viernes, 25 de septiembre de 2026

Sobre INXS


INXS ocupa un lugar singular en la Historia de la música y del rock. Formada en Perth, Australia, a finales de la década de 1970, la banda logró transformar una propuesta inicialmente vinculada al new wave y al rock alternativo en un sonido de alcance internacional, pero que además los identifica plenamente. Su trayectoria estuvo marcada por la combinación de guitarras, ritmos bailables, elementos de funk y soul, una producción cada vez más sofisticada y elegante. Y donde la presencia escénica de Michael Hutchence, uno de los vocalistas más carismáticos de su generación, marcaba tanto la trascendencia como la calidad de sus propuestas. Sin embargo, reducir INXS a la figura de Hutchence sería insuficiente: su éxito fue el resultado de una identidad colectiva en la que participaron compositores, instrumentistas, productores y colaboradores capaces de adaptar la música del grupo a las transformaciones de la industria y del público. La banda estuvo activa entre 1977 y 2012, pero vivió un giro irreversible y trascendental con la muerte en 1997 del líder y cantante Michael Hutchence. El legado de INXS se sostiene tanto en sus grandes éxitos como en la influencia que ejerció sobre el rock de estadios, el pop alternativo y la integración de estilos afroamericanos en la música popular de los años ochenta y noventa.


La banda se formó alrededor de los hermanos Andrew, Jon y Tim Farriss, junto con Kirk Pengilly, Garry Gary Beers y Michael Hutchence. En sus primeros años adoptó el nombre INXS, una denominación que sugería dinamismo, internacionalización y una vocación comercial poco habitual, no sólo para una banda procedente de Australia, sino de la música popular con marchamo anglosajón. Desde el comienzo, el grupo mostró interés por las posibilidades rítmicas del new wave, género que se caracterizaba por incorporar sintetizadores, estructuras más concisas y una actitud menos tradicional que la del rock clásico. Pero INXS nunca quedó completamente limitado a esa etiqueta. Su música también absorbió elementos del punk, el funk, el soul, el dance, y el rock. Esta mezcla permitió que la banda desarrollara una identidad reconocible sin depender de una fórmula única. Y consiguió hacerlos imprescindibles para públicos de lo más diverso que disfrutaban de su música que aparecía plenamente original y sin fronteras. 


El estilo de INXS se basa en el equilibrio entre energía rock y sensualidad rítmica. Las guitarras de los hermanos Farriss aportaban fuerza y textura, mientras que el saxofón de Kirk Pengilly añadía un rasgo distintivo, especialmente visible en las primeras etapas del grupo. El bajo de Garry Gary Beers y la batería proporcionaban una base sólida, a menudo orientada al baile. A diferencia de muchas bandas de rock que concedían prioridad absoluta a la guitarra, INXS construía canciones donde el ritmo tenía un papel central. El resultado era una música capaz de funcionar tanto en un club como en un gran estadio.


La voz de Michael Hutchence fue decisiva para esa identidad. Su interpretación no dependía únicamente de la potencia vocal, sino de la actitud, la insinuación y el control del fraseo. Hutchence cantaba con una combinación de seguridad, vulnerabilidad y magnetismo físico que reforzaba el componente sensual de las canciones. Investigando y buscando subyace de manera notable una vocación escénica de toda la banda sobresaliente. En el escenario, su movimiento corporal y su interacción con el público se convirtieron en parte esencial del espectáculo. En este sentido, podía conectar con la tradición de los grandes frontman del rock, pero también con la expresividad de intérpretes vinculados al funk y al soul. Su imagen contribuyó enormemente a la popularidad del grupo, aunque estaba respaldada por una banda musicalmente competente y por composiciones capaces de sostenerse más allá de la presencia del cantante.

Las influencias de INXS fueron variadas. Sin duda el rock británico de los años setenta y la energía del punk proporcionaron una base importante, pero el grupo también recibió la influencia de artistas como David Bowie, Roxy Music, Talking Heads, Prince y diversos intérpretes de soul y funk. De Bowie tomó, en parte, la capacidad de reinventar la imagen y combinar música popular con una estética sofisticada. De Talking Heads y otros grupos de la new wave incorporó una concepción más rítmica y experimental del rock. La influencia de Prince se percibe en la sensualidad, la importancia del groove y la disposición a cruzar las fronteras entre rock, pop y música negra. Estas referencias no fueron imitadas de manera mecánica; se reorganizaban sin jerarquías ni imposiciones hasta producir un sonido propio, accesible y a la vez estilísticamente amplio.

 


La temática de las letras de INXS gira con frecuencia alrededor del deseo, la atracción, la incertidumbre emocional, la vida nocturna y las relaciones humanas. Muchas canciones presentan a sus protagonistas en situaciones de tensión afectiva: desean acercarse a otra persona, pero al mismo tiempo enfrentan dudas, distancia o miedo al rechazo. Este interés por la seducción y la ambigüedad se encuentra en temas como “The One Thing”, “Original Sin”, “Need You Tonight” y “Devil Inside”. Las letras no suelen desarrollar narraciones complejas en el sentido literario tradicional; su fuerza reside más bien en la creación de atmósferas y estados emocionales. Frases breves, imágenes sugerentes y estribillos memorables permiten que la canción comunique una sensación inmediata.


Aun así, el repertorio de INXS no se limita a la temática amorosa. Algunas composiciones exploran la soledad, la presión social, la identidad y la pérdida. “Never Tear Us Apart”, por ejemplo, utiliza un lenguaje solemne y romántico para expresar una unión intensa, casi destinada a resistir cualquier obstáculo. “By My Side” presenta una vulnerabilidad más serena, mientras que “Beautiful Girl” aborda el dolor y la fragilidad desde una perspectiva íntima. En otras canciones aparece una mirada más crítica hacia la fama, el poder, la violencia o la superficialidad de la cultura contemporánea. La variedad temática permitió que la banda combinara la inmediatez del pop con momentos de mayor introspección.


El éxito de INXS se produjo de manera gradual. Sus primeros trabajos consolidaron una base de seguidores en Australia y demostraron que el grupo tenía una personalidad definida. Sin embargo, el reconocimiento internacional llegó con mayor fuerza durante la segunda mitad de los años ochenta, especialmente a partir de los álbumes “Listen Like Thieves” y “Kick”. Este último, publicado en 1987, representó el punto culminante de su carrera comercial. El disco contenía canciones como “Need You Tonight”, “Devil Inside”, “New Sensation” y “Never Tear Us Apart”, piezas que alcanzaron una amplia difusión en radio y televisión. La estrategia de promoción mediante videoclips fue fundamental. En la era de MTV, la imagen de Hutchence y la estética visual de la banda reforzaron el impacto de la música. Pero la fuerza musical de la propuesta de "Kick" era su principal valor y es considerado hoy en día una obra maestra y el mejor disco de música popular de 1987, y uno de los mejores de la Historia de la música.

 


“Kick” demostró que un grupo podía combinar credibilidad rockera con una producción orientada al gran público. Las canciones eran suficientemente directas para funcionar como éxitos pop, pero conservaban arreglos, texturas y una actitud que las diferenciaban de la música prefabricada. “Need You Tonight”, en particular, se apoyaba en un riff sencillo y memorable, un ritmo contenido y bailable, y una interpretación vocal cargada de insinuación. Su éxito evidenció que la intensidad no siempre depende de la velocidad o de la saturación sonora; también puede surgir del espacio, la repetición y el control.


Después de “Kick”, INXS mantuvo una presencia destacada con álbumes como “X”, “Welcome to Wherever You Are” y “Full Moon, Dirty Hearts”. La banda intentó evitar la repetición de su fórmula más exitosa y exploró nuevas sonoridades. Esta búsqueda implicó riesgos, ya que el público y la industria esperaban otro disco semejante a “Kick”. Aunque los lanzamientos posteriores no alcanzaron el mismo impacto comercial, confirmaron el interés del grupo por evolucionar. En lugar de permanecer completamente inmóvil, INXS incorporó elementos más atmosféricos, arreglos diferentes y una producción menos dependiente de los códigos del pop de estadios. 


La muerte de Michael Hutchence en 1997 alteró profundamente la historia de la banda. Su fallecimiento puso fin a una etapa decisiva y convirtió su figura en un símbolo de la cultura musical de los años ochenta y noventa. INXS continuó realizando actividades y presentaciones con otros vocalistas, pero la ausencia de Hutchence modificó inevitablemente la percepción pública del grupo. La voz, la personalidad y la presencia escénica del cantante estaban demasiado vinculadas a la identidad de la banda como para ser sustituidas sin consecuencias. Más que una simple reorganización profesional, se trataba de la pérdida de uno de los elementos centrales de su lenguaje artístico.

La influencia de INXS puede observarse en numerosos artistas y tendencias posteriores. Su mezcla de rock, pop, funk y música bailable anticipó una forma de crossover que se volvería habitual en décadas posteriores. Bandas y solistas interesados en el rock alternativo accesible, en el pop de guitarras o en la integración de ritmos bailables encontraron en INXS un modelo de equilibrio entre credibilidad y éxito masivo. También influyó su manera de presentar al vocalista masculino como una figura sensual y vulnerable, alejada del estereotipo exclusivamente agresivo del rock. Hutchence mostró que el carisma podía construirse mediante el movimiento, la insinuación y la expresividad emocional.



Además, INXS contribuyó a modificar la percepción internacional de la música australiana. Junto con otras bandas de su país, demostró que Australia podía producir artistas con alcance global y una identidad competitiva dentro del mercado anglosajón. La banda no fue un fenómeno aislado: formó parte de una generación que ayudó a situar a Australia en el mapa internacional del rock y del pop. Su éxito abrió posibilidades para grupos posteriores y fortaleció la presencia de músicos australianos en las listas y festivales internacionales.


En la actualidad, las canciones de INXS continúan presentes en plataformas digitales, emisoras de radio, películas, series y en campañas publicitarias. También aparecen en reediciones de clásicos y compilaciones de éxitos de los 80. Así son redescubiertas por nuevas generaciones, atraídas por la energía de sus ritmos y la intensidad de sus letras. Sin duda, todo el trabajo y la obra de INXS compone un valor que va más allá del recuerdo y de la monetización de la nostalgia. La calidad musical, compositiva e interpretativa de INXS es tal que la han convertido en una de las bandas más trascendentales de la Historia de la música.


 

 

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Inicio del curso político para los ciudadanos y ciudadanas


 

Arranca en estas fechas el curso político 2026-2027 en España que acabará con las elecciones generales en julio del año que viene. Con ellas se cierra la XV Legislatura de la democracia del reino de España tras la transición española que siguió a la dictadura franquista.

A estas elecciones generales o de ámbito nacional -a las Cortes Generales, es decir Congreso de los Diputados y Senado-, le anticiparán en un par de meses las elecciones municipales y autonómicas en varias de las autonomías del Estado. Por importancia Madrid, Comunitat Valenciana, Canarias, Baleares, Murcia, Asturias, Cantabria, La Rioja y Castilla La Mancha también pondrán en liza a sus representantes y con ellos a sus gobiernos, por lo que prácticamente la mitad del estado estará llamada a las urnas hasta en 3 ocasiones en uno o dos meses.

Por lo tanto, este curso político se antoja decisivo en el futuro del estado. A saber, si España se suma a la ola reaccionaria que asalta los gobiernos democráticos en buena parte del globo, esencialmente en el hemisferio Occidental (Estados Unidos y América Latina), así como también muchas de las naciones europeas. O si por el contrario, España se mantiene como un dique de la democracia liberal frente a un mayor autoritarismo y al dominio de los marcos de discusión, o mejor dicho de abuso, que la extrema derecha está logrando imponer.

Anticipar los resultados electorales a prácticamente un año vista es un ejercicio inútil y condenado al fracaso. Más si cabe en un caso como España, con una alta política volátil en extremo, muy condicionada a los estados de opinión inducidos desde arriba (habitualmente por la prensa escrita en Madrid y las direcciones empresariales, de los grandes bancos y de los partidos del bipartidismo; ahora dispersada a través de las redes sociales y los personajes que pululan alrededor) y en el que el hartazgo de los votantes tradicionales de la izquierda determinan tanto el voto. Si estos no votan uniendo en unas pocas papeletas el sentir de opiniones y voluntades diversas en torno al feminismo, las cuestiones identitarias o de clase, y las sensibilidades hacia temas tan trascendentes en este momento como la situación de la vivienda, la protección del medio ambiente o la posición internacional y geoestratégica en defensa de los derechos humanos y el anti-fascismo, la victoria para la derecha estará más cerca, porque estos últimos consiguen aunar sus votos sin discrepancia ni casi ausencias.

El ciclo de elecciones autonómicas de esta primavera ha reforzado una tendencia hacia fortalecer los gobiernos de la extrema derecha en coalición entre PP y Vox, y a castigar a los partidos en el gobierno central, en especial al PSOE al que se le presenta una crisis profunda en regiones que tradicionalmente habían votado socialista como puedan ser Andalucía, Extremadura o Aragón. Sin embargo, estos resultados no han tenido la amplitud que buscaba la dirección nacional del PP, sino más bien han demostrado su propia debilidad al tener que volver a ceder y por un margen bastante mayor a los postulados ultras de Vox, lo que a su vez, imposibilita a menos de momento, cualquier acercamiento entre las derechas nacionalistas y burguesas vascas y catalanas, con lo cual o asaltan el umbral de escaños de la mayoría absoluta sin contar con Euskadi o Cataluña, o el período que se abrirá será el de nuevo gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez.

Y es que en la capacidad de resistencia de Sánchez y en el papel central y vertebrador que el PSOE tiene entre las diversas sensibilidades en la política española radica el principal argumento que pueda tener una victoria de la España progresista -con notorios matices-, ante la avalancha ultra a la que, no olvidemos, mantiene y potencia la ola reaccionaria internacional de un capitalismo depredador y oligarca.

Desde luego el gobierno central tiene un desgaste colosal. Son 8 años desde que Pedro Sánchez asumió el poder y se convirtió en Presidente del Gobierno (el segundo más largo en duración de la democracia española). Ocho años de un ataque que no cesa. Que tiene un fuerte carácter personal hacia la deshumanización del personaje y de su familia. Que ha surgido desde la oposición, desde los medios de los emporios mediáticos de la derecha (incluidos los pseudo-medios patrocinados por estos emporios y financiados por las autonomías del PP), y con furibundos ataques de la justicia y los mandos anticorrupción policiales que ahondan en un cada vez mayor desprestigio de estas instituciones entre el pueblo. Y sí, también del goteo de casos de corrupción en torno al PSOE, a su figura o a la de Zapatero que han provocado un desgaste colosal y puesto en solfa la superioridad moral de la izquierda y la propia coherencia y legitimidad de los altos cargos del PSOE. Sean ciertos o no, sean manipulaciones, bulos o campañas orquestadas desde la oposición y de los enemigos internos y externos a la democracia y a un tibio reparto de la riqueza.

Tampoco se debe de olvidar en el período de análisis y reflexión durante este año, la situación de las fuerzas políticas y sociales de la izquierda. Partidos, sindicatos, organizaciones, asocaciones, colectivos y las consiguientes confluencias entre todos estos agentes deben ser puestos a consideración.

Pero lo cierto es que todo este descrédito, que queda por ver si se debe a unas causas concretas verídicas, y no a campañas orquestadas de “el que pueda hacer que haga” (el miserable de Aznar dixit) no ha acabado de abrir las puertas de la Moncloa a esta ola reaccionaria. Hay varias causas:

Una de las primeras es el propio fantochismo y la incapacidad absoluta, moral, política, comunicativa y funcional de quienes aspiran a gobernar el país. Feijoo y Abascal no son más que unos mamarrachos. Unos títeres que responden a las órdenes de los que mandan, y sus silencios y sus palabras dejan a la altura del betún el interés nacional. Sistemáticamente. Y eso, no es favorable para ganar unas elecciones por mucho dinero e interés que se ponga.

Las incongruencias, la inconsistencia mental y discursiva, las fotos con un narco, las asociaciones con ultras que insultan y menosprecian a una España, que aunque se empeñen, ya no es una única, centralizada y gloriosa, impiden, de momento, aunar la suma de apoyos electorales que requieren. Eso si, están cerca. Y además, no se debe olvidar que esta España también es esa Españistan de corrupción y chiringuito. Que no se pierda en perspectiva.

Pero también el gobierno de coalición ha hecho sus cosas buenas. Los datos macro-económicos son excelentes. El proceso de diálogo y Amnistía con Catalunya ha permitido cierta reconciliación entre Catalunya y España, con una normalización que ha rebajado en varios tonos la crispación que el tema identitario provoca entre los españoles. De hecho, sabedores de que este tema ya no funciona, ha quedado desactivado, las derechas apenas lo mencionan, y lo dejan todo a las negociaciones subterráneas que entre derechas burguesas y parasitarias estén llevándose a cabo. Y otro éxito incontestable del actual gobierno que desmorona el argumentario de la derecha en torno a la cohesión territorial está en el fin de los controles fronterizos en Gibraltar.

Y por supuesto, Pedro Sánchez y todo el gobierno han adquirido una notoria trascendencia internacional por su oposición a esta ola reaccionaria que representan personajes como Trump o Netanyahu, con especial énfasis en el genocidio del pueblo palestino. También no ha habido dudas en abrir conflictos diplomáticos con Italia o Dinamarca por las cuestiones migratorias. De hecho, la propia regularización de inmigrantes (más allá de que se abran las puertas a cientos de miles de ciudadanos latinoamericanos no muy proclives a votar izquierda, digámoslo así) no supone ni "una teoría de reemplazo", ni "un efecto llamada", sino que ha ayudado a mejorar las perspectivas económicas y salariales, al fortalecer los escudos sociales así como la hucha de la pensiones. Más allá estará por ver si la política y la sociedad española son capaces de tejer redes de colaboración y asimilación ante una composición demográfica mucho más diversa.

Evidentemente la labor de gobierno también es censurable en muchos temas. En materia laboral estos 8 años se han mejorado las condiciones empezando por una mejor equiparación entre los salarios mínimos españoles con los europeos. Sin embargo, seguimos lejos en las políticas de racionalización de horarios, reducciones de jornadas, mucha mayor beligerancia en torno a la seguridad laboral y los accidentes y enfermedades profesionales, y mejoras de la movilidad y la vida diaria de las clases trabajadoras.

El terrorismo machista sigue ejerciendo su violencia silenciosa con el beneplácito de unas derechas fascistas y machistas que componen todo ello una lacra social. Ha habido fallos en la protección policial y judicial a las mujeres y esto no se debe tolerar. Tampoco se pueden olvidar las polémicas con los socios de gobierno en torno al tema de la dignidad de la mujer y la igualdad entre géneros, pero es preciso recordar quienes amparan la desigualdad, la atacan y pretenden volver a un mundo talibán de dominio abosluto del hombre sobre la mujer. No lo olviden.

Por otro lado, el gasto militar ha seguido creciendo en un contexto de mayor volatidad internacional. Las guerras en Ucrania, Oriente Próximo, Irán y la situación en África han avalado estos impulsos militaristas que además, no discuten la permanencia en la OTAN, mientras sus aliados en el gobierno, y buena parte de la sociedad, está ya cansada y dispuesta a debatir sinceramente sobre la OTAN, la política de bloques y si esto es una estrategia de defensa como se presenta, o en realidad es un sistema de ataque propiciado por la ideología neoliberal y consolidación del imperialismo estadounidense con la complicidad de los países europeos.

Y por supuesto, la vivienda es el principal problema del estado sin atisbo de acuerdos entre las diversas partes y que sigue castigando inter-generacionalmente a las clases trabajadoras. Estas imposibilidades de acuerdo motivadas en buena parte por la cainita actitud de las derechas patrias impiden acuerdos de Estado en otras materias que por ejemplo permitan la defensa de los bienes públicos, en especial la educación y la sanidad (ambas con conflictos laborales y profesionales muy intensos y lejos de solucionar en la maraña de administraciones y competencias), o el más que recurrente e imprescindible Pacto contra el Cambio Climático y en defensa del medio ambiente y el patrimonio natural. De hecho, agosto tuvo la nefasta noticia de la prórroga de la central nuclear de Almaraz. Tampoco es positivo para el gobierno su poca implicación en la defensa de las libertades civiles, y en especial, la de pensamiento, opinión y prensa cuando estas voces han sido atacadas por la ultra derecha y no han encontrado ni la solidaridad, y ni mucho menos, la respuesta enérgica en su defensa por parte del Gobierno. No han hecho nada, y parece que la inacción ha favorecido un abuso creciente de brutalidad policial y la sensación de impunidad, para que las policías ejerzan su labor conforme a un estado de derecho democrático, y sin embargo, ahí los tenemos afianzando a la ultra derecha, anticipando un estado policial. La Ley Mordaza sigue vigente y tampoco en materia de memoria democrática se han dado todos los pasos imprescindibles. Pero aún queda otro factor que no puede pasarse por alto.

En la gestión de las múltiples y concatenadas emergencias que el gobierno de la nación ha tenido que afrontar en estos años radica otra potencia de movilización electoral que el PSOE y sus socios pueden y deben activar. Mientras que la gestión de la pandemia de covid, la situación en el Hierro tras la erupción volcánica de 2021, la de la DANA en Valencia tanto antes, como durante y después de la tragedia, el asalto de la frontera en Ceuta y las subsiguientes crisis migratoria y humanitaria (el episodio de emergencia nacional peor tratado y todavía no resuleto por el gobierno central en estos años), o los episodios de incendios forestales masivos han demostrado la incapacidad absoluta de los mandos políticos de la derecha, así como lo nefasta que resulta su ideología inmoral y reaccionaria con una estrategia de bajadas de impuestos, recortes en servicios públicos (sanitarios, educativos y sí también en emergencias) y asignación de presupuestos en chiringuitos de la derecha (como símbolo el taurino), ha sido el gobierno central los que han tenido que asumir el mando y dotar de eficacia a la respuesta institucional y administrativa que todas estas emergencias han ido reclamando. Aún con matices, críticas y propuestas para mejorar estas respuestas, el ciudadano debe extraer sus propias conclusiones y comparar cómo se ha sentido ante una catastrofe natural o humana cuando gobiernan unos u otros. Y la principal, es que mientras el gobierno central muestra capacidad resolutiva, implicación y voluntad de acuerdos y trabajo común por solucionar los problemas, la derecha regiendo administraciones o desde la oposición, solo se limita a poner palos en las ruedas, a mostrar su inoperancia y su sinvergoncería en vender el patrimonio de todos, y otras veces a tapar su incapacidad atacando a quien ha venido a salvarles el culo.

De hecho, en cuanto a las elecciones autonómicas y municipales en el horizonte es muy importante que el electorado analice y saque sus propias conclusiones para hacerse valer y defenderse de las agresiones que el capital perpetra con el consentimiento, cuando no, el enérgico apoyo de casi todos los ayuntamientos y autonomías que están en manos de la derecha.

No hay gran ciudad del estado español, ni área regional, que no estén siendo pasto de la degradación del entorno natural y de la propia convivencia. El turismo desatado, auspiciado por la economía del pelotazo ha convertido cualquier espacio en un lugar y un momento sobre el que extraer la riqueza económica denigrando los derechos y el bienestar de los habitantes, y de hecho convirtiéndolos en ciudadanos de tercera, totalmente prescindibles si a la ciudad (o al pueblo, o a la playa, o a la montaña) llegan turistas con dinero en el bolsillo. Especialmente si pensamos en ciudades como Málaga, Valencia, los archipiélagos, Galicia, y por supuesto, y dominando el debate público, Barcelona y Madrid.

Por lo tanto, todos estos ayuntamientos y los gobiernos regionales que caducan mandato en 8 meses deben ser puestos bajo el análisis racional, la crítica constructiva y la reflexión sobre qué modelo de sociedad queremos para nuestros municipios y autonomías.

Temas decisivos como las políticas de vivienda, de movilidad, de protección del medio ambiente y tratamiento de los residuos, de gestión de los espacios, los recursos naturales (especialmente el agua potable) y de las emergencias, las políticas públicas de empresa y sectores productivos (qué y cómo se produce en cada espacio), la defensa de los ciudadanos en su rol de consumidor o de vecinos de un lugar, la protección del patrimonio y de la cultura, entre otras, son políticas traspasadas a las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos y sus organismos derivados (diputaciones, consejos comarcales, consejos insulares, mancomunidades, etc.) y son quienes las deben de ejercer para beneficio del pueblo. Es el momento de exigir una política municipal y autonómica centradas en el bien común.

Sería inabordable para mi hablar qué retos particulares tienen que afrontar cada una de estas autonomías y la miriada de ayuntamientos que serán elegidos en mayo de 2027. Además, convendría hacerlo con un mayor conocimiento del contexto actual y fundamentalmente, de los problemas y necesidades que van teniendo los vecinos y habitantes. Sin embargo, centrándose en los grandes temas expuestos en el párrafo anterior, y haciéndolo con un sentido público de gestión sincera y eficaz por el beneficio colectivo, buena parte de ellos podrían ir solucionándose para goce de toda la población.

Por todo esto, es un año muy importante y lo es, fundamentalmente, para las y los electores. Es la ciudadanía la que tiene ante sí una etapa trascendente de su vida y de su país. Y es sobre su acción política, simplificada en el acto de la votación donde debe ejercer su derecho y deber democráticos con una clara y sincera reflexión en el bien común y en la prosperidad del estado. Es a lo que se reduce el papel ciudadano en la democracia liberal, toda vez que se han desmontando las herramientas de conflicto colectivo y de expresión y actuación social, y que el propio sistema no iba a permitir que el pueblo, en bruto, tomará sus decisiones de acuerdo a sus necesidades, principios y posibilidades. Aún con todo, es el momento de preocuparse y de hacer los deberes que como ciudadano todos tenemos obligación y necesidad de acometer ante unas elecciones. Se trata de exigir y conseguir una información veraz, que aporte datos y que nos permita discernir el sentido de nuestras opiniones, el contraste de alternativas, el análisis de hechos, de causas y de consecuencias, y en definitiva, la decisión que hayamos de tomar. Hacerlo de forma sosegada y razonada, no dejándose llevar por impulsos, ni por los forofismos de partido sería lo ideal. Pero por desgracia, en España no funcionamos así.

La Revolución Francesa de 1789

 Prise de la Bastille (1789), de Jean-Pierre Houël   La Revolución Francesa es el acontecimiento que originó el mundo tal y como lo c...