lunes, 29 de agosto de 2011

No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros X

De los indignados se ha dicho que somos sediciosos, agresivos, que somos pulgosos y lujuriosos, que somos ilegales, perroflautas, violentos y delincuentes; que somos unos golpistas como Tejero, totalitarios, antisistema, que tenemos entrenamiento en kale borroka de ETA, que somos una guerrilla urbana. Y que somos cuatro gatos malcontados, unos niñatos enrabietados, y batasunos, que somos los cachorros de Rubalcaba, que somos ratas, que somos insalubres, que somos delirantes… Eso sí nadie de estos ha dicho que queremos, que reclamamos de verdad.

Cuesta encontrar un colectivo más insultado en menos tiempo. Y cuesta todavía más encontrar a una movilización más inmune a las calumnias. Hace un mes, cuando aparecieron en escena, las encuestas en la prensa daban un mayoritario respaldo social a este movimiento y a sus reivindicaciones. Este fin de semana, tras una durísima campaña en su contra, una nueva encuesta ha corroborado que mantienen intacto ese respaldo ciudadano; ni siquiera estas toneladas de manipulación y propaganda han bastado para sepultarnos.

Desde la derecha –de donde salen la mayoría de estos insultos–, primero elogiaron el espontáneo movimiento. Después, aseguraron que era una operación de Rubalcaba para las municipales. Más tarde los ridiculizaron como pulgosos pacifistas y por último nos tacharon de proetarras violentos. Cada tres o cuatro días, más o menos, pronostican el fin de este movimiento; siempre con el mismo acierto. Como los que protestan han sido siempre los mismos, cabe preguntarse si se puede ser a la vez pacifista, violento, etarra y esbirro de Rubalcaba. La contradicción hasta en los insultos da la medida adecuada del miedo que a algunos les provoca esta protesta. Y sobretodo de lo "buenos" periodistas que son, y la calaña informativa que tenemos que padecer en el país de la telebasura.

Uno de los lemas más oídos es: "Lo llaman Democracia y no lo es". Pues bien, hasta que punto podemos hablar de la democracia real que palpamos y sentimos desde la Unión Europea y sus instituciones de carácter neoliberal recalcitrante, y que funcionan como siervos de los mercados y esclavizan a los seres humanos. Dos cifras para no perdernos. La primera: para salvar al sistema financiero de los errores que provocó su propia voracidad suicida, Europa inyectó 311.400 millones de euros en sus bancos. El total de dinero movilizado por los socios de la UE en 2008 y 2009, tras la caída de Lehman Brothers, alcanzó los 3,7 billones de euros si sumamos también los préstamos y los avales y garantías no ejecutados que pusieron sobre la mesa las naciones europeas para respaldar a sus irresponsables banqueros. Por entendernos: 3,7 billones de euros es más dinero que el PIB de España (1,1 billones) y el de Alemania (2,4 billones) juntos.

La segunda cifra: el rescate a Grecia costará 110.000 millones de euros y no es un regalo desinteresado. Salvamos a Grecia para salvar de nuevo a la banca europea. También para evitar que la deuda soberana se encarezca aún más y el terremoto se lleve por delante al euro, de sur a norte. Los griegos pagarán el préstamo a sus socios con un 4% de interés. Y con su sangre.

Comparen ahora, si es que se quieren enfadar, el incondicional rescate a la banca europea y mundial –que en estos tres años de crisis apenas ha padecido reforma alguna– con los dolorosos recortes que hoy exigimos a Grecia. El “rescate” que impone la UE francoalemana a su supuesto socio tiene un nombre médico: ensañamiento terapéutico. Consiste en recetar dolor y más dolor a un paciente que se da por perdido. ¿Podrá acaso la anoréxica economía griega pagar lo que debe con una nueva dieta?

En el mejor de los casos, los ciudadanos griegos tienen por delante un lustro de recesión. En el peor, un corralito argentino. Es cierto: gran parte de la responsabilidad es suya. Al menos tanta como la que nunca han asumido por esta crisis los banqueros.

La realidad es que España y Grecia son los países donde más se ha encarecido la vida desde la llegada del euro. El gráfico de debajo viene a decir a grandes rasgos que somos europeos para cobrar, pero que practicamente seguimos estando en la autarquía de las dictaduras, que ambos países sufrieron en la segunda mitad de siglo XX, y los salarios poco o nada tienen que ver con el precio de la vida. O de la bolsa de la compra. Las subidas salariales por efecto de los vaivenes del IPC no son más que una falacia neoconservadora, puesto que en ningún momento desde la llegada del euro el famoso redondeo al alza que hemos sufrido, y que cualquiera puede comprender si piensa y analiza lo que cobraba y compraba hace 10 años y lo que cobra y cobra actualmente, es una realidad palpable a la hora de pagar, pero de la que nada se sabe en el momento de cobrar.

Indignado no. Hasta los cojones

Sé que puede parecer una expresión machista pero, en realidad, sólo refleja el estado de ánimo en el que me encuentro y mi brutalidad innata no me permite encontrar mejores formas de decir las cosas ni de que me entiendan quienes deberían hacerlo y ya se han acostumbrado al delicado y romántico término "indignado", acuñado por Stéphane Hessel.

A finales de año cumpliré 29 años; no tengo perro ni flauta, afortunadamente tengo trabajo. Un hermano que es fantástico. Estuve enamorado y ahora me siento genial, animado y vigorso. Vivo en una provincia y ciudad que resulta agotadora y sin ningún futuro, lo primero achacable a la mentalidad de la plebe, lo segundo a los políticos que ha tocado soportar; y, a pesar de todo esto, estoy hasta los cojones.

Si ayer hubiese estado en Madrid, habría cogido mi inexistente flauta, habría llamado a mi imaginario perro y me habría tirado a las calles a gritar mi hartazgo.

Porque, sí señores, estoy hasta los mismísimos de los hipócritas políticos que nos gobiernan, de una constitución obsoleta que nos hizo creer en sueños de democracia, de una ley electoral hecha a medida de un sistema bipartidista que ignora a las minorías, de que la corrupción sea el pan nuestro de cada día, de que los problemas económicos recaigan sobre los pobres, de que a nadie se le ocurra subir impuestos a los que más tienen en lugar de recortar derechos a los que no tienen nada, de que se rían de uno por querer un mundo mejor, de que los bancos gestionen nuestras vidas, de que el Papa quiera darme lecciones de moral y, encima, se pasee con nuestro dinero por nuestras calles, de que esas calles no sean de todos y no se pueda circular por ellas libremente, de que en el siglo XXI todavía existan reyes y principitos que no han sido elegidos por nadie y que mantienen privilegios de cuna, de que la democracia sea un término que los políticos utilizan a su antojo sin escuchar al pueblo al que gobiernan, de que los verdaderos delincuentes sean los poderosos y puedan delinquir a sus anchas sin que la justicia actúe contra ellos, de que se compren y vendan armas con total impunidad mientras en África la gente muere de hambre, de que se expolie a ese continente y se declare a sus habitantes "ilegales" en el resto del mundo, de que nos hayamos acostumbrado al sufrimiento de los demás amparados por un falso "estado del bienestar" que nos mantiene alienados, de que la "Comunidad internacional" bombardee pueblos en nombre de la libertad y mantenga a dictadores por conveniencia económica, de que la prensa manipule la información en función de quien le paga, de que en el parlamento no se escuche la voz del pueblo sino la de unos manipuladores que sólo defienden su propia conveniencia, de que haya intereses por encima del trabajo, la educación y la sanidad, de que cualquier atropello sea posible en nombre de los mercados, las primas de riesgo, la Unión Europea o el Sistema financiero, de que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada día más pobres, de que la vida la disfrute sólo una minoría mientras la mayoría lucha por sobrevivir, de que se me descalifique por creer que las cosas sólo pueden mejorar si tiramos abajo este sistema ...

Por todo esto y algunas cosas más, estoy hasta los cojones.

Para rematarla, algún iluminado decidió ayer que ya estaba bien de protestas y que era hora de actuar con violencia contra quienes no la emplean y sólo exigen sus derechos.

Bien, pues de ese tipo de decisiones y de quienes las toman, estoy también HASTA LOS COJONES.

Me apetecía decirlo aunque a nadie le importe.


Un dato muy claro: Grecia es el estado del mundo con un mayor ejército en comparación con su población. El conflicto que justifica tal dispendio en su eterno affair con Turquía en todas las islas del Mar Egeo, o el Mar Jónico. Su principal proveedor es Alemania, quien sistematicamente ha ido boicoteando cualquier tipo de medida en los distintos foros internacionales como Unión Europea, Naciones Unidas o incluso en la OTAN, que pudiera facilitar una resolución pacífica del conflicto y que permitiera a los griegos, evitar esa mentira que la derecha utiliza tan bien como es el patriotismo, la nación, la unidad y el orgullo de la patria, para desmontar todos los servicios sociales (ahora con la complacencia y exigencia de la UE y los mercados). Alemania prefiere la guera y la bronca entre turcos y griegos, siempre y cuando su chiringuito sea el beneficiado.

¿Liquidamos el estado de bienestar?

Me ha sorprendido leer hoy un artículo de Carlos Rodríguez Braun en Expansión hablando sobre si liquidamos el Estado del Bienestar. En dicho artículo se afirma que liquidarlo no haría que la sanidad, la educación, las pensiones y los seguros de desempleo desaparecieran sino que serían más eficientes. Y que los más desfavorecidos serían atendidos no por el Estado (que según él lo hace mal) sino por personas como Teresa de Calcuta. Voy a desmontar la sarta de barbaridades que ha dicho este hombre.

Primero, el autor ha afirmado sin proporcionar ningún otro dato que si el Estado no invirtiera en dichos servicios serían más eficientes. Hay casos que demuestran lo contrario, como la sanidad en EEUU, que es un disparate precisamente por no existir alternativa pública. La sanidad privada pura tiende a aumentar sus costes, a expulsar a los sanos y a aumentar las cuotas, a no ser que esté estrictamente regulado. E incluso en EEUU existe la sanidad pública para jubilados y desfavorecidos.

Los seguros de desempleo privados pueden sonar muy bonitos sobre el papel, pero en la práctica sería algo parecido. La gente con empleo precario tendría que pagar unas primas muy altas, ya que hay más riesgo de despido, y posiblemente no podrían pagarlos por sus bajos sueldos. Si los que tienen empleos más estables tuvieran primas altas para compensar al final se arriesgarían a no tener seguro, y el sistema sería insostenible.

Sobre las pensiones, existen dos problemas. El primero es el de la rentabilidad. La bolsa española está a niveles de finales de los años 90. Las personas que hubieran invertido en la década pasada en planes de pensiones habrían tenido pérdidas importantes. El sistema privado no está exento de tener problemas. Y por otro lado necesitaríamos un periodo transitorio para toda la gente que está jubilada y que no se hizo estos planes porque estaban las jubilaciones públicas. ¿De donde sacamos el dinero? ¿O les cobramos a los trabajadores de hoy las cotizaciones para los pensionistas de hoy y no les damos nada en el futuro? No es un tema fácil, el Estado se gasta más de 100.000 millones de euros al año en este tema.

Y sobre la educación, está muy bien hablar de eliminar la pública y bajar los impuestos, pero para muchas familias sería inasumible pagar la educación simplemente por bajada de impuestos. La educación es cara, por eso se lleva tanto dinero de los impuestos. ¿Qué haríamos, eliminar la educación obligatoria y el que pueda pagársela bien y el que no que se dedique a empleos sin cualificación?

Y sobre los pobres, los más desfavorecidos, citar a Teresa de Calcuta cuando hizo su labor en un país en desarrollo sin un Estado del Bienestar como en España me parece bastante demagogo. Es cierto que las ONG realizan su labor de ayuda, pero el Estado también dedica recursos que si desaparecieran harían la sociedad más extrema, con más diferencia entre pobres y ricos, cosa que no interesa a nadie (tampoco a los ricos, que tendrían más miedo a la criminalidad o a las posibles revoluciones que vimos en épocas de más injusticia social).

Sinceramente, creo que se puede y se debe hablar de los excesos que ha cometido el Estado (un aeropuerto por provincia, por ejemplo), ver si los impuestos son suficientes, ver si es necesario que haya servicios gratuitos o si hay que implantar el copago (educación y sanidad), ver si el seguro de desempleo está bien diseñado para que el parado tenga incentivos a la búsqueda de empleo… pero de ahí a decir que viviríamos mejor sin Estado del Bienestar….


No es deuda es un negocio

Hace tiempo que diversos economistas, teóricos, pensadoras y personas que pretendemos informar, formar y movilizar, estamos advirtiendo sobre la deuda llamada pública, es decir la deuda de los estados, así como sus negativas consecuencias para los pueblos. La asociación CADTM lleva unos años haciendo una magnífica labor en este sentido. La deuda atenazó durante decenios a África y sigue haciéndolo, también a América Latina, mediante la aplicación de planes del FMI y del Banco Mundial. Ahora lo que significa la ruina del pueblo y el negocio de los bancos y los especuladores financieros se traslada a Europa, tras haber sido arrojados a patadas los “expertos” del FMI y neoliberales de muchas de las repúblicas de Latinoamérica a las que quisieron acabar de esquilmar.

Los fondos de “ayuda” del FMI y los tristemente famosos rescates no se establecen sino para pagar los préstamos que bancos y fondos de inversión realizan a gobiernos, empresas privadas y bancos de los países endeudados, garantizándose de esa forma el que cobrarán con intereses sus deudas, muchas veces leoninas.

El rescate para poder pagar la deuda griega es para garantizar el cobro de bancos franceses y alemanes del dinero alegremente prestado a los gobiernos de la derecha que llevaron al país a la quiebra. En el caso español, están incluidos todos los pufos de la burbuja inmobiliaria.

¿Pero quién paga las deudas? Los pueblos y ¿cómo las pagan? Pues con planes de ajuste y ahorro y mediante privatizaciones. Esto no es nuevo, y Stiglitz, que lo conocía de primera mano, lo denunció ya hace varios años. También Eric Toussaint tiene magnifica literatura al respecto.

El problema nuestro es qué propuesta sensata hacemos con respecto a la deuda del Reino de España. La Conferencia de Bruselas del 31 de mayo pasado, convocada por Attac Francia, Attac Alemania, CADTM, Transform y Solidaires, con apoyo de GUE, la izquierda del Parlamento Europeo, exige la auditoría previa, así como quitas y moratorias. Igualmente se denuncia el fabuloso negocio que la deuda produce a los prestamistas, pues gracias a las agencias de calificación -que colaboran con ellos, pues son privadas y por tanto están en el negocio-, entre otros factores, provocan sustanciosas subidas de los intereses y encarecen hasta la usura el valor de los bonos de deuda que salen a subasta.

Los gobiernos sin excepción en Europa -excepto Islandia, que además no está en la UE- garantizan los pagos y devoluciones ahorrando en servicios públicos y vendiendo el sector público, con lo que el negocio es redondo: en primer lugar los bancos garantizan sus beneficios y compran bienes y servicios públicos para hacer negocio con ellos y enriquecerse ampliando su base de negocio.

¿Cuál es pues el resultado final? Que se incrementa aún más la bestial transferencia de rentas de las clases populares a las poderosas y capitalistas. Hablando en román paladino, los trabajadores y trabajadoras, las personas paradas y pensionistas, las pequeñas empresas, garantizan el negocio de la gran banca y las grandes fortunas a base de ver reducidos sus salarios, sus pensiones y empobrecerse cada vez más, lo cual a su vez es una rueda endiablada, pues impide la salida de la crisis, pero sin embargo las y los ricos y los fondos de inversión cada vez obtienen más y más beneficios.

¿Qué entiendo debiéramos proponer ante este desaguisado? Pues que el gobierno, tanto español, como griego, que los gobiernos de Europa, hagan como hicieron algunos gobiernos latinoamericanos y se nieguen a pagar la deuda. QUE NO PAGUEN LA DEUDA.

¿Qué ocurrirá si no pagan? Pues muy sencillo, que los bancos deberán volver a negociar, introducir quitas y moratorias y mientras tanto se puede auditar, por instrumentos públicos e independientes, el monto real de la deuda pública. Pero esto debe ir acompañado de dos medidas urgentes, que ni debemos ni podemos olvidar, y son el establecimiento de las ITF, es decir impuestos sobre los movimientos de capital, y la supresión real de los Paraísos Fiscales. En esos lugares hay mucho, mucho dinero, y no hace falta que sigan robándole de la pensión a nuestros abuelos y abuelas, basta con suprimir los paraísos fiscales.

Es necesario emprender una acción política seria y decidida, una acción sindical de clase y comprometida con los intereses de las clases trabajadoras y paradas, y una constante movilización ciudadana. Por eso, el 23 de Julio, día en que llegan las marchas a Madrid, debiéramos ir todas y todos allí a recibirlos y exigir al gobierno que no pague la deuda, que se niegue y ya veremos qué pasa. Por que ni podemos estar peor, ni en mucho tiempo vamos a estar mejor. Hay que exigirles que dejen de escuchar solo a los mercados y comiencen a escuchar a la gente, al pueblo trabajador.

Las políticas neoliberales son la crisis y el desastre, es imprescindible construir ya una amplia red antineoliberal, y si no están dispuestos a hacer caso y gobernar con justicia, cosa que dudo profundamente, ¡¡que se vayan todos!!.

Al contrario que muchos de los partidos políticos, sobretodo mayoritarios o nacionalistas, el 15M si que está planteando alternativas, nuevas ideas y propuestas para salir de la crisis económica y social, pero también para mejorar la salud y calidad democrática de España.

Más de 500 personas participaron este miércoles en Sol en la primera sesión del Debate del Pueblo en el que varios colaboradores del Movimiento 15-M han hablado de algunos temas que, en su opinión, no se han tratado o no se han querido tratar en el debate que ha tenido lugar en el Congreso.

Una portavoz ha explicado que este Debate del Pueblo, convocado por la asamblea general de Arganzuela y que también se celebrará este jueves a la misma hora, "es necesario porque los problemas de los ciudadanos no encuentran eco en el debate del Congreso de los Diputados, lastrado por los cálculos electorales y el marketing político".

En ese sentido, los organizadores han querido propiciar el debate y el pensamiento crítico entre los ciudadanos para no aceptar sumisamente el discurso interesado de que solo existe una política.

El debate de las víctimas del sistemaTom, de la comisión de economía, uno de los primeros en intervenir, ha remarcado que la diferencia entre los dos debates es que en el del Pueblo participan las víctimas del sistema, mientras que en el del Congreso, los beneficiados.

También ha explicado que el sistema mundial se basa en un crecimiento económico infinito, cuando en realidad, los recursos del planeta son finitos y ha remarcado que las políticas de competitividad solo aumentan las tasas de ganancias de las empresas pero no el empleo.

Ricardo, también de la comisión de economía, ha explicado que las políticas de ajuste impuestas por Europa, no solo son evitables, sino que además son perjudiciales para salir de la crisis económica.

Ha basado esta premisa en que la deuda pública del Estado no es realmente alta, alrededor del 60 por ciento del PIB, cuando la de Alemania y Francia rondan el 80 por ciento.

Es la deuda privada de las empresas españolas la que alcanza cuatro veces el valor del PIB, siendo la deuda externa de la banca la mitad de esa enorme suma, por lo que no son necesarias políticas de ajuste de la deuda pública, sería necesario, en su opinión, mayor gasto público.Íñigo, del grupo de economía, que se reúne todos los lunes a las 19.00 en la plaza del Carmen, ha dicho que la economía es responsabilidad de todos, por lo que deberíamos pasar más tiempo pensando en qué gastamos nuestro dinero, y hacerlo de una forma responsable.

Luis, del grupo de economía, ha detallado un informe con 22 propuestas abiertas para salir de la crisis económica que se puede consultar en la página web del movimiento 15-M acampado en Sol.

En un acto de apoyo a Grecia, se ha contactado con los administradores de stopcartel.gr, grupo que ha grabado muchos de los vídeos streaming de los disturbios en Grecia, según una de las organizadoras del evento.

En la conexión, los participantes del Debate del Pueblo han mostrado su apoyo y solidaridad con la situación que se está viviendo en el país, el mismo día en que el Parlamento heleno ha aprobado nuevas medidas de recorte y subida de impuestos.


La austeridad en los salarios... claro en la de los obreros

La nueva directora gerente del FMI, Christine Lagarde, cobrará 383.000 euros por año, un 11% más que su antecesor. En su contrato se explica que esta modesta cantidad completamente libre de impuestos está destinada a que mantenga “un nivel de vida apropiado a su posición”. El FMI, por recordar cosas desagradables, es quien receta “austeridad” y “contención salarial” como ricino obligado para salir de la crisis. El FMI es también un organismo internacional que tiene entre sus objetivos fundacionales “promover un empleo elevado y un crecimiento económico sostenible” o “reducir la pobreza en el mundo entero”. Sin duda ese 11% de aumento para el salario de su nueva jefa va “ligado a la productividad” del fondo y responde a lo bien que van esos retos en el mundo, precisamente por los ajustes que aplica el propio FMI (a los demás).

Con todo, el sueldo de Lagarde se queda en nada cuando se compara con lo que cobra el exdirector gerente del FMI bajo cuya controvertida gestión se gestó la crisis actual. Hablo de Rodrigo Rato, hoy presidente de Bankia. Esta nueva entidad financiera a punto de salir a bolsa es una empresa privada y, como tal, tiene derecho a decidir cuánto paga a sus directivos. Sin embargo, Bankia es una empresa privada algo especial: creada de la privatización de varias cajas que, a su vez, han sido apuntaladas con dinero público. No han sido tampoco los accionistas quienes han nombrado a Rato.

El sueldo exacto de Rato es un misterio, pero sí se sabe que entre los tres primeros ejecutivos de la entidad ganarán 10,15 millones de euros. Incluso si esa cifra se repartiese a partes iguales –cosa harto dudosa, siempre cobra más el presidente que sus subordinados– el sueldo de Rato no bajaría de tres millones de euros al año: al menos diez veces más que Lagarde.

Pero no quedan aquí las suspicacias. Los que hoy están en la oposición y mañana desgraciadamente en el gobierno (pese a que desde fuera se pregunten quién es Rajoy) no tienen ideas, y encima se permiten el lujo de insultar a los únicos que las plantean: El 15M y los jóvenes españoles. Tampoco las tienes el "candidato" que sólo busca tocar las migajas en la izquierda, pero que en los últimos 4 años no tuvo, ni la voz, ni la autoridad para plantar cara a los mercados, por la gente, por la ciudadanía y también por la izquierda, la decencia y la justicia social. Por fortuna, muchos creemos que un voto al 15M es posible.

Pero lo auténtico es que con el adelanto electoral, poco a poco se van conociendo algunas propuestas de la derecha y es que realmente da miedo. No cabe duda que leyendo algunas consignas baratas y ya archiconocidas, recetas de toda la vida, que alimentaron la "primera burbuja inmobiliaria" y que no cabe duda volverían a provocar el desastre que de momento tratamos de solventar. Lo de plantear soluciones reales y medidas que vayan en una reconversión del sector económico del país, no les interesa. No permite la especulación, ni la corrupción. Además eso de plantearse subir los impuestos a las clases altas da muy mal rollo. Y encima dice que esa medida generaría más desempleo. Sin vergüenzas.

Cuando los mercados funcionan con tanta fuerza y están tan metidos en el subconsciente y en la vida real, que incluso indignados, favorecemos el negocio. Pero la realidad es que al chispa ya prendió y la primera ola ha llegado a la costa y no se ha parado. Lo que ha sucedido desde el 15 de mayo hasta ahora ha sido la primera ola. En adelante va a seguir una tempestad que va a cambiar los cimientos del sistema económico y de la propia sociedad, para humanizarla y construirla desde una base de respeto, justicia social, libertad y dignidad para todos los seres humanos del planeta y para la propia salud del mundo.

Hasta el momento a la primera perplejidad de las autoridades y de sus voceros habituales precursores del pensamiento único, le ha seguido la indiferencia y la falta de atención del presidente saliente por el lado de los medios y los micrófonos, y la violencia y los desalojos por detrás, para deshacerse de ese grano en el culo que somos los indignados. La represión ha sido brutal, también con motivo de la inoportuna y pueril visita papal, y pese algunas actitudes por parte de los indignados totalmente reprochables y condenadas ya de antemano, la respuesta a la indignación y los planteamientos e ideas y resoluciones asamblearias ha sido la fuera bruta, las porras y coacciones por parte de la policia.

Lo cierto es que no hay visos de mejora. Y si de una recesión mundial. Por mucho que se quiera decir y aunque no es menos cierto que los abusos de la patronal se llevaban produciendo desde hace mucho tiempo y con la convenencia de las distintas administraciones (el número de inspectores laborales se han reducido en un 35%) y sin embargo se siguen desmantelando los servicios sociales o precarizando otros muchos, como por ejemplo las becas de investigación.

Yo ya no sé si la solución es que los ricos espaoles como en Francia y algunos casos en Alemania, tengan que pedir que les suban los impuestos ante la desidida de sus gobiernos, aunque creo que son medidas publicitarias, de cara a la galeria. Lo unico claro es que ahí muchas mentiras:

“España tiene los recursos, pero no tiene el coraje político de recoger esos fondos” (Vicenç Navarro)

Hemos asistido en Santander a una conferencia del catedrático Vicenç Navarro, titulada “El modelo social europeo ante la globalización”. Ha sido una conferencia llena de datos muy reveladores y que merece la pena compartir.

La fuente empleada es Eurostat, probablemente la más fiable, pero que tarda en ser actualizada, y por ello los datos son todos de 2008.

La conferencia ha empezado describiendo la situación de distintos países europeos, para sustentar la tesis de que los países que tuvieron una dictadura en la segunda mitad del Siglo XX, como Portugal, España y Grecia, más Irlanda, que ha seguido políticas de extremismo neoliberal, necesitan equiparar sus cifras de gasto público a las del resto de Europa, en lugar de limitar el déficit por vía constitucional.

Empecemos con el análisis comparativo del gasto público:

Con estos simples datos puede verse cómo España es el segundo país de la UE con menor gasto público, sólo detrás de Irlanda. Navarro ha dicho: “Por mucho que se repita que en España el Estado despilfarra y que hay que adelgazarlo, no deja de ser mentira, y el que diga otra cosa, que lo demuestre con datos.”



El segundo ejemplo es el del empleo público:



Como se ve en los datos de Eurostat, España no tiene siquiera un funcionario por cada 10 personas, y Suecia tiene uno por cada cuatro personas. Si España tuviera un 25% de empleados públicos, como Suecia, se crearían 5 millones de puestos de trabajo y mejorarían en gran medida los servicios públicos.

El tercer elemento de análisis es la tasa de pobreza, con la hipótesis de que el Estado no interviniera con políticas de igualdad y con los datos reales de pobreza tras la intervención del Estado. Como es lógico, cuanto más diferencia haya entre ambas, mayor política redistributiva.

España sale muy mal parada en ese indicador. Las políticas de transferencias de la UE disminuyen la pobreza en 9 puntos, la de Suecia en 14 y la de España sólo en 4. España tiene, antes de transferencias públicas, una tasa de pobreza menor que la sueca y que la media europea. Sin embargo, por la falta de políticas redistributivas, es el que más pobreza tiene tras la intervención del Estado.

Y por último, Navarro ha mostrado una interesante comparación entre la contribución que paga un trabajador y un millonario en cada lugar:

Tomando como referencia a Suecia y comparandola con España, vemos que un trabajador español paga el 74% que uno sueco, y sin embargo un millonario paga sólo un 20% de lo que paga un millonario sueco. Si España tuviera la política fiscal sueca, ingresaría 200.000 millones de euros más que ahora.
Respecto a la economía de EEUU, cabe resaltar dos datos que ha comentado Navarro: en primer lugar, ha dicho que antes de que Reagan ganara las elecciones, el 1% más rico de EEUU tenía el 7% de la riqueza. Hoy día, ese 1% tiene el 24%. Y por otro lado, ha comentado que en el único Estado de los Estados Unidos que no ha tenido problemas de liquidez es Oklahoma, que tiene un banco público.


Pero V. Navarro no se ha limitado ha describir este negro panorama, sino que ha propuesto alternativas a las políticas de recortes sociales. Entre sus propuestas para incrementar los ingresos públicos, estaban las siguientes:

  • 2.948 millones gravando beneficios financieros

  • 6.900 millones de impuestos finalistas por sanidad (pago por uso de la sanidad al Estado, no a una empresa concesionaria privada)

  • 2.552 millones manteniendo el impuesto de sucesiones

  • 862 millones modificando las multas en función de los ingresos del infractor, que ya está funcionando con éxito en Finlandia

  • 985 millones, con un impuesto de 5 euros por cada vuelo que salga de los aeropuertos españoles

  • 643 millones recuperando el nivel de imposición a las rentas altas previas a las rebajas del Gobierno actual.

  • 63.000 millones combatiendo el fraude fiscal


No necesariamente hay que compartir todas las propuestas que hace Navarro, pero cuanto menos, está bien conocerlas, por su originalidad y como prueba de que hay otras formas de salir de la crisis distinta de las políticas que se están desarrollando actualmente. Para saber más, podéis visitar su blog: www.vnavarro.org.

Lo cierto es que se pitorrean de nosotros, de los indignados y de los que no lo están. Cómo se puede llenar tanto uno la boca con la legitimidad y la madurez para aplicar decisiones cuando pasas olímpicamente de la ciudadanía, agachas las orejas y acatas lo que digan ya sea Merkel, los mercados o el Papa y encima te atreves a plantear la posibilidad de tocar esa biblia de piedra llamada constitución española para darles gusto a ellos. Por qué a ellos, y no a todos cuando se os pidió que aprobaráis la dacción en pago, para saldar las deudas hipotecarias con los bancos, esos cabrones que rescatasteis con nuestro dinero, y que siguen sin prestarlo. Y encima os atrevéis a hacerlo sin consultar al pueblo. En Francia hace 220 años sacaron las guillotinas a las calles y corrió la sangre. Nosotros estamos ya movilizados y pedimos que nos pregunten si queremos que destrocen, denigren y machaquen el estado del bienestar. Grecia estaba ya en la lucha, y ahora lo esta España. Lo estuvo todo el magreb contra esas dictaduras tan convenientes y sigue Siria frente al dictador amigo del Juancar. Chile sigue en la lucha por su futuro, como Londres, arde por la desigualdad racial y social que acontecen en sus guetos. Se acabaron ya los desmanes, la falsa igualdad que permite una justicia a la carta; la falta de responsabilidad y moral política. La publicidad es una palada más para tumbar al capitalismo, tan ocupado de secuestrar nuestra vida. La información fluye y sabemos cómo y dónde consumir. Y si el capitalismo tiene a bien decidir en qué gastarselo y que "causas" promover, nosotros ya sabemos que hacer.

Qué nada ni nada de las autoridades económicas y del liderazgo financiero y neoliberal crean que a partir de ahora van a tocar al pueblo e intentar seguir pisándolo, sin obtener la respuesta y la lucha de la ciudadanía.

Yo no he vivido por encima de mis posibilidades

En el debate de su investidura como presidenta de Navarra, la candidata soltó una afirmación que se ha hecho un lugar común entre muchos políticos y economistas y que me irrita especialmente. Lo dijo replicando al portavoz de Izquierda-Ezkerra: "Todos somos en parte responsables de la crisis porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”.

Lo bueno de repartir la responsabilidad entre todos es que al final la culpa no es de nadie. El castigo de la crisis económica nos ha caído encima como algo fatídico, es cosa del destino, qué se le va a hacer, cada uno que apechugue con lo que le toque, se lo ha merecido. Nada de buscar culpables, nada de poner castigos. Así que todo el mundo puede seguir en sus mismos puestos: los banqueros, los economistas, los políticos, los parados.

Es un argumento tramposo hasta la náusea y en lo que a mí se refiere lo niego rotundamente. Yo no he vivido por encima de mis posibilidades. Llevo muchos años viviendo incluso un poco por debajo de mis posibilidades. Llego a fin de mes sin gastarme todo mi sueldo e incluso he logrado ahorrar un poquito. Hace más de un cuarto de siglo que no he pedido prestado y no debo nada a nadie. Pago al contado y no compro cosas con dinero que no tengo. La última vez que pedí dinero fue con la única hipoteca que he tenido para comprar mi vivienda; la pagué religiosamente e incluso la cancelé de forma anticipada. No he comprado más inmuebles, no he jugado a la bolsa, no he invertido mis ahorros en fondos especulativos. He pagado mis impuestos puntualmente, además sin posibilidad alguna de defraudar ya que cobro del erario, y además he contribuido a algunas oenegés.

No me quejo sobre mis posibilidades; vivo razonablemente bien y no he sentido la necesidad, que por lo visto otros tienen, de endeudarme para hacer viajes exóticos o alojarme en hoteles de lujo asiático, para cambiar de coche cada par de años y cada vez comprar uno más potente, más rápido, más todoterreno, más caro, para renovar el vestuario cada temporada y el mobiliario cada pocos años, para comprar un apartamento en la playa o para sacarme el título de piloto de helicóptero. Soy de costumbres simples y de gustos vulgares y baratos. Pero lo que no trago es tener que compartir la supuesta culpa colectiva de haber vivido por encima de mis/nuestras posibilidades.

Y si me quieren acusar de individualista y de ignorar que también como sociedad hemos llevado un estilo de vida por encima de nuestras posibilidades colectivas, que también ha habido unos gastos públicos excesivos, también rechazo mi culpa. Nunca he votado por los que nos han gobernado (soy un perdedor crónico), pero además me he opuesto y he criticado en privado y en público sus decisiones económicas. He censurado la desregulación de los mercados, la especulación financiera, la burbuja inmobiliaria, el desarrollismo a ultranza, las inversiones desmesuradas de dudosa utilidad social (llámese AVE, aeropuerto de Ciudad Real, circuito de velocidad de Los Arcos o museo de los sanfermines), bajar los impuestos a los ricos, tolerar el fraude fiscal y permitir los paraísos fiscales, los sueldos millonarios de ciertos responsables económicos o políticos, el gasto militar y las guerras de los últimos cuarenta años. La verdad es que los que mandan, y la mayoría de la población, no me han hecho ni puñetero caso. Como soy demócrata me aguanto, pero no me siento responsable de los chandríos que han hecho otros con mi opinión y mi voto en contra.
Ojo, si hablamos de ser responsables en otro sentido, no como culpables, sino como comprometidos, si hay que echar una mano para ayudar a recomponer el desastre, estoy dispuesto. Si hay que pagar más impuestos, se pagan, pero todos, incluidos los que vienen escaqueándose desde hace siglos. Si hay que trabajar más, se trabaja. Si tenemos que vivir por debajo de nuestras posibilidades una temporada, se hace, yo ya tengo costumbre. Si hay que ser solidario, que hay que ser, voy el primero. Pero culpables, no lo somos todos. A los culpables sí que hay que pedirles sus responsabilidades personales, sean políticas o sean penales, sin que se escabullan camuflándose en la muchedumbre y en el pecado colectivo.
Por lo tanto yo, Ángel Luis Domínguez Nacimiento, me declaró "No culpable" de la crisis financiera actual, ni tampoco ya de la escasa realidad democrática de esta ciudad, de este país, continente fisico o político, o de este planeta. Ya estoy indignado, y movilizado, sumando pequeñosa granos de arena para conseguir cambiar este mundo y hacerlo un lugar mejor para tod@s.


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miércoles, 24 de agosto de 2011

La Constitución es moldeable para lo que quieren: Está vez, denigrar el estado del bienestar


Zapatero se despide a todo lo grande. Acaba de proponer reformar la Constitución para fijar en ella un techo al déficit público. Es lo que mandaron Merkel y Sarkozy y, lógicamente, Rajoy está de acuerdo. Esto implica consagrar el neoliberalismo en nuestra Carta Magna, segando el camino a cualquier progresista que pueda llegar en un futuro al Gobierno. Es un error monumental que ni siquiera la “Biblia” neoliberal, el Wall Street Journal, consideraba que fuera posible en la vieja Europa: pretender fijar en las Constituciones un tope de endeudamiento es una medida de derechas que difícilmente aceptarán los Parlamentos de “las 17 democracias” –decía- afectadas por su pertenencia al euro. Desgraciadamente para nosotros fallaron. Seguro que lo están celebrando.

Pero, más papista que el Papa en cuestión de neoliberalismo, nuestro fracasado presidente se dispone a ponerlo en marcha de inmediato. Los países que guardan el espíritu de la vieja democracia europea –su inventora- que hagan lo que quieran, pero España ya acata… y siega el futuro. Después de financiar con dinero público el mensaje medieval de la iglesia católica con todo lo que ha traído y las irreconciables diferencias entre indignados y católicos, ciudadanía y políticos e instituciones, manifestantes y policía. ¿No estamos viendo que las políticas que siguen no funcionan? Estamos cayendo en una nueva recesión. Da que pensar que sea precisamente lo que buscan. No pueden estar tan ciegos. Pero es preocupante que esto coincida con la aplicación de la “mano dura”, como ha hecho Cameron en Gran Bretaña o… la policía española estos días sin ir más lejos.

Pero una reforma de la Constitución en un sentido tan grave no se puede hacer sin un referéndum como ha propuesto Gaspar Llamazares. No podemos consentirlo. Y arbitrando información adecuada a los ciudadanos para que no se dejen embaucar en la política del sonajero, que tan genialmente describe hoy Jesús Mota.

¿Qué desarreglo psíquico ha podido llevar a Zapatero a formular semejante propuesta para cuatro días que le quedan? ¿Cómo no le dimite el gobierno en pleno y cualquier militante del PSOE al que le quede una brizna de socialdemocracia en la sangre?

Está bien claro que la sociedad tendrá que tomar la iniciativa ante tanto desbarajuste: tenemos que exigir un referéndum, repito. Y arbitrando medidas para que exista información veraz. Traer incluso a Stiglitz y a Krugman a hablar en el Parlamento y en “prime time” de la televisión pública. Que expertos de todo tipo muestren las evidencias de los datos. Se diría que Zapatero ha perdido la razón, incluso la vergüenza.

Actualizo: Puede no tenerlo tan fácil como cree: “Si el Gobierno español decidiera asumir la exigencia franco-alemana, el camino para una reforma express se antoja casi imposible: solo con que se oponga una décima parte de los diputados, habría que disolver las Cortes y convocar referéndum“. Y las primeras voces, incluso en la bancada socialista han empezado a salir de debajo de las setas en las que los úlitmos años han estado metidos. Las voces discordantes en el partido socialdemocrata español existen.

Lo urgente es que nadie (sobre todo si eres trabajador) se deje embaucar por lo mismo de siempre. Ya sea el patriotismo, el terrorrismo utilizado como arma política, la religión, las costumbres, los toros, el fútbol y demás mierdas. Nos estamos jugando mucho. Tanto como la salud democrática del país para empezar. Esa que dicen que no hace falta mirar como pedimos los #indignados, porque es muy segura y fiable. Si esto no es poco, visto como están recortando gastos, sanitarios, farmaceúticos, en las pensiones, en las nóminas de los funcionarios, en educación pública, en ciencia, investigación o desarrollo, sin atajar la raíz del problema que es aplicar tipos impositivos con justicia y proporcionalidad, y evitar convertir a España en el país del empleo denigrante sin perspectivas y de baja productividad que tanto quieren en Alemania para tener vacaciones baratas y sitios lejos de casa donde emborracharse y destrozar el mobiliario urbano.

Nos jugamos la justicia social, que todos y todas tengamos realemnte las mismas posibilidades. Así de claro, rotundo y simple. Aprobar por bemoles constitucionales la imposición de un techo de gasto, sin referendum y tomándonos como gilipollas, es inaceptable, inadmisible y debería ya a estas horas, haber provocado ya no sólo, como decía que el gabinete de gobierno dimitiera, diputados, afiliados al antiguo PSOE, sino que ya tuvieramos un calendario de protestas enérgico y radical, para paralizar el país, y demostrar, una vez más, que el poder es el pueblo.

Lo que ayer fue anunciado en sede parlamentaria por el actual Presidente del Gobierno español, es decir, la reforma de la Constitución española para establecer una regla que garantice la estabilidad presupuestaria en el medio y largo plazo (sic), tanto en relación con el déficit estructural como en la deuda, puede ser considerado en la práctica como un golpe de estado constitucional en toda regla, un golpe de estado neoliberal.

Hasta ahora, la propia Constitución española, en su artículo 1, definía al estado español como un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. De ser aprobada la reforma constitucional presentada ayer por el señor Zapatero, y apoyada inmediatamente por el PP, tal artículo dejaría de tener validez, y debería, por tanto, ser también reformado, mediante un contenido que viniese a decir algo así como “España se constituye en un Estado neoliberal, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la sumisión de lo público a los intereses de lo privado, la injusticia social, la desigualdad y el pensamiento único”.

No hay democracia si gobiernan los mercados. Afirma una de las consignas lanzadas en la multitud de concentraciones y manifestaciones realizadas por el Movimiento 15M. Hoy hemos vivido como los mercados llegan incluso a toquetear con sus sucias manos las constituciones, donde antaño fueron sagradas, de los diferentes países.

Esto es un golpe de estado en toda regla: no veremos tanques, ni aviones de caza sobrevolando nuestras cabezas, pero si veremos mermados nuestros derechos sociales y nuestros derechos como pueblo en favor de los grandes lobbies financieros y las grandes empresas, supeditando así los privilegios de unos pocos frente a los derechos de millones de personas.

La reforma propuesta por la pinza Zapatero-Rubalcaba- Rajoy, que siguen los dictados de Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy, pretende fijar “un techo presupuestario” donde se limita el gasto público ,institucionalizando así, las practicas neoliberales y las políticas de recortes sociales. Esta reforma, lo que pretende en sí, es mermar el dinero que el Estado invierte en lo público, y por consiguiente los derechos sociales, ya que derechos como la sanidad, educación, o las pensiones, se verán gravemente amenazados.

Si esta reforma es escandalosa, mayor aún es su forma de ser aprobada: sin referéndum vinculante y antes de que termine el mes de agosto. Es decir, una de las decisiones de mayor trascendencia social pasa por el parlamento sin debate alguno y sin consultar al pueblo soberano, para que las grandes empresas sigan ganando lo máximo posible en el menor tiempo posible.

El Movimiento 15M ha demostrado que la lucha sirve, por lo que ante medidas así tenemos que movilizarnos urgentemente, y dar un paso adelante en nuestras movilizaciones llamando a una huelga general. No podemos permitir que secuestren la democracia delante de nuestras caras.

Un golpe de estado realizado de manera repentina, en tanto y cuanto se llevaría a cabo en un tiempo no superior a un mes, sin debate público y sin contar en ningún caso con la opinión de la ciudadanía, quien la propia Constitución recoge también como supuesta depositaria de la soberanía estatal. Más antidemocrático, imposible.

Un golpe de estado realizado de manera violenta, en tanto y cuanto no solo es fruto de una imposición del poder político dominante al conjunto de la ciudadanía, sino que se haría sin que ninguno de los partidos implicados en el golpe lo hubiese propuesto de manera previa en su programa electoral, tal y como sería lo normal en una sociedad regida por un verdadero sistema democrático. Eso es violencia, violencia política.

Un golpe de estado que otorgaría constitucionalmente el poder del estado a los mercados y a las instituciones financieras internacionales (Incluida la UE, a todos los efectos una institución financiera internacional de funciones similares al FMI o el BM), y que acabaría de facto con los mecanismos vigentes para la sucesión del poder, en tanto y cuanto el pueblo dejaría de tener toda posibilidad de regir los designios políticos del estado, pasando estos a manos de un único y definitivo poder no votado ni elegido directamente por los ciudadanos, sino instaurado desde las esferas financieras y empresariales con la complicidad del falso poder ejecutivo y legislativo de turno. La Oligarquía financiera internacional pasaría entonces de ser un gobierno de hecho, a un gobierno de derecho, constitucionalmente impuesto.

En una situación como la actual, y en un estado con las condiciones estructurales presentes en el estado español, querer fijar constitucionalmente un techo de gasto, es simplemente anunciar que el estado será entregado en exclusividad, y a no mucho tardar, a los intereses privados, amén de que todo rasgo actual que pueda identificar al estado con algo así como un estado del bienestar, será borrado del mapa político de un plumazo. En resumen, lo que Zapatero y Rajoy han pactado de espaldas incluso a su propia militancia y una gran mayoría de sus parlamentarios, viene a ser algo así como que, ante determinados niveles de endeudamiento, todo lo que no sea aplicar un plan de privatizaciones de cualquier cosa que huela a público, y todo lo que no sea meter la tijera en cualquier cosa que huela a gasto público (gasto social en su mayoría), será anticonstitucional.

El techo de gasto o como despistar para acabar recortando servicios públicos

Creo que debemos comenzar a ridiculizar muchas de las afirmaciones que se escuchan de boca de tertulianos, “expertos”, y de políticas y políticos profesionales. Sobre todo por que todas ellas poseen una clara intencionalidad propagandística y un objetivo último, generalmente oculto.

Repite hasta la saciedad el profesor Navarro -entre otros- que una de las causas de la repercusión de la crisis financiera sobre las personas es el adelgazamiento de los estados en Occidente, en las potencias centrales y en Europa en especial, fruto entre otras cosas de las rebajas de impuestos generalizados a las fortunas, especuladores y detentadores de la riqueza en general. Igualmente en el endeudamiento de los estados, dado el esfuerzo hecho por estos para tratar de salvar a los bancos.

Esto anterior es cierto y es una de las más claras consecuencias de la REVOLUCIÓN CONSERVADORA. El origen de esta crisis, que no son solo las hipotecas basura, es de origen político.

Las ideas ultraconservadoras de Ronald Reagan y Margaret Thatcher eran, como diríamos ahora, globales, pues contenían aspectos para casi todas las facetas de la vida del planeta, siendo las que han traído estos lodos. Sus principales enemigos a batir fueron el estado del bienestar y los sindicatos, al objeto de lograr la desregulación económica y laboral y de esta forma iniciar una nueva era de crecimiento económico para el capitalismo, llevando al extremo las ideas liberales.

Las derechas conservadoras iniciaron una exitosa ofensiva ideológica, que contaminó a la socialdemocracia y dobló el espinazo a los sindicatos de las potencias centrales, insisto.

Creo por tanto que, si no iniciamos la lucha de las ideas, caeremos en un simple debate económico y de métodos, pero no iremos a la raiz del problema. Mientras que los ideólogos y centros de pensamiento derechistas y conservadores sí que han ido a imponer su visión del mundo. Que estén triunfando es otra cosa, porque los relativos fracasos de sus cruzadas en el mundo árabe o los BRICS -entre otros asuntos- son parte de sus fallos. Ni pueden imponer totalmente por la fuerza sus ideas, ni han podido imponer su total dominio mundial, al menos en la medida por ellos deseada.

Insisto en lo de las ideas, por que el neoliberalismo es una ideología política, de la que su gestión económica es parte. El objetivo final era el pensamiento único y esto se traducía en la supremacía cristiana conservadora y sectaria, exportar la democracia representativa de muy baja calidad vigente y desregular los mercados. En suma, el mundo era lo que era y por tanto propiedad de los imperios centrales y su visión de la vida.

Eliminada la URSS creyeron que el virus del comunismo y del socialismo y de las revueltas sociales finalizaría. Fracasado el mal llamado socialismo real -yo diría capitalismo de estado-, ya nada volvería a ser igual.

Pero los pueblos tienen capacidad de resistencia, de caer y levantarse, reorganizarse y nuevas formulas para volver a defenderse. Desde Seattle a Portoalegre surgió una nueva rebeldía, con nuevos cánones, nuevas propuestas y nuevas formulas organizativas, contando además con un importante aliado (por ahora) en la Red.

La respuesta política está presente por parte de los pueblos y así del Caracazo a los piqueteros argentinos, Génova, de las revueltas del agua de Cochabamba a la defensa de las pensiones francesas, de la revolución tunecina a la egipcia, de las plazas de Catalunya, el Carmen, las setas o Sol a la plaza Sintagma, todo es parte de una lucha global frente a la agresión mundial contra las personas y la madre tierra. Todo nació en la City, la Universidad de Chicago o Wall Street. Todo comenzó a tener respuesta entre los y las oprimidas de los barrios de Caracas, Buenos Aires, o las personas con dignidad de Europa, África, Asia. Todas nos abrazamos en Portoalegre y comenzamos a caminar, respetando los tiempos, las fuerzas y las posibilidades de cada cual, así como su inventiva, su propio origen, tan diverso como plural.

En mi opinión todo se contagia y el virus de la red ha sido decisivo, pero ojo, también sin él se ha reaccionado. Algunas os preguntareis a que viene esto con el título; pues viene a que tenemos armas mentales e ideas para rebatirles, no solo las ideas centrales, sino también lo cotidiano y que el neoliberalismo es un gran fracaso. Es la historia de una gigantesca estafa mundial.

Estos días en el estado español el debate es el gasto público, también la nueva estafa, ADVIERTO. Es la excusa de una nueva batalla entre las distintas fuerzas políticas y económicas que detentan el poder en el estado español y yo me pregunto ¿Por qué la discusión es cuanto gastan los gobiernos locales, autonómicos y el central y no cuanto y de donde ingresan fondos para mantener los servicios y prestaciones públicas? La excusa de los coches oficiales es un engañabobos. Pensad que un camión de bomberos, una ambulancia, un camión de la basura o un autobús de línea pueden ser coches oficiales (de hecho en su inmensa mayoría lo son), el problema es si se gasta bien o no, y si se recauda con justicia y de forma redistributiva o no.

La transparencia en el gasto exige democracia participativa, es su única garantía y aún así… Luego o se cambian las reglas del juego o a estas alturas ya nada es de fiar. Durante años el PP y el PSOE, desde el gobierno, han rebajado impuestos que han beneficiado a las grandes fortunas y transnacionales. Hemos participado y participamos en guerras neocoloniales costosísimas, que no nos podemos permitir y hemos vivido gobernados de facto por los bancos privados y oligarquías tradicionales en el reino de España. Ha sido el imperio del frentismo.

¿Qué es lo que se nos está inculcando?, Pues la disminución de la salud, la educación, las pensiones públicas y despidos masivos en el sector público. Esa es la traducción de todo y cuando uno de los gritos más coreados en las marchas y manifestaciones de las personas indignadas y activistas sociales ha sido “esta crisis no la pagamos” el llamado techo de gasto es la nueva fórmula, para que si la paguemos y encima a gusto. Todo con la excusa de sanear las cuentas públicas, que ciertamente hace falta, pero como y a costa de quienes.

¿Cuándo se van a exigir cuentas a los bancos y banqueros privados? ¿Cuándo se perseguirán a los operadores privados con operaciones en Paraísos Fiscales? ¿Cuándo se suprimirán las SICAV? Y finalmente ¿Quién pide un techo de gasto para tanto delincuente financiero? Los y las tertulianas no se ocupan de ellos. Que no nos engañen más.

domingo, 21 de agosto de 2011

Lost


He dedicado los últimos meses a ver de seguido y prácticamente sin ningún tipo de injerencia Lost. O Perdidos, en traducción al castellano. Quizás algun@s de l@s que me conozcáis, o que leáis este blog de manera usual, o casual, o simplemente lleguéis a este post por puros azares del algorítmo de google, os preguntéis como es posible que una tormentosa noche de domingo en agosto de 2011, me ponga a escribir sobre Perdidos, su final, la sensación que me ha dejado y todo lo que siento ante, esta ya anunció, para mi, obra maestra del séptimo arte. Y si, digo séptimo arte, porque las series de TV utilizan el lenguaje cinematográfico (y en este momento mucho más) y dignifican al cine, tan denostado, huérfano de ideas y originalidad y secuestrado por la cuenta de resultados.

El que casi un año y medio después del final de la serie (tras 6 años de emisión) me haya puesto a la tarea de ver Lost casi de un tirón es algo así como una redención, como una costumbre que ya hace algún tiempo tome. Y es que desde un tiempo a esta parte, cansado de la tardanza en emitirse los productos de calidad (series norteamericanas, pero también ha caído alguna inglesa, e incluso belga), los continuos anuncios, los cambios de día, de horario,... En fin, que en el país de la telebasura por excelencia, seguir los productos de calidad, parece más bien imposible.

Lost pasa a la historia como una obra maestra, pero también de culto, y por supuesto como un fenómeno de masas. Durante 6 años mantuvo en vilo a una audiencia mil millonaria, por los 5 continentes, y en inmuerables países, hasta tal punto que el capítulo final tuvo que retransmitirse prácticamente a la vez, en todos los rincones del planeta para eviatar que twitter y facebook proclamarán la resolución de la trama, lo que supuso un enorme costo en traducciones y doblajes prácticamente, simultáneos.

Pero vayamos con la serie en sí. Primera escena se abre el ojo de Jack Sheppard, en medio de una jungla, de un alboroto y de un aturdimiento. Corre al oír los gritos y llega a una playa de aspecto dantesco resultado final de un accidente aéreo, en el que él trata de poner cordura, e ir resolviendo las urgencias sanitarias de todos los personajes supervivientes, para así al final del capítulo, erigirse como líder del grupo de los supervivientes y organizarse para sobrevivir. Esto es el primer capítulo a grandes rasgos, eso sí el capítulo más caro en la histoira de la televisión.

No voy a describir capítulo por capítulo. Hay blogs y webs que ya lo hacen y de manera fenomenal. Sólo decir que a través de las los días descubrirán que la isla en la que han caído, esconde secretos, misterios, y que es peligrosa. Llegan a la conclusión de que tardarán en rescatarles y que tendrán que organizarse. Exploran su entorno, encuentran el extraño mensaje de radio, matan un oso polar en plena jungla tropical, encuentran la cabina del avión, tienen visiones, chocan con un mounstruo, llegan los supervivientes de la cola del avión, descubren la escotilla, la primera estación Dharma, conocen a Hume y pulsan la tecla. Dan con Ben Linus y los otros, conocen más estaciones Dharma, llegan los intrusos en un carguero, matan y mueren y sobreviven... Y poco en las siguientes temporadas se irán creando incógnitas y resolviendo otras, a través de los flashbacks que nos ponen en antecedentes sobre cada personaje, sobre su vida pasada que va desde el momento en el que suben al avion hasta hace muchos años, y sobre por qué están en la isla. Qué buscan en ella, sin saberlo, y qué quiere la isla de ellos.

Todo con ello con un juego del tiempo como variable para dar a conocer y ocultar el argumento a modo de enganche, magistral. Se suceden los flashback, los flashforward y los flashsideways (creacción de los guionistas, que viene a explicarse como las realidades paralelas) y demás elementos narrativos que permiten al espectador viajar en el espacio y en el tiempo e ir conociendo el por qué de algunos de los fenómenos y situaciones que acontecen en la isla y que a la vez también sirven para plantear nuevos retos.

El final de Lost, consiguió lo que buscaba. Se cerró la historia y dejaron las suficientes dudas abiertas, para mandar la serie a la memoria colectiva de la sociedad, y mantenerla viva y humeante en todos sus seguidores. Los foros, discusiones y opiniones se han venido vertiendo desde la retransmisión del capítulo final, y aunque he podido ver, en estas dos horas rastreando internet que con el tiempo, se han ido llegado a "acuerdos" y dejando claros varios puntos, de los múltiples que la serie dejo en el aire con su final, no es menos cierto que todos tenemos nuestra opinión. Ahí va la mía.

La serie es magnífica, y como digo ya una obra de culto. Su final es consecuente y a mí me ha encantado, emocionado y hasta me ha echo soltar una lagrima. Me ha parecido redondo pese a todas las dudas sin resolver, y no me siento estafado, y en el que mi conclusión (AVISO, si desconoces el final, casi mejor que no leas a partir de aquí o tendré que matarte, o bueno, seguramente serás tú el que quieras asesinarme...) viene a ser que cuando Charles Widhtmore (una duda NO resuelta es cómo y por qué conocía tan bien la naturaleza propia de la isla) expone a Desmond con su capacidad para soportar el electromagnetismo a la "luz cegadora". Así esté descubre la realidad paralela y su origen y final, como purgatorio, en el que todos los que pasaron por la isla, se desenvuelven, creando su imagen de vida perfecta, sin fisuras y sin vacíos hilo en el que se desarrolla el flash sideway o realidad paralela en el que transcurre la sexta temporada (por ejemplo Jack, se "inventa" un hijo, o Sayd se deja arrestar tras asegurar el futuro de su amada Nadia como penitencia, o Sawyer es policia, los Kwon parece que salen del control de el padre de Sun, Ben convive y cuida a su padre, etc.), por lo que Desmond decide por un lado en ese purgatorio "virtual" ayudar a todos a recordar para avanzar hacia la felicidad, mientras que en la vida real (gran éxito de los guionistas, conseguir casi hasta el último minuto mantener la duda de si era real la isla y su experiencia) trata de apagar la luz, para llevarlos a todos a ese punto de reunión y felicidad.

En un momento creo que de la tercera temporada, en una discusión en si convenía poder salir o no de la isla, Jack por un lado y Locke por otro discutían y apelaban a la razón uno, y a la fé el otro. Pues algo así es como la serie ha hecho que muchos de los mitómanos que la hemos seguido con avídez y hambre nos hemos ido desarrollando para ir dando explicaciones a cada una de las dudas, las sorpresas, los fallos conscientes o inconscientes del guión. La principal virtud de Lost en mi opinión, es que ha conseguido hacerse imperecedera en base a plantear constantes dudas a los sentidos e interés de sus seguidores, que estos intentábamos desdreñar con la razón, buscando la lógica en la ilógica naturaleza de la isla y de los hombres que la habitan y habitaron, para acabar deseándo comprender con el corazón y creer en un final feliz en el que todos juntos sobreviven, trascienden.

El final es así. Y son innumerables los interrogantes que se quedan. Valen para alimentar el propio ego de la serie, que se mantiene viva en la mente y los corazones de todos los seguidores, tratando de desdreñar y dar respuesta, juntos o por separado a todas las questiones que han quedado sin respuesta. Por ejemplo:

¿La explosión de la bomba nuclear con la que acaba la 5ª temporada para qué sirvió? Pues únicamente, para provocar un artificial estallido de luz por el que los protagonistas atrapados en la isla, salieron de 1975 y volvieron a la "actualiadad".
¿Por qué pudieron matar el humo negro? Pues, quiero suponer que al retirar Desmond la piedra de luz, los poderes milagrosos de la isla desaparecieron, como por ejemplo el humo negro que se mantuvo personificado en el cuerpo de Locke, o la inmortalidad que es sustituida por la primera cana de Richard, que le enseña Mills...
En los títulos de crédito del último episodio aparecen los restos del 815 de Oceanic ¿por qué? porque quedan en la isla, como quedó el barco de Richard, los restos de la escultura, la avioneta del hermano del Sr. Ecko, las casas de Dharma, las estaciones, etc... Alguien volverá a la isla dentro de un tiempo y también se preguntará cómo llego esto a quí.

Y más preguntas a las que ahora mismo, y después de estar casi 2 horas escribiendo y ojeando foros, post de blogs, y otras preguntas y respuestas que se han generado en la red y en el debate de Lost que no tengo, por lo menos ahora, explicación:
4-8-15-16-23-42, los números de Pérdidos, aparecen durante toda la serie, qué relación guardan con los personajes. A parte de ser trascendentes en algunos casos (la combinación ganadora en la loteria de Hugo), en el faro de Jacob aparecen asignados a los nombres del pasaje del 815, y en la cueva, algunos, tachados, quedándo solo los candidatos...

(Actualización:)
La existencia de los números es fundamental para conocer, o cuando menos, sospechar la importancia de la isla, su naturaleza y salud para poder predecir, provocar o impedir una posible destrucción del mundo. Estos 6 números forman son el resultado de la Ecuación Valenzetti, teorema planteado desde la Universidad de Princenton en los años 60, como resultado de una investigación para predecir el fin del mundo, encargada por el departamento de Estado y las Naciones Unidas, ante las tensiones nucleares vividas en aquella época entre Estados Unidos y la URSS. La combinación de números hace referencia a los distintos factores humanos y ambientales que conviven en equilibrio en la tierra, y a una posible previsión en años y meses para el desastre final, siempre que cambien la orden de fuerzas entre los factores, expresada en los números.

Está se supone es la teoría sobre la que crece la trama de la isla, y que parece que podría existir realmente, y fue planteada para predecir el fin de la humanidad por si misma, y a cuya explicación se llega al final del juego oficial de la serie, The Lost Experience, donde Alvar Hanso, promotor de la iniciativa Dharma explica su funcionamiento en un video, al estilo de los videos de las estaciones que se vieron en las temporadas 2 y 3 en la serie. La isla funciona como una especie de variable que regula la interacción de las constantes (los números) a la hora mantener el equilibrio entre los factores ambientales y humanos para la supervivencia del planeta.

La iniciativa Dharma, trataba en sus experimentos de cambiar esta relación de fuerzas entre los ambientes con los distintos experimentos que fue planteando en la isla (y también en la isla hermana) para poder cambiar asi las constantes y por lo tanto, cambiar la fecha que plantean dentro de la ecuación, como la del fin del mundo. Pero fracasaron continuamente, puesto que pese a cambiar la relación y potencia de los distintos factores y forzar la naturaleza de la isla, siempre obtenían como resultado: 4-8-15-16-23-42.

Y así más y más preguntas, algunas hasta fallos de guión, y otras simplemente sin respuesta.

Sólo, decir y recomendar que Lost es una grandísima serie, más que recomendable, imprescindible, que hay que verla con ánimo, intentar hacerlo de un tirón (ojo que son 120 capítulos) con los ojos, la mente y también con el corazón abierto. Si has llegado hasta aquí buscando alguna razón al final, espero que te haya gustado, como a mí, y que si no es así, no hay que sentirse mal ni defraudado. Es un final, y como todo en la vida, puede gustar o no. Es más quizás podríamos animarnos a escribir todos un final de Lost. Nuestro final. Cuyo reto será hacer que quede bien una última escena, en la que el ojo de Jack Shepard se cierre.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Con mis impuestos, NO




Tomada prestada del twitter de @heycaramelo


Si España no va a Dios, Dios irá a España. Y como el representante terreno de Dios es alemán, ha decidido venir en agosto, como todos sus compatriotas.

Viene, eso sí, financiado por un nutrido grupo de patrocinadores entre los que se encuentran los muy cristianos El Corte Inglés, Movistar y Banco Santander, cuyas juntas de accionistas ya se han garantizado, con el gesto, el Reino de los Cielos.

No me malinterpretes. Defiendo la libertad de creer cualquier superchería. Hay quien consume homeopatía, quien busca reducir las cartucheras con Somatoline, quien acude a reiki, quien lleva Power Balance y quien reza a nuestro señor Jesucristo (yo mismo hice esto último en mi infancia). El placebo es de libre uso, y no veo motivo para que los católicos no se metan un buen chute de autoestima supersticiosa coreando totus tuus (o lo que coreen ahora) en el centro de Madrid.

Ocurre que la pasta de los patrocinadores no es suficiente, mira tú, porque mover al vicario de Cristo es caro de cojones. Ni siquiera con la contribución de Ford y SGAE -muy cristianos también- alcanza para transportar al pastor de pastores, su coche de diseño exclusivo y su faraónico séquito. De modo, damas y caballeros, que hay que apoquinar.

Dicen los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud que el evento saldrá rentable porque va a generar un cuantioso retorno. Y probablemente estén en lo cierto. Jesucristo tiene más groupies que Harry Potter, muchos de ellos dispuestos a mover su inmaculado culo allende fronteras para ver al Santo Padre en acción.

La próxima semana las cadenas de televisión vomitarán toneladas de imágenes donde personas procedentes de todo el mundo ensalzan las virtudes del autor de reflexiones como “la homosexualidad es un desorden objetivo”. El mismo tipo que afirmó que los condones agravan el problema del SIDA en África. Un tipo que ha llegado a comparar el ateísmo con el nazismo, un personaje con unas ideas que, de no llevar ese extravagante traje blanco, sería calificado de fanático, imbécil o algo peor que, por respeto al lector católico, dejo en elipsis.

Con la visita de un anciano alemán políglota y malcarado, Madrid se llenará de personas racionales comportándose con irracionalidad, místicamente arrebatados por la superstición que han mamado desde niños. Me parece estupendo. Cada uno se engaña como quiere. Pero el estado no paga mi placebo. Que no pague, por tanto, el de los católicos. Por muchos que sean.

El mensaje del Papa

Hay algo peor que utilizar las arcas públicas para financiar la visita de un líder religioso, y es pagarle para que además haga oposición. Hace unos días, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, dejó caer que “no sería nada oportuno que el papa tuviese algo que decir sobre España”, aunque aseguró que “es muy libre de decir lo que quiera”. El temor a que Joseph Ratzinger pronuncie discursos contrarios a leyes que ha promovido este Gobierno es comprensible, más aún si se trata de su principal patrocinador. Ya en su anterior visita a España, el papa criticó que en este país había “nacido un laicismo fuerte y agresivo como lo vimos en los años 30″. No obstante, esa no sería la peor afirmación que cabría esperar de Ratzinger.

Todos conocemos ya las leyes sobre las que la Santa Sede ha colocado la diana de sus dardos envenenados: matrimonio homosexual, aborto, divorcio y muerte digna. Si algo bueno tiene la web del Vaticano es que se ha convertido en la mejor hemeroteca del discurso de la Iglesia. Es ahí donde podemos leer, por ejemplo, que consideran “pecados graves” los “actos y tendencias homosexuales”. Por ello, no admiten la ordenación de “quienes practican la homosexualidad” porque, en su opinión, “obstaculizan gravemente una correcta relación con hombres y mujeres”. Pero no se quedan ahí, sino que llegan a afirmar que si el único matrimonio posible no fuese el de personas de sexo diferente se produciría “un grave deterioro del bien común“, arguyendo que los países que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo “entran en contradicción con sus propios deberes”. Eso sí, dicen respetar “plenamente” la “dignidad” de “la persona homosexual”, aunque eso “no significa la legitimación de comportamientos contrarios a la ley moral”.

En lo que respecta al aborto, no dudan en definirlo como “crimen abominable“. Asimismo, aseguran que detrás de cada aborto hay una “malicia moral”. Por si no ha quedado claro lo que piensa la Iglesia sobre este tema, son más directos: “Una intervención que directamente provoca la muerte del feto, llamada en ocasiones de manera inapropiada aborto ‘terapéutico’, que nunca puede ser lícito, constituye el asesinato directo de un ser humano inocente”. El actual papado de Ratzinger no ha dudado, además, en comparar a su manera el aborto con el divorcio. Lo hizo el propio papa durante un discurso en un congreso en 2008 llamado “El aceite sobre las heridas. Una respuesta a las plagas del aborto y el divorcio“. En él, Benedicto XVI insiste en el “juicio ético de la Iglesia con respecto al divorcio y al aborto” que, en su opinión, son “culpas graves que menoscaban la dignidad de la persona humana”.

Las explicaciones del rechazo de la eutanasia por parte de la Iglesia son de libro. No solo interpretan a su manera la opinión de las personas que piden una muerte digna, sino que incluso siembran dudas sobre la profesionalidad de los médicos. “Las posibles peticiones de muerte por parte de personas que sufren gravemente casi siempre constituyen la manifestación extrema de una apremiante solicitud del paciente que quiere recibir más atención y cercanía humana”, opinan para después afirmar que “en la legitimación de la eutanasia se induce una complicidad perversa del médico, el cual está llamado siempre a sostener la vida y a curar el dolor, y jamás a dar muerte ni siquiera movido por las apremiantes solicitudes de cualquiera”. Pero si hay algo que de verdad llama la atención es que atribuyen una posible legislación en favor de la eutanasia a “razones de gasto público”.

Pero los mensajes de Ratzinger bien pueden ir por otros derroteros. No estaría mal, por otra parte, que explicase cual es la verdadera posición de la Iglesia respecto al uso del preservativo. Si bien él mismo reconoció el año pasado —y por primera vez en la historia— que el condón sirve para “reducir el riesgo de infección de VIH”, durante la Conferencia de Alto Nivel sobre el VIH/SIDA que tuvo lugar en junio de este año en la sede de la ONU en Nueva York, el observador permanente del Vaticano ante Naciones Unidas, el arzobispo Francis Assisi Chullikatt, volvió a asegurar que “la Santa Sede no apoya el uso de preservativos como parte de programas de prevención del VIH y del sida, ni de programas o clases de educación”. ¿Cómo prevenirlo entonces? “El único método seguro y completamente fiable de prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia antes del matrimonio y el respeto y la fidelidad mutua dentro del matrimonio, que es y debe ser siempre la base de todo debate sobre la prevención y el apoyo”. Y tan anchos.

Cosas que serían interesantes: Arrestar al Papa

Hay dos tipos de turismo sexual infantil: el que requiere de un viaje anterior al acto y el que se compra los billetes después. El padre Lawrence C. Murphy es de los segundos.

El buen reverendo se pasó por la piedra, según la información del New York Times del enlace anterior, a unos 200 niños sordos entre 1963 y 1969. Varios obispos de Wisconsin escribieron al Cardenal Joseph Ratzinger comentándole el caso (aunque créanme: lo más indicado en esta situación es llamar a la policía. Es más rápido y da mejores resultados). Murphy alegó que ya estaba mayor, que no andaba para esos trotes, que de aquello habían pasado 25 años, que de todas formas allí había defectos de forma en el proceso y que se iba de vacaciones a casa de su hermano en Texas, que en Wisconsin hace frío.

Se estarán preguntando qué pasó. Ya se lo digo yo: nada. Lo mismo que con Neil Gallanagh, por poner un ejemplo más cercano.

Me remonto a 1985. Joseph Ratzinger, en calidad de responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, envía la siguiente respuesta al obispo John S. Cummins en relación a otro caso de señor de negro juguetón. La traducción es mía tomando como base el texto en inglés ofrecido en su día por el Telegraph (la carta original está, vaya, en latín). La negrita está añadida por mí:

Habiendo recibido su carta el 13 de septiembre de este año, en relación al asunto de la retirada de todos los cargos eclesiásticos del Rev. Stephen Miller Kiesle en su diócesis, es mi obligación compartir con usted lo siguiente:

Esta corte, aunque reconoce que los argumentos presentados a favor de la retirada en este caso son de gran importancia, cree en todo caso necesario considerar el bien de la Iglesia Universal junto con el del demandante, y es incapaz de arrojar luz sobre el detrimento que la concesión de la dispensación puede provocar en la comunidad de los creyentes en Cristo, particularmente en relación a la temprana edad del demandante.

Para esta Congregación es necesario tratar los incidentes de este tipo con cuidadosa consideración, lo que necesita un largo período de tiempo.

Se lo vuelvo a poner más breve, que quedó algo largo: no me joda, que tenemos una reputación y unos clientes. Suena lo suficientemente feo como para intentar preguntarle al buen señor qué era lo que quería decir; podría uno pensar que se estaba poniendo el bien de la ponzoña que surgió de una piedra sobre el de las personas.

Coincidiendo con la visita de Ratzinger al Reino Unido hace dos años, Geoffrey Robertson, Richard Dawkins y Christopher Hitchens aparecieron en los medios como parte de una campaña para arrestar al Papa a su llegada a suelo británico. Hitchens lo comenta con la claridad que lo caracteriza:

Este hombre no está por encima ni fuera de la ley. El encubrimiento institucional de abusos a menores es un crimen bajo cualquier ley.

Aquello, si la memoria no me falla, quedó en nada. No sé si soy el único que piensa que a este señor habría que interrogarlo. Y luego ya, si quiere, que lo juzgue su dios, pero al menos que no se pase la justicia humana, que es la única que ha dado muestras de funcionar, por el forro de los cojones.

También sería bonito tener en España una investigación como la irlandesa. Pero eso a lo mejor ya es mucho pedir, no se vaya a romper la aconfesionalidad si empezamos a usarla.

Las quejas de un paleto

Opina Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo, que es de “paletos” criticar la Jornada Mundial de la Juventud. Que estamos haciendo el “ridículo mundial”. Tanto, tanto, que dice estar “indignado”. Se queja Rodríguez de que parece que es el papa quien tiene que “arreglar” el paro y los problemas de muchas familias sin recursos no viniendo. No. Una vez más, no lo han entendido. Las críticas a la visita papal no vienen dadas por su presencia en España. Nacen por otra serie de motivos, por los privilegios que disfrutarán solo y únicamente quienes lleguen a España —o estén ya aquí— a corear los cánticos de Joseph Ratzinger. A continuación, enumero los motivos de las quejas de este “paleto” según el arzobispo de Toledo:

1. El papa no viene a España como jefe de Estado del Vaticano, por mucho que algunos se empeñen en defenderlo. Viene aquí a promulgar su religión, la católica, y lo hará con un precio de entrada de 50 millones de euros, 25 de los cuales los pagará el Estado, esto es, todos y todas. El resto estará financiado eso sí, por los propios asistentes a los actos de la JMJ y por una buena cantidad de empresas privadas, que podrán gozar —por obra y gracia del Gobierno— de beneficios fiscales de hasta el 80%.

2. El Gobierno, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid cederán a los obispos gratuitamente 800 centros escolares financiados con fondos públicos para acoger a todas las personas que se reunirán en la ciudad durante la visita del papa. Tampoco sorprende sabiendo que la propia Iglesia es aún hoy la encargada de nombrar a dedo a los profesores de religión que luego cobrarán del Estado.

3. Mientras la Comunidad de Madrid encarece el precio del billete único de bus y metro —de un euro pasa a valer 1,50—, los asistentes a la JMJ disfrutarán de un precio ultrareducido de los abonos turísticos. Les costarán cinco veces menos. Y eso que la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid defendió en su momento que el encarecimiento de los billetes “sólo” afectaría a los viajeros esporádicos.

4. Según los organizadores del evento, la JMJ es una “buena inversión” y reportará beneficios a España. Pero… Si los asistentes disponen de alojamiento gratuito, apenas pagarán el transporte y gozarán además de comidas gratuitas debido a un acuerdo entre el Arzobispado y un grupo empresarial de locales de alimentación, ¿en qué se dejarán el dinero los peregrinos?

5. El plan de movilidad desarrollado por el Ayuntamiento de Madrid supondrá un enorme trastorno para los madrileños. El centro de la ciudad estará cortado durante una semana. Aquí se explica cómo estará la capital: “Dispositivo de Movilidad con motivo de la visita del Papa”.

6. El 15-M no puede mantener un punto de información estable en Sol, pero el papa sí puede disponer gratuitamente de todo el aeródromo de Cuatro Vientos, el Paseo de Recoletos, la plaza de Cibeles, el Palacio de Congresos, el Palacio de los Deportes o hasta la propia sede del Ayuntamiento. Y no nos olvidemos del parque del Retiro, donde ya hay instalados 200 confesionarios.

7. El Museo Reina Sofía abrirá sus puertas de forma gratuita a quien presente a la entrada su carnet de peregrino.

8. La Federación Española de Baloncesto regalará 3.000 entradas a voluntarios de la JMJ para el partido de este sábado contra Lituania.

9. Esta es la tercera visita del papa a España en menos de un año. Si tenemos en cuenta que su estancia en Santiago de Compostela —donde estuvo ocho horas— y Barcelona —permaneció en la ciudad apenas un día— costó a las arcas públicas alrededor de seis millones de euros, el Estado se ha dejado al menos 31 millones de euros en la visita de un líder religioso.

¿Quién dijo eso de “España, estado aconfesional”?

¿Quién paga la JMJ?


Según la web de la JMJ [1]

Los gastos de la JMJ se sufragan: por las cuotas de participación de los jóvenes, que pagan una contribución para cubrir los gastos. Esta es la principal fuente de financiación de la JMJ. Por las empresas patrocinadoras de la JMJ, que ayudan con dinero y en especie a esta iniciativa de ámbito mundial, como manifestación de su responsabilidad social corporativa, y en cambio de la visibilidad en los actos, carteles, publicaciones, etc. Por donativos pequeños y grandes de muchas personas de todas las edades, que quieren poner su grano de arena a esta convocatoria del Papa a la juventud del mundo, para hablarles de Jesucristo, de paz, de reconciliación, de compromiso por los más necesitados. Por la Fundación Madrid Vivo [2].

La organización ha declarado que la JMJ tendrá "coste cero para el contribuyente" y que será financiada en un 70% por las cuotas de participación y 30% por patrocinadores [3]. Según estas fuentes, el presupuesto final será de 50.482.621 euros [4].

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Hace meses anunciaron que vendrían 2 millones de personas, pero a 4 días del comienzo de la JMJ la organización admite que se han inscrito 428.505 peregrinos y 30.000 voluntarios. Para llegar a los 31.500.000 euros estas personas habrían pagado una media de poco más de 70 euros cada una, según las distintas modalidades de inscripción [5]. Por experiencia de años anteriores, calculan que la asistencia llegará a 1 millón de personas, la mitad no inscritas.

Tan arraigada parece la idea de autofinanciación que hasta los voluntarios pagan cuota. Esto incluso cuando la ley española de voluntariado lo prohibe [32].

¿Hay gasto público en la JMJ?

La financiación pública se puede hacer por activa (préstamos, gastos y subvenciones) y por pasiva (descuentos y exenciones). Vamos a hacer una recopilación de todo el apoyo público que recibe (si sabes más, por favor déjalo en los comentarios con un enlace que lo demuestre).

La organización reconoce aportaciones "en especie" de las arcas públicas [6], que se traducirían en los siguientes servicios:

  • cesión de colegios públicos, polideportivos y albergues, un total de 693 espacios [28] en 128 municipios de la Comunidad de Madrid [7]. No olvidemos que toda cesión de espacio o servicios requiere de empleados públicos, en este caso conserjes de colegios, institutos y gimnasios [8]*. Los gastos de agua y luz los paga la JMJ. [9]
  • 40.000 flores amarillas y blancas (colores del Vaticano) plantadas por el Ayuntamiento de Madrid. [10]
  • otras acciones del área de Ambientación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid: maratón pancartero, suelta de miles de globos, kilos de confeti y serpentina, lonas en edificios y banderines en las calles, logo de la JMJ dibujado con sal sobre el asfalto, cruz de vinilo adhesivo y foco emitiendo luz desde Torre España. [10]
  • desmantelamiento de marquesinas de los autobuses, sustituidas por postes provisionales.** [11]
  • aviones y pilotos de la patrulla acrobática Águila del Ejército del Aire y escolta de la Guardia Real [12], legionarios venidos desde Málaga para procesionar con el Cristo de Mena [33] y otros militares uniformados (en total, 600 [34])
  • actos de recepción en Barajas, Cibeles y la Puerta de Alcalá y de despedida en Barajas. [12]
  • iluminación especial en el Museo del Prado, Neptuno, El Palacio de Correos, la Biblioteca Nacional y la Casa de América, entre otros edificios. [12]
  • alquiler para cesión gratuita del Palacio de Congresos de la Castellana. [13]
  • cesión del aeródromo de Cuatro Vientos, el Palacio de los Deportes y la sede del Ayuntamiento. [13]
  • gastos del séquito papal y de la Familia Real española durante los actos de la JMJ. [13]
  • instalación de 2.000 grifos en el recinto de Cuatro Vientos por parte del Canal de Isabel II (por ahora, empresa pública). [31]

Por pasiva, las administraciones públicas han reducido beneficios:

  • la JMJ ha adquirido 600.000 abonos de transportes rebajados alrededor del 80%: el de tres días de 25 a 4 euros, el semanal de 50 a 10. [11] (El Consorcio de Transportes alega que la base utilizada para el cálculo es el abono joven y no el turístico [14], pero hay que recordar que normalmente el joven cubre hasta los 23 y para inscribirse en la JMJ no hay límite de edad).
  • carné joven gratuito [15] Normalmente cuesta 4 euros.
  • entradas gratis a museos nacionales: Reina Sofía [16], Ciencias Naturales, Romanticismo, Antropología, Artes Decorativas... y otros muchos museos públicos (Ciudad, Orígenes, Geominero, Sorolla, Traje, etc).
  • entradas a monumentos: Palacio Real de Aranjuez, Monasterio del Escorial, Panteón de los Hombres Ilustres, Palacio de las Descalzas Reales, etc. Algunas de estas entradas son gratuitas con el carné joven, otras no.
  • visados gratuitos [17] (El precio suele variar según país y caso).

Llama la atención especialmente la reducción de impuestos de la que se beneficiarán patrocinadores y donantes:

  • Entre el 40% y el 90% de las donaciones practicadas pueden ser recuperadas por las empresas a través de deducciones fiscales. Coca Cola, Endesa, El Corte Inglés y Mahou son las cuatro compañías que recuperarán el 90% de lo invertido [18]
  • En cuanto a las personas físicas, las deducciones son entre el 30% y el 90%. Además, habrá bonificaciones del 95 por ciento del impuesto de actividades económicas para las actividades artísticas, culturales o deportivas y también de los gravámenes locales en las operaciones relacionadas con la jornada. [19]
  • Cuando no hay carácter de excepcionalidad como en este caso, las donaciones a ONG, fundaciones, la Iglesia Católica o entidades sin fines lucrativos disfrutan de deducciones del 25 del importe en el caso de las personas físicas y del 35 en el caso de las empresas. [19]

Para justificar este gasto, se nos dan una serie de motivaciones:

  • El consorcio de transportes ingresará 5 millones de euros. Pero, ¿cuánto ingresaría si vendiera los abonos a precio normal?
  • También justifican los abonos para evitar el colapso de Madrid, ¿quieren hacernos creer que si no hubiera reducción en transporte estos jóvenes de todo el mundo vendrían con su propio vehículo a transitar por calles cortadas?
  • Ingresos para hostelería... pero si los participantes tienen tickets de comida, van a ser mayoritariamente para las cadenas de alimentación que han firmado el acuerdo: Rodilla, Autogrill, Le Pain Quotidien, Cafestore, Mc Donald's, el Grupo Restalia [100 Montaditos] o Telepizza [6].
  • Sobre los hoteles, las previsiones más halagüeñas de ocupación hostelera apuntan a un 70% de reservas durante esta semana. El año pasado en agosto en Madrid se ocuparon el 50% de las plazas [29]. ¿Con semejante acto multitudinario sólo hay un 20% de diferencia? Será porque la mayoría de los jóvenes se hospedan en espacios cedidos.

La finanación privada queda evidentemente a voluntad de empresas patrocinadoras. En este apartado podríamos valorar el hecho de que Telefónica sea una de ellas, mientras ejecuta un ERE de 6.500 personas [20], o destacar que la SGAE exime a la JMJ de cualquier pago en concepto de derechos de autoría [4]; pero criticar la ética de estas empresas no es objeto de este texto. Tampoco lo es entrar en el despilfarro inmoral que la Iglesia hace con su propio dinero, pero valga el dato de que se han bordado 14.060 casullas, albas y mitras expresamente para el clero que acuda a los actos centrales de la JMJ [28].

¿Solamente en Madrid?

En Sevilla, los miles de jóvenes que acudan a pasar los "días en las diócesis" una semana antes, también podrán disfrutar de transporte gratuito, mientras que en Valencia podrán visitar, también sin coste alguno, más de tres decenas de museos. Rutas por Toledo o Segovia, celebraciones públicas en Barcelona [6]

¿Por qué mucha gente piensa que sí hay gasto público a pesar de lo que diga la organización?

Porque no hay transparencia respecto a la cantidad de servicios "en especie", recursos y empleados públicos puestos a disposición de la JMJ. Porque las relaciones habituales entre Iglesia y Estado nos hacen sospechar: por ejemplo, curso tras curso el Ministerio de Educación paga los sueldos del profesorado de religión en la enseñanza pública y éste es seleccionado y aleccionado por la Conferencia Episcopal. Porque los antecedentes de visitas de Joseph Ratzinger a España no son muy tranquilizadores: sabemos que la Xunta de Galicia gastó 8 millones de euros en las 8 horas que pasó en Santiago de Compostela [21], que cuando estuvo en Valencia solamente Canal 9 gastó 11 millones [22] y que las administraciones catalanas cifraron en 1,8 millones su aportación a la estancia de un día en Barcelona [23].

Por otro lado, también porque la propia JMJ reconocía hace un año y medio que, de los 50 millones de euros estimados, el Estado pagaría la mitad. Esto es, 25 milones de euros. Y con gusto:

"La acogida por parte de todas las Administraciones públicas ha sido excelente", indicó Yago de la Cierva, responsable de Comunicación de la JMJ. La colaboración "será total". (...) Como subrayó el propio Rouco, "se han acordado todo tipo de facilidades y ayudas para el desarrollo con éxito del evento". [24]

Y porque José Blanco, ministro de Fomento, declaró el pasado 15 de agosto:

"Es verdad que acarreará algunos gastos, pero también importantes ingresos y, al final, ponderando ambos, no será un gasto para el Estado”. [30]

O sea, que sí que hay gastos... y a estas alturas de la película, cuando un político dice "habrá ingresos", hemos aprendido a sospechar que no repercutirán en la ciudadanía sino en los mismos pocos de siempre.


* No vamos a hacer demagogia sumando el gasto en personal de limpieza, sanidad y vigilancia policial extra (10.000 agentes [28]), pues entendemos que es lo usual en cualquier aglomeración de personas en el espacio público. No tenemos datos comparativos para juzgar si es excesivo que el Ayuntamiento de Madrid movilice a 12.000 empleados. [25]

** Tampoco haremos demagogia con los gastos ni molestias derivadas de las alteraciones del transporte público, como pasa con cualquier otro evento multitudinario. No obstante, no conocemos antecedentes de ningún evento que haya causado tantas alteraciones durante una semana entera, desde cambios de circulación [26] hasta el cierre por las tardes de la Biblioteca Nacional. [27]

Resumiendo:

De este inminente viaje del Papa ya se pueden extraer algunas conclusiones:

1. Una consecuencia gravísima, de primera magnitud, es que agudiza enormemente la división entre los españoles en la cuestión religiosa, hasta el punto de convertirlos en irreconciliables. Es una provocación.

2. Especialmente grave es la ruptura ideológica entre la juventud que oficialmente acude a estas jornadas y los jóvenes del 15-M.

3. El Estado español, con el Gobierno socialista a la cabeza, se rinde sin condiciones ante la fuerza de la Iglesia Católica. No es temerario prever la injerencia política en los asuntos de España y de su Parlamento.

4. Las molestias originadas a los ciudadanos de Madrid son evidentes y muy superiores a las que causaría, por ejemplo, la visita de Obama o de la Reina Isabel II del Reino Unido, y también Jefa de la Iglesia de Inglaterra.

5. La gran ausente es la ternura.

6. Es vergonzoso comprobar cómo se restringe la libertad de reunión y manifestación para expresar quejas y rechazo.

7. Deberían hacerse públicas las cuentas de ingresos y gastos al día siguiente, pero no se hará, aunque la parte más sustanciosa sea gasto público. Una vez más. El oscurantismo. También debería conocerse previamente el presupuesto, otra quimera.

8. Apuntala a la derecha política de España, por si aún no estuviese suficientemente apuntalada ante las próximas elecciones.

9. Ha venido a plantear problemas y a no arreglar ninguno.

10. España es el último reducto de la Iglesia Católica de la Europa desarrollada. Más que Italia.

11. Es humillante para España lo afirmado por el cardenal Cañizares de que “el problema de Europa no es la crisis económica, sino el olvido de Dios”. Si Benedicto XVI no lo desautoriza públicamente, también será aún más humillante para el pueblo español, con las estrecheces que está soportando.

Asimismo humillará gravemente a la juventud española si no desautoriza al cardenal Rouco por decir que “una parte muy considerable de la juventud española está con la moral y la ética bajo mínimos”. La moral y la ética de Rouco, claro.

Pero no hará ninguna de las dos cosas. Es más, los reforzará. Son los ciegos de Cristo.

Eso sí. Nos dirá que somos malos, rojos, ateos y que vamos al infierno, y que encima, no contentos con eso, condenamos a toda la población mundial al mismo destino, sin importarse él, para qué, de los que ya viven un infierno en esta, única y real vida, muchas veces alimentado y generado por la Iglesia católica y el resto de credos violentos, fascistas, machistas, xenófobos y radicales.

También, nuestro supuesto relativismo moral, es causa de la crisis económica y mundial, también de la social, de los valores, de la educación y la sanidad, y seguramente de la derrota en unos minutos del cristiano Real Madrid. Justificará las amenazas, las prohibiciones y seguirá alimentando la voz del odio y la intolerancia, a las personas que deciden vivir su vida, y lo que hacen o dejan de hacer, en su baño, con quien duermen cada noche, a quién van a amar durante su vida o durante 15 minutos; si utilizarán preservativo o no; si abortarán aunque sea causa de una violación; obviará las violaciones de niños pagadas y silenciadas por esta misma jerarquía eclesiástica, estos mismos hombres son los que han echado paladas de tierra para tratar de ocultar el horrendo vestigio con que acompañan en no pocas ocasiones, su trasnochada, antinatural, irrespetuosa y enfermizas creencias, consejos y baladíes.

Piden respeto y no lo dan. ¿Dónde esta el respeto a una marcha atea? ¿Y mi supuesto derecho a apostatar, y evitar hacerme, convertirme y sufragar los pomposos sátenes, las comilonas, bacanales, orgías y vicios de los del Vaticano y Cía.? Por qué con mis impuestos cuando se suprimen servicios sociales, mucho más básicos que una omilía por muy barata que fuera (y este precisamente no es el caso), como la vivienda, las ayudas a los dependientes, servicios sanitarios, urgencias médicas, colegios y universidades, investigación y desarrollo, ciencia y tecnología, pensiones, parados, funcionarios... Y todo ello con el beneplácito (y la hucha tanto económica como de credito político) del gobierno que no sólo permite la ingerencia de un estado, y me la pela que sea Alemania, Francia o el Vaticano, en nuestros asuntos internos. ¿Por qué esta gente tiene alineados a los que permiten la libertad y el libertinaje en los mercados que han denigrado aún más si cabe la vida de miles de millones de personas; y sin embargo tanto les preocupa lo que haces en tu water, que se quieren meter en él? Y encima Zp además de puta, pone la cama...

¿Para cuándo un estado laico?