lunes, 23 de julio de 2007

¿El Español esta en peligro de extinción?

Vayamos por partes:
¿Estan los jovenes españoles preparados para asumir la paternidad o maternidad? Pues habiendo execrables excepciones (el amigo que llevo a su hijo a correr los san fermines, pese a ser aclamado por una plaza de toros es uno de ellos), los jovenes hemos recibido una educación lo sufucientemente seria y responsable como para ser capaces de entrar en este ciclo de vida. Lo que nuestros padres y en las escuelas e institutos se nos ha inculcado, representan valores universales y propios del siglo XXI. La tolerancia, el respeto y la responsabilidad nos han sido ofrecidos y en mayoria todas las generaciones los han asimilado sin problema. Eso sí, diferenciemos entre los que viven en ciudades y los que lo hacen en medio rural, porque aunque con más medios económicos y sociales la preparación de los que se han desarrollado en las ciudades son más efímeras y en ellos aparecen ciertos problemas de inseguridad (es una manera de explicar porque hay tanto crio con esos cochazos) y falta de desenvolvimiento ante las circunstancias de la vida. Sin embargo, los chicos y chicas crecidos en el medio rural adquieren antes esas responsabilidades (una diferencia de 5 o 6 años como media) y son capaces de desenvolverse con mayor facilidad y por ellos mismos. Como resumen diriamos que si, que estamos preparados y motivados, pero entonces, ¿cuál es el problema?.

Inevitable, la vivienda. Hagamos cuentas. Con un sueldo medio en Madrid de 1000 € (en provincias dejemoslos en 800€) por habitante. Si le añadimos que a ver quien es el guapo al que le firman un contrato indefinido. Con el precio de una vivienda normal (es decir entre 70 y 110 metros cuadrados, enclavadas en zonas a 15 0 25 minutos del centro) que rondan los 40 millones de las antiguas pesestas por termino medio, que para pagarlas y poder vivir durante el resto del mes toca alargar el pago de hipotecas hasta 50 años (se imaginan 50 años + entre 25 o 30 años cuando el español "medio" se licencia o diploma y es capaz de aspirar a su primer empleo profesional = 70 o 80 años), con las pagas extraordinarias para pagar 4 lujos y el seguro del coche (for example), casi sin vacaciones, sin poder salir de la ciudad o el pueblo, olvidándose de esos privilegios de comer fuera o ir al cine o el teatro con cierta regularidad... Todo esto me lleva a pensar 2 reflexiones:

1- Infinidad de parejas sin hijos, no por falta de ganas o estímulos hormonales, culturales o sociales, sino ante la imposibilidad de la manutención de los mismos.

2- Un país de "endeudados" con una crisis económica latente que puede provocar el desmembramiento de la economía capitalista, dejando a toda España en la calle, y con todos los pisos para los bancos, sin sus inquilinos (ya se sabe, hasta que no pagas la última letra de tu hipoteca, tu eres el inquilino de tu banco, auténtico dictador en la democracia española).

Por eso por muchas ayudas económicas del gobierno la situación es complicada. Mejor que 2500 € por hijo, mejor vendría rebajar esos 2500 € al precio medio del metro cuadrado en España. Eso si sería una ayuda estimable.

Así que el español, 100x100 español está en serio peligro. Nos queda la inmigración, tan "bien" recibida por la derecha, y que va a pagar en un futuro no muy lejano muchas pensiones en España, y también muchos sueldos vitalicios (si señor Aznar).

Bueno, mientras tanto la generación X española seguiremos luchando y quien sabe si algún día podremos hacer abuelos a nuestros padres

jueves, 19 de julio de 2007

Primeros días, primeras experiencias

Tres días llevo en mi nueva empresa y no se por qué las dudas me asaltan. No me gusta como se esta desarrollando mi incorporación a este puesto. Odio estar sin hacer nada. Voy de un lado a otro, rebotando sin tener opción de aprender y formarme para integrarme de una vez al trabajo. Llevo tres días esperando la confirmación de dado de alta en el INEM y la copia del contrato, y el hecho de no tenerlo todavía, me provoca un malestar y una desconfianza suprema. Ya llevo muchos años kurrando y rebotando de trabajo en trabajo. He vivido situaciones laborales extremas y se puede decir, que tengo ya un cierto sexto sentido para olerlas y vermelas venir. Confíemos en que esta primera impresión sea pasajera y todo vaya por un cauce normal. Como es lógico continuo buscando y actualizando candidaturas, no solo para Salamanca (un imposible), sino también para Madrid y alrededores.

Encima sigo sin casa. Busco y rebusco pero de momento nada concreto. Me agobia también este tema aunque dada la situación en el trabajo, pasa a segundo plano. Espero que se solucionen ambas en poco tiempo porque vivir en un desazón tan grande y con una falta de libertad y contacto humano tan notable es un peso que aplasta mi ánimo.

Qué ganas tengo ya de llegar a Salamanca y pasar un par de días allí. No se si al final viajamos a Villanueva, si son allí fiesta o qué haremos, pero seguro que me ayudará a desconectar y estar mucho más tranquilo.

domingo, 15 de julio de 2007

A un paso de una nueva vida

22:17 de la noche del domingo 15 de julio de 2007. Ya tengo la maleta preparada. A parte de ropa, utensilios de aseo, una pequeña radio y literatura variada, la cargo con sueños. Esperanzas son las que llenan mi equipaje, pero también cierto sentimiento de intranquilidad, desasosiego y lástima por tener que abandonar mi Salamanca natal, por el simple hecho de trabajar. Los gobiernos de toda índole y tendencia deberían tratar de asegurar la riqueza, la vivienda, el empleo y la realización de todos los habitantes que tienen a cargo (y que en teoría les eligen) para evitar casos como el mio, que no es aislado y por el que, me temo, tendrán que pasar el 80% de la población joven de Castilla y León.

Quiero ver como me desenvuelvo en terreno nuevo, en vida nueva y en circunstancias nunca antes vividas. Ojalá todo vaya como uno sueña y no los problemas que surjan (que surgirán) sean resueltos con velocidad y sin coste alguno. A la vez continuaré buscando la forma de retornar a Salamanca en un empleo digno y de lo que me gusta, ante el que su carencia me ha hecho salir fuera de ella. Y es que este empleo y esta experiencia pocos rendimientos económicos me van a dar, aunque si que me pueden facilitar la salida a la vuelta a la "provincia"

Sin más ánimos me despido de un modo de vida, procuraré cerrar los ojos para que cuando los abra, haya entrado ya en un modo de vida distinto, más ajetreado y estresante, con cierto grado de estímulo y con pasión y determinación

sábado, 14 de julio de 2007

Encontrar el futuro

Viendo que la situación laboral en mi amada Salamanca era insostenible la semana pasada decidí entrar en acción. Ya estaba cansado de esperar mejores oportunidades y ver pasar los días sin que nada ni nadie respondiera a mis tentativas.

LUNES: Gracias a Internet y una Guía de empresas de informática en Madrid comencé a meter mi humilde C.V. en todas aquellas ofertas y empresas que se asemejan a mis opciones y preferencias.

MARTES: Empiezo a recibir propuestas de entrevista (12 o 13 en solo un día que son más que en Salamanca en 6 meses). Mi autoestima crece y mis opciones también, dando ya por seguro el hecho de tener que marcharme a Madrid para poder rendir como empleado y llevar a cabo mi actividad profesional.

MIÉRCOLES: Aunque sigo recibiendo ofertas y me siguen llamando para conocer mi situación desde empresas de informática y servicios en Madrid, yo ya tengo el plano hecho como diría ese Dani. Cargo el movil, la tarjeta de autobus y compro el billete para ir al día siguiente a Madrid a tratar de conseguir esa realización. Lleno la bolsa con lo necesario: mi carpeta con C.V., acreditaciones y datos importantes, una botella de agua, una toalla, un par de camisas para dar "buena impresión" (que no se me olvide quitarme el pendiente del lóbulo izquierdo, porque vaya mierda de país en el que la imagen vale más que el valor), y un libro para hacer más ameno el viaje. Imprimo la red de metro de Madrid (un mana para los no-madrileños) y 5 planos de los sitios donde tendré que presentarme ha hacer las entrevistas.

JUEVES: A las 5:30 ya estamos arriba. Llegamos a la estación de autobuses y en poco tiempo nos encaminamos a la capital. Inciso: necesitamos que terminen ya la autovía Salamanca-Madrid de una vez. Y lo de autovía es un eufemismo, porque de 2 carriles viendo lo que se hace por ahí... Llego a eso de las 8:30 a Madrid y rápidamente, después de esquivar a un par de gitanas del romero (espécimen caracterizado por saber tanto de tu vida como de la suya propia y por la pesadez) me imbuyó en el metro para tratar de llegar a Alcobendas a las 9:30. Al salir del metro tengo suerte y el primer sitio esta cerca. Entrevista corta y con pocas esperanzas. Mi perfil se adecua al puesto, pero algo me dice que querían algo más (universitario/a). Al salir, dos manzanas y otra entrevista. Allí la dedicación es mayor; 2 personas me entrevistan y quedan presumiblemente contentos. Nos despedimos y me dan bastantes esperanzas (pero 10 días después aún espero llamada). Otra ronda de metro y ahora al centro de la capital. Salimos por Begoña y al girar la cabeza vemos la capacidad que tiene Florentino Pérez para hacerte sentir pequeño. Sus "maravillosas" 4 torres emergen del asfalto, donde antes no hubo nada e intimidan e insultan al visitante al mismo tiempo que le dislocan el cuello. Después de 15 minutos de camino y de preguntar a un viandante (mi salvador) me indica donde se encuentra la calle Manuel Tovar. Tengo otros 15 minutos para tomar una "cañita", un pincho d tortilla y ponerme la primera camisa para dar imagen de "chico serio" (alguien se lo cree). Entrevista larga (1 hora) en una empresa para trabajar subcontratado en Indra. Puesto magnífico, en una de las mejores empresas del mundo y buenas expectativas tanto económicas, laborales como formativas.

Y de ahí, viajando en el Metro hasta Alcorcón. Después de situar más o menos el destino de mi visita, nos pusimos a buscar un sitio para comer. Y allí en una de estas cadenas (omitiré el nombre porque no me llevo un duro) de alimentación extranjeras de primero-segundo y variedad de platos y ensaladas, me puse como el tenazas. No me apasionan estos restaurantes que aunque de mejor comida que otros que ya conocemos, resultan a sépticos y faltos de naturalidad. Y después de comer a por la última entrevista. S.I.A. se llama la compañía y esta situada al lado de la carretera de Extremadura. En modernísimas instalaciones y con una meticulosa profesionalidad me atienden. Encerrado en una habitación, la primera de mis interlocutoras me da de aperitivo una serie de psicotécnicos. Secuencias numéricas, de imágenes, alfabéticas,... resultan todos estos test aburridos y toscos y dada mi poco conocimiento psicológico de dudosa fiabilidad y utilidad. Posteriormente, otra entrevistadora me describe la función de la empresa y lo referente al puesto de trabajo y mi experiencia profesional y laboral. Y ya por último, se ve quien "corta el bacalao" y la última de mis entrevistadoras me ataca sobre aspectos formativos de toda índole, no solo informáticos, y por supuesto sobre mi personalidad y afabilidad. Quede muy contento con mi respuesta y bastante entusiasmado con mi probable futuro empleo, por lo que le día a este último la prioridad en caso de empate.

Y volvimos a recorrer el Metro ya buscando la estación de Marques de Casal con el ánimo de cerrar el billete e irnos para Salamanca satisfechos por el día. Pero resulta que al empleado que me lo cerro no se le ocurrió otra cosa que dejármelo para las 9:00 en vez de las 21:00, y después de peleas y pregorrativas pues conseguimos remediar el entuerto, para llegar cansado y satisfecho a casa a eso de las 0:30.

VIERNES: Día de relax en el que repaso lo hecho del día anterior y aguardo noticias.

Noticias que llegaron el jueves 12, una semana después para confirmarme mi próxima contratación en S.I.A. la compañía que más me impresiono y que se puso a la cabeza de mis pretensiones, por varios motivos, entre los que destaco la zona en la que esta enclavada, mucho más tranquila y a priori relajada que el centro de Madrid.

Así que haya vamos ahora, con total relajación pero también con un éxtasis latente a empezar una nueva vida, con nuevas experiencias, nuevas personas y en la que quiero mostrarme mi capacidad para desenvolverme en lugares de antemano extraños.