domingo, 1 de abril de 2012

100 días de desgobierno



100 días de Gobierno desde que Mariano Rajoy ganará las elecciones en noviembre. Por supuesto yo tenía claro que no nos iba a sacar de la crisis. Muchos también lo saben. Pero ahí algunos que tras 100 días se han despertado de una ilusión y parece que de un aletargamiento con unas grandes dosis de decepción. Cómo podía haber gente, obreros capaz de pensar eso, de esperar el milagro de parte de personajes que han basado los 7 años previos de oposición en la descalificación y el insulto, la beligerancia de las Fuerzas de Seguridad que destapaban los casos de corrupción entre los militantes y dirigentes del partido, la falta de alternativas, apostados y esperando el descalabro socialista para llegar al gobierno. Pues, por desgracia, los había.

Estos primeros 100 días de gobierno del PP suponen un punto crucial en el desmoronamiento de España como país y de su respuesta para la salida de la situación actual. Si ya en la oposición se sumaron a la perdida de sobernaía nacional, por el bien de Europa y a la falta de ideas y acción, en el gobierno no iban a cambiar. Pero no deja de sorprender que unos tipos que ya sabían que iban a llegar al gobierno, tardarán 20 días en dar a conocer su gobierno, y más de 3 meses en dar unos presupuestos, requisitos a la estabilidad que tanto clamaban y exigían a los socialdemocratas del PSOE los neoliberales de Francia y Alemania, y que con sus acólitos en el poder en #españistan ya no parecían tan urgentes, ni su presencia, ni sus requisitos. Y todo ello con dos ánimos fundamentales: No dar la cara, nunca, dejando que sean sus subalternos los que se coman los marrones (y estamos hablando de un gobierno que salvo por Gallardón, es de un perfil político ínfimo) y desmontar buena parte de las medidas sociales que ponían a España, en gran medida, en el siglo XXI, como la Ley de Dependencia, pertenecientes a la primera legislatura de los años de Zapatero.

Para colmo, Rajoy en el tiempo de gobierno que lleva se ha contradicho y olvidado sus (escasas) y ya rotas promesas electorales que iban en la dirección de Generar confianza. Esa confianza se supone indispensable para Merkel, Sarkozy, los mercados o para Lehman Brothers, pero a los ciudadanos españoles, cotizantes y votantes, nuestra "confianza" no importa nada.

Porque si importará lo último que se pasaría por la cabeza a un gobernante es una amnistía a los defraudadores para que aflore el dinero negro (verdadera causa de que en este país no surja una respuesta social "a la griega" con la que esta cayendo) pero que resulta injusta y éticamente un insulto a los millones de contribuyentes honrados, evidentemente menos pudientes. Si a este señor, a su gobierno,  a su partido político o al otro mayoritario de la acera de enfrente les importará algo el ciudadano de a pie más allá de que depositen su voto engañados una vez cada dos años, para diferentes administraciones chanchulleras, jamás se plantearían tan siquiera la degradación de las libertades, de la calidad de vida y del ejercicio de los derechos y deberes como ciudadanos, que supone por ejemplo la reforma laboral contra la que se protesto el pasado jueves en una gran jornada de huelga general.

Y no sólo una huelga general en menos de 100 días, han jalonado esta semana para Mariano Rajoy. Se puede decir que ha sido la guinda del pastel. Pastel que cogió forma cuando el pasado domingo fue incapaz, ya por el desgaste claro y manifiesto de su mayoría electoral (nunca olvidemos que del 27% de los electores, hubo 10 millones de abstentes...) de ampliar su mayoría autonómica en Asturias y Andalucía (aunque probablemente en base a pactos consiga gobierno en Oviedo). La prima de riesgo española se ha disparado permitiendo incluso que el primer ministro tecnócrata italiano, nos afeé la conducta y mientras día a día, las políticas de recortes, restrictivas en el gasto y flexibles para los pobres e inflexibles para los poderosos desde el neoliberalismo de Merkel y Sarkozy, que siguen mediocres como Rajoy, que desangran nuestro Estado del Bienestar y la calidad de vida en España por la estabilidad de una unión monetaria que no se fraguó bajo un respeto entre iguales.

Lo dije el día del resultado de las elecciones. Esta legislatura va a ser corta. Se va a demostrar que la confianza, por muy mayoritaria que sea, depositada en unas urnas que no es un cheque en blanco para desmontar el estado de bienestar español, y aplicar más neoliberalismo egoísta y clasista a la sociedad española. Y la tercera, heredera de la anterior, que hay mucha gente, molesta y que seguimos indignados, incluso ya cabreados. Los cambios en este país ya son imprescindibles y se van a seguir exigiendo como no podía ser de otra manera.

Cada paso recortando, denigrando libertades, coartando, usando la violencia, apretando la tuerca del neoliberalismo exarcebado, depredador y egoísta es una muesca más en el rodillo que mata la transición española, y de ahí van a surgir un nuevo sistema, en el que los ciudadanos tomen el testigo, la palabra y entre todos se pueda construir un país más justo, democrático y libre. En definitiva, auguro una legislatura "corta" y caliente, el momento en que España, definitivamente madure, gracias a que este país empezarán a tomar decisiones ciudadanos y políticos que no conocieron la dictadura, y que saben qué democracia quieren.


2 comentarios:

  1. Esperemos que como tú dices sea una legislatura breve, y que el que es conocido ahora como Mariano "el recortador", también sea recordado como el breve, porque mi paciencia está agotada (bueno se agotó durante la campaña, cuando a todas luces se veía lo que iba a venir).

    Felicidades por el artículo!Aguantaremos compañero y venceremos, no sin luchar y mostrar batalla!

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  2. Muchas gracias Marta por la visita y el comentario y también por tus muy buenos y recomendables artículos de tu blog (y enhorabuena, por supuesto y extensible :))) )... Yo espero que sea el breve, porque a mi también y a muchos más (incluso votantes y simpatizantes del pp, pero con neuronas que algunos los hay y tengo el placer de conocerlos) la paciencia se nos está yendo por el retrete, más rápido que lo que cae mi prima la del riesgo.

    En fin, seguro que nos vemos en las calles, luchando por nosotros y nosotras y por nuestros abuelos y abuelas, padres y madres, hijos e hijas, nietos y nietas... compañeros y compañeras.
    UN saludo!!

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