miércoles, 13 de enero de 2010

El timo de la TDT





Tengo en este momento el sainete montado para instalar la TDT en casa. Dos habitaciones y dos televisiones, salón y salita de estar (o de parecer, porque eso ni es ser, ni es estar). La antena ya lleva más de un año actualizada y optimizada para tal menester; Dispongo ya de decodificadores y por supuesto televisores. No son los más modernos (y caros) del mercado, pero sirven y dejan ver ese ocio e información que se nos ofrece y que dentro de poco entraré en más detalles. El reto es conjugar estos equipos con los reproductores dvd's y si, mis amigos de la nostalgia, un video vhs, despejando la incógnita de cuántos euroconectores harán falta y sobreponiéndonos a una instalación de antena en el hogar, viejuna y pasada de parches.

Independientemente del éxito (o no) de la empresa, valoremos si tanto esfuerzo resultará útil, o si por el contrario, una semana después de montando y des-montado (varias veces) y hechas las probaturas necesarias nos estemos arrepintiendo por la mierda supina que se nos sirve en la nueva plataforma. En este instante intermedio de la obra en el que me he parado con la excusa de un café y describir rápidamente el estado actual del proyecto, todavía no sé si podre instalar el video. Qué sea capaz de grabar en VHS los contenidos (si es que alguno me interesa, más allá de un partido de basket, concierto de música o serie de TV que se me resiste por mi imposibilidad para la ubicuidad). Desconozco si tanto el video como los dvds, se podrán visualizar todos sin tener que cambiar un cable de su posición original. Todo dilemas.

Lo único que me parece seguro es que la decepción tendrá cabida en mi, al igual, que supongo, imagino y espero, al resto de ciudadanos (y paganinis) que han tenido que aflojar la gallina para poder seguir disfrutando de grandes hermanos, películas de Martínez-Soria, o especiales sobre el famoso o famosillo defenestrado o fallecido de turno. Y es que más allá de la mejora en la calidad de imagen y sonido (para maximizarla, también, como no, habría que soltar la panoja), la otra gran ventaja de "tan revolucionario" sistema era el aumento del número de canales y la variedad de contenidos que se nos iban a ofrecer. Sin entrar en la calidad misma dos o tres recorridos por el zapping nos hacen ver, que evidentemente y una vez más, nos han estafado.

Dentro de la parrilla de canales y sus respectivas programaciones, salvables, lo que se dicen útiles e interesantes, sólo resultan los canales de noticias (CNN+ y 24horas). Los de temática infantil (clan y Disney Chanel) parecen también óptimos, aunque este segundo me da la impresión que propaga unos valores y alimenta un espíritu capitalista que yo no permitire ver a mis vástagos. Teledeporte, también parecía útil y ofrece posibilidades, pero gran parte de su programación se alimenta de refritos y reportajes y en ocasiones los directos, tienen una pésima realización.

Y hasta aquí lo único salvable. Porque el resto y hablamos de 12 o 13 canales, son basura. Varios de propaganda y tele-venta que evidentemente ya he borrado. Otros pertenecientes a los grupos editoriales y fácticos de poder, tipo Intereconomía o mierdas de esas, que también han sido carne de ser anulados. El resto, licencias concedidas a los canales privados (A3 y T5) son también una tomadura de pelo, puesto que en ellos se ocupan de poner y re-poner a distintas horas, los vergonzosos programas y desagradables eventos que emiten en la cabeza de cartera. Incluso lo de más calidad que han dejado para la TDT, series como Jericho, Aquí no hay quien viva, la que se avecina o Camera Café, aparecen tan desubicadas, solitarias y a deshoras, que hace casi imposible su visionado.

No tengo duda que tanta premura en las concesiones e implantación tenga algo que ver con la TDT de pago y esa costumbre tan española de que "ya que tengo que ponerlo, pues pongo todo" y el cambio de analógico a digital no sea un favor más del gobierno a sus amiguetes, con el fútbol (y otra vez) como reclamo. Lo seguro es que todos los españoles, y da igual, de ciudad o de pueblo, hemos tenido que gastarnos los dineros, y como yo no soy tonto, pero tampoco gilipollas, me hago preguntas y en ocasiones hasta me doy respuestas.

De echar en falta, se echan los canales autonómicos. No es que me apasionen verlos, y menos con ejemplos como las tele-dirigidas Telemadrid, la televisión de la Gürtel, digo de la Comunidad Valenciana o la "amateur" Televisión en Castilla y León; pero creo que sería muy útil tener en la parrilla los canales que pagan los ciudadanos. Sin excepciones.

Pero sin duda lo que más me encabrona, es la ausencia de los canales temáticos, auténtico futuro y señas de calidad contrastada que ha quedado para usofructo y explotación de las plataformas de TV de pago. VH1 o Mezzo para la música, o National Geographic, Discovery Channel, Canal de Historia, Viajar, etc. en los documentales, Eurosport o Sportmania en deportes, Nickelodeon en infantiles, o TCM y calle 13 para canales temáticos de cine. Auténticas señas de calidad y variedad de contenidos que parece ser bajo ningún parámetro posible estarán en antena, de manera "gratuita" y si quedarán para hacer negocio en favor de los emporios empresariales y mediáticos tradicionales.

Es decir, la cultura, la divulgación, el deporte o el ocio más enriquecedor, variado y de calidad sólo estará disponible para televidentes con alto poder adquisitivo. Canales cuya oferta es mucho más atrayente y que tienen demanda sólo en el paquete con el fútbol de pago. La población que nos tengamos que conformar, o que simplemente no deseemos gastarnos un dineral por las 5 o 6 horas semanales que veo la Televisión, como debemos ser unos analfabetos que nos distinguimos el vómito de un triunfinto de una sinfonía no nos merecemos un canal de divulgación científica y cultural (o varios) dentro del paquete de TDT gratuita.

Y todo esto siendo el consumidor-ciudadano-pringao el que tiene que pagar estos desmanes. Porque en época de crisis, han sido las comunidades y ciudadanos (esos pocos valientes expuestos a ser desbalijados en su casa unifamiliar) los que han tenido que pagarse la adaptación de la antena. Las subvenciones para tal menester no han sido lo que se esperaba. Y TODOS nos hemos rascado el bolsillo buscando esos euros para el decodificador o cuando menos para rellenar la cartilla que nos facilitó aquel o ese otro periódico. Y si acabó hablando de pasta porque tal y como está el tema es inevitable y porque me jode y me seguirá jodiendo que tengamos que ser los ciudadanos -y pueblerinos- los que financiamos los cambios en esta vida cotidiana que se nos ponen por orden ministerial, gubernamental, judicial o genital.


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