lunes, 28 de enero de 2008

Elecciones

No sé si a vosotros os ocurre lo mismo, pero yo tengo la sensación de que vivo en un continuo estado de elecciones. Se diría que la política española se esta convirtiendo casi exclusivamente en sucesivas y encadenadas carreras hacia las urnas, y que dichas carreras se realizan y se promocionan con tal desparrame y frenesí que sobrepasan con mucho sus estrictos límites temporales. O sea: además de ese momento de ínfima calidad intelectual y política que es la campaña en sí y que dura tres semanas, tenemos el tormento de la precampaña, que empieza incontables meses antes (ahora ya estamos metidos en ella hasta las cejas), y después, sufrimos el estrambote de la poscampaña electoral, que incluye mentirosos análisis de conciencias, iracundas rabietas contra el enemigo, y por último, el inicio de la pre-precampaña próxima. Y así todo el rato, dale que te pego.

No todos los países han convertido la cosa electoral en circo permanente. En la Europa tranquila de burguesía vieja, como Holanda o Bélgica, el ejercicio electoral es un derecho y un deber más del edificio democrático, una rutina social semejante al pago de impuestos. Las campañas son pequeñas, baratas poco ruidosas y duran lo que tienen que durar: lo menos posible, para bien de las neuronas de la ciudadanía. En cambio nosotros derrochamos el dinero público y la energía de nuestros políticos. Porque en vez de dedicarse a pensar y gestionar buenas soluciones para los problemas cotidianos, y en vez de descansar los fines de semana para poder trabajar con eficacia los demás días, nuestros políticos dedican la semana a reuniones y conspiraciones de precampaña, campaña, poscampaña y pre-precampaña, los sábados y domingos se engolfan en derrengantes e innecesarios viajes electoralistas, soltando tontas y repetitivas consignas ante audiencias de militantes que ya están previamente convencidos. Y, para terminar de redondear la tontería, un perverso contubernio entre periodistas y políticos hace que los medios de comunicación dediquen la mitad de su espacio, día tras día, a trompetear y publicitar toda esta desmesura electoral que no interesa a nadie salvo a los involucrados, teniendo constantemente en papel, ondas o TV las vociferas de cada bando y la sempiterna bronca. Qué habremos hecho los votantes para merecer todo esto.

lunes, 21 de enero de 2008

Saltándose la Constitución

“¡Muera la inteligencia!”-le gritó Millán Astray a don Miguel de Unamuno en nuestra ilustre Universidad. Parece que este grito de guerra, todo un hito en el fascismo, no pasa de moda en la derecha española. Es como si, vez tras vez, tratasen de recordarnos sus orígenes.

Y la inteligencia volvió a ser decapitada hace unos días cuando Mariano, no el muñeco del ventrílocuo, sino el títere, obedeció a la “lideresa” para cargarse a Gallardón. Mi madre acostumbra a recordarme lo que mi abuelo solía decir: “Hace más daño un tonto que un malo”. Rajoy se empapó de sí mismo para cumplir a la perfección esta premisa.

No es que Gallardón sea de mi agrado, en absoluto. No siento ninguna lástima de verle haciendo pucheros por no poder heredar el partido que fundó su padre. Bastante más lástima me da pensar que, mientras se llenan los pasillos, las oficinas y hasta los sanitarios de los hospitales públicos madrileños de pacientes que mendigan un trato sanitario digno, la Presidenta de la Comunidad de Madrid y el Alcalde de la capital carroñean en vida los despojos del candidato conservador. Craso error para dos populistas experimentados.

Gallardón es un hombre de fondo bastante turbio pero muy inteligente, que sabe de sobra que el papel de víctima le conduce a mejor puerto que el de verdugo. Sus lloriqueos y pataletas han generado una extraña simpatía en una sociedad más acostumbrada al “Show rosa” que a la calidad del debate político. El Alcalde de Madrid es un hombre muy astuto que, sabedor de la absurda sobrestimación que nuestra sociedad le otorga a la morbosa emoción del que se proclama víctima, incluso al que es Víctima por la Gracia de Dios, juega su partida a largo plazo y ha lanzado el órdago al despiste. Tendremos a don Corderito Degollado para bastante más rato que a doña Cruella de Ville.

Gallardón sabía de sobra que “Espe” no iba a permitir que nadie se le adelantara. Lo que me sorprende es que Rajoy no lo supiera, pues aunque nunca insinuó ninguna brillantez, tampoco había demostrado tan aplastantemente la lógica descrita por mi abuelo. Por cierto que, a la vez que preparaban el “Reallity del año”, el bueno de García Escudero presentaba, ingenuo, la campaña “Las ideas claras”, sin saber ni quienes iban a ser los portadores del slogan ni qué ideas, tan claras, iban a defender. Pero permitámosles creerse, al menos, eso de que tenían un “as en la manga”. Y, ciertamente, lo tenían: hoy en día nadie esperaba que viniese desde Springfield el mítico “señor Burns”, el histórico magnate de la industria energética, para dedicarse a la política. Sorprender, sorprende.

Por otro lado, comentarios del tipo:“Si Mariano pierde, estamos en igualdad de condiciones”, o “Alberto da tantos votos como la mona chita” me plantean dos hipótesis y una evidente conclusión:

La primera corresponde a que, como dijo ayer José Bono, en el PP tienen tantas ganas de bronca que, como se han disuelto las Cortes, ahora se pegan entre ellos. La segunda hipótesis y alternativa: que la estrategia electoral del PP vaya dirigida a esa parte de la población dedicada al “chascarrillo” con la que el diario El Mundo y la COPE tienen un compromiso ineludible y se han preocupado activamente de fomentar.

No obstante, el PP puede apuntarse el tanto de haber cultivado ya lo que el poeta romano Juvenal creyó imprescindible para el poder y que vino a llamar “Panem et circenses”, pues ya habrían creado la parte correspondiente al circo.

La evidente conclusión es que, en el PP, ni el segurata de la puerta se cree que Rajoy vaya a ganar algo fuera del bingo. Y, a juzgar por sus malas compañías, parece que ni en él.

No es nuevo para la derecha española matar la inteligencia, incluso cuando está a su servicio, para darle el pan al miedo y el circo a Espe. Un adolescente de 50 años que acaba de llegar a este mundo con los ojos vidriosos por la fea realidad, debería haberse dado cuenta de que la extrema-derecha, en todas sus manifestaciones, siempre interpretó la inteligencia, venga de donde venga, como una amenaza seria e inminente, pues la razón y la corriente libre del pensamiento siempre fue el principal enemigo de la defensa a ultranza de los poderes fácticos que la extrema-derecha siempre usó para justificar su legitimidad en el poder, ya sea con las tradicionales pedradas o con tránsfugas. Moderneces.

Pues bien. El actual alcalde de Madrid, de perfil integrador y centrista, pero frente de derechas y privatizador ha perdido esta batalla, pero guarda armas para la que se va a producir a partir del 9 de marzo. Estrambótico sería que con este episodio y la llegada de "Azote del Gobierno" Pizarro el PP llegará al poder. ¿Por qué?. Muy sencillo. Si la constitución del 78 define el Estado como un país de sistema democrático, no solo se transmite de manera implícita que la democracia se hace extensible a los partidos que participan en ella, si no que se recoge de manera literal (Artículo 6). El hecho de que para ir de número 2 por Madrid, se haya dejado atrás al político más valorado del país (eso de casar gays y decir si, a la Guerra de Irak a la vez es un chollo), en favor del sector más radical de la derechona española, representando en Espe, botella y Aznar, y que tienen a un millón-eurista como el ex-presidente de Endesa es una clara demostración de que palo van. Y es que encima, si este PP, ante-todo NO-democrático gana en las elecciones un millón-eurista, beneficiario directo de las privatizaciones de Aznar que tan "libremente" han destrozado muchos servicios decidirá en calidad de Ministro de Economía (joder, encima será el primer no-catalán) el futuro de los mil-euristas (y todos aquellos que no llegamos).

Esta es la primera piedra por la que el PP no puede ganar las elecciones. No es que el PSOE sea la panacea, o IU el buen-gobierno, pero por lo menos estos 4 años los derechos y libertades de la población han crecido y algo mejor se esta viviendo.

sábado, 12 de enero de 2008

Parado: Algo jodido pero muy aliviado

Me han despedido. En esta mierda de empresa en la que he desarrollado supuestamente labor de informático los últimos 2 meses, han decidido prescindir de mi tras este período de prueba. La verdad; me jode un poco, porque trastoca los planes que tengo para este año. Espero que sea poco tiempo y las empresas y ofertas que había manejado me hagan volver a ponerme firme en breve. Pero a grandes rasgos, una suerte y una alegría. Porque estar en un sitio donde la gente es tan imbécil me asquea hasta el limite. Con payasos y gilipollas acostumbrados a chupar-pollas es difícil competir. Lo mejor esa charla para explicarme el por qué. Que si la actitud, el no ir a la comida de empresa (parece ser que había que tragarse algún rabo), los pendientes,... Menudos hipócritas. Encima te restregan el que entregan una buena cesta de navidad. Mi respuesta contundente: ¿Qué pasa? ¿Cómo daís una cesta generosa un día, resulta que os tengo que hacer la rosca el resto del año?, ¡qué os follen!, ¡¡¡A tomar por culo!!!

martes, 8 de enero de 2008

Antonio Gasset o el arte de hablar de cine

TVE en su afán de cuadrar las cuentas, dejar en el pasado la famosa deuda histórica y buscar nuevos rostros que hagan pasar la crisis de audiencias que vive ha decidido de un tiempo a esta parte, largar a una serie de creadores y técnicos con un único defecto: la edad. Hombres y mujeres mayores de 55 años han dejado el ente público. Llenos de talento, experiencia y sabiduría se han marchado a su casa, con su sueldo cuasi-inmaculado pero a casa, en unos momentos en los que la TV en general solo sabe vivir de lo mismo que produce el vómito.

Este expediente afecta a 4150 trabajadores (algo menos del 50% de la plantilla actual), siendo nombres como los de Pedro Barthe (¿qué los echen del mundo?), Valentín Requena (aquellas luchas Criville vs. Doohan), José Ángel de la Casa (Gol de Señor), o Gregorio Parra (Fermín Cacho va a ganar) o Luis Miguel López (¡¡Adentro!!) al que ni dejaron despedir, que nos han traído el deporte desde que tenemos uso de razón. Corresponsales de TVE en el extranjero: Rosa María Calaf (Asia-Pacífico), Ángel Gómez Fuentes (Francia), Julio de Benito (Bruselas) o Agustín Remesal (Israel), magníficos profesionales plenos de credibilidad y valía. O nombres como los de directores de programas emblemáticos, como Sebastián Álvaro (Al filo de lo imposible), Juan Antonio Sacaluga (En portada), Alicia Gómez Montano (Informe semanal), Alicia Fernández Cobos (Aquí hay trabajo) o Pedro Erquicia (Documentos TV) hasta los históricos hombres del tiempo (José Antonio Maldonado y Paco Mostesdeoca); por no hablar de voces que desde RNE (en mi opinión la mejor radio del país, si olvidamos su manipulación pepera) nos han acompañado durante nuestras vidas (ulio César Iglesias (El navegador), Beatriz Pécker (La plaza), Guillermo Orduna (El suplemento) o el comentarista deportivo Juan Manuel Gozalo). Todos ellos acompañados por hombres y mujeres anónimos que durante un período extraordinariamente conflictivo -la transición- pusieron su talento y profesionalidad al servicio de la democracia, el orden, la justicia y la libertad con una forma de hacer TV responsable y académica.

Muchos de estos nombres producen en mi un horror y desesperación inauditos, pero el que más me aterra por el vacío que deja es el de Antonio Gasset. Ya nadie va a comentar y criticar el cine, expresión máxima de la cultura-pop, con esa chispa, pizca de sorna y mezcla de ironía y cinismo con la que nos tenia habituados. Siempre maltratado por sus jefes, el encontrar la fecha y hora de retransmisión era un ejercicio de paciencia y pulgares, a través de los canales que casi siempre conducían al sueño cuando conseguías llegar al inicio de la retransmisión.

Y ya cuando empezaba. La única manera de descubrir los entresijos, debilidades y fortalezas de las películas que llegaban a las carteleras o los dvds sin tener que deberle nada a las distribuidoras. Si una película era mala lo era y ya esta. No importa que viniera a promocionarla la estrella de turno o el director megalómano cual, ni que la productora tan-tan se haya gastado los dineros. Amantes de trobadores, contadores de historias, Gasset y todo su equipo siempre han apostado por la calidad retórica, la exposición ideológica y la trascendencia espiritual, antes que la magnificiencia de los efectos especiales. La dimensión visual y sonora del cine también era muy importante, y esas recomendaciones e indicaciones para entender ese lenguaje a los no iniciados. Las comparaciones siempre son odiosas, y cuando en esos reportajes se nos ponían en antecedentes de las obras nuevas, rastreando el pasado y descubriendo sublimes filmes de años a... nos daban una imagen mucho más redonda y consciente de lo que podríamos ir a ver. Siempre que acababa el problema, el próximo destino era el emule para descargar esas películas de auténtico culto, por antiguas y desconocidas, que en la mayoría de las ocasiones devoraban en veracidad y calidad a las últimas obras.

Ver más allá. Esa era la máxima del programa Días de cine que nos ayudo a entender el cine como algo más que un canal o un medio. Como un arte, una forma de expresión siempre transgresora, relativizante y evocadora. Amamos lo social, consecuente y trascendental. Siempre con un estilo propio, provocador. Lleno de ingenio, gustoso de la ironía. Sin pelos en la lengua; pleno de perlas llenas de metáforas y símiles que tenían como misión despertar nuestra mente e incendiar nuestras ansías:
  • “Hola, buenas noches. Hoy les hablo desde Torrespaña en Madrid, más conocido como el pirulí, que con su forma fálica es un símbolo de la modernidad de esta ciudad. Como modernas también son las vidrieras de la Catedral de la Almudena y las pinturas del altar de un tal Kiko no sé qué. Por cierto, igual de horribles que algunas películas”
  • “Llega el momento de la publicidad, disfrutad del cine si podéis. Si no, también tenéis la música, la literatura o incluso la historia, a no ser que queráis ser presidente del Gobierno”
  • “Lo mejor del festival de Venecia, mi acompañante, aunque por desgracia este enamorada de otro”
  • “Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de poli-toxicómanos insomnes”
  • “Durante la pausa publicitaria, rezaré con la esperanza de que ninguno de sus hijos se haya presentado al casting de Operación Triunfo”
  • “Aprovechen la pausa para revisar su agenda de amigos, encontrarán que han malgastado su preciado tiempo y paciencia en conocer a un montón de ineptos, no se corten, cojan un boli y táchenlos”
  • “Vamos a una pausa publicitaria, que será tan corta como el sueldo del presentador.”
  • “Se estrena estos días la película El último samurai, protagonizada por el ex-marido de Nicole Kidman, único dato destacable de este actor llamado Tom Cruise”
  • “Y ahora, si nos perdonan, vamos a hablar de cine español”
  • “Buenas noches a todos, pero antes de despedirnos, un consejo: no os droguéis, porque la ingesta de estas sustancias puede producir efectos indeseados. Un amigo mío se tomó el otro día cierta pastilla y creyó ver a George Bush leyendo un libro”

Antonio Gasset. Genio y figura hasta la sepultura… o hasta la regularización de empleo

jueves, 3 de enero de 2008

2008 y España sigue sin ser laica


Nos tomamos las uvas el lunes con cierto sentimiento de alivio (en gran parte gracias al genial José Mota), pero que ya en miércoles laboral se ha transformado en la desazón y angustia permanente en la que nos tienen instalados la derecha recalcitrante, fascista y clasista, amparada por la no menos retrógrada jerarquía eclesiástica.

El pasado domingo (día de misa) 30 de diciembre, la clase dirigente de la iglesia católica tuvo a bien organizar un mitín político encubierto en favor del PP. Con eslogán "Por la Familia" los obispos y cardenales han mostrado sus pocos valores democráticos y olvidándose de la Constitución, que supuestamente tanto defienden, han entrado a criticar la política social e integradora del Gobierno socialista, en aras de los valores repugnantes de la España tradicional, de clases y que margina a todos aquellos que no siguen los preceptos del nacional-catolicismo.

Para los que no tengan una constitución a mano: Artículo 16, parrafo 3:
"Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones."

¿Qué quiere decir esto? Que el Gobierno de la nación no esta en obligación de seguir los preceptos de ninguna confesión, aunque si que podrán legislar sin atentar contra las consignas de ninguna confesión. La ley del matrimonio entre homosexuales, la ley de dependencia, la ley del divorcio rápido o la ley de investigación con células madre, según la jerarquía católica viola los designios de Dios y sobretodo de sus interlocutores en la tierra. Es decir, las altas esferas del cristianismo en este país se aferran al franquismo, creando ciudadanos de segunda ("los buenos españoles") e intentando guardar esos valores en el subconsciente de la población. Estas leyes de potente calado social e ideológico preocupan a los obispos; pero son las leyes que tocan la economía y el bienestar de la clase dirigente eclesiástica lo que de verdad enciende sus ansías de venganza (y ex-comunión). Preocupados andan porque si se aprueba la ley que trata de ordenar la recaudación de impuestos y concesiones que se hacen a las iglesias, puedan perder parte del pastel económico, en favor de otras confesiones dentro de una sociedad que ya no se refleja como un monopolio espiritual.

La ley de calidad de la enseñanza según la jerontocracia católica es un atentado contra la elección de los padres sobre qué educación religiosa quieran para sus hijos e hijas. ¿Pero por qué? Este es un estado aconfesional, sin religión reconocida. Por qué un niño o niña tiene que estudiar los hechos narrados en la Biblia. Por qué no los del Corán, los valores de la khaba judaica o los designios de Confucio. Esas horas ya se ofrecen dentro de las iglesias o mezquitas, donde la población, por fortuna, decide donde entrar en su tiempo libre. La educación pública debe ofrecer una enseñanza en valores universales. Un conocimiento global e integrador de todas las confesiones existentes. ¿Por qué en la enseñanza pública y obligatoria no se estudia filosofía?. La ética es obligatoria, no la religión. Prefiero un mundo en el que los jovenes sepan ceder su asiento a una persona mayor, o a una embarazada, o reconozcan el derecho y el valor de los emigrantes a buscarse la vida más allá de sus fronteras, que un mundo en el que todos conozcan el milagro de los panes y los peces o el que existe y esta amparada por la Biblia una lapidación.

España ha de abrazar de una vez el laicismo. El estado aconfesional actual fruto de los acuerdos con la Iglesia (1976 y 1979) tras la muerte de Franco ha quedado en desuso, dada la actitud beligerante, agresiva y retrógrada de los dirigentes de la iglesia y sus voceros habituales. Una Iglesia que guarda en su seno a impresentables con enfermizas opiniones sobre la pedrastía, y que poco ha cambiado de aquella que participo y bendeció el último asalto exitoso a la democracia en este país: El alzamiento del 18 de junio del 36.

El PSOE debe ya de olvidar el talante y las buenas maneras ante los ataques intempestivos de la Iglesia que tratan de movilizar su "electorado" en favor de un PP que ve de buena gana como el altavoz de altar hace campaña por sus ideales de tradicionalismo y clasismo. José Blanco, secretario de organización del PSOE, ha pedido una "rectificación" a la jerarquía católica por "mentir"con descalificaciones sobre los derechos humanos y el retroceso de la familia. La familia, al igual que España, no se rompe. Es más se refuerza, porque todos y todas, tenemos ahora los mismos derechos que durante muchos años se nego en la retaguardia a gran parte de la población. España es un país más avanzado tanto democráticamente como ideológicamente y es capaz de asumir el cambio a un laicismo que trae valores de respeto, igualdad y tolerancia.

Y más desasosiego si se vive en Salamanca. No contento con subir los impuestos, encontrar en la Gaceta al senador McCarthy y poner en el punto de mira las protestas vecinales como una trama del resto de la oposición al más puro estilo de las SS (ya saben, como cuando en el Tercer Reich marcaban las puertas de los judíos con una estrella de David), ahora el cacique ha tratado de por la puerta de atrás, conseguir sus propósitos y mantener su idea de gobernar la ciudad como su cortijo particular.

A qué espera el PP para obligar a este impresentable a dimitir. ¡¡Qué se vaya ya!!. Salamanca otra vez noticia por sus tics despotas. Otra vez noticia, al mismo nivel que la Marbella de Julián Múñoz, por la corrupción, el inmovilismo, la avaricia, la derecha y el fascismo. Otra vez, una vez más. Y es que ya no solo debe dimitir. Debe ser juzgado, y por supuesto condenado; debe ir a la cárcel, a ver que tal le sienta el pijama de rayas, y a ver la vida entre barrotes, como él ha obligado a toda la ciudad a vivir estos 12 años.

Y debe de ocurrir ya un cambio de color político en el gobierno de esta ciudad, de esta provincia y Comunidad Autónoma. No más cacicadas y mentiras pro-PP y del PP. Pero esto solo son vagas ilusiones, porque mucho me temo, que en Salamanca cambiando el "muñeco" volverá la derecha a gobernar.

Ah!!, se me olvidaba. Feliz 2008 a todos y todas. Ojalá este año este lleno de salud, esperanza, alegría y paz, para convertir todos nuestros deseos e ilusiones en realidad, y postrar al último rincón toda violencia, desesperación, humillaciones y problemas.