domingo, 5 de octubre de 2008

Más cariño que nunca



Por más días y noches que trate, busque olvidar y encontre hogareños brazos, hospitalarios besos y jadeos, previos al silencio y la oscuridad donde vuelvo a habitar el desorden, la tristeza y la desidia de ya no poder vivirlo. ¡Cuán inexplicable es qué seguro de lo que pienso y siento, la niebla cegüe mi mente, deje entreabierta mi boca y exhale un suspiro con tu nombre!

Cada día construyo un muro para evitar que llegues a mí. En la soledad coloco dos bloques de cemento; y recuerdo tu sonrisa y derrumbo tres. Así el avatar de los días se hace eterno. En el reloj de la pared, el secundero destroza el fondo, arrastrando la malvada e indómita senda del tiempo; tiempo que estoy sin ti.

¡Qué puedo hacer si he hecho todo y no he hecho nada! ¿Dónde guardar ahora mis besos? El cofre de mis sentidos esta lleno de tenerte, de sentir tu piel, dibujarme con tus labios y mirarnos. Aún así pido más, anhelo ser el fruto de tus desvelos, y el tranquilizante de tus nervios.

Arrastrado por tu alma al valle de los sueños,
sin intención sujeto a tus condiciones;
Sin fuerza para robarte ni uno sólo de tus besos,
confiado en no perder estas emociones;
Atado a leer siempre el mismo cuento,
juego con el lobo cada noche;
y mordido, sangrado sólo acierto,
a escapar antes de que el vaso rebose;
Con más miedo que vergüenza,
vuelvo para no olvidarte;
miento anoche y miento ahora,
escribiendo mi mente cobarde,
recuerda que yo también te buscaba,
y encontraba el principio de un deseo.

Lo que tu me demuestras nadie lo ha hecho. Me halagas y mi orgullo sonrie. La victoria es en las horas una derrota, cuando cuento los cadáveres que dejo. Probarte en pequeñas dosis de cariño, no me vale, y vuelvo a debatir si hago lo correcto portándome así, o si estoy sembrando vientos para recoger mañana tempestades. Si en esas tempestades surfeare en tu cuerpo, o por el contrario, naufragaré yermo y olvidado, por jamás haberlo tenido.

Aquí estoy debatiendo entre mi cabeza y mi corazón; entre lo certero y lo ilusorio; racional versus visceral. Más que seguro estoy convencido de que el momento oportuno se aloja en tu memoria pero no viaja a tus sentimientos. Sin embargo, por qué la desazón y este amargo sabor es cada vez más agudo, cuando sólo y con frio, lentamente olvido el dulce de ti y lo que me haces sentir.

Pierdo la paciencia y rompo el reloj contra el suelo; descalzo, olvidado del estruendo, piso los cristales rotos y sangro, como sangro por no tenerte. Sonrisas tengo alrededor y la calidez me acompaña, pero sentir tu piel sobre mi piel, a la mañana siguiente me hace pensar que no abrazarte a ti es abrazar a la muerte.

... cómo dice tu canción favorita,
OH, CREE EN MI, AUTOSUFICIENTE SUICIDIO
YO LLORO CUANDO LOS ÁNGELES MERECEN MORIR
EN MI AUTOSUFICIENTE SUICIDIO
YO LLORO CUANDO LOS ÁNGELES MERECEN MORIR

No hay comentarios:

Publicar un comentario