lunes, 30 de junio de 2008

Campeones de Europa



44 años después España volvió a ganar algo en fútbol. Desde Marcelino, Pereda y Luis Suárez, muchos lo habían intentado. Maceda, Rincón, Arconada (vengado ayer), Hierro, Michel, Butragueño, Guardiola, Kiko, Alfonso, Luis Enrique, Zubi,... pero ayer se fraguó la leyenda, se borró el gafe y por fin se sumo una victoria.

La selección que dirige magistralmente "Zapatones" lo hizo con su estilo. Con el sello que ya por siempre nos recordarán. El "tikitaka", el juego corto, el balón a ras del césped. El talento, la técnica y la improvisación por encima de la pizarra, la táctica o el físico. Por fin el fútbol premio la inteligencia y el balón y se olvido del gimnasio y las tediosas sesiones de vídeo. Por fin ¡¡¡Campeones de Europa!!!

Nuestro rival en la final, el otrora ganador Alemania. Cada lustro que pasa la selección alemana tiene menos talento. Ballack, Klose, Podolski, Lahm, Frings o Schwestaiger, idolos de la actual "Mainstaff" serían suplentes en la selección de hace 10 años de los Klinsmann, Voeller, Moller, Sammer o Hassler. Y ni hubieran entrado en la de Torpedo Muller, Grabowski, Beckenbauer, Vogts, Netzer, Rummenige, Schumacher, Breitner o Overath. Pero eso no quiere decir que no sepan lo que se tiene que hacer para por lo menos llegar a las finales, semifinales de manera practicamente marcial, casi sistemática. Con oficio, eficacia y precisión se plantaron en el último partido, pero salvo algunos escarceos iniciales no inquietaron la portería de Iker Casillas. El balón siempre estuvo en campo alemán y tras él corrían los germanos ante la imposibilidad de sobreponerse al meneo que en el medio del campo les dimos. Con la amenaza de un muy luchador Torres, y la presión de los 5 "cerebros" (Senna, Xavi, Cesc, Silva, Iniesta) Alemania nunca se sintió cómoda y solo le quedo el recurso del juego directo donde nuestros defensas (Ramos, Puyol, Capdevilla y Marchena) estuvieron sublimes. Incluso los cambios iban confirmando el dominio hispano y las entradas de Xabi Alonso, Cazorla y Guiza confirmaron el resultado.



Partido que se decidió en una acción plena de fútbol ingles. Balón al hueco de Xavi y Torres que en velocidad supera a sus rivales para ante la inútil y desafortunada salida de Lehman picarla con sutileza y habilidad y acercar el ánfora a nuestras tierras. Fue el único gol, y para que más. España pudo marcar fácil otros 3 o 4, pero no lo hizo, lo que mantuvo la intensidad hasta el final. El juego español, como en toda la Eurocopa fue sublime, y con la calidad de Iniesta, Cesc y Silva como extremidades que ejecutaban lo que la materia gris del equipo, el cerebro Xavi Hernández ordenaba. El jugador del Barça, hizo ayer un partido memorable, lo que le ha valido para ser reconocido como el mejor jugador del torneo. Pero no lo hubiera podido hacer sin la también memorable Eurocopa que se ha gastado Marcos Senna. El hispano-brasileño del Villarreal era el pulmón y corazón de la roja, y descargo de todo trabajo a sus compañeros. Su despliegue físico fue espectacular en toda la competición y también habría merecido ese galardón.

Pero aquí la palabra es EQUIPO. Todos han aportado para ser los mejores en una comunión no sólo de talento futbolístico sino también, y no menos importante, como calidad humana, algo de lo que había adolido este equipo en anteriores campeonatos. Jugadores como Reina, Palop (increíble su gesto con el legendario Arconada), Sergio García, Albiol o el lesionado ayer David Villa nos han demostrado que también son un grupo de amigos. Algo que nos recordó a lo que esa selección de basket es por encima de todo.

¡¡¡Y la celebración qué!!! Con todas las plazas, bares y fuentes en todo el país (y en el extranjero) volcadas con la selección como nunca había sucedido. Todos somos españoles y estamos orgullosos de serlo y de esta manera en la que nos han representado. ¡¡Qué alegría!! ¡¡Qué fiesta!!, ¡¡Viva España!!, ¡¡Campeones!!. Cualquier justificación nos vale para irnos de fiesta y recordar cualquier día.

Decir por último que este acto de alegría, catarsis colectiva y justicia poética en el deporte tiene también su reflejo social. No cabe duda de que el fútbol es un deporte, pero tiene la fortuna y la capacidad de aunarnos a todos, de hacernos felices, de olvidar nuestras disputas y diferencias. En momentos de crisis, de órdagos constitucionales, de falacias nacionalistas, todos hemos entendido estas 3 semanas como una fiesta y una viga para por lo menos, hacer más sostenible nuestras vidas.







Gracias y que se repita muchas veces más.

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