martes, 10 de junio de 2008

El tiempo de desperdicios


Cada cual rige su valor, su honor, su vida. La sucesión de rostros y expresiones nos embarga y confunde. Pasan rápido los tiempos y la memoria desecha muchos de ellos. Los que quedan deben luchar contra la indiferencia, el alcohol, las risas y los llantos, y las pasiones ya confirmadas. Paseamos por la noche sin que la luz alimente nuestra vista. La rutina ahoga cada minuto y cada metro, mientras la desesperación se postra de rodillas frente a nuestros ojos. Su mirada indaga nuestra hambre, nuestra sed,... parece que nunca ya seremos capaces de despegarnos de todo ello y que ya siempre nuestro tiempo será igual. Eternos "deja vu" que nos sumergen en una espiral de desazón, temor y desesperanza.

La miseria de nuestras vidas nos ahoga, nos exprime y nos arranca el corazón. Con él, la pasión, el ánimo y lo innato se esfuma. Así crece en nosotros lo impuesto, lo que quieren que pensemos y sintamos. Ya no somos personas. Somos robots, cuadrados, plenos de aristas, escasos de curvas. Hacemos lo que quieren. Trabajar, ver la tele, dormir y consumir. Nuestro cuerpo recibe lo que quieren que recibamos, y nosotros ya ciegos y sordos, musitamos sus intenciones.

La tiranía de los relojes nos hacer perder el alma. Olvido sin remisión lo de anoche, y lo de otras tantas noches. Si no estás tú, si me faltáis vosotras, si anhelo tu perfume, si no muero en tu sonrisa la felicidad me es esquiva. Agarro cada trozo de cristal de ese espejo roto y lo tiro contra la pared. Ahogado en vasos de whisky, falsos besos y miradas sin sustancia. No para de llover. Quiero gritar. Quiero salir. Ya no puedo más.

Ahora abrir los ojos, para buscar más allá. No nos dejamos intimidar. Vamos a por todas. Vamos a romper estas cadenas. Vamos hacer cada día, cada hora, cada minuto todo lo especial que se pueda. Explotaremos su voluntad con nuestra vehemencia, sentimientos y alegría. Ya no quedará noche que sea huésped de sus mentiras. Ya estamos cansados de simplemente mirar, oír y hablar. Ahora vamos a ver, escuchar y decir.

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