lunes, 25 de junio de 2007

El Por Qué de las Guerras

Ayer tarde tuvimos una horrible noticia. Horrible siempre es, porque siempre se produce. Noticia lo fue porque nos volvió a tocar más cerca que en otras ocasiones. ¿Cuántas víctimas en estos últimos 6 años? Desde el 11 de Septiembre de 2001 cuando George Bush vio la posibilidad de lucrarse con la violencia y la guerra el número de víctimas no ha parado. 3000 personas murieron en ese ataque terrorista. 200 en Balí un año después. 191 en Madrid el 11-M. Y 50 más en Londres el 7J de 2005. Pero nadie cuenta los muertos de aquellos países en los que los misiles fabricados por el Tio Sam han caído de forma sistemática. Afganistán e Irak fueron los regímenes (dictatoriales y absolutamente reprochables) que recibieron el dolor y la horrenda violencia con la que aquellos tres "valientes", Bush, Blair y Aznar (y Berlusconi, y el polaco y el japonés y el australiano) incapaces de juntar 1 sola neurona sana entre todos ellos, obsequiaron a la población civil ya masacrada por los talibanes y Sadam y esos bloqueos internacionales injustificados, pero que siempre pagan los errores de "sus dirigentes" que se impusieron también a punta de cañón. Por eso no me extraña de la situación actual en ambos países. Nadie quiere tener a extranjeros con pistolas por sus calles. Es lógico. Aquí pasaría lo mismo. Mientras se pueda retrasar más y más el fin de la ocupación y la eficiencia de una democracia basada en la soberanía afgana e iraquí, más petroleo llenaran nuestras arcas y las de nuestros amigos de la campaña.

El Islam no es la guerra. Eso está claro. Y la Jihad no es la Guerra Santa contra el infiel. La Jihad es la lucha interior del creyente para ser un buen musulmán y una mejor persona con fe al Coran. Pero si que hay islamistas que basándose en el totalitarismo y el fascismo quieren imponer sus rancias creencias a todo el mundo. Al Qaeda es el enemigo. Eso esta claro. Antes fue el amigo y aliado frente al comunismo en Siria, Irán y Afganistán. Ahora el terrorismo domina nuestras vidas o eso quieren hacernos creer. Nunca podrán con nosotros queriéndonos alterar y gobernar desde el punto de mira de un AK47. Lo peor de todo es que la derecha (PP, republicanos, conservadores, iglesia católica) se vale de él para coartar las libertades y destrozar el progresismo y la mayor esperanzas de felicidad y alegría en la vida de las personas. Eso es otro tipo de terrorismo que se cobra por víctimas nuestras vidas. Cuando España de la mano del incompetente de Aznar entro en la guerra de Irak toda la población salimos a la calle con la misión de dar a entender que no estábamos de acuerdo con una ocupación no amparada por la marioneta de la ONU. Ahora esto también es distinto.

En Palestina y el Líbano el enemigo tiene nombre: Israel. El estado sionista, víctima injustificada del Holocausto nazi se cree en poder de dominar toda la región, desestabilizando gobiernos y poniendo en riesgo vital a toda la población. Israel ahoga Palestina con un bloqueo injusto, apoyado por USA y también por la Unión Europea que mira a otro lado como hace con Cuba o en Darfur y otros tantos lugares donde la población civil, inocente y siempre agraviada, sufre las consecuencias de reuniones en el hemisferio norte que terminan con el encendido de puros de 100 euros. En Líbano, que se empezaba a recuperar tras 25 años de Guerra Civil entre Hizbulla y Siria que pretende controlar el país por tener una salida al mar Mediterráneo, el pasado verano Israel lanzo en 30 días 14.700 bombas, algunas de racimo prohibidas por la Convención de Ginebra, sin que nadie pudiera parar la barbarie. El país quedo arrasado, devastado y con un legado de terror oculto que había que desactivar. Y esa era la misión que cumple España, bajo mandato de la ONU y junto a otras naciones en el Sur del Líbano. Y por ello murieron ayer 6 soldados españoles en terreno ajeno y sin dar un disparo. Parece una incongruencia que soldados mueran por un atentado terrorista, pero es lo que hay. En todos estos países árabes ocupados es el pan de cada día. De la guerra de Guerrillas, como la de Independencia española en el siglo XIX o en la Guerra de Vietnam, se ha pasado a la de artefactos explosivos escondidos en arbustos, coches o atados al dorso y accionados por control remoto. ¿Qué si las muertes de ayer se podrían haber evitado?. Pues seguro. Algunos dirán que con no ir, pero lo cierto es que para nuestros soldados es una manera de sacarse unos buenos "duros" y poder vivir más dignamente. Y encima, ayudamos a gente que ha estado y esta masacrada por la avaricia y la codicia de los que más tienen. Una auténtica lástima que no llevarán inibidores de frecuencia.

Pero ahora toda la sociedad debe retomar con fuerza el empuje, sin olvidar a las víctimas y sus situaciones personales, pero tampoco sin olvidar a las futuribles víctimas. Nuestros soldados deben acabar la misión por los caídos, por ellos, por los libaneses y por la paz y la libertad. Seguro que lo harán. Por desgracia lo que también es seguro es que la derecha (puto PP) tratará de sacar rédito político a esta tragedia. Ya va siendo hora de que esta sociedad despierte y tome las riendas de la democracia y saque de cualquier tipo de poder a semejante gentuza. Pero por desgracia, al igual que el recuperar las vidas de los muertos, eso es imposible.

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