jueves, 21 de febrero de 2008

El Reloj sin tiempo

No puedo recordar nada
No puedo decir si esto es verdad o un sueño
En lo mas profundo de mi ser quiero gritar
Este terrible silencio me detiene....


Las hechuras de mi vida se resquebrajan cada vez que adquieren vigor. La única luz que mi vida iluminó fue la de tus primeras sonrisas... y cegado ahora por lo que en mi despiertas debo buscar el camino del olvido... Quiero romper todas las viandas que me atan al odio y el sufrimiento; pero cada esfuerzo, nuevo y poderoso se pierde y rompe en áspera realidad.

Ahora que la guerra acabo conmigo
Me despierto y no puedo ver
Que no queda mucho de mí
Ahora nada es real, solo el dolor....


Cada vez que cierro los ojos te veo; te busco en mi soledad y en la oscuridad de la habitación; cerrada deseo que entres, y en la desnuda almohada deposites la seda negra que engrandece tu mirada, para destrozar todo el sufrimiento que tantos años se forzó tras luchas en baldé y golpes en el corazón...

Aguanta mi respiración así como yo deseo la muerte
Oh por favor Dios, despertarme


La certeza de lo que necesito ciega el amanecer de cada día... y sólo las nieblas y brumas huirán cuando esa nueva luz llegué y se quede...

La vuelta al útero es demasiado real
La vida que debo sentir entra bombeando
Pero no puedo continuar para revelar
Miro el momento en que viviré.

Soy un soldado que malherido vino de una guerra que no busco, pero que agarró con tal fuerza hasta hacerla propia. Mis heridas nunca curan y jamás curarán... tan sólo el abrigo de uno de tus besos podrá paliar mi dolor; pero dudo de tener munición para poder robártelo...

Alimentado por un tubo que esta pegado a mi
Como una nueva técnica de la guerra
Atado a maquinas que me hacen existir
Desconéctame de esta vida...


La solitaria esperanza es no haber oído un NO desde hace mucho tiempo... pero sacar algo de tu boca se convierte en una utopía... Sin brazos, sin piernas, sin aliento... no quiero más guerras ni en pantallas ni a través de mis ojos. Sólo aspiro a la libertad: para todos, para aprender, para ser feliz, para encontrar, para amar, para morir... Escuchar junto a ti, este himno fue uno de los momentos más tristes de mi vida... reconocer entres estos acordes que muero en tu indiferencia. No quiero que te creas que soy preso de tu poder... tan sólo soy preso de la felicidad, y de como ella se torna en realidad si lo que una vez dibujastes con tus ojos en los míos, fuera la verdad.

Ahora el mundo se fue y soy solo uno
Oh Dios ayúdame
Aguanta mi respiración así como yo deseo la muerte
Oh por favor Dios, ayúdame


Ese mísero que busca prebendas de todos aquellos que jamás entendieron el sufrimiento del mundo, nunca me ofreció esperanza. No busco perdón, redención, ni tampoco su magnanimidad; el destino vive tras el girar de los astros y el crepúsculo de rocas de fuego e hielo, que antes de ser nombradas ya estaban creadas...

La oscuridad haciéndome prisionero
Todo lo que veo, horror absoluto
No puedo vivir, no puedo morir
Atrapado en mí mismo
El cuerpo mi propia celda...


Mi mente, mi corazón... mis posibilidades... la única prueba de justicia se esconde en la sabiduría y en la inteligencia. Tan sólo ellas son nuestras guías... Todo lo demás son sólo elucubraciones de vísceras, sin ecuanimidad en lo real o en lo fantástico. No busco ya nada, porque la nada es mi esperanza. Encontrarte será mi tesoro, como tesoro es la muerte para el lisiado.
Horriblemente mutilado en el frente está vivo, pero es sólo un torso sin rostro. Los sueños son vagas ilusiones generadas por la simplicidad de lo cotidiano. Embriagan nuestra consciencia para hacer menos pesada esta vida, llena de sufrimiento y sin sabores...

La mina terrestre se llevó mi vista
Se llevó mi voz, se llevó mi audición
Se llevó mis brazos, se llevó mis piernas
Se llevó mi alma, me dejó con vida en el infierno


sábado, 16 de febrero de 2008

50 ideas sencillas para salvar el planeta


Plantar un árbol, no arranque el coche hoy, cambie una bombilla. Piense un poco antes de comprar. El ciudadano tiene más poder del que cree para que gobiernos y empresas den un giro

Wangari Maathai, Nobel de la Paz en 2004: “No son las cosas grandes las que marcarán la diferencia, sino más bien los pequeños pasos que demos cada uno cada día”. Es nuestra apuesta en esta nueva andadura. Cambiemos el rumbo. Está a nuestro alcance. Cada uno de nosotros, cada lector, cada periodista tiene en su mano más poder del que imagina. Con sus pequeñas decisiones diarias –qué compra, dónde, cómo va a trabajar, cómo es su casa, a quién vota, dónde ahorra, qué come…- puede lograr que el planeta se recomponga. Seguramente haya escuchado (probablemente también lo haya pensado): “¿Para qué cambiar nuestros pequeños hábitos de consumo, si quienes realmente ostentan el poder siguen comportándose igual?”. Nos minusvaloramos. Si nosotros exigimos otros productos, otras actitudes, Gobiernos y empresas deberán adoptar otros registros. Confianza y optimismo. Otro Nobel de la Paz, Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana, yo hoy aún plantaría un árbol”. No se piden grandes esfuerzos, ni siquiera renunciar a la comodidad. La misma recomendación sirve para las compras que para nuestra vida: rechace el exceso de envoltorios, el empaquetado superfluo; lo único que hace es complicar nuestra bolsa de basura. E.F. Schumacher, economista: “Debemos vivir con sencillez para que otros, sencillamente, puedan vivir”.

1. Otras bombillas

Cambie las bombillas incandescentes por otras de bajo consumo. Son más caras, pero duran hasta 10 veces más, y gastan entre cuatro y cinco veces menos. Éste era el primer consejo de la campaña de promoción de la película Una verdad incómoda, de Al Gore. El Gobierno australiano obligó a comienzos de año a acometer este cambio en todo el país, toda una revolución de bombillas. En España, cada hogar es responsable de producir hasta 5 toneladas anuales de CO2, principal causante del efecto invernadero. Tenemos que disminuir el consumo de energía. Nuestro comportamiento es decisivo para frenar el cambio climático, que, según los expertos, provocará este siglo un aumento de las temperaturas medias de 2 a 4 grados, una subida de las aguas de los mares de 28 a 43 centímetros y la extinción del 20% de las especies.

2. Demasiada basura

Las bolsas de basura de nuestras casas no paran de engordar. Otro síntoma más de la sociedad de consumo. En 1990, un español generaba una media de 323 kilos de residuos domésticos al año; en 2004, esta cantidad había aumentado a 524 kilos, según el Observatorio de la Sostenibilidad en España. Recuerde la triple regla de oro para gestionar bien los residuos: REDUCIR, REUTILIZAR Y RECICLAR. La sociedad avanza en el reciclaje, pero no en las dos primeras opciones. Del cerca del kilo y medio de residuos que generamos cada uno al día en casa, casi medio kilo corresponde a envases y envoltorios. Estos materiales son muy voluminosos, y a menudo también superfluos e incluso complicados de reciclar. Debemos evitar comprar productos con exceso de embalaje. Si seguimos esta sencilla regla, nuestras bolsas de basura habrán solucionado buena parte de su sobrepeso.

3. El sol en casa

Las energías renovables se están implantando rápidamente. Los paisajes se han llegando de aerogeneradores (en algunas zonas hasta en exceso, con un impacto visual y auditivo sin calibrar). En poco tiempo se instalarán también en plataformas marinas. Y, según las nuevas normas de edificación, toda vivienda de nueva construcción debe incorporar unas superficies mínimas de colectores solares. Además, existen subvenciones para instalar placas fotovoltaicas; las compañías eléctricas están obligadas a comprar la energía que se genera con ellas a un precio con incentivo. A pesar de ser un país privilegiado en este sentido, a pesar del extraordinario potencial de sol con que contamos. España está muy por detrás en instalación de paneles solares en casas respecto a otros países, como Alemania y Austria, que soportan muchos más días nublados.

4. Un jersey y un toldo

Si tiene calefacción individualizada, instale un termostato para controlar el gasto. Antes de subir la temperatura o recurrir al aire acondicionado, probemos otros opciones que no requieran energía, como ponerse un jersey en invierno o generar corrientes cruzadas de aire en verano. Echemos mano también de toldos, persianas y ventiladores en época de calor. Y vigilemos a qué hora ventilamos las estancias. Si al final no son suficientes estas medidas, al menos habremos reducido las necesidades de calor o frío de la situación inicial. Recuerde, además, que las mejoras en el aislamiento de la vivienda permiten obtener ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado.

5. Desechos tecnológicos

Cuidado con la basura tecnológica; los aparatos electrónicos contienen sustancias peligrosas. Una batería de cadmio del móvil puede contaminar 600.000 litros de agua. No tire estos residuos ala basura. Llévelos a un punto limpio. Y piense dos veces antes de cambiar de aparato. Para fabricar un ordenador se han necesitado 240 kilos de combustibles fósiles, 22 kilos de productos químicos y 1500 litros de agua. Fabricar un teléfono supone generar hasta 75 kilos de residuos contaminantes, aunque luego nos vendan como un gran adelanto su pequeño tamaño.

6. Grifos en buen estado

Ojo con el agua. Revise todos los grifos de la casa. Que no goteen. Una forma de reducir el consumo es colocar difusores de caudal.

7. Vigile las facturas

Compruebe cada mes las facturas de agua y energía para llevar el control del consumo. Es más, propóngase bajarlo. Márquese un reto, un objetivo. Si lo logra, doble satisfacción.

8. Al mercadillo

Compremos muebles duraderos. Esto no quiere decir que tengan que ser nuevos, también podemos reciclar alguno o acudir a tiendas de segunda mano.

9. Gota a gota

Si tiene jardín, instale riego por goteo. Elabore su propio abono (compost) con los restos orgánicos. Y cuide mucho el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos.

10. Cartas sin papel

Pidamos que las facturas y extractos mensuales lleguen a nuestro correo electrónico en lugar de al buzón de cartas de casa. Menos papel que tirar.

11. Conducir menos

La regla más importante para hacer más habitable nuestro entorno urbano: conducir menos. El transporte público en España consume 6 veces menos energía, por cada viajero, que el privado, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Los coches consumen ahora un 20% menos que hace 20 años, pero aún así, el transporte es responsable en España de un tercio de las emisiones de CO2. Los datos cantan: está comprobado que uno de cada 10 viajes que se realizan en coche en la ciudad es para moverse menos de 500 metros, una distancia que prácticamente todos podemos cubrir saludablemente caminando. Si fuéramos a pie en todos los desplazamientos de menos de 10 kilómetros, podríamos ahorrar a España casi 1.000 millones de litros de combustible al año.

12. Eco-coches

Si nuestra única opción es el coche, busquemos uno que consuma lo menos posible. Pensemos en las opciones de modelos híbridos. O en echar al depósito biocarburante. En www.idae.es podemos encontrar una base de datos con el consumo de cada modelo. No olvidar que los vehículos más grandes gastan más que los pequeños. Y buena parte de su consumo dependerá también de la persona que esté al volante. Una conducción eficiente puede reducir el gasto de combustible y la emisión de CO2, un 15%. Primera regla: una velocidad moderada y constante.

13. Ciudad mediterránea

Si está buscando casa para alquilar o comprar, baraje seriamente la posibilidad de vivir en el núcleo de la ciudad, preferentemente en un edificio antiguo rehabilitado. No dejemos morir el modelo de ciudad mediterránea, compacto, tan humano, y lo cambiemos por el de urbe extendida, desperdigada, al estilo de las norteamericanas, una sucesión de urbanizaciones en las que resulta difícil establecer relaciones entre vecinos y que nos obligan a depender del vehículo privado.

14. Más zonas verdes

Reclamemos zonas verdes, pequeños pulmones para nuestra ciudad. Cumplen una importante función psicológica. Está probado que en barrios con zonas de esparcimiento verde, los niveles de conflictividad, estrés y depresión de sus vecinos disminuyen. Son una válvula de descongestión. Y exijamos que no se pierda la tradición del jardín árabe. En vez del uso de césped a diestro y siniestro –costumbre heredada de los húmedos países anglosajones-, pidamos plantas autóctonas, que requieren menos riego y más imaginación.

15. Menos ruidosos

Un poco de silencio, por favor. Cuidar el medio ambiente no es sólo por la salud del planeta, sino también por la nuestra, por el equilibrio de todos los seres que habitamos la Tierra. Por eso debemos evitar que nuestro comportamiento en la ciudad sea muy ruidoso. Según la OCDE, el 20% de los habitantes de la UE sufren un nivel de ruido por encima del límite establecido por la OMS como aceptable: 65 decibelios. La contaminación acústica deteriora la calidad de vida de una ciudad y tiene además efectos directos sobre la salud: los más claros: nerviosismo, irritabilidad y estrés. Según el Observatorio de la Sostenibilidad en España, el 35% de las quejas por ruido proceden de locales de ocio.

16. Ocio sin consumo

Elija un ocio menos consumista. No deje que la obsesión por comprar le condicione y se convierta en el protagonista de su tiempo libre.

17. Más bicicletas

Muévase en bicicleta, si la orografía, clima y tráfico de su ciudad lo permiten. Y si ve que no es seguro desplazarse sobre dos ruedas, exija a su Ayuntamiento carriles bici.

18. Escapes

Avise a averías de los servicios municipales en cuanto detecte un escape de agua en la red de distribución.

19. El brillo de las estrellas

Pida a su Ayuntamiento que la iluminación de las calles sea eficiente y de bajo consumo, que no despilfarre luz hacia el cielo, que, además, contamina las estrellas.

20. Más participativos

El 80% de la población europea y el 60% de la mundial vive en ciudades. El ritmo de concentración urbana continúa a un ritmo cada vez más acelerado. No adopte una actitud pasiva. Movilícese. La ciudad la hacemos entre todos. Participe en movimientos y plataformas vecinales, y tenga en cuenta los compromisos ambientales de verdad cuando vote.

21. La bolsa o la vida

Cuando vayamos a la compra, no olvidemos llevar nuestra propia bolsa, cesta o carrito. Las bolsas de plástico suponen un coste ambiental demasiado elevado para utilizarse en un único trayecto del mercado a casa. Pueden tardar cientos de años en descomponerse; en sus poco más de 25 años de historia se han convertido en una plaga. La web www.reusablebags.com asegura que cada minuto se fabrica en el mundo cerca de un millón de bolsas de plástico. En España se estima que se reparten al año 10.500 millones de estas bolsas, lo que equivale a más de 230 por persona. Ahorre el planeta sus 230 usando la cabeza. También puede pedir a su establecimiento habitual que faciliten otro tipo de bolsas reutilizables.

22. Apueste por lo biológico

Apúntese a los alimentos ecológicos, también denominados biológicos o bio. Provienen de una agricultura y ganadería extensivas que no usan productos químicos sintéticos para aumentar su rendimiento o para luchar contra las plagas. España es uno de los mayores productores de alimentos biológicos, pero la gran mayoría de lo obtenido se dedica a la exportación. ¿Es que no sabemos apreciarlo nosotros? Apoya el esfuerzo de estos agricultores y ganaderos que han decidido cambiar por el medio ambiente.

23. El vidrio se recicla bien

¿Vidrio, tetabrik, plástico o lata de aluminio? ¿Cuál escoger cuando un mismo producto se puede encontrar en diferentes envases? “Lo mejor es el cristal”, opina Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, que asegura que no sale a la compra sin su cesta o su bolsa de tela. ¿Y después del vidrio? Según dice, el plástico que no sea PVC y la lata resultan más fáciles de reciclar que el tetabrik. “De todas formas, ante la duda, yo cojo el que ofrezca menos envase por más contenido”.

24. Un respeto a los peces

En la pescadería debemos leer la etiqueta identificativa de cada pescado. En ella ha de figurar el tipo de aparejo utilizado en su pesca. Cuanto más selectivo, más sostenible (mejor anzuelos o palangres que con redes). Y recuerde: “Pezqueñines, no”. La talla mínima debe ser de 11 centímetros. Y la del boquerón, de 9 en el caladero mediterráneo y 12 en el cantábrico, noroeste y golfo de Cádiz. Podemos consultar las tallas mínimas en la web del Ministerio de Agricultura.

25. Menos carnívoros

Para producir un kilo de trigo se necesitan 1.000 litros de agua, y para un kilo de arroz 1.400 litros, según el Consejo Mundial del Agua. En cambio, para un kilo de ternera se requieren 13.000 litros. ¡Vaya con la carne! Reduzcamos su consumo. No hace falta comer tanta; con dos o tres raciones semanales es suficiente. Con la comida, pensemos ante todo en la salud. También suele ser lo más ecológico. Hagamos caso a los expertos en nutrición y sigamos una dieta equilibrada con mucha fruta y verdura.

26. Cercanías

Compre productos locales, ya que para llegar hasta el mostrador del mercado han requerido menores desplazamientos y, por tanto, menos gasto energético.

27. Agua del grifo

Piense bien si merece la pena comprar agua embotellada cuando se puede beber la del grifo. Incrementa el gasto en energía y creará un futuro residuo.

28. Sin bandeja

Compre alimentos naturales a granel siempre que sea posible. Reducirá envoltorios y ganará calidad. Evite llevarse a casa esas bandejas blancas cada vez más habituales en el súper.

29. Alerta: transgénicos

Uno de los enemigos número uno de los ecologistas son los transgénicos. Recomiendan no consumirlos porque, dicen, todavía faltan pruebas que demuestren su inocuidad para la salud y el medio ambiente. Su presencia debe ir notificada en la etiqueta del producto.

30. El pequeño comercio

Evitemos ir en coche a un establecimiento lejano si podemos realizar la compra caminando sin salir del barrio. Apoye el pequeño comercio, salva el modelo mediterráneo de ciudad.

31. Más sobriedad

Apueste por la vida simple, consuma menos, piense más. El economista E.F. Schumacher terminó sus días como agricultor y escribió el libro-filosofía Lo pequeño es bello. Toda una filosofía de vida. Según el Informe Europeo sobre Adicción al Consumo, el 15% de la población es adicta al consumo y un 46% de la juventud compra en exceso. Pensemos un poco: los países desarrollados (un 20% de la población), emplean el 80% de los recursos naturales. Si todos los habitantes del planeta consumieran a ese ritmo, la Tierra quedaría agotada en poco tiempo. Antes de comprar una nueva prenda, un nuevo aparato, piense si realmente es necesario. Detrás de cada objeto, por simple que sea, hay un consumo de energía, una generación de residuos. Un gasto de agua.

32. Piense en lo que tira

El escritor mexicano y premio Nobel Octavio Paz se mostraba muy crítico: “Después de haber caído en la idolatría de los sistemas ideológicos, el siglo XX ha terminado en la adoración de las cosas”. Antes de comprar, reutilice. Un poco de imaginación y podemos ahorrarle muchos disgusto a la Tierra (y al bolsillo). Un cartón de huevos puede reciclarse como un juguete para los niños; una botella bonita de vidrio, de pequeño jarrón; los calcetines se pueden convertir en muñecos; con restos de telas se pueden hacer colchas o mantas para el sofá. Hay cientos de ideas. Y no queda cutre; todo lo contrario, le da un punto original a nuestra casa, una decoración comprometida con el planeta.

33. Límites a la “fast fashion”

Somos muy críticos con la fast food; pues lo mismo debemos hacer con la fast-fashion (moda rápida), prendas de usar y tirar que apenas duran una temporada. Eso, desde el punto de vista ecológico, resulta una aberración. Déles una segunda oportunidad a las cosas. Acuda a comercios donde se vende ropa de segunda mano. Ayude a que todos estos objetos tengan una nueva vida frente al impulso despilfarrador de acortar cada vez más su vida con lemas como “está pasado de moda” o “redecora tu vida”.

34. Más madera sostenible

La madera es un producto muy ecológico, pero cuando lleva el nombre exótico de alguna especie tropical puede haber salido de la deforestación de las últimas selvas vírgenes del planeta. Para estar seguros de que el producto que queremos comprar procede de una explotación sostenible, lo mejor es pedir madera certificada con el sello FSC (Forest Stewardship Council). Si exigimos esta distinción en todas las tiendas, ayudaremos a que se vaya generalizando. Ya son 60 las empresas españolas que venden FSC.

35. Comercio Justo

Cuando compra algo, ¿piensa de dónde viene? Granito de arena a granito de arena, de pequeña decisión a la pequeña decisión, el consumidor puede influir mucho en lo que se produce y cómo se produce. Hemos de tomar conciencia de que nuestras acciones, por insignificantes que nos parezcan, tienen consecuencias ambientales sociales y económicas. Una recomendación: acudir a las tiendas de comercio justo que han abierto diversas ONG. Hay cientos, con el aval de asociaciones como Intermón-Oxfam.

36. Papel reciclado

En la papelería, compre productos (carpetas, libretas, cuadernos, folios) elaborados con papel reciclado y sin blanquear por cloro.

37. Bancos con iniciativa

A la hora de ahorrar, acuda a aquellos bancos que sepa que invierten una parte de sus beneficios en promover iniciativas sociales o medioambientales, como Triodos Bank.

38. La dignidad del trabajo

Ayude a mantener lo hecho con calidad y dignidad. Evite las producciones industriales masivas en fábricas de países donde no tengan claro el respeto a los trabajadores.

39. Juguetes y tiempo

No sature a los niños regalándoles juguetes que no van a apreciar. Valoran más otras cosas: que los mayores les dediquen más tiempo o les enseñen a fabricarse sus propios entretenimientos usando la imaginación.

40. Infórmese

Lea prensa, siga la actualidad, interésese por el mundo. Un consumidor informado es un consumidor responsable. Así sabrá qué empresas son más sostenibles.

41. Un habitante, una semilla

En el siglo XX, los 5.000 millones de hectáreas cubiertas de bosques se redujeron a menos de 4.000 millones, según el Banco Mundial. Plante un árbol. Y mejor de una especie autóctona. Aparte de la satisfacción de asistir a su crecimiento y mejorar el paisaje en un país con tanta tendencia a la desertificación como España, hay un dato fundamental para frenar el cambio climático: por término medio, un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de su vida.

42. Cuidado con el fuego

Muy importante evitar los incendios forestales. En la última década, la media de superficie forestal calcinada en España ha sido de 118.000 hectáreas por año. En el 73% de los fuegos influye –por intención, imprudencia o negligencia- la mano humana. Debemos ser muy cuidadosos en nuestras estancias en el campo: no encienda fuego en el campo, ni para quemar rastrojos ni pastos, ni para barbacoas o fogatas. En la época de alto riesgo, meses de verano, y especialmente si hay sequía, mejor no hacerlo ni en los sitios habilitados para ello; cualquier chispa puede acabar en desastre. No arroje al suelo cerillas ni colillas, ni ningún objeto de combustión, ni papeles, plásticos, vidrios o cualquier otro residuo susceptible de entrar en combustión y originar un fuego.

43. Sin motores

Por las zonas rurales y los parajes naturales intente usar lo menos posible los vehículos de motor, que rompen la calma que tanto nos gusta, ahuyentan a los animales, trastornan la tranquilidad de los habitantes de los pueblos y, en los caminos forestales, erosionan gravemente el suelo. Circular con el todo-terreno por todos los rincones es más hortera y depredador que aventurero; lo mismo sucede con los quad, desgraciadamente tan de moda. Infinitamente mejor es ir en bici, a caballo, en burro o andando.

44. Mejor rehabilitar

Si busca una casa en el campo, es mejor que elija la rehabilitación de una antigua edificación de pueblo que las nuevas construcciones de urbanizaciones. Es posible que sea más engorroso y quizá hasta más caro, pero la opción de la casa típica tiene más encanto, al final la haremos más nuestra, y evitaremos los desarrollos urbanísticos indefinidos que tanto están agrediendo a nuestros paisajes. Esto mismo se puede aplicar a las costas. Es mejor optar por lo ya construido que invadir más zonas naturales.

45. Denuncie las tropelías

Denuncie al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) (062), muy activo y eficaz, los atentados que contemple contra el medio natural: desde alguna instalación que está contaminando un río o un arroyo hasta la quema de rastrojos o neumáticos, o vertederos incontrolados, o el uso de venenos, que siguen haciendo estragos en el campo español, y alambradas ilegales. Denuncie también todos aquellos proyectos urbanísticos ilegales que sólo buscan el enriquecimiento rápido de unos pocos a costa de maltratar el paisaje natural. No se instale en la comodidad mirando hacia otro lado.

46. Menos exploradores

Respete las normas de cada espacio natural en todo lo relativo a zonas de acampada y de escalada. Muévase por estos espacios sin salirse de las rutas habilitadas.

47. De pueblo en pueblo

El turismo rural es una magnífica manera de contribuir a las modestas economías de la gente que vive en el campo y de ayudar a fijar población en los pueblos pequeños.

48. El “souvenir”

Una forma maravillosa de contactar con la naturaleza y encariñarse con ella es fotografiarla. Una afición entretenida y mucho menos impactante que meter ruido con un quad.

49. Cuestión de setas

A la hora de recoger setas, no hay que arrancarlas, sino cortarlas con una navaja por el tronco. Además, lleve una cesta en lugar de una bolsa de plástico para dejar que las esporas vayan desperdigándose.

50. El lenguaje natural

El mundo natural es un libro que hay que saber leer. Podemos dotarnos de guías que nos enseñen los nombres de aves, árboles, plantas, insectos, fenómenos geológicos…

Calcular la huella ecológica: www.earthday.net

Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía: www.idae.es

Fundación Ecología y Desarrollo: www.acodes.com

Información en Internet: www.worldwatch.org, www.energías-renovables.com, www.gea21.com, www.climatenetwork.org y www.istas.ccoo.es

Dos direcciones: www.vidasana.org (agricultura ecológica) y www.greenpeace.org. Un documental: La pesadilla de Darwin, de Hubert Sauper.

Para saber más: www.e-comerciojusto.org, www.wwf.es, www.fsc-spain.org, www.buencafe.org y www.ropalimpia.org.

Un libro: “La tierra herida”, de Miguel Delibes Castro y Miguel Delibes (Destino). Más www.seo.org, www.redmontanas.org, www.mma.es.

lunes, 11 de febrero de 2008

Saber lo que siento

El tiempo es una variable sorprendente. Cada cambio que se produce en nuestras vidas sepulta lo anterior. Cada intención sólo vale para un instante, y cada deseo y decisión pierden trascendencia a medida de reloj. Lo mejor de una situación es que puede tornar, virar en cualquier momento. No sé porque comienzo a escribir y sin embargo sé porque te estas convirtiendo en mi fin. Reconozco que son vagos y sutiles los indicios que abrigan mi esperanza. Pero poderosos y embriagadores son tus gestos, tu belleza y elegancia que empiezan a hechizarme. Lejos todavía estoy de recuperar sensaciones pasadas, que desde hace tiempo abrazan mi olvido. Todavía conservo la voluntad de parar esta pasión, si todo ello se empeña en un no; pero escribo con mi sangre mi convencimiento de que si por una vez en la vida las cosas salen como anhelo, dibujaría mi amor en tu piel con los besos que jamás he dado. Si alguna vez en la vida hubiera tenido la oportunidad de confiar en alguien, este sabría que el único deseo, la solitaria esperanza de mi vida sería poder amar y ser amado por alguien como tú. Ojalá no me niegues el placer de poder conocerte más; la suerte de construir una amistad y conocernos. Y saber de una vez que el despertar de mi corazón, 5 años después, cegado por tinieblas y telarañas, es verdadero, correspondido. Necesito que así sea. Quiero que sea así. Cansado estoy de tantas sensaciones vacías. De intentar volar con unas alas rotas. Mi anhelo es abrazar el paraíso contigo, y que tus preciosos ojos vean como construimos una vida para dos. Jamás pensé que una obligación como la que ahora encubre mis mañanas y empezó sacándome de la cama, acabe por darme la oportunidad de volver a sentir esto, conociéndote, y hacer que sea el deseo de volver a verte lo que tire mis sabanas al suelo y mis pensamientos al viento.

No quiero molestarte. Y si no hay posibilidad no lo haré. Porque sobre todo no quiero volver a sufrir. Imagino que alguien como tú no puede estar sola. Es anti-natura. Ilógico; imposible... porque eres mi sueño, y mis sueños siempre los han vivido otros...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Stewie

Oda al water:

Perezoso e indolente, haragán de porcelana,
alimentándose de los excrementos ajenos
y sin hacer ninguna contribución a esta sociedad...

¡¡¡busca un trabajo!!!

lunes, 4 de febrero de 2008

40 Tacos


Impresionante Editorial de El Jueves:

Al Príncipe le acaban de caer 40 tacos y con este motivo la Casa del Rey ha distribuido un reportaje que había encargado a la agencia Efe, en el que podemos ver imágenes inéditas de su vida pública y también imágenes privadas de él, la Princesa y las Infantas. Entrañables imágenes familiares en las que, mientras las niñas ven la tele, vemos a los dos en torno a una mesa camilla, como cualquier familia normal española, repasando los recibos de la luz, el gas, el teléfono y haciendo cálculos para poder llegar a fin de mes tras la última subida de la hipoteca... A ver, a ver un momento, que nos hemos confundido de reportaje o de familia... Perdón, es que hemos traspapelado las fotos con otras... Ahora, ahora las tenemos. En estas imágenes entrañables vemos a los Príncipes en torno a una mesa camilla en compañía de las infantitas, con libros de cuentos... Como cualquier familia española...

-Sólo que es a mesa camilla no cabe en mi salón.
Ya empezamos. ¿Qué queréis? ¿Qué los Príncipes vivan en un minipiso? Les vemos en otra foto sentados en el sofá, también con las niñas... Por el jardín de la casa mientras la infanta Leonor aprende a montar en bici...

-A todas horas con las niñas. Yo en cambio a mi hija sólo la veo los fines de semana... Entre que llego reventado a casa a las diez de la noche y a las seis me tengo que levantar para ir al curro...
Hombre, que las imágenes de este reportaje las grabaron durante tres meses... Que los Príncipes también tienen mucho curro... Por ejemplo, él desde que es príncipe ha pronunciado más de 719 discursos, ha recibido en audiencia a 13.405 representantes de todos los sectores y cada año hace una media de 14 viajes al extranjero...

-Claro, como no tiene que descalzarse en el control del aeropuerto, ni bajarse los pantalones, ni facturar hasta el cepillo de dientes, ni sufrir retrasos y encima no le pierden ninguna maleta... ¡Así viajo yo más!
Bueno, es que si tuviera que viajar como nosotros habría que aumentarle el sueldo. En fin, que cumple 40 tacos y muchos nos preguntamos. ¿Le afectará la crisis de los cuarenta, como a muchos tíos? Pues no. Es cierto que hay tíos que cuando entran en la cuarentena cambian de trabajo, de piso, de mujer o de las tres cosas. Pero en el caso concreto del Príncipe, ¿qué otro curro similar iba a encontrar?

-¿Y en qué trabajaba usted antes?, le preguntarían en el INEM.
-Era príncipe heredero...
-Pues no sé yo si le podremos encontrar algo parecido... En fin, deje sus datos y ya le llamaremos.

En cuanto a lo de cambiar de piso... ¡Pero, hombre!, ¿cómo va a cambiar de piso, con la vivienda tan apañada que tiene? Y de mujer... De mujer, tampoco. Se casó hace nada y todavía se le ve muy enamorado (o engañado). Al Príncipe le vendrá la crisis de los cincuenta. O a los sesenta, cuando vea que su padre, con noventa, todavía sigue reinando. Porque el Rey sabe que en este país hay muchos más "juancarlistas" que monárquicos y tirará de trono hasta que el cuerpo aguante.

Voy a hacer lo que me salga de los kojones

Últimas fechas en las que el odio y el hastió me abrazan. Cansado de todo, con ganas de romper con lo habitual y normal. Destrozar con un mazo mi vida para reconstruirla desde los escombros. Pero no; me niego a dar la razón a idiotas sin cerebro. Esquizofrénicos sin diagnóstico que ante la falta de medicinas en receta, buscan hostias en la calle. Aunque os parezca que me encuentre sólo, solo son vuestras imaginaciones; capacidad tengo para llenar mi vida con respuestas mucho más llenas que las que vuestras incongruencias y mentiras me puedan hacer llegar.

No quiero saber nada de esos que piensan en ti para un partido o una noche. ¡¡qué vacíos sois!!. Y si faltas te lo pasan por la cara como si el ser sus amigos contuviera una asistencia, controlada y permanente. Tu no puedes fallar. Te pasan por la cara todo. Que no puedas ir a un puto viaje porque tengas que currar 10 horas diarias, porque tu padre esta de baja. No preguntaban entonces y no tienen ni puta idea de lo que es ahora. Nadie iba a verme y nadie se interesaba. De qué vais, si veis que estoy en paro, porque unos gilipollas me han despedido y nadie se ha interesado. Al otro le pasáis por factura el que se eche novia, joder!!; A ninguno se le podía llamar amigo. Pasan los días y ninguno te dice nada. No me aportáis nada, nunca lo habéis hecho y ya no me importa. Paso de vosotros.

Y porque ni tú ni nadie va a decir lo que tengo que hacer, voy a hacer lo que me salga de los kojones, payaso.