sábado, 30 de julio de 2011

Vaya semanita

No es para tomárselo ni mucho menos a cachondeo. Hay una sensación global, jerarquizada y pandémica de que el mundo se va a la mierda a una velocidad que no deja de crecer. Da igual el lugar y el modo. Lejos de sentimientos de esperanza, alegría y redención que pueden dejar nuestra "#spanish revolution" y el 15M, echar un vistazo al periódico online o a un telediario (recomendable que siempre sea el de TVE, aconsejable que fuera La2Noticas) deja en uno, una sensación de amargura, impotencia y auténtico odio y desprecio al ser humano que es incapaz ante acontecimientos como los vividos y vistos estos últimos 7 días de sacar su infantil mente de los opios con los que nos drogan y empezar a pensar en el prójimo, en el hermano. En construir en definitiva, y con el esfuerzo de todos, un mundo mejor.

Pese al innegable esfuerzo de los indignados, continúan los desalojos. Familias que se van a la calle, víctimas de la perversión de un sistema corrupto, egoísta y que ha conseguido imponer su receta básica. La de menospreciar el trabajo en favor del capital.

Dimitió el "molt honorable" president de la Generalitat Valencià. Cuanta gilipollez en una frase. No quiero pararme a discutir sobre la idiotez supina pepera de defender la indisolubilidad del estado mientras en aquellas tierras no paran de defender el idioma valenciano para diferenciarlo del catalán. De esos indeseables separatistas anti-taurinos y antiespañoles. El hecho es que por fin y gracias a la presión del 15M, Camps dimitió, aunque no admitió su culpa. Confiamos en que la justicia lo hará por él. Lo que más me indigna es que encima me lo quieran poner de ejemplo y él a si mismo se postule como mártir, ejecutor de un sacrificio por el bien de España, del PP, de Mariano y por el bien de nuestro señor amén. La falacia, hipocresía y bajeza moral de estos señores, que se postulan como oposición adquiere tan ruindad que uno no puede dejar de pensar si no sería mejor emigrar que a otro sitio donde tendrán sus cosas, pero por lo menos, no son tan hipócritas. Abrazadito a Santiago ha pasado los siguientes días a tan "valiente" y muchísimo más tardía decisión de dimitir, verbo este último que esperemos se empiece a conjugar mucho más en nuestro país. Que la gente con responsabilidades políticas y sociales admita sus errores y se vaya, sin tener la ciudadanía que además, ponerles finiquito y pensión. Y se ha marchado porque esta fea costumbre de no pagarse sus trajes, o los bolsos como la alcaldesa no hay manera de defenderla ni publica, ni ante un tribunal. Lo ha hecho el día antes de que el banco de España interviniera Caja Mediterráneo heredera capitalista de la Caja Valenciana que durante los últimos 15 años estos señores han tenido a bien ultrajar, privatizar, expoliar y que ha servido como garante de muchos de los fiascos de la gestión del PP en Valencia y de sus interminables corruptelas. De Bancaja han salido dineros para la visita papal, la f1, la copa américa, el expropio y urbanismo exarcebado de el Cabañal, Torrevieja o Elche y sobreto del pufo de Terra Mítica. No dudo en que algo ya se sabía, y por eso "el molt honorable" ha salido por patas. Por eso, y por la #spanishrevolution la que ha hecho recular al "santo" y a aumentar la presión por parte del que será próximo presidente del gobierno, incapaz de poner orden en sus filas, de controlar el ala dura y violenta de su facción, y mucho menos de dar una respuesta contundente cuando una crisis le explota bajo sus gafas. Lo peor de todo es que aún así hay gente que les vota.

A falta de que un espeleólogo del Banco de España mida la profundidad exacta del agujero, la quiebra de la Caja Mediterráneo ya supone, de entrada, 5.800 millones de euros. La mitad de ese rescate se da por perdido y es posible que la factura final sea incluso mayor. Para hacernos una idea más certera del desastre, a esta cifra hay que sumar los 7.100 millones que costó el rescate de Caja Castilla-La Mancha y otros 392 millones más que, por ahora, se dan por perdidos en la cordobesa Cajasur. Entre las tres cajas quebradas, el Estado ya ha puesto 13.292 millones. Parte de esta cantidad son préstamos que tal vez se recuperen, si la cosa no empeora. Pero el Banco de España calcula que el rescate del sector financiero español –que presumía de ser el más solvente del mundo– nos costará 17.024 millones de euros del dinero de todos. Para los que se marean con los grandes números, cinco comparaciones muy necesarias.

1. La increíble cifra de 17.024 millones de euros es once veces más de lo que ahorramos este año al congelar las pensiones (1.500 millones).

2. Si se repartiese el agujero a escote entre todos los españoles, tocaríamos a 369 euros por habitante, niños incluidos.

3. Es quince veces lo que la ONU ha pedido para solucionar la hambruna en Somalia (1.130 millones).

4. Es casi cuatro veces más de lo que ahorrará la Administración con el recorte al sueldo de los funcionarios durante el año 2010 y 2011 (4.000 millones).

5. Es 111.000 veces más que la mayor multa que ha pagado uno de los responsables de este desastre: Juan Pedro Hernández Moltó, presidente de Caja Castilla-La Mancha (150.000 euros).

Un sargento de la guardia civil se ha suicidado y ha matado a su ex-pareja con su arma reglamentaria. No entiendo muy bien porque puede tener su beretta para uso y disfrute en su posesión si no esta de servicio. Por qué no queda bajo llave cuando acaba el turno. Un hacha o un cuchillo pueden ser utilizados para matar, pero no es su función principal. Una pistola, dime tu para que la quieres. Para que tu hijo faroleé en el colegio y le pegue 4 tiros al que le levantó a su novia merchera. Para dirimir en una disputa por un golpe de tráfico. Para llenar de plomo el cuerpo de tu ex-pareja, monitor de un gimnasio. Aún así nadie lo considerará Violencia doméstica. Es la falsa igualdad de hecho, ya que semántica queda muy bien en un slogan. En el domicilio el hombre es menos si sufre esa execrable indominia. Si son homosexuales, no te sientes a esperarlo.

Somos todos unos hijos de puta, quiero decir, somos todos unos profundos egoístas.

Somalia es ese sitio a donde los barcos españoles y europeos van a pescar para echarle atún a la ensalada, y en donde la gente se muere literalmente de hambre y de sed, y en la que las caras ojerosas y llenas de moscas de los niños son solo una cosilla que a veces sale en el telediario.

Su Santidad el Papa dice que copular con condón es pecado y no elimina el sida de millones de africanos.

Los países “decentes” no son capaces de destinar el 0,7 % de sus recursos para paliar la muerte y la enfermedad diseminadas en África negra y en otras zonas del mundo. En Extremadura y Andalucía hay mucho pobre, ¡cómo vamos a ayudarles mientras no se solucione lo de aquí!, exclaman los fachodicentes, aunque seguramente los primeros en querer ayudarles serían los pobres de Extremadura y Andalucía.

Quienes arriban en patera, embarazadas y bebés, vienen por placer y son mal vistos y hay que expulsarlos.

Hemos esquilmado África secularmente y ahora no queremos ayudarles, todo lo más comprarle una falsificación de un bolso de marca al negro que las vende por las playas. Ahora solo queremos su petróleo a cambio de nada, la moderna esclavitud y explotación del hombre negro por el simplemente oro negro.

Las ONG, ¿quién se preocupa de las ONG?, y además los cooperantes corren riesgos innecesarios.

En los extremos geográficos de Kenia, lejos de los safaris con jirafas amaestradas, los niños no saben qué es un lápiz y mucho menos un caramelo.

La lluvia. Dios ha sido injusto con África. Las mujeres de muchos países caminan kilómetros y kilómetros para conseguir agua y transportarla en cántaros.

“Cada diez segundos muere un niño de hambre” es ya un latiguillo, un tópico indiferente.

Jugamos un partidillo con futbolistas dispersos que no suscita interés alguno, siempre la caridad antes que la justicia.

De los 200 países que conforman el mundo, los diez últimos y más pobres y hambrientos son Zambia, Franja de Gaza, Zimbabwe, Chad, Moldavia, Haití, Liberia, Guatemala, Surinam, Angola. ¡Ni siquiera la paupérrima Somalia y los otros tres países del Cuerno de África! Este mundo es un escándalo moral.

Si las 10 fortunas más grandes del planeta cedieran el 90% de su riqueza, no habría hambre ni en África ni en el resto del mundo.

Si es lo que yo digo, no somos todos unos profundos egoístas, somos todos unos hijos de la gran puta, que es la falta de misericordia.

Y Noruega. Quizás uno de los países más tranquilos y que ofrece un panorama social más pacífico, onírico e ilusionante del mundo. El futuro vamos, el camino que debería de seguir las distintas sociedades para llegar al pleno derecho y potencial de las mismas, basadas en el respeto, la convivencia, la democracia, la paz y la libertad. Guión escrito por los estados escandinavos y que evidentemente, siempre tiene enemigos. Tiene enemigos en el mercado porque eso de facilitar muchas cosas, muchos servicios a los más pobres y desfavorecidos no gusta mucho en los clubs de campos de golf y en los yates y fiestas de lujo, o en bacanales de champán y cocaína. Salen enemigos en el islamismo radical y medieval que amenazan y hieren y matan, creedores de la verdad absoluta, y propietarios del fanatismo y la intransigencia religiosa. Y también y está vez en el cristianismo repugnante y radical.

Oslo sufrió la explosión de una bomba en su centro político y financiero que trataba de causar los mayores daños posibles, tanto personales, mercantiles como simbólicos, y crear además las suficiente distracción para en la isla de Utoya (a unos 80 Km.) perpetrar una masacre en un campamento de las juventudes laboristas. El hijo de puta xenófobo y radical cristiano llevaba años preparando con precisión y saña la masacre, jactándose en su diario de lo fácil y seguro que se sentía de su superioridad, aria, y de la santidad y divinidad de sus actos, los cuales justifica como necesarios ante la escalada de la presencia de inmigrantes, sobretodo musulmanes, en Europa.

Por toda la red, dejó constancia de sus intolerantes y enfermizas ideas de exclusión, violencia y racismo, y de los preparativos, por lo que tildarlo de loco como dice su abogado es lamentable y falaz. Se trata de un desquiciado, pero en ningún momento ha tenido el menor índice de locura en su vida, y todo lo que ha hecho es con plena consciencia del dolor y sufrimiento que iba y ha causado finalmente. Por lo tanto, solo puedo solidarizarme y acompañar en el dolor con estas palabras al pueblo noruego; mascar mi más vehemente repulsa ante esta cobardía, intransigencia católica, racista e intimidatoria, y esperar que todo el peso de la justicia, la libertad y la democracia caigan sobre este fulano y sus secuaces, que seguro que los hay, y los que se alegraron de su acción, que también existen. No puede golpearse el corazón del progreso, la libertad y la igualdad, segar la vida de más de 80 personas y cumplir sólo 21 años de prisión, en una cárcel, que parece más un resort de lujo.

Y como español aún nos queda aguantar las gilipolleces del subnormal de Mayor Oreja. Si ya es denigrante enterarrse de que al asesino le parecía mal que hubiera una ministra embarazada pasando revista a las tropas, y utilizaba la escenografía falangista para idolatrar al Cid Campeador como el más valeroso “Matamoros”, aguantar que el portavoz en el Parlamento Europeo del principal partido de la oposición soltara una burrada, una mentira asquerosa y repulsiva como la que soltó es indignante, y cabreante. Habla Jaime Mayor Oreja, nada menos que el portavoz del PP en el Parlamento Europeo: “El Gobierno le ha dado a ETA la legitimación y la legalidad. Ya me gustaría que Zapatero utilizara la misma vara de medir que con el asesino terrible de Noruega, que hay que condenar; con la otra vara, eso sí, se está legalizando, legitimando, a 900 asesinatos que se han producido a lo largo de estos años”. La frase es de ayer, en una entrevista en la COPE. No es la primera vez que Mayor Oreja suelta algo así, aunque no por repetida esta canción suena menos despreciable. Lo más vergonzoso de esta historia no es la reiteración, sino sus consecuencias: la ausencia de ellas. A Jaime Mayor Oreja le saldrá gratis decir en la radio una barbaridad así, del mismo modo que no le costó nada acusar a Zapatero, hace unos meses, de ser un “aliado potencial” de ETA.

Aunque el problema principal de estas calumnias no es el disco rayado de Mayor Oreja, ni tampoco esa parroquia de ultraderecha que aplaude sus gruesas declaraciones e incluso las supera. Lo peor es el silencio cómplice de esa organización, el PP, que pretende volver a gobernar España y que permite y tolera que su portavoz en el Parlamento Europeo, la persona que habla en su nombre para Europa, acuse sin pruebas al mismísimo presidente del Gobierno de jugar al tiqui-taca con ETA.

Hay dos teorías para explicar el silencio de Mariano Rajoy ante los exabruptos de Mayor Oreya. La primera: que el líder del PP no quiere, no puede o no se atreve a poner orden entre los duros de su partido. La segunda: que Rajoy alienta este discurso porque ayuda a movilizar a su electorado más ultra. No sé cuál de las dos es cierta. Tampoco cuál es la más impresentable.

Y para acabar la semana la constatación de que Zapatero es un cachondo mental. No debería de importarme más o menos el adelanto electoral. Es una prueba más del chantaje que los mercados y el capitalismo avaricioso y exacerbado plantean al estado de derecho y a la normalidad democrática de los distintos países, en este caso España. Pero convocarlas el 20N con lo que significa esa fecha de infamia y que un colectivo para nada democrático y nostálgico del fascismo y la dictadura a la que ensalza y vitorea, darles la capacidad de celebrar la victoria de su facción más populista es lamentable. Hacerlo cuando en 8 años ha sido incapaz de movilizar el país para cerrar definitivamente las heridas de la Guerra Civil y la dictadura franquista, por no dar práctica a la teoría de una Ley de Memoria Histórica es un chiste de muy mal gusto, que provocará carcajadas en los “nacionales” y liberticidas pero que en las mentes de izquierdas, progresistas y libertarios nos provoca asco y repulsión. Juntar el mismo día el mayor elemento democrático que son unas elecciones con la asquerosa fecha de la muerte de aquel hijo de puta enano, al que encima ni han prohibido, es vomitivo.

Supongo que querrán asegurarse tener al “Candidato” fresco ante el posible desgaste que vayan dejando las semanas y las encuestas de población activa. Quizás tengan datos de que en marzo próximo estaremos peor, seguramente intervenidos y “rescatados” a la griega, o simplemente tengan curiosidad por ver que alternativas tienen los de la acera de enfrente, pero creo que había otras muchas fechas. Otros muchos momentos. O ¿qué pasaría si hubieran decidido ponerlas el 14 de abril?. Lo peor de todo es ver a los empresarios y banqueros alegrarse. Otra sarta de hijos de puta avariciosos.

Por eso digo que vaya semanita. Vaya mes. Menudo año. Vaya lustro. Menuda mierda de siglo XXI nos estamos marcando, y que vacías quedan las buenas palabras, los eslóganes publicitarios baratos y para subnormales que se destilan de vez en cuando pero cada vez más frecuente, las clases dirigentes y el sistema. Mientras tengamos pelis malas, remakes, trilogías, series americanas. Partidos de fútbol y su indigesto mercadeo (cómo puede ser que un fulano con cresta que no sabe ni hablar valga 45 millones, y un chaval de la misma edad en el mismo equipo no tenga sitio; O que le de la ácera de enfrente se gaste 26 millones en otro camisetas cuando tiene un juvenil en el mismo puesto que lo parte) de mercenarios podemos estar contentos. Tenemos motos, F1, basket, tenis, más deportes... Música con las mentiras de la mentalidad dominante y las discográficas, muchas de ellas una parte más de los conglomerados empresariales y de opnión neoliberal de turno. De vez sacan una estrella internacional. A veces es puro marketing. Otras es talento. Y marketing. Y si se muere, otra palada de opio para adormecer al populacho, dentro de la vorágine de encumbrar héroes con pies de barro.

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