lunes, 3 de mayo de 2010

Como las vacas al Tren

Así estamos todos. Quietos, conformistas, imbuidos en estupideces que poco tienen que ver con lo realmente importante. No, no estoy hablando del escarnio que produce la corrupción, el acoso y derribo al juez Garzón, de que este país no haya cerrado como se debe los años más oscuros de su historia. Tampoco hablo del IPC, de las ventajas fiscales de diversos grupos (desde aristócratas hasta tenderos chinos), de la situación de educación o sanidad, del camino al laicismo que todavía tiene que recorrer en la legislación y en la mentalidad España. Todos estos problemas deben solucionarse haya lo que haya por delante. Con crisis o sin ella. Hay temas que cuando surjen tienen que resolverse y algunos enquistados o de auténtica vergüenza mucho más porque es o ahora o ya nunca.

Pero todo esto tampoco preocupa. El fútbol y el resto de estupideces que adormecen y emboban a la sociedad nos hicieron pasar por el 1 de mayo sin pena ni gloria. Estamos ya en los más de 4'6 millones de desempleados y ya no nos engañan ni con los números más o menos amañados, ni mucho menos con los brotes verdes. Anestesiados por unos sindicatos atados con correa excesivamente corta a un supuestamente gobierno de izquierdas, sólo se consiguieron movilizar unas 6.000 personas en Madrid para protestar contra la situación, o mejor dicho hacer como qué. Pancartas sin cosignas, palabras vacías y necías sin amenaza seria y preocupante de reivindicaciones y revoluciones. La huelga general es una herramienta con la que a un gobierno de derechas ya se le habría castigado, totalmente correcta, y sin embargo ante el neo-conservadurismo económico de ZP (y de Europa) seguimos tendiendo mano a empresarios que auguran la ruptura de la izquierda como una barra libre para volver a maximizar los beneficios bajo un gobierno de derechas.

Tenemos que movernos ya. Agriculturores, autonómicos, obreros, inmigrantes, mujeres, jovenes, pensionistas y consumidores. Pongámonos en pie y gritemos con fuerza por nuestra libertad e independencia. Por el abandono de un sistema viciado y corrupto, basado en la especulación, la riqueza instantánea sin temor a los costes y represalias. Visto que las "autoridades" no dan con la tecla para "refundar el capitalismo" seamos nosotros, la base de la pirámide los que ya no sólo ansiemos y promovamos un nuevo modelo económico, más justo, social, responsable y sostenible, sino que cojamos el mando de la situación y consigamos un sistema en el que de verdad todos seamos iguales. A efectos fiscales, judiciales y sociales. Cambiemos ya de una vez la clase politica y los agentes sociales que de ambos lados se ríen de nosotros y continúan aliados y empeñados en perpetuar un sistema que ha llevado a la miseria a millones de personas. Basta ya de salarios bajos, prestaciones y subsidios recortados y precios tanto de los bienes más insustituibles (alimentación, vivienda, combustible, transporte) como de los que dan esa verdadera identidad y libertad (ocio y cultura) sólo al alcance de unos pocos sin capacidad de endeudamiento. Es la hora de la ciudadanía, de la sociedad. Es nuestra hora.

Estamos viendo pelar las barbas de los griegos, y las tijeras de la corrupción y la especulación también tiene barberos por estas tierras...

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