sábado, 27 de abril de 2013

Apoteosis en un momento


Durante una fracción de segundo el tiempo se detiene. El aire se condensa; las respiraciones de más de 3500 personas allí presentes se parán; los corazones se tensan. Lecoe recoge sobre su mano derecha el balón con el apoyo de la izquierda; mira al aro por última vez antes de lanzar, y ejecuta rapida, segura e impasible el último tiro libre de la Liga Femenina 2013. El balon se abre paso entre el denso aire hasta llegar a ser abrazado por el aro y allí culmina en un beso con las redes la Tercera Liga en la historia del Perfumerías Avenida de Salamanca.

El relato anterior es en pocas líneas condensadas el increíble y apasionante instante en que el club salmantino consiguió una liga más. Un momento épico, simbólico, un final de película. Hasta llegar a él, y llegar a comprenderlo, primero yo mismo, después cualquiera que lo lea, van las siguientes líneas.

Hace casi dos meses, antes de la Copa de la Reina que se iba a disputar en Zamora, y en la que salió victorioso, clara y merecidamente Rivas Ecópolis, escribía sobre la situación actual, de esta temporada, del Perfumerías Avenida, con la ristra de problemas y errores que todos, desde directiva, hasta afición, sin disculpar a cuerpo técnico y plantilla, se habían cometido y podían acabar con este sueño que durá ya 8 años (y esperemos dure muchos más) que ha alimentado e ilusionando a Salamanca y buena parte de sus gentes, con un proyecto deportivo estimulante, volcado e intenso. En aquel momento es lo que pensaba, y ahora, incluso después de vivido lo vivido, mantengo: El éxito actual no puede bajo ninguna circunstancia eclipsar el análisis serio y riguroso de la última temporada, con la mejor de las actitudes para mejorar, acertar más y volver a traer el espectáculo y el sentido de unión y comunión con afición y ciudad que se ha puesto en peligro esta temporada.

Pero el deporte es lo que es y una de sus mayores ventajas, y sin duda más duro inconveniente, es que continuamente, de manera constante, te da la posibilidad de redención. Y de eso es de lo que me voy a ocupar a continuación.

40 minutos para un instante

El pasado miércoles, Perfumerías Avenida, asaltaba el Cerro del Telégrafo con una Monique Currie, espectacular y arrancaba el factor cancha perdido en la liga regular a un Rivas Ecópolis excesivamente agarrotado por el peso de la responsabilidad de saberse favorito en ese primer partido y en su propia casa. Eso daba la oportunidad a Perfumerías Avenida, ayer, de ganar por primera vez, desde hace 8 años, una liga al calor de su público en Wurzburg. Al calor de la Marea Azul.

Oportunidad histórica que se repetía por primera vez tras 8 años consecutivos en los que Avenida ocupaba plaza en la final. Una oportunidad que se iba a jugar con un guión memorable.

La tensión era máxima y quizás trasladada de un bando a otro puesto que Rivas muy intenso y mentalizado exegía al máximo a un Avenida en cuyos primeros minutos, primeros ataques y primeras defensas, le pesaba en exceso la responsabilidad de encontrarse ante su oportunidad. Un peso que se unía a las trabas y problemas ofensivas de todo el año y que tenían además la réplica ripense con una lectura y acierto mucho mejor y mayor. El partido se inauguro con un 0-8 que Lapeña tuvo que parar con un tiempo muerto, y durante toda la primera mitad, lo que en un lado eran ataques organizados y bien ejecutados, lanzamientos sin oposición, acierto, en el otro eran desesperación, precipitación, errores en pase, en tiros... Avenida anotaba con sangre, sudor y lágrimas y expoleó las ventajas de Rivas. 15-30 y luego 17-34 mediado el segundo hasta una máxima de +18 para Rivas tras 17 minutos de juego.

En el descanso en las gradas del pabellón de Wurzburg se respiraba la ansiedad y se palpaba el pesimismo ante un planteamiento de partido que no era ajeno por conocido este año lo que aumentaba más si cabe aún la sensación derrota. Pero en el vestuario, quiero imaginar, que Avenida, con Lapeña vehemente en sus explicaciones y exhortaciones reaccionó y se conjuró para volver a los orígenes: defensa, intensidad, permanencia frente al desaliento, lectura en ataque. Garra y convicción, frente a un Rivas que en el vestuario se felicitaba del buen trabajo hecho, no daba nada por ganado y lamentaba, a la postre bastante importante, lesión de Anna Cruz, al filo del descanso.

La vuelta a la pista para la segunda parte plasmó esta imaginación y Avenida salió encorajinado, con una mayor implicación en ambos lados, llegando ya a puntear tiros de Rivas, cerrar el rebote defensivo y a jugar con mayor claridad en ataque, aunque todavía el acierto era una quimera. Pero fruto de esa mayor implicación traspasaron parte de los nervios, la precipitación y los errores a un Rivas, que vió como se oscurecía su juego ofensivo. De ahí al final ambos equipos anotarían más por calidad individual y bemoles, que por juego de equipo.

Poco a poco Avenida fue limando las diferencias pero al inicio del último cuarto se llegaba +10 para  Rivas (40-50). Sin jugar un baloncesto excelso y combinativo Avenida pudo correr y anotar rapido, e incluso libero varios tiros para desde la larga distancia animar su anotación. Rivas entraba en ese último cuarto con un triple de Bermejo, pero pasó varios minutos sin anotar y viendo como Avenida encontraba algo más el aro, hasta que a 5 minutos del final un triple de Marta Fernández, dejaba el partido en 4 puntos. Lo sucedido a partir de ahí, de guión hollywoodinese:

Estira la diferencia Rivas con un triple de Honti, al que le responde uno de Currie. Rivas por momentos no consigue anotar con claridad, pero sus dos jugadoras más expertas Kurasova y Vadja encuentras resquicios para sumar y acercar la victoria a las madrileñas. En ese momento Xargay reconoce que con haber recuperado la manija del juego no valía y que el equipo necesitaba de sus puntos, y lanza. Y anota. Le sigue LeCoe con un fantástico 2+1, al que responde Vadja. A dos minutos del final tras malos ataques de ambos equipos un 2+1 de Kurasova deja el partido cuesta arriba para las salmantinas, que tienen un oportuno tiempo muerto de Victor Lapeña, para pensar y reaccionar. Lo hacen con otro triple, esté sobre la bocina de Marta Fernández (no es una tiradora, no está en un buen momento y cometió muchos errores, pero hay que reconocerle unos ovarios como las dos catedrales). Rivas parece acusar el golpe hasta que encuentra de nuevo a Kurasova que anota un triplazo que hiela Würzburg. Por un momento el partido Rivas lo ve ganado y comete el error de defender mal la siguiente jugada, y en menos de 10 segundos Sulciute anota un triple que vuelve a dejar el partido en 1 punto.

Lo siguiente, al igual que lo anterior, pero resplandeciente por lo importante del momento, es parte de la historia de este maravilloso deporte y fantástico equipo. Ataca Rivas y quedan 30 segundos. No piden tiempo muerto para poner la bola en juego (mis calculos dicen que les quedaba uno) y Vadja comete pasos, no señalados, a los que les sigue una falta de Sulciute (2ª de equipo en ese cuarto para Avenida). Rivas ataca con +1 en el marcador y 24 segundos de juego ante la defensa en zona de un Avenida, que no puede hacer faltas para llevar al tiro libre al rival, y aquí viene el error que le costó el partido al equipo ripense: Honti decide penetrar (quedan 10 segundos) ante una defensa salmantina muy cerrada y sin posible carga del rebote, por parte de sus compañeras. Y falla, la suspensión. La carga del rebote de Rivas es tardía, y Currie rebotea y saca el contragolpe hacia Marta Fernández, acompañada de Lecoe. Dos contra una puesto que Casas guarda la viña ripense. El tuya-mia entre la escolta catalana y la ala-pivot estadounidense se salda con el error de Marta Fernández en la suspensión a tablero y bajo canasta, el siguiente palmeo de Sulciute que llegaba de trailer que se sale por poco, rebote de Lecoe y falta, clara y dentro de tiempo, de Nicholls.

Más allá de otras jugadas y situaciones de partido en las que Rivas, quizás legitimamente pueda verse perjudicada (Avenida defendió en zona, pero fuerte, el último cuarto, y sólo hizo le pitaron dos faltas en ese periodo), la jugada que decidió la liga, estuvo muy bien arbitrada y consensuada con la mesa. Las repeticiones constataron la realidad.

Lo siguiente; Increíble. La tensión era abrumadora e iba creciendo, durante los dos largos minutos desde el final del partido hasta que Lecoe se dispuso en la línea de tiros libres a entrar en la historia del deporte salmantino y del Perfumerias Avenida. Dos minutos de nervios, agobio, de aplastamiento bajo la presión y el calor, producido por la masa humana allí presente, la lluvia de la tormenta abrumadora de la tarde. Todo el pabellón era un invernadero a punto de explotar. Y la espoleta era Lecoe Willlingham.

Llegada a mitad de temporada la ala-pivot de Georgia, ha demostrado un compromiso y un carácter ejemplarizantes. Todo profesionalismo y disposición, unas veces más acertada que otras, ayer fue la luchadora que fue apuntalando la remontada hasta ponerse por delante ya con el tiempo cumplido.

Y demostró unos nervios de acero, enchufando el primer tiro, sin titubeos, para llevar el partido, como mínimo a la prórroga. Y el segundo. El segundo hizo estallar un pabellón entero, casi una ciudad. Una alegría inmensa inflada por la ilusión que Perfumerías Avenida significa para muchas personas, muchas familias en esta ciudad, y también dopada por el exceso de la remontada, la lucha sin cuartel, el camino a través de una cuerda, cada segundo más estrecha, en un sentido de marcha sobre el vacío sin red de seguridad.

Lecoe, deseaba el balón más aún que en el tiro anterior, hace apenas 15 segundos. Así son los y las ganadores. Cuando lo tuvo en sus manos, lo boto una vez; lo recogió sobre su mano derecha y lo sostuvo con la izquierda; mira al aro por última vez antes de lanzar, y ejecuta rapida, segura e impasible el último tiro libre de la Liga Femenina 2013.

Y ahí brotó toda la tensión en una explosión de alegría y pasión incontenible. Las risas, la alegría, los abrazos y por qué no decirlo en un tio de un metro setenta y ocho y 80 kilos de peso, de 30 años, también las lágrimas.

martes, 9 de abril de 2013

Monsters of Rock 91 en Moscow. La puntilla cultural a la URSS

 


Uno de los primeros videoclips que recuerdo es el de la grabación en directo de Metallica del Enter Sandman. Aunque el video original había aparecido justo en la promoción del disco que lo contiene, el icónico The Black Album en 1991, apenas un año después se había lanzado la edición que comento. Una grabación en vivo, de inicio de concierto, que incluía imágenes en tonos sepia y con un fuerte granulado del público expectante, helicópteros sobrevolando la platea, como se incendiaban los asistentes ante la descarga que llegaba. Banderas al aire de Estados Unidos (alguna confederada), brazos al aire y cascos militares. Sonaba de fondo la ya habitual intro de Metallica en sus conciertos, el The Ecstacy of Gold (“L'Estasi Dell'oro”) firmada por Ennio Morricone, parte de la banda sonora de El Bueno, el Feo y el Malo. Y de repente la batería de Lars Ullrich marca el compás para el inicio de Enter Sandman llevando al público a la locura, con el asalto de los integrantes de la banda al escenario. Y lo más fuerte de todo es que esa grabación era del concierto que el año antes, en 1991, Metallica había dado en Moscú, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

El plano desde detrás de la batería que muestra el headbanger de Newsted y Hetfield en primer plano, y la descomunal marea humana hasta el infinito que salta, vibra, acompaña y comparte el momento es para mi una de las imágenes más icónicas de la Historia de la música, pero también de la Guerra Fría y de la cultura popular.

El 28 de septiembre de 1991, a ya menos de 3 meses de la disolución de la URSS (el 28 de diciembre de aquel año), la música, el Heavy Metal se hizo enorme en el aeródromo Túshino (en ruso: Аэродром Тушино), a las afueras de Moscú donde ni el ejército, ni la KGB, ni el propio PCUS pudieron controlar una marea humana de más de un millón de personas (hay quien los cuenta hasta los 3 millones) que saltaron las barreras de seguridad, los accesos, los caminos y los campos para presenciar la descarga de rock, de música y expresión cultural occidental de Metallica, AC DC y Pantera.

Fue un auténtico fenómeno cultural y generacional. Una catarsis de libertad y contestación al férreo control cultural y mental de la URSS. Cientos de miles de jóvenes nacidos y educados bajo un sistema social-comunista habían viajado y acudido decididamente a disfrutar de la música occidental. Qué este terremoto cultural y catártico sucediera en los últimos compases del viejo sistema bolchevique que se encontraba en disputa por la hegemonía contra el modelo liberal-democrático y capitalista, cuya música popular, era una lanza de penetración y conquista, fue quizás la derrota, simbólica, decisiva y definitiva.

El desmantelamiento del sistema de bloques bipolar salido tras la Segunda Guerra Mundial había vivido ya un episodio trascendental en el camino al sistema hegemónico y unipolar estadounidense. La caída del Muro de Berlín en octubre de 1989 y posterior reunificación de Alemania había debilitado la naturaleza de los pactos y sometimientos dentro del bloque del Este hacia la URSS. Dentro de la propia Unión cada vez eran mayores las fuerzas que discutían la propia naturaleza política y socio-económica del estado. Había ansías y proclamas civiles por mayor libertad y bienestar. Acabar con los férreos controles del aparato del estado sobre la dignidad y el porvenir de las gentes. Crecían los llamamientos de carácter nacionalista e identitario dentro de la unión de repúblicas eslavas. Y también aparecía una disputa intergeneracional, con estos jóvenes precisamente, ya nacidos bajo el comunismo y un sistema muy deteriorado que veía frenada cualquier innovación y discusión (a veces tildándola de “occidentalista”, “anti-comunista” o “anti-patriótica”).

Las reformas y medidas por mayor apertura política y económica promovidas por Gorbachov (Perestroika y Glasnot), tras décadas de un anquilosamiento social que había impedido de facto la modernización del país y del propio sistema, trataban en general, de dar aire a la población y al propio régimen. El pueblo soviético (ya fuera ruso o de cualquiera de las otras nacionalidades) buscaba aire fresco. Nuevas aperturas que motivasen la vida cotidiana y las expectativas de futuro, frente al estancamiento y la opresión del sistema vigente, inamovible y tiránico.

Dentro de esta tendencia aperturista entraba la disputa cultural donde en la URSS, y desde principios de los 80, habían penetrado con fuerza tanto la música rock y el Heavy Metal. Si bien esta expresión, esta música, eran visto desde las autoridades y el politburó como muestras de la degeneración y la decadencia occidental, con sus jóvenes entregados al vicio y el ruido, la realidad es que las escasas grabaciones que llegaban al Este eran esperadas con avidez por las jóvenes generaciones soviéticas. Se compartían en mercados informales y clandestinos los cassettes y grabaciones de los grupos británicos y americanos, pero sobretodo los jóvenes soviéticos sentían especial preferencia por ACDC, y también por las bandas alemanas de power metal como Helloween o Scorpions.

Ya un par de años antes y dentro de las giras de música y rock por la paz, contra el Apartheid en Sudáfrica o de lucha y concienciación contra el Sida, artistas, intérpretes y música occidental había entrado en la URSS y en otros países del bloques del Este como Hungría, la Alemania Democrática o Checoslovaquia. Conciertos que habían sido multitudinarios como el celebrado en Budapest en mayo del 87, el de Praga un mes después, o los celebrados en Moscú en 1988 y 89.

Por eso el siguiente paso era llevar una gira mundial como era el festival Monsters of Rock, a Moscú. Pero no todo estaba previsto y ni siquiera a inicios del verano de 1991 había fecha establecida.

Justo un mes antes de la celebración del concierto hubo un intento de golpe de estado promovido por sectores conservadores del PCUS y del ejército soviético que consideraban que las reformas de la Perestroika eran ineficientes y además habían ido muy lejos. En realidad, no querían perder el poder en el Comité central, donde el propio Gorbachov, como secretario del PCUS trataba de dinamizar la asamblea y la propia duma, introduciendo nuevas personas e ideas. El golpe fracasó, en buena parte por la actitud de la población más joven. Tanto estudiantes, en especial las mujeres, como familias con hijos pequeños se manifestaron y opusieron a un golpe que trataba de revertir reformas y aperturas. De hecho, tal contratiempo e inestabilidad política y social no impidió la celebración del festival, sino que fue el catalizador para llevarlo a cabo. La intención del régimen fue “agradecer” a la juventud su apoyo con la promoción de eventos de este tipo, que escapaban a la cultura tradicional de la URSS. Y por el otro de la audacia de los promotores que vieron la forma ideal de entrar en la URSS. De ahí que el concierto se celebrase, organizándose en dos semanas, y además, hacerlo de asistencia gratuita.

En esas dos semanas frenéticas, durante la preparación del evento, se pueden imaginar las tensiones y negociaciones con la burocracia del estado. Tanto políticos, militares y fuerzas del orden, así como responsables de cultura que querían asegurar que el concierto no era una manera de introducir el capitalismo y la democracia liberal en la Unión Soviética. Bueno en realidad lo era, pero parece más un efecto secundario, del objetivo principal de las bandas que se puede decir era tocar y pasarlo bien.

El ideólogo fue el promotor estadounidense Dog Mcgee, quien ya había trabajado con las autoridades soviéticas en la organización de los conciertos del 86 y 89. Y ya había tenido problemas con ellas por la entrada de drogas o los problemas legales de bandas que participaron en aquellas ocasiones como Motley Crue u Ozzy Osbourne. Sin embargo, para esta ocasión amparándose en el aperturismo del régimen de Gorbachov quisieron organizar un nuevo concierto con música rock y heavy, más allá con el Trash, que era la última moda que venía desde Estados Unidos.

Se trataba pues, de una manera perfecta de mostrar al mundo que la URSS ya no eran una sociedad cerrada, que estaba abierta a cambios e influencias exteriores y a la expresión de la juventud desde dentro de sus fronteras. A cambio, quienes estaban detrás como la Warner o MTV podían acceder a un potencial mercado de casi 200 millones de personas.

La logística de la organización del Monsters of Rock era bestial. Esperaban un audiencia en torno al medio millón de personas, por lo que desecharon la idea de un recinto cerrado (aunque fuera al aire libre) como el parque Gorki, o el estadio Luzniki (el de los Juegos Olímpicos del 80). Pensaron que el aeródromo Túshino al Norte de la ciudad, a unos 8 kilómetros de la Plaza Roja podía ser el lugar perfecto porque a las pistas y terminal le rodeaban campos y colinas. La marabunta humana desbordó las previsiones más optimistas, y ya varios días antes había más de 100.000 personas acampadas frente al escenario, mientras que los trenes se llenaban desde las ciudades más alejadas de jóvenes aficionados a la música.

Todos ellos compartiendo el espacio con el propio ejército soviético quien se puso manos a la obra para montar el escenario y la campa. Por supuesto, la seguridad y el control de lo que allí iba a ocurrir era el objetivo primordial de su participación, pero al final la intensidad del evento desbordó sus propias previsiones. Se habla que había un equipo de seguridad que entre policías y militares de hasta 10.000 miembros. Pero hasta los soldados se dejaron llevar por el frenesí y las enormes gorras de plato de los cadetes de infantería aparecían volando una y otra vez entre el público.

Junto a Metallica, AC DC, Pantera y Black Crowes, todos ellos grupos que habían estado prohibidos en la URSS, estaba el grupo local EST que tuvieron el inmenso honor de representar a la Unión Soviética en el evento, y por supuesto, compartir el cartel con semejantes bandazas.

Abrieron la tarde Pantera que giraba con el Cowboys from Hell y llevaron a la locura al 1 millón de personas que seguro allí ya se congregaba. Continuaron The Black Crowes y después la banda local. Para ese momento, ya debían de haberse cruzado llamadas y comunicaciones de radio entre los mandos de los destacamentos que controlaban la seguridad y el acceso al recinto del concierto y las autoridades políticas y militares. Parecía imposible que se pudiera controlar esa ingente marea humana, pero también debieron valorar que intervenir y prohibirlo, podría ocasionar una revuelta de mucho mayor calado y más devastadora, tanto para las personas como para el propio régimen.

 


 

Después entró Metallica, con el Enter Sandman, y con cientos de miles de soviéticos viviendo un concierto multitudinario por primera vez. Los videos que hay por Internet son una locura. Militares pertrechados con fusiles de asalto y cascos de guerra. Helicópteros militares. Jóvenes soldado con uniformes de paseo. Chicos, y también alguna mujer se ve, con pelo largo y camisetas de Metallica y AC DC sabiéndose y coreando cada canción que habían estado censuradas hasta hacía nada. Sólo faltaba el capitán Marko Remius “amenazando” soltar la bomba nuclear mientras sonaba “su decadente rock and roll”.

Todo fue genial. La música fue vibrante. El público disfrutó como nunca. Los promotores y bandas seguro que también. Y el régimen pudo mostrar al mundo que su apertura era real y que estaban cambiando las cosas para que nada cambiase.

Y sin embargo, 88 días después, la Unión Soviética se disolvió oficialmente.

 

miércoles, 6 de marzo de 2013

En la muerte de Chávez


El pasado 5 de marzo, hoy hace 7 días, fallecía víctima del cáncer, Hugo Chávez, presidente electo y reelegido democraticamente de Venezuela y lider de la Revolución Bolivariana. Y por lo tanto, era imperecedero escribir en mi pequeña bitácora a la red una entrada sobre este sucedo de gran importancia a nivel internacional y a nivel revolucionario. Durante todos estos días, en #Españistán, he podido leer bastante y ver algo de televisión, intentando huir de los debates sesgados ideologicamente, que en la amplia mayoria viran hacia la extrema derecha, clasista, xenófoba y/o neoliberal. Y he encontrado dos posturas diametralemente opuestas y en la que brillan por su ausencia los puntos de unión. Por un lado tenemos a los nostálgicos del regimen anterior, vasallo y cómplice del imperialismo yanki y que sumió a la población venezolana en la podredumbre y en unas cuotas de democracia nulas. Y por el otro, las opiniones de los que lloramos la muerte de Chávez, no sólo como símbolo de lo que Venezuela es hoy (el lugar del mundo donde más ha crecido la capacidad adquisitva de la clase media, según datos de la Agencia Mundial del Desarrollo, del año 2011), sino también como estandarte de una revolución popular, quizás cercana al populismo, pero sobretodo y netamente de izquierdas, que primeramente entendía a la población como garante y poseedora de la soberanía nacional y de su propio destino, para un fin último que era mejorar en la medida de lo posible las condiciones de la mayor parte de la población.

En primer lugar me voy a centremos en la situación de Venezuela, y por supuesto de venezolanos y venezolanas, porque considero que en cualquier proceso, por encima de cualquier cosa, de cualquier teoría y dogma, están las personas. Antes de que Hugo Chávez ganase las primeras de las muchas elecciones que ganó, Venezuela había sido siempre una colonia de las diversas potencias a nivel mundial, ya fuera España cuando era parte de su imperio, o Reino Unido y Estados Unidos desde su independencia. En los años 80 y 90 en Venezuela se vive en una situación de inestabilidad total (para ejemplo sirva el "Caracazo" en 1989), y de pobreza aún mayor, pues los ingresos de una de las mayores potencias petrolíferas del mundo no servían a los intereses de la mayoría de la población venezolana, sino a incrementar la desigualdad y la riqueza de la gran burguesía venezolana (muy unida a los criollos de tez más blanca), así como, sobre todo, de las grandes multinacionales extranjeras. En esa situación, además, se suman las duras políticas que impone el FMI neoliberal que aplican innumerables recortes, subidas de servicios públicos, aumento de precios y bajada de salarios ( a mi esto, mientras me he documentado sobre Venezuela y su historia, me suena como que bastante cercnao), con lo que la situación se vuelve insostenible a nivel social (no sólo en Venezuela, sino en el conjunto de América Latina como demuestran episodios posteriores en países como Argentina o Uruguay). Y así, en esa situación, llega Hugo Chávez al gobierno tras ganar las elecciones de 1998.

Bajo el gobierno de Hugo Chávez, se rompe con las políticas del FMI y se inicia un indudable proceso democratizador, que tiene como eje la redacción de una nueva constitución. Como ejemplo de este proceso valgan un par de datos, como son la convocatoria de tres referéndums en apenas dos años del primer gobierno, y el convocar nuevas elecciones en Venezuela antes de que acabase su primer mandato. En su segundo mandato Hugo Chávez se enfrenta decididamente con las grandes empresas de su país y tiene en la oposición a la patronal, la cúpula de la iglesia y las grandes potencias extranjeras debido a la realización entre otras cosas de la Reforma Agraria y la Ley de Hidrocarburos, que quitaban poder a aquellas minorías que lo habían concentrado en las décadas anteriores. Eso conlleva el golpe de Estado de 2002, dirigido desde la oposición por los grandes empresarios y medios de comunicación, que es derrotado gracias al inquebrantable apoyo popular.

Desde el golpe de Estado, el gobierno de Hugo Chávez ha continuado avanzando en un contínuo proceso de Revolución democrática, ganando proceso electoral tras proceso electoral, convocando varios referéndums (perdió uno de ellos, y en otros varios, no consiguió la mayoria social que buscaba). Resultan significativas al respecto de la democratización las declaraciones de Jimmy Carter (ex-presidente de EEUU y fundador del Centro Carter) que manifestaba ciertas dudas allá por el año 2000 sobre los procesos electorales en Venezuela y que años después afirmaba que con las mejoras del sistema introducidas por Chávez el de Venezuela "era el mejor sistema electoral que él había conocido" (significativo viniendo de alguien cuyo centro se dedica a observar procesos electorales).

Además de esto, hay numerosos datos de organizaciones internacionales que reflejan lo que ha significado la política de Chávez, por un lado la reducción imparable del índice de pobreza y por otro el aumento de la tasa de alfabetización son dos de los más significativos, y que reflejan una orientación de las políticas en favor de aquellas personas que menos tienen y en contra de aquellos que más tenían, como refleja que la oposición a Chávez sea encabezada por las grandes fortunas y empresas venezolanas y extranjeras.

Estos grandes éxitos en la política interior no deben de inferir en las críticas. Al aumento del nivel de vida y mejora de las condiciones de la mayor parte de la población, le sobrevino un aumento de la violencia en las calles, propagándose en bandas callejeras que atrían a los jóvenes y a un complicado control de armas. También en el lado de la libertad de expresión, Chávez recibió innumerables críticas, por un yugo puesto a las opiniones en periódicos, radios o televisiones opositaras a la política que la Revolución Bolivariana emplazaba, opuesto al control que el chavismo tenía de la mayor parte de medios. No cabría esperar ni un segundo a comentar que esas voces discordantes en los medios venezolanos con la política de Chávez, están financiados con dinero del anticastrismo en Miami y de las coorporaciones multinacionales (tanto petrolíferas como alimenticias) que prefieren una América Latina (granero y depósito de los Estados Unidos) dóciles y controladas. Y no sólo eso, sino que tal supuesta mordaza no se corresponde con la realidad, como han puesto de manifiesto numerosas organizaciones internacionales, algo que los medios neoliberales y fascistas de medio mundo, y ampliamente mayoritarios en Occidente han ocultado lanzando mentiras sobre la legislación en internet y medios de prensa e información en Venezuela.

Ya saliendo de Venezuela, Chávez sin ninguna duda encontramos el mayor éxito de su vida: Chávez ha sido el impulsor de una serie de alianzas en América Latina que han posibilitado la independencia de muchos otros estados de las políticas dictadas por el FMI, y salir poco a poco a esta región de un estado de dependencia económica total y absoluta de Estados Unidos, que se traducía en una situación casi colonial. Todo esto, ha posibilitado así mismo una estabilidad en la zona como pocas veces antes había tenido.

Al calor del petróleo nacionalizado venezolano y con el apoyo de la Cuba comunista, Chávez inició un camino en América Latina, que se antoja inevitable y próspero. Por primera vez desde que un blanco piso aquellas tierras, los puesblos autóctonos, los índigenas adquierieron la importancia que merecen, ni más ni menos que la de otros colectivos sociales, y con ellos nació la justicia social en el continente. Llegaron al poder índigenas, primero en Venezuela, y luego la Bolivia de Morales, el Ecuador de Correa, o la Nicaragua de Ortega; o el Brasil de Lula, seguido en sus políticas sociales y empeño por Dilma Rouselff. Argentina con el mandato de Cristina Fernández de Kirchsner. E incluso en Colombia, el último reducto, pero el más fuerte por sus connotaciones comerciales, del imperialismo yanki en latinoaméricana, el izquierdista y ecologista Ollanta Humala luchó en unas elecciones bastantes oscuras, con el candidato oficialista.

Es curioso que en menos de una semana hallan fallecido las dos veces más representativas de la izquierda, e incluso de una revolución social y democrática. Seguro, hasta el momento el mandatario político más influyente en el siglo XXI y referente para latinoamérica en su lucha ocntra la opresión y el explio de sus vidas (como lo fue Fidel en los 50, el Che en los 60, Allende en los 70 o el subcomandante Marcos en los años 90). Pero lo cieto es que mientras en latino américa fallecía el presidente reelgido y electo de Venezuela, Hugo Chávez, en Europa, lo hacía un filósofo, un pensador, un teórico, Stephane Hessel.

Quiero plasmar esta analogía en este instante, donde en Europa, entre otros factores, pero al calor del Estado del bienestar y la evolución social y cultural, la población perdiendo sus derechos y dignidad se moviliza sin un líder claro, mientras en America del Sur, los pueblos degradados per se y que nunca tuvieron dignidad ni estado del bienestar, consiguieron en una figura, un líder, mejorar su vida y dar pequeños pasos pero seguros y provechosos para el bien común a través del socialismo.

Resumiendo y de manera inevitable, se podrán hacer críticas al gobierno de Hugo Chávez, y su política pues podía haber sido más radical en sus políticas y emprender un camino más decidido hacia el socialismo; podía haber sido más simpático o políticamente correcto, y seguramente podría haber hecho cosas mucho mejor, pero sus logros están ahí y creo que es justo valorarlo, así como ser capaz de diferenciar críticas con sentido y críticas que provienen de  medios y sectores con importantes intereses comerciales y económicos en Venezuela, y que demuestran además importarles una mierda lo que sufra o padezca el pueblo, ya sea en Venezuela, España o Afganistán, con tal de quedarse con todo el pastel, y más ahora que en España estamos sufriendo brutalmente las consecuencias de los intereses de esa mafia económica y financiera que intenta (y muchas veces consigue) doblegar gobiernos y postrarlos ante sus intereses.

Por todo ello, soy de los que, precisamente por ser objetivo, llora la muerte de Hugo Chávez y desea que el pueblo venezolano siga con la revolución democrática ya emprendida y pueda algún día hacer que esta se convierta en una revolución socialista.

D.E.P. Hugo Chávez. Hasta la vista Comandante!

y
Viva los pueblos latinomaericanos en su lucha por la Libertad y la Justícia!!    

martes, 5 de marzo de 2013

No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XXI


No es una crisis es ideología

La crisis económica está sirviendo de coartada para derribar el hasta ayer muro de contención que suponía el Estado del Bienestar, que para muchos ciudadanos suponía la posibilidad de consumir bienes y servicios esenciales, cuya provisión era pública. Un hecho que hacía real la democracia, igualando las posibilidades democráticas, de convivencia y las posibilidades de cada ciudadano. Si a todo eso le añadíamos la igualdad ante la justicia, que ya era supuesta y que ya ha rematado el Gobierno del #PartidoPutrefacto, era creíble la sensación de vivir en un estado democrático. Ahora ya, ni eso. La fortísima reducción de las principales partidas del gasto público, como educación, cultura, sanidad, vivienda y en general aquellas partidas que permitían mantener una estructura social homologable a la de nuestros vecinos europeos han desaparecido en el primer Presupuesto, plenamente #PartidoPutrefacto, desmotrando una vez más, ya sin maquillajes y a todas luces que la crisis no es más que una estafa estructurada a la población, a la ciudadanía, por parte de las élites económicas, cuyo segundo apellido viene a ser casi siempre, conservadoras y neoliberales.

 Durante años hemos asistido impasibles a la degradación del Contrato Social, a la banalización y criminalización tanto de los usuarios de los servicios públicos, como de sus trabajadores (los funcionarios) y al deterioro mayor si cabe, de la estructura fiscal en #Españistan, heredera del franquismo y muy alejada de la proporcionalidad, equidad y funcionamiento de los países de nuestro entorno. Todo ello en una estrategia de pérdida de renta y riqueza, tanto monetaria, como en especie, lo que está provocando el hundimiento de una gran parte de la clase media, reduciendo la distancia entre las clases más bajas y medias, y elevando notablemente los índices de desigualdad y pobreza, a la par que aumentando la distancia entre los muy ricos y ricos sobre la clase media. Este proceso, muy peligroso en términos sociales, económicos y políticos, no es baladí y responde a un ciclo conservador en la mayoría de gobiernos europeos, cuyo objetivo último es desmontar los monopolios públicos de provisión de servicios públicos, para entregarlos al gran número de lobbys que dominan el panorama europeo.

Y con la crisis, el miedo, el paro y la pobreza llamando a la población en las puertas de sus casos, encontraron el momento perfecto para a través de las políticas de austeridad realizar una efectiva pérdida de derechos colectivos, deslegitimizando a los gobiernos nacionales y generando un proceso deflacionario en el ámbito salarial, rentas y riqueza y que reducirá drásticamente el crecimiento potencial de las economías más débiles. Todo ello cebándose no sólo, con los estratos poblacionales más pobres y débiles; sino por definición también en la Europa del Sur, la Europa pobre, que había vivido una época de crecimiento desaforado, inflado por la facilidad crediticia de entre siglos, pero que no sirvió para construir una democracia y unas redes sociales más fuertes, seguras y eficientes. Curiosamente, estos países (Portugal, Italia, Grecia y España) provenían de una época no muy alejada, de dictadura fascista y militar (salvo Italia), y su estructura política se mueve entre clientelismo, el nepotismo, la corrupción y la desidia hacia la causa pública de gran parte de las poblaciones, lo que provocaba democracias de falsete, muy poco fuertes, sin servicios públicos fuertes, agencias de recaudación de impuestos sólidas y con estructuras productivas basadas en un sector servicios de baja calidad y la construcción, desperdiciando el poder de investigación y creación, un sector primario poderoso y por ende un sostenible sector industrial.

Y así y todo, el "Austercidio", el mantenimiento de políticas de austeridad y recorte en el gasto público y de recaudación sobre el consumo y las rentas del trabajo (nunca el patrimonio o las rentas del capital) se ha producido la merma en los derechos y libertades de la ciudadanía y en su capacidad adquisitiva. Todo para pagar a los acreedores, a los especuladores, a los corruptos y a todos los ladrones de Guante Blanco que no contentos con cobrar monstruosidades en la bonanza económica ahora por la dejación de sus servicios, el cese por su inoperancia e inutilidad, se embolsan indecentes finiquitos y pensiones vitalicias.

En #Españistan después de un primer año de legislatura recortando y continuando el trabajo de Zapatero de hacer pagar a los trabajadores y clases medias y bajas, socializando las pérdidas posteriores a los bien privatizados y protegidos beneficios, los costes de lo que no habían provocado, el #PartidoPutrefacto presento un presupuesto que cavaba aún más abajo en la tumba de la democracia. Todo ello silenciando las alternativas, las verdades publicadas por Wikileaks y añadiéndole opio. Con datos macroeconómicos sonrojantemente falsos o cuando menos falseados para lavar la cara a las imposiciones que desde Bruselas, y sobretodo Alemania, sus corrilegionarios de filas nos imponen. Nos van a tratar de imponer un déficit del 6'5%, absolutamente irreal, y cuyo baldío esfuerzo no va a salir de recortar en gastos superfluos, de representación, diputaciones, pensiones, dietas, proyectos fantasiosos, infrastructuras alocadas, putas y coca. Sino que va a salir de la educación, la sanidad y los servicios públicos de todos, denigrando cada vez más la calidad y el acceso a los mismos, lo que además cierra el círculo vicioso del neoliberalismo conservador y depredador: promover el estímulo de las privatizaciones, en aras (falsas y soeces) de mejora de los servicios a los ciudadanos y poder seguir haciendo negocio cobrando a los propios ciudadanos, a las instituciones (insultantes subvenciones públicas) y todo ello con una mínima inversión (colegios y hospitales ya están construidos y equipados) y que arrojan una cuenta de beneficio abrumadora, llevándose de paso la calidad y la salud democrática del país. Y es que si todos no tenemos los mismos derechos y deberes, las mismas oportunidades y obligaciones, es imposible que exista una democracia.

Y nuestros hijos vivirán peor

La desconfianza marca el ánimo y el camino en la vida española. Lo hace desde hace varios meses. Incluso desde antes de la llegada del #PartidoPutrefacto al poder. Ya llegó con el pliego al neoliberalismo por parte del anterior Gobierno socialista. Y sólo la momentánea luz del Movimiento 15M mitigo aquella sensación. Y ahora no es sólo un sentimiento de gravedad individual. Tenemos ya aquí, a la puerta de nuestras casas una dimensión social de la desconfianza. Es esta dimensión, inequívocamente, desemboca en el descrédito de la política.

¿Había confianza en años anteriores? ¿Hubo confianza en los años 70 ó 90? Por denominador común podíamos decir que sí. Por muy difíciles y duras que fuesen las situaciones en la dictadura, por muchos errores que se cometieran, y cometieron (de aquellos polvos, estos lodos), en la Transición, había confianza en que algo decisivo se estaba gestando entre todos, con la sociedad partícipe y liderada por políticos de mayúsculas, muchos de ellos, bajo un espíritu de cambio. Y todo llevaba a una sensación general: los hijos iban a vivir mejor que los padres. Los sacrificios y la valentía, la lealtad y el esfuerzo estaban justificados por una recompensa posterior.

Esa sensación hoy ha desaparecido. Vivimos con indicios muy claros de que nuestros hijos vivirán peor que nosotros. Podemos decir con dolor y sin tapujos, que lo sabemos. Las altas preguntas sobre el futuro se encarnan en un malestar muy humilde. ¿Qué va a ser de ti?, ¿cómo vas a vivir?, ¿encontrarás trabajo?, ¿deberás irte de España?, así fluye el interrogatorio silencioso de un padre cuando piensa en su hijo.

Se trata de un interrogatorio que debe tenerse muy en cuenta para comprender la pésima consideración que hoy tienen los españoles de la política, los partidos y el Parlamento. La corrupción es un espectáculo bochornoso, ensucia un país y pudre las costumbres. Y lo triste es que muchos de los errores de la Transición aparecen cuando observamos con pasmosidad como muchos de los imputados y acusados por corrupción se presentan, y son re-elegidos por amplias, bochornosas mayorías. Insulto a la inteligencía; síntoma del mayor mal que ha aquejado a #Españistán desde siempre: la falta de educación. En este caso, la educación política, filosófica y democrática.

El sectarismo, las mentiras electorales y las mentiras del día a día en la legislatura, las justificaciones de lo injustificable, las promesas partidistas, las interpretaciones tergiversadas de la realidad, la ley del embudo y el clientelismo -todas las características propias de la representación política bipartidista-, componen un espectáculo molesto, triste y sobretodo, irritante. Pero, por desgracia, los ciudadanos acaban utilizando el rencor y el miedo como moneda de cambio y acuden a votar no por fe en los suyos sino por desprecio de sus adversarios.

Y todo ello trae una consecuencia mucho más dolorosa y que siempre las élites del poder han buscado, y lastimosamente, tan cerca nunca han estado de poder conseguirlo. El desctredito en la democracia, fruto de la desconfianza en el futuro, en el sistema representativo ahora esclavo de los mercados, y la pérdida de fe en la soberanía popular, la conciencia de que el Parlamento no sirve para solucionar los problemas, porque sirve a los intereses partidistas y de los poderosos sobre las soluciones a los problemas del día a día de los ciudadanos, y que los hijos, por mucho que se vote, acabarán viviendo peor que los padres. Esta es la sensación que tienen hoy los españoles. Con más evidencia que en otros países europeos, porque nuestra vendida como idílica Transición pacto una democracia limitada y precaria, sentimos que el Parlamento no es un lugar útil, un espacio de decisión, un taller de futuro. En despachos de gente no votada, ámbitos opacos y extranjeros, los especuladores toman la decisión de lo que será la realidad de nuestros hijos. Y las élites españolas, contentas de mantener sus privilegios, abandonan al país en manos del negocio ajeno y aceptan un acelerado empobrecimiento general.

Nuestros hijos, pues, vivirán peor. Esa es la razón definitiva del descrédito de la política española. El progrsismo ha muerto víctima del virus de inmunodeficiencia adquirida del planeta que es el capitalismo, cuyo brote más vírico, es el irracional, amoral e inhumano neoliberalismo conservador, y que durante los últimos 30 años ya había causado estragos en otras partes del continente, pero que siempre salivo por infectar al paraíso del Estado del Bienestar, y las sociedad modernas, justas, racionales y democráticas: Europa

Queda aclarar un punto: ¿Qué es vivir peor? ¿Cómo se presenta el futuro para las generaciones venideras? Vivir peor significa formar parte de una sociedad, una estructura social, con menos derechos cívicos, sin garantía de libertades, ni siquiera las básicas. Lo harán con unos servicios públicos deficientes y degradados en el último escalón de la competencia pos privatización y negocio de las élites con los derechos de la ciudadanía de estas primeras dos décadas del siglo XXI en Europa. Sanidad, educación y servicios sociales rotos e inservibles, alejados de su función máxima que es garantizar la igualdad ciudadanía en unos límites básicos que garanticen el correcto funcionamiento de la democracia, paliando las posibles y desmesuradas diferencias que el capital provoca. Nuestros hijos y nietos, trabajarán bajo el amparo de legislaciones laborales humilladas y cercionadas más cercanas al siglo XIX y la esclavitud que se mantiene en los países en vías de desarrollo o subdesarrollados que lo que tenemos aquí y ahora. Las pensiones serán mucho más frágiles y todo ello construye un edificio de inseguridad social eterno y que garantizará a un 1% de la población Mundial casi todo; y al resto casi nada.

Al acabar la Dictadura y en la Transición a nuestros padres y a nosotros mismos nos convencieron que vivir mejor significaba consumir más, casi irreflexivamente, a modo de capircho, como manera de distinción y supremacía. Ahora nos quieren convencer de que se saldra de esta "su crisis", pero nuestra estafa, cuando circule nuevamente el crédito, el dinero. Así se desatará el consumo y las calles llenas de desperdicios serán el síntoma de la felicidad. Obviamente felicidad vacía de contenido porque se sustentaría en una moral de usar y tirar. Pero aún así todo ese dinero y capitalismo desmesurado, esos bienes y servicios de quita y pon, no impedirán que nuestros hijos vivan peor, con menos derechos y libertades, porque los beneficios de la reactivación económica, serán, como han sido los de la parada en seco del círculo productivo y económico, elitistas, antidemocráticos, insolidarios y amorales.

Pero no todo esta perdido. Nuestros hijos pueden vivir mejor, y podemos conseguirlo recuperando la labor y función de la política, con partidos y personas capaces de defender todos nuestros derechos cívicios y democráticos en el espacio destinado a ello: El Parlamento. Y para conseguirlo es el momento de luchar, informarse, asociarse, moverse y entender que esto no es una crisis momentánea y temporal del sistema capitalista. Más bien es un fin de ciclo, la demostración en vivo y en directo, de un sistema podrido por la bajeza y la avaricia que tiene los días contados, aunque a través del "austericido" trate de dar sus últimos coletazos, tratando de reventar las pocas cosas que le quedan al proletariado y al ciudadano común, que no utiliza paraísos fiscales para evadir impuestos.

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lunes, 4 de marzo de 2013

Reflexión: ¿Ante el final de un etapa?



He dejado pasar 48 horas para escribir esta entrada, para poder reflexionar, ordenar ideas y no calentarme, y que decidí escribir sentado en mi asiento de la grada de Würzburg, viendo el desastroso segundo cuarto que nos brindó Perfumerías Avenida Salamanca el pasado sábado ante Burgos. Luego el partido se solucionó mitad por la mayor calidad salmantina, mitad por el escasísimo banquillo burgalés.

Lo cierto es que esta temporada el Avenida, nos ha dado a todos los aficionados más dolores de cabeza que alegrías. Y aún así, quizás dentro de una semana exacta estemos celebrando en la Plaza Mayor de Salamanca la 4ª Copa en la historia del club. Y si, el próximo finde se juega la fase final de la Copa en Zamora, y quizás ocurra como en la versión masculina, donde el máximo favorito, el Madrid, cayo a las primeras de cambio ante a la postre campeón, un Barça que parecía llegar en peor forma, resultados y moral. Pero el baloncesto es así, la Copa es así. Suele ser habitual que en ese finde de máxima exigencia, aspectos como la experiencia o el tan valioso y a la vez díficil de explicar, capacidad de competir y de ganar, cobran vital importancia y acercan o alejan campeonatos con pasmosa exactitud. Como digo, hace 3 semanas, en Vitoria, el Barça supo competir y consiguió ganar.

Pero a priori, la realidad no invita al optimismo. Cuando en verano, en la piscina comentaba con los colegas el equipo que había hecho Avenida, ya les avisaba que iban a pintar bastos, sobretodo comparada con la del gran rival este año, Rivas que si que ha construido un equipo mucho más equilibrado y redondo. Quizás ahora sea más fácil escribirlo, visto lo visto, pero ya en aquel momento no me daba ninguna confianza la plantilla creada. En torno a una, supuesta, estrella, Nicole Powell, que volvía 5 años después a Salamanca, con unas condiciones físicas limitadas a aquella primera etapa por las lesiones, y que cualquier buen aficionado al baloncesto femenino conocía, gracias a Internet, lo que hace que no se explique el por qué de su fichaje, y a aquel precio. Analizar sus números en Euroliga o WNBA dejaba claro que o daba un salto por implicación y acierto o la cosa iba a acabar mal. Y acabó mal. En diciembre fue cortada, por bajo rendimiento (muy desacertada al principio y al final desaparecida, aunque cierto es que le hecho ganas) y por mala actitud con sus continúas salidas nocturnas (ya os digo yo, que tampoco nada nuevo con respecto a su primera etapa). Pero por ahí no estaba el único problema, y es que el resto del plantel cumplía dos requisitos: Excesivamente veterano, y con muchas carencias sobretodo para crearse el propio tiro. Es decir, jugadoras que uno de los tres pilares básicos, botar, pasar o tirar, alguno de los tres, les falla. Y en cada ataque en estático, se ve y se nota. A Avenida, todo lo que no sea contraatacar le cuesta mucho anotar, y durante la primera parte de la temporada, la defensa ha brillado por su ausencia.

Y para rematarlo todo tres aspectos más:
  • Las lesiones: La de la principal jugadora interior, Marija Rezan, que poco a poco va recuperando la forma (ha sido MVP esta última jornada, ante eso sí, muy escaso juego interior del Burgos). Y ahora la del alma del equipo, la capitana, Isa Sánchez que ha dicho adiós a la temporada con una rotura de ligamentos, y esperemos que no, a la práctica del baloncesto. Pero es que además se han sucedido multitud de problemas físicos, que han atacado a prácticamente todas las jugadoras.
  • La baja forma de Marta Xargay. Llamada a ser la base titular, a crecer exponencialmente este año y a ser con Silvia Domínguez las bases de la selección, la gerundense ha estado muy alejada de sus rendimientos pasados y esperados. Incómoda en cancha y desacertada, sólo le salva la máxima implicación en defensa. Un único partido destacable en todo el año, en la milagrosa victoria contra Ekaterinburgo en Euroliga, donde firmo 14 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias y 5 recuperaciones ante Sue Bird o Taurasi, es a lo que ella misma y todo el club aspiramos y necesitamos.
  • El anterior entrenador: Alberto Miranda. Avenida decidió a la par que cortaba a Powell, destituir al entrenador, Alberto Miranda. Y no es que lo hiciera mal. Hubo aciertos y fallos, como es lógico. Quizás el mayor apostar todo el juego ofensivo en torno a Powell. Pero Miranda dió la máxima implicación y voluntad, y a cambio recibió en bastantes ocasiones actitudes, a mi modo de ver, sospechosas, con bajadas de brazos en defensa más que elocuentes. Y es que lo digo claramente: Tengo la sensación y muy fundamentada, de que desde el vestuario, a Alberto Miranda se le hizo la cama, con muy poca actitud, lo que unido a unas aptitudes no muy allá, hacia imposible el buen devenir del equipo.

Así estando ya las cosas, se contrato a Victor Lapeña como entrenador. Un entrenadorazo, las cosas como son y se remodeló la plantilla. Y con mucho trabajo, mayor implicación, algo de acierto y un poco de suerte se consiguió primero ganar en Rivas, recuperando el basket average (aunque la posterior derrota en Girona ha hecho que aquel esfuerzo sea baldío), y clasificar al equipo para la fase de octavos de la Euroliga cuando parecía imposible. Y allí, ante un equipo de similar potencial al nuestro, Kosice, se acabaron de desnudar las carencias perfumeras. Ante un equipo, muy buen armado, que sabía jugar el balón, moverlo con criterio, a donde hace daño, y donde todas las jugadoras eran capaces de dominar los tres aspectos de juego (bote, pase y tiro; a mi juicio básico en toda jugadora de Euroliga) y eran superiores a sus pares en Avenida, poco se pudo hacer.

Y eso que como decía antes, la plantilla con la que cuenta Lapeña es notoriamente mejor que la que soporto Miranda. Aunque tampoco no mucho más allá. A la baja de Powell, antes se sobrevino la de la otra americana, la bisoña Aldair inédita en la WNBA este año y que llegó lesionada. Le sustituyo Hodges, escolta que ayudó para ganar la Supercopa por la mínima a Girona, y poco más. Como estaba lesionada Rezan, llego en segunda etapa Willingham. La 4 le esta poniendo ganas y bastantes puntos, pero esta lejos de sus prestaciones en la primera etapa con Avenida (año 2009, en la primera Final Four). El resto del juego interior lo forman la lituana Sulcite (gran mano de tiro de tres, sobretodo librado y frontal; buena lectura; pésima defensa, floja en rebote) y la muy limitada Luci Pascua (mucha voluntad y poco más).

Por fuera las cosas no andan muy allá. De base suplente, Antoja, sigue manteniendo mucha clase pero esta lejos de la jugadora que era capaz de dominar partidos con UB Barça (cierto es que también han pasado 8 años). Marta Fernández esta siendo la mejor jugadora este año, pero su escaso porcentaje de tiro exterior frena el juego azulón que continuamente se enfrenta a defensas zonales o muy cerradas. Isa Sánchez ha dado mucho incluso más de lo que se esperaba, convirtiéndose cuando estuvo en cancha en la mejor anotadora del equipo, y un fichaje de este año, como Maria Pina, también es mucha voluntad pero muy poco más. Y para competir en Euroliga con eso no basta. Por eso ha llegado Paola Ferrari, recién recuperada de una lesión, y que a poco que se entone con su capacidad de anotación y su entrega y fortaleza defensiva acaparará minutos y Monique Currie, sustituyendo a Powell, que esta aportando muchos puntos, pero va por su cuenta, haciendo sus tiros por contrato y en ocasiones estando muy desconectada de sus compañeras. Y ahora ha llegado, Anna Montañana. Una "4" más que veremos como amolda en las rotaciones el entrenador.

Copa de la Reina 2023. Zamora, Pabellón Ángel Nieto

Estas son las armas con las que Victor Lapeña va a intentar ganar la Cuarta Copa de la Reina para el Perfumerías Avenida. Lo va a buscar a Zamora, donde la Federación, una vez más, ha hecho los desplantes oportunos a la afición y club de Avenida. Con todo el respeto a Zamora, su afición, sus jugadoras, el club, que lo están haciendo fantásticamente bien, la federación aprovechando las limtaciones del pequeño pabellón zamorano ha intentado hacer negocio con la afición salmantina.

Me explico. De 2000 localidades que ofrece el Ángel Nieto (con gradas supletorias incluídas), la FEB y FeBCyL se han quedado con 1000. 500 han ido a parar a los abonados del Zamarat (lógico) y el resto a razón de 240 por cabeza para los otros tres participantes. Pero conociendo la cercanía entre la capital de Viriato y Salamanca, era claro la voluntad de muchos salmantinos de desplazarnos allí a pasar el día (y gastar dinero allí) y ver a nuestro equipo. Y por eso decidieron cobrar 30€ por abono; por tres partidos. En mi opinión, un atraco. Como tenían asegurada la presencia salmantina, de manera masiva, ofrecieron una oferta (ampliada por gestiones del club con Girona y la FEBCyL, por el que sacaron casi 100 más). Ganan lo suficiente para sacar tajada y que Avenida solucione la demanda. La demanda de casi mil aficionados (otros muchos, ni lo intentamos, en mi caso, porque consideró 30 euros un despropósito). Y Avenida hizo lo que pudo un sorteo. Y como es tan característico en el sentir salmantino, de por todo quejarse, y por nada moverse, se oían abucheos y gritos en el pabellón mientras se realizaba el sorteo.

En vez de ser una afición unida, tanto en la defensa del club como en el ánimo a las jugadoras, la afición del Avenida ha derivado en una turba en la que el únco orden y concierto viene de unos pocos y de la peña Laura Camps. Otras peñas ya ni animan. Sólo se dedican a insultar megáfono en mano a los árbitros (luego pasa lo que pasa). Los gritos de "tira" se oyen mientras las jugadoras, no saben que hacer. Se quejan de todo y por todo. No sabéis disfrutar del deporte, y de una hora y media de esparcimiento. Es el típico ejemplo de salmantino rancio, que sólo sabe quejarse y gritar sin sentido pero que ante lo importante no se mueve, ni se inmuta. Todos queremos ganar y en mi caso, particular, que el equipo jugará mucho mejor (¡Cómo sabía yo y mi hermano, lo que ibamos a echar de menos a Mondelo!), simplemente eso. No oír descalificaciones, insultos y estados de crispación que a lo único que conducen es a la ruptura entre afición, club y equipo. Algo muy peligroso.

Deberíamos de recuperar esa unión por el baloncesto, por nuestro equipo, y que ahora sólo queda para protestar por cualquier decisión que toma la directiva, o para insultar al extinto Ros.

En ocasiones temo por este club. Por este equipo que tantas alegrías nos ha dado, empezando por un rato de diversión y esparcimiento ante el tedió del día a día, atenazado por el frio castellano. Habrá algún día en el que el que pone la pasta, se canse y se la lleve para otros menesteres. Familia Recio, podéis estar tranquilos que hay muchos, entre los que me incluyo que os agradecemos y agradeceremos hasta el infinito todo lo que nos habéis dado. Ya no habrá partidos de Euroliga, ni jugadoras internacionales jugando en Salamanca. Incluso puede que no haya Liga Femenina, y sólo quedemos un par de centenares en el pabellón. Se perderá la cantera donde tantos padres intentan volcar sus fracasos sobre sus pobres hijas. Todo ese esfuerzo puede que un día se pierda, y entonces qué quedará. ¿Alguien recordará las tardes de partido y las noches europeas?. ¿Los viajes?, ¿los éxitos?; ¿las fotos en los balcones de la Plaza Mayor?; ¿cientos de niñas practicando deporte?,,.

Siempre he comparado a Avenida con Unicaja de Málaga. El crecimiento del club, el apoyo incondicional de la ciudad, de la afición. Y veo al Unicaja sin sus emblemas, como Berni y Cabezas, descabezado (valga mejor que nunca la redundancia), sin chispa, sin brío en sus gradas. Un equipo carente de alma, en el que las decisiones deportivas se suceden de mal en peor, en un descalabro que roba el espíritu del club y de unas gradas, ya despobladas, seguro que con mucha gente desanimada y cansada. No dejan de ser aficionados de pega, que van a lo que sopla el viento y ni entienden de baloncesto, ni lo sienten con pasión. Lo veo y temo. Temo porque aquí nos pase igual y esta Marea Azul de 3000 personas se quede en 1000. O menos. Y entonces tener un equipo capaz de ganar la Liga y competir en Euroliga desaparezca. Todo esto mientras se acaban de cargar al entrenador del otro equipo deportivo profesional y representativo de la ciudad.

Aún así y con todo y desde casa estaremos animando con la bufanda en la mano y dando todo el apoyo. Vamos Avenida!!

jueves, 28 de febrero de 2013

Adiós ¿al padre de la indignación?



Ayer murió Sthépane Hessel. Tenía 95 años. Su libro ¡Indignaos! (Indignez-Vous, 2011), 32 páginas, editado en Francia en una pequeña editorial y en un primer momento, vendido por menos de 3 euros, fue todo un toque de atención al mundo entero, priorizado en Francia, y recogido por la Europa pobre del sur sobre las consecuencias del exacerbado capitalismo neoliberador y de la misería a la que se conducía, y conduce, al 99% de la población. También de la impredecible en aquel momento, pero latente, merma de calidad democrática, libertades y derechos que llevaba asociado. Era una llamada a toda la población, pero especialmente a la juventud. Desde el punto de vista literario fue el renacer del panfleto, en el caso español casi desde la Segunda República, y vino con el prólogo de su coetáneo, José Luis Sampedro. Llego a vender cietos de miles de ejemplares, haciendo más rica si cabe a una editorial, de ideología conservadora. Y neoliberal.

Vinculado a la bohemía (hijo de una pintora), el también hijo de un judío alemán, Hessel, no pasó nunca las estrecheces económicas de Sampedro, sino que llevo una vida cómoda en el aspecto económico, pero audaz, libre y cultural como recogio Truffaut para uno de sus ensayos cinéfilos de Nouvelle Vague. Sólo hasta el auge del nazismo cuando acabo por su ascendencia en un campo de concentración (en Buchenwald y Dora-Mittelbaus) donde fue torturado. Liberado, renego de su ascendencia germánica (se nacionalizó francés) y comenzó su carrera diplomática, culmiando su desmedido interés por lo "público", la política y la sociología, y sobretodo la filosofía, que ya demostro desde su más temprana edad. Así llegó a ser unos de los ponentes y desarrolladores y firmar La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en un claro anhelo, un sueño real y factible, de un mundo mejor.

Y con ese espíritu y ya nonagenario, Hessel lector empedernido de poesía, se sento y escribió un alegato contra el egoísmo, la estupidez humana y en favor a la rebelión, el despertar crítico y democrático de unas generaciones acomodadas, a la par que amordazadas, para jamás protestar y dar por bueno todo. En una situación de deriva democrática lamantable, de europeismo a la baja y por calidades (siempre se declaró europeísta), de crisis económica endémica del sistema capitalista que ya da sus últimos coletazos herido de muerte por el egoísmo de la clase dominante, en el que el trabajo esta supeditado a la especulación, donde cada vez más gente vive peor, sólo para unos pocos (ínfimos...). En esa situación fue un hombre de 93 años quien recupero la idea de la sublevación, de la lucha en las calles y de la recuperación del poder democrático por el pueblo. Su planfeto iluminó, pero el camino ya estaba hecho.

No fue en "su Francia" donde ¡Indignaos! cobró fuerza en las calles. Allí los franceses cobran más del doble que nosotros, españistaníes. Y aún gobernados, por un ultra liberal como Sarkozy, los franceses mantienen un poderoso músculo sindical y reivindicativo que mantiene calientes y claras las lineas de lo tolerable, de los derechos, deberes y libertades del pueblo, a salvo, de despotas, caciques y egoístas capitalistas. Fue en el sur de Europa donde su libro ha tenido más influencia.

Esto no quiere decir que un día, en una librería, 500.000 (son las copias que ha vendido aquí; innumerable el número de lecturas que ha tenido, por compartir, prestar,...) jóvenes, encontraramos ¡Indignaos! y salieramos con las rastas, las batucas y las Quecha a la calle y a las plazas. No. Lo cierto es que el estado de Indignación, que tenemos ahora y que es un hermano que le ha salido al degradado estado del bienestar que nos han violado en Españistán, llevaba muchos años calentándose. Crisis económicas, jóvenes sobrecualificados sin oportunidades, burbujas inmobiliarias, estafas, déficits democráticos, franquismo latente, Transición de buen rollismo sin contenido... Demasiadas cosas para estar tranquilo, viendo fútbol y televisión. Lo cierto es que por todo el país han ido naciendo ideas y plataformas; blogs, grupos en redes sociales; recuperándose el asociacionismo de barrio y asambleario para finalmente aparecer en las calles. Las 500.000 copias con las que aumento su cuenta de resultados la editorial Planeta (editora entre otros del planfeto retrogrado y fascista de La Razón) no pueden ser comparadas con la red y la participación que la indignación popular llevaba ya en sus mentes y corazones, espoleando el talento y la energía de muchas personas asqueadas de un sistema moribundo y nauseabundo porque condena a la mendicidad a la gente honesta y premia a los inmorales y amorales. Aunque evidentemente ayudo para etiquetar el Movimiento 15M, siguiendo las prebendas y manías que tiene el periodismo de hoy en día. Etiquetarlo y catalogarlo todo. Y llego el día.

Aquel 15 de mayo de 2011 España se hecho a las calles hastiada de corrupción, dictaduras (franquista, conservadora y económica) y sobretodo de amoralidad. Y ante aquel despliegue de fuerza reivindicativa y lucha, Hessel y su panfleto, sirvieron para hacer ver que la indignación, estaba latente y ya ardiendo, pero sobretodo que no entendía de ideologías, ni edades, procedencias, ni estados. La democracia real, aspira a unos criterios y bases de dignidad de los seres humanos, que nunca pueden ser sobrepasados.

Leí ¡Indignaos! cuando me lo presto mi jefa (fíjense que buen rollismo). Y me pareció bueno, correcto. Pero quizás porque ya estaba, entre comillas aburrido y cansado de leer, lo mismo siempre: las mismas cosas que me indignaban ya y me cabreaban (e indignan y cabrean todavía hoy) no me pareció lo suficientemente poderoso como para encender una revolución. Quizás a alguien ajeno a la realidad palpable de la calle y mediatizado por los medios de comunicación de masas al servicio del poder le sirviera de acicate. No lo dudo. Más tarde, Hessel, escribió ¡Comprometeos! que era un llamamiento para pasar de la indignación a la acción, y ahí, encontro menos empuje mediático, quizás porque interesa más tenernos indignados, pero que no hagamos ruido, no ocupemos espacio en la vía pública, o saquemos  el hoy más necesario que en 1789 gran invento del Dr. Guillotin. Y después, aquí, en Españistán, llegó más neoliberalismo, más fascismo y más conservadurismo.

Pero quizás la aportación más importante de Hessel al 15-M fue la de transmitir, con su edad y trayectoria política, un tipo de credibilidad que los grandes medios necesitaban para poder hablar de las movilizaciones en calle sin sentir que daban voz a lo que caricaturizaban como un latido antisistema que aunque muchos nos sentimos así, otros muchos no se encontraban cómodos con la etiqueta. Y sobretodo el compromiso del que él nunca dimitió. Es necesario tomar el relevo. No son tiempos de desperdiciar la energía ni los terrenos ganados que se están yendo por un sumidero. El final de Indignaos cobra hoy todo su significado: "Una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comuniciación de masas que no proponen otro horizonte para nuestra juventud que el del consumo de masas, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos". Llamando "a los que harán el Siglo XXI" a la acción porque "Crear es resistir, resistir es crear". Él descansa ya, es nuestro turno.


D.E.P. Stephane Hessel.



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No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros II
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros III
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros IV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros V
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros VIII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros IX
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros X
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XV
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVI
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XVIII
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XIX
No somos mercancía en las manos de políticos y banqueros XX

Camareros: Necesarios, degradados y precarios. Una experiencia personal

Ahora que ya está aquí el veranito con su calor plomizo, pegajoso y hasta criminal, se llenan las terracitas para tomar unas...