miércoles, 14 de octubre de 2009

Novios

Ni siquiera soñaba con que esto fuera a ser así. Me ha sorprendido. Me has sorprendido. Incluso yo mismo, me he sorprendido. Había esperado el momento de verte, de estar juntos tantos días y noches, desde siempre, desde el primer momento que tuve consciencia e intento de ser feliz. Después de hacerlo unos escasos días, ver acercar la fecha de estar nuevamente juntos era un ejercicio de ilusión y desahogo, de sueño cumplido, victorioso y exultante de alegría, frente a días grises, noches de sabanas más compañía que tu recuerdo.

Y así llegué a buscarte, recogerte o como quieran llamarlo. No me importa. Sólo me interesa tu amor, nuestra vida, nueva, común e indisoluble. Tiempo futuro construido en un presente de confianza, pasión, amor y deseo. Enseñarte mi cotidianidad ha sido un ejercicio de mirar al mañana a una vida maravillosa llena de felicidad, sueños y proyectos personales, construcción de un edificio de alegría y sentimiento.

Descubrirte Salamanca... sus rincones, garitos, sidras, cervezas y pinchos. Fiestas y costumbres. Monumentos de belleza que decoran los momentos más especiales de mi vida, porque mi vida ya no tiene sentido sino es contigo. La Catedral, la Universidad. Buscar esa ranita cumpliendo mi sueño más anhelado, pleno de belleza y sentimiento. Haciendo eterno el momento, desde atrás señalando el sitio opuesto para que tu mirada se equivoque pero tu corazón no. La Casa de las Conchas, su patio, el Patio de Escuelas, el Patio Chico,... pasear entre oro y viento es Salamanca. Doblar calles adoquinadas y sentir tu expresión ante las formas, los colores dorados como los de tu cabello, tu piel bronceada. Sentir juntos nuestra alegría, sonrisas que no apagarán las lagrimas de una despedida.

El caminar por las calles de mi ciudad con nuestros brazos entrelazados. Amarte solo con miradas y preludio de noches inacabables, inolvidables, fantasiosas. Un batido, un café. Cervezas y amistades. Incluso me sirves para recuperar viejos amigos que tras situaciones parecidas desaparecieron en las catacumbas del olvido. Pero lo nuestro es distinto. Porque soñamos mucho más y tenemos mucha más fuerza para vivir esos sueños que todas las distancias que se empeñen en ponerlos. Cada paso dado, sea corto o largo, rápido o lento, nos ha unido mucho más. Un segundo contigo ha valido toda la espera y las lagrimas derramadas. Así buscamos hacer especial y bello cada instante con las múltiples compañías que me acompañan en mi rutina, o simplemente en la soledad. Las luces de la noche iluminan monumentos y el monumento más grande que se hizo jamás al amor, qué es un beso nuestro.

Cenas en ventanas inigualables. Llevarte a la plaza haciéndote despertar de un sueño, con tu sonrisa iluminando el salón de mi ciudad. Sentir todos esos atardeceres de la mano. Y a cada momento que estoy sin ti desearte aún más, imaginar divertido una vida así. Puede parecer que estoy muy ilusionado, y es la verdad; también que soy muy inocente, y puede que lo seamos, pero nunca, jamás había sentido algo tan especial por nadie, ni tampoco me había sentido tan amado y querido. Tenemos planes futuros de vidas plenas y llenas. Pero jamás había recogido un rostro de mujer entre mis manos y visto a la mujer con la que quiero pasar toda mi vida.

Tantos sueños y visiones hechos realidad. Verte con mis sudaderas, mis pijamas. Sonreírme como lo haces, con la sonrisa más bella que este mundo jamás había imaginado, y que tu me distes a mi, en la intimidad de nuestro amor, en al altar en el que te has convertido en mi diosa. Compartir un partido del Avenida, una tarde de pinchos, unas noches de fiestas, paseos, monumentos. Domingos de relax, sábados y viernes de algarabía. Las risas de mis padres, que ahora tienen una nueva hija; o el cachondeo de mi hermano y Tamara, que tienen nueva hermana.

Por mi parte yo tengo un amor, una novia, una prometida. Tenía una amiga, una compañera, pero ahora me he dado cuenta de que eres la persona que toda mi vida he estado esperando, y esta vida que había sufrido y resistido ante tu ausencia, una vez conocida tu presencia, muere y yace sin verte, para extinguirse en la certeza de no volver a verte. Pero jamás dejaré llegar ese dolor. Lucharé por ti, porque sé que tu también lo haces y lo harás. Es una más de las certezas que me llenan, donde la más fuerte es que te amo y que tu a mi también.

Por supuesto que no quiero estropear tus sueños. No me lo perdonaría porque yo sé que soy para ti uno de ellos, el más importante y bello, pero hay otras experiencias que te quedan por vivir y debes hacerlo, aunque haya algunos viajes y destinos que yo también tenga marcado en rojo. Pero tú eres mi sueño, el más importante, el que me llenará de felicidad. Tengo otros, que tu has despertado, que había aparcado en un estante, sobretodo por imposibilidad, también que cojones, por falta de valor... pero ahora no tengo porque frenarme, tener miedo o no acercarme a lo que realmente siempre quise conocer.

Dos enamorados reescribiendo la historia más grande de todos los tiempos, eso somos tú y yo. Anabel y Angel. Enamorados, locos por vivirnos juntos y alcanzar la felicidad; porque si algo tengo claro, es que sino estamos juntos, nunca seremos felices. Te quiero, pequeña.

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