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miércoles, 10 de junio de 2026

Un Papa en las Cortes


El Papa León XIV dirigiéndose el pasado lunes 8 de junio a los diputados y diputadas en las Cortes española. Foto de público.es

 

El calor abrasa físicamente la península mientras se consumen los días para que comience el nuevo mundial de fútbol, desarrollado a la limón entre Estados Unidos, Canadá y México, cómplices de una FIFA que paga sus favores en forma de clasificaciones a las federaciones aliadas. La intrínseca corrupción del ente futbolístico mundial nos lega un torneo hiperbólico. Gigantesco. De 48 selecciones, y de las que cuyo nivel, me atrevo a suponer porque estoy absolutamente fuera de la cotidianidad futbolera actual, menos de una decena da para ser candidatos a jugar los cuartos. Sin embargo, la última semana de la primavera y el primer mes del verano se van a agotar despistando a la opinión pública de sus problemas y soliviantando las tertulias, los debates y las charlas en todas las redes y barras de bar.

Como telonero de este evento fastuoso de dinero, poder y relaciones oligárquicas, y ya si eso, después de todo esto, de deporte, en Españistán hemos tenido la visita del papa León XIV. La primera visita de un sumo pontífice en 15 años, que vista en comparación con otros países de nuestro entorno no es tanto tiempo. Pero puesta en perspectiva de lo que supone España para el Vaticano y el Catolicismo hacia mucho tiempo que el papa-móvil no se deslizaba por las calles entre millones de creyentes, miles de banderitas y cientos de guardaespaldas en traje y corbata.

Esta semana León XIV recorre Madrid, Barcelona y las Islas Canarias en el cuarto viaje internacional de su papado. Lo hace acompañado “de cientos de miles de feligreses” venidos de cualquier parte del estado a misas y besamanos en estadios de fútbol y en plazas públicas consagradas a la exaltación católica, apostólica y romana. Las televisiones privadas, incluidas las reaccionarias y las de emporios mediáticos de derecha, ultraderecha y clericales, tratan de rascar los aledaños de la audiencia de una radio televisión pública que una vez más, confunde el servicio público con el servilismo. Y es que la cobertura de la visita papal pasa del mero interés informativo por un acontecimiento señalado a tratar de construir y consolidar después, la imagen de una España única a nivel moral, donde no caben las alternativas, los disensos y ni mucho menos la voz crítica con la Iglesia, tanto desde dentro de la propia masa creyente, como de los que nos consideramos de otras confesiones, agnósticos o ateos.

La realidad es bien distinta. Como atestiguan con menos periodicidad de la necesaria, tanto las encuestas privadas como las públicas, el sentir religioso de la España actual no tiene nada que ver con esa imagen de España católica que huele a cerrao y a blanco y negro. Según la última encuesta del CIS (recogida en laicismo.org porque desde la propia web del CIS es imposible de encontrar), y pese a las toneladas de promoción por tierra, mar y aire, es decir, por medios de comunicación tradicionales, digitales y emblemas culturales que procuran re-introducir la idea de un resurgir cristiano, el seguimiento religioso de las españolas y españoles está en mínimos y continua un inexorable retroceso. Ni siquiera la población migrante, especialmente latinoamericana, impide la caída de la religión católica en el estado español, puesto que esta población está favoreciendo la llegada a Europa de otras sectas cristianas, como el Evangelismo, que es de un peligro atroz y al que si fuéramos inteligentes y estuviéramos a lo que tenemos que estar tendríamos que estar ya dando batalla.

Sin embargo, tampoco podemos clamar al cielo de la laicidad por el espectáculo montado y los costos repercutidos al conjunto del estado y de la sociedad, puesto que España sigue siendo un puntal fundamental en el estatus que tiene el Vaticano, tanto como faro del catolicismo, emblema de la cristiandad (mucho más poliédrica de lo que el común de los españolitos piensa), como mucho más importante, marca de negocio y nación-estado con unas peculiaridades muy concretas.

España, AKA Españistán, es un estado aconfesional. Qué quiere decir esto. Pues que en España no hay una religión oficial de estado. Difiere con el estado laico o irreligioso, umbral al que desde la izquierda se debe desear llegar, en que un estado laico niega e impide cualquier injerencia de los poderes religiosos en la política o el gobierno del país. En el caso del estado aconfesional se abre la posibilidad de establecer convenios, acuerdos o relaciones formales con las instituciones religiosas tanto nacionales como internacionales. Concretamente en España, en el propio artículo 16.3 de la Constitución, abre esta posibilidad directamente con la Iglesia Católica, sacralizando de este modo el concordato que el franquismo firmó con el Vaticano en 1953. De este modo se construye un híbrido (otro más) entre el estado aconfesional “clásico” como pueda ser los casos de Suiza o Francia, con el estado confesional católico, apostólico y romano del franquismo o de otros países donde la fuerza política de la religión es defendida y promocionada desde el propio estado. Por ejemplo, son los casos de Reino Unido con la religión Anglicana, Grecia con la Ortodoxa, o Argelia con el Islam, entre otros.

Por lo tanto, Españistán se presenta como hija de su tiempo y de la negociación durante la transición entre izquierda y extrema derecha, quedando en materia de religión y moral está peculiaridad legislativa que nos deja una iglesia todavía hoy con mucho poder, tanto político, social, económico y cultural como para seguir determinando la vida de las españolas y españoles. En este sentido, se sigue validando la posición de España como un país aliado, quizás el principal sostén del Estado Vaticano, como así ha sido desde la época Moderna, con una relación simbiótica muy potente que permite una injerencia intolerable del catolicismo como religión y del vaticano como símbolo, y con sus representantes en España, la Conferencia Episcopal como altavoz y ariete.

Si este contexto no fuera suficientemente problemático para un sentir laico y progresista, el sainete semanal se ha complementado con una homilía televisada en las Cortes. El sermón del sumo pontífice en el Congreso de los Diputados, en el territorio de la soberanía popular, es decir, de todas y todos los españoles, fue el momento culmen de la visita oficial. Incluso superando la sacralización de la Sagrada Familia de Barcelona porque con el discurso ante sus señorías una vez más se toleró y favoreció la injerencia eclesiástica en el día a día de la sociedad española.

Antes de oír las palabras del Papa en el Congreso hay quien pecando de inocencia, pudiera esperar que se tratarán temas que si que tienen que ver con la institución que representa. Por ejemplo, y sobretodo, todo lo que tiene que ver con los abusos a menores en el seno de la Iglesia, donde la propia pederastia es coronada con el espino del silencio y la impunidad de los criminales. No se trata solo de que, atendiendo al informe del Defensor del Pueblo de 2025, haya habido más de 400.000 víctimas en España, o que haya investigaciones internacionales que muestran como entre el 6 y el 12% de los sacerdotes han estado involucrados en casos de violaciones a menores. El drama y la gravedad del problema es que la jerarquía eclesiástica católica favorece la impunidad y defensa de los suyos, impide la investigación formal tanto policial como judicial. Vilipendia de entrada a las víctimas y sus familias, y sólo cuando la prensa libertaria y las asociaciones que trabajan en defensa de estas personas consiguen las pruebas se presta a no torpedear las indagaciones.

Pero de esto el Papa apenas soltó unas manidas y cuantas frases hechas, que no atacan las bases de esta depredación sexual y moral, y ni mucho menos emplaza a sus embajadores en España, la Conferencia Episcopal, a tomarse este tema en serio, a colaborar con las investigaciones y los gobiernos para erradicarlo y hacer justicia.

Tampoco ejerció su monopolio del perdón para exhortizar la culpa y la intencionalidad que tuvieron comportamientos de la Iglesia española en el pasado como puedan ser las tramas de bebes robados, la colaboración con el franquismo y la opresión sistemática sobre la mujer.

El Papa si habló algo de ecologismo o contra “el rearme internacional”, pero sin atacar las bases capitalistas que son la causa del deterioro acusado y ya casi irresoluble del medio ambiente, con las deplorables y dolorosas consecuencias que traen para el conjunto de la humanidad. Tampoco dijo nada especialmente contra la ola fascista y reaccionaria que alientan un mundo desquiciado de conflictos armados.

Pero por supuesto, lo que hizo fue atacar a quienes la Iglesia Católica ha atacado desde siempre: A los colectivos LGTBi, a los que sabedor de que se mueve en un país especialmente protector con este grupo, paso de soslayo; y fundamentalmente a las mujeres reafirmando la postura del Vaticano contra el aborto (en plena ola de ataque fascista a este derecho), el uso de anticonceptivos u otras cuestiones que atañen a la sexualidad y la intimidad femenina. Una vez más y como siempre, la Iglesia y el Papa entraban en los dormitorios y en las bragas de las mujeres, para atarla al patriarcado y a que estén por debajo del hombre.

Especialmente sangrante cuando esa "defensa de la vida desde la concepción hasta el ocaso" se salta la voluntad popular expresada en reformas legislativas que garantizan el aborto y la eutanasia como derechos cívicos. Una ofensa en la sede de soberanía pública donde precisamente se ha trabajado para garantizar estos derechos individuales ante las apetencias y voluntades de otros. Habría que recordar al Papa y a su séquito, a la curia, a la Conferencia Episcopal y sus altavoces, a sus señorías de la extrema derecha y a millones de católicos que no tienen ningún derecho, ni ninguna legitimidad para imponer su visión moral a los demás. Que el resto hemos acordado medidas garantistas para la mayoría. De hecho para todos. Incluidos católicos que berrean contra el aborto o la eutanasia, pero que cuando lo necesitan bien que han ejercido el privilegio para abortar en el extranjero o para que les apliquen paliativos. Parece que también hay que recordárselo a las señorías del PSOE y de la izquierda posmo y cuqui tan corporativista con el gobierno de coalición que olvida sus propios compromisos, tradiciones e ideales.

Incluso se permitió poner en duda el papel de la mujer fuera del hogar y de la familia, institución a la que vuelve a señalar como atacada, cuando realmente lo que ocurre es que el capitalismo ultraliberal la ha despojado de utilidad y de valor. Animaba León XIV a los jóvenes a formar familias y tener hijos sin entrar a valorar la crisis sistémica mundial de la Vivienda, que en España ya es colosal, y donde su propia casa, la Iglesia con la Conferencia Episcopal y las órdenes religiosas al frente poseen decenas de miles de viviendas en este país y especulan y desahucian con más brío que los propios bancos. Un hipócrita vestido de blanco.

Me cabrea especialmente que el Papa pasará olímpicamente de hablar del incontable patrimonio que su delegación en el estado tiene. Las inmatriculaciones, esa suerte de corruptela inmoral e ilegal perpetrada por Aznar, que no sólo favorece el negocio inmobiliario de una organización privada como la iglesia, que prácticamente no paga impuestos y encima se lleva subvenciones estatales y las “donacionesvía IRPF de algunos incautos. Ni siquiera tienen a bien hacerse cargo del mantenimiento de sus iglesias, que pasan al conjunto del patrimonio estatal, pero bien que esas iglesias, catedrales, monasterios, palacios y museos aparecen cerrados para todo aquel que no pase por caja. Una peculiaridad española que es una aberración en Europa y que debería impedirse hoy mismo.

También me insulta que en la sede de la soberanía popular venga un sujeto a loar la libertad religiosa o “de elección de los padres sobre la educación que quieren para sus hijos” poniendo de manera provocadora al catolicismo en primera posición y sacralizando la intromisión de la religión en la educación pública, vía colegios concertados y universidades privadas. Un país aconfesional debe de poner la educación pública y libre de injerencias dogmáticas de la religión, de cualquier religión, fuera de los ámbitos públicos, quedando en el sentir privado de las familias.

Tampoco llamó a capítulo a sus señorías a que acaben con la corrupción, especialmente de aquellos que venían a "regenerar" el invento. A evitar las discriminaciones y la aporafobia. A ceder poder y favorecer que la gente, especialmente la joven, tomé su lugar en el mundo y lo cambie y actualice acorde a unos valores más progresistas y de futuro. A acabar con tanto fascismo, a abrazar, defender y promocionar como merece por necesario el antifascismo, tanta falta de conciencia, de vergüenza. A luchar contra la catadura moral del que no tiene escrúpulos, y en esencia, a construir un mundo más colaborativo, fraterno y humano.

La “izquierda” o las “izquierdas” o esos representantes sentados en el Congreso si que celebraron las palabras del pontífice sobre la cuestión migratoria y “los más desfavorecidos” para en el fondo volver a pecar de lo anterior: El Papa estuvo casi 2 horas hablando a sus señorías y no puso sobre la mesa ni una sola medida que solucionará los problemas, que llamará al orden a los representantes para que enmendarán los fallos y las injusticias. Y mucho menos para hacer una crítica seria a su Institución y anunciará los cambios que fueran necesarios. Eso sí, sus señorías sin distinción de partidos (salvo BNG y Podemos que esta vez decidieron no asistir) se levantaron prestos a loar la oratoria con 7 minutos de ovación.

Después de esta misa en las Cortes, y tras pasar por Barcelona, la visita va acabar en las Canarias, uno de los puntos claves de la entrada de inmigrantes en Europa. De gente pobre y desfavorecida por los siglos de los siglos, entre otras cosas, por las propias dinámicas que la Iglesia católica ha alentado todo este tiempo. León XIV podía haber aprovechado el Congreso para leer el catecismo a las huestes de las ultraderechas patrias, con Vox y su “prioridad nacional” a la cabeza, pero con el PP, Junts o el PNV tan solícitos a soliviantar la cuestión migratoria y comprar los marcos fascistas de la teoría del recambio, pero especialmente prestas a favorecer la laminación de las clases trabajadoras y su competencia interna para gusto de la avaricia de las patronales.

El drama internacional que tenemos hoy es el de una ola reaccionaria, neoconservadora y neo-fascista que amenaza con dolor y miedo a todas y todos. Que destruye la ilusión y el trabajo por planteamientos progresistas y la salud de las organizaciones de izquierda. Estamos tan mal que es paradójico que el representante de una de las instituciones más arcaicas, retrógradas, misóginas y alienantes de la Historia de la humanidad nos parezca que es “de izquierdas”. Que hace unas declaraciones que defiende la diversidad, el progresismo o el ecologismo. Mal, muy mal, hacemos en caer en este absurdo porque el Papa no es portavoz de ninguna visión progresista. Ni siquiera humanista.

El Papa, el Vaticano, la Iglesia Católica y sus representantes no son defensores de la “socialdemocracia” ni de los trabajadores, ni tampoco los migrantes. No van a “vender su arte para dar de comer a esa gente”, y ni mucho menos, van a alentar una distribución de la riqueza más justa e igualitaria que impida la opresión del hombre por el hombre. Por mucho que las escrituras y sus grandilocuentes encíclicas o sermones pastorales clamen contra el dolor y el desamparo en el mundo.

Por ello me ofende profundamente, como ateo y como demócrata, como libertario y comunista, que el representante de “Dios en la Tierra” ponga los pies en los símbolos políticos que se supone son de todas y todos, que nos ordene cómo tenemos que obrar y que nos insulte directamente “por haber abandonado las enseñanzas de Jesús en la Cruz”. Como si la Iglesia no hubiera garantizado la pobreza, patrocinado el dolor y lucrado de la venta de esperanza. A otro perro con estos huesos.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Con mis impuestos, NO




Tomada prestada del twitter de @heycaramelo


Si España no va a Dios, Dios irá a España. Y como el representante terreno de Dios es alemán, ha decidido venir en agosto, como todos sus compatriotas.

Viene, eso sí, financiado por un nutrido grupo de patrocinadores entre los que se encuentran los muy cristianos El Corte Inglés, Movistar y Banco Santander, cuyas juntas de accionistas ya se han garantizado, con el gesto, el Reino de los Cielos.

No me malinterpretes. Defiendo la libertad de creer cualquier superchería. Hay quien consume homeopatía, quien busca reducir las cartucheras con Somatoline, quien acude a reiki, quien lleva Power Balance y quien reza a nuestro señor Jesucristo (yo mismo hice esto último en mi infancia). El placebo es de libre uso, y no veo motivo para que los católicos no se metan un buen chute de autoestima supersticiosa coreando totus tuus (o lo que coreen ahora) en el centro de Madrid.

Ocurre que la pasta de los patrocinadores no es suficiente, mira tú, porque mover al vicario de Cristo es caro de cojones. Ni siquiera con la contribución de Ford y SGAE -muy cristianos también- alcanza para transportar al pastor de pastores, su coche de diseño exclusivo y su faraónico séquito. De modo, damas y caballeros, que hay que apoquinar.

Dicen los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud que el evento saldrá rentable porque va a generar un cuantioso retorno. Y probablemente estén en lo cierto. Jesucristo tiene más groupies que Harry Potter, muchos de ellos dispuestos a mover su inmaculado culo allende fronteras para ver al Santo Padre en acción.

La próxima semana las cadenas de televisión vomitarán toneladas de imágenes donde personas procedentes de todo el mundo ensalzan las virtudes del autor de reflexiones como “la homosexualidad es un desorden objetivo”. El mismo tipo que afirmó que los condones agravan el problema del SIDA en África. Un tipo que ha llegado a comparar el ateísmo con el nazismo, un personaje con unas ideas que, de no llevar ese extravagante traje blanco, sería calificado de fanático, imbécil o algo peor que, por respeto al lector católico, dejo en elipsis.

Con la visita de un anciano alemán políglota y malcarado, Madrid se llenará de personas racionales comportándose con irracionalidad, místicamente arrebatados por la superstición que han mamado desde niños. Me parece estupendo. Cada uno se engaña como quiere. Pero el estado no paga mi placebo. Que no pague, por tanto, el de los católicos. Por muchos que sean.

El mensaje del Papa

Hay algo peor que utilizar las arcas públicas para financiar la visita de un líder religioso, y es pagarle para que además haga oposición. Hace unos días, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, dejó caer que “no sería nada oportuno que el papa tuviese algo que decir sobre España”, aunque aseguró que “es muy libre de decir lo que quiera”. El temor a que Joseph Ratzinger pronuncie discursos contrarios a leyes que ha promovido este Gobierno es comprensible, más aún si se trata de su principal patrocinador. Ya en su anterior visita a España, el papa criticó que en este país había “nacido un laicismo fuerte y agresivo como lo vimos en los años 30″. No obstante, esa no sería la peor afirmación que cabría esperar de Ratzinger.

Todos conocemos ya las leyes sobre las que la Santa Sede ha colocado la diana de sus dardos envenenados: matrimonio homosexual, aborto, divorcio y muerte digna. Si algo bueno tiene la web del Vaticano es que se ha convertido en la mejor hemeroteca del discurso de la Iglesia. Es ahí donde podemos leer, por ejemplo, que consideran “pecados graves” los “actos y tendencias homosexuales”. Por ello, no admiten la ordenación de “quienes practican la homosexualidad” porque, en su opinión, “obstaculizan gravemente una correcta relación con hombres y mujeres”. Pero no se quedan ahí, sino que llegan a afirmar que si el único matrimonio posible no fuese el de personas de sexo diferente se produciría “un grave deterioro del bien común“, arguyendo que los países que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo “entran en contradicción con sus propios deberes”. Eso sí, dicen respetar “plenamente” la “dignidad” de “la persona homosexual”, aunque eso “no significa la legitimación de comportamientos contrarios a la ley moral”.

En lo que respecta al aborto, no dudan en definirlo como “crimen abominable“. Asimismo, aseguran que detrás de cada aborto hay una “malicia moral”. Por si no ha quedado claro lo que piensa la Iglesia sobre este tema, son más directos: “Una intervención que directamente provoca la muerte del feto, llamada en ocasiones de manera inapropiada aborto ‘terapéutico’, que nunca puede ser lícito, constituye el asesinato directo de un ser humano inocente”. El actual papado de Ratzinger no ha dudado, además, en comparar a su manera el aborto con el divorcio. Lo hizo el propio papa durante un discurso en un congreso en 2008 llamado “El aceite sobre las heridas. Una respuesta a las plagas del aborto y el divorcio“. En él, Benedicto XVI insiste en el “juicio ético de la Iglesia con respecto al divorcio y al aborto” que, en su opinión, son “culpas graves que menoscaban la dignidad de la persona humana”.

Las explicaciones del rechazo de la eutanasia por parte de la Iglesia son de libro. No solo interpretan a su manera la opinión de las personas que piden una muerte digna, sino que incluso siembran dudas sobre la profesionalidad de los médicos. “Las posibles peticiones de muerte por parte de personas que sufren gravemente casi siempre constituyen la manifestación extrema de una apremiante solicitud del paciente que quiere recibir más atención y cercanía humana”, opinan para después afirmar que “en la legitimación de la eutanasia se induce una complicidad perversa del médico, el cual está llamado siempre a sostener la vida y a curar el dolor, y jamás a dar muerte ni siquiera movido por las apremiantes solicitudes de cualquiera”. Pero si hay algo que de verdad llama la atención es que atribuyen una posible legislación en favor de la eutanasia a “razones de gasto público”.

Pero los mensajes de Ratzinger bien pueden ir por otros derroteros. No estaría mal, por otra parte, que explicase cual es la verdadera posición de la Iglesia respecto al uso del preservativo. Si bien él mismo reconoció el año pasado —y por primera vez en la historia— que el condón sirve para “reducir el riesgo de infección de VIH”, durante la Conferencia de Alto Nivel sobre el VIH/SIDA que tuvo lugar en junio de este año en la sede de la ONU en Nueva York, el observador permanente del Vaticano ante Naciones Unidas, el arzobispo Francis Assisi Chullikatt, volvió a asegurar que “la Santa Sede no apoya el uso de preservativos como parte de programas de prevención del VIH y del sida, ni de programas o clases de educación”. ¿Cómo prevenirlo entonces? “El único método seguro y completamente fiable de prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia antes del matrimonio y el respeto y la fidelidad mutua dentro del matrimonio, que es y debe ser siempre la base de todo debate sobre la prevención y el apoyo”. Y tan anchos.

Cosas que serían interesantes: Arrestar al Papa

Hay dos tipos de turismo sexual infantil: el que requiere de un viaje anterior al acto y el que se compra los billetes después. El padre Lawrence C. Murphy es de los segundos.

El buen reverendo se pasó por la piedra, según la información del New York Times del enlace anterior, a unos 200 niños sordos entre 1963 y 1969. Varios obispos de Wisconsin escribieron al Cardenal Joseph Ratzinger comentándole el caso (aunque créanme: lo más indicado en esta situación es llamar a la policía. Es más rápido y da mejores resultados). Murphy alegó que ya estaba mayor, que no andaba para esos trotes, que de aquello habían pasado 25 años, que de todas formas allí había defectos de forma en el proceso y que se iba de vacaciones a casa de su hermano en Texas, que en Wisconsin hace frío.

Se estarán preguntando qué pasó. Ya se lo digo yo: nada. Lo mismo que con Neil Gallanagh, por poner un ejemplo más cercano.

Me remonto a 1985. Joseph Ratzinger, en calidad de responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, envía la siguiente respuesta al obispo John S. Cummins en relación a otro caso de señor de negro juguetón. La traducción es mía tomando como base el texto en inglés ofrecido en su día por el Telegraph (la carta original está, vaya, en latín). La negrita está añadida por mí:

Habiendo recibido su carta el 13 de septiembre de este año, en relación al asunto de la retirada de todos los cargos eclesiásticos del Rev. Stephen Miller Kiesle en su diócesis, es mi obligación compartir con usted lo siguiente:

Esta corte, aunque reconoce que los argumentos presentados a favor de la retirada en este caso son de gran importancia, cree en todo caso necesario considerar el bien de la Iglesia Universal junto con el del demandante, y es incapaz de arrojar luz sobre el detrimento que la concesión de la dispensación puede provocar en la comunidad de los creyentes en Cristo, particularmente en relación a la temprana edad del demandante.

Para esta Congregación es necesario tratar los incidentes de este tipo con cuidadosa consideración, lo que necesita un largo período de tiempo.

Se lo vuelvo a poner más breve, que quedó algo largo: no me joda, que tenemos una reputación y unos clientes. Suena lo suficientemente feo como para intentar preguntarle al buen señor qué era lo que quería decir; podría uno pensar que se estaba poniendo el bien de la ponzoña que surgió de una piedra sobre el de las personas.

Coincidiendo con la visita de Ratzinger al Reino Unido hace dos años, Geoffrey Robertson, Richard Dawkins y Christopher Hitchens aparecieron en los medios como parte de una campaña para arrestar al Papa a su llegada a suelo británico. Hitchens lo comenta con la claridad que lo caracteriza:

Este hombre no está por encima ni fuera de la ley. El encubrimiento institucional de abusos a menores es un crimen bajo cualquier ley.

Aquello, si la memoria no me falla, quedó en nada. No sé si soy el único que piensa que a este señor habría que interrogarlo. Y luego ya, si quiere, que lo juzgue su dios, pero al menos que no se pase la justicia humana, que es la única que ha dado muestras de funcionar, por el forro de los cojones.

También sería bonito tener en España una investigación como la irlandesa. Pero eso a lo mejor ya es mucho pedir, no se vaya a romper la aconfesionalidad si empezamos a usarla.

Las quejas de un paleto

Opina Braulio Rodríguez, arzobispo de Toledo, que es de “paletos” criticar la Jornada Mundial de la Juventud. Que estamos haciendo el “ridículo mundial”. Tanto, tanto, que dice estar “indignado”. Se queja Rodríguez de que parece que es el papa quien tiene que “arreglar” el paro y los problemas de muchas familias sin recursos no viniendo. No. Una vez más, no lo han entendido. Las críticas a la visita papal no vienen dadas por su presencia en España. Nacen por otra serie de motivos, por los privilegios que disfrutarán solo y únicamente quienes lleguen a España —o estén ya aquí— a corear los cánticos de Joseph Ratzinger. A continuación, enumero los motivos de las quejas de este “paleto” según el arzobispo de Toledo:

1. El papa no viene a España como jefe de Estado del Vaticano, por mucho que algunos se empeñen en defenderlo. Viene aquí a promulgar su religión, la católica, y lo hará con un precio de entrada de 50 millones de euros, 25 de los cuales los pagará el Estado, esto es, todos y todas. El resto estará financiado eso sí, por los propios asistentes a los actos de la JMJ y por una buena cantidad de empresas privadas, que podrán gozar —por obra y gracia del Gobierno— de beneficios fiscales de hasta el 80%.

2. El Gobierno, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid cederán a los obispos gratuitamente 800 centros escolares financiados con fondos públicos para acoger a todas las personas que se reunirán en la ciudad durante la visita del papa. Tampoco sorprende sabiendo que la propia Iglesia es aún hoy la encargada de nombrar a dedo a los profesores de religión que luego cobrarán del Estado.

3. Mientras la Comunidad de Madrid encarece el precio del billete único de bus y metro —de un euro pasa a valer 1,50—, los asistentes a la JMJ disfrutarán de un precio ultrareducido de los abonos turísticos. Les costarán cinco veces menos. Y eso que la Consejería de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid defendió en su momento que el encarecimiento de los billetes “sólo” afectaría a los viajeros esporádicos.

4. Según los organizadores del evento, la JMJ es una “buena inversión” y reportará beneficios a España. Pero… Si los asistentes disponen de alojamiento gratuito, apenas pagarán el transporte y gozarán además de comidas gratuitas debido a un acuerdo entre el Arzobispado y un grupo empresarial de locales de alimentación, ¿en qué se dejarán el dinero los peregrinos?

5. El plan de movilidad desarrollado por el Ayuntamiento de Madrid supondrá un enorme trastorno para los madrileños. El centro de la ciudad estará cortado durante una semana. Aquí se explica cómo estará la capital: “Dispositivo de Movilidad con motivo de la visita del Papa”.

6. El 15-M no puede mantener un punto de información estable en Sol, pero el papa sí puede disponer gratuitamente de todo el aeródromo de Cuatro Vientos, el Paseo de Recoletos, la plaza de Cibeles, el Palacio de Congresos, el Palacio de los Deportes o hasta la propia sede del Ayuntamiento. Y no nos olvidemos del parque del Retiro, donde ya hay instalados 200 confesionarios.

7. El Museo Reina Sofía abrirá sus puertas de forma gratuita a quien presente a la entrada su carnet de peregrino.

8. La Federación Española de Baloncesto regalará 3.000 entradas a voluntarios de la JMJ para el partido de este sábado contra Lituania.

9. Esta es la tercera visita del papa a España en menos de un año. Si tenemos en cuenta que su estancia en Santiago de Compostela —donde estuvo ocho horas— y Barcelona —permaneció en la ciudad apenas un día— costó a las arcas públicas alrededor de seis millones de euros, el Estado se ha dejado al menos 31 millones de euros en la visita de un líder religioso.

¿Quién dijo eso de “España, estado aconfesional”?

¿Quién paga la JMJ?


Según la web de la JMJ [1]

Los gastos de la JMJ se sufragan: por las cuotas de participación de los jóvenes, que pagan una contribución para cubrir los gastos. Esta es la principal fuente de financiación de la JMJ. Por las empresas patrocinadoras de la JMJ, que ayudan con dinero y en especie a esta iniciativa de ámbito mundial, como manifestación de su responsabilidad social corporativa, y en cambio de la visibilidad en los actos, carteles, publicaciones, etc. Por donativos pequeños y grandes de muchas personas de todas las edades, que quieren poner su grano de arena a esta convocatoria del Papa a la juventud del mundo, para hablarles de Jesucristo, de paz, de reconciliación, de compromiso por los más necesitados. Por la Fundación Madrid Vivo [2].

La organización ha declarado que la JMJ tendrá "coste cero para el contribuyente" y que será financiada en un 70% por las cuotas de participación y 30% por patrocinadores [3]. Según estas fuentes, el presupuesto final será de 50.482.621 euros [4].

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Hace meses anunciaron que vendrían 2 millones de personas, pero a 4 días del comienzo de la JMJ la organización admite que se han inscrito 428.505 peregrinos y 30.000 voluntarios. Para llegar a los 31.500.000 euros estas personas habrían pagado una media de poco más de 70 euros cada una, según las distintas modalidades de inscripción [5]. Por experiencia de años anteriores, calculan que la asistencia llegará a 1 millón de personas, la mitad no inscritas.

Tan arraigada parece la idea de autofinanciación que hasta los voluntarios pagan cuota. Esto incluso cuando la ley española de voluntariado lo prohibe [32].

¿Hay gasto público en la JMJ?

La financiación pública se puede hacer por activa (préstamos, gastos y subvenciones) y por pasiva (descuentos y exenciones). Vamos a hacer una recopilación de todo el apoyo público que recibe (si sabes más, por favor déjalo en los comentarios con un enlace que lo demuestre).

La organización reconoce aportaciones "en especie" de las arcas públicas [6], que se traducirían en los siguientes servicios:

  • cesión de colegios públicos, polideportivos y albergues, un total de 693 espacios [28] en 128 municipios de la Comunidad de Madrid [7]. No olvidemos que toda cesión de espacio o servicios requiere de empleados públicos, en este caso conserjes de colegios, institutos y gimnasios [8]*. Los gastos de agua y luz los paga la JMJ. [9]
  • 40.000 flores amarillas y blancas (colores del Vaticano) plantadas por el Ayuntamiento de Madrid. [10]
  • otras acciones del área de Ambientación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid: maratón pancartero, suelta de miles de globos, kilos de confeti y serpentina, lonas en edificios y banderines en las calles, logo de la JMJ dibujado con sal sobre el asfalto, cruz de vinilo adhesivo y foco emitiendo luz desde Torre España. [10]
  • desmantelamiento de marquesinas de los autobuses, sustituidas por postes provisionales.** [11]
  • aviones y pilotos de la patrulla acrobática Águila del Ejército del Aire y escolta de la Guardia Real [12], legionarios venidos desde Málaga para procesionar con el Cristo de Mena [33] y otros militares uniformados (en total, 600 [34])
  • actos de recepción en Barajas, Cibeles y la Puerta de Alcalá y de despedida en Barajas. [12]
  • iluminación especial en el Museo del Prado, Neptuno, El Palacio de Correos, la Biblioteca Nacional y la Casa de América, entre otros edificios. [12]
  • alquiler para cesión gratuita del Palacio de Congresos de la Castellana. [13]
  • cesión del aeródromo de Cuatro Vientos, el Palacio de los Deportes y la sede del Ayuntamiento. [13]
  • gastos del séquito papal y de la Familia Real española durante los actos de la JMJ. [13]
  • instalación de 2.000 grifos en el recinto de Cuatro Vientos por parte del Canal de Isabel II (por ahora, empresa pública). [31]

Por pasiva, las administraciones públicas han reducido beneficios:

  • la JMJ ha adquirido 600.000 abonos de transportes rebajados alrededor del 80%: el de tres días de 25 a 4 euros, el semanal de 50 a 10. [11] (El Consorcio de Transportes alega que la base utilizada para el cálculo es el abono joven y no el turístico [14], pero hay que recordar que normalmente el joven cubre hasta los 23 y para inscribirse en la JMJ no hay límite de edad).
  • carné joven gratuito [15] Normalmente cuesta 4 euros.
  • entradas gratis a museos nacionales: Reina Sofía [16], Ciencias Naturales, Romanticismo, Antropología, Artes Decorativas... y otros muchos museos públicos (Ciudad, Orígenes, Geominero, Sorolla, Traje, etc).
  • entradas a monumentos: Palacio Real de Aranjuez, Monasterio del Escorial, Panteón de los Hombres Ilustres, Palacio de las Descalzas Reales, etc. Algunas de estas entradas son gratuitas con el carné joven, otras no.
  • visados gratuitos [17] (El precio suele variar según país y caso).

Llama la atención especialmente la reducción de impuestos de la que se beneficiarán patrocinadores y donantes:

  • Entre el 40% y el 90% de las donaciones practicadas pueden ser recuperadas por las empresas a través de deducciones fiscales. Coca Cola, Endesa, El Corte Inglés y Mahou son las cuatro compañías que recuperarán el 90% de lo invertido [18]
  • En cuanto a las personas físicas, las deducciones son entre el 30% y el 90%. Además, habrá bonificaciones del 95 por ciento del impuesto de actividades económicas para las actividades artísticas, culturales o deportivas y también de los gravámenes locales en las operaciones relacionadas con la jornada. [19]
  • Cuando no hay carácter de excepcionalidad como en este caso, las donaciones a ONG, fundaciones, la Iglesia Católica o entidades sin fines lucrativos disfrutan de deducciones del 25 del importe en el caso de las personas físicas y del 35 en el caso de las empresas. [19]

Para justificar este gasto, se nos dan una serie de motivaciones:

  • El consorcio de transportes ingresará 5 millones de euros. Pero, ¿cuánto ingresaría si vendiera los abonos a precio normal?
  • También justifican los abonos para evitar el colapso de Madrid, ¿quieren hacernos creer que si no hubiera reducción en transporte estos jóvenes de todo el mundo vendrían con su propio vehículo a transitar por calles cortadas?
  • Ingresos para hostelería... pero si los participantes tienen tickets de comida, van a ser mayoritariamente para las cadenas de alimentación que han firmado el acuerdo: Rodilla, Autogrill, Le Pain Quotidien, Cafestore, Mc Donald's, el Grupo Restalia [100 Montaditos] o Telepizza [6].
  • Sobre los hoteles, las previsiones más halagüeñas de ocupación hostelera apuntan a un 70% de reservas durante esta semana. El año pasado en agosto en Madrid se ocuparon el 50% de las plazas [29]. ¿Con semejante acto multitudinario sólo hay un 20% de diferencia? Será porque la mayoría de los jóvenes se hospedan en espacios cedidos.

La finanación privada queda evidentemente a voluntad de empresas patrocinadoras. En este apartado podríamos valorar el hecho de que Telefónica sea una de ellas, mientras ejecuta un ERE de 6.500 personas [20], o destacar que la SGAE exime a la JMJ de cualquier pago en concepto de derechos de autoría [4]; pero criticar la ética de estas empresas no es objeto de este texto. Tampoco lo es entrar en el despilfarro inmoral que la Iglesia hace con su propio dinero, pero valga el dato de que se han bordado 14.060 casullas, albas y mitras expresamente para el clero que acuda a los actos centrales de la JMJ [28].

¿Solamente en Madrid?

En Sevilla, los miles de jóvenes que acudan a pasar los "días en las diócesis" una semana antes, también podrán disfrutar de transporte gratuito, mientras que en Valencia podrán visitar, también sin coste alguno, más de tres decenas de museos. Rutas por Toledo o Segovia, celebraciones públicas en Barcelona [6]

¿Por qué mucha gente piensa que sí hay gasto público a pesar de lo que diga la organización?

Porque no hay transparencia respecto a la cantidad de servicios "en especie", recursos y empleados públicos puestos a disposición de la JMJ. Porque las relaciones habituales entre Iglesia y Estado nos hacen sospechar: por ejemplo, curso tras curso el Ministerio de Educación paga los sueldos del profesorado de religión en la enseñanza pública y éste es seleccionado y aleccionado por la Conferencia Episcopal. Porque los antecedentes de visitas de Joseph Ratzinger a España no son muy tranquilizadores: sabemos que la Xunta de Galicia gastó 8 millones de euros en las 8 horas que pasó en Santiago de Compostela [21], que cuando estuvo en Valencia solamente Canal 9 gastó 11 millones [22] y que las administraciones catalanas cifraron en 1,8 millones su aportación a la estancia de un día en Barcelona [23].

Por otro lado, también porque la propia JMJ reconocía hace un año y medio que, de los 50 millones de euros estimados, el Estado pagaría la mitad. Esto es, 25 milones de euros. Y con gusto:

"La acogida por parte de todas las Administraciones públicas ha sido excelente", indicó Yago de la Cierva, responsable de Comunicación de la JMJ. La colaboración "será total". (...) Como subrayó el propio Rouco, "se han acordado todo tipo de facilidades y ayudas para el desarrollo con éxito del evento". [24]

Y porque José Blanco, ministro de Fomento, declaró el pasado 15 de agosto:

"Es verdad que acarreará algunos gastos, pero también importantes ingresos y, al final, ponderando ambos, no será un gasto para el Estado”. [30]

O sea, que sí que hay gastos... y a estas alturas de la película, cuando un político dice "habrá ingresos", hemos aprendido a sospechar que no repercutirán en la ciudadanía sino en los mismos pocos de siempre.


* No vamos a hacer demagogia sumando el gasto en personal de limpieza, sanidad y vigilancia policial extra (10.000 agentes [28]), pues entendemos que es lo usual en cualquier aglomeración de personas en el espacio público. No tenemos datos comparativos para juzgar si es excesivo que el Ayuntamiento de Madrid movilice a 12.000 empleados. [25]

** Tampoco haremos demagogia con los gastos ni molestias derivadas de las alteraciones del transporte público, como pasa con cualquier otro evento multitudinario. No obstante, no conocemos antecedentes de ningún evento que haya causado tantas alteraciones durante una semana entera, desde cambios de circulación [26] hasta el cierre por las tardes de la Biblioteca Nacional. [27]

Resumiendo:

De este inminente viaje del Papa ya se pueden extraer algunas conclusiones:

1. Una consecuencia gravísima, de primera magnitud, es que agudiza enormemente la división entre los españoles en la cuestión religiosa, hasta el punto de convertirlos en irreconciliables. Es una provocación.

2. Especialmente grave es la ruptura ideológica entre la juventud que oficialmente acude a estas jornadas y los jóvenes del 15-M.

3. El Estado español, con el Gobierno socialista a la cabeza, se rinde sin condiciones ante la fuerza de la Iglesia Católica. No es temerario prever la injerencia política en los asuntos de España y de su Parlamento.

4. Las molestias originadas a los ciudadanos de Madrid son evidentes y muy superiores a las que causaría, por ejemplo, la visita de Obama o de la Reina Isabel II del Reino Unido, y también Jefa de la Iglesia de Inglaterra.

5. La gran ausente es la ternura.

6. Es vergonzoso comprobar cómo se restringe la libertad de reunión y manifestación para expresar quejas y rechazo.

7. Deberían hacerse públicas las cuentas de ingresos y gastos al día siguiente, pero no se hará, aunque la parte más sustanciosa sea gasto público. Una vez más. El oscurantismo. También debería conocerse previamente el presupuesto, otra quimera.

8. Apuntala a la derecha política de España, por si aún no estuviese suficientemente apuntalada ante las próximas elecciones.

9. Ha venido a plantear problemas y a no arreglar ninguno.

10. España es el último reducto de la Iglesia Católica de la Europa desarrollada. Más que Italia.

11. Es humillante para España lo afirmado por el cardenal Cañizares de que “el problema de Europa no es la crisis económica, sino el olvido de Dios”. Si Benedicto XVI no lo desautoriza públicamente, también será aún más humillante para el pueblo español, con las estrecheces que está soportando.

Asimismo humillará gravemente a la juventud española si no desautoriza al cardenal Rouco por decir que “una parte muy considerable de la juventud española está con la moral y la ética bajo mínimos”. La moral y la ética de Rouco, claro.

Pero no hará ninguna de las dos cosas. Es más, los reforzará. Son los ciegos de Cristo.

Eso sí. Nos dirá que somos malos, rojos, ateos y que vamos al infierno, y que encima, no contentos con eso, condenamos a toda la población mundial al mismo destino, sin importarse él, para qué, de los que ya viven un infierno en esta, única y real vida, muchas veces alimentado y generado por la Iglesia católica y el resto de credos violentos, fascistas, machistas, xenófobos y radicales.

También, nuestro supuesto relativismo moral, es causa de la crisis económica y mundial, también de la social, de los valores, de la educación y la sanidad, y seguramente de la derrota en unos minutos del cristiano Real Madrid. Justificará las amenazas, las prohibiciones y seguirá alimentando la voz del odio y la intolerancia, a las personas que deciden vivir su vida, y lo que hacen o dejan de hacer, en su baño, con quien duermen cada noche, a quién van a amar durante su vida o durante 15 minutos; si utilizarán preservativo o no; si abortarán aunque sea causa de una violación; obviará las violaciones de niños pagadas y silenciadas por esta misma jerarquía eclesiástica, estos mismos hombres son los que han echado paladas de tierra para tratar de ocultar el horrendo vestigio con que acompañan en no pocas ocasiones, su trasnochada, antinatural, irrespetuosa y enfermizas creencias, consejos y baladíes.

Piden respeto y no lo dan. ¿Dónde esta el respeto a una marcha atea? ¿Y mi supuesto derecho a apostatar, y evitar hacerme, convertirme y sufragar los pomposos sátenes, las comilonas, bacanales, orgías y vicios de los del Vaticano y Cía.? Por qué con mis impuestos cuando se suprimen servicios sociales, mucho más básicos que una omilía por muy barata que fuera (y este precisamente no es el caso), como la vivienda, las ayudas a los dependientes, servicios sanitarios, urgencias médicas, colegios y universidades, investigación y desarrollo, ciencia y tecnología, pensiones, parados, funcionarios... Y todo ello con el beneplácito (y la hucha tanto económica como de credito político) del gobierno que no sólo permite la ingerencia de un estado, y me la pela que sea Alemania, Francia o el Vaticano, en nuestros asuntos internos. ¿Por qué esta gente tiene alineados a los que permiten la libertad y el libertinaje en los mercados que han denigrado aún más si cabe la vida de miles de millones de personas; y sin embargo tanto les preocupa lo que haces en tu water, que se quieren meter en él? Y encima Zp además de puta, pone la cama...

¿Para cuándo un estado laico?

viernes, 29 de abril de 2011

La historia más absurda jamás contada


Soy un ateo convencido. No agnóstico, sino ateo. Niego la existencia de dios. Qué barbaridad, ¿cómo puedes negar la existencia de dios? Demuéstramelo. Parafraseando al gran Richard Dawkins en su legendaria charla de TED de 2002, respondo: no me corresponde a mí demostrar la no-existencia de dios. Sois vosotros, los creyentes, los que tenéis que probar que dios efectivamente existe. Personalmente, yo también niego la existencia de los unicornios, de los centauros y de los concejales de urbanismo honrados. Dios es simplemente una cosa más en la que no creo. Por qué no, yo podría defender la existencia de una cafetera orbitando alrededor de Marte, fundar una religión en torno a eso, acusar de hereje a todo aquél que lo niegue, y además pedirle que justifique esa no creencia con algún tipo de prueba so pena de quemarle en la hoguera. Es curioso que lo de la cafetera sideral le resulte un despropósito a cualquiera con dos dedos de frente, y lo de la religión no. Conozco a unos cuantos eminentes científicos e ingenieros que además son profundamente religiosos. Gente que sabe de la eficiencia del método científico y que le confían a ese método la construcción de aviones, barcos y puentes de los que dependen vidas humanas. Y nunca les falla. Lo sorprendente es que esa misma gente luego trague con las inmensas ruedas de molinos de los dogmas religiosos. Si yo le digo a un físico teórico que he construido una máquina que contradice cualquiera de los principios de la termodinámica, me dirá que es imposible, me lo demostrará en un papel, y ni siquiera me dará la oportunidad de enseñarle mi diseño. Sin embargo si ese físico teórico es además católico en algún momento habrá tenido que tragar y asumir como ciertas cosas como que Jesús de Nazaret nació de una virgen, que hizo milagros que contradecían a la vez varios principios de la termodinámica y que resucitó y ascendió a los cielos, entre otras perlas. Me sorprende tanto rigor para unas cosas y tan poco para otras. Tan meticulosos en unas cosas y tan relajados y permisivos en otras. Sobre todo cuando unas cosas y otras son contradictorias, porque la multiplicación de los panes y los peces y la ley de conservación de la masa no parecen, así a primera vista, demasiado compatibles. Al principio pensaba que estos científicos creyentes eran capaces de distinguir entre mito y realidad, pero me temo que estaba profundamente equivocado. Un creyente no piensa que su religión es un mito. Yo sí que pienso que su religión es un mito, pero ellos no, porque creen en ella. Creo que es muy importante poder distinguir entre mito, parábola y realidad. Poder discernir entre hecho histórico contrastado, ley física probada empíricamente y personaje mitológico más o menos inventado con el objetivo de contar una historieta con moraleja. Se pueden extraer buenos hábitos y buenas enseñanzas de las religiones, incluso sin ser creyente. También se pueden extraer buenas enseñanzas de la trilogía de El Señor de los Anillos, y sin embargo saber que lo que se cuenta ahí realmente no sucedió. Si esto se toma demasiado en serio, se corre el peligro de que alguien llegue a creer de verdad que Gandalf fue un personaje histórico, que Sam, el hobbit, derrotó heroicamente a una araña gigante en la legendaria batalla de Torech Ungol durante su peregrinación anual a Módor, y acabar vendiendo estampitas conmemorando los triunfos de Sam, el hobbit, frente al reino de los artrópodos.

Hace no mucho que regresé de un viaje por Siria y Líbano, los dos países que me quedaban por conocer de Oriente Medio. Hay algo de esa zona del mundo que me atrae enormemente. Posiblemente el mar de contradicciones en el que viven todos y cada uno de sus habitantes. Unas contradicciones que resultarían muy divertidas de no ser por las demoledoras consecuencias políticas y sociales que están teniendo en la zona.

Hay 2 tipos de musulmanes en este mundo: los suníes, que representan al 90% del Islam y los chiíes que son el otro 10%. La principal diferencia entre ambos radica en un sobrino de Mahoma llamado Alí. Los chiíes creían que Alí era el sucesor legítimo de Mahoma, y los suníes no. ¿Ah, no? Pues me escindo. Y ya no te adjunto en Facebook. Desde el año 632 en el que sucedió esto hasta la fecha, no sólo no se han puesto de acuerdo, sino que se han ido distanciando cada vez más hasta el punto de haber provocado guerras por un “quítame de aquí a este sobrino”. Muy parecido a la rivalidad entre el Frente Judáico Popular y el Frente Popular de Judea de La Vida de Brian, pero en macabro. En 1948, la ONU metió con calzador al estado de Israel en lo que los británicos conocían como Palestina. En una especie de Principio de Arquímedes religioso, la entrada de los judíos desplazó a los palestinos (musulmanes suníes en su totalidad) fuera de su recipiente, y muchos de ellos fueron a caer a la cacerola del Líbano. Allí se encontraron con unos simpáticos falangistas cristianos y se lió la de dios es cristo (nunca mejor dicho) desencadenando la guerra civil del Líbano (1975-1990). Moros contra cristianos. Sólo hacía falta soltar una vaquilla por el pueblo. Y esa vaquilla se llamó Israel, que aprovechó la confusión para meter unos pocos tanques en su país vecino con la excusa de ayudar a los cristianos. No es que los judíos se hayan llevado históricamente bien con los cristianos (fueron los judíos los que condenaron a Jesucristo a la cruz e hicieron rico a Mel Gibson), pero entre cristianos y palestinos, la verdad, no parecía haber mucho color. ¿Y los chiíes? Pues ahí está lo sorprendente: en lugar de tomar partido por los suníes (musulmanes como ellos, al fin y al cabo), salieron a la calle a jalear la entrada de los tanques Israelíes, simplemente porque iban a apoyar a los cristianos que iban en contra de los suníes. Están locos estos asirios. Estos mismos chiíes son los que en la actualidad forman Hezbolá, una ONG de carácter ecologista que recoge escombros del Líbano, los mete en un cohete y se los lanza al país vecino para que los recicle. Y vive dios que los reciclan. Los reciclan y los devuelven multiplicados por mil.

Hay una mezquita impresionante en la ciudad vieja de Damasco, la mezquita omeya (los omeyas fueron precisamente los que se cargaron a aquel famoso sobrino de Mahoma, Alí, al que siguen los chiíes). Al lado de esa mezquita hay varios carteles en los que sale Bashar Al-Assad (el cacique local Sirio y posiblemente el tipo más fotografiado del planeta) abrazando a Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbolah, chií de pro, y por lo tanto seguidor acérrimo de Alí, al que, repito, se cargaron precisamente los omeyas. Es como si en la plaza de San Pedro hubiese una foto del Papa jugando al parchís con Lutero. Hemos perdido el norte.

Y no se puede decir que al otro lado del río Jordán estén mucho mejor de la cabeza. Es probable que no sea un hecho demasiado conocido, pero cuando David Ben Gurión fundó el estado de Israel en 1948 con el beneplácito de la ONU, encontró sus más rebeldes opositores en…los judíos ortodoxos. ¿Por qué? Siéntense que ésta es de traca. Según la versión de El Señor de los Anillos de los judíos, el estado de Israel se debe refundar sólo después de la llegada del mesías. ¿Y cómo nos enteraremos de la llegada del mesías? Pues muy sencillo: cuando llegue el mesías, se levantarán los muertos que hay enterrados en el Monte de los Olivos (actualmente un cementerio judío), que tras lavarse los dientes entrarán en Jerusalén por la Puerta Dorada, arrasarán la ciudad y, junto con el mesías, reconstruirán el Templo de David donde ahora mismo hay una mezquita refundando así el estado de Israel. Y no ahora, Ben Gurión, que no te enteras. Manda huevos. Con lo sencillo que sería que el mesías se apareciese en Twitter anunciando su buena nueva. Lo cachondo es que los árabes se han tomado en serio esta majadería y, no se lo pierdan, han tapiado la Puerta Dorada de Jerusalén, porque oye, con el jet-lag que van a tener los muertos cuando se levanten, no creo que se pongan a trepar muros. Eso y construir un cementerio árabe al lado del Monte de los Olivos, que muy mal se nos tiene que dar para que llegue el salvador, despierte a los muertos judíos y deje a los árabes durmiendo. Desde luego, cuando llegue el mesías en cuestión, se va a montar la de Puerto Hurraco. En versión zombi. Esto y sólo esto (su oposición a la formación del estado de Israel en el 48) es la razón por la que los ortodoxos son los únicos judíos Israelíes que están exentos de hacer la mili, y que, además, reciben una subvención del estado por pasarse la vida golpeándose la cabeza contra un muro. Hay un estado que paga a sus ciudadanos para que se den cabezazos contra un muro mientras esperan la rebelión de los zombis. Muy fuerte.

Estos chiflados, que resultarían entrañables encerrados en cualquier manicomio, son los responsables de decenas de miles de muertos que se ha cobrado conflicto de Israel con Palestina y que dura ya más de 60 años. Estos tipos se llevan pegando tanto tiempo básicamente por culpa de una piedra. Una piedra que, según El Señor de los Anillos judío, fue donde Abraham intentó sacrificar a su único hijo Isaac como prueba de fe hacia dios, y donde un arcángel sin identificar (sospecho del Juez Garzón) le paró la mano y le puso un cordero donde antes estaba Isaac, porque oye, el caso era matar algo, y es de muy mala educación dejar a Abraham con el hacha en la mano. Encima de esa piedra Salomón construyó su templo, Nabuconodosor lo destruyó y David lo recalificó para que finalmente fueran los romanos los que pusiesen fin a tanta locura especulatoria. Ya es mala suerte que esa misma piedra figure en El Señor de los Anillos islámico como el sitio en el que Mahoma ascendió a los cielos. La misma piedra, no la de al lado. Así que los árabes aprovecharon su paso por la zona para construir una templo islámico encima de la piedra en cuestión y lo rodearon de la famosa esplanada de las mezquitas, de forma que en la actualidad los musulmanes rezan justo encima de donde los judíos se golpean la cabeza. Y todo eso con el beneplácito de la comunidad internacional. Yo personalmente soy partidario de poner esa piedra en órbita y mandarlos a todos a pegarse por ella a la Estación Espacial Internacional.

La religión es una herramienta inventada por el hombre, y que en su día servía para morir más tranquilos, explicar lo inexplicable y dotarnos de cierta transcendencia. La humanidad ha ido evolucionando y la religión no. Su papel se ha ido reduciendo gracias al avance de la ciencia y aunque sigue siendo una herramienta útil para mucha gente hay que saber acotarla para que no se convierta en un boomerang y te acabe partiendo una ceja. Hay que educar muy bien a la gente en las artes profanas y tener mucho cuidado con lo que se cuenta sobre las religiones, porque es muy fácil mezclar a Jesucristo con los elfos, pensar que Gandalf es tan real como Sócrates o Julio César y estropear una sociedad entera cuya única obsesión será encontrar el anillo de poder y llevarlo a Mórdor para destruirlo.

La religión intocable

Joder con la Iglesia Católica. Y con los curas. Y con sus secuaces… Pero no. En realidad lo que está pasando no es culpa ni de la Iglesia, ni de los curas ni de sus secuaces. Es culpa de una sociedad que consiente un Código penal medieval y un modelo de justicia que permite que cuatro locos y un juez sectario te metan un paquete por vía criminal a la mínima que se pongan a ello mientras tú te quedas con cara de tonto. Y es que ya lo hemos dicho en este blog una y mil veces. Que tanto reírnos de la intransigencia de la morisma con las viñetas de Mahoma, pero aquí tenemos un Código penal donde abundan delitos absurdos para proteger a las religiones (y especialmente a la única y verdadera, claro). No vale la excusa de que estos delitos nunca se emplean. No. Porque no es verdad, en primer lugar, a la vista está. Porque el mero hecho de que estén ahí es impresentable y resulta que provoca un enorme riesgo para la libertad de todos. Porque estando ahí, pues se acaban usando, ya sea para vetar tetas, ya para castigar procesiones ateas, dando armas a la represión más impresentable a poco que alguien tenga ganas.

Recapitulemos. Una asociación de gente a quien no conozco pero que tiene toda mi simpatía, aunque sea sólo porque se llamen a sí mismos Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores y alguien con ese nombre no puede sino ser un grupo de buena gente, decide convocar una manifestación-marcha-procesión para el próximo jueves para hacer profesión pública, colectiva y festiva de ateísmo y de su compromiso con la razón, el empirismo y la convicción de que brujas, príncipes, hadas y Dioses pues para los cuentos, pero no para la vida real y mucho menos para condicionar cómo vivimos la vida todos en sociedad a partir de dogmas revelados de origen místico. Obviamente, se trata de una acción protegida constitucionalmente por el art. 21 CE, que permite a los ciudadanos que nos reunamos en público para lo que nos dé la gana y como mejor nos parezca siempre que los objetivos de la reunión no sean ilícitos. Las reuniones en España y en cualquier país con un Estado de Derecho digno de ese nombre, como es sabido, ni siquiera requieren de autorización para realizarse, aunque si son en la vía pública sí habrán de notificarse a la autoridad competente (militar, por sup…. ah, no perdón, esto no iba aquí). Y una manifestación notificada sólo puede ser no autorizada si se evalúa con un mínimo de rigor que puede constituir un problema de orden público. Pues bien, los convocantes de tan higiénica marcha por Madrid no sólo han visto cómo se les negaba la autorización de la procesión atea sino que han acabado imputados por varios delitos. Como esto no es Arabia Saudí aunque cada vez lo parezca más, vamos a tratar de explicarlo:

1. La delirante negativa de la Delegación del Gobierno a que se realice la marcha

Una primera parte del asunto, absolutamente vergonzosa y contraria a Derecho (como deducirá cualquier lector mínimamente sagaz a partir del régimen vigente expuesto arriba de modo sucinto), ha sido la negativa del Gobierno a autorizar la manifestación alegando que es Jueves Santo y que eso puede “ofender a los católicos”. Tocarles las pelotas, vamos. Por lo visto el Gobierno progresista y comprometido con los derechos civiles y las libertades que tenemos no se ha enterado todavía de que tocar las pelotas al prójimo, siempre y cuando sea moderadamente y sin violencia ni nada, es un derecho de la gente. Por concretar, con lo que me fastidian a mí las procesiones que pasan cada dos por tres por debajo de mi casa, tanto en lo referido a su contenido como a las molestias que ocasionan, ¿acaso piensa alguien que se podría consentir que los pesados de los católicos salieran de marcha por ahí si el límite constitucional a la libertad se fijara en no herir la sensibilidad ideológica o religiosa de los demás? ¿O en no tocarles las pelotas con sus procesiones insoportables?

Si nos vamos a poner exquisitos pues vamos a serlo con todo Dios, ¿o no? Por cierto, empezando por la anomalía de que las procesiones religiosas de Semana Santa o en cualquier otra fecha del año se realicen violando la ley vigente, ya que a pesar de ser en la vía pública no comunican su realización a las autoridades en tiempo y forma. ¡Que las disuelvan por alterar el orden público sin haberlo notificado previamente! ¿O acaso alguien piensa que una manifestación pública de proselitismo de ese grupo social que son los católicos ha de tener, vete tú a saber por qué razones, un trato diferente al de cualquier otro colectivo con sus creencias e ideología?

Por lo demás, el delirio de la Delegación de Gobierno no da para mucho más. Cabrea mucho, pero a la vista de lo que ha venido después hay que reconocer que se queda en una broma ridícula y patética. Aunque no debemos olvidar que muy probablemente es en parte la actitud lamentable, decimonónica y antirracionalista del Gobierno el que ha dado alas a los siguientes desmanes. Lo que no quita para que toda la explicación dada por la Delegación de Madrid para prohibir la manifestación tenga un indudable valor cómico, por lo que transcribimos las 11 razones que han justificado una cercenación tan brutal del derecho fundamental del art. 21 CE y así al menos nos echamos unas risas:

- El lugar de la procesión “curiosamente” presenta nombres relacionados con la simbología católica. Más allá de que no se entienda el problema que pueda generar a nadie que un ateo vaya por calles con nombres religiosos (o que una procesión vaya por la calle Giner de los Ríos, por poner un caso) para cualquier persona que no tenga algún tipo de carencia grave, resulta evidente que no estamos ante una justificación de peso que permita limitar un derecho fundamental. Si se entendiera que la contradicción es insalvable, como parece creer la Delegación del Gobierno, lo que habría que realizar es una acción que primara el derecho fundamental y cambiar el nombre a todas las calles problemáticas.

- El día elegido: Jueves Santo. Por algún motivo la Constitución no contiene referencia alguna a la prohibición de manifestaciones en los 3 Jueves que relucen más que el Sol y otras fiestas de guardar. Sin duda, habrá que reformar cuanto antes la Constitución para meter esta limitación, pero mientras tanto, lamentablemente, no podemos introducir restricciones a un derecho fundamental sin base constitucional sólida.

- La hora coincide con las procesiones católicas. De nuevo, la Constitución no prohíbe manifestarse a determinadas horas. Tampoco se justifica la razón por la que la coincidencia sería tan dramática. ¿No se pueden manifestar los taurinos a las 5 de la tarde? Esta majadería, ¿qué es? ¿Para evitar desmayos entre los concienzados suficientemente asilvestrados como para pensar que las horas del día son suyas o qué?

- La denominación de los pasos de la marcha. Por lo visto el haber puesto unos nombres cachondos a diferentes pasos procesionales ateos es algo que altera el orden público o así, a saber por qué. La Constitución nada dice de que uno no se pueda burlar de ciertas cosas. Es más, la jurisprudencia del TC dice que el animus iocandi amplía el margen de libertad en cualquier manifestación expresiva. Habrá que revisar esa doctrina, sin duda, cuanto antes no vayamos a quedar todos excomulgados por tener un ordenamiento jurídico peligrosamente librepensador. Pero lamentablemente, mientras tanto, habría que permitir la procesión todavía con más motivo si la cosa tiene un contenido humorístico y burlesco, pues se supone que eso ha de ofender menos, no más, que un ataque despiadado y ayuno de sentido del humor.

- Discurre por una zona con múltiples parroquias. Esto es más de lo mismo. Si las parroquias en esa localización generan tales problemas de orden público que impiden que la gente pueda ejercer sus derechos habría que trasladarlas a lugares menos conflictivos, tales como polígonos industriales, por ejemplo, al lado de burdeles de tronío para que puedan despachar confesiones express, ya que estamos. ¡Todo son ventajas! Acercaríamos los santos lugares a las zonas donde son más necesarios y de paso liberaríamos mucho suelo público ilegal o anómalamente cedido a la Iglesia en el pasado.

- La convocatoria, carteles y declaraciones de los organizadores. La Delegación de Gobierno de Madrid aquí lo borda. Ya saben de cara el futuro los organizadores de manifestaciones. No convoquen, no haga carteles, no hagan declaraciones… porque eso va contra el art. 23 CE. O, al menos, es un fuerte indicio de que algo chungo pueda haber. Por si las moscas, en el futuro, absténganse.Y si eso convierte el derecho fundamental en de imposible ejercicio, mala suerte. ¡Haberlo pensado antes!

- Coincide con procesiones católicas de recorridos “conocidos desde hace años”. Tras este argumento uno escucha la voz de Manuel Fraga bramando…. “la calle es mía”. Allí por donde paso procesional haya hollado tierra alguna vez no podrá haber nunca una manifestación atea, ni judía, ni cristiana… En esas calles también se prohibirán las minifaldas, los besos en público y sólo se consentirán juegos como la canasta mientras tomamos chocolate con picatostes.

- Presencia de grupos antagónicos y radicales. Vayamos prohibiendo la final de la Copa del Rey, con esos grupos antagónicos de seguidores del Madrid y del Barça. Respecto de los radicales, ahí sí, coincidimos con la Delegación del Gobierno. No por la gente de AMAL, que parecen unos corderitos de nuestro Señor, sino por esos tíos que salen en las procesiones de Semana Santa autolesionándose y en comitivas de estética rara, sin duda agresiva, quizás con concomitancias racistas, todos ellos preñados de un poderoso imaginario violento, rancio y machista. Es verdad. Son radicales. Suponemos que los prohibirán.

- Gran afluencia de público y necesidad de proteger la imagen turística de Madrid. La Delegación del Gobierno piensa que, sin duda, la representación en vivo de Autos de Fe con la Inquisición personificada en el Delegado del Gobierno son un excelente reclamo turístico para Madrid y desea potenciarlo. Nos parece una buena idea. Para este año no da tiempo, y además las víctimas se las ha pedido antes una juez, pero para el año que viene a ver si montamos una buena quema de herejes y ya nos salimos, con todos los tour operadores del planeta fletando vuelos charter. Spain is different!!! Allí todavía”ser mucho católicos”. Pueblo español “orgulloso y noble, cristiano, decente”.

- Enclave de alto valor histórico-artístico. Pues nada, ya se sabe. Oído cocina, no más manifestaciones por ahí. Suponemos que las procesiones religiosas recibirán igual trato y las harán desfilar, con cabra de la legión incluida, por la Castellana.

- Policía, Ayuntamiento, Abogacía del Estado y Delegación coinciden en que no debe llevarse a cabo. Pido a mis amables lectores que vayan enlazando los informes de Policía, Ayuntamiento y Abogacía del Estado, a ser posible con los nombres de los pollos que los han realizado, y así nos echamos unas risas. Prometen ser tan psicodélicos como las razones apuntadas hasta aquí.

2. Los convocantes de la manifestación, imputados por varios delitos por una juez de esta peculiares que tenemos en España

Sin duda enardecidos por los éxitos logrados en la represión administrativa de una manifestación tan peligrosa como la que pretendían hacer los ateos porqueriosos estos, varios colectivos habituales en todo sarao de hostigamiento a la razón y a la libertad de pensamiento que se precie se pusieron las pilas y dejaron la impresentable actuación de la Delegación del Gobierno en anécdota grotesca. Aprovechando el triste Código penal español que nos legaron los que prepararon en 1995 el llamado “Código penal de la democracia”, completado desde entonces con varias reformas a cual más represiva, del mismo modo que han hecho en el caso de la capilla de la Complutense o con Leo Bassi y varias autoridades académicas de la Universidad de Valladolid (estos pollos que festejan el éxito son los mismos, y las mismas personas, que también están persiguiendo a esta buena gente), pues han hecho una querella contra los organizadores. Con un tino de estos que sólo se les supone a la policía (que suele saber, por ejemplo, a qué juez de la Audiencia Nacional hay que esperar a que le toque guardia para presentar las cosas) va y resulta que han acertado de pleno y han logrado, por pericia o por suerte, que la cosa caiga en manos de una juez, de nombre María Coro, que se ha cubierto de gloria. Nunca mejor dicho, claro.

La imputación por los distintos delitos daría mucha risa si no diera miedo ver hacia dónde va el país. Porque la acumulación de tipos que se gastan en su querella es un despropósito (aquí tienen el enlace a la querella por si quieren meterse drogra dura en vena y ver la calidad de los pseudo-argumentos jurídicos que se gasta esta gente). Lo más grave, sin embargo, no es que una serie de radicales liberticidas peligrosísimos en medio de sus delirios jurídicos pretendan ir metiendo a la gente en la cárcel. Lo que da mucho miedo es que la juez… ¡se lo admite a trámite! Y todo por cosas que sólo de leerlas darían risa si viviéramos en un país normal. Que si un delito de manifestación ilegal (¡señora juez, a ver si se entera, que la manifestación no se ha hecho porque se ha prohibido y ese delito no contempla el castigo de los actos preparatorios!), que si otro para aliñar el tema y que quede más bonito y con un lazo el proceso penal iniciado por escarnio a los sentimientos religiosos (de nuevo, lo mismo, ¡si el hipotético escarnio ni siquiera ha llegado a darse!… si en esta país ya ni te dejan cagarte a gusto en Dios y preventivamente te tapan la boca, ¿cómo va a ser posible blasfemar? … como no sea que la juez interpreta que, al igual que pecar, también se puede delinquir de pensamiento….), que si un tercero de incitación al odio (así, a lo bruto, total, para qué vamos a ponernos tontos y a especificar conductas concretas… ¡que son ateos!, ¡¡que son el demonio!) para completar la función con un delito de genocidio, a fin de que quede claro que aquí estamos ante una reacción ponderada y prudente de los querellantes, ante un uso del Derecho impecable (los de la asociación ultra están sobre todo muy orgullosos de los del genocidio como se puede ver en este titular) y, sobre todo, ante una juez de esas que uno tendría miedo de encontrarse incluso en un entorno tan pacífico como una sacristía, no vaya a ser que te obligue a comulgar, hacer donativos a la Iglesia, convertirte en un ser pío, bueno y benéfico y, lo que es peor, a amenzarte con llamar al Abogado del Estado, a la Policía, al Ayuntamiento e incluso a la mismísima Esperanza Aguirre para obligarte a santiguarte con agua bendita, con lo que escuece y arde en la piel pecadora de los rojazos ateos.

Un país serio no consiente que pasen estas cosas y pediría la inmediata dimisión del Delegado del Gobierno, clamaría por la autorización de la manifestación y protestaría por el encausamiento de los promotores de la marcha. En un Estado liberal de Derecho, civilizado y democrático, donde las libertades estuvieran debidamente valoradas, además de todo eso pediríamos responsabilidades a la juez que permite estos episodios de matonismo jurídico. Pero esto es un país de pandereta. O lo que es peor, de homilía y sacristía.

Así que todo mi apoyo a los convocantes de la manifestación. Es obvio que la única salida a este esperpento debiera ser el inmediato archivo de la causa. Cada hora que pasa agrava más el perfil carpetovetónico de todo este asunto. Y si a partir de ahora cualquier tontería dicha o escrita contra la religión católica en este país va a ser motivo de que te metan en la cárcel o te empuren penalmente pediría a los inquisidores de turno que revisen este blog porque se van a divertir. Porque volvemos a los tiempos en que ser perseguido por según qué cosas y según quienes comienza a ser timbre de honor antes que motivo de preocupación o descrédito.

lunes, 4 de mayo de 2009

El reino del Papa sí es de este mundo


El papa Benedicto XVI opina que el uso del preservativo no aporta nada a la lucha contra el sida en África. Al contrario, el preservativo aumenta el problema. Lo dijo el pasado 17 de marzo, nada menos que en Camerún, donde el 5% de la población tiene sida, según la ONU. Algunos países de África superan el 20%. Los diputados de Iniciativa per Catalunya y de Izquierda Unida opinan que las palabras del Papa son "un atentado incuestionable contra la salud pública". Por ahora, Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud y el Parlamento de Bélgica están de acuerdo con ellos.

Ahora, IU-ICV quiere que todo el Congreso de los Diputados, en representación del pueblo español, diga si también le parecen escandalosas las palabras del Papa. Para ello ha presentado una proposición en la que se critican las palabras del Papa y se pide que el Gobierno se pronuncie en contra de las mismas y proteste formalmente ante el Vaticano.

La proposición fue admitida a trámite por la Mesa (el órgano que gobierna el Congreso) el pasado martes y se debatirá en la Comisión de Cooperación Internacional, ya que las declaraciones atañen a países africanos que España intenta ayudar, un detalle que deja muy claro los objetivos de la iniciativa. Los miembros de esta comisión suelen trabajar con un grado altísimo de consenso.

La Iglesia católica en España se ha sentido atacada. El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, calificó a los diputados de "grupúsculo poco respetuoso con la libertad religiosa". El cardenal Antonio María Rouco llamó personalmente al presidente del Congreso, José Bono, a expresarle su "malestar". Y el cardenal Antonio Cañizares ha dicho que es una "dolorosísima noticia" y "una ofensa a España misma", por católica.

En IU-ICV no dan crédito a lo que está pasando. "No pretendemos descalificar el magisterio de la Iglesia católica, ni poner en duda la infabilidad del Papa, si en ella creen sus fieles. No, hablamos de ciencia, salud y cooperación al desarrollo". En este contexto quieren centrar la polémica los autores de la misma: Joan Herrera de Iniciativa Per Cataluna-Els Verds (ICV) y Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida (IU). Ésta no es una cuestión religiosa, "es salud y ciencia", remachan.

Si hay algo probado científicamente en la tragedia del sida es que un condón evita el contagio. Tras conocerse las palabras del Papa, Fernando Parreño, portavoz de Médicos Sin Fronteras, aseguró que la vía sexual es, "con mucho", la más frecuente en la prevalencia del sida en África. Todos los programas contra el sida que desarrolla MSF en África "tienen la forma de prevención que científicamente se ha demostrado, repartir preservativos", dijo Parreño. "En el mundo científico se sabe que la única medida eficaz para reducir la transmisión del sida es la correcta utilización del preservativo". Médicos Sin Fronteras asegura que no tiene ninguna intención de polemizar con el Papa.

España invierte miles de euros en programas muy concretos de lucha contra el sida en África, según confirman en la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarollo. Contribuye con 600 millones de dólares (periodo 2008-2010) al Fondo Mundial contra el Sida. En África financia proyectos de varias ONG contra el sida con más de 17 millones de euros. Literalmente, España se gasta millones en repartir preservativos en países africanos.

Por tanto, es el Congreso el lugar adecuado para criticar al Papa por sus declaraciones "crepusculares y marginales", en apreciación de Joan Herrera. En efecto, un aluvión de proposiciones no de ley se aprobaron la pasada legislatura para pedir al Gobierno luchar contra el sida en África. Este diputado reconoce que se ha sentido abrumado por la reacción "virulenta de la derecha y de la jerarquía eclesiástica" ante su iniciativa. Pide a esa jerarquía que escuche a las comunidades cristianas que comparten el sufrimiento con los enfermos de sida.

Le apoya el teólogo Juan José Tamayo, para quien "esto no es un problema de relaciones Iglesia-Estado". Tamayo tiene claro que "el Congreso es un órgano soberano". En cuanto a un posible conflicto diplomático ,"no son declaraciones de un jefe de Estado, sino de un ciudadano que defiende unas posiciones que son contrarias a la vida".

Pero durante la admisión a trámite de la iniciativa se produjo una anécdota significativa, que inmediatamente dio el tono al debate. De los cuatro miembros de la Mesa del Congreso del PP, dos votaron a favor de que se debata y dos en contra. Dos lo vieron como un mero trámite parlamentario, que ya veremos cómo acaba, y dos le dieron trascendencia por tratarse del Papa. De acuerdo que no es una cuestión religiosa, pero es el Papa.

La Iglesia "considera al sumo pontífice como infalible e intocable", explica Tamayo. Pero "la infalibilidad del Papa es un dogma que afecta a los católicos que quieran creer en ella". A los demás, no. Y a sus representantes legales, tampoco. El teólogo cree que "la Iglesia no puede considerarse el cuarto poder, como árbitro que juzga a los otros tres poderes y que no puede ser juzgado por nadie". Además, espera que el PSOE apoye la proposición. "Sería una grave contradicción que el PSOE frenara esta iniciativa".

Para empezar, el PSOE no tiene una decisión tomada sobre lo que hará. Es muy posible que los socialistas traten de convencer a los autores de la iniciativa de que cambien su texto por uno menos personal, de tal suerte que se condene sin paliativos las palabras del Papa sobre el preservativo, pero sin centrar la descalificación en el jefe de la Iglesia católica. Los socialistas estarían más cómodos si se pone el énfasis en la condena por lo dicho y se deja muy en segundo término quien lo dijo. Los autores se desgañitan con el argumento de que no van contra el Papa "sino contra unas declaraciones concretas de Ratzinger", señala Herrera.

¿Por qué tanta prudencia ante algo que es una evidencia científica de perogrullo, en la que se basan incluso la política de cooperación y lucha contra el sida? ¿Qué significa que el Congreso censure las palabras del Papa? Quizá deban presentarse más proposiciones como la de Herrera para poner en valor una realidad que a menudo se ignora. La opinión del Parlamento sobre un asunto, como representante del pueblo, es la opinión de los españoles. Si la mayoría del Congreso de los Diputados condena las opiniones del Papa, lo están haciendo la mayoría de los españoles. ¿Eso significa que se censure a la Iglesia? En rigor, lo único que se aprueba es lo que pone en el texto, y en este texto no se censura a la Iglesia. Lo demás son interpretaciones.

¿No se le puede criticar porque es el representante máximo de una religión?, se pregunta Llamazares de forma retórica. "En el Congreso están representados los ciudadanos, no las religiones". No piensa lo mismo el diputado del PSOE por Granada, cristiano de izquierdas, José Antonio Pérez Tapias, quien manifiesta "un rechazo total" a las palabras del Papa, pero no considera adecuado que "las palabras de un ciudadano se lleven al Parlamento".

Cuando el Papa sentó esa tesis en África, este socialista creyente denunció en su blog la actitud, a veces, de la "Iglesia despiadada que puede ser producto de la creencia en la inmortalidad, cuando la esperanza en la resurrección no evita dolor y muerte". Pero dicho todo eso, no cree que el Parlamento deba discutir las palabras del Papa. "Si queremos hablar de las cuestiones de fondo, hablemos en el Parlamento de la relación entre Iglesia y Estado".

Como autoridad de un país extranjero, Benedicto XVI tampoco será el primero cuya política se juzga en las Cortes españolas. En septiembre de 2007, el grupo de CiU presentó una proposición que expresaba una "profunda preocupación en lo que se refiere al respeto a los más elementales derechos políticos en Venezuela" por haber cerrado la opositora Radio Caracas Televisión. Ahora, con la iniciativa del Papa, fuentes de CiU declararon a Europa Press que aprobarla supone "crear un problema" con el Vaticano.

En noviembre de 2007, el PP presentó también una proposición en el Congreso para censurar al Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela. En el texto se hablaba de "caudillos autocráticos" y se pedía al Gobierno que apoyara a los disidentes que se oponían a la reforma constitucional promovida por Chávez.

Sin embargo, el portavoz adjunto del PP, Alfonso Alonso, ha declarado a Europa Press que iniciativas como la del Papa "desprestigian a la clase política", y que los españoles "no se merecen un espectáculo como éste". También ha dicho que la aprobación de esta iniciativa "no serviría para nada". El Grupo Popular ha presentado 376 proposiciones no de ley en lo que va de legislatura, y eso que su portavoz adjunto opina que no sirven para nada.

En marzo de aquel año, la Comisión de Exteriores del Senado aprobó por unanimidad un texto del PSOE que aseguraba que Polonia "está incumpliendo los compromisos adquiridos como miembro del Consejo de Europa y de la Unión Europea de respetar los derechos humanos y democráticos". Semejante censura de un país a otro de la UE vino provocada por la decisión del Gobierno polaco de retirar las pensiones a unos pocos brigadistas ancianos que habían defendido la República en España.

Las Cortes también han reprobado en los últimos años al ex ministro de Defensa del PP Federico Trillo por su actuación tras el accidente del Yak-42 (en el Congreso) y a la ex ministra de Fomento Magdalena Álvarez (en el Senado) por el caos de los trenes de cercanías en Barcelona.

Ni que decir tiene que si Trillo sigue en su escaño, Álvarez ha durado hasta este mes, Chávez sigue en su trono y el Gobierno polaco no ha caído, el Papa va a seguir en la silla de San Pedro después de que el Congreso le censure. Incluso es posible que no rectifique sus palabras ni se disculpe.

Camareros: Necesarios, degradados y precarios. Una experiencia personal

Ahora que ya está aquí el veranito con su calor plomizo, pegajoso y hasta criminal, se llenan las terracitas para tomar unas...