domingo, 22 de enero de 2012

La Necesidad de una cabecera de izquierdas

El pasado martes 3 de enero, dejo una pésima noticia. La editorial del diario Público solicitaba declaración de un concurso voluntario de acreedores, ante la situación de quiebra de la cabecera, debido a la crisis económica y social, que en el futuro a corto plazo del diario, viene inexorablemente debido a la bajada en los ingresos publicitarios. Tal es la bajada, que ni siquiera los buenos datos que Público ha tenido en materia de audiencia, tanto de tirada, ejemplares vendidos, como difusión, éxito y visitas en la versión web.

Público fue y es un soplo de aire fresco en el panorama periodístico español, y más particularmente en el expositor de periódicos de cada mañana en cada uno de nuestros quioscos. Como genuino representante de la izquierda y el progresismo del siglo XXI, desde su salida en septiembre de 2007 ha tratado de convencer y hacerse importante en la sociedad actual y particularmente sus lectores, a los que nos ha tratado siempre como seres adultos, críticos y actores, y no meros consumistas que tragan sin masticar, ni rechistar, cualquier mensaje, idea o noticia que le ponen ante los ojos.

Sin competencia real (sobretodo y hasta las elecciones del 20N, donde EL PAÍS, alejo su ideario socialdemocrata para seguir dando pábulo al equipo de ZP y Rubalcaba), se posiciona ante la derecha y ultraderecha con sus tradicionales y añejas editoriales, y con un espectro amplio, culto y muy exigente en calidad, en cuanto a su público objetivo, el diario Público ha ido conseguiendo apuntalarse como un referente del periodismo español, y más aún, convertirse en un pilar importante de información, crítica y por supuesto libertad y democracia, en un momento en el que la población en su mayoria, y más concretamente y llevado a la realidad localizada de España, su clase media y clase baja (realmente todos somos clase baja) sufrimos un ataque voraz y devastador, llamado crisis financiera y sus consecuencias, contra nuestro estado de bienestar, nuestras ansias de libertad y realización, que quieren ser sepultadas bajo toneladas de neoliberalismo egoísta y ávaro, de costumbrismo recalcitrante y tradicionalismo antiracional.

Por el contrario la línea editorial de Público ha creado, junto a la necesidad y el aislamiento que los medios de toda la vida daban, una comunidad de lectores/actores exigentes con la calidad de la información, pero también con la de la democracia española o europea, defensora de la política como tratado social entre ciudadanos frente a la economía del poderoso, beligerante contra las injusticias y dando voces, bien por sus artículos, sus firmas o su colección de literatura ensayística crítica, a todos aquellos y aquellas pensadores críticos con el sistema actual, basado en el neoliberalismo, y que son ignoradas por el resto de medios con más años en los quioscos.

Público ha sido y es el referente de buena parte de la población en multitud de temas:
Alertas contra la degradación de la democracia, La crisis económica ha puesto de manifiesto la degradación de las democracias europeas. Las libertades y los derechos civiles se respetan, el principio de igualdad política sigue funcionando, pero el principio de autogobierno (la capacidad de una sociedad para determinar políticamente su destino) ha quedado muy rebajado.Nuestro futuro está en manos de un Banco Central Europeo que no responde ante nadie por sus decisione, y estos han impuesto una política de austeridad extremadamente dañina, de la que se aprovecha la derecha para erosionar el Estado del bienestar en toda Europa. Uno de los aspectos más llamativos de la crisis consiste en que los gobiernos se hayan llenado de tecnócratas y economistas que extienden la idea de que nos merecemos los recortes porque hemos vivido "por encima de nuestras posibilidades": todos, menos los altos ejecutivos, consejeros y banqueros que siguen aumentando sus ingresos.

En defensa del Estado del bienestar: No hay plena conciencia en las estructuras de poder del país del gran retraso del sector público en España. 40 años de una dictadura profundamente conservadora que promocionó los intereses privados a costa de lo público dejó tal sector en una situación de escaso desarrollo. El caso más claro es el Estado del bienestar, que capítulo por capítulo (desde las pensiones públicas, hasta la sanidad y educación públicas, pasando por otros elementos como guarderías públicas o vivienda social), está muy poco desarrollado. Lo que se necesita es un sector público multiclasista, que exige unos ingresos al Estado más elevados que los actuales, con base en una política fiscal progresiva, aún muy limitada en España.
No a la hipocresía: Casi todas las personas con dos dedos de frente pensamos que la prostitución es una vergüenza. Sabemos que la inmensa mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución lo hacen por pura necesidad, por huir de la miseria y alimentar a sus familias.Aún peor: una buena parte de las mujeres que sobreviven de esa manera son víctimas de las mafias, y trabajan en condiciones propias de la esclavitud. La prensa española suele fingir que nada de eso ocurre. Mira hacia otro lado y se lucra mucho publicando los anuncios de esas bandas de criminales que explotan a mujeres pobres y desprotegidas. Esa actitud de indiferencia moral no deja de ser una indignidad cometida en nombre del beneficio económico. La limpieza de Público a ese respecto, con la gran pérdida de ingresos que ha supuesto para la empresa, debería ser de ahora en adelante un ejemplo a seguir. Porque una sociedad sana no puede permitirse cierto tipo de hipocresías que amparan lo peor del ser humano.
Preservar la memoria: Público ha tenido un amplio compromiso con la actual democracia, y sobretodo con una futura mejor puesto que la recuperación de la memoria histórica, el abandono padecido en democracia por las v´citimas del franquismo o los conflictos judiciales relacionados por los que intentan salvaguardar y ensalzar el pasado más tenebroso de nuestra historia. El enfoque comprometido con los derechos humanos, la libertad y la justicia exigen antes o después, y sobretodo aquí, en España: "Franco, sus generales y acólitos, acusados de crímenes contra la humanidad". Poético y necesario.

Laicismo y tolerancia: El Spain is different valdría para titular la realidad cultural, divulgativa y educativiva de España, donde el abusivo y excesivo peso político de la iglesía católica y su total falta de tolerancia han lastrado una educación rigurosa, seria, racional y para todos imposibilitando un pacto de estado en una materia tan definitiva para el estado de las cosas de un país.
La protesta que se hizo global: Y de pronto surge el grito: "¡Democracia Real Ya!" y nace el 15-M. El 15-M tomó las plazas para protestar, pero también para trabajar en la formación de un pensamiento libre. Podríamos llamarlo el movimiento de las tres "p": la palabra del pueblo en la plaza. Ahí radica su fuerza. El 15-M surge de la crisis y toda crisis consiste, esencialmente, en que mientras lo viejo no acaba de morir, lo nuevo empieza a nacer.
Coraje sin recompensa: La recuperación, difusión y defensa de los valores republicanos de libertad, igualdad y fraternidad. Nadie como Público ha defendido sin tapujos la II República como precedente más próximo de nuestra actual democracia, rechazando la asociación perversa entre República y Guerra Civil que pregonan los sinvergüenzas neofranquistas (Real Academia de la Historia incluida). Mientras la República se puede entender sin la Guerra Civil, la dictadura franquista hunde sus raíces y su ADN en la Guerra Civil y en su Victoria que duró 40 años.
Mantener también criterios que favorecen la pluralidad cultural del país, o la total repulsa de la violencia machista y el tratamiento de este tipo de información con compromiso y sin ningún tipo de sensacionalismo. La importancia de la ciencia y la tecnología para conseguir un mundo mejor y el hecho de como lo cuenta un medio de difusión de masas como es el diario Público.

Los principios éticos del diario Público que comenzaron con una declaración rotunda de eliminar, o mejor dicho, no publicar nunca anuncios de prostitución (algo que en el resto de diarios se hace, y supone una importante cantidad de dinero) o eliminar la información taurina que son ejemplo de un compromiso ideológico con sus lectores y con su sociedad, plenos de futuro, responsabilidad y tolerancia.

Sus periodistas. Sus redactores. Fotógrafos. Sus columnistas; Firmas más o menos reconocibles, todos y todas han situado al diaro Público como un ejemplo y pilar básico de la democracia, sobretodo porque fundamenta con datos, hechos y compromiso, la necesidad y loabilidad del pensamiento de izquierdas y progresista para fomentar un mundo mejor, una sociedad más justa, igualitaria social, en la que se garanticen una serie de derechos y deberes, inalienable de cada ser humano.

La superviviencia de Público, por lo tanto es fundamental para mantener el derecho de toda la población a elegir la información y su desarrollo, con cualquier espectro ideológico requerido, lo que puede garantizar sin fisuras un edificio democrático, fuerte, sostenible y justo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario