lunes, 21 de diciembre de 2015

12 valoraciones de las Elecciones Generales del 20 de Diciembre de 2015


Comento y valoro a mi juicio las elecciones generales de ayer domingo, 20 de diciembre:
  1. Hemos tenido la campaña electoral con más partidos con opciones de gobierno y sin embargo hemos tenido a la vez, la campaña electoral con menos propuestas, menos promesas de acción de gobierno, de la democracia. Se han impuesto la emotividad de las ilusiones y el ataque furibundo rayando lo personal en vez de la confrontación de ideas, espacios y proyectos.
  2. La táctica del avestruz. Esconder la cabeza bajo tierra o tras el plasma. Dejar que se sucedan las crisis y los sensacionalismos informativos. Esperar fumando un puro, leyendo el “Marca” y viendo el fútbol a que pasen los problemas y se solucionen por si mismos, se transformen en otros o se olviden porque aparecen nuevos. Así es como Mariano Rajoy y el Partido Popular han usado estos cuatro años de mayoría absolutista, sin atajar ni uno sólo de los problemas endémicos del país, sino más bien agravándolos y dejando que se enquisten, para luego a golpe de Decreto Ley aplicar mayor desigualdad, represión o injusticia social (rescate bancario, Ley Mordaza, LOMCE, recortes en sanidad, educación, dependencia, servicios sociales, aumento del paro, precarización del empleo, “tarifazos” eléctricos,...) Todo ello adornado por una corrupción que se demuestra intrínseca al Partido Popular y a una forma de hacer política para el lucro incesante.
Pues bien, dejando pasar los problemas y apelando a una supuesta recuperación económica, engordada por los medios del capital con sus llamamientos al consumismo, continúan siendo el partido político más votado de este país. Pierden la mayoría absoluta, si, pero no conseguimos despojarlos de la máscara y descubrirlos ante la clase trabajadora (que ya sean jóvenes, jubilados o estén en edad laboral, de campo o de ciudad, hombres o mujeres) que les votan sin cesar como enemigos de las clases populares, vende patrias que sólo buscan su propio interés a costa de sangrar el interés general.
  1. Y es que cuatro años después del 15M para una parte importante de la población no ha calado el “No nos mires; Únete”, sino más bien el axioma franquista de ”haga usted como yo, y no se meta en política”. Sigue existiendo una masa de personas desideologizadas, sin sentido crítico hacia la cosa pública, la política, y donde las cuestiones y coyunturas económicas y sociales no se analizan y discurren bajo paradigmas propios cultivados por una educación democrática. Sin embargo, se dejan de lado, lo que nos da por un lado, el alto número de abstentes (35%, el más alto en las últimas elecciones generales de los países de la UE de los 25, sólo por detrás de Hungría y Polonia), y por el otro, el de ciudadanXs que sin reflexionar su voto se acogen a la opción cómoda y tradicional del bipartidismo.
  2. Ese bipartidismo, sigue su caída libre. Veremos si su final será transformarse en un nuevo bipartidismo o si por el contrario alumbrará un nuevo tiempo político donde más actores e ideologías enriquecerán los debates y las propuestas que las distintas situaciones requieran.
  3. Y si el bipartidismo sigue cayendo, pero el PP mantiene, mejor de lo esperado, su condición de partido más votado, es el PSOE, quien pierde más votos. De hecho podemos decir que es el gran derrotado de las Elecciones del 20D, ya que está vez a la nefasta labor de gobierno de su némesis en el paradigma del bipartidismo y ni apelando al manido “voto útil” han conseguido postularse como una opción seria.
Cierto es que siguen pagando la tibieza de su anterior gobierno (Zapatero) a la hora de atajar la burbuja inmobiliaria y el paro endémico, pero no es menos cierto que buena parte del cuerpo legislativo en materia de derechos sociales vino con ellos, por lo que también es importante hacer resaltar la falta de liderazgo del proyecto de Pedro Sánchez, que mantiene una batalla por el control interno del partido con Susana Díez y la trascendente federación andaluza.
Allí tampoco es que los resultados hayan sido espectaculares, por lo que deberán unos y otros aguardar disputa para otros momentos, y ahora velar por reconstruir un partido tocado, a punto de perder el faro del progresismo en España, pero que todavía hoy con sus bases son imprescindibles para construir un país mejor.
  1. Si Pedro Sánchez y el PSOE son los grandes perdedores de la noche, son Pablo Iglesias y Podemos los grandes triunfadores. Han conseguido un resultado espectacular, pero no todo lo que esperaban, y sobretodo no todo lo que la clase trabajadora necesitaba. Desde que surgieron en enero de 2014 hasta hoy han recorrido un largo camino en el tiempo y también en el espectro ideológico, tratando de aterrizar en el “centro”. Para ello ya habían renunciado a ciertas consignas y líneas programáticas de la izquierda, y para ganar en operatividad también abandonaron la horizontalidad para gestionarlo todo con una pequeña dirección centralizada en Madrid. Se dejaron atrás las primarias (que por ejemplo Izquierda Unida, en Unidad Popular han mantenido en las 52 circunscripciones, aunque sea de aquella manera) y se impusieron los dedazos y listas planchas con cuneros y con fichajes mediáticos. Esto lógicamente ataca a la línea de flotabilidad del proyecto en cuanto a su condición de articulación política del Movimiento 15M y es posible que haya restado algunos votos, pero lo cierto es que siguen creciendo y con respecto a las locales y autonómicas de Mayo ya han sobrepasado en varias autonomías al PSOE como segunda fuerza. Nunca antes un partido llegó tan lejos en tan poco tiempo. Pablo Iglesias roza el cielo y alcanza alguno de sus objetivos como dinamitar la mayoría absoluta de Rajoy así como el sistema de alternancia entre los dos grandes partidos.
  2. Pero sin duda queda un espacio para la duda. Y también a la ilusión. Aunque ha habido éxitos incontestables (Euskadi o Madrid) para la dirección de Podemos y para todXs quien ansiamos un cambio queda la política ficción de una confluencia en todo el estado español. El éxito de las Mareas Gallegas o las confluencias de Barcelona o Valencia de mayo se ha visto ampliado en estas elecciones del 20D, donde por ejemplo en Galicia se ha convertido en segunda fuerza en votos y con opciones de asaltar al gobernabilidad e la Comunidad Autónoma el año próximo.
Lo cierto es que ya se hace inevitable la deseada confluencia de izquierdas que pueda plantar cara al paradigma del bipartidismo y con su agente naranja de renovación. La duda es saber si ante este resultado electoral Podemos sigue yendo a la mesa a negociar con un aire de superioridad, alegando que probablemente IU necesite más a Podemos que viceversa. En cualquiera de los casos debemos ser conscientes de que nos jugamos la supervivencia de Izquierda Unida y de su compromiso político e ideología en defensa y en favor de la clase trabajadora.
  1. Alberto Garzón buscó personalmente la confluencia con Podemos, llevando a un nuevo cisma interno el partido, entre la parte que se cierra no sólo ya a la citada candidatura unitaria sino sobretodo a la renovación de personas muchas veces tan necesaria. Y ante la imposibilidad de lograr la ansiada confluencia, Garzón propuso una candidatura de Izquierda Unida, bajo el nombre de Unidad Popular buscando atraer a todo el descontento de Podemos que vio como se perdía el espíritu del 15M en aras de mejorar la elegibilidad del partido para el votante medio impuesta por el “Círculo de la Complutense”. Pues bien, aunque no cabe duda de que en parte se consiguió, se pudo construir una original campaña a última hora ante el silencio de los medios, en Izquierda Unida no hemos conseguido nuestro objetivo: Mantener el Grupo Parlamentario.
Desde luego que la situación interna no ha ayudado, con federaciones regionales pegando portazos, y distintos líderes de mayor o menor enjundía anteponiendo rencillas e intereses personales al interés general y del partido.
Ante el auge de Podemos y el colapso que este ha provocado en nuestro espacio electoral (que no ideológico), primero Izquierda Unida tuvo lentitud (candidatura de Willy Meyer a las Europeas), “ombliguismo” y tremendismo (pese a todo, los resultados en aquellas Europeas no fueron tan malos, y se deberían de haber buscado sinergias), después actuó con desesperación buscando una confluencia ante un pretendiente que se alejaba, quien sabe si definitivamente, de los axiomas ideológicos de la izquierda, para la final a la carrera tratar de construir una alternativa a Podemos, difícil de vender como atractiva, si hasta anteayer alardeabas de las similitudes para ir juntos.
Y seguimos sufriendo una Ley Electoral donde habiendo perdido más de 700.000 votos, quedándonos en más de 900.000 sólo conseguimos dos diputados. Mientras al PP un diputado le cuesta 58.000 votos, a Izquierda Unida-Unidad Popular le ha costado la friolera de 460.000 votos.
Y ahora llega el momento de hacer mucha auto crítica. Primero para dejar internamente las diferencias y construir partido y movimiento social, que en la calle y en el partido nos hagan recuperar al credibilidad en la lucha obrera. Después ejecutar los procesos de renovación necesarios, sin excluir a nadie y salvaguardando nuestra mochila de lucha inter-generacional, mucha de ella contra el fascismo y en la clandestinidad, en esta época de en la que la amenaza del fascismo no se ha ido, de neoliberalismo económico y capitalismo de amiguetes y luchas en las sombra. Posteriormente para por qué no buscar esa confluencia siempre reconociendo con respeto a los interlocutores pero teniendo claro que Izquierda Unida no renuncia a sus principios ni a su programa. Y es que pase lo que pase, seguiremos en la lucha fieles a nuestra ideología y en la vanguardia de la lucha obrera.
Y ahí, en ese plan, en mi pueblo, ciudad y provincia. Como concejal, afiliado, simpatizante y militante me van a encontrar. Y con la ilusión de lograrlo encontrar cómplices que nos ayuden a sobrepasar los obstáculos.
  1. Albert Rivera y Ciudadanos han demostrado dos cosas: La primera, que las encuestas más que aportar predicciones del comportamiento de los votantes, funcionan como agentes de pensamiento que buscan crear tendencia, algunas veces con más éxito que en otras. Y segundo, que se trata de un partido artificial, marca blanca del PP, con la misma ideología que estos pero sin la carga de corrupción que llevan los otros. Y si algo ha caracterizado al votante españistan medio todos estos años de pseudo-democracia, es que puestos a elegir a igual precio, y de momento votar es gratis, prefieren al producto auténtico antes que al sucedáneo. Y si encima el sucedáneo comete torpezas indiscriminadas durante toda la campaña sus resultados van a ir bajando.
Aún así es justo decir que si a Rivera y a sus clones les dicen hace un año que iban a sacar 40 diputados todavía estaba saltando en la Plaza de Catalunya desnudo y envuelto en gelatina verde. Tienen llave para dar gobierno, pero a diferencia del Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes, no para bloquear la acción de la oposición y sacar adelante lo que decida el hermano mayor, y esta grieta es la que la izquierda tiene que aprovechar para laminar de una vez por todas este estado tardo-franquista que es España.
Lo que si que ha supuesto la irrupción de Ciudadanos como partido que disputa el espacio electoral del centro-derecha al PP, es imposibilitar en buena media el trasvase de votos entre los polos del bipartidismo, tan clásico de los sistemas políticos binarios, además de desterrar hasta una situación muy comprometida a UPyD que todo hay que decirlo, nunca en su historia, recibió la atención mediática y de opinión a favor que si que ha recibido Ciudadanos.
  1. El bipartidismo había encontrado buenos cómplices en los nacionalistas, sobretodo de derechas, tanto catalanes como vascos, como en los regionalistas canarios. Pero ante la llegada de nuevos actores, aún sin perder toda su representatividad van a venir a jugar un papel testimonial, donde deberán centrar su acción en conseguir hechos tangibles para sus regiones-estado si quieren conseguir o mantener el poder en los mismos.
    El PNV en Euskadi mantiene su representación, pero ante el avance de Podemos empieza a peligrar su posición centrista en el tablero electoral del País Vasco. Con la terrible situación de impass en la que el detestable Gobierno de Rajoy ha metido la cuestión del desarme y proceso de paz, continuamos, y aunque no aparezca en los medios, viviendo unos momentos extraordinarios para todo el pueblo vasco, y las próximas elecciones en 2017 serán decisivas.
En Catalunya el Ahora en Común de Ada Colau ya es la primera fuerza política, y tras las elecciones autonómicas de septiembre, el órdago soberanista y toda la corrupción institucionalizada de Convergencia desde Pujol hasta Mas, deja un panorama ante las próximas elecciones donde la propia Ada y la marca de Podemos en Catalunya junto a ERC (5 diputados tras desligarse del Junts Per Si Autonómico con Convergencia) y las CUP (no se han presentado a las Generales) parten con clara ventaja ante un Ciudadanos que viene a ocupar el puesto de un PP que sigue usando las cuestiones nacionalistas como estiletes para arramblar con votos en las dos Castillas o Madrid.
  1. En números absolutos, el partido que más ha subido en número de votos con respecto a las pasadas elecciones (no cuento lógicamente a los que no se presentaron) es el PACMA (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal). Esto supone que más pronto que tarde en España, país de los toros y festejos populares donde se maltrata, subvenciona y aplaude, el maltrato animal, este tema entrará en la agenda política. No podemos considerarnos un país civilizado y una sociedad plena si toleramos esas actitudes y comportamientos lesivos contra los animales y que son vergonzosos para buena parte de la población. Decir que en unas elecciones con circunscripción única hubieran conseguido 3 diputados.
  2. El PP mantiene una mayoría absoluta en el Senado, lo que demuestra lo alejado que esta cámara, no sólo del interés general, sino de la propia realidad de la nación de naciones y del convulso momento político que tiene el país. Todo lo que no pase por la supresión de esta cámara será una estafa.
El escenario más plausible en mi opinión, será la celebración en 4 meses de unas nuevas Elecciones Generales, donde la Izquierda deberá de ir ya en una candidatura de confluencia ante un PP (y su paraguas de Ciudadanos) en el que probablemente la hasta ahora vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaria acudirá como candidata. Todo ello con el otro gran actor del bipartidismo, un PSOE donde en su interior se estarán afilando los cuchillos ante el cainismo de las distintas facciones.
Lo único cierto es que continuamos en una época trepidante y apasionante en la que nuestro país y sociedad deberán atacar la disyuntiva entre continuar languideciendo con un recambio que mantenga los artesonados franquistas o por un cambio que nos construya como una democracia plena coetánea y cohesionada con el entorno geográfico y social en el que nos encontramos y donde los ciudadanXs seamos realmente libres y dignos.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Una Justificación y Una Exigencia

 Edificio del Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes

No me veo en la obligación de tener que justificar mi ausencia en el último pleno. Mis compañeros en el grupo municipal, de partido, afiliados y simpatizantes de la Asamblea Local y otros vecinos y concejales de otros grupos políticos que me han interpelado los últimos días, aún habiendo hablado sobre el último pleno y explicado que no estuve porque tenia un viaje previsto desde hacía varios meses, no me han fiscalizado. Todo lo contrario. Me han apoyado, animado y disculpado entendiendo que por encima de mi disponibilidad para acudir al pleno estaba la imposibilidad de anular todo un viaje con la pérdida de unas importantes cantidades de dinero.
No. Este escrito solamente funciona en primer lugar por una catarsis personal, como cada vez que escribo, sin más ánimo de expresarme libremente y dar a conocer mi opinión. Y en segundo, y último lugar, para aprovechar a explicar ciertos funcionamientos de no pocas instituciones gobernadas por el PP (#PartidoPutrefacto) y en particular el Ayuntamiento de Santa Marta.
En el pasado mes de octubre, solicite por tercera vez en lo que va de mandato, y esta vez acompañado por varios grupos más como el PSOE (#PPSOE), que se creará un calendario a primero de mes con las fechas de pleno, junta de portavoces y comisiones informativas, para que todos los concejales pudieran gestionarse su agenda, sus quehaceres diarios en cuanto a una vida profesional y personal, con el compromiso de representación política. Y evidentemente, al resultado me remito, fui ignorado.
Por supuesto, el argumento esgrimido por el equipo de gobierno para adelantar varios días el pleno era para poder celebrar en el ordinario el reparto de mesas electorales de cara a las próximas elecciones generales del 20 de diciembre, dado que ya se iba a cumplir el plazo legal, antes de la fecha, tradicionalmente, escogida para la celebración de los plenos, los jueves. Desde luego el ánimo de ocasionar los menores gastos posibles al Ayuntamiento es loable y de agradecer, pero es evidente que si hubiera que haber celebrado un pleno extraordinario para tal menester, los concejales no hubieran tenido problema alguno en renunciar a su compensación económica por pleno (260€ por concejal). Por lo menos, nosotros, los concejales del Grupo Municipal Izquierda Unida – Los Verdes así lo habríamos hecho, y estoy seguro, que por vergüenza torera, imitación o convencimiento político el resto de fuerzas y concejales hubieran seguido nuestro ejemplo.
Como decía más arriba me fue imposible acudir por el notable impacto económico que me suponía renunciar a unos billetes de tren adquiridos con anterioridad, sin derecho a reembolso, teniendo que adquirir unos nuevos, y anulando una reserva hotelera, todo ello de un viaje ideado en abril y terminado de organizar en agosto.
Me equivocaría en querer denunciar aquí alguna mala fe o interés oscuro, sino más bien la suma de causalidades, unido al hecho de que habría perdido, redondeando unos 400€ (260€ de billetes de tren, más un billete nuevo, en torno a los 80€, más la anulación de dos días de la reserva de hotel que habría quedado en 60€).
No. Quiero aprovechar estas líneas para denunciar un espíritu en la aplicación de la normativa (ROF y ROM, reglamentos de ordenamiento y funcionamiento de la institución del Ayuntamiento) por parte del equipo de gobierno del #PartidoPutrefacto, ya que la decisión de convocatorias de órganos colegiados de control y soberanía, quedan en manos de la Alcaldía.
Gestionar un municipio como este por supuesto que es difícil. Pero también lo es hacer una labor de oposición efectiva, mandato que también es legítimo y es el que nos corresponde, teniendo en cuenta, las labores de ocultación de la información y los plazos exiguos de trabajo para poder, en primer lugar conocer nosotros mismos los datos de la materia en cuestión (desde presupuestos, ordenanzas, mociones, decretos, etc.), darlo a conocer a nuestros respectivos grupos de trabajo, afiliados o simpatizantes, elaborar una respuesta acorde a nuestras inquietudes e ideología, y hacerlo con el máximo rigor, y en las mejores condiciones de seguridad de la información, su difusión y por último si así lo requiere el pleno, su aplicación por el bienestar de los vecinos y vecinas de Santa Marta de Tormes.
Estamos hablando de un Ayuntamiento que gestiona anualmente un presupuesto de más de 8 millones de euros, para 15.000 habitantes. Con problemáticas propias y algunas comunes a municipios colindantes. Con una cantidad de servicios privatizados abrumadora, lo que aparte de encarecer el servicio, perder empleo público y limar el interés general con los beneficios empresariales, dificulta sobremanera el acceso a la información a la que los concejales en nuestra labor de representantes ciudadanos tenemos derecho y deber de consultar, reclamar y dar a conocer.
Y sin obviar además, que nos encontramos un Ayuntamiento, en cuanto a edificio físico, cerrado a la ciudadanía y a sus representantes electos, con un horario de mañana para todo el mundo (menos para el equipo de gobierno y los funcionarios adoctrinados que forman parte del partido que hacen uso y desuso de él, sin ningún problema tardes e incluso fines de semana) por lo que el acceso a la información y al asesoramiento de los técnicos municipales se hace muy complicado con lo que se deteriora la calidad del trabajo democrático de los concejales de los distintos grupos de la oposición, lo que lleva en primer lugar a una frustración personal y en un modo más amplio, sumado al resto de cacicadas y corruptelas por todos conocidas al desapego de la ciudadanía y su negación de la cosa pública.
Santa Marta de Tormes es un ayuntamiento de tipo medio. Lo cual trae una dificultad implícita por el volumen de trabajo a la hora de hacer, en mi caso particular, oposición con control de lo que hace el equipo de gobierno y propuestas desde la izquierda, por una retribución económica, que aún siendo generosa no permite dedicarse plenamente a ello (y aquí que nadie dude de mi voluntad de no dedicarme a la política exclusivamente, sino más bien como compromiso personal). Sin querer entrar a todas las labores que como militante de un partido político trae, con actos, trabajos y estar siempre, incluso en el tiempo de ocio, pendiente o siendo interpelado con vecinos que saben de la condición de uno y lógicamente buscan alguien que les escuche y les pueda tramitar su problema o duda (y desde luego que esta es una de las labores más importantes y gratificantes del ser concejal).
Pero sobre todo, y como tesis final, se dificulta e incluso imposibilita ante la actitud de quienes mandan, con su ocultación de la información de lo que hacen y deshacen, con horarios hiper restringidos de acceso a los documentos y a las personas, y dejando como única posibilidad para poder postularse en un municipio con las características de este como concejal a personas que o bien están jubiladas, o bien son funcionarios, o bien, como en mi caso, están desempleadas.
Mi voluntad es firme por seguir trabajando estos años en mi labor delegada como representante público de concejal, y hacerlo de la mejor manera posible, con honestidad y humildad para que en Santa Marta mejoren las condiciones de vida de todos y todas, siempre con una ideología, la izquierda, donde tenemos claro la remunicipalización de servicios, la defensa por unos servicios públicos de calidad, la creación de un parque de vivienda pública que vuelva a su estatus de bien de uso y no de lujo, empleo seguro y en condiciones para todos y todas, ocio (cultura y deporte) accesibles, la protección del medio ambiente y el cambio de hábitos para convertirnos en ciudadanos responsables y nuestras ciudades en entornos sostenibles. Pero también estoy en búsqueda activa de empleo desde hace unos meses, y barrunto ya la posibilidad de que mi labor como concejal, con un empleo y junto a una vida personal, con sus relaciones y aficiones, se vea muy deteriorada.
Por todo ello, sigo demandando a estos políticos, que se venden así mismos y para la sociedad como grandes “gestores” y que la empresa privada es lo máximo, que gestionen como se hace en la empresa privada, con sus plazos y calendarios, lo que es de todos sin lecturas cortoplacistas ni intereses partidistas, sino con el ánimo de dar el mejor servicio a los habitantes de Santa Marta, y así evitar la deriva hacia el desinterés y la desidia que la política produce en la población, algo de lo que por desgracia (hablo del ascenso del fascismo), este país y otros muchos ya tienen desastrosa experiencia.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Dos Constituciones, Dos Democracias, Dos Españas.

 

La estafa llamada crisis económica ha puesto de manifiesto una profunda crisis institucional que cuestiona las bases del sistema político nacido con la Constitución de 1978. En un momento en que agentes y entidades al servicio del capitalismo campan a sus anchas en el espacio público, la ciudadanía se siente más desamparada que nunca. Máxime cuando vuelve la mirada hacia la norma fundamental del sistema jurídico, la Constitución de 1978, y no encuentra allí instrumentos que defiendan los derechos fundamentales o la participación ciudadana en los asuntos públicos. Esta estafa no ha hecho sino agravar los déficits estructurales del sistema constitucional español desde la Transición, un sistema que sentó las bases para una sociedad desigualitaria, individualista, machista, poco participativa y nada sostenible en la que hoy vivimos.

En este contexto resulta imprescindible volver la mirada hacia la experiencia republicana y su Constitución, la primera experiencia democrática en la España del siglo XX. No sólo para rememorar un pasado del que muchXs extraemos lo mejor para recuperarlo, sino como prueba de que es posible articular un sistema jurídico-político basado en los valores de compromiso democrático, libertad, responsabilidad y justicia social.

Justo con ese espíritu plasmado en la izquierda articulamos un discurso que cada día es más evidente. Es necesaria una nueva Constitución y con ella una nueva forma de hacer política en la que lXs ciudadanXs no sean requeridos una vez cada 4 años, sino que formen parte, tomen decisiones y se sientan representados e informados en todo momento.

Y ese camino puede empezar el próximo 20 de diciembre en las elecciones generales, donde ahora, en pre-campaña y campaña electoral se enfrentan un modelo de simples reformas y maquillaje para que nada cambie y todo siga igual, de los partidos que aparecen como aspirantes (PSOE, Ciudadanos y Podemos) frente a un PP en el gobierno imagen del inmovilismo, todos ellos aupados y mantenidos por los medios de comunicación. En frente está Unidad Popular, la candidatura social y aglutinadora de Izquierda Unida para estas elecciones que antepone un modelo de ruptura con el actual estado de las cosas, con el espíritu de la Transición y su Constitución ya extintos.

Ahora que la estructura regional del país se resquebraja es el momento del federalismo. Ahora que las desigualdades de toda índole, pero sobretodo económica hace estragos y pone en peligro la cohesión social, la seguridad y el bienestar de todXs necesitamos un cuerpo constitucional que no anteponga los beneficios de una oligarquía o de inmorales extranjeros al bien común. Ahora que los servicios sociales, la sanidad, la educación, la dependencia o la igualdad entre hombres y mujeres se diluye por políticas ultra liberales pro orgasmo capitalista, es necesario una Constitución que no sea papel mojado en todos sus artículos sociales (por lo que será necesario defenderla con una Justicia y un Tribunal constitucional eficientes, limpios y despolitizados). Ahora que los derechos fundamentales se hunden en el barro de una Ley Mordaza, es vital una Constitución que los proteja, que ponga a la libertad de pensamiento, asociación, expresión y protesta como pilares del debate político y social.

Por todo ello, es el momento de una Nueva Constitución.

Ruptura vs reforma

1931 La República nace con la vocación de transformar radicalmente la realidad de la España que se encontraron y construir una sociedad moderna identificada con la democracia, la libertad, los derechos humanos y la justicia social. Los republicanos eran conscientes de que ello exigía un cambio radical de actitudes, comportamientos y prácticas ciudadanas y utilizaron la Constitución como instrumento desde el que llevar a cabo esta labor.
1978 La Constitución nació como un texto de transición. Bajo el escaparate de una democracia formalmente representativa en el marco de una economía capitalista, su articulado permitió que conservaran sus privilegios quienes durante la dictadura controlaron los resortes de los poderes políticos, económicos y mediáticos.

Democracia vs genética

1931 La creencia de la República en la democracia y en la voluntad ciudadana se manifiesta ya desde la elección del jefe del Estado –el presidente de la República–, sometida al principio de soberanía popular que preside de inicio a fin el texto republicano.
1978 Una Constitución que se reclama democrática y basada en el principio de soberanía nacional, pero que después somete la jefatura del Estado a las leyes de la genética. Deja al margen de la voluntad popular una cuestión tan importante y simbólica como la elección del jefe del Estado. El desprecio a la democracia es tan grande que el rey ni siquiera ha llegado a jurar nunca la Constitución (y sí, por dos veces, las leyes fundamentales franquistas).

Parlamento vs gobierno

1931 La República recogió los cánones principales del parlamentarismo que se había desarrollado en la Europa de entreguerras. Su texto constitucional dejó bien claro la preeminencia del poder legislativo, en cuanto expresión de la voluntad general, frente a las atribuciones del poder ejecutivo o gobierno. Se concebía el parlamento como centro de la vida política y como instancia de control del gobierno. 
1978 Bajo la excusa de terminar con los “excesos” del parlamentarismo, la Constitución configuró una democracia de baja intensidad en la que despreció los mecanismos parlamentarios efectivos de control del gobierno, limitó la moción de censura y redujo a su mínima expresión la iniciativa legislativa popular. Consolida un gobierno fuerte frente a un parlamento débil.

Participación vs representación

1931 La República extendió la democracia mucho más allá de los estrechos márgenes de los partidos políticos. Se constitucionalizó por primera vez en España el referéndum legislativo, que permitía al pueblo decidir sobre las leyes votadas en el parlamento. Se apostó por el jurado como mecanismo de participación ciudadana en la administración de justicia.
1978 Se rechazó incluir en el texto constitucional aquellas medidas que avanzaban hacia la democracia directa, auténtico temor de los constituyentes. Se consolidó un sistema electoral tendente al bipartidismo, y se estableció un sistema de reparto de cargos institucionales (Defensor del Pueblo, magistrados del Tribunal Constitucional, etc.) para los dos partidos mayoritarios.

Laicidad vs aconfesionalidad 

1931 La República constitucionalizó un Estado laico, que enmarcara la cuestión religiosa a la esfera privada y que terminara con el poder que la Iglesia católica -reaccionaria y antidemocrática- había mantenido durante épocas pasadas. Las confesiones religiosas pasaron a tener el estatuto de asociaciones, limitadas exclusivamente a las actividades relacionadas con el culto, y se las obligó a cumplir las normas tributarias del país y ajustarse al principio de auto financiación.
1978 Tras ser la jerarquía de la Iglesia católica uno de los pilares básicos de la dictadura, la Constitución nacida de la transición consagró el principio de aconfesionalidad del Estado. Fue esta una fórmula pensada para que la Iglesia católica pudiera tener una relación preferente con los poderes públicos, como se manifiesta en el hecho de que el Estado –es decir, todos, católicos y no católicos– financie sus actividades. La Constitución mantiene los privilegios económicos, fiscales y jurídicos de la Iglesia católica.

Derechos vs retórica

1931 La República planteó un amplio catálogo de derechos, extendiéndolo a ámbitos históricamente privados, como el matrimonio, la educación, la familia, el trabajo o la economía. Prueba de esta vocación de ampliar derechos fue la cuestión de la igualdad de género. Se instauró el voto femenino, el matrimonio civil con plena igualdad de derechos y deberes de los cónyuges o el divorcio, entre otras medidas tendentes a romper con la sociedad patriarcal.
1978 Los constituyentes fueron incapaces de garantizar algo más que un catálogo de derechos liberales. Derechos sociales como el trabajo o la vivienda se incorporaron en el texto como meros principios rectores de la política social y económica, sin posibilidad de ser demandados ante los tribunales. Tales derechos quedan subordinados a la proclamación constitucional de la “economía de libre mercado”, eufemismo bajo el que calificar al sistema capitalista.

Educación pública vs educación concertada

1931 Se garantiza el carácter obligatorio de la educación básica, pública y gratuita. A raíz de esta proclamación constitucional, se llevó a cabo el mayor esfuerzo económico en este ámbito por parte del Estado de la historia de España. Se constitucionalizó la laicidad de la enseñanza, prohibiendo su ejercicio a las órdenes religiosas. 
1978 Se reconoce el derecho a la educación. Junto a ello se estableció un subterfugio para que el Estado, detrayendo fondos público para financiar a la educación privada: los colegios concertados. Es la derrota del modelo de enseñanza pública y laica de raíz republicana frente al poder de la Iglesia católica, que además ha mantenido que se imparta la asignatura de religión también en los colegios públicos.

Una diferencia esencial: Un instrumento de futuro vs un arma para blindar el pasado

1931: La Constitución republicana es un instrumento de futuro en la medida en que demuestra cómo es posible articular una propuesta de cambio radical de la sociedad en términos progresistas. Debemos releerla y aprender de su texto y espíritu a la hora de conseguir la necesaria hegemonía social, cultural y política que requiere enfrentarnos a un futuro proceso constituyente.
1978: Bajo las palabras de la Constitución resuenan todavía demasiados ecos franquistas. Su silencio respecto al pasado republicano es una buena prueba de que la sombra del franquismo influyó en su articulado. Hoy, no es un instrumento útil desde el que construir la sociedad igualitaria y democrática que necesitamos.