sábado, 30 de julio de 2011

Vaya semanita

No es para tomárselo ni mucho menos a cachondeo. Hay una sensación global, jerarquizada y pandémica de que el mundo se va a la mierda a una velocidad que no deja de crecer. Da igual el lugar y el modo. Lejos de sentimientos de esperanza, alegría y redención que pueden dejar nuestra "#spanish revolution" y el 15M, echar un vistazo al periódico online o a un telediario (recomendable que siempre sea el de TVE, aconsejable que fuera La2Noticas) deja en uno, una sensación de amargura, impotencia y auténtico odio y desprecio al ser humano que es incapaz ante acontecimientos como los vividos y vistos estos últimos 7 días de sacar su infantil mente de los opios con los que nos drogan y empezar a pensar en el prójimo, en el hermano. En construir en definitiva, y con el esfuerzo de todos, un mundo mejor.

Pese al innegable esfuerzo de los indignados, continúan los desalojos. Familias que se van a la calle, víctimas de la perversión de un sistema corrupto, egoísta y que ha conseguido imponer su receta básica. La de menospreciar el trabajo en favor del capital.

Dimitió el "molt honorable" president de la Generalitat Valencià. Cuanta gilipollez en una frase. No quiero pararme a discutir sobre la idiotez supina pepera de defender la indisolubilidad del estado mientras en aquellas tierras no paran de defender el idioma valenciano para diferenciarlo del catalán. De esos indeseables separatistas anti-taurinos y antiespañoles. El hecho es que por fin y gracias a la presión del 15M, Camps dimitió, aunque no admitió su culpa. Confiamos en que la justicia lo hará por él. Lo que más me indigna es que encima me lo quieran poner de ejemplo y él a si mismo se postule como mártir, ejecutor de un sacrificio por el bien de España, del PP, de Mariano y por el bien de nuestro señor amén. La falacia, hipocresía y bajeza moral de estos señores, que se postulan como oposición adquiere tan ruindad que uno no puede dejar de pensar si no sería mejor emigrar que a otro sitio donde tendrán sus cosas, pero por lo menos, no son tan hipócritas. Abrazadito a Santiago ha pasado los siguientes días a tan "valiente" y muchísimo más tardía decisión de dimitir, verbo este último que esperemos se empiece a conjugar mucho más en nuestro país. Que la gente con responsabilidades políticas y sociales admita sus errores y se vaya, sin tener la ciudadanía que además, ponerles finiquito y pensión. Y se ha marchado porque esta fea costumbre de no pagarse sus trajes, o los bolsos como la alcaldesa no hay manera de defenderla ni publica, ni ante un tribunal. Lo ha hecho el día antes de que el banco de España interviniera Caja Mediterráneo heredera capitalista de la Caja Valenciana que durante los últimos 15 años estos señores han tenido a bien ultrajar, privatizar, expoliar y que ha servido como garante de muchos de los fiascos de la gestión del PP en Valencia y de sus interminables corruptelas. De Bancaja han salido dineros para la visita papal, la f1, la copa américa, el expropio y urbanismo exarcebado de el Cabañal, Torrevieja o Elche y sobreto del pufo de Terra Mítica. No dudo en que algo ya se sabía, y por eso "el molt honorable" ha salido por patas. Por eso, y por la #spanishrevolution la que ha hecho recular al "santo" y a aumentar la presión por parte del que será próximo presidente del gobierno, incapaz de poner orden en sus filas, de controlar el ala dura y violenta de su facción, y mucho menos de dar una respuesta contundente cuando una crisis le explota bajo sus gafas. Lo peor de todo es que aún así hay gente que les vota.

A falta de que un espeleólogo del Banco de España mida la profundidad exacta del agujero, la quiebra de la Caja Mediterráneo ya supone, de entrada, 5.800 millones de euros. La mitad de ese rescate se da por perdido y es posible que la factura final sea incluso mayor. Para hacernos una idea más certera del desastre, a esta cifra hay que sumar los 7.100 millones que costó el rescate de Caja Castilla-La Mancha y otros 392 millones más que, por ahora, se dan por perdidos en la cordobesa Cajasur. Entre las tres cajas quebradas, el Estado ya ha puesto 13.292 millones. Parte de esta cantidad son préstamos que tal vez se recuperen, si la cosa no empeora. Pero el Banco de España calcula que el rescate del sector financiero español –que presumía de ser el más solvente del mundo– nos costará 17.024 millones de euros del dinero de todos. Para los que se marean con los grandes números, cinco comparaciones muy necesarias.

1. La increíble cifra de 17.024 millones de euros es once veces más de lo que ahorramos este año al congelar las pensiones (1.500 millones).

2. Si se repartiese el agujero a escote entre todos los españoles, tocaríamos a 369 euros por habitante, niños incluidos.

3. Es quince veces lo que la ONU ha pedido para solucionar la hambruna en Somalia (1.130 millones).

4. Es casi cuatro veces más de lo que ahorrará la Administración con el recorte al sueldo de los funcionarios durante el año 2010 y 2011 (4.000 millones).

5. Es 111.000 veces más que la mayor multa que ha pagado uno de los responsables de este desastre: Juan Pedro Hernández Moltó, presidente de Caja Castilla-La Mancha (150.000 euros).

Un sargento de la guardia civil se ha suicidado y ha matado a su ex-pareja con su arma reglamentaria. No entiendo muy bien porque puede tener su beretta para uso y disfrute en su posesión si no esta de servicio. Por qué no queda bajo llave cuando acaba el turno. Un hacha o un cuchillo pueden ser utilizados para matar, pero no es su función principal. Una pistola, dime tu para que la quieres. Para que tu hijo faroleé en el colegio y le pegue 4 tiros al que le levantó a su novia merchera. Para dirimir en una disputa por un golpe de tráfico. Para llenar de plomo el cuerpo de tu ex-pareja, monitor de un gimnasio. Aún así nadie lo considerará Violencia doméstica. Es la falsa igualdad de hecho, ya que semántica queda muy bien en un slogan. En el domicilio el hombre es menos si sufre esa execrable indominia. Si son homosexuales, no te sientes a esperarlo.

Somos todos unos hijos de puta, quiero decir, somos todos unos profundos egoístas.

Somalia es ese sitio a donde los barcos españoles y europeos van a pescar para echarle atún a la ensalada, y en donde la gente se muere literalmente de hambre y de sed, y en la que las caras ojerosas y llenas de moscas de los niños son solo una cosilla que a veces sale en el telediario.

Su Santidad el Papa dice que copular con condón es pecado y no elimina el sida de millones de africanos.

Los países “decentes” no son capaces de destinar el 0,7 % de sus recursos para paliar la muerte y la enfermedad diseminadas en África negra y en otras zonas del mundo. En Extremadura y Andalucía hay mucho pobre, ¡cómo vamos a ayudarles mientras no se solucione lo de aquí!, exclaman los fachodicentes, aunque seguramente los primeros en querer ayudarles serían los pobres de Extremadura y Andalucía.

Quienes arriban en patera, embarazadas y bebés, vienen por placer y son mal vistos y hay que expulsarlos.

Hemos esquilmado África secularmente y ahora no queremos ayudarles, todo lo más comprarle una falsificación de un bolso de marca al negro que las vende por las playas. Ahora solo queremos su petróleo a cambio de nada, la moderna esclavitud y explotación del hombre negro por el simplemente oro negro.

Las ONG, ¿quién se preocupa de las ONG?, y además los cooperantes corren riesgos innecesarios.

En los extremos geográficos de Kenia, lejos de los safaris con jirafas amaestradas, los niños no saben qué es un lápiz y mucho menos un caramelo.

La lluvia. Dios ha sido injusto con África. Las mujeres de muchos países caminan kilómetros y kilómetros para conseguir agua y transportarla en cántaros.

“Cada diez segundos muere un niño de hambre” es ya un latiguillo, un tópico indiferente.

Jugamos un partidillo con futbolistas dispersos que no suscita interés alguno, siempre la caridad antes que la justicia.

De los 200 países que conforman el mundo, los diez últimos y más pobres y hambrientos son Zambia, Franja de Gaza, Zimbabwe, Chad, Moldavia, Haití, Liberia, Guatemala, Surinam, Angola. ¡Ni siquiera la paupérrima Somalia y los otros tres países del Cuerno de África! Este mundo es un escándalo moral.

Si las 10 fortunas más grandes del planeta cedieran el 90% de su riqueza, no habría hambre ni en África ni en el resto del mundo.

Si es lo que yo digo, no somos todos unos profundos egoístas, somos todos unos hijos de la gran puta, que es la falta de misericordia.

Y Noruega. Quizás uno de los países más tranquilos y que ofrece un panorama social más pacífico, onírico e ilusionante del mundo. El futuro vamos, el camino que debería de seguir las distintas sociedades para llegar al pleno derecho y potencial de las mismas, basadas en el respeto, la convivencia, la democracia, la paz y la libertad. Guión escrito por los estados escandinavos y que evidentemente, siempre tiene enemigos. Tiene enemigos en el mercado porque eso de facilitar muchas cosas, muchos servicios a los más pobres y desfavorecidos no gusta mucho en los clubs de campos de golf y en los yates y fiestas de lujo, o en bacanales de champán y cocaína. Salen enemigos en el islamismo radical y medieval que amenazan y hieren y matan, creedores de la verdad absoluta, y propietarios del fanatismo y la intransigencia religiosa. Y también y está vez en el cristianismo repugnante y radical.

Oslo sufrió la explosión de una bomba en su centro político y financiero que trataba de causar los mayores daños posibles, tanto personales, mercantiles como simbólicos, y crear además las suficiente distracción para en la isla de Utoya (a unos 80 Km.) perpetrar una masacre en un campamento de las juventudes laboristas. El hijo de puta xenófobo y radical cristiano llevaba años preparando con precisión y saña la masacre, jactándose en su diario de lo fácil y seguro que se sentía de su superioridad, aria, y de la santidad y divinidad de sus actos, los cuales justifica como necesarios ante la escalada de la presencia de inmigrantes, sobretodo musulmanes, en Europa.

Por toda la red, dejó constancia de sus intolerantes y enfermizas ideas de exclusión, violencia y racismo, y de los preparativos, por lo que tildarlo de loco como dice su abogado es lamentable y falaz. Se trata de un desquiciado, pero en ningún momento ha tenido el menor índice de locura en su vida, y todo lo que ha hecho es con plena consciencia del dolor y sufrimiento que iba y ha causado finalmente. Por lo tanto, solo puedo solidarizarme y acompañar en el dolor con estas palabras al pueblo noruego; mascar mi más vehemente repulsa ante esta cobardía, intransigencia católica, racista e intimidatoria, y esperar que todo el peso de la justicia, la libertad y la democracia caigan sobre este fulano y sus secuaces, que seguro que los hay, y los que se alegraron de su acción, que también existen. No puede golpearse el corazón del progreso, la libertad y la igualdad, segar la vida de más de 80 personas y cumplir sólo 21 años de prisión, en una cárcel, que parece más un resort de lujo.

Y como español aún nos queda aguantar las gilipolleces del subnormal de Mayor Oreja. Si ya es denigrante enterarrse de que al asesino le parecía mal que hubiera una ministra embarazada pasando revista a las tropas, y utilizaba la escenografía falangista para idolatrar al Cid Campeador como el más valeroso “Matamoros”, aguantar que el portavoz en el Parlamento Europeo del principal partido de la oposición soltara una burrada, una mentira asquerosa y repulsiva como la que soltó es indignante, y cabreante. Habla Jaime Mayor Oreja, nada menos que el portavoz del PP en el Parlamento Europeo: “El Gobierno le ha dado a ETA la legitimación y la legalidad. Ya me gustaría que Zapatero utilizara la misma vara de medir que con el asesino terrible de Noruega, que hay que condenar; con la otra vara, eso sí, se está legalizando, legitimando, a 900 asesinatos que se han producido a lo largo de estos años”. La frase es de ayer, en una entrevista en la COPE. No es la primera vez que Mayor Oreja suelta algo así, aunque no por repetida esta canción suena menos despreciable. Lo más vergonzoso de esta historia no es la reiteración, sino sus consecuencias: la ausencia de ellas. A Jaime Mayor Oreja le saldrá gratis decir en la radio una barbaridad así, del mismo modo que no le costó nada acusar a Zapatero, hace unos meses, de ser un “aliado potencial” de ETA.

Aunque el problema principal de estas calumnias no es el disco rayado de Mayor Oreja, ni tampoco esa parroquia de ultraderecha que aplaude sus gruesas declaraciones e incluso las supera. Lo peor es el silencio cómplice de esa organización, el PP, que pretende volver a gobernar España y que permite y tolera que su portavoz en el Parlamento Europeo, la persona que habla en su nombre para Europa, acuse sin pruebas al mismísimo presidente del Gobierno de jugar al tiqui-taca con ETA.

Hay dos teorías para explicar el silencio de Mariano Rajoy ante los exabruptos de Mayor Oreya. La primera: que el líder del PP no quiere, no puede o no se atreve a poner orden entre los duros de su partido. La segunda: que Rajoy alienta este discurso porque ayuda a movilizar a su electorado más ultra. No sé cuál de las dos es cierta. Tampoco cuál es la más impresentable.

Y para acabar la semana la constatación de que Zapatero es un cachondo mental. No debería de importarme más o menos el adelanto electoral. Es una prueba más del chantaje que los mercados y el capitalismo avaricioso y exacerbado plantean al estado de derecho y a la normalidad democrática de los distintos países, en este caso España. Pero convocarlas el 20N con lo que significa esa fecha de infamia y que un colectivo para nada democrático y nostálgico del fascismo y la dictadura a la que ensalza y vitorea, darles la capacidad de celebrar la victoria de su facción más populista es lamentable. Hacerlo cuando en 8 años ha sido incapaz de movilizar el país para cerrar definitivamente las heridas de la Guerra Civil y la dictadura franquista, por no dar práctica a la teoría de una Ley de Memoria Histórica es un chiste de muy mal gusto, que provocará carcajadas en los “nacionales” y liberticidas pero que en las mentes de izquierdas, progresistas y libertarios nos provoca asco y repulsión. Juntar el mismo día el mayor elemento democrático que son unas elecciones con la asquerosa fecha de la muerte de aquel hijo de puta enano, al que encima ni han prohibido, es vomitivo.

Supongo que querrán asegurarse tener al “Candidato” fresco ante el posible desgaste que vayan dejando las semanas y las encuestas de población activa. Quizás tengan datos de que en marzo próximo estaremos peor, seguramente intervenidos y “rescatados” a la griega, o simplemente tengan curiosidad por ver que alternativas tienen los de la acera de enfrente, pero creo que había otras muchas fechas. Otros muchos momentos. O ¿qué pasaría si hubieran decidido ponerlas el 14 de abril?. Lo peor de todo es ver a los empresarios y banqueros alegrarse. Otra sarta de hijos de puta avariciosos.

Por eso digo que vaya semanita. Vaya mes. Menudo año. Vaya lustro. Menuda mierda de siglo XXI nos estamos marcando, y que vacías quedan las buenas palabras, los eslóganes publicitarios baratos y para subnormales que se destilan de vez en cuando pero cada vez más frecuente, las clases dirigentes y el sistema. Mientras tengamos pelis malas, remakes, trilogías, series americanas. Partidos de fútbol y su indigesto mercadeo (cómo puede ser que un fulano con cresta que no sabe ni hablar valga 45 millones, y un chaval de la misma edad en el mismo equipo no tenga sitio; O que le de la ácera de enfrente se gaste 26 millones en otro camisetas cuando tiene un juvenil en el mismo puesto que lo parte) de mercenarios podemos estar contentos. Tenemos motos, F1, basket, tenis, más deportes... Música con las mentiras de la mentalidad dominante y las discográficas, muchas de ellas una parte más de los conglomerados empresariales y de opnión neoliberal de turno. De vez sacan una estrella internacional. A veces es puro marketing. Otras es talento. Y marketing. Y si se muere, otra palada de opio para adormecer al populacho, dentro de la vorágine de encumbrar héroes con pies de barro.

martes, 19 de julio de 2011

Sonisphere 2011


Llevaba un montón de tiempo, desde febrero, con la entrada al Sonisphere 2011 en la cabecera de la cama, con unas ganas terribles... y por fin este fin de semana pasado lo hemos vivido, disfrutado y coreado.

Después entraremos en el funcionamiento y organización del evento. Pero primero lo importante y lo que trasciende: La música y el metal.

Por desgracia no pude ver todo el cartel. Tuvimos a bien por nuestro descanso y por intentar llegar, y a bien que lo conseguimos, a la última hora sacrificar a Bullet, Mastodon, Angelus Apatrida y Hamerfall, siendo estos últimos los que más rabia me dieron, pero a las tres y media de la tarde, tiene bemoles la cosa. Aún así me confirmaron después que tanto los suecos, como los de Albacete estuvieron pletóricos lo que tiene gran mérito.


Llegamos mi hermano y yo el viernes justo cuando comenzaba Valient Thor. Los californianos a los que había escuchado cuando confirmaron su presencia no me desagradaron; pero es que en vivo me engancharon y nos hicieron bailar y saltar, clamar fiesta con su mezcla de hard rock y deshinibida actitud que resultaba una mezcla entre el Motörhead de toda la vida y los Turbonegro. No dejaron a nadie indiferentes, y en nuestro caso, fue un calentamiento soberbio para gozar de la fiesta.


Seguidamente, llegó Gojira. Sin duda una de las actuaciones más sorprendentes de todo el festival la de estos franceses que práctican un death metal melódico que me recordaba y mucho al que ahora me tiene enganchado (lo llevo siempre encima) Insomnium. "Ocean Planet", "Vacuity" o "A Sight to Behold" fueron algunos de sus pasos para llevarnos a la oscuridad, y a vibrar con el metal europeo del siglo XXI, y se llevaron por nuestra parte una de las mayores ovaciones del festival. Nos habían dejado a punto para el momento más nostálgico.


Y es que por cuarta vez, primera desde su reencuentro, Sôber, aparecía delante de mí en un escenario. Y no defraudaron. Los hermanos Escobedo, Alberto Bernardini y el nuevo bateria Manu Reyes (hijo del mítico bateria de Medina Azahara) desplegaron sus melodías limpías, duras y sobrías que las han carecterizado siempre y por las que se plantearon en su momento como herederos de Heroes del Silencio, como estandarte del rock y el metal nacional. Sus nuevos temas sonaron bien y reventaron con sus clásicos, entre ellos "Diez Años" con recuerdo de Carlos dedo al cielo por Alberto Madrid, "Una hora más" o "Arrepentido" himno del desamor y el dolor, himno de toda una generación.


Según se fue iba cerrando el cartel, se marco en mi alma un momento. Tocaban Arch Enemy y las huestes lideradas por Angela Gossow no fallaron. Fueron los únicos a los que sus temas nuevos no les fallaron, y regalos viscerales como "Nemesis", "We will Rise", "Dead Eyes See No Future" y sobretodo "My apocalypse" que ya provocaron los primeros destrozos en mi siempre maltrecha garganta, encandilaron a un público enloquecido, enamorado de la soberbia presencia de la frontwoman germana y extasiado por la variedad de acordes que los Ammott (fantástico como siempre Michael) a las guitarras, D'Angelo con el bajo y Erlandsson con la batería son capaces de desplegar. Fueron uno de los grandes momentos y unos de los máximos triunfadores, justificaron plenamente su fama, y soliviantaron a un público que por fin en aquel momento se deshacía del calor de la tarde.


Fue el momento ideal para refrescarse y lo que planeaba como un momento de tranquilidad para admirar y paladear con cierta distancia la siguiente actuación. Llegaba Slash con su nueva banda, con la voz de Myles Kennedy de los After Bridge, o una de las mejoras voces del momento. Y el británico y sus chicos estuvieron soberbios. La sóla y mítica figura imperturbable de Slash, con sus rizos bajo la chistera, hacían levitar a todo el escenario y encontró magnífico acompañamiento en el resto de la banda y en la voz de un Kennedy que se fue entregando a medida que desgrañaban temas del Apetite for Destruction de los Guns. Los nuevos temas y otros de etapas anteriores fueron entrando bien en el set, pero cuando sono "Nightrain" la gente se vino arriba drogada por el mito. Continuó así con "My Michelle", "Rocket Queen", algún otro tema gunnie como "Civil War", sacó un orgasmo colectivo al cascarse el "Sweet Child Of Mine" haciéndole el amor a su sempiterna Gibson Les Paul y dejó el listón altísimo para los siguientes con una impecable "Paradise City" que nos ofreció al Kennedy más entregado. La gente alucinaba con esta vuelta a los 80 y despidió al mito con una ovación y tratándo de arrancarle algún biss por primera vez en el festival.

Aún extasiamos, acudimos a la llamada de los The Darkness. Los falsetes de Hawkins y su estilo no están entre mis preferidos, como bien sabéis, pero que duda cabe, que me sorprendieron, lo dieron todo y desplegaron personalidad y arrojo en el escenario. Intensos y vibrantes aprovecharon la complicidad del público que había aguantado hasta esa hora por ellos, que en su mayoría eran fervientes admiradores y consiguieron levantarnos a todos y darnos una hora y quarto de auténtica y salvaje fiesta cerrada, como no podía ser con "Believe In A Thing Called Love".

Vaya primer día. Intensidad, sorpresa, emotividad, lágrimas al escuchar en vivo himnos de todos los tiempos y de todas mis épocas. Era una gran jornada de apertura. Una entrada soberbia a la jornada del sábado con los cabezas de cartel.


Y allí estábamos otra vez, a las 6 de la tarde. Vibrando con Apocalyptica. Y los fineses se entregaron a base de frotar las cuerdas de sus chellos, y darnos ración buena de sus temas propios más míticos y levantando al personal y refrescándolo con sus versiones de Metallica. Sonaron "Seek and Destroy", "Master of Puppets" o "Nothing Else Matters" y la gente los vibró y coreó como se merecen y agradeció a los fineses su clase, su metal incondicional y su ya dilatada experiencia en festivales y a horas no muy recomendables para el resto de grupos.


Les siguieron Dream Theater. Ya era un espectáculo ver montar la batería o la pedalera, pero verles tocar es impresionante. La banda de metal progresivo más espectacular del mundo no me defraudó. Desde la voz armoniosa y dura de Labrie, el lujazo en los teclados de Rudes, la impresionante técnica y destreza de Myung al bajo, el misticismo de Petrucci y sus guitarras y el talento de Magnini el nuevo batería plenamente integrado a la familia Theater y que no desmerece en absoluto a todo un Mike Portnoy. Qué decir!!! Increíble, majestuoso. Creo que grandes festivales no hacen justicia a este grupo, pero aún así dieron una actuación brillante, plagada de talento y entrega. Con su habitual destreza a la hora de combinar setlists, nos regalaron todo su trabajo coral de horas y horas de ensayo individual y en grupo y de talento natural con los que hilvanan diferentes solos en temas míticos como "
Caught In A Web" o "The Dark Eternal Night".


Y llegó el momento de la cabeza de cartel. La doncella de hierro no iba a dejarnos respirar y dejar de alucinar. El escenario convertido en una ajada, vetusta e incluso grotesca estación espacial. Las ovaciones se suceden y aparece Dickinson, ataviado como un rapero y que con su agilidad y pasión nos dijo a todos que nos iban a regalar una actuación espectacular. Y así fue y así son Iron Maiden. Empezaron por los temas "The Final Frontier" y "El Dorado" quizás los mejores de su último disco para encontrar el feeling con la gente, y así llegar al momento clásicos imperecederos. Primero "Two minutes to midnight" y "The Trooper" hicieron un coro total de 40.000 personas que vibraban ya y estaban deseosos de más. La lucha de Dickinson y su banda hizo pasar como canciones de la vieja etapa las postreras "Dance of Death" o "The Wicker Man" que sonó está última especialmente redonda. Mientras Dickinson subía y bajaba el escenario de cartón piedra, las guitarras de Murray, Smith y Gers, disparaban toda la adredalina del público y nos hacían lanzar rasgados al aire, amasar acordes en el viento. La batería (McBrain) y el bajo de Harris hacían imposible parar los pies. Sólo se podían corear los temas, soñar Iron Maiden, vivir el momento. ¡Y qué momento!
Llegó "The Evil That Men Do” (con aparición de Eddie incluída), “Fear Of The Dark”, “Iron Maiden” y tripleta de bises con “The Number Of The Beast”, “Hallowed Be Thy Name” y “Running Free”, con el gigante Eddie asomándose y dándolo todo. Inolvidable, intergeneracional, grandioso. Mucho mérito hacer que gente haya soltado 70 euros y se hayan cascado un montón de kilómetros sólo por ellos. Y lo llevan haciendo 35 años. Y espero que muchos más, porque sigo teniendo ganas de verlos y de volver a dejarme la voz con sus himnos en vivo...



Parecía que la fiesta podía decaer y aunque algunos cometieron la temeridad de perderse a los Twisted Sister en mi interior sabía que no me iban a defraudar. ¡Cómo van a hacerlo con un tío como Dee Snider al frente! Qué tío!! Impresionante. Menudo despliegue, vaya animal de escenario. Nos volvió locos con una banda formada por gente que vive la música en directo como nadie y que se mueve en su hábitat natural dando lecciones. Temas como "The kids are back", "Stay Hungry" o "Burn in Hell" nos hacían saltar y vibrar, ponernos como tantas veces este finde la piel de gallina. Su interacción con el público majestuosa, su risa contagiosa. Un grande Dee Snider y los Twisted Sister sin duda. Muchos años llevan ya pero temas como "We’re Not Gonna Take It” o “I Wanna Rock” siguen más que vivas, son auténticas melodías adolescentes de rebeldía y espíritu con las que ellos mismos se ríen dándonos un "Huevos con aceite... y jamón" o un "I wanna fuck". Mi afónica garganta me decía que parase pero mi espiritú no cedía, no podía dejar de cantar y gritar, de reirme. Imprescindibles e incomensurables.



Volvía a tener la sensación de decaimiento. Había cansancio, muchísimo polvo, sudor pegado al cuerpo. Llegaban los Uriah Heep con la obligación a última de hora de sustituir a Alice Cooper. Nadie ha dicho porqué el americano se ausentó a tres semanas vista. Pero ahora nadie se acuerda de él. Y es que los británicos y su hard rock clásico estuvieron geniales e hicieron a la gente que planeaba descansar girarse al escenario a disfrutar. Los tíos con sus 60 años al ristre estaban en su salsa, haciendo lo que mejor saben hacer y siendo muy creíbles y ganándose mi afecto e interés para siempre.

Y para terminar. Lacuna Coil. Sin duda uno de mis grupos fetiches y otro gran aliciente cuando se formó el cartel. La otra gran dama del metal, junto a Gossow, Scabbia la otra gran heredera de Doro. Aunque uno vibró con sus temas, sobretodo con sus clásicos "Our Truth", "Closer", "Heaven's A Lie" (su último disco, me parece un severo paso atrás) fue su magnífica versión de el "Enjoy the Silence" lo que más me convenció, así como el descaro de Andrea en el escenario, ante una quizás muy apática, aunque indudablemente bella y sugerente, Cristina Scabbia.

Y este es el resumén musical. Lo digo y lo prometo. A todos intentaré verles, escucharles y sentirles en directo muchas más veces. Lo merecen.

Ahí van las quejas

Fueron increíbles los conciertos, pero la organización nefasta. Si se han creído que con un gran cartel y el trabajo, talento y pasión mostrada por todos sobre el escenario nos va a valer a los heavys para aplaudir la organización y no pedir mejoras (y muchas) en ediciones futuras, mal encaminados van. No hay que mezclar las cosas y más cuando una parte importante como la comodidad, salubridad y seguridad se dejan de lado. Ya se me empezó a torcer el gesto cuando en información de Atocha Renfe un chico muy amable nos comentaba que no sabía nada de un supuesto servicio especial (y su gratuidad) en la madrugada desde Getafe hasta Atocha para dar salida a un festival metalero en Getafe.

82 euros en venta anticipada deberían de dar para mucho más. Por ejemplo para tener la información en la web actualizada y sobretodo correcta. Decían que un servicio especial de autobus y cercanías te llevaba hasta Atocha Renfe. Incorrecto y problemático. Problemático porque a la salida del concierto nada ni nadie te indicaba donde coger el bus hacia Madrid y tocaba deambular por las siempre bien iluminadas calles de un polígono y las particularmente ruinosas y cochombrosas circunstancias en las que suponemos la desidia y la crisis tienen esta zona. E incorrecto porque el autobus paró en plaza de Legazpi, casi 4 kilómetros por debajo de Atocha y del hostal que había buscado. Evidentemente si de un principio uno sabe donde para el autobus por allí cerca hubiera buscado el alojamiento porque lo que menos quiere uno es un paseo a deshoras después de una jornada tan intensa. Y más cuando se ha quemao a pleno sol para llegar al final de una era al final del último polígono de Getafe.

Una rapida mirada al plano aéreo del recinto del festival me dejo claro que el recinto del Sonisphere 2011 no tenía nada que ver con el lugar donde se desarrollo el Electric Festival hace 3 años. Mientras en 2008, desde la estación de cercanías de Getafe Industrial junto al aeródromo de Cuatro Vientos y a través de la avda. John Lennon hasta el recinto del mismo nombre, pero en dirección hacia la ciudad de Getafe. Todo bien indicado a la salida de la estación, con carteles, flechas e incluso una persona organizando en la llegada de los trenes. Esta vez no. Primeramente el sentido de la marcha tras la estación era totalmente distinto dirigiéndonos hacia un cerro con su pinar donde se acomodaba la acampada (sin duchas, ni agua corriente, pa qué deben de pensar), pero que tenía muchas trampas como por ejemplo buscar un vial o pasarela donde atravesar la autovía A4. Pero no había indicaciones, ni flechas ni personas con megáfonos facilitando la travesía. Ni siquiera un triste cartel para coger el autobus especial que luego supimos que existía. La única ayuda fue nuestro mapa imprimido, las clases de orientación del Agustín y sobretodo el sentido común y el que ya conocía la zona de mi anterior experiencia que nos llevaba incluso a ser nosotros mismos los que orientábamos a heavys a pie o a los que se atrevieron a ir en coche, pero aún así fue inevitable perderse por entre las calles de los polígonos con el peligro de las salidas de los camiones. La única (supuesta) ayuda era ver los conos colocados delimitando los árcenes del acceso al polígono a través de la A4 lo que parecía indicar a los heavys que nos jugaramos la vida atravesando la carretera para llegar al recinto del festival. Una verguenza. Pero no acabo todo ahí.

El calor estaba claro, era un invitado casi seguro y no falto. Aquí la organización algo hizo como dar algún mangerazo al respetable y montar los tuneles de ventiladores y vaporizadores, que buena ayuda dieron el viernes. Si el viernes, porque el sábado no funcionaron. La calor fue ingente y las zonas de sombra inexistentes. Si a eso sumas el irrisorio césped que anunciaban tenían plantado y que no era más unas alfombras escasas y artificiales rodeada por hierba seca que con poquito viento y las pisadas de los festivaleros se convirtió en una polvareda que dificultaba el respirar y convertía los tiempos entre conciertos en un auténtico Walking Dead.

La desidia de la organización no acababa ahí. Uno siempre piensa que el tema de montar una barra para comprar los tickets para la bebida y luego otra para dispersarte esa misma bebida se hace para agilizar y no agolpar a la gente en un mismo punto. Pero craso error. Si ya para coger un ticket había que echarle su espera, lo peor era el recolectar la bebida imperiosamente necesaria para refrescarse y sobrevivir. Y si, porque me parece un auténtico escándalo cobrar 8 euros por el litro de cerveza o 2 euros por una botella de 33cl de agua. Y más con el sofoco que todos incluso los niños que había, sufríamos. Si ya es un atentado en un festival cobrar eso y más cuando se supone que la gente va a disfrutar de la música no a emborracharse, cuando el calor aprieta me parece una auténtica estafa y delito por jugar con la salud de las personas. Pero es que el agobio, sofoco y cabreo e indignación iba creciendo según avanzaba el festival.

El viernes ya era molesto lo de pillar bebida. No eran muy dados en las barras, aunque siempre había alguna que otra excepción, y eran pocos para toda la gente que allí ibamos a disfrutar de la música y el metal. Pero ya es que el sabado con la actuación de los Maiden y las 40.000 personas que en ese punto nos juntamos era una auténtica tortura que por momentos estuvo a punto de provocar un motín. Y es que esperar 45 minutos de reloj para conseguir un litro de cerveza, unas aguas, y un par de vasos de hielo para refrescarnos y meternoslo literalmente entre el sombrero y la espalda me parece una vergüenza. Esos fueron los minutos entre el final de la doncella de hierro y el principio de los Twisted Sister. Los camareros, por llamarlos de alguna manera, no iban a sufrir estrés, para qué. La gente se agolpaba cada vez más y más en la barra y no había manera de que espabilarán a la hora de dispensar la bebida. El cabreo iba en aumentó a cada minuto, mientras yo pensaba "si estos tios ayer ya se vieron mal y no han reclamado más gente para entrar en las barras, se las pica lo que aquí suceda". Y así era. No había manera de hacerlos espabilar por más que se lo pedíamos e imploraramos. Para colmo, después de la actuación de los de Dee Snider, se acabó el agua. Sin más comentarios.

Supongo que todas las quejas no las va leer nadie de la organización. Están muy ocupados vendiendo el gran éxito, 70.000 personas en dos días, y sobretodo contando los beneficios que han sacado sin la más mínima organización, preocupación por sus clientes que además y recuérdenlo, somos personas; seguro que ya han apalabrado con el ay-untamiento de Getafe el "alquiler" (en negro por supuesto) el año que viene de tan maravilloso escenario. Lo llaman Getafe Open Air. Ya le pueden dar un nombre pomposo que te cagas a una era donde acaba una carretera de un polígono de aspecto tercer mundista. Si de verdad quieren hacer un festival de referencia, tomen nota:
-Comuniquen mejor el recinto. Den información. Hablen con la empresa de transportes de Madrid, pongan autobuses, un tren y que efectivamente llegue a Atocha. Y ese recinto (el del Electric Festival, llamado auditorio John Lennon, no estaba tan mal), podían intentar asfaltarlo o ponerle un césped de verdad y cuidado. Cuiden el pedalte que se eleva sobre el escenario para hacerlo más visible. Den sombras, agua corriente para refrescarse. Acondicionen una zona de acampada de verdad y un aparcamiento. Bajen los precios de la bebida, porque pensándolo fríamente a 8 euros el litro de cerveza, y teniendo en cuenta que mi hermano y yo hemos consumido por de bajo de la media, y aún así se nos han llevado 40 euros por persona, me parece a mi que son muchos euros...

En definitiva, traténnos como seres humanos. Personas, no basura. Sus futuros y antiguos clientes, que merecen respeto, dignidad, estos buenos grupos que son los que han levantado con su esfuerzo y talento y entrega el festival. Porque por su parte, un 0 rotundo.

Como decía al principio lo que trasciende a todos los amantes del metal es la música y la sensación y experiencia de los grupos que lo han dado todo. Pero si siguen así esto puede un año acabar muy mal, o que no vaya nadie, porque recuerde que estamos indignados y ya movilizados.

Salud y metal!!!

lunes, 11 de julio de 2011

Transición

No es la primera vez e imagino que no será la última. No tiene porque ser malo, ni tampoco bueno. Son momentos de sosiego, de conocerse a uno mismo a través de la reflexión y la experiencia. Los réditos y débitos que uno ha ido dejando por el camino de la vida y que en definitiva, te pueden dejar vacío o satisfecho.

Yo ahora me encuentro en transición. Miro el panel de las vacaciones en la empresa y veo todos los días por escoger. Salvo una semana allá por octubre y que posiblemente deje para hacer sólo un viaje que me haga recordar caminos que acabarán en la sana soledad buscada por uno mismo, para encontrarse, resetear y volver a empezar.

No sé si coger algún día o semana y si lo hago es por hacer gasto, por quizás no tener que currar con este calor. No hay muchas espectativas, tampoco muchas ganas, y seguro que menos dinero, pero aún así no me encuentro mal, ni desganado, pesimista, ni abocado. Todo lo contrario. Estoy pletórico, me siento muy bien, contento y con mucho ánimo para seguir cubriendo etapas, cumpliendo sueños, luchando por edificar una vida, por seguir sintiéndome igual y mejorando.

Parece una situación extraña, contradictoria. Pero la verdad es que me encuentro a gusto. Disfruto del trabajo, donde evolucionamos y luchamos por mejorar y también sobrevivir, cada día. Entreno bien, para mantenerme en forma, y liberalizar la mente. Cuanto tiempo llevaba yo indignado, cabreado por como se esta yendo al garete el mundo, y ahora me encuentro movilizado tomando partido, siendo uno más, y poniendo mi granito de arena para intentar cambiar esta basura de mundo que vamos a acabar dando en herencia a nuestros hijos. Aprovecho para conocerme y conocer a otros, disfrutar de las pequeñas cosas. Un día en la piscina, una tarde de tapas, una conversación con una vieja amiga, lecturas, series por internet, alguna película o jugar y distraerme, quizás no parar de luchar.

También está ella, o estás tú. Con el dolor que me agota vigente, con resignación y con decepción, pero con mucho orgullo. Mucha fuerza por todo por cómo lo hice, que senti y el valor que le empeñe. Mucha de mi paz y felicidad actual viene del hecho de sentirme orgulloso por como funcione, por tener las ganas y fuerzas para luchar y no amilanarme, por emplear mi empeño en ti hasta las últimas consecuencias y por querer dejar el mejor recuerdo, el que merecíamos, en mi memoria, ese que a veces el muy cabrón me hace caer alguna lagrima. Pero son las cosas de la vida y del amor, las etapas que uno va cumpliendo.

Este es mi momento. Esto es ahora. Me encuentro bien y en una especie de momento vallado y parado, pero que me mantiene vivo, atento y alimentando mis todavía pendientes muchos sueños.

miércoles, 6 de julio de 2011

Sacando la basura


Hace poco más de 4 años el diario Público tras dos años de investigación destripaba los tejemanejes societarios, económicos y de influencias que en la SGAE se venían trayendo desde que se vieron con el poder ficticio de quitar y poner gobiernos y cobrar al actual el apoyo de los de la ceja. Su respuesta no fue la depuración de responsabilidades o la limpieza ética o refundación de la sociedad, sino la defensa panza arriba a base de comunicados y denuncias de injurias que evidentemente, no llegaron a nada porque la razón estaba de parte de los periodistas. Y la semana pasada se demostró.

Termino toda la falacia cuando la Guardia Civil entro en la sede de la SGAE con un auto implacable de la Audiencia Nacional que corroboraba toda la información y suspicacias que planteba el reportaje de investigación del diario Público. En este tiempo la SGAE ha acumulado palacios y contribuido a la especulación inmobiliaria tan española, ha dejado en la intemperie a miles de artistas y creadores humildes y jóvenes, puesto en el disparadero de la opinión pública a los que supuestamente representa, han pasado a gestionar privadamente un impuesto que recauda el estado y lastra el desarrollo tecnológico del país y la modernidad en los hogares, han puesto a un miembro afín en el <Ministerio de Cultura que en este tiempo enfagado en la batalla de los derechos de autor y la piratería ha dejado otras muchas artes y labores del ministerio totalmente olvidades. Sus detectives en las bodas, sus demandas contra Fuenteovejuna, contra las peluquerias o contra un festival de niños discapacitados, sus reiterados insultos a esos que él llama “internautas” (antes conocidos como clientes) o su ilegal canon digital son algunos ejemplos de esa política de relaciones públicas matonil. Y evidentemente se han enriquecido.

Este es el bagaje de la SGAE y de su presidente, Teddy Bautista, que como a buen político las urnas le habían esculpado de cualquier mala gestión (el mismo día de la intervención judicial fue reelegido por los socios de la SGAE). Ahora algunos sospechosos habituales, mantienen su costumbre de darse importancia afirmando "que veían cosas raras"; otros se lamentan de haber sido utilizados. Otros se sienten engañados y ahora muestran las bondades de la SGAE con los músicos en mala situación económica. E incluso en los medios tradicionales por fin salen las voces de alternativa dentro de la sociedad general de autores. Hasta Teddy Bautista ha sido Treding topic mundial.

El auto del Juez Pablo Ruz sobre la SGAE publicado anoche deja meridianamente claro el desastre en el que se había convertido la gestión de la propiedad intelectual en nuestro país. Pero a pesar de la explosión de júbilo y regodeo colectivo en la que se convirtió el anuncio de las acciones judiciales, nos equivocaríamos si pensamos que el caso acaba aquí. Ver a Teddy Bautista entrando esposado en prisión puede tener algo de catarsis social, pero no supone para nada el fondo de este asunto.

Primero, porque la SGAE no actuaba de manera independiente. Por mucho que ahora la ministra González-Sinde pretenda echar balones fuera, tiene, se ponga como se ponga, una importantísima responsabilidad en este asunto. Una ministra que proviene precisamente del entorno de las entidades de gestión, que llegó a donde está por presión de las mismas, que las ha favorecido de manera patente con sus decisiones, que ha favorecido que metiesen la mano en leyes como la que lleva su nombre y que ha ignorado las voces autorizadas que afirmaban que el monopolio de las mismas tenía efectos nocivos es cómplice absoluta de todo lo que el entramado de la SGAE haya podido hacer, por sostener precisamente las condiciones de impunidad para que ello tuviese lugar. El burdo intento de desplazar la responsabilidad hacia las comunidades autónomas en virtud de una sentencia del Tribunal Constitucional de 1997 resulta una patética excusa, dado que la sentencia se refiere únicamente a la gestión de los registros de la propiedad, nunca a una función de control y fiscalización de las actividades de la SGAE que, como entidad de ámbito estatal que es, correspondería al Ministerio de Cultura. El caso SGAE proviene de demandas presentadas en el año 2007, y las evidencias que movieron a la fiscalía anticorrupción a actuar las conocemos desde de febrero de este año. La gestión de los sucesivos ministros y ministras de Cultura en el período ha ido generando un clima de total impunidad y tolerancia, que señala una complicidad absoluta con las acciones de la SGAE que ahora conocemos, y que se hizo todavía mucho mayor con la llegada al ministerio de Ángeles González-Sinde. La ministra debe irse.

Segundo, porque un gobierno no puede ignorar un informe de la Comisión Nacional de Competencia que evidencia que el sistema por el que se rigen las entidades de gestión en España resulta nocivo para el desarrollo del mercado. Y en caso de hacerlo, debe cargar con las consecuencias. El informe de la CNC es de enero de 2010, y simplemente, fue archivado en un cajón, un comportamiento que claramente no es de recibo. El gobierno era perfecto conocedor de los abusos y de la posición dominante en que se encontraba la SGAE, de la existencia de un clima que propiciaba claramente la corrupción, y simplemente, no hizo nada para evitarlo.

Tercero, porque varias cuestiones fundamentales que competen a la gestión de la propiedad intelectual en España han sido impulsadas de manera directa por el entorno de la SGAE, las entidades de gestión, y el entramado de lobbies de la propiedad intelectual, lo que las coloca automáticamente bajo sospecha. El mayor problema de la SGAE no es la corrupción que se está destapando en su gestión, sino el desarrollo de un entorno que ha sido capaz de enfrentar a creadores y ciudadanos, que ha impedido el desarrollo de alternativas razonables de mercado digital – lo que ha abocado a los ciudadanos a buscar canales alternativos para obtener las obras – y que ha impedido la entrada de emprendedores nacionales y empresas extranjeras… mientras la SDAE se dedicaba, en lugar de a proponer alternativas protegida por "papá Estado", a llevárselo directamente crudo. Que la SGAE pruebe ser un nido de corrupción profundamente institucionalizada debería conllevar no solo la revisión y eliminación inmediata del canon digital, sino también la investigación de los sistemas de subvención de contenidos culturales (sobre cuya presunta corrupción se ha escrito también abundantemente), o la derogación automática de una ley Sinde que pretendía consagrar una justicia a medida de las entidades de gestión.

Cuarto, porque la SGAE no es la única sociedad de gestión en este país. También están DAMA, CEDRO, VEGAP, AGEDI, EGEDA, AIE y AISGE, cada una de ellas con su parcela monopolística generosamente asignada para que la explote como le dé la gana y, como en el caso de la SGAE, en una situación de práctica ausencia de controles que propicia la corrupción. No afirmo, por supuesto, que en todas ellas existan comportamientos corruptos. Pero sí que el régimen en el que operan los hacen perfectamente posibles. Un régimen absurdo, que lleva muchos años pidiendo a gritos una reforma profunda.

Quinto, porque no solo el gobierno, sino también la mayoría de los partidos, proporcionaron a la SGAE una interlocución absolutamente privilegiada y con una actitud de marcada connivencia. El papel vergonzoso del Partido Popular marcado por el brusco "cambio de opinión" con respecto a la llamada "ley Sinde" provino precisamente de presiones desde ese entorno. Precisamente el diputado que ahora ha pedido la comparecencia de la ministra de Cultura, Jose María Lassalle, fue precisamente quien impulso este cambio de opinión, en función de sus buenas relaciones con las entidades de gestión y con el mal llamado "entorno de la cultura"… todo un acto de enorme hipocresía.

Sexto, porque muchos de los participantes en el turbio entramado de la propiedad intelectual en España actúan de manera completamente inadecuada, vulnerando las leyes de la competencia o las prácticas razonablemente exigibles a toda empresa. Promusicae, por ejemplo, vulnera abiertamente las leyes antimonopolio creando un sistema, RitmoNet, que da lugar a un entorno donde solo las discográficas pertenecientes a la asociación pueden de hecho tener llegada a un canal de promoción tan importante como la radio… y no solo no pasa nada, sino que el gobierno lo sabe, lo ampara y hasta lo financia parcialmente.

Séptimo, porque la situación española se da también en muchos países. Alemania y Suiza, sin ir más lejos, acaban de empezar a investigar a la IFPI, Federación Internacional de la Industria Fonográfica, por posible fraude fiscal. Todo el entorno relacionado con la gestión de la propiedad intelectual es un profundo y poderoso entramado de asociaciones, lobbies y conseguidores destinado a sostener prebendas y privilegios que, de otra manera, serían completamente insostenibles, y los tentáculos alcanzan incluso a la Presidencia de Gobierno de los Estados Unidos.

Hay mucho, mucho hilo de donde tirar.

Y ahora como queda el canón

Al canon digital le crecen las sentencias. Primero fue un juzgado de Alcalá, después la Audiencia de Barcelona, más tarde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y ahora se suma al corro la Audiencia Nacional. El canon, según la UE, es un abuso que no cumple con la directiva europea y que no deberían pagar ni las empresas ni la Administración. El canon, según la Audiencia, es también una ley ilegal, que se aprobó con gravísimos defectos de forma, sin cumplir todos los trámites necesarios. Es una chapuza de principio a fin.

Pero más allá de lo que digan los tribunales, el canon injusto e ilegal es también el canon inútil: un fracaso que ha provocado más problemas que beneficios incluso para los propios creadores. No ha ayudado a la industria cultural a hacer esa transición hacia el futuro, sino que la ha complicado. Se ha convertido en la gran excusa popular para la piratería, en la justificación para las descargas. Es muy difícil explicar a los ciudadanos por qué hay que pagar a la SGAE por cada CD-R, aunque el artista allí grabado sea el niño en sus fotos de cumpleaños. Tampoco se entiende que cobren por cada DVD virgen y que después sea ilegal realizar esa copia privada de un DVD original, que vienen protegidos contra copia. ¿Es justo cobrar por un derecho que después no se puede ejercer? No, y tampoco es justo un impuesto privado: un dinero que se gestiona después de forma opaca y sin apenas control público.

Hay que ayudar a los creadores, claro que sí. Cualquier industria que sufra una reconversión tan dura se merece ayuda pública, como se hizo con el carbón. Pero habría sido estúpido que esa ayuda saliese de un canon a los trenes eléctricos. No se puede rescatar el pasado lastrando el futuro.

Como evidentemente y ya sabíamos todos los que nos dedicamos al mundo de internet o la creación de contenidos como posts en un blog, tutoriales, fotografía, etc, y como también existe documentación y estudios acreditados, las descargas tienen un efecto sobre las ventas cercano a 0. Y toda esta vorágine recaudatoria que por supuesto tenía un fin ecuménico para los mandamases de la SGAE, ha hecho tanto daño a la cultura y a la industria cultural de este país, la regeneración que necesita tanto sociedad, cultura e industria es tan grande que va a ser un camino largo y tortuoso. Sobretodo porque las voces discordantes desde dentro o desde fuera se ha demostrado que teníamos razón, que la copia física en la que se basa toda la política de cara a la opinión pública va a ser un fetiche, ahora empezar a poner la cultura en el nuevo mundo, el mundo digital e interconectado es una tarea titánica y en la que muchos de "nuestros artistas" parten con clara desventaja.

Y es que cuando incluso las nuevas ideas como Grooveshark han sido pisoteadas y boicoteadas desde la SGAE y nos hemos encontrado de continúo con la arcaica visión de la creación cultural que llevan heredando siglos, el sello de futuro es el de la cultura libre y las voces que siempre han abogado por ella, por una relación entre creadores y consumidores mucho más igualitaria, justa y equiparativa para ambas partes, se demuestran que son los que tenemos y tienen razón.

Copiad Malditos

A continuación escribo (algo que tenía pendiente desde hace un par de meses) sobre el documental Copiad Malditos que tan buena impresión y tan claro me dejó todo el lío de los derechos de autor desde una visión amplia, universal y no la de la estrategia dominante que nos quieren imponer.

Aquí está el documental que bajo licencia Creative Commons lo que le permite ser posteado, re-posteado, compartido, twiteado, etc. y que llegue a mucha más gente.














Aproximadamente hace 5 años me dio por encender la tele. No recuerdo muy bien por qué cometí ese error, quizás era porque no tenía ningún capítulo para bajar de Lost o porque de aquella no corrías el riesgo de daño irreversible en la retina que actualmente lleva implícito pulsar el botón verde del mando que pone ON.

El caso es que tuve suerte. Allí estaba un Pedro Piqueras que presentaba un debate en el contexto de una reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, la aprobación de un plan antipiratería y un gran debate social sobre lo correcto o incorrecto de bajar contenidos de internet sin el permiso expreso de sus autores. ¿Os suena? Hablo de hace 5 años amigos.

Allí había gente que me resultaba conocida: Teddy Bautista, presidente de la SGAE, Alex de la Nuez, Andrés Vicente Gómez e incluso Chenoa. Al que sí que no conocía era a un fulano bajito, repeinado, de gafas que tímidamente levantaba el dedo para hablar cada vez que quería intervenir. Como si estuviera en clase vamos. Pacientemente escuchaba a los demás contertulios y luego con voz pausada y una seguridad en sí mismo que sólo el que sabe más de lo que dice puede mantener, destrozaba por completo los argumentos de los demás.

Yo creo, invierto un tiempo en crear y ese tiempo debe ser remunerado. Si otra persona ofrece esa creación, esa inversión que hice será irrecuperable. Por ello, necesito ser la única persona que decida sobre su creación. Necesito ser el único oferente. Esto es lo que opina el lobby industrial cultural. Todo en uno. Estamos programados para ser monopolistas de nuestras creaciones.

Volvamos al documental. Llega el tipo este de gafas y no se le ocurre mejor cosa que romperme todos los esquemas. Su primera intervención es para decir que se descarga contenidos de Internet ejerciendo un derecho fundamental de todos los españoles. ¿Pero qué demonios?

Este tipo me enteré al final del programa que se llamaba David Bravo y cada una de las cosas que dijo iban en contra de todo lo que había oído hasta la fecha. Eso no era lo peor. Lo peor era que esa parte del cerebro que ya he citado se empezó a hacer un lío porque por algún razón, ese acento andaluz tenía la manía de decir cosas con muchísimo sentido.

En realidad la argumentación de David Bravo aquél día dista mucho del refinamiento que tiene actualmente. Se limitó (que no era poco) a diferencia la copia privada de la copia de seguridad, y a explicar que descargar algo de internet no era ilegal ni por lo civil ni por lo penal. Su nombre en Google me llevo instantáneamente a su blog. Y en él, muy cerquita de la dirección de contacto, vi el símbolo del Copyleft y por extensión de las Creative Commons. Ni pajolera idea de que era aquello. Sólo supe por cómo estaba construido el símbolo (una C) al revés, eso parecía una alternativa al copyright de toda la vida. Además de enviarle el correo electrónico que muy cordialmente me respondió pasados unos días, empecé a navegar por los artículos de su página a empaparme de esa historia del Copyleft porque yo pensaba que para proteger mis trabajos e insertar un símbolo de copyright tenía que pagar una pasta y si eso del copyleft me permitía hacer lo mismo pero en barato, pues pa’ alante.

Y me encuentro con que en el blog de David Bravo y en otros muchos, los contenidos se podían copiar y pegar libremente. Tenías que respetar la autoría claro está, pero empecé a entender que las Creative Commons y el plagio no tenían nada que ver. Ahora después de toda la literatura, investigación y experiencias vividas en todo este asunto y después de estos años, yo creo, a partir de las creaciones, de las ideas, de la inspiración de otros. Si otra persona ofrece mi creación, la inversión que hice valdrá la pena porque mi mercado se amplía y mis clientes también. Por ello, no puedo ser la única persona que oferte mi obra. Necesito infinitos oferentes e infinitos demandantes. Los que hayáis estudiado Economía veréis rápidamente la diferencia entre los dos párrafos en cursiva. En el primero estamos definiendo un monopolio. En el segundo un sistema de competencia perfecta.

En un monopolio el monopolista tiene lo que se llama beneficios extraordinarios, esto significa muy coloquialmente que gana más de lo necesario para cubrir los costes, los cuales incluyen vivir de su producto. En un sistema de competencia el oferente no tienen beneficios extraordinarios. Puede vivir de su producto, por supuesto pero no puede vivir a costa de exprimir el beneficio del que compra.

Y en estas líneas está la gran paradoja de la educación económica: como autores nos programan para ser monopolistas, como consumidores exigimos un sistema de competencia. Por lo tanto, en mi opinión, el debate sobre la producción cultural en el mundo desarollado se limita a una cuestión de coherencia: si disfrutas de los contenidos de libre acceso porque estos enriquecen tus creaciones, no puedes ser tan hipócrita de cerrar el acceso a las tuyas. Yo por lo menos yo no soy capaz de hacerlo.

Pero si todos los contenidos culturales fueran de libre acceso ¿qué incentivo tendrá un autor para crear? ¿de qué vivirá?

No es mi problema. Quiero decir, no es mi problema que al día de hoy alguien siga confundiendo contenido de libre acceso con contenido gratuito. Tampoco lo es que alguien piense que si algo es de libre acceso significa que se puede plagiar. Ni muchísimo menos mi problema es explicarle a la industria cultural cómo ganar dinero en un sistema de competencia perfecta donde no haya monopolios.

Mi problema es, como autor, enfrentarme a un mercado competitivo como es internet, haciéndome un hueco en él, y siendo coherente con mi visión de la difusión cultural, ganar dinero.

Teniendo una página web es relativamente sencillo: publicidad. Pero eso es como decir que los artistas pueden vivir de los conciertos, ya es casi un tópico. El caso es que Internet puede ir mucho más allá y una licencia Creative Commons el hacer tu creación que pueda ser compartida es un partido mucho más ético y justo.

Lo que no soporto, lo que me saca de mis casillas, es que la gente que juega el otro partido desprecie de una forma prepotente a los que nos molestamos en hacer las cosas de otro modo. No al tipo que lo que quiere todo gratis y luego se monta un negocio monopolístico sino a los que nos esforzamos en ser coherentes con una forma de pensar y actuar a la que la legislación española no se lo pone nada fácil.

Ayer, 5 años y pico después del debate en el que conocí a David Bravo, se emitió en TVE2 el documental con Creative Commons “Copiad Malditos” que paso a insertar a continuación gracias a que está licenciado con Creative Commons.

Tenía cierto recelo con él, no lo negaré. Pero cuando vi que empezaban por entrevistar a Ignasi Labastida, tipo serio, poco dado a salir en medios y ni más ni menos que director de Creative Commons España cambié el chip. Posteriormente, el gráfico de Javier de la Cueva abogado que colabora estrechamente con David Bravo, explicando el laberinto legal que supone romper la lógica del Copyright, es para enmarcar. Además, el señor de la Cueva empezó con quizás la mejor definición de copia que se puede hacer actualmente “la copia es la génesis de la creación”

Y allí estaba una vez más David Bravo, con unos argumentos igual de contundentes, con el mismo sentido común y con la misma sensación del que sabe mucho para explicar las cosas sencillas.

Al día siguiente Alejandro Sanz publicó el siguiente mensaje en su Twitter:

Ayer se emitio un documental en tve2 “copiad malditos” en el, se llego a decir que los artistas somos los vulneradores de los derechos fundamentales de los EspaÑoles.. En fin, ante semejante burrada solo me queda lamentarme por el posicionamiento de nuestra television publica que se supone eso.. Publica.

Posteriormente añadió

Y yo me pregunto si esos dos abogados que con tanto ahinco defienden la gratuidad cobran por su trabajo o predican con el ejemplo

Los tweets los he copiado tal cual. También citó el siguiente artículo:

La 2 de TVE ¿en contra del copyright?

Os copio y pego el último párrafo del mismo:

¿Es el enemigo? Mira que os quería proponer, que como tenemos montao esta guerra con los derechos de autor y los piratas que digo yo que, si podemos pensar por un momento en que somos un autor con una oportunidad, ¿me comprendes? Ya conocemos que según el documental ese de la 2, que si optamos por el copyleft tendremos una obra o creación que sacarán en la tele y la podrán ver todos en internet y descargársela gratis, vamos que nos la harán famosa. Por eso digo que aprovechemos también para decir que si usamos el copyright tendremos una semilla que puede germinar poco a poco creciendo, dando frutos y dando cobijo a todo aquel que se quede a la intemperie.

A mí personalmente me encanta que me rompan los esquemas. Por eso sigo leyendo a Pons Asinorum (leyendo YA su entrada sobre NetFlix), al Infa.me y a otros muchos blogs personales de gente con talento que le dan una vuelta de tuerca a ideas profundamente establecidas en tu cabeza. No siempre estoy de acuerdo pero para qué negarlo, adoro que me hagan cambiar de opinión y esa gente como mucho más talento para divulgar que yo lo consigue el 90% de las veces.

Copiad Malditos es un gran documental. Tiene pegas como todo pero me alegro muchísimo de que se haya emitido en la TVE Pública porque su función, como bien dice Alejandro, es dar a conocer todos los puntos de vista y de uno, del monopolio y sus gozadas, ya hemos oído hablar mucho tiempo aunque eso ya no lo dice Alejandro. Copiad Malditos es quizás un documental que a algunos les rompa los esquemas, que a algunos quizás les anime a investigar como hice yo en su momento y que a otros, ¡y no pasa nada por eso oyes!, ni les venga ni les vaya y cuando se conviertan en autores licencien sus obras con copyright de tal forma que nadie pueda distribuirlas, copiarlas ni modificarlas hasta 70 años después de su muerte. Yo es pensar que un artículo mío no llegará al público hasta dentro de 100 años (si dejo de fumar) y me entra una tristeza muy grande por el cuellico.

Pero, maldito Alejandro Sanz… Esos dos abogados claro que cobran por su trabajo. De hecho si no fuera por la difusión que han tenido sus vídeos y presentaciones tendrían menos clientes en sus bufetes de abogados e impartirían muchas menos conferencias. En definitiva, ganarían menos dinero. Y tú, Alejandro, también puedes intentar cobrar por tu trabajo. Por lo que se desprende de tus palabras, supongo que entiendes por tu trabajo vender discos. ¡¡Qué feo!!. Yo pienso que tu trabajo es componer y cantar que suena mucho más bonito y que lo rentabilizas a través de varias vías: discos, conciertos, colaboraciones con otros artistas y actos promocionales o acuerdos publicitarios.

Y como cualquier español puedes intentar vivir de tu trabajo a través de cualquiera de esos medios. De hecho tienes una suerte que muy pocos oferentes tienen en sus mercados. Eliges el mercado del disco compacto como una forma de rentabilizar tu trabajo y resulta que cuando pones el álbum en las tiendas no se vende. No pasa nada, por ley, te compensaremos todos los españoles con un dinerito. Por ley, ni más ni menos. Si se queda corto el dinero, se sube. Si no basta con el dinero, se reforman las leyes ¿qué más te podemos ofrecer campeón?

El grado de ignorancia, de mal humor, de arrogancia, de desprecio y de analfabetismo que empapa cada una de tus palabras cuando opinas sobre propiedad intelectual es el mejor ejempo de que en el mundo actual, si quieres ganar millones de €, no te queda más remedio que entrenar a tu cerebro para que nunca se salga del camino que asfaltaron los que antes que tú ganaban esos millones.

Jamás vi en eso que llamáis, por mucho que uséis a Gila, “el enemigo” la desfachatez, prepotencia y falta de coherencia que veo cada vez que abrís la boca los que yo llamo, sin tirar de Gila, los ignorantes conformistas. Tuve la oportunidad de conocer en persona a David Bravo, de reirme con él de las barbaridades que dice la gente como tú al calor del sol en una terracita en Sevilla, de que me me explicara las salvajadas que hacen firmar algunas discográficas a los artistas que empiezan, de comentar el final de Los Soprano y en definitiva de reafirmar mi idea de que si esto era una cuestión de bandos, yo me pedía al que levantaba el dedo en la tele para opinar no al que gritaba su incompetencia a los cuatro vientos sin importarle lo más mínimo quedar retratado como un babayu.

Claro que no estoy de acuerdo con todo lo que dice David Bravo, ni con todo lo que dice Javier de la Cueva, ni con todo lo que dice en general cualquier persona que me encuentro por la vida. Quizás esto te joda por no poder meter a la gente en paquetes pero lo que la media, el internauta medio, el autor medio, el ciudadano normal y corriente y por supuesto yo, intento, es estar de acuerdo con mi forma de sentir, de crear y de consumir. Lo que intento es ser coherente y disfrutar de los que saben más que yo que son muchísimo más de los que el copyright nos deja ver.

Ojalá, Alejandro, tu opinión tuviera el copyright más absoluto. Ojalá la ignorancia fuera de uso y disfrute exclusivo del que no quiere aprender. Ojalá tuviera que pagar por oirte hablar, por acceder a tu forma de pensar y de despreciar el trabajo de los demás.