lunes, 4 de abril de 2011

¿Puede en la actualiadad un regimen dictatorial triunfar?


En otoño de 1967 Ron Jones, un profesor de historia de un instituto de Palo Alto en California, no tuvo respuesta para la pregunta de uno de sus alumnos: ¿Cómo es posible que el pueblo alemán alegue ignorancia a la masacre del pueblo judío? En ese momento Jones decidió hacer un experimento con sus alumnos: instituyó un régimen de extrema disciplina en su clase, restringiéndoles sus libertades y haciéndoles formar en unidad. El nombre de este movimiento fue The Third Wave. Ante el asombro del profesor, los alumnos se entusiamaron hasta tal punto que a los pocos días empezaron a espiarse unos a otros y a acosar a los que no querían unirse a su grupo. Al quinto día Ron Jones se vió obligado a acabar con el experimento antes de que llegara más lejos.

Bajo este epígrafe se desarrolla la idea de La Ola. Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. Los estudiantes se muestran escépticos ante la idea de que pudiera volver una dictadura como la del Tercer Reich en la Alemania de nuestros días y creen que ya no hay peligro de que el nacionalsocialismo vuelva a hacerse con el poder, porque a pesar de haber pasado décadas, las nuevas políticas y tecnologías arbitrarían el proceso de un mandato nuevo autocrático. El profesor decide empezar un experimento con sus alumnos para demostrar lo fácil que es manipular a las masas. A través de su lema: "fuerza mediante la disciplina, fuerza mediante la comunidad, fuerza a través de la acción, fuerza a través del orgullo", haciendo hincapié en ello, de tal forma que cada día los alumnos siguieran una nueva regla. Por ejemplo, el profesor logró que todos ellos entrasen a su aula y se sentarán con actitud atenta y con la espalda bien recta, decididos a iniciar la clase y a participar en ella de manera proactiva. El interés por la forma de cómo se ejecutaban esas clases creció, haciendo que jóvenes de otros cursos se cambiaran de aula hasta ser un curso numeroso, derivando en fanatismo. El grupo llega incluso al extremo de inventar un saludo y a vestirse de camisa blanca. El popular curso se decidió llamar "La Ola", y a medida que pasaban los días, "La Ola" comenzaba a hacerse notar mediante actos de vandalismo, todo a espaldas del profesor Wenger, que acaba perdiendo el control de la situación.

Técnicamente la película es de una factura sublime. Bien ambientada, y con personajes con roles muy definidos y estereotipados (lo cual no tiene que ser negativo) consigue demostrar al espectador lo fácil que resulta movilizar un grupo humano, contra más jóven, analfabeto e introvertido mejor, a una deriva en la que a través de la acción en grupo y la disciplina se penaliza la individualidad (las modas por ejemplo), las ideas distintas o discordantes y como a través del refuerzo social de sentirse admitido o unido a un grupo y esa afinidad, darle con las dosis de rabia y violencia necesarias, la fuerza y el poder para pasar a ser un verdadero movimiento político y social en el que la voz del líder es la voz del grupo, y la personalidad y libertad de todos se minimiza en aras de conseguir lo que deseé y proponga ese líder. Por lo tanto cometido, de director, guionista y actores más que conseguido.

Volviendo y contextualizada esa pregunta del título al aspecto sociológico de la actualiadad, 2011 y en la Europa democrática y avanzada como por ejemplo España, o sobretodo y mucho más moderna Alemania.

La Ola, es un film alemán inspirado los sucesos que tuvieron lugar en 1967, cuando tras cinco días de experimentos el profesor de historia Ron Jones tuvo que interrumpir el proyecto «La tercera ola» con el que pretendía demostrar a sus alumnos de la escuela Cubberley de Palo Alto (California) la dimensión real y los peligros de la autocracia. Obtuvo el resultado contrario. En 1981, el escritor estadounidense Todd Strasser narró en su libro «The Wave» bajo el pseudónimo Morton Rhue los hechos que en 2008 recupera el director Dennis Gansel en clave de thriller y ubicando los hechos en Alemania en la época actual. El filme obtuvo un gran éxito en el Festival de Sundance y consiguió erigirse como líder de taquilla en Alemania cuando fue estrenado. El experimento del profesor Jones utilizó la libertad de catedrá y la libertad de expresión para conocer algo más El fenómeno de la obediencia extrema, toda una realidad que ha traído de cabeza durante más de 70 años a psicólogos, sociólogos y politólogos de todo el mundo desde que la Alemania deprimida, obrera y depauperada tras el crack del 29, vió en el nacionalsocialismo y en el discurso nacionalista, racista y exhacerbado las respuestas que las democracias en pañales de aquel momento era incapaz de ofrecer. Han pasado 70 años, si, pero todos vemos las similitudes.

Pero no sólo obtuvo premios y beneficios en la cartelera, sino que también movió conciencias. Las de una sociedad, menos anquisolada y compasible consigo misma comparada con la española, pero si que había crecido y ganado seguridad desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que creía tener desterrado para siempre el odio, el fanatismo y la intransigencia. La sociedad alemana había visto crecer la popularidad de los movimientos de extrema derecha entre las masas más jóvenes, pero parecía no tener más que un punto simbólico. Lo cierto, es que tras la explosión de la película, se tiene claro y se trata de corregir la apatía, indiferencia, el individualismo extremo y la falta de valores humanos que los jóvenes de todas las clases sociales, y que sirven de caldo de cultivo y carne de cañón para que surja una ideología, un fanatismo y disciplina ante un líder que sepa manipular esas masas yermas y carentes de sentido de la vida que la sociedad capitalista construye con tanta facilidad.

La película constata los peligros que genera la capacidad de fascinación de un líder carismático, un profesor en este caso, que encauza la latente rebeldía juvenil hacia un uso viciado de las virtudes básicas —la unidad, la amistad, la lealtad, el sacrificio, la confianza…—, cuyo atractivo sigue siendo universal. Una capacidad de fascinación, en fin, que podría transformar en infame dictadura hasta la más probada de las democracias.

La manipulación de los grupos y colectividades está a la orden del día y no pocos políticos y personalidades la cultivan con asiduidad apoyándose en todos los medios a su alcance. Siempre es positiva la revelación de algunos de los mecanismos que se utilizan para esta instrumentalización interesada de las masas. Y, en este sentido, el film es diáfanamente didáctico y defendible.

Ahora bien: ¿Puede esto surgir en España? Pues claramente sí. Argumentos como los de tener una sociedad anclada y enfangada, falta de expectativas y ofertas para la juventud en estudios, trabajo o vivienda, desapego hacia los derechos y deberes que toda libertad conlleva, la excesiva deriva al consumismo continúo o no haber sido capaz tras 35 años de "pseudo" democracia de limpiar las cunetas de aquellos que dieron su vida por la libertad, son lo suficientemente graves y concretos como para tener esa posibilidad lo suficientemente en cuenta. Ese desapego y desafección sobre los actos, causas y efectos que tiene la política y la economía en la sociedad tiene muchos peligros; el más latente y grave: El pesimismo.

De todos los argumentos contra cualquier protesta, contra cualquier movilización, hay uno especialmente repetido desde que existen las huelgas: “No va a valer de nada”. En ese determinismo fatalista vive hoy gran parte de la sociedad, esos ciudadanos que en la tertulia del bar se oponen a recortes como la jubilación a los 67 años o la reforma laboral, pero después afrontan su destino resignados porque, total, nada va a cambiar. Es un profecía autocumplida: nada cambia cuando nadie hace nada, y vuelta a empezar. Por eso es una buena noticia que protestas ciudadanas consigan su eco, como las movilizaciones contra la llamada Ley Sinde. Por eso es una lástima que hayan tenido que ser las descargas, y no la reforma de las pensiones o el abaratamiento del despido, el debate que encienda a una buena parte de la sociedad. Ya lo he escrito en muchos momentos a lo largo de este blog: creo que la Ley Sinde es un error que crea un innecesario agujero en la Justicia y que, además, no va a acabar con la piratería digital, un problema que sólo se arreglará con oferta legal buena, bonita y sobre todo barata. Aunque también tengo la triste sensación de que es el circo, y no el pan, la verdadera razón que mueve a muchos a la movilización (tampoco es nuevo: fue un impuesto sobre el té lo que inició la independencia de EEUU). Pero volvamos a los recortes sociales, que es el problema mayor. ¿En qué estrellas está escrito que nada de nada va a cambiar? ¿Cómo es posible que incluso durante la dictadura las huelgas –entonces ilegales– pudiesen mejorar las condiciones de los trabajadores y hoy, en una democracia, gran parte de la sociedad crea que no hay nada que hacer? ¿Por qué la ciudadanía no presiona y deja todo el campo a los mercados, a Merkel o al FMI? ¿A qué esperamos para empezar a protestar?

De momento los líderes de tal rebelión no pasarían de ser la Esteban o Sergio Ramos, y nos llevarían a todos a ritmo de subuffer a un botellón; lo cual ciertamente, nos tranquiliza. O no.

lunes, 28 de marzo de 2011

Movilízate


Soy un ciudadano cabreado. No me avala ningún partido político, ningún sindicato, ninguna asociación. Sólo soy un ciudadano que utiliza la herramienta más grande jamás conocida (Internet) para MOVILIZAROS.


España (el Estado Español, el Estado autonómico-cuasi-federal Español, Hispanistán, etc., como quieras llamarlo), está en el fango, en la mierda:


-4.696.600 personas en el paro (20,33% en marzo de 2011); más de 1 MILLÓN DE FAMILIAS SIN NINGÚN INGRESO


-Gente hipotecada que, tras no poder pagar su piso, devuelve las llaves al banco y sigue endeudada durante años


-Más de 100.000 españoles (casi todos, licenciados universitarios en los que España invirtió en su educación) se fueron en 2010 al extranjero, en la llamada "fuga de cerebros", y a coste cero para otros países (Gran Bretaña, Alemania, EEUU,...)


-Reducciones cercanas al 20% del presupuesto estatal dedicado a la investigación, y un tiempo medio de becario (es decir, sin derechos laborales básicos) de 10 años


-Más de una cuarta parte de los empleos son temporales, lo que se traduce en incertidumbre económica


-Reforma laboral que alarga la edad de jubilación, alarga el período de cotización (para tener que pagar menos a los futuros pensionistas...NOSOTROS), y apenas bonifica al becario post-universitario = VUELCO HACIA LOS PLANES DE PENSIONES PRIVADOS


-Porcentaje de abandono escolar cercano al 33%, mientras que el sistema educativo se alarga y alarga con una formación en cultura general cada vez peor


-Decenas de papeles y de horas para poder crear una empresa, miles de problemas para financiarla y decenas de miles de euros en impuestos cobrados a PYMES que no llegan a fin de mes, mientras se hace competencia desleal (por ejemplo, como medida para que las grandes empresas españolas entrasen en el mercado chino, España firmó un acuerdo para que los empresarios chinos que instalen tiendas en nuestro país no paguen determinados impuestos durante 5 AÑOS)


-Bancos y cajas de ahorros que practican el libre mercado cuando les va bien, pero llaman a papá Estado cuando les va mal (el clásico "libre mercado de beneficios, socialización de pérdidas"); por ejemplo, se han inyectado, fíjate bien en cuantos números, 11.559.000.000 de euros en las cajas de ahorro (más de 11 mil millones), y se dice que necesitará hasta 120 mil millones (más de un 10% de la riqueza de todo el país) para todo el sistema financiero español. Que no dudes, ACABARÁS PAGÁNDOLO TÚ.



-Senadores y diputados cuyos sueldos cobran entre 4000 y casi 7000 euros al mes (tres cuartas partes de ellos solamente por calentar el asiento y aplaudir a los líderes de sus partidos, que les han puesto ahí); eso por no contar el descontrol de cada una de las 17 autonomías y de los ayuntamientos (mientras se acumulan cifras como los 8.000.000.000 de euros que acumula de deuda el Ayuntamiento de Madrid)


...


¿Qué más quieres que te diga para que te muevas del asiento?




La idea es sencilla: hacer una CONCENTRACIÓN CIUDADANA (sin siglas, sólo ciudadanos) el próximo día 15 DE ABRIL A LAS 20:30H EN TODAS LAS PLAZAS MAYORES (símbolos del punto de encuentro entre los habitantes de una ciudad) DE TODAS LAS CIUDADES DE ESTE PAÍS.


La fecha es aleatoria. Pero curiosamente estará en medio de la pre-campaña electoral y antes de la campaña electoral. Aunque sinceramente, NO ME IMPORTA. Si la clase política nos hace caso o no, me da igual. Ya me han engañado muchas veces. Lo importante es que nos veamos las caras, y sepamos que somos más de uno. Y que fluyan las ideas entre nosotros sobre lo que queremos cambiar, quien sabe si de cara a nuevas concentraciones u otras cosas.


Vale llevar lo que queráis (pancartas, mensajes,...). Pero no hagamos de esto un mensaje partidista. Porque sólo pedimos regenerar la sociedad. Ya es hora de que conectemos la indignación de la Red con la de la Calle.


Nos vemos el día 15 de abril, querido internauta. Y ya sabes lo que se dice en estos casos:



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(para cabrearos más, tenéis bastantes posts del blog)


viernes, 25 de marzo de 2011

Sobre la energía nuclear y el terremoto de Japón


En primer lugar, 15 días después del seísmo las impresionantes imágenes de destrucción y de la ola gigante llegando a tierra contrastan con la solemnidad con la que el pueblo japonés afronta su destino y tragedia. La educación y el civismo en estado puro del pueblo nipón es un ejemplo de cordura y saber estar de todos los estratos e integrantes de la sociedad japonesa. Todos menos uno: la dinastía del Emperador tardó 8 días en hacer una declaración pública. Los muy hijos de put... Siguen las tareas de desescombro y ahora expiada la posibilidad de encontrar supervivientes la ingente tarea de reconstrucción. Pero la población japonesa y también mundial vive en un estado de alarma debido a la situación de la central nuclear de Fukushima que tras el terremoto y el tsunami ha entrado en un punto sin retorno ante la catastrofe nuclear.

Los partidarios del “pensamiento positivo y de la ley de la atracción” opinan que es mejor estar “a favor” de algo, que estar en contra de su opuesto, aunque no hay fundamento científico real al respecto. Según eso, es preferible estar “a favor” de las energías renovables, que “en contra” de las energías sucias. Pero ante el tema de la energía nuclear hay que situarse, aunque ya está casi todo dicho.

La energía nuclear es “razonablemente segura”. Eso está demostrado con los “pocos” accidentes que ha habido en la historia. En ese argumento no miramos la opinión de los que murieron, o tienen cáncer, o deformaciones de nacimiento… La cuestión es que muchos pensamos que las centrales nucleares son un RIESGO innecesario. Supongamos que la central de Japón resiste lo mejor posible con los datos que tenemos… ¿Quien nos asegura que no vendrá un terremoto más grande en un periodo de miles de años?

Recordemos que los residuos nucleares, y las centrales nucleares (aunque se cierren), son contaminantes durante miles de años (el Plutonio-239 tiene 24000 años de vida media). Lo cual nos lleva a lo CARÍSIMO que es “guardar” residuos nucleares durante miles de años: ESTAMOS USANDO ENERGÍA HOY, Y HASTA NUESTROS TATARANIETOS… TENDRÁN QUE PAGAR LA FACTURA… Pagaremos por mucho más tiempo que la vida de una central nuclear, que debería tener una vida máxima de apenas unos 50 años, siempre si se mantiene bien y se parchean los desperfectos… No quiero que mis descendientes paguen por la electricidad que usamos AHORA. Aún así, si alguien aún tiene la indecencia de afirmar que la energía nuclear no es cara, que ponga precio a lo que están pasando la multitud de japoneses desplazados de sus casas, u obligados a no salir de ellas… Nadie va a pagar por eso, no hay seguro que lo cubra.

La energía nuclear es, así, MUY CARA, INJUSTA y PELIGROSA. No necesitamos accidentes para asegurar que es peligrosa: los riesgos son evidentes y duraderos. Unos científicos estadounidenses hicieron un estudio sobre la energía nuclear en este estupendo libro: Ciencias Ambientales. Si es tan cara… ¿por qué se usa esta energía? Muy fácil: Porque está subvencionada por los gobiernos, y porque gran parte de los costos no los pagamos ahora, sino que los pagarán otros.

La industria nuclear y los que ganan dinero con esto suponen que las medidas de seguridad son suficientes, pero la vida demuestra que nos equivocamos si suponemos que todo sale siempre bien (y más si se ahorran gastos en seguridad y no siguen las recomendaciones de los expertos, como la del sismólogo japonés Ishibashi Katsuhiko, quien avisó de los riesgos…). Chernóbyl existió, pero si no hubiera habido Chernóbyl, los que estamos en contra, seguiríamos en contra de esta energía… No necesitamos accidentes para ver que esa posibilidad EXISTE, y además es grave. Si en Japón pasa lo peor, el lobby nuclear argumentará lo mismo que en Chernóbyl… y si no pasa lo peor dirán que la seguridad funcionó. Lo que muchos decimos es que nos da igual lo que pase en Japón: lo peor puede pasar cualquier día, porque el peor terremoto posible no ha sido el reciente de Japón (en cientos de años… volverá a pasar, tarde o temprano). Por cierto, que dicen el lobby nuclear paga a gente para que opine a favor de esta energía en los foros sociales y blogs de internet.

Creo que la política energética en España y en el mundo se puede hacer muchísimo mejor. En Chernóbyl nos engañaron, igual que en Three Mile Island y ahora ya están Fukushima y otras centrales japonesas en la lista negra (y también mienten)… Como no queremos que España figure en esa lista, muchos ciudadanos estamos pidiéndole al presidente de España que cumpla su compromiso electoral y elabore un plan de cierre de las nucleares españolas, y ya ha firmado esto mucha gente.

Sobre los riesgos de la energía nuclear al hilo del terremoto, tsunami, explosion nuclear y tragedia en Japón:

LOS RIESGOS: 1º El riesgo de Accidentes Nucleares (como se ha demostrado) siempre esta ahi por baja que digan que es la probabilidad (Errores Humanos, Desastres Naturales, Terrorismo, Sabotaje Informático, Ataques de Guerra, Fallos de Diseño ó Fabricación, etc.), y nunca puede contenerse lo Incontenible ni Preveerse todos los accidentes Impredecibles, y menos AÚN las Cadenas de Eventos Catastróficos, ni los accidentes aleatorios). Y si las centrales están obsoletas ó viejas, por postergar su vida útil más allá del año para el que fueron diseñadas, todo por un asunto de dinero, pues al final como los coches, por mucho mantenimiento y recambios, llega un momento que todo son averías. 2º Las consecuencias de un accidente nuclear pueden ser Desastrosísimas, por Graves y por muyyy Duraderas, como: Poblaciones enteras desplazadas, Ciudades abandonadas, Territorio y Entorno Natural estériles e inhabitables para SIEMPRE JAMÁS por el polvo radictivo, niños con malformaciones, mutaciones genéticas que pueden pasar a los descendientes de los afectados vía genetica, etc. Cuál es el Coste Económico de todo esto??, De una Autonomía entera abandonada?? Y No olvidar que la Vida Media de desintegración de por ejemplo el Plutonio es de 24.360 años, luego para que se desintegre y desaparezca el 90 % de una muestra de un kilo hacen falta unos 200.000 (Doscientos Mil años) en los que seguirá emitiendo radiación. Eso es más tiempo que desde que salieron de África los primeros Neandertales para hábitar las Cavernas de Europa, hasta la actualidad!

CONCLUSIÓN: 1º La Nuclear es Potencialmente muy Peligrosa ante Fallos de Diseño y Construcción, Desastres Naturales, Ataques de Terroristas, Errores y Negligencias Humanos, Ataques de Guerra, robo de Uranio, Proliferación Armas Nucleares, (Bomba H, bombas sucias, etc) y puede ser muy dañina para la Gente, las ciudades, el territorio, la economía y el Medio Ambiente Natural en caso de accidente. 3º Las Nubes Radiactivas No conocen fronteras, contaminan y se extienden matando. 4º Los efectos de la Contaminación Radiactiva duran milenios, y pueden mutar genes pasando la mutación a los hijos. El plutonio dura más de Doscientos Mil años emitiendo radiación. 4º La minería y metalurgia del Uranio es muy contaminante, afecta a los trabajadores, y las Empresas Nucleares se Desentienden de pagar los gastos de Restauración de las minas y de los residuos de fabricación, y tiene que hacerlo el estado. 5º El Enriquecimiento del Uranio necesario es peligroso, se hace en forma de un GAS tóxico corrosivo y muy radiactivo (hexafluoruro de Uranio). 6 º Enriquecer el Uranio es caro, y hay que hacerlo en algún país como Francia, Japón, EE.UU. ó Rusia, que te cobran mucho y suelen pedir Contrapartidas Diplomáticas. 7º El Uranio NO es un recurso renovable, SE AGOTA y más deprisa cada vez por las nuevas centrales de China e India. 8º Entre menos Uranio hay, más caro es; y su mercado es opaco y controlado por 4 lobbies. 9 º Ninguna empresa quiere invertir en Nuclear si el estado NO va de AVALISTA de toda la inversión, Paga los Seguros, se hace cargo de los residuos radiactivos y su coste, etc. y ellos a por el Dinero solo.

Y 10º, último y no menos importante: ¿Quién se encarga de los residuos nucleares? La respuesta es clara y sencilla: El gobierno. No las empresas que se han lucrado vendiendo esa energía que han generado con la utilización del combustible nuclear y que ya recibieron generosas subvenciones para la puesta en marcha, construcción y desarrollo de la central nuclear. NO, ellos no se encargan. Tampoco lo hacen o lo harán las ciudades llenas de pantallas gigantes de publicidad y consumo nocturno desmesurado. No se encargarán los centros comerciales. Ni tampoco las caras residencias y urbanizaciones del extra-radio de ambiente paradisíaco. No. Lo harán pueblos y secarrales de las regiones más deapuperadas económica y socialmente quienes hipotecarán de por vida y para siempre (porqué para siempre hay que considerar la vida de los cementerios nucleares, puesto que hablamos de 40.000 años) por un cierto impulso económico, pagado claro esta por papa Estado, que será imposible amortizar puesto que en el futuro, quien querrá que sus hijos nazcan y crezcan al lado de un cementerio nuclear.

Lo que ninguna voz a favor de la energía atómica te podrá contestar jamás que hacer con el combustible y los deshechos radioactivos una vez empleados en el proceso de creación de energía nuclear, puesto que sus costos económicos, sociales y ambientales son tan altos, y de una injusticia tan grande puesto que afectará a miles de generaciones venideras, que si nuestro modo de vida y ocio ha de depender de la energía nuclear, sería preferible volver a las cavernas.

martes, 15 de marzo de 2011

Mundo de Mierda II


A veces, y las gentes de mar saben distinguirlo, el mar parece tranquilo en superficie, pero sin embargo anda revuelto en el interior. La aparente tranquilidad puede estallar en cualquier momento.

Ocurrió en Túnez y posteriormente en Egipto. Pero nada es casualidad. Trataré de explicarme: La crisis financiera mundial, en especial tras el estallido de la burbuja especulativa de la economía casino, ha puesto muchas cosas al descubierto: como que se trata de la crisis de un SISTEMA, y que la economía de ese sistema está solo al servicio de unos pocos ricos y poderosos, de forma muy especial los bancos y los banqueros. Que todas las medidas para superarla por parte de los gobiernos, y de forma muy especial los europeos, han ido encaminadas a salvar los bancos y no a la ciudadanía.

Tras el fracaso del “casino económico”, excepto en Islandia nadie ha exigido responsabilidades a los banqueros, a los economistas neoliberales y neoclásicos, a los “profesionales y directivos”. Antes bien al contrario, se han exigido sacrificios a la población, a la ciudadanía, mediante el incremento del paro, despidos aún más baratos, incremento en dos años en la edad de jubilación, ERE en multitud de empresas, congelaciones de sueldos y pensiones, privatizaciones de servicios públicos y desaparición de las Cajas de Ahorros, entre otras lindezas.

Esta subiendo el combustible, la electricidad y los alimentos y, sin embargo, todas y todos ganamos menos. Es decir, nos estamos empobreciendo, pero solo las clases populares. Los poderosos y los bancos no pagan más impuestos, sino menos y reciben cuantiosas subvenciones públicas. Los autónomos y pequeños empresarios ven como quiebran sus pequeños negocios, y sin embargo el crédito bancario no les llega.

A esto, hay que sumar una democracia de baja calidad, con menos participación ciudadana cada vez, casos de corrupción no resueltos, profesionalización excesiva de la política en ausencia de formulas participativas de elección de cargos públicos y transformación de los entes políticos en empresas de gestión sin apenas diferencias y con comportamientos similares.

¿Cuál es la respuesta institucional?

Relanzamiento de la energía nuclear como energía barata (menos mal -y es una desgracia-, que el terremoto y tsunami en Japón han puesto al descubierto su criminal peligrosidad). No dejo de preguntarme ahora que dirán Rajoy, el PP, así como el lobby pro-nuclear del PSOE.

Privatización de las “joyas de la corona” de AENA y más medidas de control del gasto público; es decir, menos inversión pública y por tanto menos empleo, todo para pagar la famosa deuda. Deuda pública que, en estos momentos en el estado español, ya sabe todo el mundo que es privada mayoritariamente.

En el fondo, aquí y ahora, todas y todos los que tenemos la suerte de tener trabajo lo hacemos para sufragar la deuda de los bancos y cubrir sus déficit generados por una burbuja inmobiliaria tan absurda y destructiva de territorio, como dañina a la postre y que tanto paro ha creado.

Por todo esto, la gente esta reaccionando y se está organizando por su cuenta a través de mil formas aún inconexas, pero que advierto a quien corresponda se están generando.

Mientras, los profesionales de la política, en sus torres de marfil, siguen sin enterarse de lo que la calle empieza a convocar. La verdad es que nosotras y nosotros no merecíamos esto, y claro, se pasará factura. La desconfianza es tremenda y la falta de ilusión en las respuestas políticas convencionales también.

ATTAC lleva doce años pidiendo a la ciudadanía que se empodere y responda. Que tome en sus manos su destino y se reapropie de la política. ATTAC en estos últimos meses ha denunciado lo erróneo de las medidas tomadas por los poderes públicos y está presentando sus alternativas. No somos un partido, no nos mueve la lógica electoral, ni mucho menos el cortoplacismo. Tampoco el regusto de la discusión teórica e intelectual de estrategas de salón. Pero hemos advertido de lo que es imprescindible hacer.

Afortunadamente, la calle siempre va e irá por delante. Por eso creo que hay que ver con simpatía las distintas redes sociales y de convergencia ciudadana que están apareciendo como muestra de la indignación ciudadana. Tras la ilusión de la Huelga General del 29-S caminamos hacia lo frustrante e inesperado, y tras el aumento de la edad de jubilación y la reducción de las prestaciones por desempleo y las desapariciones de pequeñas, pero imprescindibles ayudas, hemos comprobado, sentido la soledad cívica. Pero no estamos solos somos multitud.

Debemos advertir de pescadores de río revuelto, así como aplaudir diversas iniciativas ciudadanas tendentes a lograr más democracia, justicia fiscal, justicia climática e igualdad. No es el momento de vanguardias, sino de las gentes indignadas, y esto se verá y se notará, y el clamor llegará a los centros de poder, haciéndoles saber que estamos aquí y que no les pedimos nada: exigimos reparto, igualdad y democracia.

lunes, 14 de marzo de 2011

Mundo de mierda


Desde el abatimiento escribo estas obligadas letras, entre la indignación, y el desánimo que me produce el espectáculo que contemplo.

25.000 personas mueren de HAMBRE cada día…Gente que previamente ha pasado graves carencias, verdadera necesidad, tremendas incomodidades, dolor, tristeza, sufrimiento, enfermedades, desamparo, desesperación y desprecio, después de ver morir a sus hijos sin poder hacer nada para evitarlo, a pesar de que su salvación habría costado tan sólo unos cuantos euros.

Un reparto equitativo y racional de la riqueza, y una planificación de los recursos habrían bastado para evitar tanta ignominia.

Pero en este mundo de mierda en el que estamos viviendo la mayor parte de la riqueza está en muy pocas manos.

Esta distribución discriminatoria se da por clases sociales y por regiones del planeta, generando a los que se van “salvando de la quema” la quimérica idea de que con un reparto equitativo todos seríamos más pobres y por lo tanto prefieren conservar lo que creen su situación de privilegio.

Divide y vencerás, dijo Julio Cesar, y el sistema se vale de esta artimaña para mantenernos en el profundo agujero de la desigualdad, mientras que avanza catastróficamente, sin miedo a cargarse la biodiversidad, el aire, el agua, o los mismísimos ecosistemas que hacen posible nuestra existencia, y se afana, en una cruel ofensiva por monopolizar los recursos del planeta convirtiendo a los ciudadanos en simples consumidores y mano de obra barata, que se conforman con saber que se jugarán, o en el mejor de los casos, con ver en la tele, tres partidos de futbol a la semana.

Mientras, en la Europa dónde aun se hablaba del bienestar, y de logros sociales, se imponen lo que llaman los mercados, a saber, el capital, puenteando a los Gobiernos, que en vez de responder a las necesidades de la población se comportan como marionetas de los poderosos, privatizando, las empresas públicas, la gestión y la titularidad, de los servicios públicos, y hasta los sectores estratégicos de los países, como transportes, comunicaciones, educación, o sanidad, el sistema de prestaciones sociales, y el sistema de pensiones.

¿Pero es que no tenemos ojos en la cara? Y encima nos ponen la película de Espartaco para que ni lo intentemos… Hay que negarles su presumida propiedad de los recursos, y redistribuirlos, pero mientras tanto … creo que deberíamos dejar de participar en este juego boicoteando al sistema ya, pero claro…aparte de no distinguir una lechuga de una escarola, ni un puerro de unos ajetes, reconozco que yo tampoco sé muy bien por dónde empezar.

P.d.: Mi más sentido pésamen con la tragedía de Japón. Terremoto, tsunami y desastre nuclear. Mi más sincero apoyo.

martes, 8 de marzo de 2011

Greg Page, el hombre que controla la alimentación del planeta




Tiene 59 años y jamás concede entrevistas. Seguramente, su nombre y el de su empresa no le digan nada. Pero por sus manos pasa la mayoría de los alimentos que usted pueda imaginar. Cargill es una de las cuatro compañías que controlan el 70 por ciento del comercio mundial de comida. Mientras el mundo se enfrenta a la mayor crisis alimentaria en décadas, ellos hacen caja ‘leyendo los mercados’… Así funciona.



Usted no lo sabe, pero la tostada de su desayuno es una mercancía más valiosa que el petróleo. La harina con la que está hecha tiene nombre: Cargill. ¿Le suena? Pues también se llaman Cargill la grasa de la mantequilla que unta su tostada y la glucosa de la mermelada que la endulza. Cargill es el pienso que engordó a la vaca lechera y a la gallina que puso los huevos que se fríen en la sartén. Cargill es el grano de café y la semilla de cacao; la fibra de las galletas y la bebida de soja. ¿El endulzante del refresco, la carne de la hamburguesa, la sémola de los fideos? Cargill. Y el maíz de los nachos, el girasol del aceite, el fosfato de los fertilizantes... ¿Y qué me dice del biocombustible de su coche, ese almidón que las petroleras han refinado para convertirlo en etanol y mezclarlo con gasolina? Adivine.

No, no busque marca o etiquetas; no las encontrará. Cargill ha pasado de puntillas por la historia. ¿Cómo puede ser que una empresa fundada en 1865, con 131.000 empleados repartidos en 67 países, con unas ventas anuales de 120.000 millones de dólares que cuadruplican la facturación de Coca-Cola y quintuplican la de McDonald’s, sea tan desconocida? ¿Cómo se explica que una compañía tan gigantesca que sus cuentas superan la economía de Kuwait, Perú y otros 80 países haya pasado tan inadvertida hasta ahora? En parte, porque es una empresa familiar. Sí, sus números pasman, pero Cargill no cotiza en Bolsa y no tiene que dar explicaciones. Sus socios son un enjambre de tataranietos de los fundadores, los hermanos William y Samuel Cargill, campesinos de Iowa que levantaron un imperio en el siglo XIX gracias a un ascensor de cereal arrimado a la vía del tren en un pueblecito de la pradera que no venía en los mapas. Más tarde, un cuñado -John MacMillan- tomaría las riendas. Durante décadas, los Cargill y los MacMillan fueron añadiendo silos de grano, molinos harineros, minas de sal, mataderos y una flota de barcos mercantes. Hoy, unos 80 descendientes se reparten los dividendos y juegan al golf. Poco más se sabe de ellos, salvo que los varones visten falda escocesa en las fiestas para honrar a sus antepasados. Y que siete se sientan en el consejo de administración y están en la lista Forbes de los más ricos del planeta, con fortunas que rondan los 7000 millones por cabeza. El presidente de la compañía es Greg Page, un tipo flemático al que le gusta decir, con cierta sorna, que Cargill se dedica «a la comercialización de la fotosíntesis».

Pero no está el patio para bromas. Los precios de los alimentos básicos se han disparado en el último año: el trigo, un 84 por ciento; el maíz, un 63, y el arroz, casi un diez; los tres cereales que dan de comer a la humanidad. Son máximos históricos, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por encima de los que en 2008 causaron revueltas en 40 países y condenaron a la hambruna a 130 millones de personas. Y los precios seguirán subiendo, pronostica Financial Times. «El coste de los cereales es crítico para la seguridad alimentaria porque es la materia prima de referencia en los países pobres. Si los precios continúan elevándose, habrá más algaradas.»

Las razones son múltiples. Un cóctel de sequías, malas cosechas y especulación. Pero los ganadores son muy pocos. Y entre ellos están las mastodónticas empresas que controlan el comercio mundial de cereales. Cargill ha triplicado sus beneficios en el último semestre y sus ganancias superarán los 4000 millones de dólares, récord alcanzado en 2008 en el río revuelto de la crisis alimentaria. La compañía apostó a que la sequía en Rusia, uno de los grandes productores mundiales, obligaría a Vladimir Putin a prohibir las exportaciones para asegurar el consumo interno. Y acertó. «Hicimos un buen trabajo ‘leyendo los mercados’ y reaccionamos con rapidez», explicó una portavoz de Cargill. ¿En qué consiste esa reacción? En esencia, se trata de jugar al Monopoly comprando cosechas en el mercado de futuros, en ocasiones antes de que se plante una sola semilla. Y moviéndolas de un lugar a otro del planeta, allá donde resulte más rentable.

Las grandes cerealeras basan su poder en el control de las redes de distribución. Silos, almacenes, ascensores de grano estratégicamente situados en los tendidos ferroviarios, flotas mercantes transoceánicas... No poseen la tierra. Prefieren que los agricultores corran el riesgo de perder la cosecha. Si hay abundancia, las compañías hacen acopio y esperan. Si un desastre climático arruina la producción en un lugar del mundo, tienen la capacidad para transportar los excedentes desde otros lugares, por lejos que estén.

Es un juego arriesgado. Rusia, por ejemplo, suministraba a Egipto y otros países árabes. Cargill vio venir el desabastecimiento antes que nadie -por algo tiene un servicio de inteligencia que han comparado al de la CIA: utiliza satélites de comunicación, sensores de clima y un ejército de informadores y ‘ topos’ en los gobiernos- y se adelantó a sus competidores: las también estadounidenses Archer Daniels Midland (ADM) y Bunge y la francesa Louis Dreyfus. Estas cuatro firmas -todas, centenarias, familiares y muy reservadas- controlan en torno al 70 por ciento del comercio mundial. Así que Cargill acaparó trigo de otros productores para colocarlo en los puertos del norte de África y apretó las clavijas en el precio. Negocio redondo. Solo que el pan subió en todo el Magreb y el espectro del hambre se sumó al ansia de libertad. La mecha de la revolución estaba preparada para que Facebook la prendiese.

Para apagarla, algunos países árabes han incrementado sus importaciones de trigo, como Argelia y Arabia Saudí. Ejemplo que han seguido otros gobiernos, como el de México, escarmentado por la reciente crisis de las tortillas y donde grupos de desesperados armados con piedras y machetes asaltan los trenes cargados de cereal y los saquean, a razón de 35 toneladas cada mes. Pero acumular reservas provoca que los precios sigan al alza. Pura ley de la oferta y la demanda. Y la demanda no deja de crecer. Porque la población mundial aumenta y porque la emergente clase media china e india come cada vez más y mejor. Las inundaciones en Australia y Paquistán también han contribuido a que escasee el grano. Las reservas mundiales actuales totalizan 432 millones de toneladas, lo que equivale a solo 70 días de consumo, que bajarán a 64 en primavera.

«Hemos entrado en un terreno peligroso. El precio mundial combinado de cereales, grasas vegetales, productos lácteos, carne y azúcar lleva seis meses consecutivos subiendo y ha superado los niveles del último pánico alimentario. Y todavía hay margen para que se encarezcan mucho más si la ola de calor en Argentina se convierte en sequía, o si Ucrania y Rusia vuelven a tener malas cosechas», explica Abdolreza Abassian, economista jefe de la FAO. El Banco Mundial prevé que los precios elevados se mantendrán al menos hasta 2015. Hay quien va más allá y considera el cambio climático otro factor inflacionario. Algunos expertos estiman que por cada grado que aumente la temperatura se perderá un diez por ciento de la producción agrícola. «La era de los alimentos baratos ha terminado», sentencia Gonzalo Fanjul, de Intermón Oxfam. La cesta de la compra en América Latina ya se ha encarecido un 45 por ciento desde el verano. Y el relator especial de la ONU en derecho alimentario, Jean Ziegler, considera un «genocidio silencioso» que cientos de millones de toneladas de cereal se quemen como biocarburantes.

Con estas perspectivas, que los especuladores entrasen a saco en el mercado de materias primas y hayan convertido la Bolsa de Chicago -el parqué de referencia en materias primas- en un casino donde las fichas son habas, granos y frijoles estaba cantado. Es algo que viene sucediendo desde que estalló la crisis financiera en 2007. La burbuja inmobiliaria y crediticia es ahora una burbuja alimentaria. Según la desaparecida consultora Lehman Brothers, alrededor de 270.000 millones de dólares habrían emigrado de Wall Street a la caza de chollos en los contratos de futuros de Chicago, cuyas ganancias se han disparado un 65 por ciento en el último año. Bancos de inversión, fondos de pensiones y de alto riesgo (hedge funds) se están dando un festín a costa del hambre de millones de personas. Se aprovechan de mecanismos tan sofisticados que les permiten apalabrar compraventas descomunales desembolsando un porcentaje muy pequeño del valor de mercado. «¿Cómo es posible que un especulador pueda adquirir el 15 por ciento de la producción de cacao sin pagar un céntimo para revenderla después?», se preguntaba, escandalizado, elpresidente francés, Nicolas Sarkozy.

Pero estos recién llegados no dejan de ser unos advenedizos en un negocio controlado desde hace más de un siglo por los mismos de siempre: las cerealeras surgidas al calor de la Revolución Industrial, cuando millones de campesinos emigraron a las ciudades y dejaron de comer lo que cultivaban para depender del pan. En Europa, las dinastías del trigo surgieron a lo largo del Rin: los Fribourg (Continental), los Louis-Dreyfus y los Bunge. De origen humilde, se ganaron la amistad de reyes y tuvieron algunos momentos de gloria. En 1870 salvaron de la hambruna a los parisinos que, cercados por el Ejército prusiano, se comían sus propias mascotas. Y en 1917 burlaron el bloqueo de los submarinos alemanes que estrangulaban las rutas de abastecimiento a los países aliados. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Plan Marshall sirvió para colocar los excedentes norteamericanos y alimentar a medio mundo, incluida España. Fueron esfuerzos heroicos, aunque muy bien remunerados.

Hoy, el mundo les pide que estén a la altura de las circunstancias. Pero el negocio es el negocio. Hay un dicho en Argentina: «Bunge le da al campesino crédito, le vende la semilla y le compra el grano. Y cuando la cosecha está lista, le vende la soga para ahorcarse». Por eso, algunos organismos piden que se cree una reserva mundial de grano de la que puedan echar mano los gobiernos cuando haya escasez y que, además, sirva para estabilizar los precios. Porque esta vez, advierte la ONU, además de condenar a millones de personas a no poder llenar el estómago en los países desfavorecidos, todos notaremos en mayor o menor medida las consecuencias de la burbuja alimentaria.

lunes, 21 de febrero de 2011

Hasta los cojones (y esto yo creo que lo he dicho ya alguna vez)




Buenas a tod@s. Soy Ángel Luis Domínguez. Soy (muy) de izquierdas, informático (programador y webmaster), me encanta el deporte y también la cultura. Me declaro internauta. Y soy un consumidor más de cine, series de TV, música y/o literatura.

Para alguna gente, los que se denominan creadores y se creen en posesión de la verdad única también soy un ladrón. Para ellos soy un ladrón porque con mi sueldo -legal- y mi sueldo -freelance- no puedo costearme los "productos culturales" que me gustan y me gustarían disfrutar en mi tiempo libre. Si ese tiempo libre que te queda después de echar horas y alguna que otra extra en el tajo, al que llegas y del que marchas tras media hora de tráfico causado por la ineptitud en el desarrollo urbanístico y viabilidad urbana. Ese desarrollo urbanístico que impide que sueñe con una vivienda en propiedad y me condena al alquiler o a la dictadura del banco. Ese banco que socializó las perdidas cuando ya no quedaron beneficios que capitalizar. Pérdidas que "todos" pagamos gracias a la socialdemocracia europea, el talante de Zp y el bochorno de esta supuesta democracia que disfrutamos en España. Democracia que surgió tras la muerte de un dictador al que el pueblo no pudo derrocar, del que el pueblo no pudo cobrarse justicia y reparación y que ahora encima se atreven a poner como ejemplo a las nuevas democracias en pañales. Una falsa democracia con un sistema electoral que reune todos los adjetivos menos justo, moral, representativo y equitativo. Todo ello en un país en el que la alimentación básica es un lujo; en el que vivimos bajo el yugo de combustibles cada vez más caros, y en el que la preocupación de una parte importante de la población es quién gana la Liga o quien gana Gran Hermano. Un país en el que no hay manifestaciones contra una situación que nos lleva a toda una generación a vivir peor que nuestros padres... A tener una educación y sanidad públicas denigradas y una Justicia partidista, enfangada y atrasada. Un país con una alternativa política real, al que le faltan paños y hábitos para tapar sus vergüenzas, dobles moralidades y corrupciones...

Y aún así, llegan varios artistas y se atreven en llamarme ladrón. Me llaman ladrón unos cuantos, que cobran un cannón ilegal en Europa, gestionado por la administración y del que se llevan el montante una serie de "artistas y creadores" por el derecho individual y colectivo a la copia privada. Por eso tengo que pagar más por mi impresora, mi cámara de fotos, mis tarjetas LSD, mi teléfono móvil, la radio de mi coche, un disco duro externo o unas tarrinas de dvd's y cd's para grabar y guardar mis datos y trabajos, o mis demás achiperres informáticos... Como también pagó un generoso canón por mi ancho de banda que sumado al facturaje de mi compañía proveedora de internet con sus "maravillosas" características y ventajas sobre la competencia, podemos decir sin ánimo de caer en demagogía que no, señora ministra, no tenemos precisamente un ADSL de primer nivel. Es más podemos decir que estamos a la cola de todos los países de nuestro entorno y a años luz de japoneses, canadienses o coreanos, teniendo 10 veces menos velocidad media y pagando 3 veces más... Me llaman ladrón algunos que ni siquiera cotizan en España, esos patriotas de medio pelo que se apuntan a los éxitos de "La Roja" pero que pasan de arrimar el hombro en momentos de crisis. Y en estos momentos todo patriotismo que no sea fiscal, no vale de nada. Me llaman ladrón y amenazan con cerrar las webs de enlaces (el enlace es el fundamento básico de internet, es decir del siglo XXI) porque me descargo contenidos culturales con copyright o derechos de autor y valor de propiedad intelectual. No contentos con este atropello infame y bajada de pantalones en toda la regla de una clase política vividora y avergonzante, los "creadores" amenazan con cortar el acceso a Internet, cual dictadura del Magreb, pasandose por el forro de los millones el derecho a la información, la libertad de opinión y expresión y el derecho de asociación. Derechos y libertades individuales, valores de todos los seres humanos a cambio de los privilegios económicos de unos pocos.

Y sí. Sí descargo. Descargo porque por fortuna y genes no soy una ameba hipertrofiada como esas que ahora saca con tanta facilidad la escuela pública. No soy un ni-ni de ni trabaja, ni estudia, pero si un ni ni, de los que ni nos derrotarán ni nos humillarán más.

La Música
Soy heavy y descargo bastante musica. Casi nunca española. Antes mantenía en mis marcadores de firefox varias páginas de enlaces especializadas en el metal. Tenía que dar vueltas y vueltas para descargarme lo último de Therion, Skyforge, Mnemic u Orphaned Land. Porque resultaba imposible escucharlas en la radio por internet y mucho menos en la convencional, intoxicada continuamente por las radio fórmulas con sus listas de éxitos y ventas artificiosas y artificiales. Tenía la opción de compra por catálogo y así conseguí algun disco como el Nyx Secrets de Wildpath o alguno de Rhapsody. Salían por 8 o 9 euros comprados en Francia o Alemania más 12 o 14 euros de gastos de envío. Daba lo mismo que yo los pidiera o lo hicieran desde Radire. Por fortuna y por conservar las papilas gustativas propias comprar música para mi ha sido 8 de cada 10 veces gratificante. No puedo imaginar lo que debe de sentir algún adolescente fanático venido a adulto cotizante cuando re-escucha los éxitos de los bisbi, busta o alejandro fans, y sin las hormonas revoloteando, darse cuenta de que pagástes 2000 ptas por esa "mierda". Algo que debe de doler.

Surgió internet, youtube y myspace y multitud de artistas, muchos de ellos jóvenes, utilizaron la red para promocionarse, darse a conocer y poder hacer lo que más les gustaba: tocar en vivo. Lo que a muchos nos llego a descubrir el verdadero "arte" de algunos. No os engañéis: a los "artistas poperos" lo que más les gusta es revolcarse en su dinero y demostrar que son auténticos con sus botas de piel de cocodrilo de 400 euros.

Ahora tengo Spotify y antes de comprar le puedo hacer unas cuentas escuchas a cada disco, convenciéndome de su compra, todo ello pagando una módica cantidad por una cuenta premium. También existen itunes y varios catálogos más de música online previo pago, que permiten una transacción producción-consumidor mucho más justa y asequible.


El cine
No soy un consumidor de cine español. Reconozco grandes obras como Celda 211, Los Cronocrímenes, Buried, el primer Aménabar o el primer León de Aranoa. Me han encantado algunas pelis de los Trueba y muchas de Alex de la Iglesia. Detesto lo subvencionado que está esta industria (curioso como ellos mismos se denominan industria, o arte dependiendo del interlocutor que tengan delante). No me gusta que cualquier guión salga bajo cuerda de una subvención pública, y que estas se den en una suerte de tejemanejes oscuros díficilmente desdreñables para la población (al igual que otras muchas cosas).

Me gusta que el ya ex-presidente de la Academia de Cine se sentará a dialogar y buscar soluciones. Y me gustó su decisión valiente de dimitir. No me gusta que una guionista enchufada desde la productora de su padre sea la ministra de cultura, y que en vez de preocuparse por propagar y atraer a la cultura a la población, incluyendo la más desfavorecida únicamente funcione al servicio de "la industria" y los puestos de trabajo con los que encima se permiten el lujo de justificar la existencia de la SGAE. Y si descargo cine. Y bastante.

Como me llamas ladrón, que creéis que no se me había olvidado, y ya pagó suficiente por mis cacharros informáticos y digitales, me bajo bastantes pelis, sobretodo americanas y europeas. Cuando una peli merece la pena, como Gomorra, Balada triste de trompeta, Celda 211, cualquiera de Eastwood u Origen, sin ir más lejos, me voy al cine. A un cine cochombroso en un centro comercial al que para llegar tengo que sortear las 200 rotondas y circunvalaciones que me han puesto por en medio, y de las que los que saben circular por ellas se cuentan con los dedos de una mano. Después de llegar y aparcar el coche en un subterráneo en el que alas 12 o asi cuando acabe la peli me pueden violar cualquier banda de latinos compuesta por hijos de inmigrantes que no tienen ni puta idea de a que vinieron sus padres a este pseudo-país. Además me toca hacer cola para comprar una entrada, porque el Día del espectador atesta los cines ya que pagar 5 euros por una entrada más refresco y algunas chuches es salvaje. Después de 20 minutos de espera toca correr para pillar un buen sitio, porque en muchos cines se ha perdido la costumbre de dar las entradas remuneradas, y como no existen ya los acomodadores (como tampoco los mozos de gasolinera, y el autoservicio es un peligro y aún así sigue subiendo los carburantes) rezamos para que los que estén al lado no vayan a dar mucho por culo durante la película. Y encima al acabar no puedo ni siquiera tomarme una caña y un montado de panceta, porque los cines del centro de la ciudad son ahora apartamentos de lujo u oficinas. Eso sí puedo ir al McDollar o a un kebab o un cañas y tapas, a que te saquen los ojos de la cara, y aún así esos pobres empleados no llegarán a los 600 euros mensuales... Como además en este país donde toda la gente controla el inglés ver una peli en Versión Orignal subtitulada es un imposible, me tengo que conformar con Constantino Romero o Ramón Langa, que me caen genial, pero el cuerpo me pedía ver y escuchar la voz de Morgan Freeman en Invictus.

Nunca descargo pelis que no están editadas en DVDs. Porque paso de descargar pelis grabadas en el cine con un móvil, por un simio con parkinson, escuchando las risas de la gente o viendo pasar cabezas. Además paso porque la experiencia me ha dicho que en los estrenos puedes cargar tu pc de virus y de pelis porno por doquier, pero de la peli que tienes ganas de ver olvidate. Aún así para cuando pueda descargarla tengo que utilizar el megaupload o el .torrent y en muchos casos descomprimir archivos y montarlos con el Alcohol 120º, para darme cuenta en el momento en que Bruce Willis va a decir su gracieta que me falta ese trozo y que las 3 horas de descarga y la otra hora montando la peli, no me ha valido pa na.

Pero aún así no es el cine reciente o actual el que compone mayoritariamente mi filmoteca pirateada. Por azares o vete tu a saber por qué soy un friki, y me encanta Días de Cine. Y antes de ver, digo descargar, una peli, por ejemplo The Crazies, estrenada el año pasado acudo a mi cina semanal con Días de Cine y resultan que me cuentan que la pelí es un remake de una de George H. Romero de 1978, pues ni corto ni perezoso oiga, me bajo esa obra descatalogada, prácticamente imposible de encontrar en la biblioteca pública de la que soy socio y que normalmente tiene una calidad bastante aceptable. Aunque cuando descargo alguna, como por ejemplo me paso con "Y al tercer año resucitó" (aiva curiosamente, una española, porque será que el ministerio de cultura no recopila, restaura y crea una verdadera filmoteca nacional y accesible desde internet por un módico precio, digamos 2 euros por peli, de todas esas obras que tienen más de 30 años, cuando las distribuidoras comerciales tanto multinacionales como españolas no tienen ese legado CULTURAL, si joder, cultural debidamente catalogado y disponible) grabada directamente en un vhs de un visionado en La2... Entonces es cuando me doy cuenta de que no me importaría pagar por un servicio de películas en streamming, con disponibilidad de subtitulos, en alta definición por 6 euros para estrenos. Aún así me preparo unas cervezas, un montado de panceta en mi casita, o que coño una hamburguesa, porque también estamos cansados de la caña y el pincho a 2 putos euros...

Las Series de TV
Esta es mi última gran pasión. Resulta que como me parece un timo la tdt que sólo sirve para tener a disposición 25 canales de telebasura, publicidad y debates de corte fascista; y como tampoco puedo permitirme el pagar la televisión de pago, pa ver 3 partidos de fútbol al mes, con suplemento extra por cada canal interesante (Historia, National Geographic, Calle13, etc.,etc.) cómo hago para ver las series.

Pues si también me las descargo. Y aquí todas son extranjeras porque el producto nacional televisivo es vomitivo, lesivo y siempre lo mismo. Actores y actrices de 25 0 30 años haciendo de personajes de 15 años que se aletargan en la educación secundaria, bajo guiones que convierten a toda una generación en pijos politóxicomanos y adictos al sexo. Por no hablar del resto de series españolas que funcionan basicamente copiando el éxito yankee del momento, ya sean médicos malhumorados, polícias científicas o folleteos varios en hospitales... Y como además me lleve una gran decepción con Guante Blanco, a mi las series españoles ni fu, ni fa. Ni están ni se les esperán.

¿Qué coño hagó yo para ver Perdidos, Los Soprano, Entourage, Mad Men, The Wire, Breaking Bad, House, Padre de Familia, South Park, Caballeros del Zodiaco, V (la original) o cualquier otro producto de las televisiones yankees que realmente reúnen calidad y originalidad? Pues puedo esperar a que la retransmitan en las teles nacionales. Si esperar y sentarme. Están muy ocupados con su apasionante programación, y directamente se escojonan de gente como yo. Y si tienes suerte y la que quieres ver, te la echan por TV, tendrás que aguantar cada día a que acabe el partidito de la champions para que empiece, pese a que te la anunciaron a las 10 de la noche. Normalmente empieza a las 11 menos quarto, te ponen 2 minutos, y otros 2 de publicidad, y en 40 minutos que dura un capítulo te colocan otros 2 bloques de anuncios. Con dos cojones. Tu mañana tienes y quieres levantarte pronto para evitar el atasco sin tener que ir a los abusivos precios de los autobuses y demás transporte público y estar un poco fresco en el currele. Pero eso ya es otro tema.

Puedo partirme el pecho y pagar 60 euros por una temporada de una serie, como por ejemplo Perdidos. ¿Estáis locos, 60 euros?. También puedo descargarme cada capítulo, en vamos a ver que calidad y a ver si el logo de alguna cadena me deja ver más de media pantalla, y si somos capaces de entender lo que se habla. No porque este subtitulada, sino porque la calidad de grabación es pésima. Por no hablar de esas veces que te tragas una temporada entera un finde semana, y el domingo a las 2 de la mañana te dispones a ver el último capítulo y resulta que es el casting porno de una de Hombres, mujeres y viceversa...

Y también podrían montar una plataforma online para cada serie, para que a través de una suscripción digamos 2 euros por capítulo o 30 por temporada descargarme todos los capítulos con las calidades y prestaciones más altas, disponiendo de las versiones originales, y si también, las de el resto de idiomas que componen el país de las 17 autonomías y el de los traductores en un parlamento nacional.

Literatura
Soy un lector compulsivo. Lo mismo estoy sin leer 3 ó 4 meses como en los siguientes 3 devoró hasta 15 o 20 obras. Leó historia, novela, poesía, ensayo político y social... Y aunque el mundo literario se puso las pilas, hace ya unos años, por el tema de las bibliotecas, y más o menos gracias a las ediciones de bolsillo resulta asequible comprar libros hay cosas que llamán la atención.

Por ejemplo los libros digitales. Es increíble que una versión digital valga más que una versión en papel, cuando el placer del tacto del papel, las tapas, las infografías y el acto social y cultural de ojear en los stands de una feria o en las estanterias de una libreria es de las pocas cosas que nos separan en este país de una manada de simios despojándose unos a otros de los piojos en mitad de la selva. Y me sorprende cuando no hay un formato standard aún (y recordemos que llevan con los kindle y ebook ya un par de añitos) y es propable que un libro digital que compras para tu dispositivo de hoy, mañana no te funcione. Además me sorprende que no puedas, al igual que en tu libro de papel, poder modificarlo a tu antojo, que pa eso es tuyo, y poderle añadirle notas, referencias (que en formato digital y con internet y el href tiene el cielo como límite) y poder asi enriquecerlo y compartirlo... Pero en esto, supongo que será cosa del tiempo.



En definitiva. Los consumidores de cultura no somos delicuentes. Tampoco sé hasta que punto se puede catalogar así a los que se enriquecen por las descargas como los de seriesyonkis. Pero el consumidor final no es ningún ladrón. Es más, la mayoría tenemos cuenta bancaria y tarjeta de credito, y apuesto a que muchos de los 5 millones de parados también, y que bastantes de ellos tienen ávidez cultural y de conocimiento, de esparcimiento y también de enriquecimiento personal e interior, algo de lo que jamás han oído hablar los señores Sanz, Bisbal, Bautista, Saura o la señora Sinde.

Y sin embargo son estos vividores, como portavoces de la industria cultural, que anhelan vivir a todo tren eternamente con solo un trabajo u obra cultural decente en sus carreras los que están creando una sociedad y un consumo cultural en el que lo natural sea piratear y descargar el contenido o material antes que pagarlo, directamente porque no existe, o existe en unas condiciones de calidad y adquisión infmaes. Como eso es así y estas marionetas maquilladas del lobby discográfico y las productoras de cine no van a cambiar esa realidad, y encima nos llaman ladrones, seguiré pirateando. Como los partidos políticos desprecian e infravaloran el poder de los internautas y la red, como si no estuvieran viendo lo que pasa en el Magreb, y como además existe una crisis económica y social que impide gastar más que en lo perentorio y necesario para gran parte de la población, se seguirá pirateando y luchando contra esta aberración que llaman Ley Sinde. Y como encima cuando compro un producto original, distribuido por una compañía española, gracias a esa legalidad y jurisprudencia que habéis creado conseguís antes de verlo ponerme de chorizo y pirata pa arriba, y cuando me la descargo eso no me pasa, seguiré descargando.

Y como es imposible ponerle puertas al campo, antes o después os daréis cuenta de que toda la animadversión que habéis creado hacia vuestro trabajo, tanto individual de cada artista como colectivo, os pondrá a cuatro patas y comenzará la penetración. Porque llegará el momento en el que os daréis cuenta, artistas de tres al cuarto, en que el modelo de negocio ha cambiado, como tantas veces ha sucedido en la historia, con infinidad de bienes y servicios. Y cuánto más tardéis en responder y adaptaros menos capacidad tendra el mercado universal (digital) de absorveros y vuestras mierdas más relegadas quedarán.

Y no. No vamos a permitir que con la excusa de los contenidos supcetibles a la propiedad intelecutal puedan censurar y amordazar internet, el único espacio que queda para la protesta, la revolución y la oposición al pensamiento único. Internet es la llave de la libertad y la autorealización de las sociedades del siglo XXI y no puede cerrarse por el yate de Alejandro Sanz, el palacio de Bautista o el chalet en la Moraleja de Ana Belen y Victor Manuel. No. Por encima de todo esto esta la libertad de la sociedad, que siempre será más libre si tiene una cultura libre, que no por ello a de ser gratuita, y con unas estructuras que permiten que el pueblo pueda libremente y sin presiones de ningún tipo expresar su opinión. La ley sinde es una excusa para poder cerrar webs "molestas" sin ningún tipo de proceso judicial y con un desamparo insultante para el ciudadano, ya sea creador o propietario de ese contenido digital, esa crítica o ese foro o de sus usuarios. La libertad de expresión e información siempre a de estar por encima del derecho a la propiedad intelectual.

No cabe duda de que la cultura como legado universal del ser humano merece un respeto y también una compensación económica capitalista justa, tanto para el creador, como para los que se enriquecen o sobrevivien como trabajadores a su costa, como justa a de ser también para que el ciudadano pueda admirarla. Mientras el lobby creador habla de adquisión, la ciudadanía habla de admiración y disfrute, de hecho cultural. Los internautas y el grueso de la población ya han expresado en que condiciones serían justas estas transacciones de productos culturales y no cabe duda de que el grueso de la industria, reconvertida, se mantendría en pie; aunque eso sí, ni los magnates de las productoras y discográficas, ni sus marionetas y artistas de medio pelo iban a tener tantos millones. Pero que duda cabe que tendríamos una sociedad mucho más rica, culta y seguramente más feliz, libre y decidida a maximizar, eso: Su felicidad y su libertad.

jueves, 17 de febrero de 2011

Kid Rock: All summer long

Después de una semanita de solete primaveral que invitaba a salir, patear la Salamanca de piedra y oro, y gozar de una temperatura más o menos agradable, ahora que hemos vuelto al tradicional invierno charro que los telediarios se empeñan constantemente en renombrar como ciclogénesis o temporales que atestan el mapa de simbolos de terror y alertas metereológicas y que nos invitan, muy sutilmente, a quedarnos en casa, por lo que pueda pasar, y no fuera a ser que nos diera por protestar... Pues en este momento me ha dado por saborear constantemente una canción veraniega y de estilo festivo que ha llegado a mis oídos últimamente.


El metalcore o ñu metal de Kid Rock no es de mis favoritos, más por desconocimiento y desafección del estilo después del 2004 que por la calidad compositora e interpretativa del de Detroit. Y es este All summer long una canción calida que invita al optimismo y la alegría y que sirve como homenaje a los que yo ya rendí homenaje hace unos meses, Lynyrd Skynird, y a un tema mítico del rock sureño y de toda fiesta veraniega: el Sweet Home Alabama.

Tomando la melodía del tema de los hermanos Van Zaant y el buen rollo, flower power, de la letra del himno del rock sureño, Kid Rock produce un alegato de la fiesta y la amistad; un recuerdo afectuoso y un sueño sonoro de aquellos veranos pre-adolescentes, a los que ya casi es imposible volver. Pero el tema no deja lugar a la nostalgia y sirve de exaltación de un periodo de la vida trascendental y vertiginoso en la formación de la persona, y del que anhelamos pasar inmediatamente cuando lo sufrimos, y el que añoramos continuamente. Esta dualidad sentimental expresada con gran acierto en este ya clasicazo de las fiestas de amigotes, el sirvió a Kid Rock como gran éxito de su carrera, curiosamente con el tema más alejado y el album más díscolo de su carrera musical, bastante lejos del metal-core del que hizo gala y se convirtió en uno de sus padres.

No les votes

Ayer día 15 de febrero de 2010 se aprobó en el Congreso de los Diputados la denominada Ley Sinde, que aunque los medios hayan incidido en que se trata de una norma para evitar las webs de descargas, es una norma que somete Internet a una legislación excepcional, con grave merma de los derechos a la libertad de expresión e información y a la tutela judicial efectiva, posibilitando un mayor control político de la red.

Un día antes, el día 14, un grupo de blogeros escribieron conjuntamente el texto de http://nolesvotes.com a cuyo contenido me remito. De lo que se trata ahora es de desarrollar la acción política subsiguiente, esto es, de cristalizar en el territorio físico utilizando Internet lo que podamos pensar entre todos.

El proyecto que se propone consiste en desarrollar iniciativas ciudadanas mediante la autoorganización de células territoriales independientes, replicables, sin ánimo de lucro y sin exclusividad territorial cuya labor sea la de propagar las ideas del texto de nolesvotes.com y realizar acciones territoriales concretas.

El sistema de organización previsto tendrá un continente y un contenido:

  • Como continente utilizaremos todos los medios gratuitos y lo más libres posibles que nos ofrece la Red: Google Groups y Flickr, por ejemplo. Personalmente no utilizaría Facebook por causa de sus términos legales, pero si la coordinación de una célula (por ejemplo: Potes, Cantabria) quiere hacerlo, no existe ningún inconveniente (cada grupo se autoorganiza).
  • En lo que respecta al contenido, dos son las cuestiones básicas: Dotar a las células de un argumentario que prepararemos quienes hemos estudiado a fondo la Ley Sinde y preparar un plan de acción de incidencia en el territorio. Serán objetivos, entre otros, las mesas redondas y campañas electorales de los tres partidos políticos PP, PSOE y CIU que han aprobado la Ley Sinde.

Dentro del continente y mediante los flujos de información que se generen entre todos y cada una de las células, iremos aprendiendo. Como es natural en el mundo de las redes, nadie representará a nadie sino sólo a sí mismo. La existencia de Internet hace innecesaria la representación tradicional: un ciudadano ya puede representarse a sí mismo sin necesidad de utilizar una voz ajena.

La medición del éxito del proyecto no se medirá en resultado electoral, sino en el aprendizaje que obtengamos del uso ciudadano de las redes. En definitiva, se trata de ir afilando ya una herramienta esencial para paliar el gravísimo déficit democrático que caracteriza a la sociedad española. En palabras de Eben Moglen: “We win”.


Eso si: La abstención no es la solución

A lo largo del día he visto como muchos blogs han ido lanzando una iniciativa para no votar a los partidos que apoyan Ley Sinde, de la cual también se han hecho eco varios medios. No entraré en mucho detalle sobre lo que trata la ley en sí, porque ya hay de sobra sitios en la web donde podéis consultar la ley en sí, y las razones por las que los internautas parte de la población se opone a ella.

Imagen tomada de Media Vida

Esto me ha llevado a reflexionar. ¿De verdad que no había razones suficientes para no votar a estos partidos, que es necesaria la aprobación de esta polémica ley para que surjan este tipo de iniciativas?

En los últimos años, no digo décadas porque podríamos no terminar nunca, ambos partidos han mostrado como corruptos y ladrones, han mirado únicamente por sus propios intereses, han dejado que se crease una burbuja inmobiliaria y han dejado que reviente sin intentar acolchar el golpe para el pueblo llano.

Los grandes partidos, PP y PSOE, han actuado mal, tanto estando en el gobierno como estando en la oposición. Puede que en algunos aspectos un partido lo haya hecho menos mal que el otro, pero eso es indiferente cuando estamos hablando de un nivel que rebaja la política de nuestro país a un nivel en el que hace sentir vergüenza de ser español.

Los malos dirigentes son elegidos por buenos ciudadanos que no votan.
- George Jean Nathan

Una vez dicho eso, aunque sea gracias a la Ley Sinde, me alegra comprobar que hay españoles que buscan el cambio y salir del bipartidismo no votando a los partidos mayoritarios. ¿Pero a quién van a votar? Me da igual, pero tal y como decía Bertolt Brecht en el Analfabeto Político, lo importante es votar.

Si no votamos, el pretendido castigo se quedará simplemente en un descenso de la participación en las elecciones, de la que posiblemente se hable unos días después de las mismas, pero esos números quedarán totalmente olvidados durante los cuatro años que dure la legislatura del partido político que haya ganado.

Tanto PP como PSOE se han mantenido firmes a la hora de no actualizar la obsoleta ley electoral. Les favorece claramente dado el bipartidismo que la gran parte de la población tiene prácticamente asumido… pero sorpresa: España puede no ser bipartidista.

Ninguno de estos dos partidos (ni tampoco los partidos regionalistas) votará a favor de que esa ley electoral cambie, pero está en nuestras manos hacer que crezcan los partidos que quieren que esto cambie. Para eso, tenemos que hacer algo muy simple: ir a votar, porque la abstención nunca será una solución.

Nota: Me consta que este movimiento "popular" y bloguero habla únicamente de no votar a PP y PSOE, sólo quiero hacer hincapié en el hecho de que la abstención tampoco soluciona nada.

martes, 15 de febrero de 2011

La peli de hostias definitiva: The Expendables


Todo el que me conoce sabe mi debilidad por el cine, sobretodo de acción, y ya dentro de este género la variable más extrema que yo he definido como Cine de Hostias. Esas pelis que de manera eficaz y rapida, y sin lugar a dudas, cumplen con su propósito de divertir en base a un ejercicio de resolución de conflictos fundamentado en el poderío físico y armamentístico, en la última palabra y en que las secuencias de acción, como persecuciones de coches, tiroteos, explosiones o peleas de artes marciales hacen que mentes como la mía se olviden de las visicitudes de Schopenhauer o Stendhal, del debate político y cultural sobre las descargas (por supuesto, que me la he descargado y la he visto en mi pc) o de la cotidianiedad, y disfrutemos con mayúsculas en la versión extrema de la película. Y hoy mi tedio y taciturnidad se han transformado en excitación violenta y cachonda gracias a Los Mercenarios.

Resumir la sinopsis no tiene gran mérito, porque esta serie de películas suelen funcionar con unos patrones y artesonados narrativos sencillos e incluso simples. En los albores del sub-género las muy recomendables Die Hard (lo que aquí alguién atiborrado de anfetas decidió llamar Jungla de Cristal), si que aparecieron los suficientes giros en el argumento, pero las visicitudes de John McClane que llegan hasta nuestros días, resultan la excepción que confirma la regla.

Puestos a recordar las Alertas Máximas de Steven Seagal o los blancos humanos de Van Damme (ambos las dos grandes ausencias en el reparto de la película en cuestión) y otros muchos ejemplos del cine de los 80 y 90 tenían como cualidades una exposición sencilla: unos malos muy malos que tratan de aniquilar y reducir a escombros la sociedad actual, amenazando salvajemente a la desguarnecida población civil casi siempre con el ánimo de lucro como fin último de sus actividades. Contra ellos, antihéroes que se convierten en héroes añadiendo la valentía y el tufillo redentor a unas personalidades oscuras y aun sinfin de capacidades, normalmente adquiridas en la marina y la Guerra de Vietnam, que pueden ir desde las sempiternas artes marciales, el uso de explosivos, tácticas de combate o incluso psicología. Pequeños toques de humor debidos a la socarranería y el sarcasmo del protagonista (siempre un ejemplo de virilidad) y ciertos momentos de critica política y social condimentan una ensalada que suele resultar muy apetitosa en taquilla, pero absolutamente insípida para la crítica.

Lo cierto es que este genero de acción tiene en bastantes de nosotros, ya sabéis, hombres jóvenes de menos de 35 años, que crecieron en los 80, a un gran público devorador de estos filmes cuando llegan al cine, al dvd, al pelis-yonkis o cuando en tardes y noches de desidia y aburrimiento decidimos aligerar el peso de nuestra intelectualidad al simple disfrute de una buena pelí de entretenimiento.

Y algo así es lo que me ha sucedido a mi esta tarde, toda vez que llegado del curre, atenazado por el frío y con cierto cansancio, me he metido una dosis de balas, soez palabrería y violencia gratuita sin contemplaciones, firmada (guión, dirección co-protagonismo) por el mismo Sylvester Stallone.

The Expendables, o como otra mente enferma a titulado en España, Los Mercenarios, cumple perfectamente con su apuesta y encargo: divertir. En 2009 se rodó esta obra que indudablemente será considerada una obra de culto, un mito y ejemplo de lo que el cine de acción puede llegar a ofrecer, y que funciona de manera solvente ante la pantalla. Seguro que pululan las criticas que la destrozan por todos los lados, pero a mi que quieres que te diga, la puse con una esperanza, que me divertiera y me evitará caer en el tedio, y lo ha conseguido.

El argumento: No lo voy a destripar. Una recomendación: vedla!. Porque el principal argumento y motivo de esta película es divertir y servir como homenaje cachondo a todo ese cine ochetentero que ha hecho vivir muy bien a toda esta recua de musculitos.

El Montaje y dirección. Pues en poco rato he podido leer como ponen fino a un Stallone, del que sabemos perfectamente que tanto lifting y botox ha reducido a cero su capacidad mímica (algo tampoco muy díficil si recordamos Rocky I). Podéis leer que la peli esta mal rodada y tal y cual, pero yo no opino lo mismo. La película se cuenta visualmente para servicio de los actores y en ella todos salen bastante bien parados. Yo también veo las semejanzas con la manera de dirigir de Michael Bay, también denostado y que a mi me parece sublime (recordad Pearl Harbor, La Roca o Armaggedon) y todo plano resulta convincente. Sólo hubiera faltado algo más de destreza para sacar más partido a las coreografías de peleas de Jet Li o de Jason Statham, sobretodo cuando estamos tan acostumbrados a admirar el partido que les sacan (Nacer para morir del chino o la saga Transporter en caso del británico).

Y en cuanto al reparto, qué. Pues salvo las ausencias por desabenencias "artisticas" de Steven Seagal o Van Damme todas las grandes estrellas del género aparecen. Aparecen los clásicos como el propio Stallone o el mítico Dolph Lundgren; forzudos reconocibles de otros productos violentos como Austin, Couture o Crews. Mike Rourke aplica el libreto de El Luchador para dar sentido moral con su interpretación a la película, momento en el que en un alarde de saberse reír de si mismos nombar una conocida marca de vodka cuya imagen publicitaria les presta Bruce Willis. Y dos clasicazos como el gobernador Schuache y el propio Bruce Willis (Sr. Church) nos dejan un diálogo a tres bandas con el propio Stallone, que alejado del lirismo y la retórica de Shakespeare, se lanzan pullas por dos minutos plétoricos que son más que justificados para pagar una entrada. Y también tenemos a las dos estrellas actuales del cine de acción, Jason Statham y Jet Li, para los que la película sirve como un paso de testigo de sus predecesores como líderes y santo y seña del cine de acción.

Incluso con tanta testosterona en ebullición no pueden faltar bellezas féminas, y de entre ellas destaca Giselle Itié.

Hasta la banda sonora tiene su punto con un tema final inigualable: El eterno himno de los Thin Lizzy, The boys are back in town:


En definitiva, decir que es una buena opción para tratar de aligerar la cotidianiedad, echar unas risas y relajarnos. No es la película para ver con tu chica el 14 de febrero, pero joder, lo que te puedes reír con ella (la película digo, mal pensados) y pasarlo bien, puesto que funciona como un homenaje y a la vez una válvula de escape para reírse de si mismos a todas estas estrellas del cine ochetentero. Sin duda ya guarda un lugar privilegiado en mi colección privada, como obra de culto, alocada, desenfrenada y de disparatada gamberrada, que te lo hace pasar en grande. Acción a raudales, un plantel que nos desmerece el sueño juvenil de ver a todos estos tipos duros juntos y muchas ganas de pasarlo bien y hacer pasadlo bien. Lo dicho: Vedla!

miércoles, 9 de febrero de 2011

Por qué lo llaman crisis, cuando se trata de una gran estafa


La Gran Banca Española ganó 14.000 millones en 2010. El beneficio neto de los “cinco grandes” (Santander, BBVA, Caja Madrid, La Caixa y Popular) alcanzó esa cifra a pesar de las fuertes dotaciones económicas que hubieron de hacer para afrontar la elevada morosidad y las dificultades que impuso el peor ejercicio de la llamada “crisis mundial”.

El Estado Español hizo en 2007 una dotación a la banca nacional de 30.000 millones de euros, que posteriormente se amplió a 50.000 millones, para hacer frente al debilitamiento de los activos financieros afectados por las hipotecas tóxicas y la explosión de la “burbuja inmobiliaria”.

A partir de ese momento comenzó a hablarse de la “gran deuda pública” y de la necesidad de su recorte, dinámica que desembocó en mayo de 2010 con la adopción de un conjunto de medidas laborales, administrativas y legislativas que supusieron el mayor recorte de derechos sociales que registra la historia de nuestro país.

Resulta evidente quienes han pagado y quienes han sido los beneficiarios de las consecuencias de una “crisis de diseño” de la economía mundial a tenor de resultados como el anterior que se repiten en casi todo nuestro ámbito.

La banca mundial se benefició de las aportaciones que el “papá Estado” le hizo, a pesar de los principios “liberales” por los que decían regirse, y cuando todo el mundo está afectado y sumergido en la crisis que creó su deliberada incompetencia, vuelven a ser los únicos beneficiarios de ese estado de cosas.

Puede decirse a boca llena, no hay crisis, lo que hay es una monumental estafa, mundial, planetaria y calculada. Una agresión sin precedentes del capitalismo contra las clases populares para súper enriquecer a los que ya eran ricos y regresar casi al esclavismo a millones de ciudadanos de todo el orbe.

Es el dinero y la riqueza convertidos en calentura, revelando su extrema naturaleza. Su extracto primordial: el lucro incesante, la estafa y el robo de activos de todo tipo, económicos, sociales, laborales…

Si la sociedad civil de Túnez, Egipto, Yemen y Jordania están dando una lección al mundo para defenderse de la tiranía y la pobreza, el mismo ejemplo tendría validez planetaria para defenderse de las peor de las dictaduras: la de los mercados, divisas y bancos. Ladrones en estado puro.

Ladrones que tenemos que sacar de nuestras vidas, quitarles esa dictadura real y palpable que ostentan. La banca es nuestro dictador. La banca siempre gana, aunque se equivoque. La banca no es productiva, no es eficaz y está sobredimensionada. No hay productos innovadores, solo hay engaños para robar. Cuando más grandes más información privilegiada gozan, esa es la ventaja de los grandes bancos. Además son demasiado grandes para quebrar. El gobierno siempre va a salir en su auxilio. Estamos vendidos a los bancos. Los partidos se financian con los bancos y así están atrapados. Después son los que manejan las grandes empresas porque en muchos casos son los grandes accionistas. Las grandes escuelas de economía están dominadas por la ideología neoliberal, en la que el mantra repetido hasta la infinidad, “desregularizar”, el libre mercado solventará por si solo los problemas sin la intervención del Estado. Los únicos que pueden recibir ayudas es la banca, no podía ser de otra manera. Los mismos que han cometido los errores son los que han puesto en marcha las políticas neoliberales que nos están machacando.

Es verdad que cualquier revolución pone en riesgo nuestro, escaso, bienestar. Es la cadena por la que nos sujetan, y en su fragilidad radica nuestro poder. El paso para que las personas recuperen su fuerza y eliminen el capital, la especulación y los intereses está a la vuelta de la esquina. El trabajo, tesón o talento ya no valen nada. El valor dictado por especuladores en lejanos mercados minimizan los reditos de nuestro esfuerzo y mantienen sostenible el yugo opresor de la falaz y soez mentira del capitalismo.

Una vez más, es el momento de las personas, de la Revolución.

Camareros: Necesarios, degradados y precarios. Una experiencia personal

Ahora que ya está aquí el veranito con su calor plomizo, pegajoso y hasta criminal, se llenan las terracitas para tomar unas...