lunes, 25 de julio de 2016

El estado del Baloncesto en España


Llevo desde hace varios meses, e incluso años, queriendo escribir sobre la actual crisis (no hay ninguna voz autorizada de la materia que no esté de acuerdo con esta afirmación) del baloncesto español. Y es hoy cuando me pongo a escribirlo, justo el día después de la décima medalla consecutiva de la selección U20 masculina, Campeona de Europa ayer en Helsinki.
Puede parecer contradictorio pero es así. Las selecciones españolas, tanto masculina como femenina, no paran desde hace 15 años de sumar éxitos, tanto en categorías de formación, como en la absoluta. Al refrendo que supuso el Mundial de Japón de la maravillosa generación que ya salió Campeona del Mundial en el Junior de Lisboa 1998, le han seguido dos platas olímpicas en los dos últimos juegos y tuteando a la todopoderosa USA. Tres campeonatos de Europa (el del año pasado, imborrable éxito en Francia con un Pau Gasol colosal) y más medallas europeas, así como también es natural algunos fiascos, siendo el más sonoro el del Mundial 2014 en España.
La absoluta masculina estará en los Juegos de Rio de apenas 15 días, como también la estará la femenina, que con Lucas Mondelo ha subido un par de peldaños en su rendimiento, aunando a varias generaciones de campeonas bajo un paradigma de juego intenso, vibrante, rápido y aguerrido. Así lograron sumar un Campeonato de Europa, eternamente buscado, como también un plata mundialista en 2014 brillante donde sólo cayeron en la final ante el USA de la WNBA, verdadero Dream Team, hoy por hoy, inasumible en el basket internacional femenino.
Y qué decir de todos los éxitos en categorías inferiores. Más de 40 medallas en campeonatos de Europa entre las distintas categorías, destacando sobre manera el nivel que nuestras chicas, están dando año a año y que ya podemos paladear en la máxima categoría del basket femenino nacional.
Con los clubes profesionales dando un gran nivel por Europa, con un Madrid, en situación de dominador continental (junto a CSKA y Olimpiakos en los últimos años), un Barça asiduo a la Final Four, un muy buen Valencia en la segunda competición o un Baskonia integrante de la Final Four esta última temporada. Y en femenino, más y mejor, con dos títulos consecutivos para clubes nacionales en la máxima categoría (Perfumerías Avenida 2011, Ros Casares 2012) y con Rivas siendo finalista en dos ocasiones.
Todo ello con miles de niños y niñas, chicas y chicos, cada fin de semana practicando baloncesto, con canchas callejeras con notable afluencia, con ligas amateurs y de aficionados desarrollándose por todo el territorio, y con buenas afluencias en los pabellones ante los partidos “profesionales”.
Ante lo descrito, cualquiera algo alejado del tema, me podría llamar tremendista, conspiranóico o utópico. Pero que los árboles, no os impidan ver el bosque. La realidad, es que el baloncesto español está ante una encrucijada que va a cambiar el modelo que tenemos actualmente. Se avecinan cambios y el paso al Rubicón que debe inexorablemente llevar cambios estructurales sobretodo en un punto del engranaje: el encaje entre el baloncesto de formación y el baloncesto profesional, y el estatus, con seguridad tanto administrativa, financiera, de impacto mediático y posibilidades, que tenga.


El principal estandarte del baloncesto en España, la selección absoluta masculina, está a meses de dar un giro total a su formación. Los integrantes de la Generación de los Juniors de Oro, darán un paso atrás (o deberían darlo) tras los JJOO y abrirán un período en el que nombres ya recurrentes sumarán mayor protagonismo, y donde deberán ir entrando nuevos valores que garanticen un futuro, un nivel competitivo, que permita al basket patrio sobrevivir.
Si ante la mejor generación del deporte español, el baloncesto, con su liga nacional, la ACB, su seguimiento es cada vez más reducido y su situación más insostenible, cada suponer que el con la retirada de los Gasol, Navarro, Calderon o Felipe el futuro del baloncesto en España, será mucho peor.
Y es que en el rompecabezas que es el tablero del basket nacional, donde juegan la federación, los clubes, jugadores, árbitros, aficionados, periodistas, ligas, televisiones, otras competiciones europeas, la Euroliga, la NBA, las selecciones,... presenta una amalgama de intereses que en principio se podrían unificar en el avance de la importancia y seguridad del baloncesto, pero que por malas gestiones, oscuros egoísmos, corruptelas varias y disputas de poder nos deja en una situación lamentable, donde por el contrario, es la inseguridad en el modelo y la disminución paulatina del interés generado por el baloncesto profesional, como espectáculo de ocio y esparcimiento, y también como daño colateral, para posicionar la práctica deportiva como un habito de bienestar y salud, para todos, la realidad que estamos viviendo.

Se hace difícil empezar por algún sitio pero apuesto por hacerlo por la ACB.
Lo hago así, porque lo que nació con un espíritu de renovación y puesta en valor para el baloncesto profesional allá por los años 80 (al calor de los primeros éxitos internacionales de una selección absoluta masculina) se ha convertido hoy, con el paso de los años, en un nido de víboras cuyas luchas palaciegas por el poder han vapuleado la institución, tanto en su organigrama, para acometer las necesarias reformas y actualizaciones, como en la opacidad de su gestión.
En los últimos 10 años se ha derrumbado una estructura competitiva que presumía de ser la mejor liga del mundo tras la NBA, fruto de una catarata de decisiones nefastas que han minimizado el poder competitivo de la competición y de la mano el atractivo, tanto para los espectadores, como para muchos profesionales, jugadores y entrenadores, que huyen hacia otras competiciones europeas o en Asia, lo que ahonda un círculo pernicioso, en el que el nivel deportivo baja, ahuyentando al público generalista, que ya ni ayuda a llenar las canchas, y que hace ya bastante abandono las audiencias televisivas.
Con la cuestión televisiva se puede hacer una crónica circular en el tiempo para ayudar a explicar el desplome de la ACB como competición de interés general.
  • A finales de los 90, la gestión de la ACB vendía los derechos televisivos a Canal+ para que estos emitieran la competición para sus abonados. Lo que en principio trajo una buena cantidad de dinero a repartir (de aquella manera tan alejada de unos ratios de igualdad), lego al ostracismo a la competición, porque Canal+ no consiguió hacer más abonados con el ofrecimiento de este producto, y pese a la innegable calidad de las retransmisiones y el buen cuidado del producto, no se produjo el anhelado incremento de seguidores para la ACB, y si que metió miedo en el cuerpo a todos los directivos que vieron en la tv pública, la única forma de vender el producto.
  • Así, sin renovar el contrato con Canal+ en 2004, la ACB volvía al interés general de las tv públicas, donde ha sufrido por un lado el maltrato inmisericorde de RTVE (qué también tiene lo suyo) y las condiciones poco menos que ochetenteras con las que las televisiones autonómicas han llevado el baloncesto, con sus “equipos región” como emblema.
  • El culmen de este proceso grotesco de negociación con las televisiones, fue hace dos años. Mientras se conseguía vender paquetes de producción para el visionado en el extranjero, se llegaba a la finalización del contrato con RTVE y la estupidez y cerrazón de una directiva lamentable, obviaba una vez más una oferta de un operador privado (la Sexta que en 3 ocasiones ha recibido la negativa de la ACB) para dejar el producto, gratis, a RTVE nuevamente, con un compromiso vago e imperfecto por parte de esta y que obviamente no han cumplido, de no maltratar el producto.
  • Así pasados estos dos años, con unos niveles de audiencia paupérrimos, sin haber cuidado un mínimo el producto y su promoción, y con unas calidades técnicas, lejos de los estándares europeos, la ACB ha vuelto a legar sus derechos de TV a un operador privado, Movistar plus, heredera de aquel Canal+.
A poco que cuide el producto con un mínimo de promoción, programación, programa propio y realización cuidada, ganara abonados para cumplimentar a su paquete de NBA y Euroliga. Lamentablemente, ya sólo serán los incondicionales de este deporte.
Desde luego en las facultades de marketing y dirección de empresas se estudiará como gestión a evitar, la llevada estos años por la ACB, por parte de una suerte de directivos instalados en la mediocridad y aupados y alimentados por la endogamía propia de una organización que funciona de forma mafiosa, donde el consenso es la imposición de ciertos personajes con demasiado poder (equipos futboleros, pero sobretodo Querejeta y Roig), y sin la más mínima autocrítica, ni asunción de responsabilidades como han demostrado con casos concretos como el de Obradoiro, o el colapso de los pasaportes.
La gestión de la liga, no es que sea francamente mejorable, es que la actual es, y probablemente así será, constitutiva de delito, funcionando como una competición cerrada cuando en principio debería estar abierto el sistema de ascensos y descensos desde la competición profesional propuesta por la FEB.


Desde el año 2005, sobre 22 posibles ascensos y 22 posibles descensos, sólo se han ejecutado 7 ascensos, y 10 descensos, de los cuales 6 han sido desapariciones de club (Girona, Granada, Menorca, Alicante, León, Valladolid). Las condiciones leoninas y ancladas en el pasado cuando el dinero público, vía directa mediante subvención o indirecta mediante inversiones de las Cajas de Ahorros, tan proclives siempre a dilapidar dinero público para satisfacciones de los oligarcas y caciques locales y regionales, no han permitido la tan sana y necesaria renovación de clubes, ciudades, aficiones, medios, entrenadores, jugadores e ideas.
Solicitar un canon de ingreso de 3'5MILL € más un aval de 2MILL ha impedido que Burgos (hasta en 3 ocasiones), Orense, Palencia, Melilla o Lugo llegarán a la ACB. También es fruto de otra época, o de un serio problema para discernir la realidad de los sueños, exigir aportar a estos clubes pabellones deportivos con más de 5.000 espectadores de capacidad, lo que ha hecho que todos involucrarán de algún modo a sus ayuntamientos, que con más o menos gracia, dependiendo de la sintonía con el cacique local, lapidaran otro buen montante de dinero de todas y todos en obras fastuosas de dudoso rendimiento.
Y suele pasar como algo menor, pero tiene una importancia capital: El requerimiento para convertir el club deportivo que ha ascendido en la cancha a la ACB, en Sociedad Anónima Deportiva, es decir, en una empresa, con un accionariado en el que de entrada abrirá las puertas de la gestión a las caciques locales y a los intereses que pululan alrededor de la liga.
No me cabe ninguna duda, y soy aficionado del Estudiantes, que “se ha ganado” en la cancha un par de descensos, que la estructura de ascensos y descensos es positiva para la competición. Eso sí, siempre que se garantice la supervivencia de los clubes más allá de fondos de garantía o devoluciones de cánones. Hoy en día la aventura para un club de LEB Oro es insostenible en el tiempo en la ACB, aunque no se baje, porque existe una burbuja de gasto entre contratos y gastos que muy pocos patrocinadores, y menos cuando hablamos de ciudades de provincias, pueden arrastrar en el tiempo, lo que lleva a los impagos y las disoluciones, mientras la ACB se recuesta en su sillón mirando para otro lado.
Y es que si en el papel de los requisitos aparece la rendición de cuentas y las auditorías fiables y sostenibles, los balances de cuentas de más de la mitad de los equipos que hoy forman la ACB, presentan serias carencias que en un mundo normal, llevarían a la no admisión de estos clubes en la liga. Estudiantes, Sevilla, Zaragoza, Bilbao, Penya, Fuenlabrada, Manresa... todos ellos con muchos años en la competición presentan agujeros presupuestarios y deudas con Hacienda incompatibles con la superviviencia de una empresa, fruto todo ello de estructuras débiles y novecentistas que están lejos de entender como funciona el mundo del deporte profesional y el marketing empresarial en la segunda década del Siglo XXI.
No es que sean rara avis. Es que la propia liga se fundamenta de igual modo y así tenemos como no sólo es incapaz de saber vender su producto a los operadores televisivos y los medios, sino que además es absolutamente inútil para explotar los recursos que Internet y la web 2.0 y 3.0 pueden dar.
Por otro lado, hay quien ha sugerido aprovechar estos años sin ascensos, para reducir el número de equipos de la ACB, de 18 a 16 o incluso a 14. Alegan que así se conseguirían mejorar el nivel de las plantillas, tanto en ACB como en LEB Oro, así como asegurar proyectos estables en el tiempo. A mi juicio, y el tiempo, da y quita razones, en este mundo capitalista y competitivo, cuando algo tiende a igualarse es resultado de una bajada general de los estándares medios. Hay experiencias como en el baloncesto femenino, o el balonmano que indican esto y dado el nulo saneamiento de la mayoría de los clubes profesionales españoles es probable que lleváramos el mismo camino.
Si la estructura de la competición no es fuerte para poder cambiar y actualizarse. Y si los clubes operan de la misma forma no se atisba un cambio en el corto y medio plazo que pueda hacer que esto cambie, se regenere y vuelva a competir con unos mínimos de calidad y transparencia para ofrecer un producto atractivo, dinámico y sugerente al gran público.


Con los pies de barro, durante años el baloncesto en España vistió su profesionalismo gracias a las ingentes cantidades de dinero público que recibió, como ya habíamos dicho. Tanto ayuntamientos, comunidades autonómicas y muy especialmente la fuente de los caciquismos, como son las Diputaciones, han entregado en sus presupuestos cantidades que han permitido la supervivencia de los clubes y la firma de contratos de jugadores muy por encima del valor de mercado, que debía dar la propia liga ACB con su rendimiento en materia de audiencia, marketing y seguimiento. Las Cajas de Ahorro, en algunos casos con patrocinios directos, y en otros con créditos millonarios y condiciones más que asumibles, alimentaron una burbuja que cuando ha estallado sólo ha dejado deudas, el rastro de jugadores marchando a ligas mejor estructuradas y con crecimientos más saneados (Alemania, Francia) o al calor de dinero a las puertas (Rusia, Turquía, China) y el recuerdo de lo que fue.
Estalló la crisis y todo ese dinero desapareció quedando, como digo, las deudas, tanto con trabajadores, accionistas, jugadores, entrenadores y por supuesto, también con Hacienda. Se vaciaron los pabellones y algunos se pudren tras inversiones millonarias de consistorios que no supieron decir no (Burgos como ejemplo paradigmático). Ahora salvo unos pocos clubes con la aportación de la sección de fútbol (Madrid, Barça), el dinero de la Euroliga y venta de jugadores (Baskonia y en menor nivel Unicaja), el dinero de un único empresario (Roig el de Mercadona en Valencia) estos clubes sobrevuelan la dirección de la liga, mediatizando todas las decisiones de la misma.
Si ya era difícil en época de bonanza económica encontrar patrocinadores que apostarán fuerte y continuado en el tiempo por el baloncesto, ahora se hace prácticamente imposible. De las últimas experiencias en buscar patrocinador, está el Bilbao, que año a año tiene que reinventarse porque las cantidades aportadas desaparecen para pagar pufos antiguos. Otros realizaron un círculo para acabar quedándose como estaban, como el Cai Zaragoza o el Tenerife Baloncesto Canarias. El extraño suceso es un Estudiantes, que encontró a Movistar, no se sabe muy bien de qué forma y para qué (lo del Estu, merece un post amplio propio).
Frente a una sola gestión sólida en el tiempo, la de Gran Canaria (no exenta de aportaciones de dinero público a través del Cabildo, al igual que con el Basket Canarias de Tenerife), el enchufe de unos años para acá de la Universidad (privada) Católica, al basket Murcia, y el curioso caso de un Obradoiro que llegó a la ACB, sin tener que desembolsar una ingente cantidad de dinero en forma de avales y canon, el resto de equipos sobreviven como pueden. Luego está Andorra, que juega con una fiscalidad propia y con el apoyo del Principado que está metiendo dinero del turismo como reclamo. Y San Sebastián que certifica su descenso deportivo por su calamitosa situación económica. Pero en definitiva, en la mayoría de los casos dejando nóminas sin pagar, vendiendo o no renovando a sus mejores jugadores y teniendo que reconstruirse continuamente en un ejercicio de equilibrismo sobre el abismo.
Tenemos una liga bipolar, en la que salvo la incursión este año de Gran Canaria en la Final de Copa, Madrid y Barça, los dos equipos con ingentes cantidades procedentes del fútbol, dominan y copan las finales, convirtiendo, lo que podía ser una entretenida y sorprendente competición de 8 meses en un aburrido paseo que sabes como va a acabar: Con los de siempre jugándoselo todo.
Y es que no tienen ningún problema en debilitar las plantillas de sus rivales más próximos (por ejemplo el Barcelona con Baskonia y Valencia Basket), llevándose a sus jugadores jóvenes y proyectos de gran talento y produciendo de facto la bajada del nivel de la liga, convirtiéndola en una liga previsible, aburrida y abocada a un clon de si misma.

Así llegamos a la situación de los jugadores.
No cabe ninguna duda el hecho de que el nivel deportivo de la competición año a año ha bajado siendo otra causa más para el poco entusiasmo y seguimiento del que profesa hoy en día la ACB. Hay varios factores que podían explicar esto último.
Desde luego, uno de los más importantes es la normativa en cuanto a la composición de las plantillas. El baloncesto español ha dejado de ser una opción firme para los jugadores élite extranjeros, ya sean europeos o americanos, salvo Madrid y Barcelona. Deudas y liquidaciones están a la orden del día. La legislación tampoco ayuda, y fenómenos como los derechos de tanteo, han dejado siempre en condiciones de inferioridad a los jugadores frente a clubes que podrían tener deudas con ellos en una situación dantesca, que provoca de hecho, que nuestra liga comience los fichajes más de un mes que el resto de equipos. Y es que con la falta apremiante de dinero, se hace imposible una mínima preparación y trabajado adelantado.
Más difícil que nunca lo tiene el jugador nacional, sobretodo si es joven y busca llegar a la máxima competición. La legislación europea hace que comunitarios, asimilados, cotonous y dos plazas de extranjeros ocupen las primeras posiciones en la rotación de los equipos. Jugadores de quita y pon, que no favorecen, salvo en honrosas ocasiones, la identificación con el equipo.
Las medidas proteccionistas como los cupos tampoco han ayudado, ya que no fueron lo suficientemente agresivas para facilitar la entrada con importancia de jugadores jóvenes con éxito en las categorías de formación en el profesionalismo. La inexistencia de un límite de incorporaciones, que debería fijarse, en torno a la celebración del único evento que suscita un mínimo interés, la Copa del Rey, tampoco ha ayudado y desde el primer momento se suceden las altas y las bajas. Los cortes y las llegadas de medianías que normalmente tienen como finalidad más contentar a éste o aquel agente por una futura o pasada operación, que por el rendimiento deportivo que se vaya a ofrecer.
Además de un tiempo a esta parte la normativa de la FIBA que permite a jugadores, sobretodo americanos, conseguir pasaportes de terceros paísespara la promoción del baloncesto en el país” hace que nos encontramos con más jugadores que compiten e impiden el acceso a la profesionalidad a los jugadores nacionales. Hemos tenido americanos, de mayor o menor talento o rendimiento, jugando con pasaportes del Congo, Georgía, Azerbayan, Guinea, Costa de Marfil, Cabo Verde... y mientras las canchas se vaciaban de un público cansado de tanto mediocre y de no conocer a sus propios jugadores.
Las canteras no han sido ajenas a este fenómeno, y de un tiempo a esta parte a partir de edad infantil, se llenan de jugadores foráneos que vienen a cumplir su formación y ganar una plaza de cupo en el basket español (si están desde los 14 a los 18 años un mínimo de 3 años), eso si, a costa de haber sido arrancados de sus entornos educativos y familiares. Desde luego jugadores como Doncic, Hezonja, Faverani o Porzings son un regalo para los aficionados pero cuántos habrá que no consiguieron el acceso al profesionalismo y en qué estado se encuentran hoy.
Desde hace unos años, la ACB no es la primera opción para los jugadores americanos y europeos que destacan y no son captados por la NBA. Ahora Rusia, Turquía o China se llevan la palma, evitando que buenos jugadores pasen por nuestras canchas. También otras ligas como la alemana (muy interesante su caso), la francesa, la VTB (liga de países bálticos y Rusia) o la liga Adriática están consiguiendo retener, cuando no reclamar, talento que antes se acercaba a nuestra liga.
Para rematar el éxodo de talento, la NBA con su recién aprobado marco salarial (a ver si con este ejemplo alguien tiene cojones de decir que las huelgas no sirven), ha incrementado las ofertas a jugadores que destacan en Europa llevándose a algunos de los jugadores más seguidos y decisivos del basket continental, sin ser la ACB, una excepción. Así a un continuo peregrinar este año jugadores como Sergio Rodríguez, Willy Hernángomez, Abrines, Kuzminskas... cruzan el charco. Y éste mismo nuevo marco salarial, va a hacer que para los equipos de la liga de desarrollo (NBDL) se puedan ofrecer contratos en torno al millón de $, lo que hará que los americanos que vengan a Europa también bajen el nivel.
Para desenmarañar todo este enjambre no ha ayudado el conflicto abierto entre la Euroliga, como asociación de clubes europeos y la FIBA como representante de las federaciones quienes llevan en una guerra latente por el control de las sustanciosas cantidades económicas que una liga europea de clubes (con beneplácito o intervención directa de la NBA) puede generar.
Con amenazas veladas de una u otra parte, complots, chantajes (amenaza de FIBA de expulsar a la selección española de los JJOO) y enrocamientos, ambas partes se encuentran en un punto de no retorno, y éste año se celebrará la primera Euroliga con un formato de liga (primera y segunda vuelta, más playoffs y Final Four) mientras se juegan las ligas nacionales, y con la FIBA también volviendo a crear una competición de clubes. Una situación de difícil encaje, y que habrá que ver como evoluciona, ya que de como torné cuerpo esta nueva Euroliga se prevé que se adelanten los acontecimientos, constituyéndose un nuevo espacio en el que la Euroliga operaría como competición cerrada y las federaciones sin ver un € y quizás ni un jugador...
Con toda esta situación lo que se ha conseguido es la huida del espectador medio, que ya no se identifica con su club, ni tampoco con jugadores jóvenes, que crezcan y progresen dentro del club, y construyendo un continium entre el basket de clubes y el de selecciones. Con plantillas de mercenarios y peseteros, desapareció la identificación con una camiseta, un club. Se acabaron los valores de comunidad que aporta la gente de la casa y aparecen el desinterés y finalmente las gradas se van vaciando.


Y es que si donde se supone que está la pasta, que es en el basket profesional la situación es tan lamentable, qué esperar de las federaciones donde tradicionalmente escasean los recursos.
Por un lado las ligas que dependen de la federación se encuentran seriamente tocadas, por falta de seguimiento y transmisión. En el masculino a los mismos problemas de falta de dinero, el cierre efectivo de la ACB sin ascensos y descensos provoca una catarsis en las ligas LEB. Hemos pasado de una LEB con 18 equipos, que producía talentos y daba minutos de calidad a los más jóvenes a una de 14 equipos que apenas dura 4 meses. Así, los proyectos acaban languideciendo, y lo que parecía un buen modelo de desarrollo del baloncesto profesional en ciudades pequeñas y en regiones sin tanta cultura baloncestística (y no me olvido, de sus canteras) ahora deja un buen puñado de ilusiones rotas y gestiones que sobreviven sin más trascendencia que la que marca su ciudad y región.
Y como todo en #Españistan la situación de la mujer es peor. Una liga femenina depauperada, abandonada por las televisiones y en la que paradójicamente, la unión continúa de varias de las mejores generaciones del baloncesto femenino español, no se traduce en una mejora del nivel medio de la competición, puesto que muchas de estas chicas, salen de nuestras fronteras, incluso aprovechando la oportunidad de la formación universitaria americana. La competitividad se iguala por abajo y poco a poco baja el interés, entrando casi todos los clubes en situaciones de descalabro económico.
Si la lista de clubes y ciudades fuera del baloncesto profesional masculino es amplia, en femenino resulta abrumadora: En los últimos 10 años han dejado de tener club de baloncesto femenino profesional: Vigo, Lugo, Barcelona con dos clubes distintos, lo mismo que Burgos, León, Ibiza, Sóller en Mallorca, Navarra, Valencia con Ros Casares, todo un Campeón de Europa; Zaragoza y Guipúzcoa tuvieron que refundarse. Rivas también pero desde Liga Femenina 2... El último está misma semana el Conquero de Huelva, actual Campeón de la Copa de la Reina que ha sido incapaz de salvar las deudas que han llevado a su disolución.
Y por detrás una Federación que a priori parece encontrarse ante un nuevo tiempo. Digo a priori, porque el nuevo presidente, Jorge Garbajosa, pertenece al círculo de trabajo del anterior, Pepe Saéz, que ha hecho y desecho a su antojo durante los últimos 15 años, y usando al primer emblema del basket patrio, la selección absoluta masculina, como imagen de marca de la que obtener pingues beneficios vía patrocinadores y visitas a ciudades, como ha resultado ser la Gira ÑBA, de la que hablé en su momento.
El “Señorito Andaluz” ha manejado el cortijo a su antojo y sin ni una voz discordante, ni dentro ni fuera, donde los medios tradicionales (afortunadamente existen honrosas excepciones en internet), han mantenido un mensaje de “éxito” en la gestión del basket patrio, donde las victorias deportivas de las distintas selecciones ha sido el aval que ha utilizado Saéz para posicionarse en el mundo político y empresarial.
Pero eso es una cosa y otra bien distintas, no dejar las cosas atadas. Para ello tras un proceso de elecciones realmente rocambolesco Garbajosa alcanzaba la presidencia de la federación, en un mandato que se prevé notoriamente continuista, pero que tendrá que conjugar el final de una etapa, la de la mejor camada de talento del emblema del basket patrio, la selección masculina. Y todo ello con la situación que he venido relatando desde arriba.
Desde luego no parece fácil, pero la FEB tiene que ser capital a la hora de plantear soluciones, y no problemas, ante el escenario que el baloncesto tiene por delante. Un deporte maravilloso, enriquecedor y espectacular que a día de hoy tiene un futuro muy oscuro en su vertiente profesional, y sin la que será muy difícil canalizar la práctica deportiva.

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miércoles, 20 de julio de 2016

La Sanidad Púbilca no se vende, se defiende

 
Ayer, martes 19 de julio, la sociedad salmantina estaba convocada por la Plataforma de Salamanca para la defensa de la Sanidad Pública en la Plaza Mayor. Una concentración que buscaba aunar el grito unánime de profesionales de la sanidad y pacientes por un complejo sanitario y unos servicios, justos, de calidad y dignos que puedan servir para mejorar el bienestar de la ciudadanía, aminorando las listas de espera, poniendo a disposición de todXs los mejores recursos y garantizando la seguridad laboral y la dignidad profesional de médicos, médicas, enfermeros, enfermeras y todXs aquellos que trabajan en la sanidad.
Con esa intención de plantar batalla por la Sanidad Pública, frente a un gobierno regional, del PP, que muestra dos caras, la de los dichos y los hechos. La de las grandes declaraciones, de defensa de la sanidad pública y de su calidad, y los hechos de cierre de plantas hospitalarias, traslado de servicios, externalización a clínicas privadas con dinero público y obras que por no dar un golpe de autoridad, se eternizan para desesperación de pacientes y profesionales.
Porque en Salamanca esa es otra de las penurias, la de un complejo hospitalario, adherido en parte a la Universidad pública (que también tiene lo suyo) en una ya sempiterna obra de ampliación de los servicios, con nuevos edificios incluidos, que han eliminado cualquier presupuesto para el mantenimiento de los ya existentes, lo que está trayendo serios problemas de seguridad, salubridad y en la propia gestión del Hospital. Ahí es donde entra el equipo de demolición del Partido Popular.
La “nueva” directora del Hospital, Cristina Granados, una profesional, refutada y conocida ya, en la privatización efectiva de la sanidad pública, como ha demostrado en cada uno de los lugares por donde ha pasado, y no son pocos precisamente, durante todos estos años, al calor del dinero público y al servicio de un PP, que ya fuera en Galicia, Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana ha encontrado en ella el perfecto caballo de Troya para desmembrar y allanar el camino a la entrada de los intereses privados y financieros en la salud de todXs, sin importar lo más mínimo la Sanidad Pública, universal y gratuita, como garante de la igualdad efectiva entre ciudadanos, que es a lo que debería aspirar, y preservar, una democracia.
Frente a esto, con el convencimiento de que la Sanidad Pública no se vende, se defiende, y también con cierto grado de trasnochado charrismo, que no comparto, pero entiendo, unas 5.000 personas, creo yo, nos concentramos ayer. Ni que decir tiene que es indignante, bochornoso y apesadumbrante que ante el juego que hacen con nuestros derechos y nuestro bienestar, sólo 5 millares de personas nos “molestáramos” en acercarnos a la concentración a defender la Sanidad de todas y todos.
Yo, que no estoy a favor de concentraciones y manifestaciones de buen rollito (al contrario, creo que no hay conflictividad en las calles, que deberían estar ardiendo por la legítima defensa de nuestra dignidad) acudí con ánimo de luchar por la sanidad y de que se oyera un manifiesto, con el que estamos plenamente de acuerdo, pero que ni siquiera nadie pudo oír, ya que una gran parte de la gente se dedicaba a hablar, a grito pelao, pero eso es otra cosa, a saludarse y a confraternizar y a celebrar “que nos hemos encontrado en la Plaza Mayor”. Es necesario, ya de una vez, tomarse en serio las cosas.
Y es que frente a las agresiones capitalistas y ultraliberales se hace necesario ya, una respuesta social, de la clase trabajadora, fuerte, decidida y respetuosa. Nos estamos jugando mucho, por ejemplo el país, y el mundo, que le dejemos a “vuestros” hijos e hijas. Porque los poderosos no van a parar. No van a dejar de asfixiarnos, porque van ganando. Con vuestros votos y silencios. Y con vuestras manifestaciones minúsculas de buen rollito. La situación es muy violenta y exige respuestas firmes, porque como explico a continuación, privatizar los servicios públicos, es un negocio muy rentable:
¿Por qué es tan beneficioso privatizar lo público?
El neoliberalismo nos va a plantear dentro de poco privatizar hasta el aire que respiramos. En ese absurdo mundo neoliberal que representa Rajoy y su PP, pretenden la privatización entre otros aspectos, la sanidad y la educación.
¿Qué significa privatizar la sanidad? Los neoliberales del PP plantean la privatización sanitaria, y esto pasa por demoler un sistema público sanitario eficiente y barato, por otro que nos lleva a la ruina, como veremos. Veamos algunos aspectos.
Modelos sanitarios que son referentes para el PP:
  • El modelo anglosajón o norteamericano, donde lo privado es lo que manda. Todos deben saber que las empresas sanitarias norteamericanas que cotizan en el Dow Jones neoyorkino son las más rentables, muy por encima de las financieras, es decir, son empresas donde el beneficio prima sobre la salud. Según numerosos estudios realizados por distintas organizaciones médicas se reconoce que más de un 20% de las intervenciones quirúrgicas en centros privados no son necesarias y lo único que buscan es el beneficio.
El gasto sanitario de Estados Unidos es del 17% del PIB. Este no cubre al 20% de su población, pues no tiene ninguna cobertura sanitaria y otro 50% tiene una cobertura médica muy por debajo del sistema público español. Sin embargo tiene un coste que duplica al español. ¿Es esta la alternativa del PP?
  • El modelo holandés está gestionado por mutuas privadas. El sistema es universal, gratuito y el Estado fija los límites de los servicios de salud esenciales. Se empezó pagando 170 euros mensuales, pero ya están en 210 euros y con una disminución de las prestaciones que tenían, que rondan el 25%, es decir pagar más por recibir menos. Holanda gastó, en 2010, el 15% de su PIB, es decir un 65% más que el gasto sanitario de España y además con menos prestaciones.
Este sistema fue impulsado por la derecha a inicios del 2000, con los mismos argumentos que usa el PP, diciendo que lo privado da más barato el servicio y con mayor eficiencia. Entonces el gasto estaba en el 12% de su PIB, actualmente está en el 15% y con menores servicios.
Su cartera de prestaciones sanitarias como ya hemos visto ha disminuido, pero además el sistema deja hoy a 150.000 holandeses sin ningún tipo de seguro y otros 320.000 no pueden pagarlo, es decir, tenemos un 5% de su población sin cobertura médica. A todo ello hay que añadirle, que en sus presupuestos sanitarios del 2010 se presenta un déficit de 1.400 millones de euros ¿Es este el modelo que plantean los del PP?
Sin embargo, en el sistema sanitario español gasta aproximadamente el 9% de su PIB, mientras que en la Unión Europea a 15 es del 12%. En la última década, el crecimiento del gasto sanitario español ha sido del 2,7% anual, mientras que en los países de la U. E. ha sido del 4,1%. El coste sanitario en 2010 por cada español era de 1.673 euros, mientras que en la Unión Europea a 15 era de 2.103 euros anuales.
El número de trabajadores sanitarios españoles representan el 4,1%, mientras que en la Unión Europea a 15 es del 6,6%. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Vicenc Navarro “gran parte del crecimiento sanitario en España ha sido en el sector privado. España es uno de los países en los que la población paga más por sus servicios sanitarios privados y ello es consecuencia del subdesarrollo del sector sanitario público”.


¿Qué pasa con la sanidad madrileña?
En su intento de privatización, no hay un solo informe económico que lo avale ni ningún organismo médico que lo apoye. Siguen con la cantinela de que lo privado es más barato que lo público. Queda desmontado rápidamente, simplemente consiste en acudir a los presupuestos que ellos presentan para ver, que la mentira es algo congénito en el PP. Veamos los datos que aportan los presupuestos sanitarios de la Comunidad de Madrid.
En el año 2010, la Comunidad de Madrid presupuestaba en 277.375 euros el coste anual por cama en le sistema público, mientras que pagó 434.686 euros el coste anual por cama en los hospitales de gestión privada o semi privada. ¿Es lo privado más eficiente que lo público con sus datos?
En el año 2011, los fondos destinados en los presupuestos sanitarios madrileños aumentaban en el sector privado un 30%, mientras que los de la sanidad pública se les recortaban un 9%. Los siete hospitales con gestión semi-privada y que su construcción, con dinero público claro, estaba presupuestado en 701 millones de euros, cuando se terminen de pagar habrán costado a la sanidad madrileña unos 5.000 millones de euros, es decir, un 700%. A esto se le llama hacer un negocio redondo. ¿Es esto a lo que ellos llaman eficiencia económica?
Por si aún les quedan dudas del modelo, en los presupuestos de la Comunidad de Madrid de 2011, el coste que se pagó a la multinacional Capio por cama/año fue de 535.000 euros y a la Fundación Jiménez Díaz unos 675.000, es decir, más del doble que a la pública.
En los presupuestos de 2013 presentaron un recorte de 787,75 millones, que significa un recorte del 17,1% respecto al de 2012. El reparto de dicho recorte es: los hospitales públicos tiene un 16,19%, los de gestión semi privada un 28,66% en un intento de descapitalización para así justificar su privatización, mientras que los centros privados tienen un aumento del 4%.


El Modelo Alzira
El balance de los más de quince años pasados desde que la Generalitat valenciana, gobernada absolutistamente por el PP, decidió comenzar a experimentar con un nuevo modelo de gestión sanitaria pública-privada. El hospital de La Ribera lo construiría y gestionaría una empresa del ramo, Adeslas (aunque con el generoso apoyo inicial de nuestras cajas de ahorros del momento, siempre dispuestas a enterrar dinero público para que otros lo ganaran con red de seguridad), para demostrarnos a todos que la gestión privada mejora con mucho la pública.
La idea era sencilla. Tomemos el gasto sanitario público por habitante que se hace por parte de la Generalitat y, una vez tenemos esa cifra, encarguemos a la empresa que gestiona el hospital que atienda a la población de la zona por una cantidad per cápita menor. Y todos contentos. Los pacientes, que tienen un hospital que parece un centro privado para ricos, oiga. Los contribuyentes, que por el mismo servicio (o mejor) pagamos menos. La Administración, que se quita un problema de encima (esto de gestionar servicios públicos siempre es un marrón). Y los empresarios del sector, encantados también, pues encuentran una oportunidad de hacer negocio. Fantástico, ¿verdad?, por mucho que médicos y demás personal sanitario se quejen, ya que las mejoras en la eficiencia de la prestación del servicio pasan inevitablemente por reducir su número y sueldo (pero, ¿y a quién le importa que la médica o el enfermero que nos atienda reciba un buen sueldo y trabaje en un lugar de armonía profesional y laboral?).
Lamentablemente, la práctica demostró desde un primer momento que esta teoría casaba mal con la realidad. En primer lugar, porque el hospital de Alzira siempre ha tenido que hacer menos cosas que los de la red pública. En ese hospital nunca se han desarrollado tareas de investigación dignas de ese nombre y su implicación docente ha sido muy escasa. Ambas facetas cuestan dinero y repercuten muy positivamente en la sociedad, dos axiomas que no entran en el balance de cuentas de una empresa privada. La red pública las hace, el modelo Alzira no. Es dudoso que se pueda alardear de mejor eficiencia cuando con menos coste no haces lo mismo sino menos.
Pero ni siquiera así la gestión privada logró ganar dinero. La concesión hubo de ser rescatada por la Administración y la Generalitat pagó varias decenas de millones de euros a la misma concesionaria a la que, a continuación, volvió a asignar la gestión del centro. Eso sí, con el dinero que se cobraba por habitante convenientemente incrementado. Y, de paso, asumiendo la propia Administración cada vez una mayor parte de los gastos, como los costes de transporte o farmacéuticos, por ejemplo. Con estos apaños, oficialmente, el gasto por habitante que supone ese hospital sigue aparentemente por debajo de la media de todo el territorio valenciano. En la práctica, sin embargo, los valencianos y valencianas están pagando más a la gestión privada de lo que costaría la atención sanitaria en esa comarca si el servicio lo prestara la Agència Valenciana de Salut. En cifras, el coste por habitante en la red pública es de poco más de 700 euros (de los que más de 200 corresponden solo al gasto en farmacia), mientras que a la empresa privada le pagamos unos 6000 euros por habitante de su zona. La estafa es monumental. Un timo en toda regla que sólo requiere, para ser descubierto, de saber sumar y restar. Parece, sin embargo, que a nuestros actuales gestores se les ha olvidado la calculadora en casa y por eso siguen optando por extender más y más el modelo. Y lo que es peor, a los votantes, también se les ha olvidado, prefieren mirar a otro lado o son unos primos que se tragan hasta el más burdo engaño de los más grotescos chantajistas.


La privatización en #Españistan
El actual sistema de privatización se basa fundamental en tres empresas. Veamos:
  • Capio, que surge en el año 1998 como Ibérica de Diagnóstico e Cirugía, IDC. Es vendida en el año 2005 a la multinacional sanitaria sueca Capio por 331 millones de euros. En el 2011, se separa de la multinacional sueca aunque conserva el nombre, y paga 900 millones de euros. Su actual accionariado está compuesto por CVC Capital Partners, que es un fondo de capital riesgo británica con sede en Luxemburgo, que es un paraíso fiscal, con el 80 % de su propiedad y siendo dirigidos por personajes muy próximos al PP. El restante 20% está en manos de Abertis que se dedica a aparcamientos y autopistas, Cortefiel en textil o la telefónica “R”. El 65 % de sus ingresos provienen del gasto público.
  • Ribera Capital que se creó para llevar adelante el proyecto de privatización de la sanidad pública valenciana, participando Adeslas que aportaba su saber sanitario. Las empresas constructoras Dragados y Lubasa y en el apartado financiero Bancaja y la CAM ¿Les suena?
Actualmente, el Banco Sabadell está intentando aumentar su participación en dicha empresa, proveniente de la adquisición de la CAM y negocia con Bankia para comprarle la parte de Bancaja. Está claro que ve negocio. Además forman parte, Adeslas que pertenece a la sociedad británica Goodrower y Sanitas, que pertenece al grupo británico Bupa International.
  • El grupo Quirón-UPS. Dominado mayoritariamente por el fondo de capital riesgo Doughty Hanson.
Evidentemente, estas empresas, o mejor dicho holdings financieros, no han tenido, ni tienen ningún problema en inflar a sobresueldos a los corruptos que han accedido a la gestión de la sanidad de todos.


Después de todos estos datos podemos concluir con varias consideraciones:
  • Quieren convertir un servicio público eficiente, barato y apreciado, en otro en el que el beneficio privado prime sobre la salud y además dirigirlo hacia un oligopolio.
  • El beneficio privado es el fin, la propia Capio presume de que por cada euro invertido ella obtiene 2,7 euros, este negocio se obtiene a costa de nuestra salud.
  • ¿Por qué tanto interés del PP en la privatización? Hay muchísimos rumores sobre notables políticos del PP en estas empresas. Yo no tengo datos y además estos son difíciles de dar dada la opacidad de estas empresas, pero sí cabe preguntarnos sobre dos exconsejeros de la sanidad madrileña, Lamela y Güemes.
  • En Estados Unidos son las empresas sanitarias y farmacéuticas las que más invierten en política apoyando al candidato republicano e hicieron todo lo posible para que Obama no sacara su reforma sanitaria. En un sistema de financiación de los partidos políticos tan opacas como la española, cabe preguntarnos, si estas empresas sanitarias no juegan ya el mismo papel que las norteamericanas.


Es hora de una vez, que los españoles ejerzamos nuestros derechos ciudadanos y rechacemos no solo la privatización sanitaria, sino a todas las empresas españolas que participan en ella. Para ello propongo, se saquen los dineros del banco Sabadell, no se compre en Cortefiel, no se aparque en Abertis. Si lo hacemos podemos pararlos y hacerles entender que con nuestra salud, cero negocio.

domingo, 17 de julio de 2016

Salvemos la neutralidad de la red en Europa


Esta petición para salvar la neutralidad de la red en Europa viene de una persona muy especial: Tim Berners-Lee.

Puede que no conoczas ese nombre, pero la verdad es que estás leyendo estas palabras gracias a esa persona. Tim Berners-Lee está considerado como el “padre” de la Web, que el pasado diciembre cumplió 25 años.
Fue él quien implementó un método para que un cliente pidiese una página web a un servidor, y este a su vez tenía que entregársela; de esta manera nació el protocolo HTTP, que seguro que te suena porque esas siglas aparecen al principio de todas las direcciones de páginas web. También fue el creador de la primera página web de la Historia.

Tim Berners-Lee, el creador y defensor de la Web

La aportación de Tim Berners-Lee a la historia de la computación es inmensa e incalculable; por eso es perfectamente comprensible que, cuando Tim Berners-Lee ve que su creación está en peligro, haga todo lo posible por actuar.
La petición pública publicada hoy de su puño y letra es una súplica para salvar la neutralidad de la red, que está en serio peligro después de las nuevas reglas en las que está trabajando la Comisión Europea.
Estas nuevas reglas se acordaron el año pasado y fueron bastante polémicas. Aunque la Comisión Europea asegura que estas reglas se encargarán de salvaguardar la neutralidad de la red frente a los deseos de las compañías, la realidad es muy diferente, y abren la puerta a serios abusos en Internet.
Las nuevas reglas giran en torno a una cuestión semántica, dividiendo el “Internet Abierto”, que la mayoría usamos a diario y en el que todo el tráfico tendrá que ser tratado igual, con el “Internet especializado”, en el que será posible la discriminación de tráfico dependiendo de las necesidades de las compañías.
El interés de las compañías por saltarse la neutralidad de la red quedó patente esta misma semana, cuando las principales operadoras europeas “secuestraron” el desarrollo de 5G hasta que la Unión Europea implementase las leyes que ellas consideran mejores para el mercado.

Por qué la neutralidad de la red está en peligro

Según Tim Berners-Lee, las reglas propuestas por la UE incluyen serias lagunas que las compañías pueden aprovechar para no cumplir la neutralidad de la red; en concreto, Berners-Lee ha detallado cuatro puntos que la UE tiene que arreglar con carácter urgente.
Con las llamadas “vías rápidas”, una operadora podría ofrecer una velocidad y una calidad de línea superior a aquellos servicios y webs que pagasen una cuota. Por lo tanto, si visitamos una página que no ha pagado, notaremos una mayor lentitud respecto a las que sí han pagado.
La innovación sufriría un duro golpe con las vías rápidas, ya que las startups que estén empezando, los pequeños negocios, o simplemente ciudadanos normales que quieran montar una web o servicio estarían en desventaja respecto a las grandes empresas.
Las reglas europeas prohíben las vías rápidas en Internet, pero los llamados “servicios especializados” son una excepción. Por lo tanto, según Berners-Lee la UE debería modificar el texto para aclarar que los “servicios especializados” nunca podrán referirse a la navegación normal por Internet, y revisar periódicamente qué se considera un servicio especializado y qué no.



El zero rating

El zero rating consiste en que una operadora puede elegir no contar los datos que consume una app para el cómputo mensual. Por ejemplo, si una compañía elije dar zero rating a Whatsapp, no nos cobrará los datos que consumimos con esa app.
El zero rating es similar a las vías rápidas, en el sentido de que las operadoras elijen a quién benefician y a quién no, y también pueden beneficiarse a si mismas fomentando sus propias apps y servicios frente a la competencia.
Las reglas europeas afirman que el zero rating puede ser dañino para la industria, pero no lo prohíben explícitamente; en vez de eso, dejan en manos de cada país la decisión de prohibir o permitir el zero rating. Por lo tanto, la UE debería incluir una prohibición de esta práctica en todo el mercado europeo.

Discriminación de tráfico

Las reglas europeas incluyen una previsión de lo que está permitido en caso de que exista una congestión en la red; en ese caso, las operadoras pueden categorizar el tráfico en clases y dar prioridad a un tipo de clase por encima del resto, pero sólo como último recurso.
Berners-Lee está de acuerdo con esta previsión, pero cree que, como el texto no incluye ninguna prohibición explícita a categorizar el tráfico cuando no hay congestión, las operadoras podrían aprovechar esa laguna para decidir qué tipo de tráfico quieren fomentar y cuál quieren perjudicar.
La solución sería establecer reglas generales para la gestión de tráfico, aunque no haya congestión.

Protección del acceso a Internet

Si una empresa te ofrece un servicio aparte de la conexión a Internet, las reglas europeas le permiten usar una parte de nuestro ancho de banda para hacerlo funcionar. Por ejemplo, si contratas una línea de 200 MB y contratas televisión por Internet, ese servicio se “comerá” parte de los 200 MB.
Todos los servicios adicionales ofrecidos deberían incluir su propio ancho de banda, no coger el que ya hemos contratado. Eso es porque son dos productos diferentes, y de hecho las leyes europeas ya existentes especifican que los servicios adicionales no pueden reducir la calidad del servicio principal que hemos contratado. Si la UE no corrige esta parte, estaría contradiciéndose a si misma.

Cómo puedes ayudar a salvar la neutralidad de la red

Tim Berners-Lee pide tu ayuda para hacerle ver a los reguladores europeos que están cometiendo un error. Afortunadamente, estas reglas aún no son finales y pueden ser modificadas, pero no queda mucho tiempo.
El próximo 18 de julio a las 14:00 CEST se cerrará el periodo en el que la ciudadanía europea puede opinar sobre las nuevas reglas de la neutralidad de la red. Para ello, podemos usar páginas como https://www.savenetneutrality.eu/es/ y https://www.savetheinternet.eu/es/ para enviar un mensaje a nuestros representantes políticos.
En ambos casos es muy fácil, sólo tienes que rellenar una plantilla, introducir tu nombre (puede ser opcional o requerido dependiendo de la web), tu dirección de correo y tu país. Opcionalmente, puedes escribir un mensaje por tu cuenta, o puedes aprovechar la plantilla que ya está escrita.
Quedan pocos días para que nuestra opinión se haga notar.

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viernes, 15 de julio de 2016

La barbarie golpea la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad

Vuelven las banderas a media asta. Los minutos de silencio y las declaraciones grandilocuentes de que “unidos no nos vencerán”, de que “la legalidad y la democracia”, bla bla, bla... También tendrán su momento la ultra derecha para reivindicarse como guardianes de Europa, rechazar la inmigración y aprovechar el momento para sin vergüenza aumentar su tirón político con su deleznable fascismo, todo ello para justificar el rechazo a los refugiados que como ayer miles de franceses y occidentales en Niza, huían del mismo terror fanático, del mismo fascismo clerical islámico.
Ayer, en el Paseo de los Ingleses de Niza, mientras miles de personas contemplaban los fuegos artificiales que conmemoraban la celebración de la Fiesta Nacional Francesa, un franco-tunecino, armado y al volante de un camión irrumpía con alevosía y violencia segando la vida de más de 80 personas y dejando cientos de heridos. Y aumentando en la Europa occidental la sensación de miedo, pánico e inseguridad.
Parece que no aprendemos. Seguimos sin comprender que frente al terrorismo y la barbarie no cabe otra salida que no sea una respuesta firme de la legalidad y los derechos humanos. Un compromiso firme e irrompible para Europa y Occidente, garante del progreso y la libertad, la tolerancia y la solidaridad. No podemos responder a la violencia con más violencia, ni a la barbarie con más barbarie. No se debe intentar apagar el fuego con más gasolina. Lo más importante es defender la Europa, con todas sus letras, y su bagaje en la lucha contra la desigualdad y el fascismo, con máximo convencimiento en el avance de la sociedad y del ser humano y su bienestar.
Y por supuesto la acción policial y de investigación en occidente, con respeto escrupuloso a la legalidad, y la lucha militar en Oriente frente a los terroristas que están enquistando una guerra en Siria con unas consecuencias dramáticas, que siempre están yendo por detrás de los intereses comerciales de los oligopolios del petróleo, el gas, cómplices de las dictaduras árabes que encantadas avivan el avispero que hoy es Oriente Próximo. Los mismos que alentaron una guerra corrupta, suicida e ilegal contra Irak, como se ha terminado demostrando las últimas semanas, con el apoyo de los mediocres como Blair, Aznar, Bush y Barroso, quienes tienen ya también que sentarse ante un Tribunal acusados de delitos contra la humanidad y motivados por el poder y el dinero, y por dejar un mundo, mucho peor que el que recogieron a su llegada.
Liberté, égalité, fraternité es el lema de la Revolución Francesa; del 14 de julio y la Toma de la Bastilla. De no querer ser más rehén de los poderosos, en el siglo XVIII o en el siglo XXI. De no querer ser más pasto de las hogueras de la xenofóbia, el fascismo y la intransigencia religiosa. Ni tampoco de un sistema económico que nos consume cual mercancía sin importar las consecuencias, más que la del crecimiento perpetúo, el orgasmo del dinero.
Europa tiene ante sí un reto: El reto de vencer al terrorismo sin de-construir Europa, sin despedazar los acuerdos que ponian el bienestar de la ciudadanía y el avance como sociedad, como motor de la acción política. Sin embargo son las salidas viscerales como se puede ver con el auge de la extrema derecha o el #Brexit, la respuesta inmediata cargada de oido, oportunismo y sinrazón las que van calando en el europeo. Conseguir una victoria que afiance la democracia, porque sea la democracia la que yergue las columnas de esa victoria. Su legalidad y su legado en justicia, solidaridad e igualdad.
Europa ha de acoger con los brazos abiertos a los cientos de miles de refugiados sirios (también iraquíes, afganos o sudaneses) que huyen del mismo terror y barbarie que cada vez con más frecuencia está golpeando a la propia Europa. Basta ya de cortoplacismos, electoralismos, miedos y discursos de odio. Es el momento ya ineludible de cumplir los compromiso en materia de derechos humanos que tenemos como estados de derecho. 

El autor de esta matanza no es un refugiado. No es, parece ser con las primeras investigaciones, un hombre religioso, ni radicalizado. Se trataba de un franco-tunecino de 31 años, sin trabajo, y con problemas previos con la policía por peleas y trapicheo de drogas. Es decir, no es un refugiado, sino más bien otro inadaptado producto de la marginalidad y la falta de oportunidades que este sistema económico oligofrénico ha promovido.
Y mientras las víctimas, como en todas las guerras, y esta también lo es, aunque de una forma que nunca habíamos visto en la historia, las pone el pueblo. Un pueblo que tiene que unirse, no me canso de decirlo, una vez más en torno a un modelo de sociedad libre, acogedora, integradora, solidaria y progresista, que tenga como fin último el avance de su bienestar y el de todo el planeta. Es vital que lo hagamos ya para no seguir siendo las vidas que se queman bajo el fuego de lo fascismos.
Estoy apesadumbrado, rabioso y dolido, y con los familiares, amigos y víctimas del atentado de ayer en Niza. Y con los de hace 10 días en Bagdad. Con la gente de Aleppo. Con quienes yacen en Idomeni y quienes se agolpan desesperados a fronteras de alambre y hormigón.
Contra el terrorismo, legalidad, justicia y Libertad, igualdad y fraternidad.

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