miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los silencios del Rey

Españoles buscando la maravillosa España que describió su majestad la pasada Nochebuena

La pasada Nochebuena, como es habitual, el Rey, Jefe del Estado dio su tradicional discurso navideño a la nación. Como viene siendo habitual en mi caso los últimos años no vi tan magnánima puesta en escena y reserve unos minutos el día de Navidad para leer la transcripción.
Lo primero a añadir es que parece que no fui el único, puesto la emisión multi-cadena del Mensaje de Su, de ellos, Majestad ha marcado un mínimo histórico en share, dejando bien claro y con datos en la mano, que la crisis del Régimen del 78, el desmoronamiento del tardo franquismo españistaní, y las ansías republicanas de la ciudadanía ante tanta altanería, inmoralidad, corrupción y estupidez borbónica no son sueños de una minoría, ni estados de agitación, ni corrientes de opinión interesadas... Son realidades. Son metas y objetivos alcanzables para hacer de este país un lugar más digno donde vivir y construir una sociedad donde justicia y libertad no fueran meras palabras con significado prostituido.
Después de todo el proceso de renuncia del anterior monarca; entronización de éste; campaña publicitaria de los medios del capital de exaltación de las capacidades de “el preparao” y de la “maravillosa” familia real, no era mi intención dedicar unas líneas (otra vez), y el tiempo en juntarlas, a éste evento de infamia. Pero las mentiras descaradas, las medias verdades interesadas, los lugares comunes y la superficialidad sobre la que surfea el principito del estado de las cosas en #Españistán, resulto tan vomitiva que me he puesto a la tarea.
Y es que, el mensaje del rey, no nos representa. El mensaje de la realeza, no refleja la realidad. Una vez más el rey, como institución, sin importar el nombre y el ordinal (aunque si el apellido) hizo un ejercicio de militancia con los poderes fácticos del estado y sobretodo con la Transacción, que no Transición a la democracia. Lo hace por convencimiento y por conveniencia porque sabe de su supervivencia como rey y la de su familia se basa en la imposición del atado y bien atado.
Sólo ahí y sólo así se concibe lo leído de su discurso que más me encabrono. “No hay que reabrir viejas heridas […] por los riesgos que conlleva”. Y se queda tan pancho. Y tan borbón. Es que esas heridas no se han cerrado nunca. Esas heridas se han infectado y carcomen el ruinoso edificio dictatorial y fascista que había en 1975 y que con remaches de escayola y artificio habéis querido constituir en democrático.
Hoy 80 años después del estallido de la Guerra (in) Civil todavía hay más de 150.000 desaparecidos del bando republicano esparcidos por todo el territorio nacional. Eres regente del estado con más fosas comunes y asesinados bajo represión por sus ideas y creencias de occidente, sólo superado a nivel mundial por Camboya. La Amnistía a los criminales de guerra y represores de dictadura entró en el mismo paquete que la corona que llevas puesta y hace que los asesinos fascistas hayan llevado y lleven una vida de lo más normal. Miento, de lo más normal, no. Fueron condecorados y mandamases recibieron cargos en el cuerpo del estado y en consejos de administración de empresas, y otros, los que golpeaban y torturaban y apretaban los gatillos, pensiones máximas. Es decir, están forrados, premios por sus leales servicios al fascismo.
Los monumentos y reconocimientos que vanaglorian a los vencedores lustran todavía hoy nuestras ciudades y paisajes, y siguen imponiendo una visión sesgada de la realidad. Por lo tanto a la hora de hablar de “no reabrir viejas heridas” hay que decir que primero habrá que cerrarlas y para ello es necesario asumir la legalidad internacional contra los crímenes de lesa humanidad y dar reconocimiento público de quienes fueron las víctimas, que defendían la legalidad expresada por el sufragio del pueblo, y quienes se levantaron contra esa decisión, y quienes se lucraron masivamente manejando desde detrás y anclando a éste país en la miseria y la indignidad durante 37 años de dictadura y una transición a la democracia que ya dura demasiado.
A mi me daría vergüenza reinar en un país donde la impunidad, la amnistía por amnesia y el orgullo de los vencedores enfanga todo propósito de progreso. Y por eso suscribo y apoyo la campaña de denuncia ante el Defensor del Pueblo interpuesta a raíz de tu mensaje, de quienes nos sentíamos vilipendiados como defensores de la Memoria Histórica. Pero claro, soy un radical de izquierda. Y a mucha honra.
Otra buena parte de la legitimidad de su corona está en el actual modelo de Estado, tanto desde el punto de vista formal institucional, como de la realidad de una única España. Sin citar ni una sola vez a Cataluña, pero con referencias deja claro que apoya la actitud y acciones del PP y los artesonados del estado franquista (tribunales) para mantener a Cataluña dentro de la nación, sin ningún tipo de cesión en un proceso de negociación entre iguales, y mucho menos de escuchar la opinión del pueblo.


Sin embargo, mucho más ofensivos me resultaron los silencios del monarca en su discurso navideño.
Volvió a caer en la legitimidad de la política institucional y los partidos políticos tradicionales, quienes por cierto lanzaron, PP, PSOE y Ciudadanos un mensaje a una voz congratulándose “del gran rey que tenemos”. Para el rey, al igual que para estos partidos no hay política más allá de sus instituciones donde usurpan la voluntad popular. El rey olvida premeditadamente que el 26J, el 67% de los votante no quería a Rajoy de presidente. Luego vino el golpe de estado en el PSOE y parece que todo volvía a funcionar para orgasmo del capital, la troika, los bancos y los empresarios que podían continuar exprimiendo y explotando a la clase trabajadora inmisericorde mente, al tiempo que entre unos y otros esquilman los derechos sociales (dependencia, sanidad, educación, etc.) haciendo negocio con ellos. Aplican mordazas para acallar la protesta social y así “España sigue siendo una gran nación”.
Sin embargo esto, para el Rey no es política. Y no sucede. Para el Rey y quienes salen a vitorear su mensaje el día después, el modelo político es incuestionable y reviste salud. Para todos ellos las mareas y las gentes que defienden la sanidad, los hospitales públicos, las universidades públicas y la educación no existen o son esporádicos. La PAH o las luchas de las organizaciones de consumidores. Quienes se enfrentan ante los colapsos ecológicos y las agresiones a nuestro medio ambiente por parte del capital. Las protestas contra la tauromaquia. Las huelgas sectoriales, las Iniciativas Legislativas Populares que son frenadas sin vergüenza en el Parlamento... los libros, los blogs, las pancartas en los balcones... el pensamiento critico. Todo esto, no existe en #Españistan. No es política, y por lo tanto no requiere atención. El mensaje del Rey es continué en su casa, en su sofá y ponga el fútbol. No hay nada de que preocuparse. Lamentable.
Chirrió el silencio con la corrupción, que sigue instalada en el funcionamiento colectivo y nacional. Por supuesto, paso por alto la situación de su hermana y cuñao. Y con ese bagaje moral de no reconocer lo que uno tiene dentro de su casa, no iba a salir a leerles la cartilla a PSOE y sobretodo PP que han robado a manos llenas de las arcas de cada administración que han tenido la desgracia de gestionar. Y mucho menos nos iba a decir a la ciudadanía que también tenemos que cambiar nuestra mentalidad para ser más solidarios y a la vez vigilantes y censores contra la corrupción. Cualquier tipo de corrupción.
Pero si hubo un silencio que me lanzo a escribir estas líneas fue sobre la situación de la mujer en España, donde el machismo campa a sus anchas. No ha terminado 2016 pero en #Españistan han sido asesinadas dos mujeres por sus parejas o ex parejas cada semana. Un terrorismo de sala de estar, doméstico y acomodado al sentir español tradicional y ultra católico que no ha sabido amoldarse al siglo XXI, y que sigue viendo y lanzando ese mensaje, a la mujer como un apéndice del hombre, de su propiedad, y cuya felicidad, la de la mujer, se tiene siempre que supeditar a la familia y la satisfacción del hombre.
En las fiestas tradicionales de éste país se siguen produciendo violaciones y actitudes hacia la mujer sexistas. La publicidad sigue usando el cuerpo de la mujer como un instrumento de placer y elemento de estatus del hombre. Hace falta un cambio de mentalidad y una educación para que las generaciones venideras no tengan esta lacra en sus vidas. Para que las que hoy son niñas puedan vivir su vida adulta, tanto profesional, personal, afectiva y sexual con garantías de igualdad con los que hoy son niños, y que estos reconozcan el valor y la dignidad de quien tienen como compañera de estudios, de trabajo, familiar, vecina, desconocida, amante, etc.
Pero al rey esto no le preocupa o no le parece lo suficientemente importante para dedicarle unas pocas palabras en los 15 minutos que al año tiene a bien, éste sujeto en dedicarnos a su plebe. Tampoco al florero de su mujer, y una vez más, perdió la oportunidad de exigir una política de cuestión de estado contra el machismo y por la igualdad entre sexos, que además hubiera traído una mejora en la cuestión de la tolerancia a quienes son, viven, piensan, sienten y aman distintos a nosotros, a la ortodoxia católica.


En definitiva, por todo ello, una vez más, me declaro ciudadano, no súbdito y mi deseo para 2017 es que sea un año de cambio, revolución y República.


jueves, 22 de diciembre de 2016

La Guerra de Siria y su principal víctima: La verdad

 
Éste es un escrito de guerra y periodismo. Pero no de periodismo de guerra. No de enviados y equipos especiales desplazados a la zona de conflicto. De cascos o chalecos identificativos, de cohabitación con traductores, conductores o guías, ni tampoco de empotrados en las filas del intervencionista. Y mucho menos de testimonios y retratos de víctimas y victimarios.
Habló de Siria. De una guerra incivil sobre la que continuamente se ha pasado de puntillas por los medios generalistas, que en Españistan, es sobretodo la televisión.
Utilizo el deleznable conflicto en Siria para denunciar el periodismo de trinchera, no como lugar físico de barro, sangre y miedo, sino como escenario simbólico para defender y ejecutar un relato de la realidad interesado y vasallo con el discurso dominante, imperialista y que no tiene ningún reparo en cambiar opiniones y hechos, en vestir como represores y represaliados a individuos y grupos con tal de mantener una línea editorial afín al interés económico de la élite oligarca y neoliberal.
Siria y sus personajes han pasado diversos estados en los últimos 30 años. Ubicada en Oriente Próximo, el avispero mundial por autonomía ha sido parte activa de la relación de tensas fuerzas entre territorios y nacionalidades, por supuesto religiones y grupos étnicos, y sobretodo intereses geoestratégicos, accesos y derechos sobre recursos naturales y energéticos, así como presiones entre potencias mundiales.
Tras las guerras por la Independencia frente a Egipto con apoyo de Reino Unido, Francia y Turquia en los años 40 y 50 Siria se constituía como República Independiente, y tras unos años de relativa calma y progreso, entraba en los 70 con el Golpe de Estado de Hafez Al-Assad y su partido árabe socialista Baath.
Durante 30 años frenó no sin vehemencia y episodios polémicos como la masacre de Hama, las ansías de grupos islamistas, como los Hermanos Musulmanes. Con medidas seculares y formando parte del grupo de dictadores aliados de Oriente Medio y el Magreb (Túnez, Argelia, Egipto, o el Irak de Saddam hasta la invasión de Kuwait y los Emiratos) frente al bloque impuesto por Irán, Libia, Líbano o Jordania. Formando parte de éste bloque aliado de Estados Unidos, Siria vivió un progreso mejorando ostensiblemente en los índices de calidad de vida, tanto en alfabetización, como en incremento de esperanza de vida.
Eran los años “buenos” y a Occidente no le pareció mal que a la repentina muerte de Hafez, le sucediera como Presidente su hijo Bashar al-Asad. Y pudiera pasearse por los estamentos internacionales. Incluso, y no se me olvidan, aquellos reportajes tanto de diarios con prestigio, como aquel El País, o de publicaciones de papel couché, que no tenían ningún reparo en usar su aseada imagen para ensalzar la del heredero a la corona española, Felipe “el preparado”, y que incluían y presumían de una buena amistad entre “ambos jóvenes líderes”. Como digo, eran los buenos años.
Pero la historia fue avanzando y cambiando. Las relaciones de fuerzas de Oriente Próximo cambiaron, sobretodo a raíz de la bochornosa, injusta, condenable e ilegal intervención de la alianza encabezada por el Estados Unidos de George W. Bush en Irak, que conocemos como “La Segunda Guerra de Irak”. De entre las muchas consecuencias de aquella barbarie, más allá del genocidio y los crímenes de guerra cometidos, de la mayor inseguridad instalada en todo el planeta, están las consecuencias económicas que pasaron y pasan por el flujo de petroleo desde los emiratos feudales de Oriente Medio encabezado por Arabía Saudí y los balances de cuentas de las trasnacionales americanas que primero quisieron aprovecharse y luego no quisieron que la situación afectarán sus balances.
Así, con este motivo subterráneo, aprovecharon las legítimas protestas en aras de mayor libertad y democracia al calor de las conocidas como “Primaveras Árabes” para agitar la situación interna de Siria que han provocado esta cruenta guerra. Desde luego, nadie con un mínimo sentido libertario y democrático castiga aquellas movilizaciones y aquella revolución hermana, donde estaban las clases trabajadoras cansadas de tanta corrupción y nepotismo, pero protagonizadas, las movilizaciones, por jóvenes y mujeres. Estoy seguro que a todos y todas nos parecieron aberrantes las represiones y la violenta contestación autoritaria del régimen de al-Asad.
Pero parece que a algunos, incluidos miembros de la izquierda bien intencionada y usurpadores del respaldo del movimiento obrero, obvian que aquella revolución fue apoyada directamente por grupos islamistas vinculados a Al Qaeda y al incipiente Daesh (Estado Islámico) que eran utilizados por Estados Unidos y Arabía Saudí para agitar el avispero de la zona y poder mantener y aumentar sus rendimientos económicos en la zona.
A aquellas movilizaciones y a esas represiones le siguió de una manera extraordinariamente rápida el enfrentamiento abierto y la declaración de Guerra Civil en Siria. “De la nada” surgieron las armas de los que se pasaron a llamar insurgentes. Y automáticamente la respuesta militar del régimen de al-Asad, con ocupación de zonas por parte de esos insurgentes que rápidamente formaron a pasar parte de Daesh y de su califato islamista que también es fascista, machista, retrógrado, feudal y aberrante.
Y decía “de la nada” pero con intención. Porque realmente los armamentos, equipamientos y suministros de Daesh en Siria vienen de Arabia Saudí en su afán de boicotear la zona en beneficio propio por su primacía en Oriente Medio frente a Irán. La inteligencia americana también asesoró y financió a esos “insurgentes” y pronto, de manera totalmente alegal y oscura se reanudó el tráfico de petróleo por los oleoductos de Siria que Daesh tenía en posesión, y pasando con camiones a Turquía, producto que no ha pasado por ningún filtro, ni control económico internacional, dando un dinero que ha ayudado a organizar toda la infraestructura de Daesh en la zona y también financiar sus acciones en Occidente que ha pasado a ser las esporádicas acciones terroristas en Europa en los dos últimos años, y las más continúas en África (Nigeria, Somalía, Níger, Egipto, Sudán,...) o ya en Yemen, donde Arabia Saudí tanto de forma directa como con Daesh a violentado el país para generar otra cruenta Guerra Civil.
Durante 5 años Siria se ha desangrado sin violentar en demasía la plácida comunidad internacional. El país se dividió entre la zona controlada por el ejército y la zona que pasó a formar parte del califato islámico de Daesh, (junto a territorios de Irak). Se procedió a la guerra de trincheras y acciones terroristas que afectaron como siempre a la población civil, verdadera víctima.
En estos 5 años la crueldad se ha instalado en el día a día de los sirios y sirias, produciéndose un éxodo de refugiados tratando de escapar de la barbarie de los yihadistas y que ya refleje en este blog, se han acabado agolpando ante las verjas y el Mediterráneo ante una Europa neoliberal y fascista, insensible, acomplejada e insolidaria.
Los combates, pueblo a pueblo, barrio a barrio, casa por casa han sido la constante. De un lado Daesh con su visión intolerante, fascista y regresiva de la vida. Del otro el estado Sirio, al que no vamos a idolatrar, que trata de mantener la vigencia del estado secular sirio, acompañados por el pueblo apátrida de los Kurdos y su PKK (Partido de los Trabajadores) de ideología comunista y revolucionaria que una vez más se ha erigido en defensor de la libertad y el derecho a la vida de la población.
Pues bien, hasta que Rusia no ha tomado parte activa de la contienda dando apoyo aéreo al gobierno de al-Asad el silencio ha sido la forma con la que los medios generalistas han tratado este tema. Primero el silencio y luego la ignominia frente al drama de los refugiados. Un silencio cómplice que cuando ya no ha habido más remedio se ha convertido en un altavoz de los intereses imperialistas, dando pábulo a los insurgentes. Esos mismos que son los terroristas que violentan el mundo hoy en día, son presentados en las sobremesas europeas como libertarios que luchan para borrar al al-Asad y su regimen del gobierno sirio. No hay dolores en ponerlos como defensores de mujeres y niños, y como víctimas de un imperialismo, el ruso e iraní.
Es de un bochorno tremendo la imagen que las empresas que son los medios de comunicación de masas están dando de este conflicto. Al silencio, le ha seguido una visión sesgada e interesada por poner a los victimarios como víctimas, confundiendo a la opinión pública, para poner siempre a “papa” yankee como el bueno, sin hablar en ningún momento de las injerencias de Arabía Saudí (esa aberración medieval que permitimos en el concierto internacional en pleno siglo XXI) y el papel que jugamos nosotros como consumistas irracionales de petróleo y combustibles.
¿Dónde queda la ética periodística? ¿la deontología profesional? ¿Dónde ponemos la verdad y la responsabilidad como cuarto poder de ofrecer a la ciudadanía un relato fidedigno y crítico para que éste extraiga sus propias conclusiones?
La Guerra Civil de Siria ha supuesto la demolición total de un país y un drama humanitario entre muertos, heridos y refugiados superior a lo visto en los Balcanes o en Ruanda en los 90. Pero también ha supuesto una palada más de tierra e indognimía en la profesión periodística. Un periodismo que ya va herido de muerte, por dilapidar su caudal y función social vendido a los intereses económicos de los poderosos y alejado de los problemas de la gente a los que debería de dar voz e instrumentos para expresarse y comprender la realidad.
Deseo ferviente de que termine la Guerra en Siria. De que se desintegre y acabe definitivamente con Daesh y esa visión fascista del islamismo sustentada por el concepto medieval saudí financiado con nuestro consumismo de coches y manufacturas. Acabemos con la guerra y acabaremos también con los atentados terroristas. Y deseo ferviente de recuperar un periodismo de calidad, sostenible, que comprenda la trascendencia de una profesión vocacional para la mejora y el progreso de nuestro mundo.
Esos son mis deseos para 2017.


miércoles, 21 de diciembre de 2016

El ataque de los clones



Te rodean. Te presionan y condicionan. Influyen en tu día a día, en cada noche. En tu vida cotidiana juegan un papel. Forman parte de un decorado subyacente de tus rutinas, que se repite cuando haces algo poco habitual ya sean vacaciones, escapadas o improvisaciones. Están siempre ahí, pero pocas veces los sientes. Es más, tal es su grado de adaptación, su característica normalidad en la formalidad, que cuando percibes su presencia y esencia, trasciendes y logras comprender un poco más el contexto. Este hoy en día en occidente. En sus democracias formales bajo el muro del fascismo capitalista.
Son los clones. No en un sentido estricto de la palbra, en una definición de diccionario. Hay individualidad; existen en principio como seres propios y sujetos únicos, con su dni, su nº de la seguridad social. Un número de teléfono móvil y un email. Constatan un desarrollo físico autónomo y propio. Tienen una fisionomía reconocible y única. Desnudas y desnudos, los puedes diferenciar.
Pero incluso así, despojados de materiales y convencionalismos guardan un reverso siniestro. Así individualizados, muchos de ellos, ven una mayoría entre sorprendente y abrumadora han adquirido patrones, hábitos y conductas y formalismos que los han homogeneizado, robado buena parte de su identidad y desarrollo personal y con ello mutado lo que debería ser una sociedad diversa, espontánea, rica y enriquecedora, en un pastiche compacto en forma de masa.
¿Todavía no sabes de que hablo? ¿Aún no habéis percibido a vuestro alrededor lo que digo? Pues están ahí. En la calle, en el autobús que coges cada mañana; en los centros comerciales o de ocio. En las aulas y en los centros de trabajo. Están con nosotros, y algunas veces hasta somos nosotros.
Hoy en día nuestra sociedad capitalista está viviendo un proceso a marchas forzadas de homogenización y de universalización de una srie de pautas y condicionantes que como fin buscan reducir al mínimo, el disenso y la confrontación de ideas, para en un último estadio hacer desaparecer la libertad.
La cultura de masas y las modas aceleran en un discurso que uniforma occidente tanto en el plano físico, como avanzando en el proceso moral, ideológico y mental.
Un simple paseo por una calle cualquiera de nuestras ciudades (este es un fenómeno que aunque crece en cualquier contexto es perentoriamente urbano) y no harás de ver repetidos, una y otra vez, los mismos patrones. Con cada vez, más parecidos en aspectos formales e identitarios, lo que no hace tantos años era una división por tribus urbanas, los estratos en edad de menores de 35 años, los hombres y mujeres, chicas y chicos, maduran y buscan una identidad personal que no deja de ser una imagen o espectro repetido por los distintos tipos de publicidad y los medios de comunicación dominados por un número minúsculo de grandes propietarios.
Las gorras, los pantalones anchos, las mechas californianas, las ondas imperfectas, los pendientes de brillantes, los vaqueros desgastados, los pintalabios... y así podíamos seguir desgranando multitud de productos estéticos y de vestimenta que cumplen pleitesía al culto a la imagen por encima de todo lo demás.
Todo forma parte de la iniciativa del sistema para imbuir a cada individuo en un dogma de ser aceptado en la masa social. Para es necesario abrazar un pensamiento único impuesto por la televisión y el resto de medios de persuasión que sirven al brazo de su amo, el capital. Con ello se elimina, poco a poco, la expresión personalizada, el espíritu libre, la madurez autónoma y el pensamiento propio. Nuestros jóvenes sufren una presión que generación a generación va en aumento por encajar, para huir del rechazo social. Las expresiones individuales y el desarrollo físico condicionan la adolescencia y cada vez más la infancia uniformando a los jóvenes, robando su esencia como personas y eliminando lo que debía ser un característico espíritu rebelde, o más bien mutándolo a una serie de inconformismos formales y en apariencia que son muy lucrativos para el sistema, pero que en nada cuestionan el sistema.
Así ante este rechazo y temor se adquieren productos y hábitos de consumo que incuso llegan a poner en peligro la salud, tanto física, como psicológica de las personas.
Incluso se va más allá y se llegan adoptar patrones de comportamiento que rayan y sobrepasan lo maleducado y lo delictivo por el simple hecho de "ser coool", "ser guay" o tener mayor relevancia y viralidad en la próxima visualización en las redes sociales.
Esto nos esta llevando a perder ya no solo identidad personal y riqueza y diversidad en nuestras sociedades. También trae consigo, como fin último, homogenizar las mentes e inquietudes de los sres humanos, dejándonos con un rol 24x7 de consumidores pasivos y adoctrinados, desinteresados de la política y el rumbo que toman nuestras vidas y del futuro del planeta. Todo ello parando y eliminando la conflictividad social, la lucha de clases y por la justicia social, así como las revoluciones en búsqueda de un mundo mejor.
Todo esto que no es más que un culto a la imagen no es más que una estrategia del ala más fascista del capitalismo, el neoliberalismo, en su búsqueda de maximizar sus beneficios, infinitamente con el coste mínimo de contestación social.




lunes, 28 de noviembre de 2016

Hasta siempre, Comandante

El viernes a las 22:30 hora de Cuba, fallecía Fidel Castro, líder revolucionario y mesíanico del comunismo y la libertad. Rápidamente, tras dar su hermano y actual Presidente de Cuba, Raúl Castro, la noticia, los medios transmitían la información para empezar sin dilación a tergiversar el perfil histórico, político y humano de Fidel. Los medios del capital titulaban “ha fallecido en su cama el Dictador Fidel Castro a los 90 años”.
No hay que rastrear mucho para contextualizar la imagen de quien, junto a una quincena, de jóvenes revolucionarios y utópicos se lanzó a la lucha por recuperar Cuba de las garras del capitalismo, el narcotráfico y la arrogancia de la potencia vecina que siempre la consideró su sórdido patio trasero de recreo.
Por ejemplo está el informe de la ONU donde dice que el “Dictador” Castro consiguió convertir a Cuba en uno de los pocos países de Latinoamérica con Alto Índice de Desarrollo Humano. Vaya, como habrá conseguido falsear los datos. Bueno, la ONU son una amalgama de "buen rollistas".
Resulta que ese "Dictador" hizo de Cuba el único país de Latinoamérica sin desnutrición infantil, según la UNICEF.
Es curioso, también, que ese “Dictador” llamado Fidel Castro, con su arcaica ideología y visión del mundo, construyera de la nada más absoluta y frente a dificultades tiránicas como el bloqueo, las injerencias exteriores o la fuga de capitales un sistema de salud pública, mundialmente reconocido, por su eficiencia y eficacia. Qué haya conseguido ser el primer país en donde desaparezca la transmisión del VIH de madre a hijo. Y que ante cualquier catástrofe natural o artificial, arranque la solidaridad organizada del pueblo y el gobierno cubano, siendo la envidia y a la vez la meta de todos los trabajadores voluntarios que asisten a zonas de conflicto o de catástrofe humanitaria por su organización, control y resultados.
Un "Dictador" que lejos de usar la educación como una fuente de pensamiento único, legó hace ya más de 30 años un sistema educativo gratuito y universal en todas sus fases y que ha recibido notables respaldos tanto en las pruebas de calificación de méritos, como en los parabienes de académicos y divulgativos. 
Es tremendamente aleccionador comprobar que ese “Dictador” convirtierá a Cuba, frente a la carestía impuesta por el rencoroso vecino del Norte, en una potencia mundial en Cooperación Internacional y Solidaridad con más de 60.000 expatriados y empleando en este fin el 2% del PIB nacional. No el publicitado 0'7 al que ni siquiera llegamos en Españistan.
Curioso resulta que quien presentan como un “Dictador” hiciera de Cuba el primer estado de todo el continente americano en aprobar el Derecho al Aborto Libre y Gratuito. Que incluyera la educación sexual como materia lectiva. Y que recibiera notables premios y menciones internacionales por labor del estado en la erradicación del machismo y en el desarrollo de la equidad de género. Cierto es, que se produjeron lamentables y reprobables persecuciones a homosexuales y transexuales. Pero también lo es, que además de pedir perdón, se haya elaborado en Cuba un programa pionero en todo el mundo para la integración de estos colectivos en aras de respeto y tolerancia.
Un “Dictador” que con su uniforme verde oliva o el chandal del equipo olímpico cubano se ha marchado siendo el anfitrión y principal impulsor del Proceso de Paz en Colombia. Un firme defensor de la causa Palestina y de la resolución del conflicto en Tierra Santa por medio de la negociación, el diálogo y la cesión por ambas partes. El primer aliado de Mandela en su lucha por erradicar el apartheid, cuando éste no era un mito, sino que era tratado de terrorista por Occidente.
Un "Dictador" que ha conseguido refrendos democráticos desde el año 62, en 46 ocasiones. Con participaciones electorales que oscilan entre el 80% y el 90% de quienes tienen derecho al voto.
Ese “Dictador” que a los tres años de llegar al poder errádico la libre circulación de armas de fuego. Mientras en Estados Unidos (principal beneficiario de aquel comercio) mueren cada 50 minutos una persona por un disparo de arma de fuego realizado por otro civil, en Cuba se cuentan 5 fallecimientos por la misma causa desde 2002.
Un “Dictador” que pese al bloqueo y el yugo impuesto por “los defensores de la democracia”, como gustan de llamarse los Estados Unidos, ha dejado a Cuba como el país que no pertenece a la OCDE que ha cumplido con más y mejores resultados la Agenda de los Objetivos del Milenio (2000-2015) como Desarrollo Humano.
Dictador” que ha posicionado a Cuba como envidia en el Desarrollo Sostenible con la menor huella ecológica por habitante y kilo de comida producida del mundo, según datos de WWF.
Dictador” que ha hecho de Cuba una potencia mundial del Deporte y también de la Cultura, no como fin económico en si mismo, sino como estrategia de integración social para la juventud.
Un "Dictador" que lejos de sumir a su país bien en el cierre diplomático o bien en la expansión belicista, se esforzó en exportar la Revolución y en tejer redes de colaboración, apoyo y solidaridad obrera e indígena con su entorno, Latinoamérica y el mundo, en especial las otras zonas y los otros pueblos oprimidos, avasallados y pisoteados.


Corría el año 1956, concretamente diciembre, cuando los guerrilleros a bordo del yate Gramma partían del exilio forzado en México hacía su casa, su isla, su patría para devolver la dignidad y la libertad a su pueblo, oprimido y castigado por un títere fascista como Fulgencio Batista cuyas cuerdas las movía el imperio yankee.
No voy a continuar con el relato de la formidable vida de Fidel Castro, cuya biogarfía está, como casí todo en la vida ya, en la wikipedia. Por supuesto hay otras más apócrifas e interesantes sin tanta medida de imparcialidad. Y desde luego, existen retratos del poder interesados en deslegitimar la vida y sobretodo el legado, la carga ideológica y política de Castro. Una dimensión que de trascender, harían rodar cabezas. Las suyas concretamente.
Evidentemente, sería iluso si no lo reconociera, ha habido errores en la gestión política de Fidel Castro en Cuba, durante todos estos años. Quizás hubiera sido necesario y saludable haber dado antes el paso atrás que dió hace 8 años al frente de la Revolución. Quizás y también saludable, hubiera sido articular el relevo al frente hace ya un tiempo, siempre y radicalmente, dentro de la Revolución, dentro de la ideología comunista. Esto hubiera ayudado a erradicar personalismos que son el combustible de quienes hoy enfangan el luto sobre el mito, quienes buscan contaminar cualquier trascendencia y los logros que 60 años de Revolución comunista han dado a Cuba, Latinoamérica y también el mundo.
Cuando en estos días los tertulianos y los medios del capital califican a Fidel Castro como “Dictador” yo no puedo más que pensar en cómo sería Cuba, si la Revolución hubiera fracasado. Si Batista se hubiera hecho perenne en el poder, adelante y atrás del país caribeño, rindiendo pleitesía y usurpando soberanía nacional al pueblo cubano para legárselo a la potencia imperialista yankee.
Considerar a Fidel Castro un dictador cuando sistemáticamente ha derruido (casi todos) los estándares dictatoriales habituales, y que en por ejemplo en España, tan bien y desgraciadamente conocemos, es una polución interesada por descalificar, faltar a la verdad y ahogar la vigencia y los éxitos que un puñado de soñadores tuvieron en 1956.
Al poder dominante no le conviene hacer un retrato veraz hacia Castro y la Revolución Cubana. Haría ver que sí se puede. Que hay que atreverse. Empoderarse, prepararse y asumir que se debe luchar y se puede morir. Que los ideales libertarios y comunistas permanecen. Que la educación y la cultura, la lectura, el saber, la investigación nos hacen más libres al desenmascarar las mentiras que nos cuentan.
Estoy seguro que con los años las nuevas generaciones colocarán a Fidel Castro en su lugar, como uno de los personajes históricos más influyentes del Siglo XX. Y como uno de los políticos más vigentes, visionarios y auténticos de la historia de la política y de la filosofía.

En dos días perdimos a dos hombres, a dos referentes. Marcos Ana y Fidel Castro. Dos emblemas de la lucha por mundo mejor, donde dignidad, justicia, igualdad y libertad no fueran lemas prostituidos.
Un par de día antes, había muerto Rita Barbera. Un emblema, sí. De la corrupción. Del desprestigio de la política. Del uso de las instituciones, los derechos y el legado democrático de occidente para el beneficio propio y del de sus amiguitos y amigotes. Dos maneras de ver la política, como vocación de servicio público, a los demás y progreso, y como vocación de servicio a uno mismo, pudriendo lo de los demás y anclando en el pasado y el fango la realidad.

Muere el hombre pero vive la Revolución por la dignidad y la libertad de los pueblos. En pie, por el comandante Fidel Castro.



martes, 15 de noviembre de 2016

Amon Amarth: Hordas Vikingas en Madrid

 

Con un sol frio de noviembre nos encaminamos una vez más a Madrid, a La Riviera para disfrutar de un concierto heavy de una de las grandes bandas del Metal europeo.
Desde hacía un par de años mantenía la intención de ver en directo a Amon Amarth y esa era la principal atracción del cartel compuesto en el que Testament hacia de glorioso telonero y Grand Magus de grupo a descubrir.
Trasladarse a Madrid, luchar contra su funesto tráfico y encontrar aparcamiento cerca de La Riviera para estar lo más cerca posible de la sala para el antes y el después de los conciertos. Así tras las cervezas de rigor y costumbre en las inmediaciones de la sala, entramos a las 7 y media, cuando ya prácticamente acababa su actuación Grand Magus, por lo que sólo podemos dejar constancia del buen ambiente que reinaba en la sala y del muy buen metal de estos suecos desgranaban en sus dos últimas muescas del setlist, con esa tan nórdica profesionalidad y dejando un muy buen sabor de boca en base a un sonido redondo de hard rock en su última “Hammer of the North”.
Era el momento de escuchar a Testament y había ganas en el respetable y en mi mismo por paladear de genuino trash metal de los californianos del Bay Arena. La histórica banda de los años 80 siempre se ha mantenido fiel a su estilo y entregado periódicamente gran música, cañera y auténtica para disfrute de una legión de seguidores que en algunos casos no podían comprender esta especie de sorpasso de algunas de las bandas nórdicas surgida a finales de los 90 o principios de la década pasada sobre los otrora inaccesibles bandas de los 80.
Quizás a la salida de La Riviera esa sensación se atenuará visto y sobretodo escuchado la calidad de la exposición de ambos grupos. Ni que decir tiene que Testament puso todo de su parte para hacernos disfrutar del mejor trash. Pero el sonido que se ajusto y padecimos los presentes no le hizo justicia en ningún momento. Las guitarras apenas se escuchaban, salvo al bajar para los solos, y la voz de un siempre enérgico y dispuesto Chuck Billy apenas se hacia audible. Sólo brillaba y de que manera Gene Hoglan a la batería imponiendo ritmo endiablado a cada canción que formó parte del corto, por exigencias de no ser cabezas de cartel, setlist que los californianos mostraron a la audiencia que ya llenaba la sala.
Empezaron con “Brotherhood Of Snake” de su último trabajo para rápidamente ir hacia sus clásicos que hacían salivar a la muchedumbre: “The New Order”, “Disciples of the Watch” y sobretodo una “Into the Pit” que fue en mi opinión la que mejor sonido disfruto con Billy haciendo un air guitar tan inmenso con su pie de micrófono que parecía realmente que había 3 guitarras sobre el escenario.
Eran las 21:18 y sonaba la habitual intro de Amon Amarth mientras cada uno de los miembros de la banda sueca aparecía en acción. El primero de ellos, su última incorporación, el batería Jocke Wallgren que se encaramaba a los mandos de su instrumento sobre un enorme casco de vikingo adornados con dos inmensos cuernos, provocando la ovación del público y quizás también la tradicional inexactitud histórica.
Ovación que iba en aumento hasta la locura con la aparición de Johan Hegg frontman y líder de la banda que en todo momento se mostró atento y hospitalario en el paseo por la mitología nórdica, la historia vikinga y el mejor metal europeo que Amon Amarth nos ofreció durante una hora y media.

 

Al saludo en un rudimentario castellano de Hegg pronto le siguió “The Pursuit of Vikings” que sonó potente, sonó claro y permitió embarcarnos a todas y todos en su drakkar paladeando la mejor música digna del mismo Odín y de su palacio en Valhalla.
As Loke Falls”, “First Kill” y “The Way of Vikings” está última con la representación histórica de un combate entre guerreros vikingos siguieron a la inicial bajo un gran telón que representaba el último álbum de la banda sueca, Jomsviking, excusa para esta nueva gira.
A esas alturas ya era evidente que toda la platea de hordas de vikingos iba a disfrutar de un gran concierto. La voz de Hegg sonaba poderosa y acertada, incluso en sus alocuciones con el público, más numerosas que las habituales que otros grupos nórdicos tienden a expresar, lo que hacía las delicias de algunas damiselas como podía constatar con mi acompañante. En el bajo Ted Lunstron se hacía oír, mientras poderosos riffs melódicos y solos intensos de ambas guitarras de Olavi Mikkonen y Johan Söderberg se disputaban llevar la batuta musical sobre el escenario. Disputa que acabo en empate para regocijo y disfrute de todos los heavys que nos movíamos extasiados, gritando guturalmente cada letra y disfrutando como auténticos Berserkers.
Para ese momento en la bateria Wallgren ya nos había hecho olvidar a Fredrik Andersson. El chileno disipó cualquier duda sobre su demostrada calidad a base de imprimir velocidad y virtuosismo a cada propuesta del setlist de Amon Amarth.
Le siguió “At Dawn's First Light” y el otro clásico de la banda como es “Cry of the Black Birds” que sonó tremenda, no menos que la mejor recibida y coreada hasta el final “Deceiver of the Gods” del anterior y homónimo disco.
On a Sea of Blood” iluminó el escenario de rojo y “Destroyer of the Universe” hizo que desde las primeras hasta las últimas filas no quedará nadie sin botar al son que marcaba los headbangers de la banda. Siguió “Death in Fire” del histórico Versus the World de 2002, y la reciente “One Thousand Burning Arrows” que fue de las que mayor impresión me causó por su in crescendo desde la melodía inicial de la guitarra de Olavi y el crecimiento del melodrama de la trama bajo la voz de Hegg, todo ello mientras los dos vikingos nos apuntaban con sus arcos y flechas amenazantes. Pura, auténtica y magistral muestra de Death Metal Melódico.
De aquí al final no bajo la calidad con la impetuosa “Father of the Wolf”, ni tampoco con “Runes to My Memory” del With Oden On Our Side, para amenazar con el final con una poderosa “War of the Gods” que lógicamente sonaba como hidromiel servido por valquirias.
Volvieron tras unos pocos segundos al escenario para causar más destrozos en nuestras gargantas con una inapelable “Raise Your Horns” que hizó que toda la platea sacará cuernos al son del mejor heavy europeo del momento, para poner al final, broche momentáneo con el clasicazo, “Guardians of Asgaard”.
Por último y tras unos pocos segundos de ausencia, Hegg y los suyos volvían, y éste lo hacia con su Mjolnir, el poderoso martillo de Tor. Y todos ya sabíamos lo que tocaba: “Twillight Of The Thunder Gods”, era el cierre y era el mejor posible dejándonos en todo lo alto, a las puertas del valhalla del metal con el corazón a mil y el sentimiento vikingo a flor de piel.
Amon Amarth, paso por Madrid dejando su inconfundible sello de calidad, mitología e historia vikinga, con un Death Metal Melódico de indudable talento, sonoridad y autenticidad. Sin ninguna duda una noche para el recuerdo, y muchas, muchas ganas de volverlos a ver y disfrutar.

 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Trump presidente

  Los Simpsons, una vez más, profetizando el absurdo de la humanidad

Warren Buffet, el archimillonario dueño de los hiper mercados Walmart, dijo en una ocasión que existía, y existe, la lucha de clases y que de momento, los suyos, los privilegiados, el 1%, pero que en realidad es el 0'001%, la van ganando. Y no le faltaba razón. No le falta razón. La última muestra, la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ayer funesto martes 8 de noviembre de 2016.
Ansío la lectura de análisis sosegados que expliquen lo acontecido desde un punto de vista académico y riguroso. Se hacen necesarias respuestas sociológicas y políticas, con visceralidad moderada y sin paños calientes ante éste acontecimiento que propone un nuevo giro de tuerca en la presión que la oligarquía infringe a las clases populares. Se va a salir del capitalismo, con más capitalismo y a mi, ahora me apetece y necesito dejar unas líneas sobre mi opinión al respecto.
Donald Trump es un peligro para el sistema pero al a vez es un producto de este mismo sistema. Trump es un privilegiado beneficiado hasta la náusea de la ola de desregularizaciones, globalización exarcebada, contención en el gasto público, hiper financiarización de la economía y superposición de la especulación frente al trabajo efectivo, tanto intelectual como por supuesto manual. El dinero de su candidatura ha venido de ahí, como de ahí viene el dinero de la practica totalidad de candidatos en las primarias de ambos partidos. En esta elección y en las anteriores.
Pero Trump también es un producto de un sistema que cree conveniente y actúa en consecuencia buscando el adormecimiento de la conciencia colectiva y del espíritu de la clase obrera. Cree y consigue nuestra alineación, el desinterés sobre la política de las clases populares. Busca y ejecuta la idiotez griega. Los medios de comunicación financiados con capital han trabajado en esa línea idiotizando a la gente que también tiene lo suyo puesto que ha jugado a ese mismo juego con las cartas marcadas. La socialdemocracia clásica, tanto americana como europea, también vio y en algunos casos sigue viendo dolorosamente, la convivencia de jugar al discurso neoliberal de desmovilizar a las clases trabajadoras y frenar, tanto por vía de la distracción como por vía de la represión, la contestación social a tanta agresión y a tanta indignidad.
Los resultados son los vistos hasta el momento: Auge de los extremismos de derecha. Auge del fascismo, el machismo, la intolerancia, el racismo, la xenofobia. Auge del militarismo y la contestación bélica frente a la diplomacia. Mayor liberalismo económico con mayores normativas laxas, bajadas de impuestos generalizadas hasta lo simbólico para las grandes fortunas. Más permisividad frente a las agresiones al entorno y a la salud tanto individual como colectiva.
Y mientras, la clase trabajadora huérfana de referentes que la representen con practicidad y ejemplaridad. Destrozada en sus aspiraciones, pasos conseguidos y en su influencia como motor de cambio desde el entorno laboral y municipal hasta el global. Una clase obrera desalentada a la hora de su participación en política y cada vez más alejada de las tomas de decisiones. Normal que en cualquier lugar, venga un populista, vomite machaconamente unos lemas trasnochados y arrase.
La lástima y el terror es que Trump también es un peligro para quienes no creemos en el capitalismo. En quienes pensamos, deseamos y trabajamos por un mundo en el que toda la población sin excepciones tenga sus derechos humanos garantizados. Un techo, un sustento, agua y energía. Trabajo. Es un peligro para una red y una cultura libre y de acceso garantizado. Para una información también accesible y veraz. Trump es un peligro para el ecosistema y el ecologismo. Y también para la paz mundial. Lo es para los derechos humanos, para seguir esgrimiendo capitalismo, desprivatizaciones y desregularizaciones para beneficio de especuladores, corruptos, mafiosos y explotadores de toda condición.
No me deja de resultar curioso y a la vez tenebroso que en 8 años hayamos pasado del “Yes, We Can” de Obama a temer lo peor y con razón con Trump. Éste es el legado de aquella ilusión y de una administración que ha tenido mucho de propaganda y poco de políticas activas que despertarán la conciencia de la ciudadanía, tanto a nivel nacional, como mundial en defensa ante las agresiones del capital contra nuestro bienestar, nuestro planeta y contra la ética. Supongo que hay muchas caretas que se siguen cayendo.
2015 era el año de todas las elecciones en #Españistan y le ha seguido un 2016 tremendamente descorazonador en cuanto a resultados en los comicios: Es evidente, se atestigua que el populismo y la extrema derecha supremacista y belicista, pero ante todo neoliberal, avanza y conquista decisiones colectivas que podían haber devuelto dignidad y legitimidad a la democracia y a la lucha por los derechos humanos en el mundo, incluidos los derechos económicos (alimento, vivienda, agua, energía limpia) y el ecologismo. El Brexit, el No al acuerdo de Paz en Colombia, la llegada al poder de la extrema derecha en casi toda Europa y la victoria de Trump convierten a 2016 en un año negro en cuanto al desarrollo de la ilusión por un mundo más civilizado, donde la gente conviva y no se pisoteé. Habrá que seguir luchando para conseguirlo.


sábado, 5 de noviembre de 2016

Ya no soy concejal

Ayer por la mañana, 4 de noviembre de 2016, acudí al Ayuntamiento a hacer efectiva mi renuncia, mi cese como concejal en Santa Marta de Tormes, en el Grupo Municipal de Izquierda Unida – Los Verdes. Lo he hecho, devolviendo mi acta a Izquierda Unida Castilla y León, partido al que pertenezco, con conciencia y honor, y a quien considero pertenece el acta de cargo público, más allá de meros formalismos administrativos.
Hay varios motivos, y tras este párrafo algunos de ellos los desarrollaré algo más. Pero el principal motivo de esta renuncia a la responsabilidad y la ilusión por trabajar, luchar y construir algo bueno para este municipio, es el hartazgo.
Aparte de este hartazgo, sensación psíquica y emocional, existe también una razón física, y no es otra que la necesidad perentoria de “buscarme las habichuelas”. Quiero trabajar y quiero hacerlo también lejos de este municipio y de una provincia, Salamanca, que se va al sumidero a vertiginosa velocidad.
Durante los últimos meses he estado en esa búsqueda, pero prefijándola a mi entorno más habitual con un empeño mayor, como si quisiera hacerlo compatible con la labor a la que me comprometí en marzo de 2015.
Pero eso ya acabó fruto de un hartazgo que estoy seguro se nota en mi rostro, en mis nuevas canas y en mis viejos modales, al no sentirme satisfecho y darme por dolido ante la batería de situaciones que han hecho, que me hacen imposible continuar.
Una buena parte de ellas es encontrarme con la tozuda realidad salmantina que hace casi imposible querer aspirar a un empleo para ganarse la vida y mantener la dignidad. Con excusas de lo más variopinto se han sucedido las ofertas y las semanas, las visitas a empresas y explotadores, ignorantes ellos y ellas que trazando ese camino destrozan el poco porvenir que queda por estas tierras.
Para mí, casi se ha hecho ya imposible continuar con mi vida en Santa Marta. Sin un sueldo, sin la rutina del trabajo. Con la escasa retribución por la función de representante político, claramente insuficiente.
Insuficiente porque hasta que no llegas a entrar en el Ayuntamiento y comienzas a trabajar para tratar de conseguir tus objetivos políticos por el bien común, no comprendes la tarea enorme que es, debido al tamaño del Ayuntamiento mismo, con multitud de servicios y funciones despojadas del interés general, en empresas y concesiones privadas, que hay que rastrear y perseguir, frente a otros grupos, concejales, funcionarios y empresas, empeñadas en dificultar tu labor. Deberías dedicarte a tiempo completo ante asuntos como urbanismo, empleo, economía, función pública, todas ellas de tamaño colosal y llenas de polémica por esa forma de gobernar y gestionar “lo de todos para unos pocos, y sin el pueblo”, y que de momento, no os guste o no, y a mi particularmente me asquea, es la opción preferida por la plebe.
Así se confirma algo que sospechaba. Y es que para un trabajador, un asalariado, un ciudadano o ciudadana normal, sin padrinos, ni madrinas. Sin herencias. Sin pensiones o plazas fijas de la administración se hace imposible compatibilizar el trabajo, y el derecho, de representante municipal con una vida normal. Algo que sólo, con unos pocos meses de experiencia en la gestión de esas tres agendas, personal, política y laboral, he podido constatar.
Lo cierto, es que desde la izquierda en numerosas ocasiones hemos oído y hemos criticado a los “políticos profesionales”. No falta razón, porque sin transparencia, sin limitación de cargos y sin una ley que persiga y castigue las corrupciones, nepotismos y prevaricaciones estos profesionales de la política han favorecido el estado de las cosas de este país que se desangra.
Pero por otro lado, están los “políticos por hobby”, aquellos y aquellas que van a pasearse al Ayuntamiento a cumplir como autómatas su función y escurrir el bulto en cuanto se puede. A pasar la mañana. Y después a percibir automáticamente la asignación que se considere. Tan doloroso es lo primero, como lacerante lo segundo. En cualquiera de los dos casos, me sentiría miserable porque ni quiero pertenecer a una casta endogámica, ni tampoco pervertir la función democrática y la representación.
Que no le quepa duda a nadie, que podía, perfectamente, desde mi nuevo destino y gracias a Internet gestionar todo lo que haga referencia a mi partido y el Ayuntamiento. Los compañeros de Izquierda Unida y algunos funcionarios me facilitarían mi labor. Pero ese no es mi estilo. Ni tampoco mi objetivo.
Eso se lo dejo a los tránsfugas, los cuneros, a los sindicalistas de derechas y los bocineros de púlpito. A quienes adoran las medallas y las fotografías. Quienes detestan el pueblo llano y ansían volver a la época de los estamentos.
Desde el primer momento he tenido claro que me verían por las calles. Y así, hasta ahora lo he hecho, con mayor o menor éxito y con más y con menos ganas y apetencias. Porque el hartazgo apareció, y lejos de marcharse, aumentó.
Pero ahora, como digo, necesito escapar de esta realidad, de un entorno opresivo y de funciones que lejos de darme felicidad, me la roban a dentelladas.
Y es que, como digo, estoy harto:
  • Harto, de luchar por una quimera. Por una utopía que los años de la política de tierra quemada del PP van a legar a este municipio. Un pueblo que tiene su futuro comprometido y oscurecido por la administración interesada del PP y de quienes han necesitado para su lesiva para el interés general, gestión.
  • Harto de trabajar por la gente, pero sin la gente. Cansado de proponer encuentros, charlas y debates entre concejales y ciudadanos y/o asociaciones. De plantear situaciones que empoderen y promuevan la participación ciudadana. Y encontrarse continuamente frente a sillas vacías.
  • Harto de una asamblea, cuya militancia ni está, ni se le espera. De nada sirve todo el trabajo, si los tuyos propios no te apoyan aunque sea de forma simbólica. He dedicado muchas horas a facilitar toda la información a la gente que pertenece a nuestra agrupación y nos hemos encontrado las más de las veces solos. Cuando más tenia y podía la militancia que aportar y descargarnos de tareas. Ahora que podíamos trabajar también en enseñar y acompañar a los militantes, es cuando menos respuesta propia obtenemos. Es descorazonador. Esto quita el sentido y las ganas a cualquier empeño en la lucha.
  • Harto de esta democracia por delegación, de quienes te interpelan sólo para que les resuelvan su problema individual. Y que después “si te he visto no me acuerdo”. Un ombliguismo. Un individualismo contra el que no estamos sabiendo luchar.
  • Harto de tener que luchar para mantener la lealtad. A personas. A grupos de ellas. A asambleas. A un partido. Interpretando las segundas intenciones de cada contendiente. Y yo en medio de todos los charcos.
  • Harto de un compromiso artificial, que no me satisface. Que me enfada y me enfanga. Que se ha empeñado en frenar mi vida y lastrar mis necesidades.
Para rematar, mi partido, Izquierda Unida, se difumina y diluye. Siendo los militantes de base, aunque representemos pequeños cargos políticos, mercancía en la mesa de negociación de las élites que buscan el empotramiento en Podemos, sin importar siquiera el legado de todos estos años; dejando de lado una ideología que dolorosamente se muestra y demuestra como necesaria, certera y única herramienta de cambio revolucionario para recuperar dignidad, bienestar y libertad para la totalidad de la población.
Por todas estas razones decidí en su momento dimitir, y en las dos últimas semanas se ha precipitado la decisión, lo primero de todo, porque necesito, otra vez en mi vida, retomar las riendas de la misma y dirigirla a un destino en el que me sienta feliz, identificado, útil y valorado.
Pero aquí, desde luego, no terminará mi participación política, mi activación social. Son inherentes a mi persona, y donde vaya estaré en vanguardia luchando por un mundo mejor. Un país con futuro. Una sociedad con dignidad.
Perteneceré y seguiré promoviendo movimientos. Desde el sindicalismo, el ecologismo, el asociacionismo y la defensa de los servicios públicos y derechos humanos y especialmente en nuestro rol de consumidores.
Mi ideología está clara. Y pertenece a un tablero en el que con los movimientos tectónicos continuarán agrandándose tratando de dar respuesta y sostén a las legítimas necesidades e ilusiones de los desfavorecidos. De la clase trabajadora, verdadero motor histórico de cambio y progreso.
Siempre Republicano, Ateo, Anti capitalista, Anti belicista, Anti fascista, y pro humano.