domingo, 26 de octubre de 2008

Pletórico

Uilizo esta entrada para expresar lo bien que me sentí ayer jugando y rememorando después el partidillo de fútbol sala con los colegas. Como siempre es una buena manera de juntarnos todos, ya viejas glorias inexistentes, con kilos de más, pelo de menos y continuos vicios. Es una manera de ponernos al día y casi la única para hacerlo a la luz del Sol.

Con el pequeño balón rodando recordamos y reverdecemos viejas sensaciones y pasiones agotadas en el infinito de la memoria, de cuando soñar era gratuito y encima teníamos forma física. Ahora yo lucho por perfilar mi cuerpo en el gimnasio algo que me gusta y me ayuda a olvidar todos los malos rollos y problemas que abrigan mi espiritú y acechan mi alma tras las sombras. Las pesas, el spinning, salir a correr son rutinas semanales que mantienen el cuerpo fino y preparado y además me regalan la libertad de mente, la manera de abstraerme para pensar las posibilidades.

Y hacer deporte es súblime. Las patxangas de futbolito o baloncesto me estimulan más allá del ímpetu ganador que me domina. Soy un competidor y me duele perder tanto como si me arrancarán la vida. En ella muchas veces pierdo, ya por inercia, dejándome llevar y el deporte, la competición semanal a modo de hobbie es una manera de resarcirme de derrotas sin paliativos, por la mínima o avasalladoras. Y ayer fue el día de reverdecer viejos y caústicos laureles y me sentí a la vez como un niño y un hombre; con la esperanza de uno y la fortaleza del otro.

Y fue ponernos a jugar y a comenzar a sentirme pleno, como en mis buenos tiempos, yéndome de todos; fintas, cuerdas, regates con la cintura, ese típico mío de derecha a izquierda a velocidad de la luz para salir disparado a la porteria rival, saliendo a ambos lados, disparando, definiendo... y también luchando, con un buen despliegue físico para desmarcarme y para defender... fue bello y alentador sentirme así de vivo en algo que siempre me ha apasionado y que siempre se me ha dado bien. Los resultados fueron variados. Ganamos, perdimos, empatamos aunque más victorias que abandonos de la cancha, más bien fruto de que no podíamos llegar a todas partes, pero el resultado final fue bueno y como dijo el "borre" habíamos sido los que más partidos habíamos ganado.

Hice goles, también falle uno clamoroso, jeje, pero estaba tan pletórico que en un pase aéreo de 25 metros de miguel que iba hacía el lado izquierdo de la porteria rival, el balón se alejaba y yo en un ademán de confianza y espectáculo me tire a por él, en suerte de chilena, que sin ángulo y tras conectar plentamente el esférico (pese al incordio solar) estampe en la cruceta contraria. Joder, mira que he hecho goles bonitos en mi vida, pero si clavo ese me hubiera coronado. Y si estoy hablando de fútbol, mal pensadas...

Fue una tarde de recuerdos y sensaciones, de pasión y disfrute; de gozo personal. Risas, carcajadas, cansancio, golpes y esguinces, todos juntos ayer por la tarde, para recordar, para volver a soñar, para sonreir, para alimentar mis nuevos retos, dejar de postergar mis metas y olvidarme de lo malo para de una vez por todas seguir en pie.

P.D.; me jode no ilustrar esta entrada con alguna foto mía ejerciendo de futbolista, y sobretodo hubiera sido la hostia con la de la chilena, pero cosas del ameteurismo. Para paliar las cuentas pues un video de Ensiferum, grupazo de gothic metal sueco.

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