viernes, 31 de julio de 2009

Cerrado por vacaciones



Y ya paso un año de la última vez que me fui de vacaciones. Y si lo puedo hacer, con lo cual se puede dar el año por salvado. Ese año de la crisis, de la risa y el katxondeo, del sexo y de la amistad. Año inolvidable que se une a otro, y espero que todos y todas, juntos y juntas, y en algunos casos arrejuntaos nos echemos a la vida y la domemos, tirando de las riendas, azotando el látigo de tres bolas sobre su lomo y no dejándonos acobardar por el destino y someternos a su esclavitud.

Viajamos. Viajamos porque hace falta, porque lo necesito, y porque puedo y quiero. También para verte, quizás para amarte, seguro para no olvidarte. Lo hacemos por la amistad, por recuperar o perder lo perdido y lo recuperado. Para salir de la rutina. Sacrificios que se alargan en el día a día, y que se llevarán a cabo antes y después de partir y volver.

Y también porque aunque consigo matar la soledad y el tedio, follarme los tiempos muertos agarrado a una guitarra y bailar con toda esa gente... no puedo reprimirme a vivir, soñar, vivir lo soñado y no olvidar jamás estas dos semanas.

miércoles, 29 de julio de 2009

Nueva ideología


¿Y si el PP prometiera suprimir el canón digital le votaría? ¿y potenciar internet y ponerlo al alcance de todos, realmente, a un nivel velocidad y precio similar a lo que tienen los usuarios de las primeras economías? Esto último entre las múltiples consecuencias tendría la de hacer más intensa, participativa la democracia, algo que no va precisamente con la derecha. Un cambio tan sustancial parece poco probable, pero teniendo en cuenta el ahorro económico si el canón se derogará, porque no hacer como los antiguos griegos (y como muchos de los modernos españoles) y vender el voto. Podríamos seguir reclamando mejoras para el mundo de la informática, tanto profesional como a nivel usuario. Qué se yo. Pues por ejemplo a nivel de educación, desde la básica-primaria hasta la profesional (fps y Universidad mediante). Se podría implantar sistemas de código abierto en las instituciones y organismos públicos (algo que sólo ha hecho el PSOE y sólo en algunos casos esporádicos)... todo elucubraciones, porque si la Rajoy & Cía. se han puesto al lado del internauta es más bien producto de la búsqueda de réditos electorales, hasta de debajo de las piedras, y perpetuar la eterna bronca en las cámaras.


Aunque la coherencia suele brillar por su ausencia en los planteamientos “populares”, dar cobijo a las tendencias, normalmente más izquierdistas del mundo internauta, fomentar una cultura “libre” tanto en la distribución y consumo, e ir contra uno de los sectores industriales ataca directamente las bases del partido, y pese a que no son buenos tiempos para los principios, alguien se puede ver confundido. Para evitarlo ahí están los vociferos habituales, esta vez, acompañados por las élites culturales del país (me parto).


Pero con tantos y múltiples temas a tratar no sería justo centrarnos en uno sólo. Bajo este prisma el voto a cualquier partido o causa se convierte en un ejercicio utópico del más difícil todavía. Se hace duro olvidar los casos de corrupción, trajes que vuelan, espionajes internos, cohechos y malversaciones varias que han denigrado de tal manera las libertades que casi es imposible hacer un análisis real de la situación. La corrupción urbanística es una de las grandes herencias que dejo el aznarismo, y el séquito “rajoniano” continúa su deriva hacia las tesis del líder. Por lo tanto peligro habemus. Y no sé deben de olvidar la preponderancia que educación y sanidad privadas tienen frente a las públicas, su apoyo a los recortes sociales y las tesis de la más reaccionaria patronal, su silencio (cómplice) con las aberraciones exteriores (Nicaragua, Sahara, Venezuela), boicoteos a empresas nacionales de energía “verde” frente al reforzamiento de los intereses económicos particulares de algunos personajillos, y sobretodo ese pacto por derogar la “justicia universal” que también provoca mi falta de confianza en el centro izquierda (aunque el PSOE es el verdadero centro).

El caso de la Justicia Universal es preocupante. Sin que haya mediado un debate transparente y público sobre la reforma de la legislación que regula el ejercicio de la jurisdicción universal por los tribunales españoles, el Congreso de los Diputados ha dado un paso más para acelerar un proyecto de ley con graves consecuencias para la lucha contra la impunidad. El día de hoy se ha dado un claro mensaje de que España se preocupa más por no ofender a algunos gobiernos poderosos que por poner fin a la impunidad de la que gozan los criminales.

La inmensa contribución efectuada por la justicia española durante más de una década al hacer comparecer ante sus tribunales a las personas sospechosas de haber cometido u ordenado cometer crímenes de derecho internacional se verá severamente recortada, si el proyecto de ley prospera.

La precipitación para dar trámite a la reforma revela un profundo desinterés por contribuir a poner cerco a quienes desprecian la dignidad humana. Con el texto aprobado por el Congreso de los Diputados, la esperanza de las víctimas de genocidio, crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, tortura o desapariciones forzadas, enfrentará enormes dificultades y sus responsables tendrán menos motivos de preocupación.

Así, para que los jueces puedan conocer de tales casos y de aquellos otros igualmente cometidos fuera de España constitutivos de terrorismo, piratería y apoderamiento ilícito de aeronaves, delitos relativos a la prostitución y corrupción de menores e incapaces, y el tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas, deberán acreditarse condiciones que pueden afectar seriamente la persecución de tales crímenes y la posibilidad de hacer comparecer ante la justicia a sus autores.

Además el texto propuesto, a pesar de que nombra a los tratados internacionales, no ofrece garantías de que éstos prevalecerán, lo que supondría vulnerar la Constitución Española.

Cuando en el mundo lo que más sobra es la impunidad, no se explica la urgencia de minar uno de los instrumentos más eficaces en la lucha contra la impunidad, mediante reformas que sólo favorecen a los perpetradores de los crímenes mas atroces contra los seres humanos.

Hay más pactos para obligar a los verdaderos “rojos” a buscar alternativas hacia nuestro signo. El pacto para callar sobre Bolonia, para mirar hacia otro lado referente a las mejoras laborales y sociales de colectivos, como policías, guardias civiles, equipos del Infoca... Eso si, la principal diferencia entre ambos radica en como gestionan unos y otros los casos de corrupción. Mientras unos excluyen a los presuntos implicados sin atisbo de duda, los otros desprestigian la justicia, denigran la democracia, se agarran al puesto, se van por la puerta de atrás, y eso si no sueltan el acta de cargo público hasta las próximas elecciones, a ver si pre-escribe la acusación y con un poco de suerte también la memoria del electorado (verdad Trillo).

Entonces a quién votar. Pues muy difícil. Lo suyo sería tirarse por quien mejor te puede representar, sin olvidarse de mantener vivos los principios y muertas las injusticias, teniendo memoria y futuro a la vez y por favor, evitando el bipartidismo. Pero siempre hay cosas.

Ya lo decía el duce Benito Berlusconi: “No soy un santo”. Y dicho esto, se embarcó en un yate con una congregación de izas, rabizas y colipoterras, a cada cual más hermosa, para engolfarse en el pecado carnal, acunado por las ondas marinas. Porque él leyó, seguramente, al periodista del XIX Remy de Gourmont, quien sospechaba que, de todas las aberraciones sexuales, la más singular tal vez sea la castidad.

Su imagen quizá haya decaído un poco entre las mujeres italianas, pero es alimento de fantasías sexuales secretas para sus maridos, que siguen votándole con devoción. A través de su imperio mediático mantiene en la ignorancia a más de media Italia, y ha moldeado el Código Civil a su conveniencia para evitar la cárcel en las múltiples denuncias que le han acosado en los últimos años.

Él es el ejemplo a seguir para otras derechas europeas, la demostración de que por mucho que robes o atropelles las libertades, tus votantes permanecen encadenados, por una fuerza invisible, a tus encantos. Debía de tener razón Nietzsche cuando avisaba de que un hombre parece tener más carácter cuando sigue su temperamento que cuando sigue sus principios. Y Berlusconi no les falla.

De la misma manera que en España tampoco venden gran cosa los principios. Según el último barómetro del CIS, el PP ya tiene el 40,2% de intención de voto, un 1,2% más que los socialistas. España va bien.

Ya hace tiempo que sospechábamos que la corrupción ejerce un atractivo secreto sobre sus votantes. Así que, por favor, que acaben las investigaciones sobre el Partido Presunto, o termina ganando por goleada.

Así llegamos a momentos como el actual, en el que el bipartidismo se acentúa y nos empotra sin alternativas, porque parece claro que todos dan cobijo al mismo señor. Por lo tanto no queda más que luchar, o seguir en pie, y tener en cuenta todos los factores. Uno de ellos el de desprestigiar y hacer derogar el canón es una lucha que nos compete y por la que merece la pena luchar.

martes, 28 de julio de 2009

Vaya cabreo

Pues si. Menudo cabreo que tengo. Y es que no tuve otra ocurrencia que perder el teléfono el sábado por la noche. Imagino que se me cayó mientras enjaguaba el alcohol que corría por mis venas, saltando y botando escuchando el Inside the brain de Cypress Hill, en el Peeper's. Una señora putada. Sobretodo porque cuando me di cuenta ya estaba en el coche; sobretodo porque fijo que alguién lo recogió, alguién se lo llevó no sé a dónde. Sobretodo porque tenía un valor...!!! Un valor emocional y trascendente, porque a 5 días de irme de vacaciones, hacerlo sin teléfono es un absurdo. Y una locura porque lo necesito para buscarte, y encontrarte.

Pero es qué el valor económico de mi pobre y extraviado terminal no era su fuerte. Me costó 5 euros, le quedaba una rayita de bateria, por lo que en cuanto se apagó, adiós muy buenas. Y con menos de 10 euros de saldo, tampoco es que hayan petado los concursos de llamadas de las altas horas de la madrugada... La mayor faena, perder todos los teléfonos de mi gente. Pasados, presentes y fúturos. Todo ese baúl de la nostalgia que componían los sms, enviados y recibidos, con un significado especial también volaron. Quizás el subnormal (o subnormala) que se lo ha quedado haya soltado el moco de risa, o de llanto por la cantidad de sentimiento, nostalgía y sueños plasmados a golpes de pulgar.

Ahora ya sólo perviven en mi memoria, en los sueños. En los tuyos también. En los de los demás los suyos. Quizás en algún móvil ocupen algún byte para hacerme complicidad. Pero fueron mensajes de recuerdos, de ilusiones, contestaciones de rabia, ensoñaciones y verdades. Ya no los volveré a ver. Qué le vamos a hacer!! No sé si soy un sentimental, un romántico o un gilipollas. Tampoco es que los viera todos los días, pero era importante tenerlos ahí. Quizás era un arma para posibles "jucios"; quizás era una pistola para suicidarme.

Lo que más me jode es la avaricia, la sinvergonzería. Para qué coño alguién quiere un móvil que no es suyo. Sobretodo si es un teléfono barato, irrisorio, simple. Es que a la gente le domina el aprovechamiento. Es este mundo una carnicería en la que el que hace más fuerza y más daño a sus iguales. ¡Qué asco!

Pero ahora tengo un nuevo móvil, por lo que a recuperar lo perdido, y con las mismas no, con muchas más ganas de hacer, luchar y vencer.

domingo, 26 de julio de 2009

La Sanidad: Servicio público o negocio


Visto el interés por la reforma del sistema de salud en los Estados Unidos intentaré explicar el debate de la siguiente manera: Yo podría estar contra la reforma del sistema.
Yo podría estar contra la reforma porque el status quo me va bien. Porque tengo un buen -y caro- seguro médico que me paga la empresa para la que trabajo.
Yo podría estar contra la reforma porque hasta ahora noto poco en mi bolsillo la buena atención que recibo.Tengo un copago obligatorio por consulta razonable, de 10 o 15 dólares, unos médicos que llaman al día siguiente de cualquier tipo de intervención para saber cómo me encuentro y me dejan su dirección de e-mail para que les consulte las dudas que tenga en mi recuperación.
Yo podría estar contra la reforma porque cuando los gastos de un año llevan a un aumento de la póliza del año siguiente, mi empresa lo asume.
Yo podría estar contra la reforma por miedo a que, si de repente hay una opción pública, mi empresa puede plantearse abandonar ese plan privado y dejarme en manos de la "seguridad social". Y, de hecho, puede que cuando yo esté en el Reino Unido a merced del NHS eche de menos el seguro privado que tengo en los EEUU. Puede.

Yo podría estar en contra de la reforma, si fuera un congresista que tiene garantizada una cobertura de primera y cuyas campañas de reelección dependen en parte de las contribuciones de los lobbies farmacéuticos, médicos, hospitalarios...
Yo podría estar en contra, si fuera uno de esos lobbies y la reforma alterara mi volumen de negocio. Estaría a favor, si encontráramos un consenso que me beneficiara (y ése es el consenso que busca Obama).

Pero, como dice el Presidente Obama, this is not about me. No se trata de mí.

Se trata de los 47 millones de personas que no tienen seguro médico y que si no entran en la categoría de pobre o mayor de 65 años, es casi seguro que tendrán que pagar de su bolsillo la atención médica, si es que pueden.
Se trata de los millones de personas que tienen un seguro que no cubre la mayoría de tratamientos. La lista de ejemplos es inagotable: seguros que no cubren un parto, que cubren la hospitalización (la cama), pero no el tratamiento que se reciba en el hospital, que no cubren un tratamiento contra el cáncer, contra el Sida...y que tienen que renunciar a ello o hipotecarse, gastarse el fondo de pensiones, endeudarse hasta las cejas...
Se trata de las miles de personas que tienen un seguro -bueno, regular o malo- y viven con el miedo de quedarse sin, si cambian de empresa o se quedan en el paro.
Se trata de los empresarios, sobre todo los pequeños empresarios, para quienes contratar un seguro médico a sus empleados es cada vez una carga más pesada y ello les lleva a no contratarlos, dejarlos sin seguro o no subirles el sueldo.

Pero es que sí se trata de mí. Sí se trata de mí, si un día necesito un tratamiento cuyo coste supera lo que mi seguro está dispuesto a pagar. Y se trata de mí, si un día mi empresa deja de pagar ese seguro porque le resulta demasiado caro. Y sí se trata de mí, si un día me quedo sin trabajo...

Lo que más me molesta del debate es el simplismo y falta de veracidad de algunos argumentos. Quienes están en contra hablan a veces como si ahora el sistema actual no le costara nada al contribuyente, cuando, según algunas fuentes -entre ellas el presidente Obama-, el contribuyente estadounidense está pagando al año unos 6.000$ más que un contribuyente de otros países desarrollados y, a cambio, recibe peor cobertura. Ese dinero sale de los impuestos y va a parar a la mínima red pública que hay y a subvencionar los hospitales y seguros privados.
Y quienes defienden la reforma a veces presentan los modelos de Canadá o de Europa como idílicos, como si no hubiese listas de espera, ni saturación, falta de camas... No hay más que comparar dos películas, por ejemplo, "Sicko" de Michael Moore y "L'invasion des Barbares" de Denis Arcand.

Sobre el anuncio que comenta un bloguero denunciando el sistema público de Canadá (una señora dice que si se llega a esperar su turno en la sanidad pública, el tumor cerebral la habría matado y que, en cambio, en los EEUU tuvo una atención de primera) mi pregunta es ¿quién lo pagó? Porque aquí nadie discute que la calidad de la medicina en los EEUU sea muy buena, lo que está encima de la mesa es que, como tantas cosas, está sólo al alcance de quien pueda pagarlo.

Por citar de nuevo a Obama, si el problema fuera fácil de resolver, ya lo habrían hecho hace tiempo.

Ante la situación planteada en Estados Unidos en el que la supuesta primera economía del planeta basa uno de sus pilares financieros en un sistema que denigra los mastiles de la moralidad, solidaridad o igualdad entre compatriotas, en España tenemos multitud de particularidades (bondades del sistema autonómico) pero que básicamente responden a dos sistemas.

Por un lado las Autonomías gobernadas por el PSOE de manera tradicional tienen implantado un sistema muy socializado, bastante accesible para todos y con especial interés en la atención primaria y rural. En Extremadura, Andalucía y Castilla La Mancha, existe una buena organización, y aunque perduran las listas de espera, si que se tramitan las urgencias correctamente y se dan accesos necesarios para los pacientes. Las infrastructuras son buenas en los hospitales y centros médicos públicos, ya que prácticamente nada va destinado a la sanidad privada. Y ya por último los trabajadores, médicos, ATS, enfermeros y personal de mantenimiento, pese a cierta masificación en algunos servicios y carencia en otros, reciben correctamente tanto sus derechos como deberes y prácticamente no existe conflictividad laboral.

En el otro lado de la baraja, las CCAA gobernadas por la derecha y más con un caso más especial: Madrid. Por un lado en las CCAA más pequeñas en población, se mantiene aunque con carencias graves en muchos sentidos la atención primaria y la supremacia de la sanidad pública, dada la tremenda dificultad que podría entrever ejercer un sistema sanitario como el madrileño en una comunidad como Castilla y León, bastante anciana y con poblaciones muy dispersas. En Madrid si que buscan la privatización del sistema sanitario y lo logran con todos los hospitales de nueva creación que quedan muy bien para arañar unos votos con esas fotos y merendolas, pero que son también fuente de ataque a la conciencia colectiva por parte del trabajador sanitario, masacrado, vejado y agotado en el mundo de la sanidad pública, y que ve como los hospitales y seguros privados se llevan todas las viandas presupuestarias.

Y así estan planteadas las posiciones en un debate que parece no interesar pero que es necesario. El modelo europeo parece consolidado y modélico para Obama, pero la derecha, sin embargo, está ávida de encontrar una vez más en el sufrimiento humano, la posibilidad de aumentar sus réditos bursátiles, y mantienen la intención, cada vez más velada, de implantar el modelo yanki contra el que el presidente afroamericano trata de luchar dada las carestías sanitarias y sociales que la actual crisis económica ha provocado, y que la privacidad y avaricia de los emporios económicos y de seguros han provocado.

Ahora hay que hacer que la defensa de la sanidad pública sea algo primordial, y se pueda no sólo conseguir asegurar el sistema actual, que por lo menos mantiene la asistencia para toda la población aunque no la igualdad, y si luchar por la permanencia total de la sanidad pública, su supremacía como una fuente de igualdad, empleo y derechos sociales.

sábado, 25 de julio de 2009

Lo peligroso de buscarse la vida


Antes de irnos de vacaciones plasmaremos una entrada para no perder las buenas costumbres de arremeter contra la (mafia) de la Sociedad General de Autores, su infame "acuerdo" tácito con el Gobierno de ZP, la in-cultura que mueve -o inmoviliza- a esta sociedad y las posibles alternativas a desarrollar. Porque ya estamos cansados de tener un servicio de internet caro y lento y mucho más lo estamos de pagar los lujos a los vagos con el canón (para un par de días me trabajo una entrada sobre lo que supondría apoyar la promesa electoral de PP de suprimir el recargo). El mundo internauta se pregunta cuanto va a tener que soportar esta lacra, este derecho subersivo, tendencioso e inmoral que se cobran los "artistas" y más aún me planteo yo; ahora que la cultura general, global, pero sobretodo la "descatalogada", añeja, innacesible desde el desierto cultural y musical español ha conseguido hacerse conocida y escuchada a golpe de ratón, ahora que todos esos recursos culturales se archivan, copian y facilitan entre usuarios. Vemos películas antiguas, oímos músicas desconocidas y cambiamos discos y films que no vienen de las multinacionales, ¿de verdad se creen que vamos a volver a la inopía?. Craso error.

Le comentaba a mi hermano esta mañana que es más peligroso, para ese secritisimo lugar, en el que adquiero cds y dvds vírgenes sin pagar el canón, esta actividad, que si en su interior se pudieran conseguir armas, esclavos, esclavas o droga. Qué seguro que el peso de la ley caería más fuerte contra ellos por la actividad primero descrita que por el resto de ocupaciones ilícitas. Efectos de un pacto por mantener la industria dicen las voces más "autorizadas", pero que en realidad hablan del inmovilisimo, de la nula capacidad de reacción ante la revolución 2.0. e Internet. Las nuevas tecnologías han asestado un duro golpe a la industria del entretenimiento con las posibilidades de replicar los contenidos grabados y la globalización proporcionada por internet. Estas industrias, y otras afectadas por el progreso tecnológico, presionan a los Gobiernos para que se legisle en su favor, bien cobrando el siniestro canon que presupone que cada usuario de internet o de cualquier máquina grabadora de cualquier cosa es un delincuente, bien recurriendo a medidas de corte totalitario, como impedir el acceso a internet de los infractores de la legislación protectora, a los que llaman “piratas”.

La base de la actitud de la industria es la mal llamada “propiedad intelectual”, concepto necesitado de una revisión profunda y cada vez más urgente, y utilizado casi siempre demagógicamente con amenazas que la historia del progreso humano se ha encargado de desmentir: la imprenta acabó con los copistas, pero no con la escritura; los discos y el cine no acabaron con el teatro, las imprentas sobreviven a las fotocopiadoras domésticas y la televisión no ha liquidado a la radio. La era informática ha obligado a la reconversión de los linotipistas. Nihil novum. Así funciona la vida, y tratar de frenar el progreso técnico con multas o prohibiciones es una actitud reaccionaria con muy poco parangón posible.

El futuro no está en coaccionar a los usuarios de internet, sino en revisar el concepto de propiedad intelectual, demasiado esgrimido con mentalidad, esta vez sí, de piratas.

ersonalmente, lo que más me molesta de toda esta actitud de la SGAE convirtiéndose en el enemigo público número uno de las nuevas tecnologías, los conciertos benéficos y el sentido común, es la desvirtuación de ciertos valores y términos. Yo soy de una cierta vieja escuela, y para mí palabras como “creador” o “autor” me evocaban imágenes como, qué sé yo, Miguel Hernández leyendo poemas bajo las bombas de la guerra civil, Miguel Unamuno encarándose con Millán Astray, Joan Báez cantando contra la guerra del Vietnam, ese tipo de cosas.

Hoy, para casi cualquier joven, las palabras “autor” o “creador” sirven para definir a Teddy Bautista apadrinando la entrada de policías en hogares a buscar discos, Ramoncín haciendo de jurado de OT o José Luis Garci… bueno, simplemente rodando otra película. El hecho de que un mínimo de los afiliados a la SGAE cobren realmente de ésta, que existan voces de disensión en su interior, o que haya otras asociaciones de defensa de los artistas, todo ello queda oscurecido por la actitud de los individuos autorizados legalmente –según reciente sentencia- a colocar espías en las bodas.

Desde la idea de la creación como herramienta de lucha, como voz del pueblo, a los supuestos creadores –los más talibanes, por cierto, con una carrera artística mediocre- convertidos en perseguidores de los nuevos movimientos sociales ja pasado poco más de un par de décadas. Pero los últimos años han sido bastante demoledores. Y veremos si recuperables.

Si los “creadores” realmente defendieran su propia labor… Sin embargo, todas y cada una de las acciones de la SGAE en realidad se dirigen a defender el actual modelo de distribución, que está superado por la tecnología. Hay una analogía que no creo haber leído en ningún sitio, pero que me parece que define perfectamente lo que ocurre en la actualidad.

Lo que hace la SGAE es como si el gremio de pintores y el de escultores hubieran intentado prohibir la fotografía en su nacimiento, al reproducir las obras creadas originalmente por sus asociados.

Sin embargo, pintores y escultores tuvieron que aprender a vivir con la idea de reproducción. Su negocio, es cierto, cambió: no es necesario comprar originales para decorar una casa. Pero sobrevivieron defendiendo el valor añadido del original, encontrando nuevas funciones públicas etc. Y, por supuesto, persiguiendo a quien reprodujera su obra con el fin de enriquecerse. Pero no al particular que hace fotos en el museo o el parque donde se coloca la estatua.

Puede cobrarse por copias cuando los particulares no pueden realizarlas por su cuenta. Al hacer hoy posible la tecnología la copia a cualquier ciudadano con un equipo informático corriente, como antes ocurrió con las fotos, los intermediarios sobran.

Los buenos músicos sobrevivirán dando conciertos. Los buenos escritores sobrevivirán con ingresos adicionales como analistas de nuestra sociedad, conferenciantes, articulistas. Los buenos cineastas venderán sus obras internacionalmente, sumarán premios y no necesitarán de presupuestos tan altos.

Los malos –y quienes han hecho posible que se dediquen a ello de la mano del marketing y estructuras obsoletas-, tendrán que reconvertirse. Sin subvenciones: no se puede salvar lo que no tiene futuro. Si se las apañaron los de la metalurgia vasca o a los aparceros castellanos, que en teoría era gente menos preparada que estos supuestos “autores”, supongo que también ellos tendrán que salir adelante. Para eso están los cursos del INEM.

Aunque, lógicamente, antes de perder ese estatus seguirán pataleando, es lo que están haciendo.

Con suerte, en treinta años ya se nos ha olvidado todo esto, y los jóvenes volverán a admirar a los creadores.

miércoles, 22 de julio de 2009

Majestad, estás despedido


Por experiencia histórica sabemos bien lo que cuesta echar a un rey. En España lo hemos intentado ya varias veces, pero reaparecen en cuanto bajas la guardia. La última vez que lo conseguimos fue en 1931, con Alfonso XIII, y aquí seguimos, con su nieto ejerciendo, y el bisnieto calentando en la banda.

Cualquiera pensaría que a estas alturas la monarquía es ya un producto viejo, pasado de moda. Pero lo cierto es que sigue contando con una cuota de mercado importante, y son muchos todavía los consumidores que valoran bien el producto. Juancarlistas los llaman. La clave del éxito está en la fuerte inversión publicitaria, claro, pero también en el blindaje mediático que lo protege. Lo que ya no está tan claro es que cuando llegue al mercado la última actualización del producto, Felipe 6.0, los usuarios mantengan el entusiasmo. Tal vez por eso sigue activa la vieja versión, pese a que ya empieza a tener fallos; porque no confían en las prestaciones del relevo.

Así que los republicanos podemos esperar sentados a que los consumidores se cansen y la empresa quiebre. O podemos pensar en otras vías. A mí se me ocurre una posibilidad, muy adecuada a estos tiempos: despidamos al rey. Echemos al rey por la vía laboral, mediante un despido en toda regla, con su preaviso, su finiquito y adiós muy buenas. Ya sé que parece poco serio derrocar un rey en la magistratura de trabajo, pero déjenme fantasear un poco.

¿No llevamos años escuchando que es un gran profesional, que está al servicio de los españoles? Pues muy bien: ya que no parece dispuesto a jubilarse ni dimitir, llamémosle hoy mismo al despacho y comuniquémosle el despido. Gracias por los servicios prestados, ha sido un placer, recoja sus cosas y adiós.

De entrada, echemos un vistazo a su vida laboral para estudiar el caso. En su expediente dice que fue contratado para el puesto un 22 de julio de 1969, aunque ya llevaba 20 años en período de formación. Pasó seis años de becario a la sombra de Franco, al que sustituyó un par de veces cuando enfermó. Por fin, tomó posesión del puesto un 22 de noviembre de hace treinta y cuatro años. Y en 1978 se le renovó en el cargo, se le hizo indefinido, y así hoy.

Con esta trayectoria, hay varias posibilidades para despedirlo. Podemos declarar el contrato en fraude de ley. Sobran los motivos para ello: no se ajusta a la legislación laboral vigente (que no contempla puestos de trabajo hereditarios) y, en caso de que lo sometamos a la ley monárquica, también hubo fraude, pues se saltó la sucesión natural,ya que le tocaba heredar a su padre.

Lo ideal sería que dejase la empresa de manera amistosa, por finalización de contrato o por realización de obra o servicio, pero ya vimos que tiene contrato indefinido. De manera que habrá que intentar un despido procedente, o de lo contrario nos saldrá por un pico. Hagan cuentas: una indemnización de 45 días por año trabajado, con cuarenta años de servicio son 1.800 días, es decir, cinco años de sueldo. Si pensamos que cada año recibe nueve millones de euros, la broma nos saldría muy cara. Y además, si declaran el despido improcedente tendremos que readmitirlo.

Más barato nos saldría un despido disciplinario, que de paso nos resarciría por tantos siglos de monarquía. Basta algún motivo de incumplimiento de contrato, como por ejemplo abuso de confianza. Para ello tendríamos que conocer cuánto hay de cierto en todos esos rumores que desde hace años adornan al rey, sobre sus negocios y amistades peligrosas, imposibles de comprobar por el blindaje informativo.

Si conseguimos despedir al rey, todavía nos quedará la extensa familia real. Para ella haría falta un ERE, un despido colectivo que incluya el cierre del negocio, o el traslado de la producción a otro país donde quieran contratarlos quizá alguna de esas petromonarquías con las que tienen buena relación.

En cuanto a los monárquicos, haría falta un plan de reconversión para recolocarlos. Es esperable que la mayoría de juancarlistas se recicle sin protestar cuando falte, pero siempre quedarán unos cuantos yonquis que necesitarán ayuda para superar el mono.

lunes, 20 de julio de 2009

De lo extraño a lo sensacional una llamada

Se me acumularon todos los sentimientos. No sabía que hacer. Romper ese misterio, esa magia... o mantenerlo aún a riesgo de que los nervios que me inundan pudieran hacerlo perder. Iba a ser imposible conciliar el sueño, sin saber que pasaba, que sentías,... si algo o alguien te perturbaba, si tu no duermes, yo no puedo hacerlo. Una despedida seca, ajada, sin letras, sin pasión. No eras tú, no era mi niña, no parecías de Cádiz. Las idas y las venidas rebotaban en mi cabeza, acuchillabas mi alma con los mensajes automáticos... le eché valor y me puse las zapatillas, y el primer pantalón y camiseta que encontré. Cogí las llaves y el teléfono, cómplice anoche de este sueño que me lleva inundando meses. Ni siquiera cogí un pañuelo, un paquete de cleanex; la prisa me hacia volar para encontrarte, y ni siquiera me arme de analgésico para borrar las heridas que otra posible puñalada me podía provocar. No había tiempo, no lo hubo.

Marqué. Me respondiste. Y nuestras voces ya no fueron desconocidas para el otro. Me sorprendió tu risa nerviosa, las primeras palabras que te oía entrecortadas. Azorada me llegabas. Y yo, qué te puedo decir, que no te dieras cuenta, Anabel. Interpretaba un guión improvisado hacía 2 minutos, y lo hacía con las manos temblando, sujetando el teléfono. Temblaba porque no sabía que te pasaba. Me imaginaba lo peor, otra hostia que deformaba mi rostro, otro golpe para matar mi corazón. Pero pronto me calmaste, me resarcistes. Con tus primeras risas quedo ya mitigada esa desazón. Con las palabras, seguimos ese camino que llevamos andando tanto tiempo. Para conocernos, para divertirnos, para enamorarnos. Más confidencias, más verdades; la sensación de certeza que me inunda contigo y creo que te correspondo. De verdad que soy asi, creeme. No tengo porque cambiar de un medio a otro. No me hace falta engañarte durante 9 meses para echarte un "polvo". No tengo tanto tiempo libre, y aunque el oficio merece los menesteres, tu belleza radica en tu alma y yo no soy nadie para mancharla. Y así iba yo caminando por mi barrio conflictivo, entre saltos de farola, sintiendo tu farola y los ruidos extraños de la noche, pero feliz de escucharte. Tú estabas mojada, recién duchada; yo decidido, con el estomago revuelto, mitad por los nervios, la otra por los alcoholes más recientes... Luego te encargastes de hacerme reír, de sentirme tan feliz como hacía mucho tiempo no me sentía, y tan pleno, como nunca me he sentido. Ese miedo, la punta de un cuchillo que empezaba a profundizar mi piel, se cayó al suelo, solamente manchado por una gota de mi sangre.

Lo habías frenado tú. Al igual que me abrigas mientras sueño; como cuando me acercas una toalla, o cuando secas los platos que voy fregando... ahí te veo, te sueño, te imagino. También amándonos, siendo dos en uno, uno en dos... Me das tantas cosas y todavía no nos hemos visto. No pensaba llamarte. Siempre tenía ganas, y las sigo teniendo, pero me gustaba ese misterio. Ahora no existe. A cambio me has dado una noche genial, increíble. Me quede sin batería, y después tumbado en la cama, seguía conversando contigo.

Entiendo que no te guste y te de miedo, el que yo siempre recuerde esos malos momentos. No creas que lo hago siempre. Soy un ejemplo exacerbado del carpe diem. Vivir, gozar y disfrutar cada momento y poder recordarlo es mi meta; pero es necesario tener un bagaje y una precaución. No tengo miedo porque ya casi nada me queda por perder. Más de vivir de la ilusión a morir desilusionado hay un sólo paso... recibir latigazos en el rostro y bañado en dolor no sería la primera vez que me viera, y probablemente no será la última. Pero anoche me quede tranquilo, me quede a la vez exahusto y vital. Con ganas y cansancio. Cansado de no tenerte, de tenerte pero no tocarte, tocarte y no amarte, amarte y dormir en una solitaria cama, para asi despertar y volver a empezar. Y soy vital porque me das vida, me das objetivos, me haces mejor persona, tener más seguridad... Niña, por supuesto que yo sé que soy la hostia. Soy un tio genial, y una persona increible. Creételo. Es la verdad. La verdad siempre se ha dibujado en mi boca. Es mi única arma para paliar la fuerza del destino.

Ese cabrón que te marca con golpes cortos y te destroza con los golpes bajos. Toda la vida peleando con él, luchando por hacer que camine a donde voy yo. Pero es terco, esta armado y tiene muy mala leche. Si fuera amigo, esto de ahora hubiera sido el año pasado. Nada me ataba, los sueños estaban apagados, y sus cenizas eran el recuerdo de tiempos mejores y la señal de desdicha. Ahora una parte se cumple y me llena. Viajo por el tiempo acercandome a sueños, pero también tengo la sensación de alejarme del más bello de todos ellos.

Voy a luchar, porque soy un luchador. No me rindo y esta es mi palabra, que es inviolable. Si el destino es terco, yo lo soy más, y no me voy a plegar por más dificultades que aparezcan. Sé que tu y yo podemos re-escribir la felicidad.

jueves, 16 de julio de 2009

Y en medio de la locura, alguien puso cordura

Qué en tiempos de crisis económica el despilfarro y la hipocresía futbolera actué una vez más, como opio de la plebe, y esta pueda olvidar sus miserias simplemente por el baile de unos milloncejos o de unos abdominales, puede molestar, pero nunca sorprender. Ya se sabía que el tio "Floren" iba a sacar una vez más a relucir su chequera y convertir el mercado futbolístico real, en una orgía de billetes y transfer más propia de la ilusión de un Pc Fútbol que el de un mundo globalizado y en recesión. Pero resulta que siempre sera más probable el axioma de dinero llama a dinero que el de cordura y así aparecen paradojas de diversa índole.

Por un lado ante la catársis blaugrana, y sumándole la llegada del "mesías" del ladrillo, el Madrid, sabía que para recuperar su nivel histórico (dudo que lo logren en el futbolístico, en el económico pero si que lo han conseguido en el de asquito que me dan) no valía con un galáctico por año, y antes que mediar salida a tanto paquete, herencia del Gominas y el del billete de dólar, y provocar entrada de tanto hombre necesario, se lanzaron a por el nombre, la venta de camisetas o el marketing. Kaka, Cristiano Ronaldo y Benzema, o lo que es lo mismo 200 millones de Euros en 3 nombres, siendo el portugués el que se lleva la palma, por los 96 millones que recibe el United (y 14 su representante). La calidad futbolística no se discute. Habrá que ver si la suma de individualidades hace un conjunto, y lo más importante si es capaz de ganar al Barça... Pero es que tampoco me salen los números, porque si resulta que para cerrar estas contrataciones, Caja Madrid (es decir, BBVA y más decir es, 62% PP y 36% PSOE) rubrica un préstamo para tales menesteres, no sé si el Madrid conseguirá cuadrar sus cuentas. El aval bancario se ha hecho imperecedero y con vender camisetas, perfumes, o audis A6 no va a valer. Y es que si que son conocidos por todo el mundo, al igual que la marca Real Madrid, pero no creo que los inmigrantes en patera que llegan a nuestras costas, o los irakíes que vuelan por los aires tras un atentado, y visten camisetas de los clubes punteros europeos, compren sus prendas precisamente en la tienda Adidas o Nike de Bagdad, Dakar o Bamako... Una vez más, cosas de la globalización.

Me hierve la sangre ver como para las auténticas chorradas hay pasta. Resulta que parte importante del dinero que TODOS hemos puesto, sin preguntarnos, para que el sistema bancario y las cajas se salven, va a ir a parar a Inglaterra, un despacho de Oporto y unos niñatos y polígoneros. Es así y evidentemente no van ser noticias de cabecera que a los borricos que solo leen las letras gordas del Marca y compañía les vaya a interesr/entender o lo que es peor, necesitar.

Pero dentro de la vorágine de pasta, que va y viene, y de la que el Barça por necesidad mediática se ve envuelto a participar, nos ha aparecido un ejemplo de todo lo contrario. Un ejemplo que personalmente me llena y enorgullece.

Ya había dado muestras de una tremenda profesionalidad, entrega a unos colores y sentimiento de "sentirse a gusto" cuando su club, al Juventus, fue enviado a segunda división por el escándalo Moggi. Mientras nombres como los de Ibrahimovic, o Cannavaro emprendían la huída en favor de la pasta, y no eran canelones precisamente, él, Buffon, Trezeguet, Camonaresi o Del Piero, pasaron su "añito en el infierno" con tal de devolver a la "vecchia signora" a la élite. Lo lograron y tras esta temporada, ya con 34 años, decidió meditar si colgaria las botas, o si iba a acabar su carrera en el club donde despuntó, el Slavia de Praga. Habló de Pavel Nedved. El polivante, potente, técnico y trabajador mediocampista de la selección checa, que me enamoró en aquella Eurocopa del 96, junto a Berger, y que ha dado una muestra más de compromiso para cerrar su carrera.

Resulta que hace un par de semanas, ese condumio también de mover pasta que forman Moratti y Mourinho en el Inter, le ofreció un contrato de 4 millones de euros por dos temporadas, pero con libertad para retirarse al final de la primera. Nedved, liberado de su compromiso con la Juve, ni se lo penso, y afirmo con rotundidad que en Italia no jugaría nunca en un equipo que no fuera la Juve, y que si no juega en su equipo primigenio, lo que hará será retirarse. Ole tus huevos!!!!

No puedo dejar de rasgarme las vestiduras, y con ellas algún jirón de piel. De acuerdo que el fútbol profesional es una actividad económica (excesivamente lucrativa e hipócrita en su élite); Correcto que los futbolistas tienen una vida profesional corta y deben maximizar sus benéficios (porque no les enseñan a gestionar sus riquezas ¿?) y por supuesto que todos, en nuestro campo profesional, hariamos lo mismo, de irnos a donde más nos pagan. Pero me joden mogollón todos aquellos "besa-escudos", vitores, gestitos a la grada, de qué yo soy el más enrollao, el más ultra. Siempre seré del atleti, del madrid, del barça, del racing... No joder, sois de la pasta, y tenéis que admitirlo. Por eso que haya gente como Eto'o o Nedved me llena.

Jugando al fútbol soy (o me gustaria ser como Nedved). También me encantaría tener su melena... pero ahora mi objetivo es ser igual de coherente que lo es él.

martes, 14 de julio de 2009

17 noches sin ti, después de 9 meses


Me ha gustado mucho esta frase que me has dicho hoy. No sé por qué, ni tampoco para qué. Quizás solo valga para escribir una entrada en el blog o en el tuenti y así tener una excusa más para ver tus fotos. Lo que si que sé, es que me muero de ganas de abrazarte y amarte. Las ganas de seguir viviendo en un sueño y no despertar de él, pese a las bofetadas de la vida, las hostias de los rivales o las caricias y besos, de otras almas que también buscan burlar el tiempo para evitar su perdición, y que nunca se dan cuenta de que cada cuerpo extraño que ocupe su cama les acerca inevitablemente a la derrota.

Habían pasado varios días desde que nos dijimos adiós. Perdida la esperanza, vino a visitarme aquella vieja amistad ya olvidada, pero no perdida: la soledad.

Y es que pese a estar rodeado de personas, y poder gritar que me siento feliz, la ausencia de no tenerte, de no conocerte, de haber existido y nunca darme cuenta de dónde podías estar, o por donde aparecerías; si es que tenías que aparecer. Estaba claro que no me iba a quedar en casa, mi habitación había escuchado ya demasiadas historias tristes, demasiados gritos, demasiados llantos. Una noche más, otras horas a añadir, a unir. Días mutilados por la rutina y rutinarios ya en echarte de menos. En viajar con la mente y darme cuenta que por mucha fuerza o valentía que aporte, las locuras sigan siendo utopías y ensoñaciones que sólo me son útiles para mirar a los ojos al destino y llamarle cabrón, y bastardo.

Demasiadas cosas en tan poco tiempo. Jamás había vivido tan rápido. Necesitar de algo que nunca se ha tenido, puede parecer el culmen de la desgracia. Pero viviendo en la inopia adquirir felicidad es tan fácil como ponerse en marcha. Aún así el sentimiento de vacío y de culpabilidad no era frenado. Luchaba hasta la extenuación por derribarlo, mirar al frente y seguir, caminar, correr... Ni siquiera quería huir de él; ya estaba hechizado bajo sus armas y sólo me contentaba conocer otras historias. Cuentos no escritos con final feliz sin rima hortera, carentes de fantasía y llenos de realidad. Historias de iguales y distintos, matizadas por el dolor y la alegría, pero con un sabor final a trascendencia; a felicidad.

Sea como fuere, en ese único instante la soledad era mi único sentimiento. Caminaba por las calles grises y me acechaba la inmensa realidad de haberte perdido. Te alejaste sin más, sin mirar atrás. Intentaba adivinarte entre la gente mientras, minuto tras minuto, mi vida seguía su curso sin rumbo fijado, y tanta abrumadora tormenta de pensamientos me impedía razonar con claridad.

Era la hora de confundirse entre las nocturnas luces de la ciudad, entre la algarabía de los locales de fiesta, mojarse en alcohol y disfrutar del tiempo que se me había concedido, tiempo para mi, para nadie más…

Tres cervezas después, con los amigos y las amigas de siempre, ya me sentía de otra manera, sin complicarme tanto la existencia con mi propia personalidad. Si acaso, el alcohol estaba mitigando los problemas que pensaba que tenía, porque realmente tanto comerme la cabeza era mi verdadero problema.

Y mientras iban pasando las horas, las copas, las risas….iba retomando mi anterior vida justo donde la dejé.

Me sentía capaz de todo.
Me sentía por fin especial.
Me sentía libre.

Pero entonces llegastes, te hicistes fuerte. Vivir, reír y soñar se conjugan bajo tu nombre. Y ahora mi único anhelo es que en algún momento pueda saber como te sientes. Hasta entonces cuento los días, prometo no ahogarme en alcohol, ni morirme en las curvas. Al descanso y el relax, quiero que le siga el frenesí de recorrer tu cuerpo, saborear tu piel, y conquistarte a base de llenar tus sentidos.

domingo, 12 de julio de 2009

Noam Chomsky, la voz de la izquierda


A continuación voy a publicar unos estractos de un par de obras del filósofo y lingüista norteamericano Noam Chomsky, escritos uno de ellos en 1997 (El Nuevo orden mundial y el viejo) y el otro en 2005 (La propaganda y la Opinión pública). Ensayos y conferencias en las que la voz más vehemente y autorizada de la izquierda en norteamérica repasa los últimos 25 años del siglo XX y las ilusiones, problemas y tragedias que han dejado para este nuevo milenio.

Disfruto muchísimo leyendo ensayo político, y más cuando es gente tan preparada, con una visión a la vez globalizadora y única, intrínseca y extrapolable la que vierte sus opiniones, sus acertados dardos a la realidad de un mundo complejo y perverso en el que el bien final es la riqueza absoluta, y poco valen si en el camino la bajeza moral o el pisoteo al resto de habitantes del planeta no sólo son un resultado, sino que se convierten en armas e instrumentos para conseguir maximizar los beneficios y las cuentas de los ya archi-millonarios. La voz de Chomsky es autorizada y reveladora. Desde su cátedra de lingüistica en el MIT lleva 40 años desmontando las políticas internacionalistas y globalizadoras del imperio y las multinacionales. Temido y marginado en su país, es hasta censurado, y tanto demócratas como republicanos le ven como un bolchevique que no sólo perjudica la visión de los Estados Unidos en el mundo, sino que además hace apología del anarquismo, del comunismo, de la revolución proletaria frente a la burguesia, la gerontocracia, las oligarquías monopolísticas y las instuticiones establecidas. En un país en el que todo a lo que huele a socialismo es tachado de pasado, revolucionario o traidor, las ideas, discursos y opiniones de Chomsky adquieren cada vez más notoriedad y se confirman como letras sagradas y profecías de lo que viene aconteciendo por el despilfarro, la ausencia de moral y el nepotismo de los neo-cons.

Leer y comprender a Chomsky es aprender a conocer la realidad de este mundo cada vez más politizado, mediatizado y permisivo con el fraude. Su conocimiento debe ser un pilar para la izquierda mundial. Aquí dejo algunos extractos de estas dos obras, que me han parecido, personalmente, reveladores: (y para ilustrarlo un video de Audioslave)


La propaganda y la Opinión pública

¿Qué explicación le encuentra usted? A los periodistas les gusta considerarse paladines de los pueblos; a quienes hacen investigación periodística les gusta revelar cómo funcionan en realidad las cosas, sacar los trapos sucios a la luz y demás. Y, sin embargo, no hablan de esas cosas, ¿Por qué? Se debe en parte a la falta de capacidad para asumir determinados valores. Quiero decir que no se tiene en cuenta lo que se les hace a los demás. Y no son sólo los periodistas. Pasa por ejemplo con los eruditos… Con los círculos intelectuales en general.

El conflicto Palestina vs. Israel
Es la primera vez que lo veo en Estos Unidos. Bennet cuenta lo que se sabía muy bien en Israel hace veinte años y lo que ustedes pueden haber leído en la literatura disidente durante los últimos veinte años, basado en fuentes israelíes: que la guerra se libró sólo por razones políticas. Era una guerra por Cisjordania. La idea era eliminar la amenaza de negociaciones que procedía de los palestinos.
Es verdad. Durante veinte años lo ha sabido muy bien todo el mundo excepto la población de Estados Unidos. Ahora aparece un párrafo que cuenta la verdad, de modo que pueden citar al New York Times para refrendarla. Figurar en el New York Times la convierte en versión oficial. La documentación sobre el asunto es abrumadora desde los primeros días de la invasión. De manera que algo llevamos ganado. Con paciencia se gana el cielo.

Terrorismo y América
Current History también habla del año 1985 en Oriente Próximo. Los investigadores lo asocian con el período cumbre del terrorismo. Y dan un par de ejemplos pero, naturalmente, no los que he dado yo. De ésos no se puede hablar. Los ejemplos mencionados para explicar por qué 1985 es la cumbre del terrorismo son dos incidentes, en cada uno de los cuales murió una persona, un estadounidense. Uno es un secuestro en el cual fue muerto un oficial militar de Estados Unidos. Otro es el del Achille Lauro, el incidente más famoso, en el cual fue asesinada otra persona: Leon Klinghoffer, un lisiado.
Los dos hechos son, sin la menor duda, actos de terrorismo. En los dos casos hubo un muerto. No tienen comparación con las acciones que he narrado antes, pero son actos de terrorismo. La muerte de Leon Klinghoffer, que es bien conocida, es comparable por ejemplo con un incidente que acaba de producirse en Jenín, cuando un hombre en silla de ruedas trataba de apartarse del camino de un tanque israelí. El tanque lo aplastó y su cuerpo quedo hecho trizas. Lo mismo ocurrió hace dos días, cuando una mujer joven que intentaba dirigirse al hospital para recibir tratamiento de diálisis quedó bloqueada y no pudo llegar. También iba en silla de ruedas y murió. Hay otros incidentes comparables con éstos. Es fácil seguir dando ejemplos, sólo para demostrar su continuidad. Pero desde luego nada de esto cuenta como terrorismo.

Sigamos. Los actos de terrorismo que he descrito en América Central, Oriente Próximo, Sudáfrica, etc., no cuentan como terrorismo. No entran en los anales de la literatura erudita sobre terrorismo. Se habla de ellos, pero no como de actos terroristas. Son “contraterrorismo” o “guerras justas”. El principio es que si alguien comete un acto terrorista contra nosotros o nuestros aliados practicamos el terrorismo –y puede ser mucho peor- contra cualquier otro, esto no es terrorismo. Es contraterrorismo o guerra justa.

Estoy apropiándome del término terrorismo de Estado, tomado de distintas fuentes. Una de ellas es la del conocido sociólogo turco Ismail Besikci, que en 1991 escribió un libro titulado Terrorismo de Estado en Oriente Próximo, incluido el terrorismo turco en zonas kurdas. De inmediato fue encarcelado. Hasta donde sé, sigue en prisión. Ya había pasado quince años en la cárcel por informar de hechos de la represión turca contra los kurdos, despiadadamente reprimidos durante décadas.
La U.S. Fund for Freedom Expressión [Fundación Estadounidense por la Libertad de Expresión] otorgó a Besikci un premio de diez mil dólares. Él rechazó el premio como forma de repudiar el decisivo apoyo de Estados Unidos al terrorismo de Estado turco. No podía aceptar una recompensa de Estados Unidos, mientras éste participaba en el terrorismo de estado turco. Escritores, eruditos y parlamentarios británicos protestaron enérgicamente por su segundo encarcelamiento. Pero nadie protestó en Estados Unidos. Y la razón no era el terrorismo en sí, sino que lo estábamos practicando nosotros. Por lo tanto lo que él contaba no podía ser terrorismo y no teníamos motivo para protestar.

Globalización y economía
Pasé un par de horas escuchando testimonios de pobres paisanos y hablaron del terror. El peor de los terrores sufridos –según los testimonios que escuché- fue el que impone directamente Estados Unidos, en concreto, la fumigación. La fumigación destroza por completo sus vidas. Destruye sus cosechas, mata a sus animales. Los niños se están muriendo. Puede vérselos con pústulas por todo el cuerpo y otras plagas semejantes.
La mayoría son cafetaleros pobres. El cultivo del café es complicado, los precios son bajos. Pero habían conseguido abrirse un hueco en los mercados internacionales para producir de forma organizada café de alta calidad, que vendían a Alemania y otros países. Eso se acabó. Una vez que las plantas de café han sido destruidas y la tierra fumigada y envenenada se acabó el cultivo. Las tierras están envenenadas para siempre.
No sólo se han destruido las vidas y las cosechas. También la biodiversidad y, de manera definitiva, la tradición de la agricultura campesina. Es una tradición muy rica en todas partes del mundo. Por eso produce rendimientos tan altos. Exige mucha capacidad de entendimiento y mucha sabiduría popular. Cuando se han perdido no es posible recuperarlas.
La fumigación está oficialmente justificada como guerra contra las drogas. Es un concepto difícil de tomar en serio, excepto como tapadera para el programa de contra-insurgencia y la otra fase de la larga historia de arrancar a los campesinos sus tierras, en beneficio de las élites ricas y de la extracción de recursos por parte de inversores extranjeros.
La consecuencia es que si esa zona volviera alguna vez a la agricultura, lo haría al monocultivo para exportadores agrícolas con semillas producidas en laboratorio, compradas a Monsanto. No hay ninguna otra alternativa. Pero lo más importante es que, una vez que la población haya sido arrastrada por Estados Unidos a la guerra química y a la destrucción de las cosechas, puede ser la oportunidad de que las corporaciones extranjeras se dediquen a la explotación minera a cielo abierto –por lo visto hay campos ricos en carbón en los alrededores-, a las represas, la energía hidroeléctrica y demás. De modo que ese proceso también se considera un éxito.

Neocolonialismo
Eso es parte de lo que Sen escribió. La parte ampliamente divulgada, conocida en todos lados. Pero luego continúa. Aquí está el resto, sacado de los mismos artículos y de los mismos libros; lo que no se conoce. Sen añade: comparemos los índices de mortalidad de China e India desde 1947 hasta la época en que escribí la obra. Los índices de mortalidad eran aproximadamente los mismos alrededor de 1947; los países y circunstancias, similares. El índice de mortalidad en China empezó a bajar bruscamente; en India siguió siendo el mismo. Y también considera que se trata de un crimen ideológico.
Dice que la diferencia se debe a que China ha instalado consultas sanitarias rurales, organizando medicina preventiva para los más necesitados, etc. Y que esas medidas han llevado a una notable mejora de la asistencia médica en general, lo cual ha permitido reducir el índice de mortalidad. En India no se ha reducido. Era un país democrático capitalista, donde no se ha hecho nada por los pobres. Y luego insistes en que si se echa una ojeada a la diferencia entre las curvas de esos índices… Permítame citarlo: “India parece arreglárselas para llenar sus alacenas cada ocho años de más esqueletos, de los que China ha acumulado en sus años de ignominia (1958-1961)”.

Terrorismo y contra-terrorrismo
Todo esto revela un hecho notable sobre la ocupación militar. Dura ya treinta y cuatro años. Desde el principio la represión ha sido dura, brutal. Les han robado la tierra y los recursos. Pero no ha habido represalias en los territorios ocupados. Israel era inmune a los ataques dentro de los territorios. Hubo algunos desde fuera, atrocidades incluidas, aunque hayan sido sólo en mínima cantidad comparadas con las atrocidades de Israel. Y cuando me refiero a Israel, quiero decir Estados Unidos e Israel. Porque todo lo que hace Israel llega a los límites de lo que Estados Unidos apoya y autoriza. De manera que son atrocidades cometidas por los dos Estados en conjunto.
Por eso produjeron los acontecimientos del año pasado tan tremenda sorpresa. Estados Unidos e Israel han perdido el monopolio total de la violencia. Todavía tienen una superioridad abrumadora, pero ya no el monopolio. Eso es pavoroso. El 11 de septiembre provocó exactamente el mismo pavor, pero a escala global. El 11 de septiembre fue una atrocidad horrorosa, pero no era nueva. Hay cantidad de atrocidades como ésa. La única diferencia es que ocurren en otras partes del mundo.


Ser estadounidense no sólo no le impide juzgar la política y moral de su país con los mismos ojos con los que Estados Unidos juzga a otras naciones, sino que lo empuja a insistir en la necesidad de atacar las causas y defender soluciones pacíficas. Chomsky analiza lo que ha sido la política exterior de Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial –Vietnam, América Central, Oriente Medio…-, habla de los crímenes de guerra, de la impunidad del poder, de la manipulación de la información y nos recuerda que jamás debe ignorarse “el terrorismo de los poderosos contra los débiles”. Un claro discurso por la paz, la justicia social y la democracia.


El Nuevo orden mundial (y el viejo)
El modelo persiste con pocos cambios. Un ejemplo revelador es la actual interpretación estándar de la campaña de asesinatos, tortura y destrucción que los Estados Unidos organizaron y dirigieron en América Central durante los años 80 para aniquilar las organizaciones populares que se estaban formando, en parte, bajo los auspicios de la Iglesia. Estas organizaciones amenazaban con crear una base para una democracia operativa, que quizá hubiera permitido a los pueblos de esa mísera región, tanto tiempo sometida a los Estados Unidos, lograr algún control sobre sus vidas; por tanto, tenían que ser destruidas. Este vergonzoso episodio de violencia imperialista se describe hoy en día como un ejemplo de nuestros altos ideales y de nuestro éxito al llevar la democracia y el respeto a los derechos humanos a esa primitiva región. Y aunque se admitan algunos excesos, éstos se atribuyen a las tensiones de la Guerra Fría en los que la región estaba inmersa. Pese a lo absurdo de tal planteamiento, siempre está sobre el tapete, listo para ser desempolvado cuando sea preciso.
Ha sido curioso observar la desesperada búsqueda de algún nuevo enemigo cuando en los años ochenta se desvaneció la amenaza rusa. se ha recurrido al terrorismo internacional, a los narcotraficantes hispanos, al fundamentalismo islámico o a la “inestabilidad” y depravación del tercer mundo. El proyecto se dirigía con la delicadeza acostumbrada: así, la categoría de “terrorismo internacional” no incluye ninguna referencia a las contribuciones de los Estados Unidos y de sus clientes, que aunque baten todos los récords siguen siendo un tema tabú para los medios de comunicación y para los expertos dignos de crédito; el frenesí de la guerra antidroga eludió el papel determinante de la CIA a la hora de crear y mantener el negocio ilegal de los narcóticos posterior a la segunda guerra mundial, así como el papel del estado, que permitía que los bancos y las grandes empresas estadounidenses obtuviesen pingues beneficios procedentes de la venta de drogas letales, y así sucesivamente.

El mundo tras el fin de la URSS
La misión de las democracias neo-liberales tras la caída del muro y el fin de la era soviética: “Ayudar a construir y mantener un orden mundial lo suficientemente estable como para permitir que las economías avanzadas del mundo funcionen sin tener que hacer frente a constantes interrupciones y amenazas procedentes del tercer mundo”; tarea que exigirá “intervenciones instantáneas de las naciones avanzadas y quizás, acciones preventivas”.

Podemos apreciar la naturaleza de esos “tremendos infortunios” contemplando a una de sus primeras víctimas, Haití y Bengala, que los conquistadores europeos describieron como zonas prósperas, con grandes recursos naturales y gran densidad de población, que posteriormente se convirtieron en una enorme fuente de riqueza para los expoliadores franceses y británicos, y que en la actualidad son auténticos símbolos de la miseria y la desesperación. La realidad histórica queda confirmada si echamos un vistazo al único país del Sur que fue capaz de resistir la colonización. Japón, el único representante del Sur en el club de los ricos, con algunas de sus antiguas colonias a remolque, todas las cuales rechazaron tajantemente las prescripciones para el “desarrollo” dictadas por el poder occidental. Y aún aprenderemos más si consideramos el caso de “la primera colonia del mundo moderno”, Irlanda, des-industrializada (como otras muchas colonias, especialmente la India) y radicalmente despoblada, en parte gracias a la rígida aplicación de las sagradas “leyes de la economía política”, que vetaron toda ayuda significativa e incuso el fin de las exportaciones de alimentos de Irlanda durante la devastadora hambruna de la década de 1840, cuyos efectos aún hoy se dejan sentir en el país, cuya “actividad económica ha sido la menos destacada de la Europa Occidental, o incluso de toda Europa, a lo largo del siglo XX”. Las lecciones que ya estaban claras para Adam Smith en la actualidad resultan mucho más obvias para todos aquellos que las quieran ver.

La situación de Irak tras la primera guerra del Golfo
Tam Dalyell, parlamentario británico perteneciente al Partido Laborista, y Tim Llewellyn, corresponsal en Oriente Medio, informaron a su regreso de Irak en mayo de 1993, de que la cifra de muertes infantiles “superaba las 100.000”, según datos proporcionados por el ministro de Sanidad iraquí (de etnia kurda). UNICEF confirmó las cifras y los análisis proporcionados por el ministro, destacando hechos como los siguientes: el acusado aumento de la desnutrición, unos índices de natalidad peligrosamente bajos y una mortalidad infantil provocada por enfermedades que se podían evitar con vacunas y el consumo de agua potable; el aumento de los casos de paludismo y de otras enfermedades erradicadas desde hacía tiempo; el colapso de los hospitales que sufrían la prohibición de importar camas pediátricas o sustancias vitales para la cirugía porque tales elementos podían emplearse para la construcción de armamento. En los hospitales pediátricos, Dalyell y Llewellyn pudieron contemplar cómo las criaturas morían a causa de la desnutrición y la carencia de medicamentos y, como otros, constataron que el apoyo a Saddam aumentaba entre una población que empezaba a percibir que los gobernantes del mundo estaban intentando castigarles a ellos, no a su criminal dirigente. La veracidad de esta percepción queda confirmada por las políticas aplicadas por los Estados Unidos a todos aquellos que han intentado enfrentárseles, como pueden atestiguar las víctimas de tales políticas en todas las partes del mundo.

Según informo Nora Boustany desde Bagdad, hubo ocho muertos y decenas de heridos. Entre los muertos se encontraban la conocida artista Layla al-Attar y un hombre con su hijo en brazos. Ya se sabe que un ataque con misiles inevitablemente tendrá fallos técnicos, pero su principal “ventaja”, según explicó el secretario de Defensa Les Aspin, es que “los pilotos estadounidenses no corren ningún riesgo”, como sería el caso de un bombardeo más preciso. Sólo corren riesgo los civiles iraquíes, de los que se pueden prescindir.

Los especialistas en relaciones públicas de Clinton tomaban el pulso a la nación. Sabían que la gente se sentía enormemente desilusionada, escéptica y preocupada por la situación de sus vidas su aparente pérdida de poder y el declive de las instituciones democráticas; sentimientos intensificados por una década de reaganismo. Por tanto, no resulta sorprendente que Reagan figure, junto a Nixon, como el ex presidente vivo más impopular, especialmente rechazado por los trabajadores y los “demócratas de Reagan”. Los asesores de imagen sabían también que la administración Clinton no afrontaría los problemas de la gente corriente; cualquier medida significativa en ese sentido infringiría las prerrogativas de su electorado básico y, por tanto, no se tomó ninguna. Para lo ejecutivos de laguna multinacional, para los profesionales vinculados con la estructura de poder y otros sectores privilegiados es importante que el mundo siga una disciplina adecuada, a fin de que la industria avanzada vea garantizados sus enormes subsidios y para que los poderosos tengan garantizada su seguridad. No importa demasiado que la educación y la sanidad pública se deterioren, que la población inadapta se pudra en suburbios y prisiones, y que las bases para una sociedad aceptable se desmoronen para la mayor parte de la población. Al adoptar estas directrices a la hora de elaborar su política, la administración actual sigue los pasos de sus predecesores.

“Los Estados Unidos siguen siendo un estado violento y sin ley”

Durante la guerra fría, se tejieron todos los hilos necesarios para exigir la supremacía, nuestro derecho y nuestra necesidad: nuestro derecho en virtud de la nobleza que nos es propia por definición; nuestra necesidad, habida cuenta de la inminente amenaza de destrucción a manos del diabólico enemigo. El término convencional que se emplea como pantalla o pretexto es “seguridad”.

La hipocresía yanki
Como parte de su política de contención de la amenaza soviética, los Estados Unidos prestaron un vigoroso apoyo a Mussolini desde su marcha sobre Roma en 1922, una “buena y oven revolución”, según describió el embajador estadounidense la imposición del fascismo. Una década más tarde, el presidente Roosvelt alabó al “admirable gentleman italiano” que había abolido el sistema parlamentario y que con mano dura mantenía a raya al movimiento obrero, los socialistas moderados y los comunistas. El Departamento de Estado explicó que las atrocidades fascistas eran legítimas porque bloqueaban la amenaza de una segunda Rusia. Por las mismas premisas de moderación también se apoyó a Hitler. En 1937 el Departamento de Estado consideró que el fascismo era la reacción natural de las “clases altas y medias en defensa propia”, cuando las “masas insatisfechas, con el ejemplo de la revolución rusa ante sí, se escoraban hacía la izquierda”. Por tanto, el nazismo y el fascismo “debían vencer en todas partes, o las masas, esta vez reforzadas por las desilusionadas clases medias, se decantarían otra vez hacía la izquierda”. Al mismo tiempo, lord Halifax, enviado especial británico a Alemania, alabó a Hitler por impedir la difusión del comunismo, logro que hizo que Inglaterra “entendiera mucho mejor que antes lo que estaban haciendo”. Tales fueron las palabras de Halifax al canciller alemán mientras éste desencadenaba su reino del terror. El mundo financiero estadounidense estuvo de acuerdo. La Italia fascista era una de las grandes favoritas de los inversores, y las grandes empresas estadounidenses pronto tuvieron gran vinculación con la industria de guerra nazi, enriqueciéndose muchas veces con el saqueo de los bienes de los judíos del programa de “arianización” de Hitler. Según un estudio reciente de Christopher Simpson, “las inversiones estadounidenses en Alemania incrementaron rápidamente tras la llegada de Hitler al poder”, aumentando en “un 458.5 por 100 entre 1929 y 1940, mientras experimentaban un fuerte descenso en el resto de la Europa Continental y apenas se mantenían estables en el Reino Unido”.

El mundo en conflicto
En primer lugar, el nacionalismo independentista (“ultranacionalismo”, “nacionalismo económico”, “nacionalismo radical”), es inaceptable, sea cual sea su color político. La “función” del tercer mundo es proporcionar servicios a los ricos, ofreciendo salarios bajos, recursos, mercados, oportunidades para la inversión, y (posteriormente) exportar la contaminación, así como otros atractivos (paraísos para el blanqueo de dinero procedente de las drogas y otras operaciones financieras des-reguladas, turismo, y así sucesivamente).

Oeste-Este vs. Norte-Sur
La visión es totalitaria: nada puede escapar a nuestro control. Asimismo, la doctrina ha logrado una casi total aquiescencia. En el extremo menos intervencionista, Robert Pastor, asesor de Carter en temas latinoamericanos y reputado experto, escribió que “los Estados Unidos no desean controlar Nicaragua u otras naciones de la región, pero tampoco quieren permitir avances incontrolados. Desean que los nicaragüenses actúen con independencia, excepto cuando ello tenga un efecto pernicioso para los intereses estadounidenses” (la cursiva es suya). Queremos que todo el mundo sea libre; libre para actuar según nuestros designios. Estos sentimientos no provocan comentario alguno, ya que la opinión ilustrada no los considera dignos de mención. Y también, con la mayor naturalidad, encuentran su lugar en el nuevo consenso entre los historiadores de la guerra fría de los que ya hemos hablado.
En no pequeña medida, la propia guerra fría puede entenderse en similares términos: como una fase de la confrontación Norte-Sur, cuya escala alcanzó unas dimensiones tan inusuales que llegó a cobrar vida propia, aunque estuviera arraigada en la lógica habitual.
Europa del Este fue el “tercer mundo” primigenio, distinto de Occidente ya en la época pre-colombina, que se extendía, a grandes rasgos, a lo largo de una línea que atravesaba Alemania: Occidente empezaba su desarrollo; el Este empezaba a ser su área de servicios. A principios del siglo XX, gran parte de la región era prácticamente una posesión casi colonial de Occidente. A la toma del poder por parte de los bolcheviques se la calificó rápidamente de “ultra nacionalista” y por tanto inaceptable. Además, era un “virus”, que ejercía una considerable atractivo en el tercer mundo. La invasión occidental de la Unión Soviética en respuesta “al reto que planteaba la revolución… a la supervivencia del orden capitalista” (Gaddis) quedó así inmersa en un contexto mucho más amplio, como lo hicieron las consiguientes políticas de “contención” y de roll back después de que la invasión no lograse restablecer el viejo orden.

Uno de los cambios cruciales se produjo con la Segunda Guerra Mundial: por primera vez un único estado tenía una riqueza y un poder tan abrumadores que sus planificadores podían diseñar y ejecutar, de manera realista, una visión global. Al final de la guerra, los Estados Unidos poseían casi la mitad de la riqueza del mundo y eran la mayor potencia militar, disfrutando de una seguridad sin precedentes; no tenían ningún enemigo cerca, dominaban los océanos y las regiones más ricas y desarrolladas allende los mares, y controlaban las principales reservas mundiales de energía y otros recursos cruciales. Durante mucho tiempo los Estados Unidos han sido la potencial industrial más importante del mundo.

Publicidad y comunicación
Harold Lasswelln: “La propaganda es más importante en las sociedades libres y democráticas en las que al público no se le puede mantener a raya a base de latigazos.”

Las bases del capitalismo
Es “antiliberal e inmoral” enseñar a los niños a trabajar “no de una manera libre e inteligente, sino en virtud del trabajo ganado”, en cuyo caso su actividad “no es libre porque no participa libremente en él”. Por tanto, la industria debe cambiar “de un orden feudal a un orden social democrático”, basado en el control de los trabajadores y en organizaciones federales al estilo del socialismo guildista de G.D.H. Cole y de gran parte del pensamiento anarquista y marxista de izquierdas. Por lo que se refiere a la producción, su “fin último” no es producir bienes, sino “la producción de seres humanos libres asociados unos con otros en términos de igualdad”, concepción inconsistente con el industrialismo moderno en sus variedades de capitalismo de estado o de socialismo de estado, y también enraizada en los ideales liberales clásicos.

Asimismo el público tiene que cargar con los costes de las deudas incobrables en las que incurrieron los bancos comerciales en el tercer mundo. Susan George, que ha intentado calcular estos costes públicos, concluye que Japón “parece ser el único país verdaderamente capitalista en el grupo de la OCDE”, ya que mantiene el principio capitalista de que el contribuyente no tiene la responsabilidad de pagar los errores de los bancos comerciales. Sin embargo, quienes con mayor entusiasmo proclaman las maravillas del “capitalismo libre de mercado” consideran que, en la medida de lo posible, los que no deben correr riesgos son quienes tienen más poder.

“La venga de pegamento para zapatos se ha convertido en un lucrativo negocio”, y las importaciones procedentes de proveedores multinacionales han experimentando un notable aumento, dado que “los tenderos de las comunidades deprimidas hacen un próspero negocio rellenando semanalmente los botes de los niños” que inhalan el pegamento “para ahuyentar el hambre”. El milagro del mercado ya está otra vez en marcha.

En su discurso como presidente saliente del Grupo de los 77 (que representa a más de 100 de los países menos desarrollados), el colombiano Luis Fernando Jaramillo condenó duramente las prácticas occidentales, señalando especialmente que los países del Sur “no llegan a entender por qué la comunidad internacional no toma las medidas ni asigna los recursos necesarios para ayudar a los países africanos a afrontar la grave crisis que están padeciendo”, crisis de la que Occidente “es en gran parte responsable” en África, donde el “sufrimiento humano ha alcanzado unas dimensiones nunca vistas en otras partes del mundo”. La cuestión tiene la misma respuesta sencilla de siempre. La condonación de la deuda a Polonia ayuda a los ricos en Occidente; la condonación de la deuda en África, no. Y la ayuda se rige según los mismos principios. Los fondos de los contribuyentes se dirigen fundamentalmente a las necesidades de los ricos empresarios, inversores y profesionales de los donantes occidentales; las necesidades de los niños que mueren de hambre son evidentemente secundarias. Este es el “espíritu de la libre empresa” que los funcionarios del gobierno estadounidense ofrecen a los “entusiastas contratistas” a quienes, por otra parte, poco les pueden enseñar.

Los trabajadores estadounidenses deben aprender las mismas lecciones: El Wall Street Journal se apresuró a calificar su progresivo avance hacia una situación tercermundista como “un esperado progreso de trascendental importancia”, como ya hemos visto. Esta situación deja a los estados del sureste de los Estados Unidos con unos sindicatos débiles como los del caso polaco. Daimler-Benz tiene prevista la creación de una fabrica de automóviles en Alabama, con un coste de 300 millones de dólares, para producir vehículos de lujo para el mercado estadounidense, pero sólo después de que el gobierno del estado accediese a proporcionarle enormes subvenciones y exenciones fiscales, por las cuales “Alabama pagará un alto precio”, según una información del Wall Street Journal en la que se comentaban las declaraciones del jefe de un grupo de desarrollo económico de Carolina del norte, que describió la victoria de Alabama en su competencia con otros estados como “una victoria pírrica”: “con un planteamiento de este tipo no se puede levantar una economía prácticamente moribunda. Ese estado tiene una economía tercermundista. Están perdiendo un dinero que deberían invertir en la gente, en las carreteras, en el estado en general. Este es un problema para Alabama, que necesita dinero para la educación”. Para su gente, efectivamente, pero a los inversores internacionales las políticas que implantan un modelo tercermundista en las propias sociedades ricas les trae sin cuidado.

Se podría aducir que la preocupación por los derechos humanos es injustamente selectiva, ya que el esquema es el acostumbrado en los milagros del libre mercado. Examinemos el caso de Tailandia uno de los más alabados, donde unos 240 trabajadores jóvenes, encerrados por los guardias de seguridad, murieron abrasados y 500 más resultaron heridos en un incendio de la fábrica de juguetes Kader el 10 de mayo de 1993, del que se dijo que fue el peor incendio sufrido por una fábrica en todo el mundo. La empresa, con sede en Hong Kong y con poderosos inversores tailandeses y taiwaneses, daba empleo básicamente a mujeres jóvenes de las zonas rurales, que preferían esta opción a la floreciente industria del sexo, uno de los principales triunfos del libre mercado. La fabrica era una “trampa mortal” que ya anteriormente había sufrido tres incendios de los que no se dio noticia alguna, según declaró Lena Kirkland, presidente de la AFL-CIO, en un comunicado de prensa para los editores financieros, extranjeros y laborales. Esta fábrica en concreto suministraba a más de diez de las principales empresas estadounidenses, entre las que se contaban Tyco, Fisher Price, J.C. Penney y Hasbro; a su vez, otras más de 20 empresas estadounidenses –incluyendo Toys “R” Us y Wal-Mart- compraban artículos fabricados en las factorías Kader en Tailandia, donde las condiciones eran similares. Kirkland señaló que “estas empresas no podían alegar desconocimiento ni negar su responsabilidad por las infrahumanas condiciones de trabajo existentes en las fábricas donde se producen sus artículos”. “De hecho, estas condiciones son la razón fundamental por la cual han situado su producción en Tailandia. Literalmente, hacen que la gente se mate trabajando” para lo que los ejecutivos estadounidenses denominan… “mantener la competitividad en la economía mundial”. Tampoco la prensa ni el gobierno pueden alegar desconocimiento. Pero parece ser que los principales periódicos estadounidenses no publicaron ninguna información al respecto.

Cabe subrayar un elemento básico: las normas permiten que los Estados Unidos exporten los productos elaborados en las cárceles, aunque les esté vedada la entrada en el mercado estadounidense. Las cárceles de California y Oregón exportan a Asia ropas confeccionadas en sus talleres, especialmente tejanos, camisetas y una línea de pantalones cortos sagazmente denominada “Prison Blues”. El sueldo de los prisioneros es muy inferior al salario mínimo, y según afirman los activistas a favor de los derechos de los prisioneros, se trabaja en unas condiciones de esclavitud. Pero sus productos no interfieren con los derechos que verdaderamente cuentan; por tanto, no hay ningún problema.

Friedman informó que la administración Clinton, con el propósito de que los chinos modificasen su actitud, “comunicó discretamente a Pekín que si cumplía las exigencias mínimas de Washington en materia de derechos humanos, los Estados Unidos podrían considerar poner fin a la amenaza anual de sanciones comerciales”. La razón es que la antigua política de derechos humanos impuesta por las presiones del Congreso (fundamentalmente como respuesta a las presiones populares) “está pasada de moda y debe ser sustituida”. Este es un “gran cambio político que refleja la creciente importancia del comercio para la economía estadounidense”. La política de derechos humanos “según otros funcionarios, también está anticuada, porque en la actualidad el comercio es un instrumento de gran importancia para la apertura de la sociedad china, para promover el imperio de la ley y la libertad de movimientos en el país y para estimular” la propiedad privada. El mecanismo que finalmente se aplicó fue “una retirada selectiva del actual status comercial a las empresas estatales chinas, en lugar de una penalización generalizada si Pekín no hace suficientes progresos en la cuestión de los derechos humanos”. Según una información recogida por Steven Greenhouse, el subsecretario de Estado Winston Lord explicó en la Cámara de Comercio estadounidense que 2esta es una buena idea, porque ayudará a mantener la empresa privada en China y protegerá las inversiones estadounidenses en ese país”. Incluso podría 2servir de estímulo para que las empresas estatales se convirtieran en privadas”, con mayores beneficios para los inversores occidentales.
La hipocresía es asombrosa, aunque no mucho más que la política de “derechos humanos” ya “pasada de moda”, que siempre ha sido cuidadosamente pensada para evitar poner en peligro los beneficios y para “no ver” las tremendas atrocidades cometidas por los clientes de los Estados Unidos con el patrocinio de Washington. Sin embargo, la preocupación por los derechos humanos llegó a convertirse en pasión en el caso de Nicaragua y Cuba, sometidas a un embargo y a un terror estremecedores. Los criminales tienen que volver a su papel de servicios, si la postura cínica sobre los derechos humanos contribuye a este fin, tanto mejor. Naturalmente, las atrocidades bastante peores que los Estados Unidos organizaron y apoyaron en países vecinos nunca fueron candidatas a sanción algunas. Lo mismo puede decirse del imperio soviético. Hasta que fue devuelto a su tradicional papel tercermundista el comercio no fue “un instrumento” que ayudase a abrir las cadenas. Igual pasó con China, hasta que empezó a abrir sus puertas al control y a las investigaciones extranjeras, ofreciendo prodigiosas oportunidades para obtener beneficios.

Los perfiles del nuevo orden mundial
Las estructuras de gobierno tienden a fundirse en torno a las estructuras de poder internas que, en los últimos siglos, representan el poder económico. El proceso continúa. En el Financial Times, el corresponsal en temas económicos de la BBC, James Morgan, describe “el gobierno mundial de facto” que está tomando carta de naturaleza: el FMI, el Banco Mundial, el G7, el GATT y otras estructuras diseñadas para servir a los intereses de las empresas transnacionales, los bancos y las empresas inversoras en una “nueva era imperial”. En el reverso de la moneda, la Comisión Sur señaló que “los países más poderosos del Norte se han convertido, de facto, en una junta de gobierno de la economía mundial, protegiendo sus intereses e imponiendo su voluntad en el Sur”, donde los gobiernos “tienen que afrontar la cólera, e incluso la violencia, de su propio pueblo, cuyos niveles de vida se ven deteriorados por tener que mantener los parámetros con los que opera la economía mundial”; es decir, la actual estructura de riqueza y poder. Una característica especialmente valiosa de las emergentes instituciones de gobierno de facto es su inmunidad ante la influencia popular que, muchas veces, ni siquiera es consciente de su existencia. Actúan en secreto, creando un mundo subordinado a los intereses de los inversores y, con el público “puesto en su lugar”, la amenaza a la democracia es menor. Este retroceso de la expansión de la democracia durante los siglos pasados es asunto de no poca importancia, al igual que las nuevas formas de perversión de la doctrina liberal clásica en la economía internacional.

La naturaleza de este experimento queda ilustrada gráficamente en un informe de la Organización Internacional del Trabajo, que estima que enero de 1994 el 30 por 100 de la mano de obra estaba sin trabajo, sin posibilidad de ganar lo necesario para mantener un mínimo nivel de vida. Según la OIT, este “desempleo persistente a largo plazo” es una crisis de una magnitud semejante a la Gran Depresión. Este vasto desempleo coexiste con las enormes demandas de trabajo. En cualquier lugar que miremos hay trabajo por hacer de gran valor social y humano y hay multitud de gente dispuesta a hacerlo. Pero el sistema económico no puede reconciliar el trabajo necesario y las manos ociosas de las gentes que lo sufren. Su concepto de “salud económica” está vinculado a las exigencias del beneficio, no a las necesidades del pueblo. En resumen, el sistema económico es un fracaso catastrófico. Naturalmente, ha sido alabado como un gran éxito y, de hecho, lo es para un pequeño sector de gentes privilegiadas, entre las que se cuentan quienes alaban sus virtudes y triunfos.

En cuanto al nuevo orden mundial, se parece demasiado al viejo, aunque con un nuevo disfraz. Se producen fenómenos importantes, especialmente la creciente internacionalización de la economía con todas su consecuencias, incluyendo el agudizamiento de las diferencias de clase a escala global y a la extensión de este sistema a los antiguos dominios soviéticos. Pero no hay cambios sustanciales, ni se necesitan “nuevos paradigmas” para entender lo que está sucediendo. Las reglas básicas del orden mundial son como han sido siempre: el imperio de la ley para el débil, el de la fuerza para el fuerte; los principios de “racionalidad económica” para los débiles, el poder y la intervención del estado para los fuertes. Al igual que en el pasado, el privilegio y el poder no se someten voluntariamente al control popular o a la disciplina del mercado y, por tanto, procuran debilitar la verdadera democracia y ajustar los principios del mercado a sus necesidades específicas. La cultura de la respetabilidad sigue desempeñando su papel tradicional: rehacer la historia pasada y presente según los intereses del poder, exaltar los altos principios que nos impulsan, a nosotros y a nuestros dirigentes, y disimular los desperfectos de la historia calificándolos de buenas intenciones equivocadas, de cureles disyuntivas ante las que nos coloca algún enemiogo perverso o cualquier otra de las categorías que tan bien conocen las personas convenientemente educadas. Quienes no estén dispuestos a aceptar este papel, también tienen un papel tradicional a desempeñar: desafiar y desenmascarar la autoridad ilegítima y trabajar codo con codo para debilitarla

jueves, 9 de julio de 2009

El vampiro bondadoso



He ido al país de los morlacos impulsado por un vivo deseo de conocer ese pueblo tan singular. No hay aldea morlaca donde no se pueda contar un buen número de vampiros y existen lugares donde hay al menos un vampiro por familia, como en cada familia de los valles alpinos el infaltable "santo" o "idiota".

Pero en el caso del morlaco vampiro, no se da la complicación de una enfermedad degradante, que altere el principio fundamental de la razón. El vampiro es consciente y conocedor de todo lo horrendo de su situación, le disgusta y la detesta.

Busca de combatir su propensión de todas las maneras, recurre a los remedios propuestos por la medicina, a las plegarias religiosas, a la autoextirpación de un músculo, a veces a la amputación de las piernas: en ciertos casos se decide hasta al suicidio. Exige que después de su muerte, los hijos le perforen el corazón con una cuña y le claven al ataúd para hacer reposar en el sueño de la muerte su cadáver y libertarlo del instinto criminal.

El vampiro es de ordinario un hombre bondadoso, a menudo ejemplo y guía en su tribu, a veces ejercita oficialmente la función de juez; a veces es poeta.

A través de la profunda tristeza que le viene de la percepción de su estado, a través del recuerdo y el presentimiento de su siniestra vida nocturna, se adivina un alma tierna, generosa, hospitalaria, que no pide más que amar. Ocurre que el sol tramonte, que la noche estampe una suerte de sello plúmbeo sobre los párpados del pobre vampiro, para que él comience de nuevo a escarbar con las uñas la fosa de un muerto o perturbe a la nodriza que vela junto a la cuna del recién nacido. Porque el vampiro no puede ser otra cosa que vampiro y los esfuerzos de la ciencia y los ritos eclesiásticos nada pueden contra su mal.

La muerte no le cura, hasta en el ataúd conserva algún síntoma de vida, y pues su conciencia se mece en la ilusión de que su crimen es involuntario, no debe sorprender el hecho de habérselos encontrado a menudo frescos y sonrientes en el catafalco. El sueño del desventurado nunca estuvo desprovisto de pesadillas.

En la mayor parte de los casos, esta aberración se limita al intuito mental del infeliz que la experimenta. Cuando se realiza plenamente, ello se debe atribuir al concurso de otros factores, como las pesadillas y el sonambulismo. Entramos entonces en el campo de la ciencia médica, que hasta ahora no ha tenido en cuenta dos hechos importantes, que me parecen incontestables. El primero es que la percepción de un acto extraordinario no familiar a nuestra naturaleza se convierte fácilmente en sueño, el segundo, que la percepción repetida con frecuencia, y siempre en el mismo sueño, se convierte fácilmente en una acción proporcionada, realmente cumplida, sobre todo cuando se manifiesta en un ser débil e impresionable.

lunes, 6 de julio de 2009

Empalme

A aquellos que busquen ilustración para unos minutos dedicados al onanismo o su versión más pobre, tocarse los huevos, no son bien recibidos, pero con la carestía de lectura que existe pues no se pueden cerras las puertas a nadie. Eso si, cerras las cremalleras... A aquellas que vengan a refrescar la memoria para dedicarse a dar la misma dignidad a la materia que el hombre, sistemáticamente o por sistema le retira, bienvenidas siempre serán, aunque se espera para siempre una invitación para pasar de la teoría a la práctica... Para el resto de mortales, es decir todos y todas, menos una, lo a continuación relatado habla del arte de encadenar noches y días, alcoholes y desayunos y como compaginarlo con la amistad y el amor.

Y es que se sigue esta rutina ya construida, ya habitual de trabajar durante la semana (últimamente compone la novedad que lo hago como un bestia), sobrevivir durante los días de diario como buenamente se pueda, soportando estoicamente el calor, y llegar al finde a darlo todo. Y así volvimos a encontrar, una vez más, a ese Dani como cómplice del ocio nocturno, y antes por la tarde, a las niñas, como excusa para un viaje a la piscina de El Helmántico, de indudable calidad y merecidamente recomendada. Fue una tarde distinta, con karmencita, su hermana, y la zofy.

Después de unos relajantes y estimulantes baños, el culmen fue echarme unas canastas con el brother, destilando esa calidad innata para los deportes que los Domínguez Nacimiento tenemos. Y ya una ducha, una hamburguesa y listos para la “fiesta”. No era lo previsible juntar la noche con el día y tirarnos 22 horas por ahí, apestando a fiesta, pero siempre es bueno, cojonudo y maravilloso. Tirar el colchón en salón ajeno y plantar campaña a 5 centímetros del suelo. Despertar y ese típico desayuno-comer de los domingos con la compañía de estas niñas, almas en origen ajenas, en fin iguales. Una manera de sentirse realizado, orgulloso por lo que vamos haciendo, creciendo. Todas esas amistades “nocturnas” van aumentando, en cantidad, pero sobretodo en calidad, y ahora el reto es intentar que se dejen ver a plena luz del día. Risas, caricias, confianza,... amistad sin más.

Dirán los avaros que no es mucho, pero para mi es suficiente. Cuando la soledad y la desidia han marcado tanto el camino que sigo, o mejor dicho, he tenido que ir siguiendo, encontrar personas con las que disfrutar y poder decir que soy feliz, que estoy viviendo una segunda adolescencia, o alargando la primera, y que cada día que pasa me siento más reconfortado y animado.

Van pasando los meses, las semanas, y la sensación de construirme plenamente es arrebatadora. El estancamiento se ha dejado de lado. Evidentemente amenaza con volver con nublar la existencia. Esas nubes también viajan con las típicas incompatibilidades de la convivencia, y más cuando esa impresión de estar en la prórroga se acentúa. Con mis padres siempre ha habido problemas. Ya paso de reprochar nada, aunque mi vehemencia, o mejor dicho mi mala hostia, suelte estribos y vuele sin remedio. Lo malo es que ya casi no me importa, y lo peor que la esa convivencia se estropea en ocasiones hasta un límite en el que se puede convertir en irrecuperable. Pero en fin, también alternamos los buenos momentos, y también los intrascendentes sin cosas malas; y cuando eso sucede se puede decir que mejora mi calidad de vida.

Ahora por lo que se lucha es porque todos los aspectos de mi vida vayan a la par. Es difícil, porque no depende exclusivamente de uno mismo, pero luchando y trabajándoselo se puede conseguir. Y ya tan cerca de las vacaciones, de ver a mi niña... Es una ilusión tremenda e irrefrenable. Son tantas las ganas de cumplir todos los objetivos y los sueños, que aspiran a convertir este verano en algo insuperable, a la par que el resto del año ya vivido y como otro pilar importante y bello para una vida.