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domingo, 1 de noviembre de 2026

Quién fue Emmett Till y por qué su vida y legado son trascendentes

 

Emmett Till y su madre Mamie Till Mobley a principios del verano de 1955. Fuente Wikimedia.

 

De manera aleatoria, viendo la televisión el otro día un poco a horas intempestivas, en uno de esos canales de la tdt que se repiten y acaban siendo totalmente prescindibles, vi una historia de esas que hacen, que hicieron, Historia.

El hilo del documental era el estado de abandono que tiene un lugar de memoria en Estados Unidos. Un día de estos debería escribir sobre el estado arquitectónico, pero también patrimonial, cultural y social, de muchas de las ciudades y entornos rurales y naturales de este país, y también de otros incluida la nación de las barras y estrellas que para cuestiones tanto sociales, económicas o culturales, le pueden, perfectamente, catalogar como un estado fallido. El nivel de abandono, desolación, pobreza, miseria, desesperación y deterioro es tal que ya ha sobrepasado la gracieta de los videos por los centros comerciales abandonados que aparecían por Internet hace 10 años (infra estructuras que en Estados Unidos apenas llegan de media a una vida útil de 15 años). Es sobretodo conocer cómo y por qué una nación que ha detentado una posición hegemónica en el tablero geo-estratégico mundial, que tiene un sistema educativo potente -aunque privatizado hasta lo obsceno-, con lo cual tiene una potencia en recursos humanos evidente con una población diversa cien millonaria, y que además ha tenido el tejido industrial y productivo idóneo y las materias primas y energéticas necesarias ha podido dilapidar todo ese caudal en menos de 30 años, sacándolos del bienestar, ya no sólo del planeta en general, sino de su propio pueblo para licuarlo a una élite parasitaria oligárquica.

El caso es que el programa de televisión nos enseñaba un escenario histórico y trascendente de la Historia de Estados Unidos venido abajo. Abandonado a su suerte, comido o reconquistado por la naturaleza y totalmente perdido en el tiempo.

A finales de 1955 un joven afroamericano de 14 años nacido en Chicago y llamado Emmett Till acudió a visitar a sus tíos abuelos al pueblo de Money en Mississippi. En el sur profundo.

Pese a las advertencias de su madre quién ya le había avisado “que tuviera cuidado que el Sur no es Chicago” el joven Emmett ya había “llamado la atención” entre la población blanca de la localidad, que dominaba y oprimía a los negros, y les sentaba mal que "un negrito fuera con la cabeza tan alta por Money”. El caso es que aún con diversas y controvertidas versiones, Emmett acudió con su primo a la tienda local a comprar unos dulces. Al interior sólo accedió Emmet y allí solo se encontraba la dueña, una mujer de 21 años llamada Carolyn Bryant. Todavía hoy no se sabe a ciencia cierta lo que ocurrió. La propia mujer cayó en contradicciones en su denuncia popular, en lo que su marido Roy declaró después, tanto con el sheriff del distrito como ante el juez, así como con periodistas y escritores que con el tiempo trataron de obtener la verdad.

Según Carolyn, Emmett Till coqueteó con ella e incluso llegó a tocarla. Según el primo de Emmet la mujer alterada los amenazó a que marcharan de la tienda con un revolver en la mano. En ese momento Till confesó a su primo su deseo de volver a Chicago, pero se quedo varios días más para no molestar a su tío.

El caso es que cuando el 28 de agosto Roy Bryant de 24 años volvió de viaje su mujer ya había hecho lo posible para contar en todo el pueblo su versión de lo vivido con el “joven negro”. Esto hinchó el afán de venganza de Roy dentro de una sociedad fuertemente jerarquizada y con un racismo que lo impregnaba todo, hasta la indignidad hacia los afroamericanos.

Roy recogió a su hermanastro John William de 36 años, y ambos se dirigieron a la vivienda del tío de Emmett, para a punta de pistola secuestrar al joven. Lo llevaron a un granero en las afueras del pueblo, y en la oscuridad de la noche le propinaron una brutal paliza para dejarlo malherido y después rematarlo con dos disparos de revolver. Se deshacieron del cadáver tirándolo al rio Tallahatchie que pasa por el pueblo colgándole del cuello un peso (según se indica en el atestado policial un viejo ventilador). Al tercer día el cadáver apareció y pudo ser reconocido gracias a su ropa y a un anillo de plata con sus iniciales grabadas.

Al sexto día, el cadáver de Emmett Till fue devuelto a su madre en Chicago quien lo recibió en un ataúd sellado y con un lacrado del estado de Mississippi que prohibía su apertura. Sin embargo, su madre, en un acto de dignidad y valentía decidió abrirlo para despedirse de su hijo, y al ver, el terrible estado que mostraba la tortura a la que fue sometido, oficiar un funeral con el ataúd abierto para que todo el mundo viera como tratan a los negros en el sur.

 

La madre de Till, acompañada por su prometido Gene Mobley, contempla el cuerpo de su hijo en la morgue; foto en la revista Time, 15 de septiembre de 1955. Fuente Wikimedia.

 

Se calcula que más de 50.000 personas acudieron al funeral y vieron el rostro maltratado del joven Emmett convirtiendo todo el suceso en un acontecimiento nacional. La prensa se hizo eco y se tomaron fotos del cadáver que aparecieron en los principales periódicos tanto del Norte, como de las principales ciudades al Este y Oeste del país. La conmoción fue tremenda y tanto la población negra como la blanca del Norte estaban escandalizados. Con la decisión de la madre de Emmett, Mamie Till-Mobley había cambiado la secuencia de actos de barbarie y racismo que vivía la población negra, y de impunidad que tenía la población blanca al Sur. Se cuestionaban de manera clara los privilegios de unos y las discriminaciones de otros, así como lo fallado de los acuerdos y del ecosistema social que surgió cuando se construyó la nación y la sociedad tras la Guerra de Secesión (1861-1865). Al dar a conocer la extrema violencia y crueldad, y el dolor de una madre no debía quedar impune. No iba a ser un asesinato más. La muerte de su hijo debía servir para algo.

La investigación por el secuestro, apaleamiento y muerte de Emmet en el estado de Mississippi fue rápida. Hubo un testigo, otro joven negro que trabajaba cerca del granero quien confesó haber oído los lamentos de un chico joven mientras era agredido por “al menos tres personas distintas”. Sin embargo el testimonio del afroamericano Willie Reed ni fue tenido en cuenta para la investigación, ni tampoco para el juicio.

Aún con todo, debido a lo público de lo sucedido en la tienda de los Bryant con el chico, y a ciertas incongruencias, contando la ausencia de una coartada, la investigación sentó a Roy Bryant y a John William ante el banquillo y fueron juzgados por un jurado de doce hombres blancos. Quedaron absueltos. Años después, cuando sabían que ya no podían ser juzgados dos veces por un mismo delito, confesaron jactándose el crimen. Incluso a meses de su muerte en 2008 Carolyn Bryant confesó que Emmett Till no se había dirigido a ella de ningún modo. “That part’s not true”.

La farsa del juicio fue también seguida por los medios de comunicación del norte que enviaron equipos de reporteros a Mississippi. Allí recibieron amenazas y seguimientos del Ku-Klux-Klan y de otras organizaciones supremacistas y racistas, pero su trabajo valió la concienciación de toda la población, y en especial de una parte de la población blanca, con la situación racial en el país.

Tan sólo unos pocos meses después, el 1 de diciembre de 1955 en la capital del estado de Alabama, Montgomery, una mujer afroamericana se negaba a ceder su asiento a un hombre blanco rompiendo las leyes de segregación en los transportes públicos e imbricando con un acto de rebeldía la lucha por los derechos civiles. En aquel acto valiente y trascendente de Rosa Parks también está la memoria de Emmett Till y la lucha por la justicia y una vida digna.



Si nos paramos a pensar un momento, a bucear en la memoria y a dar algo de contexto, rápido y sin alarde de mucha precisión, uno ve que la situación en Estados Unidos, y en todo el mundo, con el racismo no ha cambiado mucho. Sigue matándose a personas por su color de piel. Y por supuesto discriminándolas en su día a día. En los 90 la televisión captó el momento en el que la policía de Los Ángeles asesinaba a Rodney King. En 2020 las redes sociales viralizaron el momento en el que la policía de Mineapolis asesinaba a George Floyd. En los últimos meses se han dado a conocer los casos de Corey Ruiz de 38 años asesinado en Wisconsin tras recibir una descarga con un tasser por la policía del estado y después rematado con 3 disparos en la cabeza. O el de Nolan Wells de 18 asesinado también en Mississippi cerrado el caso por la policía como “muerte accidental”. O el de Trey Reed hallado ahorcado en el campus de la Universidad Estatal del propio estado sureño.

Con un supremacista declarado en la Casa Blanca, fanático fascista, misántropo, misógino y aporafóbico, un inmoral ignorante y corrupto, el racismo es alentado. Las personas negras, latinas, asiáticas y los nativos son tratados como escoria por las fuerzas de seguridad (siempre y en cualquier lugar las componen los más desalmados de la sociedad para ejercer la fuerza y la violencia del estado), por los funcionarios y administraciones de inmigración y fronteras (los ICE las renovadas SS de Trump), por mercenarios y por juristas y leyes ideadas para alentar la segregación, el racismo y la impunidad de las prácticas que denigran a los seres humanos por su condición.

Y eso, solo en Estados Unidos. Aquí y en todo el mundo, dentro de esta salvaje ola reaccionaria de la ultra derecha fascista, en cualquier lugar, los adalides de la pureza racial encuentran colectivos que oprimir y denigrar, justificarles todas las tropelías y acusarles del mal que ellos provocan con su inmoralidad e inutilidad.

Por ello, no debemos, es más es imprescindible aprender, y dar a conocer, el legado de todas las luchas por los derechos civiles, en Estados Unidos y en cualquier lugar. Porque la humanidad es más completa, diversa y justa cuando incluimos a todos. Porque tenemos futuro juntos. Y porque debemos erradicar a las basuras humanas que amparan el odio y la violencia. Porque nos quieren separar cuando todos somos atracados y abusados por estas élites cleptómanas que quieren seguir pasando por el mundo oprimiendo y robando, esfuerzos y patrimonios ajenos.



De hecho, buscando información sobre el legado de Emmet Till y su madre, Mamie Till-Mobley, he encontrado que este mismo 23 de julio, el gobernador de Illinois, JB Pritzker firmó un proyecto de ley ante la Cámara de Representates estatal para designar el 25 de julio como Día de Emmet Till, y de esa manera conmemorar y recordar lo sucedido hace ya 61 años y que fue, sin duda un detonante decisivo en la lucha por los Derechos Civiles.




miércoles, 2 de septiembre de 2026

Inicio del curso político para los ciudadanos y ciudadanas


 

Arranca en estas fechas el curso político 2026-2027 en España que acabará con las elecciones generales en julio del año que viene. Con ellas se cierra la XV Legislatura de la democracia del reino de España tras la transición española que siguió a la dictadura franquista.

A estas elecciones generales o de ámbito nacional -a las Cortes Generales, es decir Congreso de los Diputados y Senado-, le anticiparán en un par de meses las elecciones municipales y autonómicas en varias de las autonomías del Estado. Por importancia Madrid, Comunitat Valenciana, Canarias, Baleares, Murcia, Asturias, Cantabria, La Rioja y Castilla La Mancha también pondrán en liza a sus representantes y con ellos a sus gobiernos, por lo que prácticamente la mitad del estado estará llamada a las urnas hasta en 3 ocasiones en uno o dos meses.

Por lo tanto, este curso político se antoja decisivo en el futuro del estado. A saber, si España se suma a la ola reaccionaria que asalta los gobiernos democráticos en buena parte del globo, esencialmente en el hemisferio Occidental (Estados Unidos y América Latina), así como también muchas de las naciones europeas. O si por el contrario, España se mantiene como un dique de la democracia liberal frente a un mayor autoritarismo y al dominio de los marcos de discusión, o mejor dicho de abuso, que la extrema derecha está logrando imponer.

Anticipar los resultados electorales a prácticamente un año vista es un ejercicio inútil y condenado al fracaso. Más si cabe en un caso como España, con una alta política volátil en extremo, muy condicionada a los estados de opinión inducidos desde arriba (habitualmente por la prensa escrita en Madrid y las direcciones empresariales, de los grandes bancos y de los partidos del bipartidismo; ahora dispersada a través de las redes sociales y los personajes que pululan alrededor) y en el que el hartazgo de los votantes tradicionales de la izquierda determinan tanto el voto. Si estos no votan uniendo en unas pocas papeletas el sentir de opiniones y voluntades diversas en torno al feminismo, las cuestiones identitarias o de clase, y las sensibilidades hacia temas tan trascendentes en este momento como la situación de la vivienda, la protección del medio ambiente o la posición internacional y geoestratégica en defensa de los derechos humanos y el anti-fascismo, la victoria para la derecha estará más cerca, porque estos últimos consiguen aunar sus votos sin discrepancia ni casi ausencias.

El ciclo de elecciones autonómicas de esta primavera ha reforzado una tendencia hacia fortalecer los gobiernos de la extrema derecha en coalición entre PP y Vox, y a castigar a los partidos en el gobierno central, en especial al PSOE al que se le presenta una crisis profunda en regiones que tradicionalmente habían votado socialista como puedan ser Andalucía, Extremadura o Aragón. Sin embargo, estos resultados no han tenido la amplitud que buscaba la dirección nacional del PP, sino más bien han demostrado su propia debilidad al tener que volver a ceder y por un margen bastante mayor a los postulados ultras de Vox, lo que a su vez, imposibilita a menos de momento, cualquier acercamiento entre las derechas nacionalistas y burguesas vascas y catalanas, con lo cual o asaltan el umbral de escaños de la mayoría absoluta sin contar con Euskadi o Cataluña, o el período que se abrirá será el de nuevo gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez.

Y es que en la capacidad de resistencia de Sánchez y en el papel central y vertebrador que el PSOE tiene entre las diversas sensibilidades en la política española radica el principal argumento que pueda tener una victoria de la España progresista -con notorios matices-, ante la avalancha ultra a la que, no olvidemos, mantiene y potencia la ola reaccionaria internacional de un capitalismo depredador y oligarca.

Desde luego el gobierno central tiene un desgaste colosal. Son 8 años desde que Pedro Sánchez asumió el poder y se convirtió en Presidente del Gobierno (el segundo más largo en duración de la democracia española). Ocho años de un ataque que no cesa. Que tiene un fuerte carácter personal hacia la deshumanización del personaje y de su familia. Que ha surgido desde la oposición, desde los medios de los emporios mediáticos de la derecha (incluidos los pseudo-medios patrocinados por estos emporios y financiados por las autonomías del PP), y con furibundos ataques de la justicia y los mandos anticorrupción policiales que ahondan en un cada vez mayor desprestigio de estas instituciones entre el pueblo. Y sí, también del goteo de casos de corrupción en torno al PSOE, a su figura o a la de Zapatero que han provocado un desgaste colosal y puesto en solfa la superioridad moral de la izquierda y la propia coherencia y legitimidad de los altos cargos del PSOE. Sean ciertos o no, sean manipulaciones, bulos o campañas orquestadas desde la oposición y de los enemigos internos y externos a la democracia y a un tibio reparto de la riqueza.

Tampoco se debe de olvidar en el período de análisis y reflexión durante este año, la situación de las fuerzas políticas y sociales de la izquierda. Partidos, sindicatos, organizaciones, asocaciones, colectivos y las consiguientes confluencias entre todos estos agentes deben ser puestos a consideración.

Pero lo cierto es que todo este descrédito, que queda por ver si se debe a unas causas concretas verídicas, y no a campañas orquestadas de “el que pueda hacer que haga” (el miserable de Aznar dixit) no ha acabado de abrir las puertas de la Moncloa a esta ola reaccionaria. Hay varias causas:

Una de las primeras es el propio fantochismo y la incapacidad absoluta, moral, política, comunicativa y funcional de quienes aspiran a gobernar el país. Feijoo y Abascal no son más que unos mamarrachos. Unos títeres que responden a las órdenes de los que mandan, y sus silencios y sus palabras dejan a la altura del betún el interés nacional. Sistemáticamente. Y eso, no es favorable para ganar unas elecciones por mucho dinero e interés que se ponga.

Las incongruencias, la inconsistencia mental y discursiva, las fotos con un narco, las asociaciones con ultras que insultan y menosprecian a una España, que aunque se empeñen, ya no es una única, centralizada y gloriosa, impiden, de momento, aunar la suma de apoyos electorales que requieren. Eso si, están cerca. Y además, no se debe olvidar que esta España también es esa Españistan de corrupción y chiringuito. Que no se pierda en perspectiva.

Pero también el gobierno de coalición ha hecho sus cosas buenas. Los datos macro-económicos son excelentes. El proceso de diálogo y Amnistía con Catalunya ha permitido cierta reconciliación entre Catalunya y España, con una normalización que ha rebajado en varios tonos la crispación que el tema identitario provoca entre los españoles. De hecho, sabedores de que este tema ya no funciona, ha quedado desactivado, las derechas apenas lo mencionan, y lo dejan todo a las negociaciones subterráneas que entre derechas burguesas y parasitarias estén llevándose a cabo. Y otro éxito incontestable del actual gobierno que desmorona el argumentario de la derecha en torno a la cohesión territorial está en el fin de los controles fronterizos en Gibraltar.

Y por supuesto, Pedro Sánchez y todo el gobierno han adquirido una notoria trascendencia internacional por su oposición a esta ola reaccionaria que representan personajes como Trump o Netanyahu, con especial énfasis en el genocidio del pueblo palestino. También no ha habido dudas en abrir conflictos diplomáticos con Italia o Dinamarca por las cuestiones migratorias. De hecho, la propia regularización de inmigrantes (más allá de que se abran las puertas a cientos de miles de ciudadanos latinoamericanos no muy proclives a votar izquierda, digámoslo así) no supone ni "una teoría de reemplazo", ni "un efecto llamada", sino que ha ayudado a mejorar las perspectivas económicas y salariales, al fortalecer los escudos sociales así como la hucha de la pensiones. Más allá estará por ver si la política y la sociedad española son capaces de tejer redes de colaboración y asimilación ante una composición demográfica mucho más diversa.

Evidentemente la labor de gobierno también es censurable en muchos temas. En materia laboral estos 8 años se han mejorado las condiciones empezando por una mejor equiparación entre los salarios mínimos españoles con los europeos. Sin embargo, seguimos lejos en las políticas de racionalización de horarios, reducciones de jornadas, mucha mayor beligerancia en torno a la seguridad laboral y los accidentes y enfermedades profesionales, y mejoras de la movilidad y la vida diaria de las clases trabajadoras.

El terrorismo machista sigue ejerciendo su violencia silenciosa con el beneplácito de unas derechas fascistas y machistas que componen todo ello una lacra social. Ha habido fallos en la protección policial y judicial a las mujeres y esto no se debe tolerar. Tampoco se pueden olvidar las polémicas con los socios de gobierno en torno al tema de la dignidad de la mujer y la igualdad entre géneros, pero es preciso recordar quienes amparan la desigualdad, la atacan y pretenden volver a un mundo talibán de dominio abosluto del hombre sobre la mujer. No lo olviden.

Por otro lado, el gasto militar ha seguido creciendo en un contexto de mayor volatidad internacional. Las guerras en Ucrania, Oriente Próximo, Irán y la situación en África han avalado estos impulsos militaristas que además, no discuten la permanencia en la OTAN, mientras sus aliados en el gobierno, y buena parte de la sociedad, está ya cansada y dispuesta a debatir sinceramente sobre la OTAN, la política de bloques y si esto es una estrategia de defensa como se presenta, o en realidad es un sistema de ataque propiciado por la ideología neoliberal y consolidación del imperialismo estadounidense con la complicidad de los países europeos.

Y por supuesto, la vivienda es el principal problema del estado sin atisbo de acuerdos entre las diversas partes y que sigue castigando inter-generacionalmente a las clases trabajadoras. Estas imposibilidades de acuerdo motivadas en buena parte por la cainita actitud de las derechas patrias impiden acuerdos de Estado en otras materias que por ejemplo permitan la defensa de los bienes públicos, en especial la educación y la sanidad (ambas con conflictos laborales y profesionales muy intensos y lejos de solucionar en la maraña de administraciones y competencias), o el más que recurrente e imprescindible Pacto contra el Cambio Climático y en defensa del medio ambiente y el patrimonio natural. De hecho, agosto tuvo la nefasta noticia de la prórroga de la central nuclear de Almaraz. Tampoco es positivo para el gobierno su poca implicación en la defensa de las libertades civiles, y en especial, la de pensamiento, opinión y prensa cuando estas voces han sido atacadas por la ultra derecha y no han encontrado ni la solidaridad, y ni mucho menos, la respuesta enérgica en su defensa por parte del Gobierno. No han hecho nada, y parece que la inacción ha favorecido un abuso creciente de brutalidad policial y la sensación de impunidad, para que las policías ejerzan su labor conforme a un estado de derecho democrático, y sin embargo, ahí los tenemos afianzando a la ultra derecha, anticipando un estado policial. La Ley Mordaza sigue vigente y tampoco en materia de memoria democrática se han dado todos los pasos imprescindibles. Pero aún queda otro factor que no puede pasarse por alto.

En la gestión de las múltiples y concatenadas emergencias que el gobierno de la nación ha tenido que afrontar en estos años radica otra potencia de movilización electoral que el PSOE y sus socios pueden y deben activar. Mientras que la gestión de la pandemia de covid, la situación en el Hierro tras la erupción volcánica de 2021, la de la DANA en Valencia tanto antes, como durante y después de la tragedia, el asalto de la frontera en Ceuta y las subsiguientes crisis migratoria y humanitaria (el episodio de emergencia nacional peor tratado y todavía no resuleto por el gobierno central en estos años), o los episodios de incendios forestales masivos han demostrado la incapacidad absoluta de los mandos políticos de la derecha, así como lo nefasta que resulta su ideología inmoral y reaccionaria con una estrategia de bajadas de impuestos, recortes en servicios públicos (sanitarios, educativos y sí también en emergencias) y asignación de presupuestos en chiringuitos de la derecha (como símbolo el taurino), ha sido el gobierno central los que han tenido que asumir el mando y dotar de eficacia a la respuesta institucional y administrativa que todas estas emergencias han ido reclamando. Aún con matices, críticas y propuestas para mejorar estas respuestas, el ciudadano debe extraer sus propias conclusiones y comparar cómo se ha sentido ante una catastrofe natural o humana cuando gobiernan unos u otros. Y la principal, es que mientras el gobierno central muestra capacidad resolutiva, implicación y voluntad de acuerdos y trabajo común por solucionar los problemas, la derecha regiendo administraciones o desde la oposición, solo se limita a poner palos en las ruedas, a mostrar su inoperancia y su sinvergoncería en vender el patrimonio de todos, y otras veces a tapar su incapacidad atacando a quien ha venido a salvarles el culo.

De hecho, en cuanto a las elecciones autonómicas y municipales en el horizonte es muy importante que el electorado analice y saque sus propias conclusiones para hacerse valer y defenderse de las agresiones que el capital perpetra con el consentimiento, cuando no, el enérgico apoyo de casi todos los ayuntamientos y autonomías que están en manos de la derecha.

No hay gran ciudad del estado español, ni área regional, que no estén siendo pasto de la degradación del entorno natural y de la propia convivencia. El turismo desatado, auspiciado por la economía del pelotazo ha convertido cualquier espacio en un lugar y un momento sobre el que extraer la riqueza económica denigrando los derechos y el bienestar de los habitantes, y de hecho convirtiéndolos en ciudadanos de tercera, totalmente prescindibles si a la ciudad (o al pueblo, o a la playa, o a la montaña) llegan turistas con dinero en el bolsillo. Especialmente si pensamos en ciudades como Málaga, Valencia, los archipiélagos, Galicia, y por supuesto, y dominando el debate público, Barcelona y Madrid.

Por lo tanto, todos estos ayuntamientos y los gobiernos regionales que caducan mandato en 8 meses deben ser puestos bajo el análisis racional, la crítica constructiva y la reflexión sobre qué modelo de sociedad queremos para nuestros municipios y autonomías.

Temas decisivos como las políticas de vivienda, de movilidad, de protección del medio ambiente y tratamiento de los residuos, de gestión de los espacios, los recursos naturales (especialmente el agua potable) y de las emergencias, las políticas públicas de empresa y sectores productivos (qué y cómo se produce en cada espacio), la defensa de los ciudadanos en su rol de consumidor o de vecinos de un lugar, la protección del patrimonio y de la cultura, entre otras, son políticas traspasadas a las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos y sus organismos derivados (diputaciones, consejos comarcales, consejos insulares, mancomunidades, etc.) y son quienes las deben de ejercer para beneficio del pueblo. Es el momento de exigir una política municipal y autonómica centradas en el bien común.

Sería inabordable para mi hablar qué retos particulares tienen que afrontar cada una de estas autonomías y la miriada de ayuntamientos que serán elegidos en mayo de 2027. Además, convendría hacerlo con un mayor conocimiento del contexto actual y fundamentalmente, de los problemas y necesidades que van teniendo los vecinos y habitantes. Sin embargo, centrándose en los grandes temas expuestos en el párrafo anterior, y haciéndolo con un sentido público de gestión sincera y eficaz por el beneficio colectivo, buena parte de ellos podrían ir solucionándose para goce de toda la población.

Por todo esto, es un año muy importante y lo es, fundamentalmente, para las y los electores. Es la ciudadanía la que tiene ante sí una etapa trascendente de su vida y de su país. Y es sobre su acción política, simplificada en el acto de la votación donde debe ejercer su derecho y deber democráticos con una clara y sincera reflexión en el bien común y en la prosperidad del estado. Es a lo que se reduce el papel ciudadano en la democracia liberal, toda vez que se han desmontando las herramientas de conflicto colectivo y de expresión y actuación social, y que el propio sistema no iba a permitir que el pueblo, en bruto, tomará sus decisiones de acuerdo a sus necesidades, principios y posibilidades. Aún con todo, es el momento de preocuparse y de hacer los deberes que como ciudadano todos tenemos obligación y necesidad de acometer ante unas elecciones. Se trata de exigir y conseguir una información veraz, que aporte datos y que nos permita discernir el sentido de nuestras opiniones, el contraste de alternativas, el análisis de hechos, de causas y de consecuencias, y en definitiva, la decisión que hayamos de tomar. Hacerlo de forma sosegada y razonada, no dejándose llevar por impulsos, ni por los forofismos de partido sería lo ideal. Pero por desgracia, en España no funcionamos así.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Crisis migratoria en Ceuta: A un mes vista

Presencia policial para evitar que continúen los incendios en las chozas constituidas por los migrantes en la playa del Trampolín este jueves en Ceuta.Reduan / EFE. Visto en Público.es

 

La crisis migratoria en Ceuta es desde el primer momento, una crisis humanitaria. Carecemos de un cálculo exacto del número de personas que entró, del que salió en los días siguientes, y de las que todavía hoy, un mes después, permanece en la ciudad autónoma. Tampoco sabemos el desglose de esas vidas humanas. Cuántas mujeres. Cuántos menores. Cuántos han pedido asilo. Cuál es la situación de esas solicitudes de haberse producido. ¿Hay ciudadanos de otras nacionalidades y en qué número, más allá de la marroquí?

Todas estas cuestiones añaden incertidumbre a una situación de emergencia en la que Ceuta, su administración, y el estado no están sabiendo, o queriendo, actuar de manera conjunta y coordinada. No ha habido disposición de espacios municipales para campamentos organizados. Tampoco se han reforzado los servicios públicos (sanitarios, asistentes sociales, personal consular, administrativos) o de seguridad. Si en la primera de estas cuestiones cabe ahondar en la actitud del gobierno autónomo para hacerle el caldo a su jefe Feijoo y al resto de ultraderechas patrias, en la segunda cuestión, si que hay que hablar críticamente de la labor de gobierno, incapaz en esta crisis -y aquí radica la novedad con respecto a estos 8 años de gobierno-, de acertar más que fallar. De ofrecer garantías, certezas y acción resolutiva a una situación que ha empeorado por momentos.

Ni siquiera en la labor comunicativa se encuentra un acierto gubernamental puesto parece claro que ha prevalecido una labor de apaciguar al enemigo marroquí, de llevar un perfil bajo para frenar la escalada entre ambos países en este conflicto difuso o informal, mientras que desde Rabat, envalentonados han seguido lanzando proclamas para afear las actitudes del gobierno español. Pero es que hay más.

Tampoco sabemos, y no existe una versión oficial, qué pasó el día 30 y 31 de julio, y muy especialmente, los días anteriores en los que parece ciertos elementos tanto en Ceuta, como en Madrid, sabían que se estaba preparando algo gordo. Las versiones divergentes de la ministra de Defensa y del ministro de Interior en cuanto a la labor del CNI han añadido un clamor insoportable a ese perfil bajo que comentaba hace un momento. Mientras el ruido de los bulos y la matraca de la ultraderecha trumpista y fascista desdibujaba el sentido de estado a esta cuestión de emergencia nacional, para añadido a la falta de rotundidad del ejecutivo y de acción por paliar la situación excepcional y la crisis humanitaria ir volviendo a la normalidad.

Esto explica en una parte que la población ceutí haya pasado en cuatro semanas de echar a los fascistas que fueron a Ceuta a soliviantar y encender las hogueras, a manifestarse con unas violencias cada vez mayores contra las personas migrantes que mantienen precarios campamentos en las playas. En la otra parte, no se puede obviar que todo el ruido mediático y político centrado en poco más de 80.000 vecinos (y en torno a 10 o 12.000 personas migrantes) en un espacio de menos de 20 km², ha encendido la indignación popular en un contexto de grave conflicto geoestratégico entre dos países, España y Marruecos, donde se discute la soberanía de Ceuta y Melilla (y las Canarias).

Me avergüenza como español y como ser humano, con todo lo que hemos pasado los españoles a lo largo de la Historia, el trato que estamos dispensando a estos seres humanos desamparados y desesperados. Tanto el gobierno de la nación, su alta clase política (aquí incluyo a todos los gobiernos autonómicos saltándose sus propios acuerdos para acoger a los menores y socorrer a esa Ceuta que “tanto nos preocupa”), los medios de comunicación, el gobierno ceutí y parte de su ciudadanía están maltratando y atemorizando a las personas que aprovecharon la coyuntura para salir de un país miserable, empobrecido, corrupto e inmoral como Marruecos. Los infraseres de la ultraderecha que aprovechan cualquier situación para esparcir odio y miedo a la vez merecen mi asco y beligerancia. Ver a la policía nacional respondiendo sin hacer nada ante esta escalada violenta cuando a profesores y sanitarios que se manifiestan sus derechos laborales y el bienestar de la sociedad los aporrean y denuncian. Lamentable.

Que no seamos capaces de darles una muda limpia, un techo, aunque sea una lona, un camastro, y algo que comer. Un mínima asistencia sanitaria. Que no se agilicen los trámites para acoger o si hay que devolver a las personas que entraron “ilegalmente” -ningún ser humano es ilegal-. Que no podamos dar una respuesta rotunda, cohesionada y alunísono en este país ante cualquier situación (una pandemia, un volcán, unas inundaciones, unos fuegos o un asalto geopolítico de una nación rival). En definitiva, que unos desalmados quemen sus campamentos y las pocas pertenencias, una manta, un colchón roído con el que pasan los días, toda esta muestra de inoperancia generalizada, y crueldad de unos cuantos, me apena y cabrea a la vez.

Exijo, y como yo la mayoría de este país, un trato digno a estas personas. El refuerzo a la sociedad ceutí para que pueda hacer frente a esta situación y las que puedan venir. Una preparación y una respuesta más efectiva, que aprenda de los errores, para prevenir el caos y el dolor. Una labor gubernamental cohesionada. Una respuesta política y de todos los sectores unida en le interés nacional y el bien común. Una defensa clara e ineludible por el antifascismo y en favor de los derechos humanos.

sábado, 1 de agosto de 2026

Crisis migratoria en Ceuta: Unos pocos párrafos


Imagen tomada por público.es del pasado jueves 30 de julio en torno al espigón que separa Ceuta de Marruecos.

 

Los hechos

  • En la mañana del jueves 30 de julio entre 50.000 y 70.000 personas se agolparon en la valla fronteriza entre Ceuta y Marruecos. Aprovechando las buenas condiciones de la mar intentaron cruzar los espigones que separan el área marina de ambas naciones para entrar ilegalmente en España. Se estima que en varias oleadas pudieron hacerlo hasta 70.000 personas. Del lado marroquí hubo una importante aglomeración de personas que la policía trató de dispersar con su habitual desprecio por la dignidad humana. Del lado español, bien por los cuerpos de seguridad del estado como por los de salvamento se han contabilizado de momento hasta 72 fallecidos, a parte de un millar de heridos de diversa consideración. También al mismo tiempo se produjeron altercados y una concentración “anormal” de personas en la ciudad autónoma de Melilla. 

    --- Actualización del 6 de agosto: 72.000 migrantes. 141 muertos. 1.098 menores en situación de desamparo en las calles de Ceuta. Refuerzo institucional, presupuestario y administrativo del gobierno para ayudar a Ceuta a recobrar la normalidad. Negativa de las CC.AA. regidas por el PP para acogerlos, mostrando su nula solidaridad y empatía por esa Ceuta que tanto decían defender hace una semana, a parte de un mínimo sentido común y decencia humanista.---

  • Esta entrada masiva ha puesto al límite la capacidad de acogida de Ceuta que ha recibido el apoyo gubernamental desde la misma tarde del 30. La ciudad quedó bloqueada y se cerraron los establecimientos ante la avalancha humana y al especial problemática planteada, recuperándose la actividad a partir del día 31.

  • Esto supone por un lado una crisis migratoria, pero también un episodio significativo dentro de las relaciones entre España y Marruecos, con un asalto de la frontera y del territorio español no autorizado que supone una agresión. Una vez más Marruecos activa la presión migratoria para provocar problemas en España, cuestionar nuestra iniciativa y política tanto exterior con el resto de África, como interior.

  • Ceuta es frontera física española con Marruecos, por lo tanto de Europa con África. De hecho, es la frontera física de la UE con mayor desigualdad a un lado y otro de una raya dibujada por el hombre hace muchos siglos. En cualquier caso hay que saber que ni Ceuta ni Melilla (al igual que ciertas islas griegas, los territorios de ultramar franceses u holandeses) están acogidos al espacio Schengen, precisamente por esta presión demográfica y migratoria, y por lo tanto, no hay una libre circulación entre personas.

  • En cualquier caso, España sufrió una agresión directa a su soberanía territorial. Y con ella la Unión Europea, es decir, los otros 26 países que la conforman actualmente, también sufrieron una agresión a su territorio. No olvidar esto.



Los antecedentes

  • Ya en 2021 Marruecos utilizó la misma estrategia miserable, el mismo desprecio por sus ciudadanos para utilizarlos con la intención de provocar una crisis en España y que está cambiará sus políticas en beneficio de los intereses del reino alauita. En aquel momento se debió a la asistencia sanitaria que se daba en un hospital español al secretario general del Frente Polisario. En la actualidad, tanto el reciente decreto para devolver la nacionalidad española a las personas del Sáhara Occidental que la perdieron a partir de 1976, como el acercamiento diplomático entre Argelia y España, y que entre otros factores garantizan un suministro de gas privilegiado para España sin pasar por los peajes que pretende imponer Marruecos, han activado esta palanca de intervención política que hay que remarcar no es tolerable ni admisible, y que compone, en mi opinión, un delito de lesa humanidad y un ataque a la dignidad humana.

    En este contexto volátil de relaciones diplomáticas entre España y Marruecos subyace una disputa geo-estratégica de amplio calado. Marruecos busca una posición hegemónica en toda África, y en especial en el cuadrante Noroeste dominando el Sáhara y la entrada occidental al Mediterráneo, para lo que es indispensable dinamitar las relaciones políticas, económicas y culturales que España tiene con el Magreb y el Sahel, en especial con países como Senegal, Mauritania y fundamentalmente el Sáhara Occidental. Sólo así se explica el caso nunca aclarado sobre el espionaje marroquí de políticos y otras miles de personas españolas a través de sus móviles con la tecnología israelí Pegasus. O las presiones e injerencias en materia comercial y pesquera, sin descartar, por último la conveniencia y apoyo del régimen marroquí para con el islamismo radical y terrorista instalado en España.

    Por otro lado, la regularización de inmigrantes que ya estaban en suelo español llevada a cabo en el pasado mes ha puesto sobre la mesa el colosal volumen que la economía sumergida tiene en España, en especial en sectores como la agricultura, la construcción y los cuidados domésticos. Quien quiera ver "efecto llamada" o "teorías de reemplazo" que se de una vuelta por los campos españoles o pregunte a las inmigrantes que acompañan a personas si tienen o no papeles.

    Por su parte, en Marruecos se vive un estado de opresión constante con una falta de libertades, seguridad y progreso económico intolerable. Su juventud y sus clases trabajadoras viven en condiciones penosas, con unos servicios públicos raquíticos y que encima se han ido recortando en favor de inversiones militares, que favorecieran la importación de hidrocarburos y de blanqueamiento del régimen a través del fútbol. Las protestas son constantes y la represión del régimen muy intensa. Normal que cualquier persona quiera salir de ahí ante la más mínima oportunidad. 

  • Por lo tanto, parece evidente la intencionalidad política y las maniobras administrativas y comunicativas necesarias por parte de Marruecos para activar esta avalancha sobre la frontera de Ceuta. Una suerte de nueva "Marcha Verde" esta vez contra Ceuta y usando la desesperación de su propio pueblo. Pero esta intención requiere en el mundo actual de apoyos geoestratégicos y aquí entra sin duda la figura de Trump y la administración estadounidense. No puede ser casualidad que el día siguiente a que se reúnan en Washington Trump y Nethanyahu, uno de sus principales aliados inicie una acción contra el país más beligerante con la política autoritaria, militarista y genocida de estos vejestorios. Desde luego tendrían que demostrar que no sabían nada. Por otro lado no está de más recordar que Estados Unidos ha avalado los planes marroquíes para con el Sáhara Occidental, a los que el gobierno español ha tenido que plegarse (con mayor o menor sintonía), al tiempo que desde Washington no se ha cortado las ansías hegemónicas de Marruecos para todo el área del Magreb y el Mediterráneo Occidental. Más bien al contrario. 

  • Del mismo modo tampoco me parece casualidad que tras los incendios forestales tremebundos, y en especial, el de la Sierra Oeste de Madrid que ha demostrado la incapacidad y la amoralidad de Díaz Ayuso, añadido al caso del ático que huele a corrupción y a apropiación indebida desde California, se provoque esta crisis migratoria para sacar el foco mediático y político de Ayuso y su entorno. Se está disparando con personas como balas y para ver las pistolas hay que seguir el rastro del dinero y de quienes se benefician de las consecuencias. De toda clase de beneficio y de todo tipo de consecuencias. 


Las consecuencias directas

  • Sin que sirva de precedente, y frente a la actitud que las mismas fuerzas de seguridad tomaron en 2021 o lo que bajo gobierno del PP sucedió en el Tarajal en 2014, España esta vez, a través de su diplomacia, sus equipos de salvamento y acogida y de las fuerzas de seguridad auxilió a las personas que estaban en peligro, independientemente del color de su piel, y de si un papel, o un juez o un cafre desde su casa los cataloga como ilegales o no. España ha dado una vez más una demostración de cómo hay que tratar una crisis migratoria como la acontecida el jueves. Es para estar orgulloso.

  • Si como dijo el líder de la oposición, Feijoo, “desde principios de semana ya se tenía conocimiento de esta acción premeditada”, ¿por qué no fue a las autoridades a denunciarlo? ¿por qué permitió que ocurriera esta avalancha humana, con victimas mortales y peligro para esa población ceutí que tanto “le preocupa”? ¿Dónde está su patriotismo? ¿Está capacitado con esta amoralidad y sin vergoncería para gobernar un país? Y ya que no hizo nada, ¿a qué espera el gobierno a denunciarlo a él por traidor y por no cumplir su deber ciudadano de avisar a las autoridades cuando se conoce que va a cometerse un delito?

  • Si esta información existía, ¿la conocía el CNI? ¿se filtró a la oposición? Las repuestas a estas preguntas requieren un análisis e investigación profundos que se escapan a mi labor y preocupación ciudadana. Pero es indignante tener a altas instancias del aparato del estado trabajando con felonía, nocturnidad y agosticidad contra el gobierno elegido democráticamente, aunque no les guste, y sobretodo, en contra de la ciudadanía española.

  • La reacción del Rey a través de un comunicado oficial salido de la residencia vacacional en el palacio de Marivent es de nuevo una muestra más de la actitud reaccionaria de este sujeto que afea al gobierno la responsabilidad directa que debe recaer en “su hermano” el rey alauita que sale de este embrollo sin reprimenda real. Hay que tener la cara de cemento para desde un palacio y en vacaciones sacar una respuesta oficial de tan miserable calaña. Deberíamos ir afilando las guillotinas.

  • Para terminar, el domingo aparecieron varios ultras nacionales por Ceuta con la idea de manifestarse y “sacar ilegales” del territorio nacional. Estos miserables, estos "cantamañanas" como los califica acertadamente el ministro Óscar Puente siempre están dispuestos a sembrar odio y que las tempestades las recogan otros. Tienen en la discriminación y el racismo su caceticismo político e inmoral. Por contra, se encontraron con la hostilidad de la ciudadanía ceutí que vive en un clima de concordia entre razas y confesiones, como bien sabe, por otro lado el PP ceutí que lleva 20 años gobernando con fuerte apoyo del colectivo musulmán, e incluso miembros en la junta de gobierno que profesan el Islam. La policía una vez más defendió a los ultras para abandonarán Ceuta escoltados ante la indignación y el rechazo de un pueblo que nos ha demostrado que juntos somos más, y fundamentalmente, mejores. Gracias Ceuta por mostrar el camino.

  • La Unión Europea se ha vuelto a mostrar incapaz de dar un mensaje coherente y cohesionado. Y sobretodo de garantía internacional de los derechos humanos. Mientras Irlanda, Francia, Portugal o incluso el Reino Unido han mostrado su apoyo, solidaridad y ofrecida ayuda directa, Italia, Dinamarca y Finlandia, los regidos directamente por coaliciones de extrema derecha, o Marine Le Pen que aspira a hacer lo mismo en Francia, han salido a criticar a España, a Pedro Sánchez, y a clamar como la ultraderecha patria por teorías de remplazo, invasiones inventadas (que quieren que les diga pero yo salgo con la bici y por los campos solo veo a magrebíes recogiendo la fruta. Curiosa invasión). Demostrando primero que no conocen el funcionamiento de Schengen, ni de toda la administración de la UE en materia demográfica y de migraciones. Pero fundamentalmente incumpliendo sus compromisos por formar parte de la Unión. Nada se puede esperar de quienes han llegado ahí para desmontar precisamente la Unión como emblema cultural y político.

 

Los aprendizajes a extraer

  • Quizás es el momento de preguntarnos cómo tiene que ser de dictatorial, pobre y sin futuro un país para que sus ciudadanos, de cualquier edad o condición salten vallas, intenten escapar de él a través del mar sin saber nadar o se expongan a la violencia de las policías de un lado y otro de la valla, a las concertinas, y después, si lo consiguen, al odio y el rechazo de casi todos en las sociedades de acogida y la violencia racista de la ultraderecha.

  • También es el momento de que como país entendamos que tenemos un grave conflicto internacional con un vecino que no es aliado, no es buen vecino, y que fundamentalmente, ya ha hecho declaraciones públicas de que su espacio nacional no estará logrado hasta que reconquisten Ceuta, Melilla y las Canarias. Me consta que el pueblo español no sabe nada de esto y quizás ha llegado el momento de explicarlo.

  • De hecho, lejos de confluir en intereses económicos (los de los de arriba, evidentemente, que han usado Marruecos para abaratar costes y deslocalizar empresas en España) y culturales por cientos de años de relación colonial desde ambos lados, sería el momento de favorecer una revolución política en Marruecos que permita a su pueblo librarse de la familia real, del sátrapa de Mohamed VI y de su camarilla de élite (el majzen) que niega la democracia, y domina un gobierno títere y un parlamento de atrezo.

  • Alguien me tiene que explicar por qué demonios nos hemos metido a organizar un Mundial de Fútbol de la mano de semejante régimen, que utiliza el fútbol para blanquearse internacionalmente, mientras masacra a su población, en especial a los laicos y a las mujeres. No todo vale.

  • En cuanto a la situación política interior, lo que ya sabíamos. No se puede esperar nada de la ultra derecha de este país. PP, Vox y el resto de grupúsculos de tarados han tratado de sacar tajada de una crisis, que lo que requería era su suma al gobierno, aunque no les guste, y la defensa de la acción política y diplomática. Esto es un ataque a Ceuta y a toda España y no caben cortoplacismos y ni mucho menos intereses particulares. Es una desgracia tener a esta caterva de inmorales dictando lo que tenemos que hacer todos. Menos mal que la sociedad civil ceutí nos ha dado una lección de como tratarlos y mandarlos a un cubo de mierda. Mismo cubo donde quiere ir por lo visto el Rey.

  • Si vemos la reacción internacional de nuestros aliados en la Unión Europea también da grima: Los regidos por la ultraderecha salieron rápido a criticar a España y a su gobierno. Italia que tiene más de 700.000 inmigrantes ilegales en el Sur sin saber qué hacer con ellos, o Finlandia que tiene un problema con Rusia por Karelia o Dinamarca con Trump por Groenlandia se pusieron de parte de Marruecos, y no de la Unión Europea. Cuando en sus conflictos necesiten apoyo unánime de la UE, ¿qué hacemos? Habrá que demostrar que sabemos estar en el mundo mucho más que la ultraderecha.

  • Por último es el momento ya como Unión Europea, pero dentro también de la ONU, de abrir un debate serio, profundo y proactivo para analizar los fenómenos migratorios y sobretodo, para levantar un marco legal que ampare a las personas que se ven en la necesidad, ya sean refugiados políticos, económicos, geográficos, climáticos, o de cualquier índole de tener que abandonar su hogar para sobrevivir. Y si este marco legal no se respeta debe de abrir los procesos de condena y aislamiento de los países, empresas, instituciones, partidos, políticos y personas que amparan el racismo, el odio y la indignidad. Es imperecedero y no se puede tolerar que esta agenda la marque la ultraderecha y quienes han decidido que les interesa que entre todos, entre todas las clases trabajadoras y entre todos los pueblos y todas las culturas no tengamos más relación que una competencia insana. Frente a esto solidaridad, empatía, fraternidad y exigencia por el cumplimiento de los derechos humanos.

domingo, 8 de marzo de 2026

8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La tarea irreplazable

 


Aunque en este mismo blog no todos los años he dedicado un rato a escribir sobre el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, todos los años y todos los días, es necesario recordar que la igualdad es el objetivo. Que es un derecho humano y que no debe discriminarse a nadie por el hecho de ser mujer. O por ser pobre. O de otra raza u otro color de piel distinto al nuestra.

Pudiera parecer que no hay que recordarlo día a día, no sólo esta efeméride, que aún así aprovechamos para reflexionar, para intentar ser mejores en esto tan necesario y tan vital de acompañar a las mujeres en su lucha por la igualdad, y en no ponerles más barreras, techos de cristal. En acabar ya con las actitudes machistas, sexistas, con los abusos y con la tolerancia hacia convenciones sociales que impiden de facto la igualdad, suponen un lastre a la dignidad de las mujeres, y encima, les causan dolor y aflicción.

¿Hace falta celebrar y reivindicar este día? Si, sin duda. Sólo basta con ver los titulares de las últimas semanas:

Y podría continuar eh.... 


Y esto sin poder hablar, porque queda fuera de la inmediatez diaria y de la atención mediática, el terrorismo de sala de estar, la misoginía del sistema heteropatriarcal, los abusos en el entorno laboral, así como la desposesión del trabajo de las mujeres sumido en la dinámica de la desigualdad alentada por el capitalismo.

Todo esto indica que seguimos sin ser capaces de revertir este sistema perverso e indigno que oprime a las mujeres por el hecho de serlo y lastra sus vidas y su futuro. Ya no es que la ley se convierta en ineficaz o insuficiente. En que no estén dotadas las policías para ayudar y proteger a las mujeres (que ya es grave). O que los servicios sociales aparezcan atados de pie y de manos para apoyar a las maltratadas. Es que no podemos tolerar o permitir que se menosprecie la vida de las mujeres. Que se afirme que la igualdad ya se ha conseguido, cuando los ejemplos de la desigualdad y la opresión están tan presentes y son tan continuos. Cuando logros y derechos aparentemente conseguidos, como el aborto, la libertad sexual o el acceso a los medios de comunicación, son de nuevo atacados dentro de esta oleada fascista. Cuando se sigue atacando y minusvalorando el valor y dignidad de las mujeres por su aspecto físico, convertidas en objeto de posesión sexual del hombre. O cuando en el trabajo se reproducen los casos de acoso y abuso. No podemos quedarnos callados, ni quietos. Ni ellas. Ni los hombres solidarios.

Frente a la legítima y necesaria activación de las mujeres en el feminismo está la reacción visceral y depredadora de los machistas y sus voceros que quieren hacer creer que “el feminismo ha ido demasiado lejos”, “que ya no se puede decir nada, ni un piropo”, o que “el feminismo es una amenaza a los hombres”. Pues no, no lo es y no lo ha sido nunca, y si se es tan poco hombre para sentirse amenazado por las ansías de libertad y dignidad de las mujeres, revisa tu bragueta y sobretodo tu cerebro.

La lacra de la violencia de genero, lejos de frenarse o atenuarse, parece que este año pretende batir un siniestro récord. Si durante 2025, 48 mujeres murieron a mano desus parejas o ex parejas (los datos no oficiales disparan las cifras), durante los meses de enero y febrero de este año fueron asesinadas 10 mujeres y 2 menores, dejando además un terrible reguero de decenas de niños/as huérfanos y huérfanas.

Hay que denunciar el nulo compromiso político de muchos Gobiernos, de la derecha y del sistema capitalista neoliberal para erradicar la violencia contra las mujeres, así como la desigualdad y discriminación que padecen en el ámbito laboral.

Y no puedo dejar de recordar la situación de mujeres que no tendrán su 8 de marzo y por las que es necesario movilizarse aún mucho más, por sufrir una mayor discriminación por el hecho de ser mujer. Mujeres, de todas las edades y estratos, en sociedades fundamentalistas, retrógradas y de corte fascista, que proliferan en todo el mundo, uniendo a la desigualdad por ser pobre, desheredada, víctima de una guerra o un exilio, de la prostitución y la trata, del hambre y la enfermedad, y también, desgraciadamente cómo no, por ser mujer.

El 8 de marzo hay que levantar la voz por los derechos laborales, la eliminación de las desigualdades de las mujeres y contra la lacra de la violencia de genero. Por la falta de respeto a los derechos humanos y civiles de todas las mujeres en el mundo.



Hay motivos de sobra, para hoy 8 de marzo de 2026, salir a las calles y seguid acompañando a las mujeres. A nuestras esposas, novias, parejas, amantes, amigas, madres, hermanas, compañeras.


 

Unos enlaces para dar contexto:

El trabajo doméstico: Dignidad, derechos y necesidad, marzo de 2025

La Reacción de la Reacción, marzo de 2019

8 de marzo: Huelga Feminista, marzo de 2018

8 de marzo: Día de la Mujer Trabajadora. Reivindicativo y festivo para acabar con la desigualdad, la violencia y la precaridad, marzo de 2017

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora: Mucho que luchar, marzo de 2016

 

La Revolución Francesa de 1789

 Prise de la Bastille (1789), de Jean-Pierre Houël   La Revolución Francesa es el acontecimiento que originó el mundo tal y como lo c...