domingo, 1 de marzo de 2026

Mes literario por el feminismo

Voy a hacer de marzo un mes de lectura en clave feminista. Voy a sugerir, modestamente, una serie de obras literarias escritas por mujeres que pretenden dar conocimiento sobre el feminismo y la necesidad de trabajar hacia un sociedad donde la igualdad entre géneros, la tolerancia y el respeto, no sean utopías, ni meros eslóganes, sino algo más: hechos tangibles, verificables y realidades perfectamente posibles en el mundo material.

Voy a proponer ensayos, tanto sobre las ciencias sociales, como de la Historia. Hagiografías y también biografías. Incluso una autobiografía. Pero también voy a incorporar algunas lecturas que desde la narrativa nos interpelan como sociedad, hombres o mujeres, a revisar nuestros comportamientos, pensamientos y actitudes. Alguna de ellas, incluso lo hace sin aducir directamente al feminismo, pero si implicitamente al describir los profundos problemas sociales que el machismo y la desigualdad (económica, política, social y cultural) entre géneros provoca a las mujeres. Voy a salir de las referencias clásicas como La Habitación  propia de Virginia Wolf o el Segundo Sexo de Beavoir para ir más allá. A reflexionar, sin olvidar los imperecederos, sobre si somos más o menos machistas. Si el feminismo es una simple moda, una ideología o una necesidad, que con sus matices y posibles imperfecciones (si es que las tuviera), pueda generar un mundo mejor con la participación de todos.

Con el ánimo de sumar y añadir más bagaje a nuestra personalidad poneros cómodos en vuestro sofá o espacio de lectura favorito. Adecuar la luz y los cojines. Poned algo de música que haga agradable la estancia y el momento. Concentraros. Desconectar el teléfono para que no os interrumpan. Disponer a mano papel y lápiz para apuntar referencias nuevas que añadan más contexto y trascendencia a este mes en clave feminista.



1. El Consentimiento, de Vanesa Springora

 

SPRINGORA, Vanesa (2020), El Consentimiento. Trad. Noemi Sobregués Arias. Ed. Lumen. n.º pág. 200.

Con trece años, Vanessa Springora conoce a Gabriel Matzneff, un apasionado escritor treinta y seis años mayor que ella, tras cuyo prestigio y carisma se esconde un depredador. Después de un meticuloso cortejo, la adolescente se entrega a él en cuerpo y alma, cegada por el amor e ignorante de que sus relaciones con menores llevan años nutriendo su producción literaria. Más de treinta años después de los hechos, Springora narra de forma lúcida y fulgurante esta historia de amor y perversión, y la ambigüedad de su propio consentimiento. Su maravillosa novela ha hecho, según el diario Le Monde, «arder Saint-Germain-desPrés»: el caso Matzneff cuestiona a la intelectualidad francesa y a una sociedad obnubilada por el talento y la celebridad.



2. Escribo tu nombre, de Elena Quiroga

 

QUIROGA, Elena (2024), Escribo tu nombre. Ed. Bamba Editorial. Primera edición 1965. n.º pág. 588.

Elena Quiroga ha acertado a reflejar en su relato la sutil trama de la existencia de las niñas sometidas a unos procedimientos educativos que, en vez de abrirles los ojos a la vida con todas sus grandezas y miserias, con todas sus alegrías y peligros, les crea una visión sórdida y, por supuesto, falsa del mundo.

Escribo tu nombre supone una rigurosa y valiente acusación contra la rutina, el formalismo, los falsos respetos, la hipocresía y la tiranía espiritual de que en tiempos no muy lejanos y aún, por desdicha, hoy mismo en determinados ambientes, se hace víctima a los niños confiados a unos educadores equivocados. Esta novela de Elena Quiroga es un canto a la libertad íntima del niño encerrado en el círculo de hierro de una familia indiferente y egoísta, así como de un profesorado que no tiene para nada en cuenta la personalidad individual de cada alumno. La protagonista es Tadea, una niña inteligente y sensible que, como sus compañeras, lucha por encontrar un mundo de verdad, de libertad y de justicia, que les niega el mezquino ambiente en que se ven obligadas a vivir.

Con una escritura vanguardista y precisa, colmada de imágenes ricas y conmovedoras, Quiroga nos revela la intimidad de la experiencia femenina en esos primeros y difíciles años de transición a la vida adulta. En la novela, Elena Quiroga captura la esencia de un alma en busca de su lugar en el mundo, y nos muestra cómo, incluso en medio del desengaño y la soledad, puede florecer un espíritu inclinado a la verdad y la belleza.



3. Carnicero, de Joyce Carol Oates

 

OATES, Joyce Carol (2017), Carnicero. Trad. Núria Molines Galarza. Ed. Alfaguara. n.º pág. 424.

La ganadora del National Book Award, cinco veces finalista del Pulitzer y en lista para el Nobel, vuelve con una novela inspirada en la vida del padre de la neurología y sus terribles investigaciones en un psiquiátrico para mujeres del siglo XIX.En esta historia basada en hechos reales, Joyce Carol Oates sigue los pasos de un médico que en el siglo XIX sometió impunemente gran cantidad de mujeres a terribles experimentos para sus avances científicos. El doctor Silas Weir, conocido a posteriori como el padre de la neurología y de la «ginopsiquiatría», se obsesiona en esta novela con una de sus pacientes, Brigit, una joven sirvienta albina que se convierte en el principal sujeto de sus experimentos y en la semilla de su destrucción. Narrada por el hijo mayor de Weir, que ha repudiado el legado brutal de su padre, Carnicero se asoma al horror al que la comunidad científica ha sometido las mujeres a lo largo de la historia y se pasea por las regiones más oscuras de la psique, mientras trama al mismo tiempo una esperanzadora historia de amor.



4. La Mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres, de Siri Hustvedt

 

HUSTVEDT, Siri (2017), La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres. Trad. Aurora Echevarría Pérez. Ed. Seix Barral. n.º pág. 447.

Así define Siri Hustvedt esta ambiciosa reunión de sus mejores ensayos, escritos entre 2011 y 2015. Su vasto conocimiento en un amplio abanico de disciplinas como el arte, la literatura, la neurociencia o el psicoanálisis ilumina una teoría central en su obra ensayística, la de que la percepción está influenciada por nuestros prejuicios cognitivos implícitos, aquellos que no provienen del entorno, sino que se han interiorizado como una realidad psicofisiológica.



5. La Guerra no tiene nombre de mujer, de Svetlana Aleksievich

 

ALEKSIEVICH, Svetlana (2020), La Guerra no tiene nombre de mujer. Trad. Ioulia Dobrovolskaia, García Gonzál. Ed. Debate. Colección Historia. Primera edición 1985. n.º pág. 368.

Casi un millón de mujeres combatió en las filas del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial, pero su historia nunca ha sido contada. Este libro reúne los recuerdos de cientos de ellas, mujeres que fueron francotiradoras, condujeron tanques o trabajaron en hospitales de campaña. Su historia no es una historia de la guerra, ni de los combates, es la historia de hombres y mujeres en guerra. ¿Qué les ocurrió? ¿Cómo les transformó? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte. Aleksievich deja que sus voces resuenen en este libro estremecedor, que pudo reescribir en 2002 para introducir los fragmentos tachados por la censura y material que no se había atrevido a usar en la primera versión.



6. Porque las mujeres salvarán el planeta, de varias autoras

 

VV. AA. (2019), Porque las mujeres salvarán el planeta. Trad. Víctor Sabaté. Ed. Rayo Verde Editorial. n.º pág. 218.

Este libro pretende responder afirmativamente a preguntas relacionadas con cuestiones de género y medioambientales a través de ensayos y entrevistas que no sólo quieren provocar una reflexión, sino también una acción colectiva para cambiarlo todo.



7. La cuestión de la mujer y los orígenes del feminismo, de Lucy Delap

 

 

DELAP, Lucy. «La "cuestión de la mujer" y los orígenes del feminismo», en Lucy Delap, Historia del pensamiento político del siglo XIX. Madrid: Akal, 2021, pp. 335-365. enlace en dialnet.

No puedo dejar de poner este texto traducido de una profesora y estudiosa especializada en estudios de género y en las implicaciones que el feminismo tiene. En el texto escogido, que aparece en una publicación más amplia (Historia del pensamiento político del Siglo XIX) la autora recorre la génesis y desarrollo del feminismo en Reino Unido y en Europa. Además, plantea la situación de la mujer en la sociedad actual, con un recorrido de luchas, resignificaciones, avances y retrocesos, que no ha traído, por lo general, la ansiada igualdad. Por último, también desarrolla los retos y necesidades que tiene la mujer hoy en día, con sus identidades de género, de clase o de raza incluidas. Para ello se vale del bagaje histórico de las luchas y emancipaciones feministas. Toda su obra en inglés es más que recomendable.



8. Pan de ángeles, de Patti Smith

 

SMITH, Patti (2025), Pan de ángeles. Trad. Ana Mata Buil. Ed. Lumen. n.º pág. 296.

Dios susurra a través de una arruga en el papel pintado”, escribe Patti Smith en estas extraordinarias memorias en las que, desde su primer recuerdo hasta sus actuales inquietudes, teje un inolvidable relato de una vida consagrada a la belleza, la música, la poesía y el amor.

Nacida en el seno de una familia de clase trabajadora poco después de la Segunda Guerra Mundial, su infancia dickensiana transcurre entre desahucios y enfermedades, alternados con juegos y libros de cuentos que le abrirán las puertas de un mundo lleno de magia y sueños de libertad. Pronto descubre en Arthur Rimbaud y Bob Dylan los modelos para sus propios poemas y canciones, y en Nueva York, un nuevo territorio artístico donde formar una banda y componer discos tan legendarios como Horses y Because the Night. Amor y familia, pérdida y reconstrucción y, siempre, la escritura serán las constantes de una trayectoria vital impulsada por la libertad artística y el poder de la imaginación para transformar lo cotidiano en sagrado, lo común en mágico y el dolor en esperanza.



9. Valquirias Rojas, de Kristen Ghodsee

 

GHODSEE, Kristen (2025), Valquirias Rojas. Trad. Carmen Alonso Menéndez. Ed. Verso. Manifest Llibres. n.º pág. 226.

A través de una serie de ensayos biográficos críticos, Valquirias rojas explora la historia del feminismo socialista. Con rigurosidad y precisión, la reconocida etnógrafa Kristen Ghodsee examina las carreras revolucionarias de cinco mujeres socialistas destacadas en la Unión Soviética y Bulgaria. Ellas son la política bolchevique Alexandra Kollontai, la pedagoga radical Nadezhda Krupskaya, la apasionada escritora francesa Inessa Armand, la letal francotiradora Lyudmila Pavlichenko y la partisana convertida en científica y activista mundial por los derechos de las mujeres Elena Lagadinova. Ghodsee da cuenta de los desafíos a los que se enfrentaron las mujeres en la transición hacia el comunismo. Ninguna de ellas era una izquierdista perfecta: sus vidas estaban llenas de conflictos internos, contradicciones y a veces escandalosos privilegios, y, aun así, lograron avanzar en sus propios proyectos políticos a través de la perseverancia y dedicación a la causa revolucionaria. Caminando en todo momento sobre la fina línea entre la necesidad de alcanzar la solidaridad de clase y el deseo de forzar a sus colegas a tomarse en serio los problemas de las mujeres, estas cinco referentes buscaron soluciones ingeniosas para su tiempo y nos dejan lecciones relevantes para las militantes de izquierdas, para las feministas, para los hombres y para cualquiera a quien le interese las alternativas a un mundo misógino, capitalista e individualista. Imprescindible.



10. La emancipación de la mujer, de Flora Tristán

 

TRISTAN, Flora (2019), La emancipación de la mujer. Trad. Julie Delabarre. Ed. Menades Editorial. n.º pág. 120.

Flora Tristán (1803-1844) es, sin duda alguna, ejemplo de valor y esfuerzo de la mujer en su lucha por la liberación del yugo machista y es una figura trascendental del genio femenino. Visionaria y defensora de los derechos humanos, no dudó en condenar la explotación del hombre por el hombre en la Europa de entonces. Su condición de mujer le granjeó problemas enormes en su país (Francia) y en el de su padre (Perú). En ellos sufrió mucho, tanto por ella cuanto por las injusticias que veía por donde pasaba, lo que la llevó a consagrar su vida a la causa de un mundo donde la igualdad, la libertad y la fraternidad reinen soberanas. Mientras esto no sucediera, habría de nombrarse «paria». En La emancipación de la mujer se convierte en precursora del movimiento feminista, denunciando a través de ejemplos e incluso episodios autobiográficos, la opresión que sufrían las mujeres de distintas clases sociales, identificando los problemas comunes y propios y abriendo un camino hacia la libertad de la mujer.

De ascendencia obrera su motivación estaba en la mejora de las condiciones de trabajo, sobretodo de las mujeres. Se centró en el asociacionismo como método para lograr el derecho al trabajo de las mujeres, así como mejores regulaciones en matrimonio o aborto.

 

No puedo obviar el adiós a Susan George y volver a recomendar todas sus obras, a las que sin dedicarse en exclusiva al feminismo, no dejo de adjuntar una perspectiva feminista al estudio y análisis de la sociedad actual.

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

Obituario Susan George. Pensadora, activista, ejemplo y dignidad

  

El pasado 14 de febrero fallecía a los 91 años, en su residencia de París y rodeada por su familia, la filósofa y activista Susan George.

Valgan estas pocas palabras, juntadas a prisa y corriendo, como un homenaje sentido, de gratitud y recuerdo para una de las grandes pensadoras, en femenino y sin atender a géneros, del siglo XX y el primer cuarto del XXI.

Susan George ha sido un constante ejemplo de reflexión y crítica socio-política que ha transmitido con una enorme pasión y atino en su multitud de artículos, ensayos y conferencias, y especialmente a través de una prosa lúcida y fluida plasmada en casi una veintena de obras de politología, sociología, filosofía y feminismo.

Particularmente, llegué a Susan George en los 2006 y 2007 a través de varias referencias que me llegaron por estar vinculado a Monde Diplomatique y a ATTAC. Y sin duda, El Pensamiento Secuestrado (2007) y El Informe Lugano (2001) que se convirtieron en obras de consulta y de pilares para construir mi propio pensamiento. En ambas obras, así como en otras muchas de su extensa bibliografía, Susan George ejecuta un análisis crítico del neoliberalismo y del capitalismo ultraliberal, con una forma de escribir muy incisiva, muy directa en presentar los hechos, con el trabajo previo de contextualizarlos. Los argumentos se solidifican basándose en el periodismo, en la Historia y en la lectura calmada y compartimentada de las estadísticas, las causas y consecuencias de las políticas de extremo “liberalismo” de los últimos 50 años.

Temas como la desigualdad, el imperialismo y el neo-imperialismo americano, la globalización, el desarrollo humano, las derivadas de las intervenciones políticas y económicas en las comunidades, los individuos, en las culturas o en el medio ambiente se muestran tal y como son. Se convierten en denuncia y van más allá: al planteamiento de alternativas, reales y factibles, la primera de ellas la toma de conciencia colectiva de la humanidad en favor de los derechos humanos.

En El Informe Lugano, Susan George examina el impacto del neoliberalismo en la economía global y sus efectos devastadores en las comunidades vulnerables. Particularmente estimulante resulta su consulta y el dar voz a los pueblos indígenas de América Latina y poner el foco en las consecuencias sociales sobre la salud de las personas, en especial de las mujeres y también de las consecuencias medioambientales. Uno de los temas centrales es el cuestionamiento del modelo de desarrollo impuesto por instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. George argumenta que estas entidades, lejos de ser agentes de progreso, han perpetuado ciclos de pobreza y dependencia en muchos países en desarrollo. Este enfoque crítico no solo resalta la falta de eficacia de ciertas políticas económicas, sino que también invita a una reflexión profunda sobre la justicia social y la necesidad de alternativas viables al capitalismo desenfrenado.

Por su parte, en El Pensamiento Secuestrado, Susan George profundiza en la manipulación del pensamiento crítico en las sociedades contemporáneas. La autora sostiene que las élites políticas y económicas han logrado dominar el discurso público, limitando así las posibilidades de un debate genuino sobre alternativas al modelo neoliberal. Este secuestro del pensamiento no solo afecta a la política, sino que también influye en la forma en que se perciben realidades como la desigualdad, la pobreza o el cambio climático. Al poner de relieve esta problemática, George invita a los lectores a tomar conciencia de la importancia de cuestionar las narrativas dominantes y a involucrarse activamente en la construcción de un futuro más justo.

Ambas obras comparten la premisa de que el cambio es posible, pero enfatizan que requiere un esfuerzo colectivo y un cambio de mentalidad. Susan George, como siempre a lo largo de su vida y su carrera, no se limita a establecer una critica, por supuesto acertada y reveladora; también plantea la urgencia de desarrollar un pensamiento crítico que permita a las sociedades resistir y reinventar el modelo hegemónico actual. En este sentido, su trabajo se convierte en un llamado a la acción, instando a las personas a no convertirse en meras espectadoras de su realidad, sino a participar activamente en la creación de nuevas formas de vida social y económica.

La profundidad de la obra de Susan George radica en su capacidad para conectar lo macroeconómico con lo micro-social. Por ejemplo, al analizar las políticas neoliberales desde la perspectiva de los afectados, logra humanizar estadísticas frías y demostrar cómo estas medidas impactan directamente en la vida cotidiana de las personas. Su enfoque empático es un recordatorio de que detrás de cada cifra hay historias, luchas y esperanzas. Hay vidas humanas que hay que dignificar y respetar.

En conclusión, Susan George, a través de su aguda crítica y su enfoque inclusivo, no solo ilumina las sombras del neoliberalismo, sino que también ofrece una plataforma para repensar las estructuras sociales actuales. Sus obras son un recurso invaluable para cualquier profesional interesado en comprender las dinámicas del poder y la lucha por un mundo más equitativo.


Susan George, reconocida intelectual y activista estadounidense, ha dejado un legado imborrable en el campo de la crítica social y económica. Su vida estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con las causas sociales y una profunda indignación ante las injusticias del mundo. Su obra trascendió el ámbito académico y se convirtió en una poderosa herramienta de cambio. Su enfoque accesible y provocador no solo iluminó los problemas globales, sino que también inspiró a múltiples generaciones a involucrarse en la lucha por un mundo más justo.

Pero no sólo se quedo ahí. En el análisis académico o en la publicación literaria, sino que además su indignación se hizo carne. Se convirtió en lucha y participación en movimientos sociales y foros internacionales, posicionándola como una voz respetada y escuchada en debates cruciales sobre el desarrollo y el neoliberalismo. Sus planteamientos brillantes tomaron constancia de la realidad y su impulso fue el de la propuesta de alterantivas reales y tangibles. La capacidad de Susan George para combinar teoría y práctica hizo que sus ideas resonaran en distintos contextos, convirtiéndola en una figura fundamental en la discusión contemporánea sobre justicia social.

Aunque su partida deja un vacío significativo en el ámbito de la crítica social, el impacto de su trabajo perdurará. Susan George nos enseñó que la crítica es un acto propio de la realidad humana, y que además, es un deber intransferible en el afán por mejorar la vida y el futuro de todas las personas. Su legado invita a reflexionar y actuar, recordándonos que la lucha por la equidad y por la justicia continúa.

martes, 17 de febrero de 2026

A Boy Named Sue

 

La música siempre ha sido un medio poderoso para expresar emociones, contar historias y explorar temas sociales. Uno de los ejemplos más emblemáticos de esta triple capacidad se encuentra en "A Boy Named Sue", una canción escrita por el poeta y cantautor Shel Silverstein e interpretada magistralmente por Johnny Cash. La canción fue lanzada en 1969, dentro del emblemático recital que Cash dio en la prisión estatal de San Quintin (California), donde la estrenó. El concierto, no sólo era un regalo y oportunidad para los reclusos, sino que fue televisado en directo para todos Estados Unidos y Reino Unido, en un hecho que visto hoy en día, nos parecería alucinante. A Boy Named Sue no solo se destaca por su narrativa intrigante y humorística, sino que también ofrece un contexto cultural que merece ser examinado en profundidad.

La letra de "A Boy Named Sue" cuenta la historia de un hombre que, desde su infancia, ha llevado el peso de un nombre inusual; el nombre de una chica. Esto le provoca una serie de eventos que moldean su carácter y su vida. El protagonista relata cómo su padre, al nombrarlo Sue, lo dejó en una desventaja social, enfrentándose al desprecio y la burla de sus compañeros, ya fueran chicos o chicas. Esta situación genera en él un profundo resentimiento hacia su padre, quien se alejó de la familia, dejando al joven a luchar por su identidad en un mundo hostil.

Desde una perspectiva literaria, la canción se estructura como una narrativa en primera persona con un enfoque claro en el desarrollo del personaje. Cash interpreta, con la maestría y el talento que tenía, al narrador y, el oyente puede percibir las crudas emociones que atraviesan su vida; desde la frustración de ser objeto de burlas hasta la ira acumulada por la ausencia paterna. Johnny Cash tomó la decisión de interpretar la canción en un tono cómico a pesar del trasfondo serio resalta su habilidad para mezclar humor y tragedia, una característica distintiva de su estilo musical.

El contexto sociocultural de finales de los años 60 es fundamental para entender la resonancia de la canción. Esta era estuvo marcada por movimientos de contracultura, cuestionamientos de normas sociales, gracias en buena medida al crecimiento del feminismo, lo que llevó a una redefinición de la masculinidad. En un tiempo donde la imagen del hombre fuerte y autosuficiente predominaba, y era frecuentemente loada y exhibida por el Western y otras acepciones culturales, la vulnerabilidad del protagonista de "A Boy Named Sue" desafía este estereotipo. Hacerlo a través de la música country tan ligada a ese espíritu de hombre fuerte, insensible y rudo una muestra más del atrevimiento de Cash. La lucha del personaje con su identidad y su eventual confrontación con su padre simboliza un viaje de autodescubrimiento y reivindicación personal, que puede ser visto como un reflejo de las tensiones sociales de aquella época.

La confrontación entre el narrador y su padre, donde finalmente se encuentran, es la parte central de la trama. Este momento no solo ofrece una resolución a la historia, sino que también provoca una reflexión sobre los lazos familiares y el impacto de las decisiones parentales en la vida de los hijos. La violencia en su encuentro puede interpretarse como una metáfora de cómo las heridas emocionales pueden llevar a la agresión física, subrayando el ciclo de dolor y sufrimiento que puede perpetuarse entre generaciones.

Por lo tanto, "A Boy Named Sue" es mucho más que una simple balada; es una obra que encapsula una experiencia humana universal: la búsqueda de identidad y la confrontación con el pasado. Johnny Cash logra, a través de su interpretación apasionada y auténtica, conectar con la audiencia que ha sentido el peso del nombre que llevan o las expectativas impuestas por la sociedad. Y de este modo hacerla reflexionar. Así, la canción gana atemporalidad, mantiene vigencia y sigue siendo relevante, recordándonos la importancia de aceptar nuestras diferencias y entender la complejidad de nuestras relaciones familiares.

En conclusión, "A Boy Named Sue" es un testimonio del ingenio lírico de Shel Silverstein y la maestría interpretativa de Johnny Cash. La mítica voz grave del de Arkansas, con su juego en tonos y énfasis le concede una riqueza que la convierte en imperecedera. Su análisis revela no solo una historia conmovedora, sino también un espejo de las dinámicas sociales y culturales de su tiempo, resonando con aquellos que buscan encontrar su propio lugar en el mundo a pesar de los desafíos que puedan enfrentar.

sábado, 14 de febrero de 2026

Por la enésima Unión de la Izquierda

  

La semana comenzó con el nuevo mínimo y chasco de la izquierda tras las elecciones de Aragón, adelantadas casi dos años por la incompetencia y el tacticismo de las ultra derechas, tan incapacitadas para ponerse de acuerdo como las propias izquierdas. Mientras PP y Vox se reparten los dineros y cientos de miles de aragonesas y aragoneses van a vivir peor, el psoe se lamía sus propias heridas, y la Izquierda clamaba, fundamentalmente a través de algunos medios y de sus bases electorales, por una unión de fuerzas que sume ante tanto descalabro. Como respuesta, aunque evidentemente con muchos meses de trabajo previo, dos iniciativas parecen empezar a poner cimientos en esa unidad de la izquierda.

Por un lado, los partidos que forman parte del conglomerado Sumar se citan para el sábado 21 de febrero para presentar la nueva plataforma electoral que debe conformarse para disputar cada escaño circunscripción por circunscripción. La idea añadir a más partidos y personas, en especial y en primer término las fuerzas de Adelante Andalucía, pero sin olvidar a Compromís o a las izquierdas Canarias. Con Podemos se puede esperar poco o nada, dada la enemistad abierta entre unos y otros, y el cerrojazo que se han impuesto para fastidio de todos los demás.

Por el otro, el anuncio del diputado de Esquerra Republicana, Gabriel Rufián de sentarse en una charla con un miembro de Más Madrid, ha abierto la perspectiva a un acuerdo interestatal de las izquierdas, sobre el que se intuía que Rufián y su equipo estaban trabajando y que aparece ya en el horizonte. Este nuevo Frente Popular recogería el testigo del proclamado hace 90 años durante la II República, y contemplaría la suma de las fuerzas independentistas y de izquierdas de Euskadi (EH Bildú), de Galicia (BNG) y de la propia Catalunya.

No por menos célebre y comentada, la famosa escena de la “Asamblea de lzquierda” en Judea de la película La Vida de Brian viene al pelo para ilustrar la situación actual de la Izquierda a la izquierda del PSOE (es decir, La IZQUIERDA). La genialidad de los Monty Python se ríe entre otras cosas, de la falta de sentido y de perspectiva de los dirigentes y cuadros de la izquierda. Y a la vez denuncian la sinrazón de comportamientos que en lugar de construir alternativas para la gente, se empeñan en destruirlas, y destruirse, para regocijo de las élites y desesperación del lumpen.

Parece mentira, y más con todo lo que está sucediendo en estos años, pero en julio se cumplirán 8 años de la Moción de Censura que sacó el inútil, corrupto y fascista Mariano Rajoy del gobierno. Parece irreal, pero Pedro Sánchez y el PSOE van a cumplir 8 años como Presidente del Gobierno (de hecho, se va a convertir en el segundo presidente más duradero de toda la Historia). En aquel momento, y antes, ante las elecciones Generales de 2015, distintos partidos y personalidades políticas y mediáticas se pusieron de acuerdo para crear una serie de alianzas electorales y confluencias, que pudieran “sumar” y con ello, “multiplicar”, el apoyo electoral.

Sin embargo, este apoyo electoral ha ido sufriendo una continua laminación, tanto interna como externa, que han impedido la construcción de un espacio político de izquierdas. De manera lógica, e inmediata, si hacemos la siempre tan necesaria auto-crítica de la izquierda, el desgaste político y comunicativo por estar en el gobierno podría explicar buena parte de esta pérdida de apoyos. No puede obviarse en esa línea, la dificultad titánica de acercar al PSOE y a Sánchez a “la izquierda”, teniendo que lidiar con todas las contradicciones, incoherencias, cuando no directamente traiciones. Esto es claramente visible en muchos aspectos como la vivienda, el trabajo, la lucha contra el cambio climático, o los derechos de los consumidores.

Desde luego, tampoco ayuda el contexto internacional con una ola de ultraderecha exacerbada que acicala la deriva ultra liberal e individualista que asola el mundo. Mientras las incertidumbres de la existencia se apuntalan ante las diferentes y continuadas crisis, que nos llevan hacia una crisis sistémica, y por ende, hacia un momento de cambio y catarsis, que no tiene porque ser positivo para el común, o para la mayoría, se han fortalecido todos los discursos de odio y afirmación identitaria frente al diferente, sin discutirse en ningún momento, ni la pervivencia del capitalismo depredador, ni la creciente desigualdad económica. Si, tú también, jovencito confuso con chaleco acolchado y sudadera de símbolos fascistas, también eres y vas a a ser “un muerto de hambre” cuando menos, si no antes, “carne de cañón”.

Ya he contado por aquí, que este trabajo ya estaba hecho de antes, que Izquierda Unida ya era un partido que es una confluencia de partidos y asambleas ciudadanas de izquierdas, que buscaba precisamente eso, lograr un partido que representase a las masas trabajadoras, y todas sus inquietudes (obreras, medioambientales, en igualdad, democráticas, territoriales, anti-fascistas, etc.), con la suficiente fuerza como para constituirse como un agente de cambio y revolución.

En algún momento, alguien decidió que lo que venía proponiendo con relativo éxito, y sobretodo, con convencimiento y coherencia, Izquierda Unida, era demasiado rompedor para el Régimen del 78. Y desde entonces, toda iniciativa, venida desde arriba, defendida como de izquierdas, se queda extremadamente corta frente a los planteamientos rompedores de IU. Por eso, parece que habría que construirlo todo de nuevo, y encima hacerlo, con una muchedumbre individualizada de opiniones, sesgos, cuitas, expectativas y experiencias.

El individualismo y como consecuencia natural del mismo, el “fracturalismo”, alimentan las tendencias que rompen los acuerdos y espacios comunes de pensamiento y acción, no son monopolios de la izquierda. Ni siquiera de la española. Toda organización, toda jerarquía y todo proyecto son susceptibles de quebrarse y dividirse. De fraccionarse en múltiples cabezas o taifas donde las diferencias, a veces únicas, insignificantes o intrascendentes, se magnifican para justificar la ruptura y emancipación, mientras que aquello que nos une, que suele ser lo más importante y significativo (el programa, el enemigo común, la emergencia de la coyuntura) son relegados y no tenidos en cuenta porque garantizan la unión y la coherencia de los trabajos comunes. La comparación de ser “cabeza de ratón”, en vez de “cola de león”.

Este es el gran drama de la izquierda, pero como digo, no exclusivo. De hecho, si pese a todo, todavía puede haber partido, es porque la derecha ha implosionado, y la emergencia, parece sin techo de la ultraderecha en Vox, ha roto por un lado el voto hegemónico de la derecha española en el PP (salvo, de momento en Madrid), y también impide de facto acuerdos de investidura y trascendencia con las derechas de la periferia del estado en Catalunya o Euskadi. Por lo menos, de momento, porque tampoco sería inteligente fiarse a la voluntad de a quienes sólo les preocupa el dinero.

Porque además tienen memoria y experiencia de haberse unido cuando la amenaza de la revolución aparecía. Las clases dirigentes, las élites, no van a permitir un fraccionamiento interno que les limite y ponga en peligro, este sistema de democracia simulada que no atenta, es más garantiza, sus privilegios. Con una llamada de un poderoso bastará para exigir el orden a toda la caterva de la derecha (extrema, ultra, económica, neoliberal, católica, clerical, mediática o militar). Tiempo al tiempo.

Por eso mismo, es tan necesario, urgente y beneficioso cualquier trabajo que vaya en la dirección de aunar proyectos políticos que en su vertiente electoral y mediática, construyan discursos únicos y reconocibles. Crear candidaturas de izquierdas que den la batalla y el partido. Además y de propina, daría fuerza para tratar de acercar al PSOE algo más a la izquierda, y aunque sea desde el pacto y la concesión, y dentro de las estructuras liberales, hacer políticas que acaben con la desigualdad y garanticen la libertad y la dignidad de todas las personas.

Desde luego, la tarea empezada por Rufián y por quienes estén trabajando para crear esa Unión de las Izquierdas, y esa alternativa al estado de las cosas, es colosal y llena de tremendas dificultades. La primera de ellas las ambiciones personales de quienes llevan ya demasiados años copando los micrófonos, los altavoces, las plumas, los parlamentos y las direcciones de los partidos.

Si bien este trabajo por un nuevo Frente Popular que impida que la ultraderecha nos arrase, ha surgido desde arriba, desde la élite de los partidos, no es menos cierto, que sigue siendo un reclamo y una exigencia de las bases electorales y trabajadoras. Qué llevamos muchos años pidiendo que se pongan de acuerdo. Qué se aparten y se retiren quienes no estén por la labor, o quienes crean que son más importantes que la suma de todos. Mientras para estos empotrados en las gerencias son mucho más importantes la conformación de listas electorales, y desde ahí, ponen palos en las ruedas y zancadillas a los procesos políticos y asamblearios de confluencia, para los militantes y simpatizantes son mucho más trascendentes los acuerdos para el día después. Es decir, acuerdos sólidos y ya firmados, que incluyan los organigramas y distribuciones. Las órganos de rendición de cuentas, y los mandatos cerrados a un único ciclo electoral.

Otro punto fundamental es el compromiso de generar partido más allá del parlamento y mucho más allá de la convocatoria de elecciones. Hacer militancia de base, volver a las calles y a los conflictos, en el trabajo y en los centros de estudios. En los ayuntamientos y en los barrios. Algo que nunca quiso construir Podemos y de lo que Sumar abiertamente ha renegado, pero que se demuestran tan necesarios para la ciudadanía, como imprescindibles para un momento social en el que, aunque no lo veáis, hay muchísimas protestas, muchísimos colectivos que se sienten, todavía hoy, indignados y que tienen la fuerza para luchar por cambiar sus condiciones. Es básico escuchar y acompañarlos, al mismo tiempo, que se abren sinergías y estructuras capaces de aunar las reclamaciones, y esa indignación, para cambiar todas las cosas. En esto entra, por supuesto el programa, porque aunque hay alguna que otra diferencia entre lo que dicen Podemos, IU, ERC, Bildu, o cualquier partido o asociación que se sume, al final se comparten muchos planteamientos, muchos análisis de causas, desarrollos y consecuencias, y casi todas las propuestas que hacen o pretenden conseguir, una vida y un futuro mejor para cuantas más personas, mejor.

Por todo esto, no puede uno estar más ilusionado por los planteamientos que vuelven a buscar la Unidad de la Izquierda, y con ella, las ganas por construir una alternativa a tanto fascismo, a tanto ultra-liberalismo y a un mundo, y un país, que se van desquiciando por momentos.

 

lunes, 2 de febrero de 2026

Teoría de la cancelación

 


El pasado día 25 de enero el humorista Héctor de Miguel, más conocido como Quequé, anunciaba un parón indefinido en su participación en el programa de radio de la Cadena Ser, Hora Ventípico. El espacio de humor, crítica y política que el cómico salmantino llevaba casi 5 años encabezando y que se había caracterizado por la irreverencia, la sátira y la comedia que se ejercitaban sobre los contenidos diarios, las noticias cotidianas, la rutina y la ultimísima hora de la siempre caótica, avergonzante y cutre alta política española. Estas risas frescas e ingeniosas no chocaban con momentos de mayor rigor y seriedad como en el caso de las entrevistas monográficas con diversos personajes (políticos, periodistas, etc.) donde don Héctor se vestía de periodista profesional, riguroso y serio para poner en práctica un periodismo académico que era el mayor ejemplo que teníamos en los medios de comunicación españoles hoy en día. El traje le quedaba que ni pintado y cualquiera de estas entrevistas es esclarecedora y brillante, pero me quedo, antes que por la desgraciada y tremenda actualidad por su tono, nível, adecuación y preparación, con la realizada al Ministro de Transportes, Óscar Puente, de hace un par de meses.

Pero si por algo recordamos, o recordaremos, el podcast es por esos 15 minutos de risas a eso de las 8 y cuarto de la tarde, donde en camisa blanca Héctor de Miguel nos desentrañaba la actualidad política a través del humor y la sorna. Los cortes, insertos, o gags, de personajes diversos, a veces anónimos, otras políticos y otras miembros del faranduleo patrio, se insertaban en la realización del video encajando como un guante en el chiste y en la propia dinámica de la noticia. De este modo, presentador, guionistas y equipo de producción conseguían conjugar nuestras risas, al tiempo que nos hacían reflexionar por el estado de las cosas, tremendamente intoxicado por el neo-fascismo.

Y sólo bajo ese contexto de exaltación ultra se puede explicar la cancelación del programa, puesto que las amenazas, ya incluso, a punto de hacerse carne, han ejercido una presión insoportable y nauseabunda sobre estos trabajadores del humor, con la intención de amedrentarlos, callarlos y ponerlos como ejemplo de lo que nos podía pasar a todos por contar, y reírse, de las mentiras y la imbecilidad de esta extrema derecha, ultra montana, cuartelaria y desquiciada.

La gota que colmo el vaso del aguante y la paciencia de Héctor de Miguel fue la avalancha de fascismo desatado tras parodiar un programa de televisión que se dedica con felonía, a lanzar bulos y soflamas ultras. La osadía es denunciar desde el humor como la violencia y la mentira es hecha mensaje en televisión, en los periódicos, las radios o las redes. Y sin embargo, el cancelado es el denunciante. Se pervierte lo políticamente correcto en un lado del tablero (a veces con inmisericorde fuego amigo), haciendo de este modo que lo políticamente abusivo, falsario y liberticida sea legitimado y protegido. El eliminado es el que denuncia y se rie y se chotea del esquizoide y del conspiranoico que continua al día siguiente lanzando sus bulos, sus mentiras y sus amenazas. Es de locos. 

Hora Ventípico es cancelada, como digo a través de las amenazas en las redes sociales y la persecución cada día más evidente y peligrosa en las calles de la realidad y la vida de estos trabajadores. La libertad de expresión de unos, los humoristas, desaparece por la violencia indisimulada de una libertad de expresión ejercida a través del matonismo y de saberse intocables. Tan irritante como la cancelación, es el vociferio del facherío patrío y el silencio atronador de las instituciones, supuestamente democráticas, ejercidas desde hace unos años, “por el gobierno más progresista de la historia”.

Me gusta utilizar esta metáfora, explotada por los propios guionistas del Hora Ventípico, porque ni el ministro del Interior, ni el de cultura o presidencia han salido en defensa de quienes son amedrentados y amenazados por ejercer su profesión, y fundamentalmente, por denunciar con su labor y su humor el neofascismo, el franquismo, el neoliberalismo, la corrupción del bipartidismo, la cutrez de personajes como Ayuso, Trump o Abascal, la situación de la vivienda, la no-gestión criminal de la Dana de Valencia o el deterioro continuado de los servicios públicos, en especial de la Sanidad.

También ha destacado el trabajo de Héctor de Miguel poniendo la España rural, la Vaciada y la Olvidada en el centro de la información, y hacerlo desde la propia Madrid desde donde se intoxica todo. Y no se puede obviar la denuncia y la crítica a unas izquierdas, siempre enfrentadas desde arriba, y parece que dedicadas a que no se articule un espacio de unión, un frente popular, que fuera capaz de discutir la hegemonía, ya no sólo en el combate contra esta extrema derecha desatada, sino incluso contra el bipartidismo.

Uno de los cortes más celebrados entre los que comentaba hace un momento esta el del Presidente Pedro Sánchez, en aquel momento candidato, que en un debate de la sexta, dice algo así como: “¿la Ley Mordaza? Que la vamos a derogar en cuanto estemos en el gobierno.” Y como una profecía auto-cumplida pero para mal se cumpliese me llama poderosísamente la atención que tal aberración democrática sigue vigente casi 8 años después de que el pesoe formará gobierno.

Y mientras, cientos de miles de activistas, de demócratas, de sindicalistas, de militantes de la izquierda en general somos silenciados, nos vemos atemorizados en redes y en las calles por los ultras, por la policía o por los jueces, nos vemos cercionados en nuestras libertades por la Ley Mordaza, los fachas pueden asociarse en las redes y en las calles y lanzar su odio, sus bulos y su violencia contra todo aquel que piensa distinto. Si es que lo suyo se puede llamar pensar.

De entre las muchas traiciones que el psoe lleva ejercitando a la ciudadanía y a la democracia todos estos años, sin duda, está cogiendo un olor a podio el mantener una ley que nació diseñada para cortar de raíz la libertad de pensar, de opinar y de la activación y militancia políticas de todas las personas que se creen demócratas, libertarias y que queremos un país mejor, con servicios públicos, con justicia social, más digno, con futuro, con igualdad real a todos los niveles (económica, entre géneros, entre razas y etnias, etc.) y que denunciamos el deterioro de todo lo que nos hace libres.

Y sin embargo, esta misma ley, no sirve, no vale para mantener un mínimo orden público, tanto en las redes sociales, como en las manifestaciones o en las calles, donde la polaridad se extrema, fundamentalmente hacia el lado de la ultra derecha, puesto que ellos pueden vociferar su odio y su violencia, sin tener miedo a la coerción pública y a la acción sancionadora e investigadora de policías y jueces. Quizás sea que muchos de ellos participan en estos foros y grupos, a veces sin quitarse el uniforme o la toga.

Pero lo cierto, es que nos quedamos sin el humor de Hora Veíntipico, sin el espacio de reunión donde, paradójicamente, muchos nos informamos (no me apetece volver a escribir sobre el neofascismo de los medios de comunicación de masas e informativos de este país). Se ha practicado y conseguido la censura. Nos vemos ya huérfanos de un lugar que era “nuestro” donde poder tomar aire y distancia de la actualidad, y donde poder reflexionar a través del humor sobre las imprescindibles alternativas que necesitamos todas y todos.

Estas líneas son, por lo tanto, una denuncia de que continué la Ley Mordaza amedretando a los demócratas. De que los ultras estén fortalecidos, envalentonados y cobrándose víctimas entre quienes pensamos en libertad y democracia. Y fundamentalmente, escribo para solidarizarme con los trabajadores de Hora Ventípico para darles las gracias, para darles ánimo y apoyo, y decirles que les necesitamos fuertes, seguros e irreductibles. El humor es un arma peligrosa, la que más está visto, y la que más necesitamos.

Deseo y esperamos que volváis a vuestro espacio, vuestro trabajo y vuestra labor. El humor y la risa, la crítica y la sátira son más necesarias que nunca. En la radio, en los vídeos y en los teatros queremos veros y disfrutar con vosotros. Ánimo y a por ellos, Hora Veíntipico.

 

sábado, 31 de enero de 2026

Y otro discazo para acabar el 2025: Borderland, Amorphis

 

 Al igual que ayer aprovecho este rato para escribir y recomendar el último disco de los finlandeses Amorphis, titulado Borderland y aparecido en octubre del año recién terminado. Sin ninguna duda se trata de un trabajo pleno de una banda en estado de gracia que auna en este momento de sus carreras una madurez y una seriedad en quiénes son y qué quieren transmitir que se muestra con cada una de sus propuestas. Si los anteriores trabajos Circle (2013), o Under The Red Cloud (2015), marcaban una línea con un sonido propio que se perfeccionaba en el incomensurable Halo (2022), con este último trabajo se colocan por derecho propio en el podio de las bandas a tener en cuenta si o sí.

 

Parte fundamental de esta identidad que representa Amorphis es su orgullo y respeto por su folclore natal, el finlandés, y el hecho de darlo a conocer fuera de sus fronteras con el Heavy Metal como excusa. Leyendas, mitos, pasajes y paisajes de la naturaleza más pura se destilan por los versos de cada composición. Toda esta mitología, recogida en el Kalevala (tradición oral compilada por el historiador Elias Lönnrot a finales del siglo XIX de fuentes folclóricas finesas) ha compuesto desde el primer momento el manantial desde que surge el universo sonoro de la banda.

 


Estas letras mitológicas se ven acompañadas, y más que eso, exponenciadas con unas composiciones plenas de virtuosismo, que han ido evolucionando desde un hosco y noventero death metal, a propuestas mucho más melódicas, convirtiéndose así en referentes indiscutibles del Death Metal Melódico. Y lo han conseguido sin repetirse, ni volverse monótonos sino abriendo el género a ritmos y referencias folk y toques progresivos que hacen cada disco único, sin que suene a trillado o aburrido. Todo un mérito.

Con Borderland lo consiguen una vez más, rebajando un par de tonos a su última propuesta (Halo en 2022). Los riffs y la base rítmica se conjugan para generar una atmósfera mística en plena naturaleza finesa, donde la voz, dota de dureza o de suavidad a gusto de la virtuosa garganta de Tomi Joutsen, demostrándonos una vez más la increíble versatilidad del intérprete y como cada vez se muestra más cómodo enseñando su voz natural y a la vez, aplicando potencia con uno de los guturales más señeros y de mayor calidad del momento.

El primer corte es The Circle y nada más transcurrir unos pocos segundos queda claro que estamos escuchando a Amorphis. Enseguida nos han trasladado a su ambiente. Han facturado nuestros pesares y a cambio nos han dado visado para dejarnos llevar y disfrutar de su propuesta. Los teclados han entrado con naturalidad engolando el tema para que Tomi Joutsen cante solemne y relajado, dé paso a un magnífico sólo de la guitarra de Esa Holopainen, que le devuelve la iniciativa esta vez al gutural mientras la batería aparece en estado de gracia. En general una canción brillante y una puerta abierta que deja entrever la intención de la banda y de toda la producción: trascender, hacernos disfrutar y llamarnos para el directo.

Bones es el siguiente corte y segundo single del disco. Suena a Amorphis sin duda. La guitarra es brutal sobre un ritmo denso y cargado donde la voz en gutural nos lleva hasta un estribillo cantado natural que entra sin romper ni un ápice la armonía del conjunto. Se vuelve en la siguiente estrofa al gutural, mientras se enlazan dos solos de guitarra para acabar coreando sobre la pesada melodía inicial. Puro headbanger que pone el listón alto y nos deja con ganas de más.

Con Dancing Shadow vemos al Amorphis más juguetón. Toda la canción se desenvuelve con naturalidad mezclando el típico sonido de la banda con combinaciones más propias de power metal, incluso del de los años 80, que con los registros a los que nos tienen más que acostumbrados. La bateria toma un ritmo marcial al que responden las incesantes guitarras, mientras los teclados de la mano del gran Santeri Kallio deja unos pasajes progresivos y bellos que se engarzan de manera asombrosa. Llevamos 3 canciones y Amorphis amenaza con dejar un discazo para la posteridad.

 


 

Fog to Fog sigue y nos devuelven al sonido Amorphis más clásico con teclados y guitarras entremezclándose mientras Jutsen muestra su versatilidad bucal. El bis con en gutural con el que reafirma cada frase del estribillo acelera la composición y si ya tenías ganas de verlos, acabas la canción buscando cuál es el próximo concierto que te queda más cercano.

La siguiente canción es la más especial del disco. The Strange cumple con su titulo y se presenta diferente a lo que habíamos disfrutado de Amorphis todos estos años. No es que la canción sea irreconocible o parezca de otra banda. No. De hecho la grandeza de estos finlandeses es que son más que capaces de experimentar y jugar con los temas de sus letras y con las expectativas de sus oyentes. Y es que es muy meritorio que en poco menos de 4 minutos sean capaces de plantear un tema progresivo y folk, para darle vértigo hasta el death y por último quedarse con su icónico Death Metal Melódico. He re-escuchado 3 veces la canción para ecsribir este párrafo y el tema me sigue pareciendo espectacular.

De aquí al final del disco, Amorphis demuestra su capacidad marcando canciones plenamente reconocibles a lo que son en este momento y sin olvidar su bagaje. Pero a la vez demostrando su tremenda capacidad para explorar nuevas vías y que estas casen a la perfección con su identidad.

La siguiente canción es Tempest que se presenta como la más pausada del disco, prácticamente una balada pero donde todos los integrantes toman partido para que la hagamos reconocible. Con Light And Shadow, que fue la presentación del disco, nos presentan una obra donde teclados y guitarras se conjuran para meter ritmo y enganchar al oyente. Para que empiece a mover los pies, marcar el ritmo con el cuello y la cabeza, dejarse llevar al air-instrument y al final saltar y corear el estribillo. Es una canción pegadiza donde se pueden paladear todos los sonidos y etapas de Amorphis. Se ve en una sola canción su evolución y nos había dejado con ganas de más, que como digo, el disco es capaz en conjunto de mantenerlas.

 


 

Con The Lautern volvemos al Amorphis primigenio con una melodía densa y oscura, embriagados por la pericia de los músicos y donde somos interpelados con unos guturales tremendos, de una calidad incomensurable. Una canción que espero se vuelva recurrente en el repertorio en directo de la banda porque paladearla tiene que ser un placer.

Bordeland y Despair son las dos últimas canciones y en ellas seguimos viendo al Amorphis más atemporal, más primigenio. En ambas se transita por compases progresivos y folk para ir ganando intensidad y junto a las voces guturales se consigue acabar toda la obra en lo alto.

En general, con Borderland vemos a un Amorphis en estado de gracia. Una banda madura y con las ideas muy claras. Acompañados de una producción que ha sabido darles de todo lo que necesitan para que pudieran expresarse con cada canción y con el disco en su conjunto. Y ganando de esta manera un ramillete frondoso y estimulante para hacer aún más grandes sus conciertos.

Y para rematar este disco, aunque no en la edición que he adquirido y probablemente se adjunte en las siguientes, recientemente Amorphis ha publicado una nueva canción, Crowned in Crimson, que forma parte de la banda sonora de una ambiciosa película finlandesa basada en las leyendas de Kalevala y que se titula Son of the Revenge. En esta última obra Amorphis no sólo mantiene el nivel de Borderland, sino que lo aúpa varios escalones más gracias a unos arreglos sinfónicos que dan una atmósfera épica al tema para que entre redondo y sin fisuras como parte de la promoción de la película. Para culminarla como se merece la canción sirve como introducción del talento que atesora Lida Joutsen, hija, lógicamente de Tomi Joutsen. Ambos llevan el peso de la canción en un diálogo donde se nos descubre a una nueva voz que sin duda tiene capacidad para hacer su propio camino. Una exquisitez que dejo aquí abajo. 

 

 

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