martes, 11 de agosto de 2026

Leyendas del Rock 2026: Música, emoción y disfrute

 


Esta última semana ha sido la de la vigésima edición del Leyendas del Rock en Villena, y allí hemos asistido cada tarde, de miércoles a sábado, para disfrutar de la música en directo y del mejor cartel de un festival de Heavy Metal en España este año sin discusión. Aquí dejo mis impresiones de las actuaciones que pudimos disfrutar compaginándolo con la rutina de trabajos, un calor especialmente peligroso y el residir a 40 minutos en coche y por autovía de los escenarios.



Miércoles 5 de agosto

Orbit Culture

Tenía yo ganas de empezar el festival con esta banda de la tercera ola del death metal melódico (me acabo de inventar la categoría) y la verdad, la sensación fue agridulce. Los vi bien. Con pegada e intensidad, con mucha pericia técnica y buena vocación al directo, pero el sonido no acompañó. De hecho, me hizo temblar si esa muestra se iba a convertir en la tónica general del festival. Por fortuna no fue así. El caso es que iba en alerta por el gran nivel de los discos de estos suecos donde exponen un Melodic Death Metal de mucha calidad, pero el sonido en directo deslució su propuesta. Su música me sonaba apelotonada con las guitarras muy por encima del resto del sonido apagando el doble bombo y la voz. Aún así las muy coreables “Hydra” y “Vultures of North” cerraron un concierto que habría sido memorable si el sonido hubiera acompañado.



Black Label Society

 


* Las fotos son con mi móvil, y la verdad, estaba más pendiente de disfrutar que de hacer un reportaje. Lo siento

 

Sin duda una vez salido el cartel la inclusión de BLS fue por mi muy celebrada. Y es que iba a suponer ver en vivo a Zakk Wylde y a toda su sureña banda que además, y tal y cómo demostraron en Villena, están en plena forma. La colosal efigie de Zakk Wylde dominaba no sólo el escenario, sino todo el festival, y seguramente más allá, media provincia. Cómo se echó a sus inmensas espaldas el show ya desde antes de empezar la actuación, haciéndose fotos y selfies desde el escenario. Con la música ya entrando (algunos grabados son imperdonables) Wylde lideró domesticando las cuerdas y rompiendo con su voz cada una de las canciones. Toda la banda sonó tremenda, tanto de pegada como de calidad, y tiraron de profesionalidad incluso cuando el sonido se apagó (imperdonable fallo organizativo). En la segunda mitad del concierto apechugaron con nostalgia y homenajes a Ozzy culminando con un impecable y coreadísimo “No more tears”, que dio paso a las últimas canciones con una gran “Stillborn” celebrada por un público entregado. Tremendo concierto se gastaron los sureños demostrando que verles y paladear la presencia de Zakk Wylde es un placer imperecedero del Heavy Metal.



Savatage


No voy a engañar a nadie, y fundamentalmente a mi mismo, si digo que no soy un “escuchante” habitual de Savatage. Los conozco, por supuesto, y reconozco varios de sus himnos y de vez en cuando han caído en el coche o en algún rato en casa. Pero no componen la banda sonora habitual, quizás porque no ha sido la banda más prolija a la hora de ver en concierto. Por eso cuando apareció en el cartel del Leyendas el poder disfrutarlos por primera vez, y quién sabe si por última, convirtió el evento en ineludible. Y la respuesta fue de matrícula de honor.

De hecho, todo el concierto de Savatage fue una de las experiencias más plenas en cuanto a la música en directo que he vivido nunca. El talento de una banda veterana, de una capacidad creativa e interpretativa superlativa y su desempeño sobre el escenario dejaron para la posteridad de nuestra memoria una calidad sublime, un sonido limpio, pulcro sin mácula que hacía que a cada canción, cada acorde y cada nota subiera la intensidad.

Su setlist estuvo plagado de canciones de la primera época con un Zak Stevens soberbio, entregadísimo a su voz y en interactuar con un público que transformaba la expectación previa por una absoluta devoción. El ritmo sonoro lo marcaba el genial guitarrista y fundador Chris Cafferly que hacía de cada solo una obra de arte. Mientras el resto de músicos se conjugaba para desarrollar un concierto pleno que sonaba impecable.

Temas como “Jesus Save”, “Strange Wings” o “Ligths out” marcaron un estándar de calidad que sería el mínimo exigible durante toda la velada. A partir de ahí más clásicos y más nostalgia apelando al recuerdo a las leyendas de los hermanos Oliva, fundadores y perpetradores de este verdadero totem de la calidad de la música.

Interactuando con un video de Jon Oliva al piano la banda interpretó una preciosa “Believe” que fue el adelanto para que entrarán los grandes temas de la primera época de estos pioneros del progresivo. “Gutter Ballet” quizás su tema más reconocible y que además tiene su propia liturgia interpretativa, nos puso los pelos de punta, la carne de gallina y a las lágrimas desbordándose ante la calidad con la que la música se deslizó por todo el recinto del Leyendas.

Para terminar los primeros y reconocibles acordes de la magnífica "Hall of the Mountain King" enarbolaron a todo el público que la celebramos y coreamos, sintiendo como toda la música se engarzaba en torno a la voz de un Stevens pletórico. Era el cierre soñado a un concierto majestuoso, de una de las verdaderas leyendas del Heavy Metal, y que van a guardarse en nuestra memoria para siempre.

¡Impresionantes Savatage!



Por desgracia, acabado el tremendo directo de los norteamericanos nos recogimos porque quedaba mucho festival por delante y había que trabajar al día siguiente. Lamentablemente renunciamos al concierto de Sepultura dentro de su gira de despedida y que había reunido a una colosal marea de brasileños ese primer día, y como nos contaron al día siguiente, fue un espectáculo colosal y emocionante. Y tampoco nos quedamos a ver a la banda joven Slaughter to Prevail que según también nos dijeron otros asistentes al día siguiente descargaron su heavy directo y sin control como si una apisonadora fuera llevada por un animal salvaje.



Jueves 6 de agosto

Dark Tranquillity

 

Mi banda favorita no iba a desentonar en el festival. Eso estaba garantizado si el anfitrión del concierto es Mikael Stanne. Los de Gotemburgo sonaron pletóricos, ya con una banda consolidada tras unos últimos años con varios cambios en la mítica formación. De hecho ya la entrada sonó tocada, lo que es muy de agradecer, y aparecieron con un bajo, el de Christian Jansson que se ha incorporado definitivamente tras participar en The Halo Effect.

Como digo toda la banda sonó tremenda, muy conjuntada y con un Stanne tremendo a la voz, súper activo, muy sonriente y agradecido como siempre, ante la respuesta de un público que somos absolutos y locos entusiastas de su música. Una vez más, Dark Tranquillity aportando su absoluta pasión y calidad.

El concierto se abrió con un “The Wonders at your feet” que sonó redonda tras un par de pequeños ajustes al micro y las guitarras. Fue el preámbulo perfecto porque nos puso en alerta con lo que iba a venir. Esto no era más que un repaso a su carrera desde los temas de sus últimos discos como “Atoma” o un “Endtime Signals” que ya suena como los clásicos hasta temas de la primera formación como “Cathode Ray Sunshine” o “The New Build" canción que me encanta y terminó de emocionarme.

Los últimos cuatro cortes del concierto siguieron una misma línea de mezclar nostalgia con las últimas propuestas. Así golpearon primero con “Punish my Heaven” que fue celebradísima y el propio Stanne agradeció sobremanera la entrega del público. Después la más nueva “Phatom Days” para acabar con dos de sus clásicos imprescindibles “Lost to Apathy” y “Misery’s Crown”.

En general, una muestra más de lo bien que funciona una buena banda, de calidad y profesional en concierto. Liderados por el siempre entregado Mikael Stanne. Si durante períodos de re-estructuración ya suenan fenomenal y son señas de calidad, cuando ya están consolidados y engrasados Dark Tranquillity son una banda a disfrutar si o si.



Godsmack

Los americanos del ñu metal era una de las propuestas más atrevidas del festival. Llamaban la atención porque era su primera visita a España, y mi bagaje con ellos, se reducía a un puñado de temas que me llegaron en forma de cd de promoción de la HeavyRock allá por los 2001 o 2002. No recuerdo bien.

Y la verdad es que sorprendieron y para muy bien. Primero porque su frontman Sully Erna estuvo radiante, muy dicharachero con el público, agradecido con la organización y con muchas ganas de convertirse en una banda a tener en cuenta. Y después porque todo su despliegue sonó redondo a plena calidad. Toda la interpretación fue limpia y fue metiendo en ella a un público que primero estábamos expectantes y después entregados a su música.

De hecho las canciones que conozco como “Awake”, verdadero himno generacional, o “Straight out of line” me hicieron sentir joven de nuevo, sentimiento que volvió con más fuerza para el cierre del concierto con “Voodoo”, “Whatever” y “I stand alone”. Entre medías un colosal doble solo de batería protagonizado por el propio Erna y el nuevo de la batería, ni más ni menos que el genial Mike Magnini, ex Dream Theater, reclutado hace apenas unos meses. Y menudo duelo a las baquetas entre ambos, abriéndose a composiciones, a versiones de clásicos de ACDC, Aerosmith o Metallica y a improvisaciones que nos volaron la cabeza a todos los presentes.

En general, objetivo cumplido por Godsmack: rejuvenecernos y hacernos estar pendientes más de su propuesta.



Arch Enemy

 

Si el concierto de Arch Enemy ya era una buena excusa para acercarse a Villena, la salida de su frontwoman la canadiense Alissa White-Gluz a finales del año pasado, y su sustitución por una “desconocida” Lauren Hart, dio más interés al cabeza de cartel del jueves.

El resultado: inmejorable vuelta a los orígenes. Y es que se confirma que con el cambio y la cantante escogida las huestes de Michael Amott apuestan por un reverdecer el antiguo estilo de la banda cuando la voz la ponía con un esfuerzo insano Angela Gossow. Y bien que lo celebramos los acérrimos de la banda. No porque las propuestas en disco o concierto de la banda con White-Gluz hayan sido de peor calidad. No, simplemente eran distintos, y ahora, con el cambio y el bagaje de todos estos se avecina una producción nueva y de tremenda calidad para Arch Enemy. Así que estamos de celebración.

Todo el concierto también fue un repaso a la carrera del grupo y a sus diferentes etapas. Y en todas ellas salió indemne una Lauren Hart que desde la primera canción, la exigente "Yesterday Is Dead and Gone" disipó cualquier posible duda a base intensidad y alaridos viscerales. No hubo descanso y entraron la canción de Alissa, “The World is Yours”, y el clásico “Ravenous”. Después presentación al público y agradecimiento de Lauren, mientras suenan los primeros acordes para “War Eternal”. Luego entran “Blood Dinasty” y especialmente una colosal mi favorita “My Apocalypse” que sonó tremenda con la propuesta de la nueva cantante.

De hecho todo el concierto me ha acabado dando la sensación, reflexionando para escribir y con varios días de por medio, que todos los músicos, incluido Amott, dejaron su espacio para que Lauren Hart fuera la verdadera protagonista de la noche. Esto no quiere decir que la pericia en la base rítmica de Erlandsson (tremendo batería) o d’Angelo al bajo, o el acompañamiento de Joey Concepcion, perdieran calidad. Todo lo contrario. Toda la propuesta era para ver que el Arch Enemy primigenio está de vuelta, con su bagaje ampliado y grandioso tras el paso de Alissa, pero con una cantante que vuelve a girar su música a una versión más desenfadada y visceral.

La parte final del concierto refrendó esta sensación con unas impecables “Under Black Flags We March”, “The Eagle flies Alone”, “Bury me an Angel”, “No gods, no masters” y “We Will Rise” que encendió al público, para tras un descanso volver a unos bises con la instrumental “Snow bound” que se coronó con un celebradísimo solo de Michael Amott, y una espectacular “Nemesis”. El Arch Enemy más salvaje ha vuelto.



Viernes 7 de agosto

The Baboon Show

 

Fuimos a las 7 de la tarde a Villena a ver a The Baboon Show. Lo digo así porque en el mundo de los Metal-pacos, las superioridades morales de mierda y la pureza metalera de caspa y faria hay que aguantar que a ciertos elementos les incomode esta banda en el cartel. Pues oiga, quítese el cerumen de los oídos y las lagañas de los parpados y aplauda una banda de rock, de punk rock, para ser precisos, que se marcaron un concierto tremendo, metiéndose al público en el bolsillo desde el primer disparo.

A los que ya conocíamos a The Baboon Show ya sabíamos a lo que íbamos. Lo habíamos vivido apenas unos meses antes en Valencia, y la propuesta en festival multitudinario de los suecos no se disperso un segundo, sino que más aún, aceleró para demostrarse como la revelación del festival.

Mucho talento tocando, mucha actitud en el escenario y un compromiso ineludible con ellos mismos y con la forma de encarar la vida y la música. Incluido los machismos, rancios y cutres, que por desgracia, en nuestro mundillo habitan.

El grupo liderado por Cecilia Marie demostró que se mueve de maravilla por el escenario y levantó a un público que primero se concentraba en dos o tres centenares mientras sonaba “Be a Baboon” para con dos canciones más ir agolpándose cada vez más y más público alertados por la tremenda algarabía y por la fiesta cañera que se estaba descerrajando.

Todo el concierto fue un in crescendo de intensidad. De contagio de actitud festivalera pero también reivindicativa y de puesta en común entre público e interpretes de un mensaje puesto por estos últimos: la sana unión que provoca la música.

Sin duda, uno de los puntos álgidos de todo el festival y de muchísimo público que descubrió una banda que va a aumentar su bagaje musical y personal sin duda. Si hay que hablar de triunfadores y triunfadoras, las huestes de Cecilia Böstrom y de Don Simón, son parte indispensable en este Leyendas 2026.



Saratoga

Entramos a materia. Voy a decir que no soy, nunca lo he sido, un seguidor de la banda madrileña. No me han llegado nunca sus canciones (que por otro lado sus letras me parecen propias de scatergories, abramos ese melón), y ni me han hecho ir a posta a verlos. Y sin embargo, con el del viernes es la cuarta vez que les veo en directo y la sensación es la de siempre: Mala. El peor concierto de los que pude ver en el Leyendas 2026 y con diferencia.

No voy a negarles calidad musical y pericia en su instrumento. Tete Novoa me parece un cantante con un portento de voz, pero que es incapaz de controlar. Y lo peor de todo sus locuciones con el público me parecen artificiales y sin gracia.

El concierto tuvo un sonido penoso. Todo era una amalgama que hacía imposible entender la letra, aunque la conociéramos, y la entrada de la guitarra en los solos no me sonó nítida en la casi una hora que llevaron de show. La batería por momentos se aceleraba claramente en la interpretación de las canciones que ya nos sabemos y daban una sensación de atropello generalizada que nos tiraba para atrás.

Lo siento. Saratoga no me entra, no me va a entrar nunca, pero deseaba verles un buen concierto, y sin embargo, me fui una vez más con mis prejuicios, alimentados por las experiencias previas, reafirmados. Una pena.



Stratovarius

  

Si la propuesta de power metal de Saratoga me fue netamente insatisfactoria, por contra, Stratovarius nos demostraron cómo hay que hacer las cosas.

La banda finlandesa dio una muestra, una vez más, de una tremenda profesionalidad desde el primer momento. Rejuvenecida con el espectacular guitarrista Matias Kupianen quien tiene una digitalización perfecta y es un gusto verle tocar, y con el batería Rolf Plive, fueron sus dos miembros más veteranos, Jan Johanson al teclado y un eficiente y entregado con la voz Timo Kotipelto, quienes deslizaron una presentación de sus distintas etapas musicales sin vetos ni estridencias. Sonando como una banda conjuntada, con unas armonías plenas y brillando cada músico en su momento.

Destaco aquí a Kotipelto maestro de ceremonias, que tomándose con naturalidad los descansos necesarios, nos dejo su tremenda calidad para la totalidad de himnos que nos regalaron. No faltaron clásicos como una imborrable “Black Diamond” con la colaboración de unas bailarinas y artistas del fuego que añadieron vistosidad, “Paradise”, “Elements”, la siempre coreable “Eagleheart” y un cierre de concierto por todo lo alto con la frenética “Speed of the Light” y “Hunting High and Low” que además recibió la participación activa de un público entusiasmado e interpelado, por a esas alturas, un mucho más suelto Kotipelto.

Una vez más, un concierto absolutamente impecable de Stratovarius.



In Flames

 

Para mi, un seguidor absoluto del Death Metal Melódico, ver a In Flames por primera vez componía un paso imprescindible para este Leyendas del Rock. Y desde luego que las huestes de Andrës Friden y Björn Gelotte no fallaron.

In Flames desplegaron en Villena su inapelable torbellino sonoro unido a una escenificación muy intensa en el juego de luces y sombras con un montaje colosal coronado por videos que interactuaban con lo que sucedía en el escenario. El resultado visual y artístico fue tremendo.

Como durante todo el festival, la banda también hizo un repaso a su carrera. Así de inicio entró la longeva “Colony” y le siguió la más reciente “Deliver us”, para presentar los temas de su último disco Foregone con una genial “In the Dark”.

En todo este recorrido era necesario ver la evolución del grupo pasando de un death más puro en la primera época, a esas influencias americanas con la estética ñu metal y metalcore, en esa ambivalencia que los ha hecho trascendentes en nuestro género. De este modo entró “The Quiet Place” que sonó redonda, y abrió el párrafo de agradecimientos de Frieden, en especial al público, a la organización, pero sobretodo a su propio equipo que “estaba trabajando a destajo este verano”. “Meet your Maker” fue el siguiente corte del concierto y ya metió al público en el bolsillo de la banda puesto que ya coreábamos y saltábamos imbuidos en el enérgico ritmo y la pegada de las guitarras de In Flames.

Para la parte final del concierto tocaron clásicos como "The Chosen Pessimist" y el coreadísimo himno "Cloud Connected" que me sonó genial. Volvieron momentáneamente a su primera etapa con "Artifacts of the Black Rain" para a continuación presentar sin miramientos "Trigger" y la monumental "Only for the Weak" que nos puso a todos a saltar. Cerraron con la generacional “Take This Life”. Una vez más, e iban ya varias en el festival, se me saltaban las lágrimas por estos himnos que ayudaron a construirme como persona.

In Flames habían cumplido sobradamente las expectativas e hicieron que nos divirtiéramos, disfrutamos y recordáramos. Bravo.



Saurom

El cansancio hizo mella y no pudimos estar todo el concierto de Saurom pero hay que decir que los gaditanos estuvieron soberbios y daban un recital vibrante, con múltiples colaboraciones y acompañamientos que le daban a su música un calor especial, y a la noche tintes mágicos. Ni que decir tiene, que otra vez, volvían a exponer su música y su arte con impecable calidad, y pese a que había aparecido algo más de viento, en la distancia, a la altura del comienzo de la carpa de bebidas y ya más atrás, se seguía oyendo su propuesta perfectamente. Magníficos.



Sábado 8 de agosto

Helloween

 

La salud, ciertos compromisos y un calor que apretaba en demasía el sábado hicieron que redujéramos nuestra presencia en el festival para media hora antes del comienzo de Helloween.

Y qué acierto. Qué concierto dieron.

El sonido fue muy bueno, la implicación de toda la banda fue sobresaliente, tanto en la pericia musical como en la implicación para con el público (esta vez vi un poco más apagado a Sascha Gerstner), y fue comandada por un Andy Deris, que valiéndose de su español rudimentario (de norte europeo jubilado viviendo en España, concretamente en Tenerife) llevó las interpelaciones al público y su dúo musical y cómico con Michael Kiske.

Ambos cantaron fenomenal, se complementaron, tanto a dúo como en solitario. Y también un Kai Hansen que cantó varios de los temas de “su época” como cantante de la banda. También brillaron el siempre juguetón con su bajo Markus Grosskopf y especialmente la destreza y potencia de Dai Loble en su colosal batería con 4 bombos, 4 cajas, 20 timbales, y otros tantos platos …

Helloween dieron un concierto épico. Con un montaje espectacular tanto en luces, llamaradas, confetis y plataforma para la batería. Con una gran pantalla para las imágenes que acompañaban a cada tema y con el brujo del Keeper Of The Seven Keys guiándonos como anfitrión de la fiesta.

La música un repaso a su carrera con piezas en el setlists de la práctica totalidad el albúmenes de la banda. En todos los temas demostrando su dominio jugando con la composición y las expectativas de un público que nos sabemos al dedillo sus canciones, pero usándolas para pasárselo bien. Ellos y nosotros. Un acierto.

Solo me sonó sin variaciones la más reciente “This is Tokyo” y el “March of Time” que abrió el concierto. A partir de ahí, Kiske y Deris con la voz y especialmente un Grosskopf guarrearon un poco y añadieron interpretación a las canciones para disfrute de todos. “The King for a 1000 years” y “Future World” sonaron pletóricas, y la sorpresa cuando sonó la importante para mi “Hey Lord!” de mi fundamental para la adolescencia Better than raw.

Un impresionante solo de batería abrió la parte final del concierto para caer de seguido la icónica “I want out”. Consiguieron mantener el brillo en la acústica “In the Middle of a Heartbeat” que fue un regalazo mientras Deris y Kiske descansaban y aguardaban para el empuje final. Este vino con “A Tale That Wasn't Right”, “Heavy Metal (Is the Law)” y el cierre con “Halloween”, para dejar unos bises con Eagle fly free” que cantó solo Kiske, “Power” que la cantó Deris y juntos a dúo por todo lo alto “Dr. Stein”.

En general, un concierto vibrante y épico de una banda que está en una segunda juventud, a pleno rendimiento y quien sabe si por empuje, trascendencia y montaje, equiparando su propuesta a la de Iron Maiden. Nada me gustaría más, porque también Helloween son eternos.



Warcry

Nuestro cierre en el festival fue para los asturianos que hacía muchos años no veía y que cumplieron notablemente con las expectativas y la nostalgia. El mismo Víctor García señalaba el honor, la responsabilidad, y un poco el marrón, de continuar después de lo vivido con Helloween, pero sin embargo, su entrega y trabajo funcionó a la perfección y conectaron rápido con un público que nos habíamos quedado allí por ellos.

Warcry sonó muy bien, con la banda en muy buena forma y unos García, Pablo a la guitarra y Víctor como cantante (no son hermanos, son amigos) tremendos en calidad y conjugación.

"Alma del conquistador" fue el primer corte y nos pusieron en danza, para con una celebradísima “Quiero oírte” hacer enloquecer a toda la platea. En general una propuesta acertada de Warcry, con calidad y presencia, y muy coherente con el momento del festival. Sin duda, y como siempre, muy grandes.



Conclusiones generales del Leyendas del Rock 2026

Si coincidiste con nosotros en el festival ves que no hay referencias en mis apuntes a lo acontecido en el escenario pequeño del New Rock Stage. Solo disfrutamos medio concierto de Hadadanza, el miércoles, y sonaban espectacular y levantaron a toda la audiencia a base de su folk metal fiestero, de calidad y con una gran dosis de simpatía y querer pasarlo y hacerlo pasar bien. Tuve que dejar para otra ocasión todo lo que aconteció allí ya que lo dispuesto en los escenarios principales solapaba las buenas propuestas que por allí se alojaron. Una lástima, pero es lo que tiene tener que elegir.

En cuanto a la organización del festival en si, una vez más una enhorabuena generalizada a todo el dispositivo. Sobresaliente el esfuerzo de todos los trabajadores, desde los que regulaban el tráfico y el paso de cebra en frente del aparcamiento, el personal de las carpas, el de los puestos de merchan y de comida (en especial, a mis amigos del puesto de helados y granizados), seguridad, y por supuesto, los técnicos sobre el escenario que legaron un sonido y una calidad escénica digna de agradecimiento y admiración. Aún con todo y con el ánimo de que mejore la satisfacción general, en mi opinión sin conocer el tema camping, 4 apuntes:

  1. Se ha adoptado el sistema cashless de pulserita con un código QR para recargar y pagar en las barras. Está bien que no haya habido prácticamente colas y queda por ver cómo se resuelven las devoluciones, pero hay que recordar que en materia de consumo “queda totalmente prohibido la denegación del cobro de bienes o servicios en efectivo”, por lo tanto, aquí se habría incurrido en una ilegalidad. Quizás para que no caigan las denuncias lo suyo sería que se devolviera lo no gastado a los asistentes automáticamente en cuanto se cierra el festival. Sin que tengamos los usuarios que hacer ninguna gestión. Es nuestro dinero y una vez no gastado nos lo deben de devolver inmediatamente y sin gastos.

  2. Tema limpieza y saneamientos: Hay que decir que la cosa ha mejorado con respecto a años anteriores en el Leyendas. Pero aún así es necesario proveer de más cabinas individuales, fundamentalmente porque afortunadamente cada vez hay más presencia femenina entre el público del festival. Por lo tanto, es imprescindible poner más cabinas para las mujeres, y dotarlas además con personal, trabajadoras que puedan mantenerlas en las mejores condiciones posibles cada uso. Pregunten al Zlive que lo ha conseguido hacer. En todo caso también es necesario mejorar en la limpieza de las zonas de aseo porque según avanza el festival, los olores empiezan a disgregarse más allá de donde están ubicados los urinarios portátiles. Asumo que es difícil pero también que es imperecedero.

  3. Tema bebida. Simple y llanamente no puede ser que un festival a 10 euros el mini no pueda distribuir una cerveza de barril y grifo con unos mínimos rigores y estándares de calidad.

  4. Me llamó la atención el cambio de los nombres de los escenarios principales. Se ha cambiado el nombre del escenario pequeño Mark Reale por algo así como New Rock Stage, que bueno puede ser más o menos acertado por las propuestas que allí se han pretendido alojar; pero para mi, pues que Azuzena de Santa o Jesús de la Rosa de Triana hayan sido sustituidos y su homenaje disperso en favor de Dave Mustaine y de Doro Peisch (si, incluso Doro) me pareció una pena. Creo que deberíamos ser un poco más cuidadosos con nuestras propias leyendas.



Y un bonus track que no va para la organización: En un paso paralelo al de la sociedad entre la cada vez más ecléctica marea humana del heavy metal hay más gilipollas. Más imbéciles (e imbécilas) que no entienden que el festival no es para ellos solos. Que comparten espacios, incluidos las plateas, con otras miles de personas, y tu foto y tu pose de red social no tiene que estropear el disfrute al resto de la gente. Qué tu cartel misántropo y tu nota de atención a lo gilipollas que eres impide que otras personas disfruten de su música y bandas favoritas. Qué dos guitarristas no se juntan a hacerse solos para que a empujones te pongas delante a hacerte un selfie. Qué tú no eres el protagonista, bobo los huevos. Es un absoluto disparate el nivel de egoísmo e imbecilidad humana que se está viendo crecer en todos los ámbitos de la vida, en esta Edad de los gilipollas. Por desgracia, ya el Heavy Metal ha dejado de ser un reducto a salvo de tanta estupidez.



En definitiva, que hemos vivido un gran Leyendas del Rock en su vigésima edición en este 2026. Pese al calor, excesivo hasta lo peligroso, la buena organización en líneas generales, y fundamentalmente, la calidad de la práctica totalidad de músicos y bandas que han formado parte del cartel han dejado una edición para el recuerdo. Memorable y emocionante a partes iguales.

Qué viva el Leyendas del Rock, qué viva la música en directo y qué viva el Heavy Metal!!!




lunes, 3 de agosto de 2026

Adolescencia, rebeldía y nostalgía: The Offspring


The Offspring es un grupo californiano de punk rock con casi 40 años de trayectoria. Surgido a mediados de los 80 de la amistad entre los fundadores Dexter Holland guitarra y voz y el bajista Greg K Kriesel. Pronto sumaron a Noodles, quien era dos años mayor (y podía comprar alcohol) y lo conocían porque era el conserje del instituto en el que estudiaban. Y a Ron Welty un batería prometedor que estaba un par de cursos por debajo. Tomaron el nombre The Offspring para la banda y en torno a la música punk encontraron la estética para expresar sus ideas y sentimientos. La huella del hard rock y el heavy metal es evidente en las primeras composiciones de la banda. Metallica como con tantas bandas desde los años 90, puede considerarse una influencia directa. Y también, por supuesto el punk americano viéndose una continuación entre la propuesta de The Offspring y la música de Bad Religion o Dead Kennedys.

Y por supuesto, tampoco puede obviarse la influencia del grunge y el sonido de Seattle. Aquel Smash! que The Offspring publicó en 1994 tiene una influencia notable del Come As You Are de Nirvana. Y todo el disco, y las propuestas que le siguieron, siguen temas y composiciones cercanas al legado de bandas como Soundgarden, Pearl Jam, Alice in Chains o Jane’s Addition.

 


En Smash!, The Offspring aborda principalmente temas relacionados con la alienación juvenil, la rebeldía y la crítica a las estructuras sociales opresivas. Canciones como Self Esteem expresan el conflicto interno y la inseguridad personal, mientras que otros temas abordan el descontento hacia las normas establecidas y la lucha por la identidad. El ritmo marcial de la batería deja espacio para que las guitarras suenen duras y rebeldes, y el sonido en conjunto de la canción teje un hilo directo al grounge más puro. En general, todo el disco se caracteriza por un enfoque crudo y directo que conecta con las inquietudes de la juventud de los años 90.

 


Con Americana, su siguiente disco (1998), la banda amplía su crítica para incluir una mirada satírica a la cultura estadounidense contemporánea. Temas como “Pretty Fly (for a White Guy)” ridiculizan la adopción superficial de modas y comportamientos ajenos, evidenciando una preocupación por la pérdida de autenticidad cultural. Al mismo tiempo, canciones como “The Kids Aren’t Alright” reflejan la desilusión y las dificultades sociales que enfrentan las generaciones jóvenes, abordando problemas como la drogadicción, la violencia y la pobreza. En general, la falta de oportunidades de todo tipo (vitales, laborales, culturales, estudiantiles, en las relaciones de pareja, en el consumo de drogas,..) son expresadas por The Offspring en este disco, que salió a la venta cuando sus miembros ya habían estrenado la treintena y habían vivido junto a su generación (parejas, familias, amigos) los primeros desastres que el neoliberalismo perpretaba en la juventud americana. 

 

Conspiracy of One mantiene esta tradición de crítica social, pero incorpora un tono más desafiante contra las autoridades y medios de comunicación, denunciando la manipulación y el control. Musicalmente, eso sí, sin dejar de sonar a The Offspring con los toques melódicos tan identificativos en su punk, ciertas composiciones suenan más simples y comerciales, aunque manteniendo la expresividad de la banda en cuanto a los temas que les afectaban e interesaban. Y es que en todo el álbum, se percibe una postura más combativa y consciente, reflejando el desencanto hacia las conspiraciones políticas y la falta de transparencia en el manejo del poder. De hecho, parte importante de la concepción, y fundamentalmente producción del disco, estuvo alterada por la polémica creada con el servidor de distribución de archivos P2P, Napster.

Abogando por la distribución libre de cultura, la banda The Offspring decidió que su siguiente trabajo sería distribuido por internet de forma gratuita. Además, comenzaron una activa campaña en medios de comunicación como la radio y la televisión en favor de Napster y de este formato de compartición de la música entre el público. Tal apoyo coincidió con el enfrentamiento que Naspter tenía en aquel momento con Metallica quienes les habían puesto una denuncia mil millonaria por distribuir archivos con copyright, es decir, con propiedad intelectual, de manera libre y gratuita. Aquella demanda buscaba marcar un antes y un después en la forma de distribuir música y productos culturales en la era de internet. Quería cerrar las puertas antes de que estas estuvieran demasiado abiertas, y aunque, la parte demandante ganó y Napster se vio obligado a retirar los contenidos de Metallica de sus servidores (y posteriormente de otros cientos de grupos y artistas que así se lo exigieron), lo cierto es que la música gracias a Internet y a estos servicios se había hecho más grande. Más universal.

 

 

Con el tiempo los autores entendieron que no pasaba nada porque su música se distribuyera por la red, que ganaban más dinero (mucho más dinero) si la música y su trabajo se daba a conocer. Y que se podrían dar más conciertos, vender más merchandising e incluso, elaborar versiones físicas más trabajadas y especiales para unos fans cada vez más incondicionales y dispuestos a atesorar momentos en torno a su música favorita.

Al acabar la gira de este disco el elenco fundador del grupo se resquebrajó y Ron Welty abandono la banda. Esto causó una conmoción en el resto del grupo, y durante varios años los aficionados vimos un período largo de inactividad que se rompió con la publicación de Rise and Fall, Rage and Grace a comienzos de 2008 y que llevo a la banda por una gira mundial durante los siguientes años (aquí los vi por primera vez en Madrid).

Después ha seguido generando material, grabando discos y llenando conciertos donde siguen imponiendo un ritmo rebelde y divertido donde no fallan sus clásicos ni tampoco las canciones nuevas, conjugándose así tanto el espíritu juvenil y adolescente, con la nostalgia de quienes ya vivimos esos años, hace ya un tiempo. Incluidos los propios miembros de la banda.

 

En cuanto a sus discos más recientes, The Offspring continúa explorando temas de relevancia social y personal, adaptándose a los contextos actuales. Abordan cuestiones como la polarización política, las crisis medioambientales y la salud mental, manteniendo ese espíritu crítico pero con una perspectiva que refleja las complejidades del siglo XXI. Su lírica sigue siendo una herramienta para cuestionar, provocar reflexión y conectar con diferentes generaciones.


La esencia de The Offspring radica en su conexión con la adolescencia. Sus letras, cargadas de inquietudes sobre la identidad, la frustración social y la búsqueda de pertenencia, resuenan con los jóvenes en una etapa crítica de autodescubrimiento. Canciones como “Self Esteem” y “Come Out and Play” reflejan conflictos universales de inseguridad y rebelión, convirtiéndose en himnos para un público que se enfrenta a las complejas emociones propias de esa etapa vital. La banda logra equilibrar mensajes explícitos con melodías pegajosas, facilitando una identificación inmediata con su audiencia adolescente.

Por otro lado, y con el paso de los años y experiencias, la nostalgia desempeña un papel fundamental en la perdurabilidad de The Offspring. Para muchos, su música está inextricablemente vinculada a recuerdos personales y culturales de los años noventa, una década marcada por cambios sociales y tecnológicos significativos. El sonido característico de la banda —una mezcla de punk rápido, melodías pop y letras provocativas— funciona como un puente hacia tiempos pasados, evocando sensaciones de juventud y libertad. Esta carga nostálgica no solo revive momentos personales, sino que también promueve la conservación de un legado cultural que define una era.

  

En mi caso, The Offspring supusieron un chute de aire fresco y abrió las puertas a que me interesara por la música de los grupos nuevos de finales de los 90 y los primeros 2000. Recuerdo que con mis 13 y 14 años estaba todo el día pegado a Heroes, a Extremoduro y a mi añorado casette del And Justice For All de Metallica. Tenía 3 o 4 cassettes más perpretados por mi con grabaciones de la radio comercial y de la sintonía del pirata. En ninguno de ellos acababa de incorporarse el grunge de Nirvana, que lo admito nunca me llegó como para sentirme identificado. Y por lo que fuera, algún conjuro, o alguna alarma de mi subconsciente que ya me alertaba de lo intrascendente del glam, mi bagaje musical se reducía a muy poquitas cosas.

Pero con The Offspring la cosa cambió. Self Esteem me sonaba auténtica y genuina. No tenía ni puñetera idea de lo que decía la letra pero sabía que estaba dedicada a mi y a tantas y tantos como yo. La composición, los riffs, el ritmo de la batería y el desgarro de la voz del cantante Dexter Holland me estaba interpelando a mi. Nos estaba diciendo que no estamos solos. Que esa rabia, esa incertidumbre y esa melancolía tienen causas y que nos fuéramos rebelando y no acostumbrando al papel de perdedores.

Tenía que adquirir ese disco como fuera y aprovechando que en mi casa se compró una cadena musical adquirí el cd ahorrando de mi escuálida paga 4 o 5 meses... Y cómo sonaba todo el disco. Y suena. Me habían ganado para su causa. Y todavía hoy me pongo de vez en cuando a The Offspring, el Smash! o el Americana que también adquirí. Y ahora que tengo algunas canas y la cabeza más despejada de cabello, veo que es parte de mi. De la construcción personal que empezaba en aquella época. De como soy. De que la rebeldía sigue vigente. De que muchas de las cosas que la banda exponía siguen ahí doliendo e hiriendo. De que más allá de la nostalgia o echar de menos tiempos a priori, más sencillos, menos complicados, la raíz del asunto está en que nada se ha hecho por remediar lo que con menos de 20 años ya nos frustraba, oprimía y aterraba. En cualquier contexto y en cualquier lugar.

Si en los 90 su música capturaba la energía y rebeldía propias de la adolescencia, hoy en día es capaz de evocar una profunda sensación de nostalgia para quienes crecieron en los años noventa y continúa vigente para nuevas generaciones. Su música, ya sea en directo o el lanzamiento de sus discos siguen siendo un punto de encuentro intergeneracional donde cabe la rebeldía juvenil, la protesta social y la perspectiva que aporta la madurez personal.

No se pierdan a The Offspring. Descúbranlos si se da el caso. Recuérdeles si es lo que hay que hacer.


 

sábado, 1 de agosto de 2026

Crisis migratoria en Ceuta: Unos pocos párrafos


Imagen tomada por público.es del pasado jueves 30 de julio en torno al espigón que separa Ceuta de Marruecos.

 

Los hechos

  • En la mañana del jueves 30 de julio entre 50.000 y 70.000 personas se agolparon en la valla fronteriza entre Ceuta y Marruecos. Aprovechando las buenas condiciones de la mar intentaron cruzar los espigones que separan el área marina de ambas naciones para entrar ilegalmente en España. Se estima que en varias oleadas pudieron hacerlo hasta 70.000 personas. Del lado marroquí hubo una importante aglomeración de personas que la policía trató de dispersar con su habitual desprecio por la dignidad humana. Del lado español, bien por los cuerpos de seguridad del estado como por los de salvamento se han contabilizado de momento hasta 72 fallecidos, aparte de un millar de heridos de diversa consideración. También al mismo tiempo se produjeron altercados y una concentración “anormal” de personas en la ciudad autónoma de Melilla. 

    --- Actualización del 6 de agosto: 72.000 migrantes. 141 muertos. 1.098 menores en situación de desamparo en las calles de Ceuta. Refuerzo institucional, presupuestario y administrativo del gobierno para ayudar a Ceuta a recobrar la normalidad. Negativa de las CC.AA. regidas por el PP para acogerlos, mostrando su nula solidaridad y empatía por esa Ceuta que tanto decían defender hace una semana, a parte de un mínimo sentido común y decencia humanista.---

  • Esta entrada masiva ha puesto al límite la capacidad de acogida de Ceuta que ha recibido el apoyo gubernamental desde la misma tarde del 30. La ciudad quedó bloqueada y se cerraron los establecimientos ante la avalancha humana y al especial problemática planteada, recuperándose la actividad a partir del día 31.

  • Esto supone por un lado una crisis migratoria, pero también un episodio significativo dentro de las relaciones entre España y Marruecos, con un asalto de la frontera y del territorio español no autorizado que supone una agresión. Una vez más Marruecos activa la presión migratoria para provocar problemas en España, cuestionar nuestra iniciativa y política tanto exterior con el resto de África, como interior.

  • Ceuta es frontera física española con Marruecos, por lo tanto de Europa con África. De hecho, es la frontera física de la UE con mayor desigualdad a un lado y otro de una raya dibujada por el hombre hace muchos siglos. En cualquier caso hay que saber que ni Ceuta ni Melilla (al igual que ciertas islas griegas, los territorios de ultramar franceses u holandeses) están acogidos al espacio Schengen, precisamente por esta presión demográfica y migratoria, y por lo tanto, no hay una libre circulación entre personas.

  • En cualquier caso, España sufrió una agresión directa a su soberanía territorial. Y con ella la Unión Europea, es decir, los otros 26 países que la conforman actualmente, también sufrieron una agresión a su territorio. No olvidar esto.



Los antecedentes

  • Ya en 2021 Marruecos utilizó la misma estrategia miserable, el mismo desprecio por sus ciudadanos para utilizarlos con la intención de provocar una crisis en España y que está cambiará sus políticas en beneficio de los intereses del reino alauita. En aquel momento se debió a la asistencia sanitaria que se daba en un hospital español al secretario general del Frente Polisario. En la actualidad, tanto el reciente decreto para devolver la nacionalidad española a las personas del Sáhara Occidental que la perdieron a partir de 1976, como el acercamiento diplomático entre Argelia y España, y que entre otros factores garantizan un suministro de gas privilegiado para España sin pasar por los peajes que pretende imponer Marruecos, han activado esta palanca de intervención política que hay que remarcar no es tolerable ni admisible, y que compone, en mi opinión, un delito de lesa humanidad y un ataque a la dignidad humana.

    En este contexto volátil de relaciones diplomáticas entre España y Marruecos subyace una disputa geo-estratégica de amplio calado. Marruecos busca una posición hegemónica en toda África, y en especial en el cuadrante Noroeste dominando el Sáhara y la entrada occidental al Mediterráneo, para lo que es indispensable dinamitar las relaciones políticas, económicas y culturales que España tiene con el Magreb y el Sahel, en especial con países como Senegal y fundamentalmente el Sáhara Occidental. Sólo así se explica el caso nunca aclarado sobre el espionaje marroquí de políticos y otras miles de personas españolas a través de sus móviles con la tecnología israelí Pegasus. O las presiones e injerencias en materia comercial y pesquera, sin descartar, por último la conveniencia y apoyo del régimen marroquí para con el islamismo radical y terrorista instalado en España.

    Por otro lado, la regularización de inmigrantes que ya estaban en suelo español llevada a cabo en el pasado mes ha puesto sobre la mesa el colosal volumen que la economía sumergida tiene en España, en especial en sectores como la agricultura, la construcción y los cuidados domésticos. Quien quiera ver "efecto llamada" o "teorías de reemplazo" que se de una vuelta por los campos españoles o pregunte a las inmigrantes que acompañan a personas si tienen o no papeles.

    Por su parte, en Marruecos se vive un estado de opresión constante con una falta de libertades, seguridad y progreso económico intolerable. Su juventud y sus clases trabajadoras viven en condiciones penosas, con unos servicios públicos raquíticos y que encima se han ido recortando en favor de inversiones militares, que favorecieran la importación de hidrocarburos y de blanqueamiento del régimen a través del fútbol. Las protestas son constantes y la represión del régimen muy intensa. Normal que cualquier persona quiera salir de ahí ante la más mínima oportunidad. 

  • Por lo tanto, parece evidente la intencionalidad política y las maniobras administrativas y comunicativas necesarias por parte de Marruecos para activar esta avalancha sobre la frontera de Ceuta. Una suerte de nueva "Marcha Verde" esta vez contra Ceuta y usando la desesperación de su propio pueblo. Pero esta intención requiere en el mundo actual de apoyos geoestratégicos y aquí entra sin duda la figura de Trump y la administración estadounidense. No puede ser casualidad que el día siguiente a que se reúnan en Washington Trump y Nethanyahu, uno de sus principales aliados inicie una acción contra el país más beligerante con la política autoritaria, militarista y genocida de estos vejestorios. Desde luego tendrían que demostrar que no sabían nada. Por otro lado no está de más recordar que Estados Unidos ha avalado los planes marroquíes para con el Sáhara Occidental, a los que el gobierno español ha tenido que plegarse (con mayor o menor sintonía), al tiempo que desde Washington no se ha cortado las ansías hegemónicas de Marruecos para todo el área del Magreb y el Mediterráneo Occidental. Más bien al contrario. 

  • Del mismo modo tampoco me parece casualidad que tras los incendios forestales tremebundos, y en especial, el de la Sierra Oeste de Madrid que ha demostrado la incapacidad y la amoralidad de Díaz Ayuso, añadido al caso del ático que huele a corrupción y a apropiación indebida desde California, se provoque esta crisis migratoria para sacar el foco mediático y político de Ayuso y su entorno. Se está disparando con personas como balas y para ver las pistolas hay que seguir el rastro del dinero y de quienes se benefician de las consecuencias. De toda clase de beneficio y de todo tipo de consecuencias. 


Las consecuencias directas

  • Sin que sirva de precedente, y frente a la actitud que las mismas fuerzas de seguridad tomaron en 2021 o lo que bajo gobierno del PP sucedió en el Tarajal en 2014, España esta vez, a través de su diplomacia, sus equipos de salvamento y acogida y de las fuerzas de seguridad auxilió a las personas que estaban en peligro, independientemente del color de su piel, y de si un papel, o un juez o un cafre desde su casa los cataloga como ilegales o no. España ha dado una vez más una demostración de cómo hay que tratar una crisis migratoria como la acontecida el jueves. Es para estar orgulloso.

  • Si como dijo el líder de la oposición, Feijoo, “desde principios de semana ya se tenía conocimiento de esta acción premeditada”, ¿por qué no fue a las autoridades a denunciarlo? ¿por qué permitió que ocurriera esta avalancha humana, con victimas mortales y peligro para esa población ceutí que tanto “le preocupa”? ¿Dónde está su patriotismo? ¿Está capacitado con esta amoralidad y sin vergoncería para gobernar un país? Y ya que no hizo nada, ¿a qué espera el gobierno a denunciarlo a él por traidor y por no cumplir su deber ciudadano de avisar a las autoridades cuando se conoce que va a cometerse un delito?

  • Si esta información existía, ¿la conocía el CNI? ¿se filtró a la oposición? Las repuestas a estas preguntas requieren un análisis e investigación profundos que se escapan a mi labor y preocupación ciudadana. Pero es indignante tener a altas instancias del aparato del estado trabajando con felonía, nocturnidad y agosticidad contra el gobierno elegido democráticamente, aunque no les guste, y sobretodo, en contra de la ciudadanía española.

  • La reacción del Rey a través de un comunicado oficial salido de la residencia vacacional en el palacio de Marivent es de nuevo una muestra más de la actitud reaccionaria de este sujeto que afea al gobierno la responsabilidad directa que debe recaer en “su hermano” el rey alauita que sale de este embrollo sin reprimenda real. Hay que tener la cara de cemento para desde un palacio y en vacaciones sacar una respuesta oficial de tan miserable calaña. Deberíamos ir afilando las guillotinas.

  • Para terminar, el domingo aparecieron varios ultras nacionales por Ceuta con la idea de manifestarse y “sacar ilegales” del territorio nacional. Estos miserables, estos "cantamañanas" como los califica acertadamente el ministro Óscar Puente siempre están dispuestos a sembrar odio y que las tempestades las recogan otros. Tienen en la discriminación y el racismo su caceticismo político e inmoral. Por contra, se encontraron con la hostilidad de la ciudadanía ceutí que vive en un clima de concordia entre razas y confesiones, como bien sabe, por otro lado el PP ceutí que lleva 20 años gobernando con fuerte apoyo del colectivo musulmán, e incluso miembros en la junta de gobierno que profesan el Islam. La policía una vez más defendió a los ultras para abandonarán Ceuta escoltados ante la indignación y el rechazo de un pueblo que nos ha demostrado que juntos somos más, y fundamentalmente, mejores. Gracias Ceuta por mostrar el camino.

  • La Unión Europea se ha vuelto a mostrar incapaz de dar un mensaje coherente y cohesionado. Y sobretodo de garantía internacional de los derechos humanos. Mientras Irlanda, Francia, Portugal o incluso el Reino Unido han mostrado su apoyo, solidaridad y ofrecida ayuda directa, Italia, Dinamarca y Finlandia, los regidos directamente por coaliciones de extrema derecha, o Marine Le Pen que aspira a hacer lo mismo en Francia, han salido a criticar a España, a Pedro Sánchez, y a clamar como la ultraderecha patria por teorías de remplazo, invasiones inventadas (que quieren que les diga pero yo salgo con la bici y por los campos solo veo a magrebíes recogiendo la fruta. Curiosa invasión). Demostrando primero que no conocen el funcionamiento de Schengen, ni de toda la administración de la UE en materia demográfica y de migraciones. Pero fundamentalmente incumpliendo sus compromisos por formar parte de la Unión. Nada se puede esperar de quienes han llegado ahí para desmontar precisamente la Unión como emblema cultural y político.

 

Los aprendizajes a extraer

  • Quizás es el momento de preguntarnos cómo tiene que ser de dictatorial, pobre y sin futuro un país para que sus ciudadanos, de cualquier edad o condición salten vallas, intenten escapar de él a través del mar sin saber nadar o se expongan a la violencia de las policías de un lado y otro de la valla, a las concertinas, y después, si lo consiguen, al odio y el rechazo de casi todos en las sociedades de acogida y la violencia racista de la ultraderecha.

  • También es el momento de que como país entendamos que tenemos un grave conflicto internacional con un vecino que no es aliado, no es buen vecino, y que fundamentalmente, ya ha hecho declaraciones públicas de que su espacio nacional no estará logrado hasta que reconquisten Ceuta, Melilla y las Canarias. Me consta que el pueblo español no sabe nada de esto y quizás ha llegado el momento de explicarlo.

  • De hecho, lejos de confluir en intereses económicos (los de los de arriba, evidentemente, que han usado Marruecos para abaratar costes y deslocalizar empresas en España) y culturales por cientos de años de relación colonial desde ambos lados, sería el momento de favorecer una revolución política en Marruecos que permita a su pueblo librarse de la familia real, del sátrapa de Mohamed VI y de su camarilla de élite (el majzen) que niega la democracia, y domina un gobierno títere y un parlamento de atrezo.

  • Alguien me tiene que explicar por qué demonios nos hemos metido a organizar un Mundial de Fútbol de la mano de semejante régimen, que utiliza el fútbol para blanquearse internacionalmente, mientras masacra a su población, en especial a los laicos y a las mujeres. No todo vale.

  • En cuanto a la situación política interior, lo que ya sabíamos. No se puede esperar nada de la ultra derecha de este país. PP, Vox y el resto de grupúsculos de tarados han tratado de sacar tajada de una crisis, que lo que requería era su suma al gobierno, aunque no les guste, y la defensa de la acción política y diplomática. Esto es un ataque a Ceuta y a toda España y no caben cortoplacismos y ni mucho menos intereses particulares. Es una desgracia tener a esta caterva de inmorales dictando lo que tenemos que hacer todos. Menos mal que la sociedad civil ceutí nos ha dado una lección de como tratarlos y mandarlos a un cubo de mierda. Mismo cubo donde quiere ir por lo visto el Rey.

  • Si vemos la reacción internacional de nuestros aliados en la Unión Europea también da grima: Los regidos por la ultraderecha salieron rápido a criticar a España y a su gobierno. Italia que tiene más de 700.000 inmigrantes ilegales en el Sur sin saber qué hacer con ellos, o Finlandia que tiene un problema con Rusia por Karelia o Dinamarca con Trump por Groenlandia se pusieron de parte de Marruecos, y no de la Unión Europea. Cuando en sus conflictos necesiten apoyo unánime de la UE, ¿qué hacemos? Habrá que demostrar que sabemos estar en el mundo mucho más que la ultraderecha.

  • Por último es el momento ya como Unión Europea, pero dentro también de la ONU, de abrir un debate serio, profundo y proactivo para analizar los fenómenos migratorios y sobretodo, para levantar un marco legal que ampare a las personas que se ven en la necesidad, ya sean refugiados políticos, económicos, geográficos, climáticos, o de cualquier índole de tener que abandonar su hogar para sobrevivir. Y si este marco legal no se respeta debe de abrir los procesos de condena y aislamiento de los países, empresas, instituciones, partidos, políticos y personas que amparan el racismo, el odio y la indignidad. Es imperecedero y no se puede tolerar que esta agenda la marque la ultraderecha y quienes han decidido que les interesa que entre todos, entre todas las clases trabajadoras y entre todos los pueblos y todas las culturas no tengamos más relación que una competencia insana. Frente a esto solidaridad, empatía, fraternidad y exigencia por el cumplimiento de los derechos humanos.

La Revolución Francesa de 1789

 Prise de la Bastille (1789), de Jean-Pierre Houël   La Revolución Francesa es el acontecimiento que originó el mundo tal y como lo c...