miércoles, 14 de marzo de 2012

¡Comprometeos!





El autor intelectual del célebre movimiento mundial de indignación juvenil, el nonagenario Stéphane Hessel, cree que es el momento de pasar de la indignación al compromiso. Del movimiento de los indignados, al movimiento de los comprometidos. Ha llegado ya la hora para una vez adquirida la confianza y el valor para transformar futuro y mundo, asumir un cuerpo reivindicativo, justo, solidario y social para a través de la lucha pacífica y la resistencia, con las armas adquiridas durante toda la historia de la lucha obrera (y si, hablo de las huelgas; y si, no de un día, sino de varios y muchos...) para obligar a la oligarquía a dar el mínimo exigible para mejorar la vida de todos os seres humanos hasta un punto de dignidad, suficiente para llevar una vida digna bajo un civismo inteligente, un pacto social de verdadera libertad y naturaleza humana, que tenga como paso inexorable el destierro del egoísmo más repugnante y con él del capitalismo más recalcitrante en aras de conseguir un mundo mejor, más sostenible, igualitario y libre.


Tiene razón. Y es el momento de que todos aquellos que pensamos igual, del 15M, Democracia Real YA y todos los demás movimientos sociales y ciudadanos nacidos bajo el calor del Indignaos y ya hoy adoslescentes cercanos a la madurez, hagamos lo posible para ese sueño: Ese mundo mejor.

Para empezar no estaría mal, y aunque sólo fuera por salud pública, ridiculizar, clamar y desenmascarar la farsa grotesca y el esperpento que son las cumbres y reuniones "de máximo nivel" de dignatarios europeos que siguén reuniéndose de forma continúa y a gastos pagados para convencernos sin el más mínimo éxito de la necesidad de la austeridad brutal, el error de que es inviable una Europa con el déficit permisivo y por lo tanto hay que reducirlo a limites inhumanos que pasan por denigrar la igualdad y con ella a millones de seres humanos, para cuando le de la gana a la banca, se puedan crear algún que otro puesto de trabajo de perfil bajo y escasa productividad, y en ese momento dejar de ser pobres, para ser algo menos pobres, pero pobres a fin de cuentas. Tampoco estaría mal decirle a Rajoy y su tropa de acólitos que se cuadran ante cualquier banderola española, que su nacionalismo no vale nada, porque esta falseado por su avaricia, su asidero al cargo y su esquilme de los recursos públicos, y que además queda ridiculizado hasta la mofa cuando toda la soberanía española, la UE de sus "colegas" neoliberales y populares se la pasaron por el forro del Euro. Y por supuesto decirle clarito las cosas con las que no se juegan. La sanidad, la educación, los derechos sociales, públicos y libres, para todos, sin tener en cuenta ni su capacidad económica, ni tampoco su ideología. Rajoy no ha demostrado que los recortes, tal y como dice son justos, necesarios y equilibrados. Eso a parte de decirlo hay que demostrarlo, y como no puede, y encima no le da la gana, es el momento de empezar a acortar esta legislatura de cara-dura en la que no tienen intención de "sacarnos de la crisis" sino de perpetuar un modelo obsoleto e injusto, de adelgazar el sector público, en vez de hacer todo lo contrario, fortalecerlo a base de pactos sociales que nos conviertan a todos y a todas en iguales, paso previo, claro e inevitable, por la política fiscal progresiva y necesaria, la lucha contra la corrupción y el fraude fiscal, y no menos importante la audiotira continúa, clara y abierta a consulta de cada euro, céntimo recaudado y gastado.

Quizás el posicionamiento ante las elecciones andaluzas y asturianas de dentro de unos días, sobra porque ya es conocido, pero no esta de más desenmascarar también al "Señorito andaluz" de Arenas, cobarde por negarse a debatir en Tv. y dejar claro a andaluces, y también a asturianos con los neoliberales socialistas, peperos o de cascos, si tendrán en cuenta todas las mentiras, todas las promesas incumplidas y todos los derechos usurpados al pueblo y entregados al costumbrismo, el capital y las oligarquías, en vez de dejarse engañar por la falsa alternancia, los corruptos, los ladrones, los inútiles, que eso sí, y como es costumbre, estarán acompañados de su continuo futbol para evitar que se solivianten las voluntades. Es también el momento de posicionarse y UNIRSE a la huelga general. Y esa unión no puede ser con fisuras y diatribas ideológicas, porque eso nos debilita. Somos izquierda, somos progresismo, y también son bienvenidos ideologías conservadoras... Porque los une, y no debe de ser serparado jamás por debates, es que somos trabajadores, y en este caso, trabajadores atacados y tomados por gilipollas. La Reforma Laboral es un atentado a la dignidad del trabajador, a su estado de bienestar, una vuelta de tuerca más a la estafa diaria y corrupta del neoliberalimo y el capitalismo, y no puede quedar impune. Y para ello, es vital y dará un éxito más rápido, fuerte e irreversible si todos los que estamos en contra y queremos vivir en un estado con un contrato social y laboral de valor, salimos a la calle a gritar las mismas consginas de manera conjunta, aunque nos refugien pancartas de diferentes colores. La huelga general del día 29 es un buen momento para la unión de toda la izquierda de este país. La política fragmentada en parlamentos bajo banderas y regiones medievales; la sindical y obrera que tiene a sus bases y demás masa laboral cabreada con sus direcciones; la del 15M que ya salió a la calle, sin estructura, pero con increíbles y ilusionantes resultados. Y la de todos aquellos que todavía no se han despertado, pese a que estan siendo ninguneados, robados y dominados en una dictadura latente, cada día, a cada titular de periódico y telediario. Este es el momento del compromiso, sin dejar los ideales, con las alianzas y coaliciones necesarias y positivas para mejorar nuestro mundo, nuestro país, ciudad, nuestra realidad. Dejar atrás la indefinición, armarse con el civismo inteligente con el que Hessel nos ilumina el camino.

Es el momento de hacer frente a los poderes fácticos como los mercados, las grandes corporaciones transnacoinales y sus políticos defensores de los intereses de unos pocos frente al interés general. Para ello es fundamental la regeneración de lo que existe a través de la decisión "realmente" democrática del pueblo. La recuperación del concepto democrático de soberanía, tan en desuso en el mundo globalizado, y que no es el fundamento del Estado, sino el instrumento de la sociedad frente al Estado: Lo creamos, lo controlamos y lo tenemos a nuestra disposición. Para ello es inevitable que se den algunos factores como una crisis de legimitidad del poder constituido, una repolitización de la sociedad, pasando por la concienciación de cual es el papel histórico y el momento en el que se vive y de cómo su participación (y activación) influirá de forma decisiva en la emancipación colectiva y en una mejora de las condiciones políticas, como previo paso para las mejoras económicas y sociales de la población. Y el conocimiento de la teoría democrática, sus condiciones, y la información necesaria sobre qué es lo que esta pasando, con la utilidad de voces autorizadas, la experiencia de procesos pasados y registrados. Ahora reflexinad y que alguién me diga si eso no está pasando ya, por ejemplo en hispanistán.

Hace un año por estas fechas escribía que este mundo es una mierda (y II) y casi nada ha cambiado, y si lo ha hecho es a peor. Pero si que ha habido un cambio. Ha habido un despertar y ese despertar aunque eminentemente juvenil, lo es de toda la sociedad, porque se ha demostrado que todas las capas sociales, ideologías, edades, situaciones, profesiones, trabajos, relaciones, personalidades estan representadas; se sienten identificadas. Es nuestro momento. El momento del compromiso por y para una sociedad mejor.

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