viernes, 26 de noviembre de 2010

La crisis y la compra de países


Un efecto indeseado por las masas yermas en la inopía, y posiblemente previsto por las altas esferas de la política y la economía, pero seguro que aprovechado por estas élites del robo y la falacia es la compra de países. Primero Grecia. Después con su ejemplo el deterioro del estado del bienestar, las libertades y la calidad de vida de la población media (y por supuesto baja) del resto de meimbros de la Unión Europea. Y finalmente, cobrarse nuevas víctimas. En este momento, Irlanda.

A medida que escuchamos más detalles del escabroso plan de “rescate” de Irlanda, más claro está que no hay por donde agarrarlo. El problema de Irlanda es el sector financiero, y en ninguna parte del plan hay una solución para este problema. La Sra. Angela Merkel tiene toda la razón cuando habla de que los acreedores deben compartir las pérdidas que se derivan de sus malas apuestas- pues bien, este es el momento de hacerlo. Es absolutamente inaceptable hacer a los contribuyentes irlandeses trabajar durante años para pagar los errores de sus bancos. Este plan no da ninguna esperanza de recuperación a un país, sino que lo endeuda más, lo machaca a impuestos nuevos, y lo hunde en la miseria de la deuda eterna e impagable. Es un plan, en definitiva, de rescate de los acreedores, no de los Irlandeses.

Como hemos dicho en este blog en varias ocasiones, Irlanda, por medio del NAMA, estaba dando un paso dramático y loable en el saneamiento de un sistema financiero que estaba en una crisis muy profunda: comprar las deudas inmobiliarias malas a un precio muy descontado, tratar de renegociar su pago con los constructores, y si no presentaban un plan de pago, llevarlos a la quiebra. Perfecto (excepto en algunos aspectos de su implementación, que Tano ha criticado).
Lo mismo tendría que haber hecho con los bancos que resultaran no ser rescatables (que fueran insolventes): si tras eliminar del balance los activos (deudas de los constructores) que no valían nada, el banco se queda descapitalizado y es insolvente, entonces el banco se cierra y los acreedores (excepto los depositantes) se quedan sin lo que imprudentemente prestaron. Es exactamente el mismo principio que Irlanda estaba aplicando a los constructores- el que la hace la paga, y no los demás. Y que Islandia ha aplicado tras una explosión inicial mucho peor, aparentemente con éxito (y en el wsj), a sus bancos (ha devuelto los depósitos, pero no los préstamos de los acreedores extranjeros).

La lección clave de las salidas de crisis bancarias que hemos aprendido de Suecia (en positivo), de Rogoff y de Japón (en negativo), es que es crucial distinguir instituciones solventes e insolventes, y que las insolventes deben morir en todos los casos posibles, ordenadamente, pero morir. Es repugnante moralmente e incorrecto económicamente hacer que los contribuyentes irlandeses respondan de todos los compromisos bancarios adquiridos criminalmente, corruptamente, o al menos imprudentemente. El problema de deuda de Irlanda se agrava con los rescates, porque cuanta más deuda privada menos solvente es el país. La única salida es dejar que las entidades insolventes (cuidado, NO EL ESTADO IRLANDÉS) se vayan a la bancarrota.

Esperamos que un diputado rebelde o irresponsable del partido del gobierno pare esta locura antes de condenar a Irlanda al horror. El mundo debe desaprender cuanto antes la supuesta lección de Lehman’s. Una bancarrota ordenada de aquellos actores que no pueden pagar sus deudas es la única respuesta justa moralmente y económicamente correcta.

El siguiente cadaver a rescatar y dejar jodido no se sabe todavía si será Portugal o España. Apuesto por los lusos, no porque tengan una situación económica y social peor que la española, pero es que te tipo de casos es mejor ir de menos a más. En el caso español tenemos por un lado al pusilánime Zapatero aplicando el guión neo-con a la deapuperada, terciaria y poco productiva economía española y por otro lado a la oposición generando confianza, dudando de la veracidad de las opiniones, cuentas y medidas que hace el gobierno socialista, digo neocon, digo socialista, y al cabeza de partido hablando sin dar medidas, únicamente pidiendo elecciones. Vamos, lo que necesita un país para generar confianza en el interior y en el exterior

El asco que me dio ver en el telediario una intervención de Rajoy con pleno convencimiento pero sin decir nada, sin dar ni una sóla receta, ni una sóla propuesta constructiva, sólo la moncloa, dimite zp... Vamos lo que necesitan los mercados para invertir y tener confianza. Si ya sabemos que son esos mercados y su desregularación liberal nos han metido esta, pero si ya están repartiendo otra vez dividendos millonarios (en euros) confiemos otra vez en ellos.

La crisis es cada vez más una excusa y una pantalla de una política criminal que se está perpetrando a conciencia. Los gobernantes de turno están robando al pueblo, y no lo llaman robar, sino medidas de ajuste.

¿Cuáles son estas medidas de ajuste?, el desarrollo y esplendor de la economía de la corrupción. Algo que queda enquistado en una falsa democracia, pues el partido del gobierno y el de la oposición hacen lo mismo una vez que logran el poder, aunque digan cosas diferentes en el teatro electoral y de los medios de comunicación. Es la dictadura del bipartidismo, algo que hay que desvelar y luchar contra semejante tiranía.

Se aplican políticas keynesianas fuera de su contexto y como trampa para organizar una estafa a nivel de Estado. Se fusionan las practicas del libre mercado con la inversión pública en un neoliberalismo estratégico en el que los políticos y técnicos gubernamentales actúan de timadores. ¿No os dais cuenta....?

Se invierte dinero público, pero esto para que cree puestos de trabajo debe ser a través de empleo público, pero no, se establece un negocio sin precedentes que consiste en contratar a empresas privadas. Más de la mitad del presupuesto de las obras que van a hacer van a beneficios bajo el eufemismo de “gestión de empresa”.

Consiste en un trasvase de dinero público a beneficios privados. Luego estas empresas darán una parte de lo ganado para los campañas de los partidos a parte de los agradecimientos que circulan en este tipo de operaciones, que se estructuran como modelo de corrupción de Estado.

A la masa salarial llega una pequeña parte de la inversión pública, pues los costes de materiales también se compran a empresas privadas, generando beneficios en escala. Ya en los años 30 del siglo pasado en su obra “El doktor Faustus”, Thomas Mann escribe: “La construcciones de tantos absurdos edificios sirvió para enriquecer a no pocos albañiles y decoradores, lograron trasformar la locura en un buen negocio“. En otra obra “La montaña mágica” advierte: “El trabajo se ha convertido en un valor absoluto”. Y parece que no hemos aprendido.

Afecta a una red que lo enmascara, que va de la comunidad universitaria que es incapaz de denunciar estas prácticas, los sindicatos, los partidos del poder, y gestores de instituciones que no hacen nada por evitar este atraco continuo. Para ellos no hay crisis. Hacen declaraciones grandilocuentes, hacen que se conmueven pero cada vez hay más paro y menos prestaciones.

Quienes mantienen este modelo esencialmente corrupto son los burócratas de los partidos, que trabajan a sueldo en el mismo, sin otro mérito que defender incondicionalmente lo que decidan los estrategas. Se han convertido en mercenarios, que se colocan en las instituciones y en cargos para llevar a cabo el ejercicio del Poder. Que el partido promete una cosa, que defiende algo que sale de un congreso pero luego hace o dice lo contrario da lo mismo. Sólo les importa cobrar. Las ideas y las personas les traen sin cuidado.

Hace poco hablé con un político que ocupa un cargo, le recordé que estaba defendiendo lo que un par de años antes criticó con vehemencia. No hubo argumentación por su parte, simplemente que él tiene una familia y la tiene que mantener, claro que “mantener” es tener todo tipo de lujos.

Se dice que no hay dinero y se hacen obras fastuosas, por ejemplo un tranvía en León que no quieren los ciudadanos en su mayoría, que será deficitario todos los años, lo que tendrán que pagar los ciudadanos a una empresa privada. Cuando la misma función se puede hacer con los autobuses eléctricos con un 5% de ese presupuesto. ¿No hay dinero?.

No lo hay para los parados, para los pobres, pero sí para campañas publicitarias millonarias que no sirven más que para contratar con dinero público a empresas de mercadotecnia privadas a las que se engorda el presupuesto y luego harán la campaña electoral del partido que las ha contratado a través de una institución. Y es en estas prácticas de contrataciones públicas donde se hace la ingeniería financiera y fiscal.

¡Cuántas obras inútiles se hacen con la excusa de mantener o crear puestos de trabajo!. Algo que nada les importa. ¿Qué cobertura tienen los parados sin prestaciones?. Y sin embargo el dinero público se utiliza para generar beneficios a las grandes empresas. Eso es lo que les preocupa. La tiranía económica funciona de esta manera. Lo cual es preciso desenmascarar. Porque en una época de crisis el dinero público sólo tendrá efecto en el empleo cuando éste sea público, ya que los beneficios empresariales no se invierten en la ampliación de la empresa y en incrementar la producción, sino que se utilizan en la economía financiera para producir dinero y enriquecerse aún más.

Pondré un ejemplo sangrante. A finales de los años 70 y comienzo de los 80 la socialdemocracia española tuvo que funcionar por sí misma. El equipo de Willy Brandt, quien hasta 1987 fue presidente del Partido Social Demócrata alemán, les propuso que para existir políticamente hace falta dinero. La derecha tiene sus propios apoyos. Tenían que hacer lo mismo, dejando a un lado las ideas. Lo importante fue obtener el poder.

Se estableció una estrategia bajo el nombre de “capitalizar las empresas”, las que pudieran ayudarles en sus campañas electorales. Consistió en hacer obras públicas sin sentido, contra todo criterio de sostenibilidad y cada vez más. Esto ha funcionado de manera generalizada en los países desarrollados y ahora en los que están en vías de desarrollo. Los políticos y los mercaderes han puesto al planeta al borde de la destrucción con la grave amenaza del cambio climático y a la sociedad la han llevado a la ruina. El robo que han hecho a la sociedad es lo que llaman crisis.

Voy a poner un ejemplo ilustrativo. Durante la crisis no hay dinero y un ayuntamiento recorta los gastos para monitores de música y actividades extraescolares. Sin embargo ese mismo ayuntamiento paga 180.000 euros en poner floreros gigantes de adorno por la ciudad. ¿Hay dinero o no hay dinero?. ¿Por qué se elige un gasto y no otro?. La educación de la juventud es necesaria y más en una enseñanza con un modelo de jornada única, que deja la tarde para actividades complementarias. Que haya floreros gigantes de colores no es necesario, pues se puede prescindir de ello.

¿Por qué se elige gastar en una cosa y no en otra?. Porque en el caso de los monitores se gasta en sueldos para los monitores íntegramente y es para los trabajadores. Sin embargo con los floreros se encarga a una empresa. Del presupuesto del ayuntamiento, con dinero público, una parte es para beneficios y para “gestión de empresa”. Otra para costes y una mínima parte para pagar salarios. La empresa contratada estará agradecida y con tanto dinero puede dar una gratificación al encargado de llevar a cabo esa “idea” y dar dinero para financiar la campaña del partido que gobierna el municipio, o hacer publicidad o algo “gratis”, para que si sale elegido le siga haciendo encargos. ¿Se evitan gastos necesarios porque hay una crisis o para hacer un saqueo?.

El ayuntamiento del ejemplo ha tenido que pagar por abrir una zanja en medio de la ciudad para hacer un tranvía, que luego la tuvo que cerrar por una sentencia judicial, pagando también por ello. Por una decisión de los tribunales de justicia no se hará el tranvía en la parte del centro de la ciudad. En una entrevista posterior a esta decisión, dice que no sabe en qué va a emplear ese dinero, ¿?. ¡En obras!, finalmente se destinó a hacer obras en los barrios, cuando con un 5% de esta inversión podría pagar a los monitores de las actividades extraescolares.

Las instituciones se han podido endeudar a empresas que a cambio cogen terrenos, imponen sus criterios para hacer obras. Pero cuando no hay más espacio para construir, piden directamente dinero. Un ayuntamiento para saldar su deuda vendió a bajo precio unos terrenos que recalificó para hacer un polígono de viviendas, en el años 2005. A los dos años en que no se vendían los pisos con facilidad pidieron que se les saldase la deuda con ellos contraídas, todas ellas empresas constructoras. Exigieron al Ayuntamiento dinero. Una concejala les dijo que eso ya lo cumplieron al venderles a precio de regalo los terrenos. Pero como ya aquella operación no les sirvió tuvieron que contrariar el programa electoral por el que salieron y privatizaron el servicio de aguas (2010).

En 1986 el gobierno socialdemócrata de España decide hacer cerrar una presa que aprobó el consejo de ministros de la dictadura en 1963. Deciden continuar su obra y destruyen uno de los valles más ricos y uno de los ecosistemas más importantes de Europa: Riaño. Ocho pueblos quedan bajo las aguas, a pesar de la resistencia de lugareños y ecologistas. La excusa fue pasar de secano a regadío 82.000 hectáreas. Y fijar población. Algo incongruente ya en aquella época en que España se integraba al mercado común.

Pasados unos pocos años, 9.000 hectáreas, sin haberse regado nunca, se acogen a las subvenciones para la protección de las aves esteparias y cobran por reconvertirse a lo que eran ya, tierras de secano cerealistas. Nada se ha regado del proyecto y se gastan millones de euros en hacer canalizaciones que no se usan. Suponiendo que se regasen las 82.000 hectáreas previstas y que se comercializase su producción ni en doscientos años rentabilizaría tal inversión. Muchos agricultores no quieren este cambio a regadío que exige una gran inversión y sólo es rentable con las subvenciones.

Tal es la cantidad de dinero que sin contar el coste de la presa y de las expropiaciones, sólo con el dinero de las concentraciones parcelarias, los canales y demás gastos de infraestructura y de organismos en torno a este proyecto, hubiera sido más rentable dar a cada agricultor 600.000 euros con la condición de vivir en el pueblo. Y como este caso otros muchos, no tan dramáticos, pero bajo el mismo esquema. El objetivo fue pasar millones de euros para beneficio de empresas privadas.

Se ha cogido el dinero de todos para dárselo a unos pocos, cuando ya no queda para seguir invirtiendo se dice que es una crisis. ¿Dónde está el dinero?. Porque “haberlo haylo“. Nos han atracado. Nos engañan con promesas de puestos de trabajo, como el actual presidente que salió elegido bajo la promesa de pleno empleo. Para que funcione la economía es necesario aplicar la Renta Básica. No hay otro remedio, tal medida hubiera evitado la crisis.

Con la Renta Básica la economía parte de las personas y las inversiones no se harán para crear puestos de trabajo/ingentes beneficios, sino las que hagan falta, al no haber excusas. Es necesario salir de la economía de la corrupción para poder distribuir la riqueza con una base de supervivencia.

La situación actual de necesidad, de gente sin medios para vivir, tiene unas causas, y sobre todo tiene unos responsables, a quienes hay que denunciar y luchar por medidas que eliminen la pobreza y planteen un modelo económico diferente. Salir a la calle para hacer visible al Poder y que de esta manera hacer que pierda su capacidad de acción y dominio sobre las personas, sobre su conciencia, sobre su conducta, sobre su vida.

Según Terry Goreld: “Estamos gobernados por psicópatas. Son gente sin conciencia, sin corazón. Para llegar arriba sólo les preocupa el beneficio que les va a proporcionar el Poder en forma de dinero, mujeres, grandes casas, coches. No se ocupan de los pobres, ni de los desdichados”.

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