sábado, 31 de mayo de 2008

Rage Against the Machine



Y llego el día. Y la noche. Y ya pasó todo. Y ya estoy en casa recuperándome de las heridas, los golpes, los saltos y la afónica garganta. ¡¡Qué experiencia!! Por fin he vivido un concierto de los Rage Against the Machine. Grandioso, apoteósico, imborrable, irrepetible aunque buscaré volverlo a vivir.

Para ello hubo que ir a Getafe, a ver el Electric Weekend, festival metalero de nuevo cuño que ha entrado a por todas en el panorama musical-estival español. Y para ello han reunido un buen cartel con los Rage como cabezas de cartel para viernes (más Iggy Pop, Cavalera Conspiracy, Serj Tankian, Millencolim, The OffSpring o Queens on the Stone Ege) y Metallica para el sábado (acompañados de Withim Temptation, Queensryche, Machine Head, Mnemic, Soilwork o The Haunted). Yo me gaste mis buenos dineros en una entrada para el viernes 30 de mayo porque una de esas citas ineludibles de una vida, como la mía, es ver en concierto a Rage Against The Machine.

Inciso técnico para describir los avatares de un festival nuevo: Transportes públicos y accesos escasamente informados y mal ubicados. Bebida, comida e higiene (lo básico de una vida animal): Caro, mal montado, poco organizado y caótico, aunque para lo último un hueco entre dos contenedores vale. Para salir más problemas, la salida más lejana... se suma la lluvia.

Pero entremos en materia musical: ¡Qué buenos los hermanos Cavalera en su nuevo proyecto!. Y qué grande es Iggy Pop. Asistir a como se metió al público en el bolsillo con un espectáculo descarado y provocador y con la inestimable compañía de tres músicos sensacionales como son los Stooges. Con The OffSpring rejuvenecimos 10 años todos con canciones cargadas de rabia estudiantil, impulso, pasión y efecto fiestero. Temas como Self Esteem, Feelings, The kids aren´t allright o Million Miles Away descargaron nuestro ímpetu juvenil pese a los achaques.

Y ya llego la hora de la Ira contra la Maquina. El escenario a negro, un minuto y 4 figuras se erigen en el centro, enfundadas en un mono naranja, cubiertos con una capucha negra. Ayudados toman posiciones. Los primeros acordes de "Bomtrack" suenan. La histeria se desata. La lucha ha empezado. Bueno para los Rage y para nosotros sigue. El primer himno lo tocan así, cubiertos, vejados, disfrazados de humillación y miseria por un uniforme de la vergüenza; inexpresivos, incomunicados... ¡No! la escenografía se suma a la letra y a la rabia de la batería, el bajo y la guitarra. Zach de la Rocha, Brad Wilk, Tim Commerfold, Tom Morello, una vez más exponen su desafío ante la maquinaria imperialista y beligerante de los Estados Unidos de América. Un grito de repulsa ante la Guerra de Irak, la barbarie, el ojo por ojo o las torturas consentidas. Acaba con todos excitados y sobresaltados, afilando los dientes ante la crueldad y la diplomacia unilateral americana; ellos se despojan de sus mordazas y funestas vestimentas para emprender una marcha a la reivindicación.



La garra se desparrama por el escenario, la explanada en la que nos situamos y más de 50.000 personas vibramos con todos y cada uno de los acordes de el cumpleañero Morello a la guitarra; la excelencia al bajo del gran Tim Commerfold, la clase de Brad Wilk en la bateria que mantiene sus comienzos funk con la garra que su ideología le impone y la desgarradora voz, mentalidad, principios y rapeo del gran Zach de la Rocha. Suenan Bulls of Parade, People of Sun, Guerrilla Radio, Testify intercalados con el saludo en castellano de Zach, la Internacional y la felicitación a Tom Morello.

Cada canción es acompañada por la pasión de todos. Saltamos vibramos, gritamos, decimos ¡Basta!, ¡A por ellos!,... la lucha ha empezado y todos somos participes. Empieza Renegades of Funk la fiesta ya es eterna paralela a la reivindicación... de todos los que ahí alrededor, yo soy el único que se la sabe.

Se despiden, pero vuelven y nos regalan los bises. Freedom. Todos gritamos libertad, porque la sentimos, nos la hacen sentir y la explayamos. Y por último su habitual cierre: Sleep Now in the Fire. Apoteósis final. Epíteto sublíme. ¡Qué pasión! ¡Qué calidad!. Esto es un concierto. Esto es música. Esto es el principio de la lucha.


Acabamos ya. Pero el recuerdo esta para siempre en mi memoria y en mi corazón. La garra, la rabia y la lucha de varias generaciones que gritan a una sola voz: ¡Aquí estamos para empezar la lucha! Por un mundo más justo, solidario, respetable con los derechos humanos. En el que lo más valioso no sea el dinero sino las personas. También Bardem, Luis Tosar y el resto de vips...

Para Siempre y Hasta Pronto, RAGE AGAINST THE MACHINE


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