domingo, 23 de marzo de 2008

Trabajo Basura

Para poder sobrevivir no queda más que tragar hiel y olvidarse de los principios. Con este axioma, después de estar un mes en el paro, decidí que el único puesto de trabajo más o menos apetecible, en esta deprimida provincia y ciudad era el de trabajar en qualytel, empresa de tele marketing en su sección de Internet orange. Es decir, trabajar en una subcontrata de un operador de Internet para su servicio técnico. Esta empresa es muy conocida, ya que es increíble el número de jóvenes, salmantinos y estudiantes venidos de fuera que han trabajado aquí en los últimos 4 años.

Lleve de la mano el C.V. y allí lo tire (fue el único sitio en el que el año pasado no lo metí). A los 3 días ya me llamaron para hacer una entrevista. Dos horas, de sesudos test y dinámica de grupo, para, posteriormente hacer una prueba infantil delante del ordenador. Lo curioso es que piden en las ofertas por internet, buen manejo de la informática, alto nivel en internet (¿para qué?); en la dinámica de grupo da igual que digas algo o que te quedes callado porque te van a llamar ya que juegan con eso.

Te avisan para la formación. Las formaciones son numerosas, inútiles y subvencionadas. La empresa cuanta más gente haga formaciones, que ni siquiera valen para gestionar bien el posterior trabajo, más dinero se llevan de las distintas instituciones (Universidad, ministerio de trabajo, ecyl,...). La formación son 3 semanas, con horario de 8 a 16 horas,... Una persona, supuestamente preparada, te da la formación pero pronto te das cuenta de que tampoco tiene mucha idea. Los compañeros de formación provienen de todos los estratos. Da igual que tengan idea de informática, de atención al cliente o no. Cuando acabe la formación tampoco la van a tener, y para rendir un mes o como mucho dos poco importa.

Y llega el gran día. Comienzas a trabajar. Vayamos por partes. Da igual que vengas directamente o por ETT, no vas a firmar el contrato hasta días o semanas después y las nóminas no aparecen por ningún sitio (miedo me da). Yo llegue tranquilo a trabajar, quizás algo molesto por lo jodido que es aparcar en la zona en la que esta enclavada esta empresa, y eso que es un polígono industrial. Pero a lo que vamos. Nos reúnen a todos en el office. Se masca la tragedia. Era increíble ver a todos mis compañeros y los de las otras dos formaciones. La mayoría de la gente se movía entre el imperioso nerviosismo y el mayor pasotismo (me incluyo en este último grupo). Ese primer día llegas sabiendo de sobra que no estas preparado para soportar el mosqueo del cliente de orange, que llama porque tiene mala calidad en el servicio (o directamente, no lo tiene) y además lo hace a un 902, dejándose su dinerito. Los coordinadores que se suponen saben más que tú, te muestran todo su apoyo y aunque algún imbécil (e imbécila) llegan pegándose en el tono, solo basta con decirles ¡qué cuidadito! para que se traguen sus petulantes comentarios o mal educado tono. Te dicen que puedes gritar, llorar o vomitar, jeje, que si quieres una tila, pero a la conclusión que llego, es que si están ahí, no es porque tengan idea (en efecto, no la tienen), sino que por circunstancias de la vida, son los que más han aguantado de toda la tropa que pasa por la empresa.

Pero eso fue el primer día. En el segundo día y a partir de ahí, llega el surrealismo. La teoría dice que deberías llegar media hora antes para poder coger un asiento, y un ordenador, y un callcenter óptimo, que no se cuelgue, que no tenga el ratón echo una mierda, que los cascos se oigan, que veas donde escribes, que la silla no te cree una hernia o que el monitor no te robe la vista. Te tienes que logar a la carrera, empezar a coger llamadas al en punto aunque no tengas los sistemas abiertos, no tengas cascos, no tengas silla... a eso sí, si se cumple la hora de salida, tranquilito que la llamada que te ha entrado en el minuto antes de largarte, la tienes que gestionar correctamente, y el tiempo que dure, pero claro, ni soñar que vas a recuperar ese tiempo, aunque al finalizar el mes, pueda ser fácilmente una jornada de trabajo.

Como informático los equipos son un desastre. Viejunos y anticuados, no soportan ni una mínima carga de trabajo. Los sistemas se caen en cualquier momento, sobretodo el people soft que es una auténtica full (qué recuerdo de aquellas BB.DD. de Telefónica de 16 terabytes que iban como la seda), te dejan con el culo al aire, en mitad de una gestión de una llamada sin poder dar una respuesta convincente al cliente (de orange).

Y esa es otra. La mezquindad de qualytel y orange internet es inmensa. Y tú como trabajador si tienes escrúpulos no duras ni 5 minutos en la empresa. Mientes, falseas, disfrazas la realidad, lo que quieras, pero lo que es seguro es que no te ganas el cielo trabajando aquí. Al cliente hay que procurarle no decir la verdad, no decir tampoco las palabras malditas (error, problema, para eso tenemos el eufemismo de incidencia). Las "incidencias" masivas aunque lleven meses notificándose, se le indica al cliente que en breves momentos se dará solución o que ya se esta trabajando en ello. Cuidado con los compañeros de otras delegaciones, por ejemplo de Jerez que desde nivel 1 te pasan las llamadas, sin darte tiempo a ver si te competen o no, y a ver como coño le dices a un cliente, que lo mismo lleva colgado del teléfono media hora que lo vas a volver a pasar... Y a muchos clientes que se quejan de lentitud, de no ver paginas, o de solo poder tener un teléfono conectado, sin tener fax o datáfonos, te tienes que tragar toda su ira, porque ese cáncer del sistema laboral español, los comerciales, les han vendido carros de oro tirados por ratones...

Estas son algunas de las bondades de qualytel y orange, unidas y bendecidas por las instituciones que estafan al consumidor millones y millones. Pero también se lo estafan al trabajador, ya que nunca vas a ver lo que es un contrato fijo; cuidadete de no pasarte en los descansos de 5 minutos o 20 para ir a comer, porque te lo pasan por la cara; y que no se te ocurra tener incentiva o voluntad, qué preguntes, que insistas o te preocupes por el sistema de trabajo, los organigramas, las casuísticas o las líneas de trabajo; tienes que mendigar el cambio de días aunque lo hayas puesto de acuerdo con un compañero; al mes, a los dos meses, o cuando les de la gana, te puedes ir a la calle, con excusas de todo tipo; y tienes que vigilar las nóminas y lo que cobras para ver que no te roben... Y ojo con que no se vayan a hispano américa como nuevos buscadores de oro. Nuevos conquistadores, cual Pizarro o Hernán Cortes, buscando maximizar aún más sus beneficios, minimizando los costes laborales y sobretodo la calidad del servicio para el cliente.

Así que hasta que me salga otra cosa mejor (y sigo la búsqueda) habrá que tragar... lo mejor como siempre, los compañeros.

2 comentarios:

  1. ¡Ánimo! Lástima que no tienes para "facebookear", sino uno que te iba.
    ;-)

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  2. Gracias, Ikarus, por tu apoyo y ánimo... Por fortuna, sólo estuve unos meses, buenos en lado personal, esclarecedores y duros en el lado profesional. Fue uan buena manera de madurar en muchos sentidos mi estancia en esa empresa. Por fortuna ahora trabajo en un sitio muchísimo mejor donde me siento valorado y más o menos motivado. Y sobretodo no engaño a nadie, jejeje...
    Lo del facebook lo tengo con un alias así que no tengo x eso. Ando a ver si saco tiempo para montar un twitter, pero ya sabes, en casa de herrero cuchillo de palo... jejeje. Saludos y gracias!!

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