ha explotado desmontando un estado servilista y decadente y que embarga a todo el país tunecino en una transición a la democracia, esperemos pacífica, real y más corta, que por ejemplo la española.

Pero hay algo que me llama mucho la atención. El ciudadano medio europeo nunca había oído ninguna queja sobre la figura del presidente tunecino; los medios no denunciaban que aquello fuera una dictadura, los parlamentos no aprobaban resoluciones de condena contra aquel gobierno, no se escuchaban acusaciones contra la falta de libertad de expresión en ese país. Incluso la ONU celebró una cumbre sobre el derecho a la información en su capital, en la capital de un país donde no se puede acceder a youtube, pero nadie nos lo había contado.

Las dictaduras siempre están en Cuba, Venezuela o Bielorrusia, en países donde las elecciones las gana la izquierda. No importa que haya observadores internacionales o no. Los países sumisos a los gobiernos occidentales y las instituciones económicas internacionales nunca son acusados de dictaduras, aunque su presidente lleve décadas en el poder mediante elecciones donde los partidos de la oposición pueden existir siempre que pidan el voto para el presidente. Pueden reprimir violentamente manifestaciones, prohibir sindicatos y periódicos, que nunca será noticia en nuestros medios de comunicación. Todo eso era Túnez con el gobierno de Ben Alí.

Los diarios, incluso cuando un clamor ciudadano se levanta indignado contra el dictador, no lo califican de “dictador” como siempre hacen con los gobernantes de los citados países de izquierda. Para El País (14-1-2011), Ben Alí es “presidente”, “mandatario”, o se refiere a él como “el que es presidente del país desde hace 23 años”. El día anterior, la agencia Efe y el diario Público seguía dirigiéndose a Ben Alí como presidente, nunca como dictador.

En cuanto a los políticos europeos, es importante saber que el partido de Ben Alí, la Asamblea Constitucional Democrática (conocida por sus siglas en francés RCD, Rassemblement Constitutionnel Démocratique), pertenece a la Internacional Socialista, es decir, el club de los partidos socialdemócratas donde también se encuentran el PSOE, el Partido Laborista británico, el Partido Socialista Francés, o el Partido Nacional Democrático de otro dictador amigo, el egipcio Hosni Mubarak. El 14 de enero, antes de la caída del gobierno, el diario El País reproducía una noticia de apoyo titulada: “La UE celebra la decisión de Ben Alí”. Decía el texto que “la diplomacia de la UE ha celebrado hoy el anuncio de Ben Ali de no presentarse a una quinta reelección a la presidencia de Túnez en 2014”. Curiosa reacción la de los gobernantes europeos. Si Ben Alí no es un dictador y sus elecciones son limpias, ¿por qué no se puede volver a presentar a las elecciones? Y si es un dictador que se ha mantenido en el poder mediante fraudes electorales, ¿por qué lo aceptan en la Internacional Socialista? ¿por qué deben esperar los tunecinos tres años más para quitarse la dictadura de encima e iniciar una democracia? No será que la UE, como con tantos dictadores amigos, los da por amortizados cuando la paciencia de los ciudadanos que los sufren llega a su límite, los muertos se amontonan por decenas y entonces se hace necesario desmarcarse, dejarlos caer y pensar en un sustituto que parezca diferente pero que todo siga igual.

La conclusión es evidente. Las dictaduras amigas no tienen ninguna dificultad en ser aceptadas por nuestros medios de comunicación, nuestros líderes e instituciones políticas europeas y, por supuesto, las instituciones financieras internacionales. Cuando escuchemos sus denuncias o halagos a otros gobernantes, no olvidemos la tabla de medir que usan y que han usado para el dictador tunecino. La realidad es que el colonialismo sigue vigente en la mayor parte de África y las empresas y corporaciones "occidentales" siguen encontrando en ella todo lo necesario para maximizar beneficios, cuadrar cuentas y enriquecerse a costa de empobrecer más a los países africanos, contando eso sí, con la ayuda de personajes o familias de ladrones y asesinos bien asentados en su trono a base de estrangular a su pueblo. El que nuestros políticos y supuestamente legítimos representantes lo vean con buenos ojos, no nos tiene que sorprender. Que nosotros nos enteremos cuando saltan las protestas y los botes de gas lacrimógeno inunda las calles nos tiene que hacer reflexionar sobre nuestro papel en el mundo.


Viñeta aparecida en el Tribuna de Salamanca, el martes 18 de enero de 2011.
El conservador diario se mofa de nosotros con una caricatura del ex-lider tunecino y sus corruptelas, ahora que queda bien. Antes cuando era "nuestro amigo" no se permitía discutir su figura.

lunes, 10 de enero de 2011

Tropa de élite


Acabo de vislumbrar por la2 ese canal de televisión generalista y de contenido público que nos ofrece una ventana diferente y atractiva en el habitual escenario del vómito que es la televisión, la película brasileña Tropa de Élite. Inspirada en una nóvela y a la vez ensayo social escrita por el sociólogo Luiz Eduardo Soares y que conto con la ayuda del que fuera guionista de la imprescindible Ciudad de Dios (2002, Fernando Meirelles). Al igual que en aquella el relato viaja a velocidad de vértigo descubriendo el lado más salvaje y desgarrador del corazón brasileño.

Son las favelas, esas barriadas de infravivienda, donde ni la ley, ni los servicios sociales llegan, donde reside gran parte del alma del pueblo carioca. Asentadas en las faldas de las montañas que rodean las grandes ciudades como Sao Paulo o Rio de Janeiro, ambas películas nos enseñan bajo la voz de un narrador omnisciente (Buscape en Ciudad de Dios y el capitán Beto Nascimiento en Tropa de Élite) la vida y la muerte en estos barrios, donde los malos son los policias corruptos, los más malos poseen armas que sólo se ven en las guerras y los buenos danzan entre la fina línea que separa la vida de la muerte, ayudados no siempre acertadamente, ni de forma ética por personajes cuya honradez y compromiso está fuera de toda duda.

En el caso de Tropa de Élite es desgarrador el ácido sentido crítico con el que guionista y director (Jose Padilha) dibujan la realidad de las favelas y la lucha, o condescendencia, entre policía y narcotraficantes. El control que estos tienen sobre la vida de las favelas y sobre las decisiones de dispensar premios o castigos es apabullante y a la vez doloroso comprobar como las élites económicas, políticas y sociales de la sociedad brasileña promueven y toleran la situación. La película tuvo grandes críticas, no por su crudeza o violencia en absoluto gratuita, sino por ser capaz de demostrar como los jóvenes adinerados brasileños financiaban las armas de los narcos, la policía se repartía las calles en juego de subastas y la política se alineaba impunemente con los narcos para conseguir los votos de toda una favela.

Deciamos que la violencia no era gratuita porque la apabullante riqueza visual de la película se basa en unas escenas de tiroteos y redadas maravillosamente rodadas, bajo esa atmósfera cálida y exhuberante que Brasil es capaz de ofrecer. Pero la violencia no se condensa únicamente en el aspecto visual, sino que también se interpone con los maravillosos diálogos entre todos los personajes o con la acertadísima banda sonora que no es más que un compendio del rock y el hip hop reivindicativo brasileño ya cansado de denunciar en sus letras las brutalidades y la corrupción en la que esta sumergida la población de las favelas, y que conjuntadas con las imágenes de la película resulta un retrato impresionante.

Pero la violencia y la cruda realidad del film se tornan memorables al evocar el personaje del capitán Beto Nascimento que vive a la vez aferrado a su sentimiento de grupo en el BOPE, el batallón de operaciones policiales especiales y el amor a su mujer embarazada. La búsqueda de un sustituto, justicia y cumplir la misión exhaltan la interpretación de Wagner Moura, simplemente sublime y perfecto en el papel y que me hace pensar que dan premios por caché más que por talento. Cada palabra escupida con vehemencia, cada gesto enrabietado con ceño fruncido es un golpe en la cara a una sociedad que deberia reaccionar para superar la dictadura que la droga tiene impuesta en la sociedad brasilera, así como un ejemplo de un hombre que no acepta el miedo o la rendición. La vehemencia y el retrato duro y filedigno hacen de Tropa de Élite una obra imprescindible y recomendable.


viernes, 7 de enero de 2011

Sin familia

Eran esos días en los que te sientes con la obligación moral y social de no olvidar. De no dejar a nadie sólo. De demostrar algo de humanidad. No fue una decisión fácil convencer a la mujer y los niños de tener que pasar la nochebuena en un sitio tan lugubre, triste y hasta decadente como es un asilo de ancianos, pero era lo menos que podía hacer ese año por sus padres. Era lo menos que podía hacer después de un año duro, de verse en paro, de no poder pagar la hipoteca, de un deshaucio y de tener que plegar velas, comerse el orgullo con papas, e implorar a los padres que les dejasen vivir en su vetusto piso de más de 40 años. El que estos accedieran a mudarse a una residencia y dejarles la vivienda a su antojo fue un detalle que díficilmente se puede devolver o demostrar agradecimiento cuando la vida se les escapa entre los dedos o cuando la economía, o mejor dicho su falta, imposibilita la imaginación.

Fue un paseo en coche agradable. Prácticamente había anochecido y del mismo modo se dispersaron los grupos de gentes artificialmente felices. Es una noche para la familia. No se creían lo complicado que fue aparcar. Ni dentro de la residencia, ni en la carretera que conducía al pueblo, amplia y a ambos lados había un hueco libre. Monovolumenes, todoterrenos, familiares, berlinas de gama media, alta... Todo ocupado. Se apagaron las luces y eran los primeros de la fila, o mejor dicho los últimos. Les quedaba una caminata hasta la residencia de casi 10 minutos, cuando habían tardado lo mismo en el trayecto en coche. Hubo suerte de que no llovía y el frío, era escaso por ese cambio climático del que hablan de vez en cuando en los telediarios.

Cruzaron el umbral automático de la puerta tras el paseo y se agradecia la calefacción. Preguntaron por sus padres, don José y Aurora, y 3 minutos después la abuela se deshacía en lágrimas con sus nietos. El rigor de la vida les había tratado bien por fuera, pero por dentro la cosa era distinta. Al padre le costaba hilvanar 5 o 6 palabras seguidas, por ese vicio tan perseguido ahora como de moda hace unas décadas. Su ritmo iba a pilas, y a veces el deambular hacia el baño era un viaje doloroso por la bombona de oxigeno o el fallo del riñón. Con la abuela era díficil distinguir cuando se ponía nerviosa o cuando recibía un ataque del parkinson, por desgracia cada vez, más comunes. Pero lo increíble era la sonrisa que les había quedado por tener a los suyos, su hijo único, su yerna única, sus únicos nietos.

La misma escena se repetía por todo el salón de actos y comedor de la residencia. Familias de 3 y hasta 4 generaciones encontrándose, conociéndose, quedando bien. Regalos y caricias. Sorpresas, risas y alguna que otra lágrima. Pensándolo bien debe ser lo único bueno, y no comercializado, de la navidad. Pensándolo mejor aún, ¿por qué esa escena no se repetía más veces durante el año?

Lo peor es que iba llegando todo a su fin. Las horas pasaban y cada vez más cabezas de familia miraban su reloj. Se hacía la hora para reunirse con el otro lado de la familia o con amigos más plausibles a la gracia, la carcajada, sin ese tono lastimero tan propio de los que ya vieron pasar sus mejores momentos; en la propia, en otras casas, quizás en un restaurante. Dudo que quisieran ver el mensaje del Rey; esperaban compartir una cerveza o una copa de vino con otra persona, por lo que nuestros mayores, los suyos, sus padres y abuelos, iban a quedarse otra vez sólos. Tendrían que ventilarse la cena de nochebuena y unos pocos turrones, con unas muchas pastillas, ellos solos con los pocos cuidadores que han quedado, aunque curiosamente más que los que habrá el día de nochevieja.

Las despedidas iban aumentando en número. Con intensidad se ponían fin a abrazos interminables que desprendían un halo a último irrespirable. Iban marchando los peques algunos con regalos, otros con una paga, valiente esfuerzo de pensiones años sudadas y sufridas y que ahora apenas cubren gastos. Los adultos también salían con alguna que otra muestra de nostalgia y cariño, pero con una inhumana sensación de compromiso cumplido. Le parecía tan irritante y a la vez sorprendente. Qué injusticia no pasar esta noche aquí, o llevarse a casa a los abuelos. Qué menos que cenar con ellos. Pero ellos eran los únicos.

A las 9, en un horario tardío para lo que allí se destila, comenzaron a dar las cenas en la residencia. Eran un día especial, y también lo era aquel menú. Una sabrosa sopa de pescado, y unos entremeses abrieron boca para acabar degustando unos insípidos filetes de pescado o pollo a elección, para acabar con fruta y un corte de helado de nata y otro de tarta. Todo ello acompañado de agua o zumos, por lo que regar la comida con vino fue igual de díficil que conseguí un café para depués de la cena. Suerte, que los asistentes de la residencia encontraron el gesto de esta familia grande, sorprendente y digno, y no pararon de ofrecer toda su modesta comodidad y cordialidad a esta familia, tratando de reconpensarles por un gesto tan excepcional como normal debería de ser.

Las palabras y las risas de la mesa en la que estaban era una desconcertante sensación, en un comedor que a la tristeza habitual le añadía por un lado la soledad de estas fechas y la envidia de no sentirse tan querido por la familia. Aún así con los niños todos los ancianos de la residencia se deshacían. También sus padres a los que les valoraban un gesto de grandeza absoluto; y por supuesto, los abuelos, que recibían los saludos de sus "vecinos y amigos" y la enhorabuena por los afortunados que eran, porque aunque sólos, su soledad se aplacaba en ese día.

En lo excepcional y lo inaúdito quedo la noche. La despedida fue como siempre amarga, pero a ellos protagonistas de esa Navidad por tener memoria y reconocimiento a nuestros mayores se guardo una dosis de respeto y gratitud.

La salida del asilo fue vibrante. Las risas de los niños se oían a lo lejos, pese a convivir con la sopresa de los padres. -¡Esperaba que se quedarán con sus mayores!, dijo ella con aire de resignación y un nudo en la garganta.-Yo tampoco lo esperaba. No sé donde queda la humanidad cuando dejamos a nuestros padres sólos este día.

Las multicolores y centellantes luces de navidad del pueblo se veían a lo lejos. En el aparcamiento sólo había 8 coches, todos ellos bajo el porche del reserado para trabajadores. Las otras 40 plazas estaban libres. Desiertos estaban los árcenes de la carretera hasta su pequeño utilitario. Otros 10 minutos de paseo en la oscuridad, el frío y la soledad.