martes, 15 de mayo de 2012

No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIX. 15M: Año 1


La Puerta del Sol el 12M (Paul White / AP)

Hoy hace un año, a estas horas. España estaba en la calle. Hoy hace un año que el Movimiento 15M tomó cuerpo y en el índice de abajo hay un detallado de cada paso, cada acción y reacción que han ido surgiendo a ambos lados; Desde la indignación contra el poder establecido, y viceversa, con la inestimable presencia de ciudadanos que parece ser ni sienten, ni padecen.

Hacer un análisis del movimiento15M es tarea complicada. Se trata de un movimiento muy dificil de analizar por su carácter plural y apolítico y que además presenta sus diferencias según el espacio geográfico y sociológico donde se desarrolla. Como participante desde Salamanca, con cierto grado de desencantamiento, motivado mayoritariamente por la apropiación del movimiento por parte de anarquistas en esta ciudad, algo hasta cierto grado lógico y normal, puesto hablamos de una ciudad pequeña, mayoritariamente de derechas o de universitarios que sobreviven y no se van a quedar aquí, y por su experiencia en plantarle cara a las autoridades. Pero en Salamanca el grado se sobrespasó e hizó muy desagradable cualquier actividad. Aunque por fortuna, en vísperas del aniversario he podido comprobar que se ha encauzado muy bien, y me encuentro con ganas de volver a participar.

Pero si algo tengo claro es que si el movimiento del 15-M no se hubiera producido esta claro que podríamos suponer que la situación de este país es mucho peor a la de la "simple" crisis, puesto que la apatía y el desánimo habría ganado. Si ante la ofensiva de recortes a la democracia y la prepotencia de esos capitales financieros que han asumido el control de la economía la gente joven -y no tan joven- hubiera aceptado resignadamente la situación, habría que abandonar toda esperanza.

Pero se trata de saber ahora si ese movimiento tiene un efecto transformador en la sociedad española o si se limita a un desahogo pasajero cuyos resultados se diluyen en movilizaciones más o menos pintorescas, violentas o festivas. No han faltado opiniones en este último sentido, no solo desde la derecha sino desde cierta izquierda que desconfía de algaradas y manifestaciones. Según estos críticos, los movimientos populares que no se integran en instituciones como partidos o sindicatos están condenados a la inoperancia y a una pronta desaparición. Por suerte y una vez más, se equivocan.

Aunque resulte obvio, lo primero que hay que comprender es la complejidad que implica un movimiento como el 15-M, que carece de una dirección centralizada y en el cual confluyen sectores de distintos partidos políticos, jóvenes preocupados por su futuro laboral, militantes antisistema, intelectuales críticos, ciudadanos en paro, gente que se asoma por primera vez a la política, abuelos indignados que ansían un futuro mejor a sus hijos y nietos y por el que tiempo atrás lucharon, y hasta grupos cuyo único objetivo es divertirse en manifestaciones festivas. De todo tiene que haber. Las propuestas que han surgido desde sus filas muestran esta diversidad: desde consignas claramente anarquistas hasta razonables sugerencias sobre el funcionamiento de las instituciones democráticas, pasando por aspiraciones que rozan la utopía. En algunos pocos casos sus actividades han incluido destrozos de mobiliario urbano y agresiones a la policía. Otros grupos han tenido un exquisito cuidado por evitar la violencia en cualquiera de sus formas.

La pregunta puede ser ¿Desvaloriza esta diversidad al movimiento en su conjunto? Yo opino NO. El origen del movimiento 15M tiene mucho que ver con la decepción de los jóvenes ante los partidos políticos, al menos con los mayoritarios, y sería erróneo exigirle que siguiera el modelo de esas organizaciones. Muchas críticas al 15-M nos pedían la presentación de propuestas articuladas y factibles, proyectos de transformación de la sociedad que incluyeran la descripción de los pasos concretos para realizarlos y no simple retórica utópica y de eslóganes históricos que resultan practicamente imposibles. Al menos a corto plazo. Todo ello sin comprender que tal tarea es propia de los partidos. Los dirigentes que hablan -y lo hacen sin cesar- de "escuchar las necesidades del pueblo y recoger sus aspiraciones" han podido encontrar en el movimiento un abundante material de reflexión. Nadie desde los partidos, ni de sus altavoces mediáticos ha tomado en profundidad pretensiones legítimas, no sólo del 15M sino de toda la sociedad, como la reforma de la Ley Electoral que facilite una representación proporcional en el Congreso, el empleo de listas abiertas que puedan permitir al electorado sacar de las instituciones a los corruptos e inmorales (no olvidar la corrupción moral, que esa explica muchos "comportamientos" de nuestros representanes estos últimos años). Incluso hasta algunas de estas propuestas asamblearias que si han sido escuchadas, no han entrado en el BOE con todas las consecuencias, y la dación en pago se queda a medio camino, la banca pública es una sorna para el PP que pretende un banco malo para mantener privados los beneficios y socializar las perdidas y la reforma fiscal resulta ser una amnistía fiscal (y II) para los defraudadores que pretende encontrar 2000 millones de €, cantidad que podría ser multiplicada por 40 si se le dieran las herramientas profesionales, jurídicas y económicas a los inspectores de hacienda como lleva reclamando hace años el colectivo que los agrupa. Por contra "nos premían" con una legislación para reprimir las protestas.

Pero la gran pregunta va sobre la capacidad que tiene el 15M para influir en el curso de la vida política y social. La experiencia, tanto personal, de grupo, como la que se vislumbra en las redes sociales o en la principal y tradicional red social española, la barra del bar, me induce a pensar objetivamente en que sí, en que las propuestas, datos, ensayos, actividades, acciones, documentos, debates, asambleas y planteamientos han calado en la sociedad. No todos hemos tenido un interés en la política y la sociedad. Hasta esta crisis y sus consecuencias sociales mostradas en la falta de ética y moral, en la corrupción, la desigualdad y la injusticia social una importante parte de la sociedad española no se planteaba cuestiones que atañen a la política y lo social. NO hemos logrado que TODOS/AS lo hagan, no nos engañemos, pero por lo menos una parte importante en número, y significativa, por formación y capacidad si que ya lo hace, y junto al fútbol, la tv., la comida, o las relaciones, el tema político y social, la situación actual, entra en cualquier conversación entre cualquier tipo de interlocutores.

El hecho cuantitativo y cualitativo de que una parte importante (mayoritaria) de los jóvenes  han pasado por el aprendizaje y comprensión de que la política importa, y cada decisión que se toma en ella, afecta la vida de miles y millones de personas, entre ellas, la de uno mismo devuelve de manera real y clara, a mi modo de ver, la soberanía a la ciudadanía.

Un poco de soberanía que tenemos cada uno y que en la desidia y el desinterés por lo público (curioso cuando menos) hemos perdido delegando en políticos que no son personas emergidas del pueblo que defienden los intereses del pueblo, sino personas de una determinada clase que defienden sus intereses particulares en connivencia con el poder económico. Pues bien, esa soberanía con el 15M la hemos empezado a recuperar, sintiéndonos ciudadanos que van a la plaza a dialogar, a escucharse y ser escuchados; a formularse preguntas y encontrar respuestas. En definitiva a hacer de "políticos", periodistas y ciduadanos a la vez, a formarse una opinión. Y cuando descubres que tu opinión y tu forma de sentirse, como tus problemas y necesidades son compartidos por la mayoría de la sociedad, comprendes que en vuestras y nuestras manos esta el poder de la ilusión por cambiar el mundo. Conseguir un sistema por las personas y no tanto por los mercados. Y en el caso de España conseguir una Democracia Real Ya y dejar de vivir en la dictadura del capital, los mercados y el dinero que tan cómoda se viste con el traje de la desvergüenza, la corrupción y la inmoralidad.

Y el 15M no sólo de jóvenes se alimenta. Sin duda a un año vista de su nacimiento, lo más notable a mi juicio, y de lo que me siento orgulloso por haber participado en él, es que en las plazas y a través del 15M todos y todas hemos tenido voz. Sin distinción de edad, trabajo, sexo, raza, religión, situación económica, dependencia, ideología. Personas de toda condición se han sumado y ha sido una gozada compartir manifestaciones asambleas, debates y encuentros en la red con padres y madres, gente de derechas indignadas, que también las hay, parados, autónomos, emprendedores, católicos practicantes, inmigrantes. Hombres y mujeres que partimos de una convergencia en la diferencia: Es que estamos indignados y nos vemos capaces de mejorar nuestro "mundo", empezando por este país de broma, llamado España.

Desde estudiantes hasta los "yayoflautas" todos tenemos cabida siempre que mantengamos el carácter pacífico, acogedor, asambleario y revolucionario del movimiento, sin usar en ningún momento e incluso denunciando la violencia que todos rechazamos. Y como la indignación no entiende de edades, muchos nos vemos reflejeados en el juvenil espíritu de rebeldía y sueños por cumplir de dos nonagenarios como Stephan Hessel que dió luz al movimiento con su Indignez-vous! hasta el intelectual José Luis Sampedro faro y antorcha en #españistan.

Habrá o no habrá éxito. No lo sé. Espero y voy a sumarme al trabajo para que lo tengamos, superar todos los retos y flaquezas que existen, porque será la mejor muestra de que en un tiempo más o menos corto y con la certeza que sea de manera eterna vivamos en un lugar mejor, más justo, más humano, ético y moral. Por supuesto queda trabajo para ir cambiando estas estructuras obsoletas por lo inútiles y lesivas para el buen funcionamiento de la sociedad, y para ir cambiando la mentalidad de la sociedad, que aún no ha despertado, para que deje de ver su modo de vida actual, y el egoísmo capitalista y liberticida que ha implementado el neoliberalismo (en la variante españístani con esta derechona tan rancia y tan nuestra), como algo natural y propio, y así pueda plantearse un escenario distinto, mejor, más participativo justo y social, donde dejemos de lado el gobierno de los "anónimos" mercados financieros con sus títeres políticos saliendo a la palestra en su caja-escenario, robándonos todo lo que es nuestro, desde la educación, la sanidad, la vivienda, los servicios y derechos sociales, el agua, el patrimonio, la tierra, el clima, los alimentos,... y así hasta la ilusión y la dignidad. Vamos a conseguir que la opinión pública entienda que con este sistema no se va a ninguna parte que no sea la miseria, la desesperanza, la resignación y el engaño y que adoptando algo que es nuestro y propio como la libertad, la razón y la soberanía podemos, todos juntos, construir de una vez por todos una Democracia Real y un Sistema económico que no necesite de una periódica destrucción para regenerarse, ni tampoco de la opresión y persecución intimidatoria, y ahora aliñada con una bochornosa represión antidemocrática de unos pocos sobre una multitud depauperada.



No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros:

No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros I
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros II
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros III
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros IV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros V
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VIII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros IX
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros X
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVIII

P.D.: Si el sistema es este, que permite que una caja bancaria antiguamente pública, efectúe más de 700.000 deshaucios sólo en la comunidad de Madrid en los últimos dos años, mientras políticuchos y banqueros ineptos y chupocteros se dedican a inflar sus nóminas hasta lo obsceno, para tras su marcha dejarla como un erial; yo me declaro y muy orgulloso ANTISISTEMA.

lunes, 7 de mayo de 2012

Crónica de una muerte anunciada



Estaba cantao. Era inevitable. Y hasta cierto punto, puede llegar a ser saludable. La ilusión del verano, día a día, partido a partido durante esta temporada regular hacían caer en el desánimo a toda la hinchada, apagando la ilusión y acercando el desánimo a todos los estamentos del club del Ramiro de Maeztu. Se llegó a un punto en el que era imposible que el ASEFA Estudiantes jugará el año que viene en ACB.

El descenso del Estu es la crónica de una muerte anunciada, el punto más bajo en su historia y el ocaso definitivo de un largo periplo que durante los últimos años, desde la final de liga contra el Barça en 2003-04 se ha venido gestando a través de una gestión tanto económica como deportiva que sólo admite un apelativo: Nesfasto.

En verano cuando se gestionaba la plantilla todo parecía el despertar de un mal sueño. Se dejaban atrás los experimentos, los cambios de mentalidad. Se analizaban las potencialidades de la plantilla y se buscaba reforzar las debilidades. Y sobretodo se volvía a la filosofía de toda la vida del Estudiantes: Cantera. Se le daba la oportunidad de minutos e importancia a un puñado de jóvenes que se han ido formando en "la Nevera" del Magariños los últimos años. Dos bases Granger y Jaime Fernández. Al primero, uruguayo, nadie le cerraba ya el paso a la titularidad. El segundo venía de hacer un campeonato de Europa sub19 excelso. Y por dentro Clark y Driessen por fin parecía que iban a tener minutos. Más apariciones de Nogueira, Lobo, Serrano o Martínez. Más dos americanos que prometían gran nivel: Wright, escolta nº15 del draft que no le impidió firmar un -19 de valoración frente al Barça; y Simmons center con pasaporte búlgaro que venía de ser el máximo reboteador de la liga griega. Y dos veteranos para dar consistencia: Germán Gabriel y la vuelta del Capitán, oh mi capitán! Carlos Jiménez, a quien encima le hemos dado una retirada horrible todo lo contrario a su saber estar en la pista y fuera de ella. Un señor y un crack. Vayas donde vayas, Carlos Jiménez, ¡qué huevos tienes!.

Y para llevar el timón todo un campeón del Mundo como Pepu Hernández. Todo era ilusión y algarabía. Hasta que comenzó la temporada, o mejor dicho hasta que el Estu jugó un amistoso de pretemporada contra el Blancos de Rueda (al final colista de la liga) en Würzburg y allí vimos que tenía mucho que mejorar el Estudiantes, simplemente para poder competir. Aquel sábado de septiembre el conjunto vallisoletano le pasó por encima. Fue un aviso que se confirmo cuando fueron cayendo los partidos oficiales como derrotas.

La situación se iba poniendo peligrosa y comenzaron los fichajes. El dominicano Flores, la vuelta del hijo pródigo de la Fuente, Lofton, Dean, culebrón Bullock con rescate del otrora gran escolta madridista de su retirada y al final Kirksay. El alero francés es el único que ha demostrado compromiso y calidad para la liga ACB.

Este equipo en septiembre parecía bueno para la ACB y permitía confiar en la gestión de Azofra como director deportivo. Quizás vaya a profanar a un dios, como es el eterno 13 para todos los dementes y yo me incluyo entre ellos. Pero el que era gran base y líder en la pista y vestuario estudiantil, desde los despachos ha dejado mucho que desear. Pero parecía que este era un buen año. Y no lo ha sido.

Ver un partido del Estudiantes este año ha sido un contínuo remake de las últimas temporadas colegiales repitiéndose los mismos males y problemas en el juego de todos estos años. Por más vehemencia y explicaciones que Pepu Hernández, y después Trifón Poch, han puesto en la pizarra y el banquillo el problema del Estu, a mi modo de ver, ha estado primeramente en el juego interior. Si un "5" de garantías todo el peso interior estudiantil ha jugado en torno a Gabriel que con su innegable y tremenda clase ha sido la única constante anotadora del Estu. Necesitaba al lado un jugador físico, fuerte, duro y reboteador que le aliviará de pegarse en la zona. Querían que fuera Simmons. Pero no lo ha sido. La realidad es que todas las derrotas del Estudiantes han venido desde el tremendo déficit que el pivot rival provocaba. Sin capacidad para parar a un jugador de más 2'05 se ha mostrado el Estu todo el año y al final, entre eso y el cansancio de Germán Gabriel, tocaba refugiarse en defensas zonales que han sido muy castigadas por los tiradores rivales. Como además sumábamos la bisoñez de nuestros bases plantear otro tipo de juego, otro baloncesto para mermar a un posible pivot dominador ha sido imposible.

El caso es que el equipo era limitado en la cancha y las buenas ilusiones de pretemporada ya eran un recuerdo llegado el final de la primera vuelta. Tuvimos una dimisión de Pepu frenada por la demencia; Ver las caras de los jugadores antes de los partidos, aunque fuera por tv., era un dolor sobretodo la de los canteranos, Jiménez o Gabriel. Un poema. Sabían de la gravedad de la situación. Pero si encima y además, la lentitud desde la directiva, o la limitada capacidad económica, a la hora de reforzar e intentar cambiar la dinámica del equipo llega a ser exhasperante, resulta que cuando se quiere dar la vuelta a la tortilla estamos ya haciéndolo con epítetos como épica, histórica, imposible o el "si se puede".

Y así ha sido. Lamentablemente. El tremendo y maravilloso equipo de comunicación del Asefa Estudiantes, a través de las redes sociales o en el mismo pabellón, ha conseguido mantener la llama de la ilusión por la salvación y unido a la Demencia, manetener un espíritu de comunición elogiable y por el que nos sentimos orgullosos. Es lo único que ha funcionado. Afición y redes sociales.

Porque lo demás no llegaba. El equipo naufragaba y tanto el cambio de entrenador como las bajas y altas en la plantilla fueron tardías. Del primer trío de americanos, Wright salía en enero, Flores en febrero y Simmons ha aguantado hasta el final. No tienen nivel ni para LEB. Y Pepu tuvo que ser cesado justo la semana del partido más importante de la temporada. El que el Estu jugó con Fuenlabrada en la jornada 23 y cuya derrota culminó en el descenso de ayer, puesto que alejó a fuenlabreños a 4 partidos más el basket average. Y estos, desde la marcha de Ayón y pese a Porfi y Penney, claramente eran una de las peores plantillas de la liga.

Y ayer se fraguó la hecatombe. En un partido a vida o muerte, y aún así dependiendo de otros resultados, Estudiantes y Murcia se jugaron el descenso. Salió muy enganchado al partido Estudiantes, pero Murcia era mejor equipo e incluso hombre por hombre .Tanto que ya al final del primer cuarto mandaban los murcianos. Augustine hacia lo que quería por dentro y sólo a base de coraje de los de siempre se podía mantener la ilusión. Pero el partido era un quiero, pero no puedo, exhasperante. Un justo cierre al curso baloncestístico por parte de un estudiante, que fue dejando para el final sus deberes, como los últimos años, y al que al final le ha resultado imposible salvar el curso.

Ahora, tan sólo 24 horas después de consumado el descenso, se mantiene viva una llama en forma de que alguno de los equipos LEB (el ya ascendido y campeón Canarias o por qué no el Burgos) no puedan asumir los costos de la infrastructura ACB. Quizás por ahí venga la permanencia. No lo sé. Tampoco me parece justo.

Aunque ayer el Estu se hubiera salvado los problemas seguían ahí. Un club en un mercado como Madrid; Con recursos propios (elogiable que la directiva encontrará un patrocinador en verano pasado) pero que le es incapaz de generar las subvenciones públicas que mantienen su estructura como cantera y servicio social. Se puede trabajar mejor la cantera y conseguir jugadores más válidos o darles verdadera confianza. Podemos formar un club capaz de mantener sus señas pase lo que pase y en el que verdaderamente a los jugadores, aunque al final tengan que salir, lo hagan con lágrimas y no hastiados como Pancho Jasen el año pasado, o los "merengues" deseosos de cambiarse de bando.

Se puede atinar más o menos en las altas y bajas, salidas y llegadas. Se puede conocer más o mejor el mercado. Y quizás puedan aparecer los dineros de las ventas de los últimos años (Felipe, Jiménez, Sergio Rodríguez,... dejaron casi 4'5 millones de €)... pero aunque el equipo hubiera mantenido la categoría algo tenía que cambiar. Otros grandes equipos, con la misma solera o incluso más, pasan sus crisis, sus ciclos y saben mantener el status porque la filosofía es la misma de siempre, la misma con la que abrazan el éxito. Ayer la Demencia pedía dimisión de la directiva. Con salvación también lo habríamos hecho, porque esta lenta agonía, esta senda que camina Estudiantes desde hace unos años sólo puede acabar con algo muy feo.

En ACB o en LEB. Por Europa o en Melilla. En el Palacio de los Deportes o en Magariños. La Demencia, siempre estará con Estudiantes. Y no faltará nuestro aliento para no cumplir la última profecía de nuestro mejor dirigente: Alejandro González Varona, quien fechas antes de morir en 2007 dejó una lapidaria frase: "Si Estudiantes, desciende; desaparece".